Alas de la Libertad

Capítulo 4

"Catarsis"

La vida no siempre es un camino de rosa, todo lo contrario ya que sería un camino de espinas en el cual en algún momento serás cortado. Esto Naruto Uzumaki lo sabía mejor que nadie, toda su familia fue arrebatada en un parpadear de ojos, como un tornado que arrasa todo en su camino, padre, madre, abuela y abuelo eran ahora conceptos que tenían un sabor amargo en su boca cada vez que las pronunciaba. Todo fue muy veloz para que un niño pudiera aceptar tan dura realidad, la realidad de que ahora estaba solo delante de un mundo que no le ofrecía nada más que dolorosos recuerdos de aquello que había perdido, algunas veces se pregunta si hubiera hecho algo diferente en el momento tal vez la cosas habrían pasado de una manera diferente, si hubiera tratado su abuelo de una mejor manera, si no se hubiera molestado con su madre esa tarde, si no se hubiera quedado desmayado, pero eran solo un tal vez y nada de ello iba a cambiar su situación.

Desde su huida su estilo de vida había echo un giro de 180 grados, de haber vivido los primeros 9 años de su vida siendo atendido por su madre, a estar sobreviviendo con sus garras era un shock impactante más aun en un mundo donde cualquier persona es un posible enemigo.

Con la muerte de Kushina y Minato había comenzado a vivir por su cuenta viajando de un lado a otro sin durar más de un mes en un solo sitio decidiendo no arriesgarse e ir a un orfanato ya que estos eran pequeños campos de trabajo, durmiendo algunas noches en las calles vacías de los distritos o el algún sitio abandonado al que pudiera entrar, otras en la intemperie que ofrecía las vastas tierras siempre cuidando de no ser encontrado por un grupo de delincuentes, otros huérfanos o hasta la policía ya que esto solo significaba problemas para él ya que al ser un solitario no podía confiar en ninguna persona, pero la mayor parte de su tiempo la invertía en conseguir alguna fuente de alimentación trabajando en cualquier sitio que lo aceptara, desde limpiar hasta hacer de mula de carga aunque su trabajo preferido era cuando los agricultores le pedían ayudarle a recoger la cosecha, ya que hallaba la tarea relajante.

Actualmente sus pies caminaban en automático mientras llegaba a las puertas de uno de los cuatro distritos en la muralla rose, luego de haber terminado su labor; acompañar a un hombre mientras llevaba su equipaje a una villa cerca del distrito.

"Veamos" dijo mientras contaba las pocas monedas en su mano "serian 10 en total, suficiente para una buena comida" sonrió ante la idea de disfrutar un plato caliente de comida e irse a dormir con el estómago lleno algo que desde hace un tiempo no hacía.

Paso sonriente al par de guardias sentados que charlaban animadamente entre ellos sin prestarle mucha atención a su tarea de vigilar a los transeúntes. Al entrar todo sus sentidos fueron asaltados por los diferentes sonidos, olores y vistas que ofrecía la calle principal del distrito, que enseñaba a cientos de personas transitar jovialmente el lugar — ¿a donde primero?— Se preguntó el rubio en voz baja mientras se mantenía estático. Comenzó a caminar sin rumbo mientras buscaba algún sitio en donde gastar su dinero en comida, todavía sin decidirse que comer.

Mientras caminaba tratando de no tropezar con nadie observo un establecimiento vendiendo frutas "tal vez algo dulce" pensó leyendo el cartel del lugar, pero antes de poner decidir que comprar fue distraído por unos extraños ruidos provenientes de un pequeño callejón cerca del comercio, si esto hubiera pasado un par de años atrás lo mas probable es que hubiera ignorando los sonidos, pero desde el asesinato de sus padres había estado investigando alguna pista que tuviera que ver con los culpables y eso significaba entrar a callejones oscuros en busca de problemas.

Con paso ligero se adentró en el callejón siguiendo instintivamente de donde provenían los sonidos. Haciendo el menor ruido con sus pasos se asomó por una esquina para observar lo que sucedida. Delante estaban 3 chicos un poco mayores que tal vez unos 4 años más, cuando mucho, delante de los 3 chicos estaba una niña menor que Naruto de pelo negro y rostro gentil, que sostenía con fuerza varios ramos de flores en su pecho viendo con miedo a los demás que la rodean de forma amenazadora.

—no te hagas la fuerte, niña y danos el dinero— habla el líder de los chicos mientras se acercaba a ella haciéndola retroceder hasta golpear su espalda contra la pared —dánoslo ahora y tal vez seamos amables contigo — le sonrió mientras tocaba un par de mechones de pelo negro de ella, haciendo que se sacudiera violentamente el contacto.

—ya te dijo que no— le respondió apartando los ojos.

El chico sin esperar soltó un golpe en el estómago de la chica causando que cayera de rodillas sobre el suelo ante la pérdida súbita de aire, y soltando los ramos de flores en el suelo —No me gustan las respuestas negativas.

— ¡No!— Grito ella no por el chico si no al ver las flores ensuciarse, ignorando por completo el dolor en su estómago.

—Danos el dinero si quieres terminar en una sola pieza —le exigió el chico mientras pisoteaba uno de los ramos causando preocupación en el achica que miraba con lágrimas en los ojos la pérdida de su fuente de trabajo.

Sin poder soportar tal abuso Naruto decidió intervenir después de haber visto y escuchado suficiente.

—Por qué no te metes con alguien de tu tamaño— grito el rubio llamando la atención de los 3 chicos que giraron haberlo al mismo tiempo más la chicha que levanto su mirada para ver al rubio.

—Esto no es tu asunto mocoso, así que mejor te largas— amenazo uno de los chicos.

—Si mejor que te vayas si no quieres un poco de cariño— dijo el líder apretó un puño con su mano mientras miraba a Naruto fijamente —no vaya a ser que mami se preocupe por su niñita.

—Serás maldito— grito Naruto —Te pateare el culo por eso y por atacarla a ella— comenzó a correr en dirección del jefe pero antes fue interceptado por otros de los chicos que le lanzo un golpe directo al rostro, pero Naruto no era un chico cualquiera sin ningún clase de enteramiento. Como si su cuerpo se moviera en automático bloque el golpe con su brazo izquierdo para luego transferir todo su peso al pie derecho y como un cañón soltar su mano derecha desde la cintura hacia la barbilla del chico que no tuvo tiempo de reaccionar.

—Uno menos — dijo Naruto al ver al chico caer al suelo, pero antes de celebrar su primera victoria fue recibido por un impacto a las costillas gracias a la pierna del jefe. Recuperándose rápidamente del impacto decidió alejarse un poco saliendo del rango de los otros dos.

—Asustado mocoso— pregunto el mientras se colocaba en posición luego de retraer su pierna.

"Esa dolió" pensó Naruto mentalmente mientras sentía las pulsaciones de dolor en su costado, rápidamente se recuperó y volvió en su asalto pero esta vez fue su contrincante el que atraco primero soltando un gancho a su rostro que el rubio esquivo con facilidad para contra atacar con uno propio que termino en el tórax del otro chico, sin esperar comenzó a golpear sin piedad pero fue interrumpido por el otro participante que intento asaltarlo frontalmente pero para su desgracia Naruto sabía cómo reaccionar.

—¿Ya no eres tan rudo eh?— dijo Naruto mientras soltaba una patada final al costado del chico —Ahora largo de aquí antes de que me enoje más— le susurro fríamente al líder que estaba tirado en el suelo botando sangre por la nariz ya que los golpes del rubio se la habían fracturados, con sus dos secuaces caídos no tuvo más elección que salir huyendo del lugar como un cobarde seguido por los otros dos

—Esta me la pagaras, mocoso—dijo el chico mientras salía del callejón sosteniendo con dificultad su andar.

—Cuando quieras, idiota— le respondió el rubio viéndolo partir. Sonrió ante su victoria casi perfecta si solo hubiera visto esa patada no le doliera tanto sus costillas, pero un chequeo rápido no mostro ninguna lesión grave.

Luego de revisarse se giró hacia la ubicación de la chica que todavía se encontraba de rodillas temblando viendo al chico con miedo

"debe pensar que vengo a lastimarla" se dijo el rubio viendo la mirada de terror en los ojos color café de ella. Lentamente camino hacia ella y sin decir una sola palabra comenzó a recoger cada uno de los ramos de flores captando la atención de la chica que no entendía porque estaba ayudándola en vez de lastimarla o robarla.

—Yo no soy como ellos— hablo el rubio mientras termina de recoger el ultimo ramo de flores —no me gusta aprovecharme de aquellos que no pueden defenderse— coloco todos los ramos en su mano y se los ofreció a la chica que lo seguía con su mirada —mi nombre es Naruto Namikaze y es un placer conocerte.

—¿Por qué?— hablo ella por fin sin apartar la mirada de los ojos azules del rubio —¿Por qué me ayudas?

—en realidad no se el por qué, tal vez sea porque no me gusta ver a las demás personas ser abusadas o tal vez es porque no me gusta ver llorar a las chicas— le sonrió el tratando de calmarla y para mostrarle que no tenía malas intenciones con ella —cualquiera que fuese mi motivo, lo importante es que no pienso lastimarte.

—Haku— dijo ella simplemente mientras se levantaba quedando unos centímetros por debajo del chico —Mi nombre es Haku— tomo entre sus manos las flores quitándolas de los dedos del rubio.

Haku era una joven chica de pelo negro y largo hasta la cintura era de piel pálida y mirada amable tenía un aspecto terrible gracias al sucio que cubría su rostro y su ropa esto gracias a los chicos que habían estado atacándola, llevaba puesto un vestido claro de una pieza junto ello un par de zapatillas, lo más terrible era la cantidad de huesos que se sobresalían en su piel mostrando lo mal alimentada que estaba.

—Mucho gusto en conocerte Haku— sonrió el colocando sus manos entrelazadas detrás de su nuca.

—Gra..Gracias— dijo ella entrecortada mientras hacia una pequeña reverencia al rubio que la detuvo colocando una mano sobre los hombros de ella mientras se inclinaba.

—hey, nada de reverencias solo me gusta ayudar a los demás.

—Gracias de nuevo… no sabría que me hubiera pasado si no hubieras llegado— dijo temblorosa apartando los recuerdos de hace momentos atrás y apretando con su mano libre un pequeño bolsillo en su vestido donde ella sabia que estaba el poco dinero que poseía.

—Tranquila, el gran Naruto llega siempre a tiempo— sonrió ante su mal chiste —si no te importa ¿que querían esos abusadores contigo?— pregunto el

—como ves— miro a sus ramos de flores —vendo flores a quien le interesa y ellos querían robarme mi dinero— apretó con más fuerza su bolsillo — pero no podía dejarlos tenerlo, es muy importante para mí, pero como veras las flores se arruinaron — dijo con tristeza y temor al mismo pero no por la pérdida de las flores sino lo que venía con ello, algo que Naruto no comprendía.

— ¿Cuánto por cada ramo?— pregunto el rubio.

—una moneda cada uno.

—qué tal si compro todos tus ramos y me dejas brindarte algo de comer— propuso el rubio sin todavía comprender por qué actuaba de esa manera, porque iba a gastar todo su dinero en alguien que no conocía en absoluto, aunque no lo admitiera Haku le recordaba un poco a él, como era pasar hambre, como era sufrir y que nadie volteara su mirada, que nadería te ofreciera una mano amiga y dijera "déjame ayudarte", el sabia como era esa sensación y la mirada triste de Haku gritaba a gritos que alguien fuera esa amigo que necesitaba.

—No puedo aceptar el dinero, ya me has ayudado mucho y estas flores están echadas a perder— le respondió ella escandalizada mirando lo sucio que estaban los ramos. Quien era este chico rubio y por qué hacía esto, porque ayudarla a ella, por que comprar algo que no servía, era lo que pasaba por su mente.

—Solo acepta las monedas— coloco las 4 piezas de metal por los 4 ramos de flores en la mano de ella sorprendiéndola —y acompáñame— tomo los ramos de flores y agarro la mano de Haku con la suya mientras sonrió para tranquilizarla.

—No puedo aceptarlo—intento detenerlo pero fue traicionada por el rugir de su estómago que ante la mención de comida despertó de su letargo.

—tu boca dice que no— apunto a sus labios —pero tu estomago dice que si—apunto a su barriga, ella solo se sonrojo ante la vergüenza de ser delatada por su propio cuerpo

—vamos mientras comemos te cuento un par de mis historias— con ello salió con la chica en manos, sonriendo ante la idea de hacer su día mejor aunque eso significara volver a quedar limpio pero ayudar a los demás era parte de su educación y además no podía dejarla en ese callejos oscuro con esa mirada triste.

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Minutos más tardes ambos estaban sentados cerca del canal con varias manzanas a sus alrededores observando el agua fluir tranquilamente y a las personas caminar, aunque Naruto no parara de hablar contando sobre las tantas bromas que había echo, causando un par de risas suaves de vez en cuando por parte de Haku que no podía aguantar las caras tan chistosas o los gestos exagerados que hacia el rubio, sin saberlo estaba agradecida por la invitación del rubio.

—Entonces tuve que correr por todo la casa mientras esquivaba los cucharones de mama que de alguna forma te lo juro hacia que me siguieran sin importar cuanta veces cruzara — hablo el mientras interpretaba animadamente su huida siendo agradecido con las risas de la pelinegra que terminaba de comer la última manzana llenando su estómago que había estado vacío — y de pronto antes de poner escapar fui atrapado por ella que de alguna manera se había colocado delante de mí.

—Imposible—dijo ella

—te lo juro, no sé cómo lo hacía—dejo caer en la grama observando a la chica — ¿mejor?— dijo el refiriéndose a su estómago.

—Si— dijo ella asintiendo con su cabeza, estaba un poco sonrojada por la cantidad de manzanas que había comido no pensaba que pudiera comer tanto.

—Me alegra—sonrió el rubio por la chica —siempre que puedas ayudar a los demás debes hacerlo, se la pasaba repitiendo mi abuelo.

—Gracias Naruto— hablo ella, hacía tiempo que no se sentía tan feliz, tan relajada —me alegra haberte conocido— sonrió ella suavemente al rubio que la miro confundido

—por qué suenas como si no me vas a volver a ver— hablo el rubio sorprendiendo a la chica —Tu eres mi amiga Haku y yo cuido de mis amigos, así que nada de despedidas ya que vendré a verte seguido para que juguemos— le aseguro el

— ¿Amigos?—dijo ella suavemente sintiéndose alienada ante el concepto ya que nunca había tenido un amigo de verdad.

—Si amigos tu y yo somos amigos—hablo el acercándose a ella — ¿o acaso no quieres que sea tu amigo?— le dijo falseando un tono triste

—No, claro que quiero que seas mi amigo— hablo rápidamente sintiendo el pánico de volverse a sentir sola.

—Solo bromeaba Haku, por supuesto que seré tu amigo—extendió su mano a la chica aunque mostrando solo su dedo meñique —promesa— le sonrió el.

—Amigos— dijo ella más segura mientras cerraba su dedo meñique con el del rubio cerrando el trato. Ambos de ellos con una sonrisa ante la nueva amistad.

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Un mes había transcurrido desde que rubio había conocido a Haku y desde entonces visitaba regularmente a la chica, siempre encontrándola en el mismo sitio, cerca del callejón donde la rescato, vendiendo felizmente sus flores a los transeúntes que se acercaban a comprarlas. Desde que comenzó su amistad el ánimo del rubio había comenzado a mejorar de estar siempre sumido en los recuerdos del pasado ahora miraba un poco más a lo que le podía deparar el futuro, aunque todavía se viera gris la amistad con la chica brindaba un poco de luz ante la niebla, esto era igual para Haku que ahora mostraba más frecuente su sonrisa sabiendo que podía depender del rubio en compartir la terrible carga de la soledad. La mayor parte del tiempo que pasaban juntos eran jugando más por parte de Naruto que siempre era el de las iniciativas y el resto del tiempo el rubio contaba algunas historias que haba prendido, muchas de ellas eran las que solía contarle su abuelo, aunque Naruto sabía que Haku no vivía en la calle sino en una casa con una familia sabía que ella no le gustaba cuando el sol se ponía por qué significaba regresar a su "hogar", el había intentado que Haku le contara más de su pasado pero ella solo decía que era solo eso "pasado", por su parte el rubio tampoco había compartido mucha información sobre su vida con la chica aunque ella de vez en cuando trajera el tema a relucir el encontraba una manera de esquivarlo.

Hoy en día estaba de viaje a las afuera del distrito en dirección del cementerio donde sabía que estaban las tumbas de toda su familia, ya que hoy era el primer aniversario desde la muerte de sus padres, un día muy doloroso para él y debía ir a presentar sus respetos.

Paso por varias lapidas sosteniendo en su mano cuatro ramo de flores mientras ubicaba la deseada, el lugar en si era un cementerio simple, con las lapidas ordenadas por familia, el lugar estaba bastante cuidado gracias al jardinero "debo agradecerle al anciano" pensó el rubio mientras observaba a la lejanía las lapidas de su familia viendo como el sitio alrededor de ellas estaba bien cuidado. El rubio había entablado una pequeña amistad con el cuidador del sitio ya que era un señor muy amable y de carácter amigable.

Se detuvo al llegar al sitio deseado y leyó cada uno de los nombres escritos en las lapidas.

—Hey papa, mama, abuelo Jiraiya, abuelita Tsunade— hablo el saludando a los fallecidos como si pudieran oírlo, aunque las lapidas fueran solo representativas ya que no había ningún cuerpo debajo de ellas, la mayoría de los fallecidos eran cremados solo aquellos que podían pagar los altos impuestos podían enterrar los cuerpos de sus familiares fallecidos —ha sido un tiempo desde mi última visita— recordó que había pasado 2 meses desde que piso por última vez el cementerio. Miro a los alrededor y vi un par de personas visitando las lapidas de sus familiares.

—hace poco hice una nueva amiga— comenzó a hablar el mientras sonreía ante la memoria de Haku — creo que te hubiera gustado conocerla mama, me recuerda un poco a ti siempre preocupándose por mí— la imagen de Haku regañándolo por no haberla visitado antes paso por su mente — es una buena persona aunque un poco reservada, o casi se me olvida estas son para ustedes— interrumpió su narración para colocar los cuatro ramos de flores uno en cada lapida.

—estos se los compre a ella, le gusta tanto las flores que las vende para ganar algo de dinero estas fueron las primeras que le compre y gracias a ellas conseguí que fuera mi amiga— miro uno de los ramos notando todavía el sucio en ellas —no sé como pero se han mantenido desde que las compre, tal vez sean especiales— hablo más para él, no comprendía como las flores no se habían podrido ya que había sido un mes desde que las compro.

—Sabes mama, también me recuerda un poco a mí— miro la lápida que tenía el nombre de Kushina —cuando ustedes se fueron mi mirada era igual a la que ella tenía, esa mirada de soledad, de vacío, de sentirse abandonado pero poco a poco e echo que la cambiara, creo que te gustaría verla ahora mama, es más sonriente estarías orgullosa— pensó en como Haku era más vivida que antes.

—los extraño, a los 4 los extraño muchísimo— miro las lapidas mientras pequeñas lagrimas comenzaba a recorrer su rostro —no es lo mismo sin ustedes, no sé qué hacer papa, mama— se arrodillo colocando su frente contra el frio suelo de piedra del lugar —estoy perdido papa, jure vengarlos, juro matar a aquellos que causaron esto, pero nada de lo que hago me acerca más— golpeo su puño contra en suelo con fuerza sintiendo la rabia de fallar —todas las noches busco pista, persigue señales pero ninguna de ellas me llevan a estar más cerca de mi objetivo— dejo escapar su llanto.

—¿Que hago, papa, mama, abuelo que hago?— le rogo a las lapidas esperando que algunas de ellas le respondiera su suplicas pero sabía que eso era imposible los muertos no podían hablar. De pronto una suave brisa circulo por la zona moviendo ligeramente el collar que colgaba del cuello del rubio que levanto su mirada pero antes juro haber sentido un calor venir del cristal del collar — ¿abuela?— se dijo mirando la lápida de Tsunade esperando que algo sucediera, espero un par de minutos pero nada ocurrió debió hacer sido su imaginación.

Se levantó del piso mientras limpiaba las lágrimas con la manga de su camisa desechando lo ocurrido como una mera casualidad. Luego de un rato para recuperarse comenzó a hablarles de lo que le había pasado en los últimos dos meses desde su última visita contándole todo con lujo y detalles imaginando las reacciones de cada uno de ellos en su mente mientras hablaba de sus extraños trabajos o las noches en vela mientras seguía alguna pista que lo llevara a los culpables.

—debo irme, Haku se molestara conmigo si no regreso mañana a visitarla— le dijo a las lapidas sintiéndose un poco mejor y viendo que el sol ya comenzaba a caer en el cielo—todavía no tengo claro que hacer, pero te juro papa que esos malditos pagaran, no importa cuánto tiempo me lleve pero te juro que los vengara— hizo una pequeña reverencia a cada lapida, para luego comenzar a alejarse habiendo terminado su visita, solo que esta vez en el fondo de su mente sabía que no estaba solo que ellos 4 lo observaban donde quiera que esté.

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Era una hermosa mañana y Naruto había decidió hacerle una visita temprana a su única amiga. Había terminado su labores en el trabajo más temprano de lo habitual habiendo cumplió con la cuota diaria de sacos de granos que cargar al almacén ya que desde hacía dos semana había estado trabajando en un almacén de alimentos, aunque el trabajo era exigente la paga era buena, incluso para un niño de 10 años como el que agradecía la fuente de dinero constante.

"Que bien es cuando recibes tu pago" sintió la pequeña bolsa de monedas en su bolso -donde tenía la libreta de su abuelo y sus pocas pertenencias- que era el pago por la semana de trabajo "que me debería comprar" miro todo su cuerpo mientras caminaba mientras inspeccionaba algo que le pudiera faltar "tal vez necesite una nueva camisa" miro con un poco de asco su ropa que ya presentaba señales de sobre abuso.

Cruzo la calle en la dirección donde Haku solía vender sus flores mientras pensaba el color que mejor combinara con su estilo pero detuvo apresuradamente su andar al ver como la chica miraba asustada a una mujer de pelo rubio que estaba delante de ella sosteniendo lo que parecía ser un peluche de conejo de color blanco pero lo resaltante era el lenguaje corporal alterado de la mujer que movía de un lado a otro el peluche. Sigilosamente y sin llamar la atención de las chicas Naruto se acercó a ellas con esperanza de escuchar parte de la conversación.

—… Eres igual a tu padre, un bueno para nada— le grito ella causando que Haku que encogiera sobre si misma conteniendo las lágrimas —Te digo que hagas algo tan sencillo como vender flores y ni siquiera esos puede hacer, acaso creo que mantenerte es barato, crees que la ropa que llevas puestas se comprar sola, crees que llenar tu estomago sucede forma milagrosa— le reprimo ella alzando la voz.

—No señorita— hablo ella por lo bajo

—Bien, espero que entiendas que si no puedes traer diez monedas a la casa cada noche ni se te ocurra volver a aparecerte por allá— Miro fríamente a la pelinegra que miraba el suelo —Ahora toma el ridículo peluche que dejo el estúpido de tu padre por si no regresas no quiero tener nada que me recuerde tu inutilidad— le tiro el conejo de peluche al pecho que ella atrapo velozmente, pero antes de que la rubio hubiera terminado planto una cachetada en el rostro de la chica tan fuerte que Naruto pudo escuchar el golpe —eso es para que recuerdes lo estúpida que eres, ahora lárgate de aquí y recuerda no te aparezcas a menos que tengas las diez monedas— la escupió antes de alejarse dejando que Haku comenzara a correr en dirección contraria a todo lo que podían sus piernas apretando fuertemente el peluche en su pecho, Naruto no puedo reaccionar a tiempo para detenerla pero aún estaba a tiempo de partirle la cara a la mujer que había lastimado a su amiga.

— ¡Quien te crees que eres, maldita!— hablo Naruto haciéndole frente a la mujer soltando puro odio en su voz — quien eres tú para lastimar a Haku de esa forma—

—Tú debes ser el mocoso del que tanto habla la buena para nada — dijo ella recordado haber escuchado una conversación de la chica con su peluche en la noche, algo que ella pensaba que era ridículo.

—y que si lo soy, ya que eso no importa porque te voy a partir la cara a puñetazos— amenazo el rubio mientras cerraba sus puños.

—Deja de decir estupideces enano— dijo ella desestimando las palabras del rubio —Ahora págame las 10 monedas que tu "amiga Haku" me debe— hablo ella mostrando la palma de la mano.

—¿Qué?— grito Naruto llamando la atención de varios transeúntes sin acceder a las peticiones de la mujer.

—Págame o Llamo a la policía— le dijo ella apuntando a un par de hombre que caminaban hacia ellos, cada uno de ellos con el uniforme militar estándar y con mosquete cada uno —a quien crees que le aran caso a un mocoso callejero como tú o una ciudadana respetable como yo.

Esto causo la alarma de Naruto ya que no tenía ningún papel de registro y si la policía lo atrapaba lo más probable es que lo mandara a uno de los campos de trabajo que llamaban orfanato.

—decídete mocoso, el tiempo se acaba tres, dos…— pero fue interrumpida por Naruto

—argghh, bien— dijo el amargado al ver que no tenía escapatoria, saco las diez monedas de su bolso y las coloco en la palma de ella, para luego alejarse del lugar mirando fijamente a la rubia y a la policía.

"ahh, que sucia" pensó Naruto mientras comenzaba a correr en la misma dirección que Haku había huido en busca de ella, pero no noto al hombre que estaba en el callejón que también había estado viendo lo sucedido

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Había perdido gran parte de la mañana en busca de la pelinegra revisando cada calle y cada rincón del distrito pero sin ningún éxito hasta los momentos.

"donde te metiste Haku" se preguntó Naruto mientras revisaba la última calle, "debe haber salido del distrito" se dijo al ver que no la había podido ubicar por todo el lugar. Corriendo se dirigió a las puerta sur del distrito pero antes de salir decido preguntarle a uno de los guardias de la puerta si la había visto.

—Chica de pelo negro, pequeña con un vestido y un peluche de conejo— repitió el guardia a Naruto luego de que este le dijera las características de Haku —No lo siento, no la he visto.

—Gracias de todas maneras—dijo respetuosamente Naruto sin querer caerles mal a los guardias "Idiota" pensó el sin procurar palabra

—Hey chico— hablo un recién llegado que había escuchado a su compañero, estaba montando en caballo llevando puesto el equipo de maniobras tridimensionales —creo que vi a tu amiga mientras hacia la ronda, unos 400 metros en esa dirección— le dijo el militar apuntando la dirección con una inclinación de cabeza en agradecimiento Naruto salió disparado en la dirección que le había apuntado el hombre moviendo sus piernas a todo lo que podían.

400 metros mas adelante llevo a un pequeño conglomerado de árboles casi como un bosque pero sin la cantidad de follaje necesario para ser considerado uno. Se detuvo respirando pesadamente para recuperar el aliento y para ver alguna señal de Haku, observo el terreno hasta plantar sus ojos en pequeñas pisadas que iban en dirección de los árboles.

Ya con un nuevo aliento se adentró en el lugar siguiendo las pisadas, hasta que su vista fue recibida por un hermoso claro que dejaba ver cientos de flores de diferente colores, tamaños y formas que desprendían aromas agradables, pero cerca de un árbol estaba Haku llorando fuertemente, mientras tenia enterrado el rostro enterrado en las piernas que sostenía con ambos brazos y junto a ella estaba el peluche acompañándola en su llanto.

Suavemente Naruto se acercó a la pelinegra haciendo el menor ruido. Se agacho delante de ella que todavía no había sentido la presencia del rubio —Hey—llamo el rubio haciendo que Haku levantara su vista revelando su cachete hinchado gracias a la cachetada aparte de usos ojos rojos gracias al llanto —Soy yo—le tranquilizo el sonriendo al ver la mirada de miedo de la chica ya que había sido sorprendida —Soy yo Naruto, tu amigo.

Haku al recocer el rubio salto hacia el atrapando al rubio en un abrazo que él no tardo en devolver.

—Todo está bien— le susurro el al oído de la chica que descargaba su llanto en el pecho del rubio —todo está bien— aseguro mientras acaricia la espalda de la chica para tranquilizarla. Media horas más tarde el llanto de Haku se había calmado lo suficiente como para que pudieran hablar entre ellos.

Ella miro al rubio mientras este acariciaba la mejilla donde había sido golpeada por la mujer, mientras él le sonreía —¿Por qué Naruto?— pregunto ella sin darse a entender —por qué me tiene que tratar así, yo no lo he hecho nada, acaso no soy buena.

—Claro que eres buena Haku— le dijo Naruto —es solo que algunas personas son malas por naturaleza, porque no me cuentas todo por esa malvada mujer te pego— le pregunto el mientras se colocaba alado de la chica y tomaba una de sus manos para aserla sentir segura.

—ella es la dueña de la casa donde me estoy hospedando, era amiga de mi papa o eso creía yo— comenzó a hablar Haku.

— ¿Tu papa deja que ella te trate así?— pregunto incrédulo Naruto

—no lo haría si estuviera vivo, pero murió hace unos 6 meses— agarro el peluche con su otra mano y se lo llevo al pecho —fue herido de gravedad por unos hombre que intentaban secuéstrame pero los mato antes de que me llevaran, me dijo que fuera y buscara a su amiga en el distrito que ella me ayudaría intente pedirle que viniera conmigo pero sus heridas eran muy graves murió al rato — conto dejando escapar lagrimas recordando esa horrible noche en que había perdido todo —desde entonces he estado viviendo con esa mujer pero es horrible, me obliga a trabajar todo el tiempo y el dinero que consigo vendiendo las flores se lo tengo que dar todo y si no consigo diez monedas diarias me castiga y me manda adormir sin comer, algunas veces me pega hasta cansarse— recordó esas oscuras noches donde cerraba los ojos mientras sentía su cuerpos ser abusado por los golpes rogando despertar al día siguiente

—Ya veo— dijo Naruto suavemente mientras le daba un abrazo para calmarla un poco y que olvidara esas memorias horribles "no somos tan diferente después de todo"— ¿Te lo regalo tu papa o tu mama?— dijo Naruto señalando al peluche para cambiar de tema

—me lo dio mi papa, nunca conocía a mi madre, papa decía que era una gran mujer y que dio su vida trayéndome al mundo— miro al conejo de peluche —me lo dio una la noche antes de morir por mi cumpleaños, me dijo que una persona era realmente fuerte cuando protegía aquellas personas que más apreciaba.

Naruto asintió mientras sacaba la libreta que le había dejado su abuelo del bolso —Esta me la regalo mi abuelo—Señalo el cuaderno —Este mi abuela— saco su cadena para mostrarle —Mi aspecto me lo dio mi papa—señalo su rostro —Y mi corazón mi mama—coloco la mano de Haku en su pecho para que sintiera el latir pausado de su corazón —Todos ellos ya no está conmigo, pero eso no significa que me haya dejado todo lo contrario cada día están más cerca— Sonrió a la chica —Tu papa debió haber sido un gran hombre, pero no olvides que si lo tienes a el— señalo el conejo—es como si tu papa estuviera siempre contigo.

—Naruto— dijo Haku sorprendida ante la revelación del rubio, nunca creyó que toda su familia estuviera muerta mas aunque fuera huérfano siempre era tan alegre y tan vivo — ¿Cómo y como se llamaban?— pregunto ella curiosa, pero sin sonar grosera con el chico.

—mi abuelo se llamaba Jiraiya Namikaze, era un hombre alegre y relajado, mi abuelo era Tsunade Senju era doctora y muy buena en su trabajo, ambos murieron de una enfermedad— sostuvo la cadena con la mano recordando la noche en que lo había recibido —Mia papa era Minato Namikaze era policía y mi mama Kushina Uzumaki era la mejor mujer que he llegado a conocer, ambos fueron asesinados el mismo día, todavía busco a los culpables.

—Lo siento— hablo ella apretando más fuerte el peluche sintiéndose avergonzada de su pregunta.

—No tienes nada que disculparte querida Haku— le sonrió el desechando las malas memorias —después de todo como tú dices eso ya es pasado, hay que mirar el futuro no.

Esto trajo una sonrisa a la pelinegra que asintió fuertemente —Si—sonrió ella sintiendo su ánimo mejorar gracias a las palabras del chico.

—Esa es la Haku que yo conozco— guardo de nuevo la libreta en el bolso antes de hablar — ¿Qué te parece si dejas a esa viaja arpía y vives conmigo?— sugirió Naruto mirando fijamente a la chica —sé que no tengo lugar donde quedarme asi que duermo donde caiga la noche, pero sería mejor que vivir con ella, y te prometo nunca lastimarte y que por nada del mundo no dejare que nada ni nadie te haga daño después de todo somos amigos— le sonrio el

—Naruto— dijo ella sorprendida ante la proposición del chico, no podía creer que el mismo rubio que había conocido hace un mes le estaba ofreciendo un escape al infierno de vida que había estado viviendo con esa mujer —Si— grito esta vez mientras se lanzaba en los brazos del rubio aceptando la oferta de el.

—Me alegra que te guste la idea— dijo el rubio —Pero antes de irnos a buscar tu cosas y a despedirnos de la viaja arpía, recojamos unas flores en honor a tu padre ¿ qué dices?—

—pero no tengo las diez monedas que ella me dijo que llevara.

—de eso no te preocupes— le aseguro el

Haku asintió agradecida mientras limpiaba las lágrimas restantes de su rostro —Zabuza, esa era el nombre de mi papa.

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Esa misma tarde ambos chico habían regresado al distrito cada uno con propósitos diferentes, Haku para despedirse de la mujer que había echo un infierno los últimos 6 meses de su vida y Naruto para acompañarla originalmente, pero Haku le rogo que debía hacer esto sola ya que Naruto ya había echo mucho por ella, así que cuando entraron la chica le dejo su peluche diciéndolo que lo veria aquí dentro de una hora antes de salir disparada hacia la casa donde vivía dejando a Naruto a cargo de su más preciada posición, el rubio al verse arrebatado de su objetivo original decidió ir a la parte comercial del distrito a comprar las provisiones necesarias para mantener a Haku ya que a partir de ahora no estaría viviendo por su cuenta y que debía cuidar de Haku.

"se está tardando más de lo esperado" pensó el rubio al ver que ya habían pasado 4 horas desde que se habían separados y Haku no había aparecido en el punto de reunión "debería irla a buscar" pensó al ver que su mente comenzaba a plagarse de posibles escenarios uno peor que el otro.

Rápidamente salió en dirección del lugar donde sabía que Haku vivía, corriendo entre las calles casi vacías ya que el sol se estaba terminando de ocultarse en el horizonte dando por terminado las actividades del día. En poco tiempo estaba delante de la puerta de entrada de la casa golpeando repetidamente la misma para que le abrieran.

— ¿Qué quieres?—pregunto la voz de la mujer mientras abría la puerta

—Donde esta Haku— pregunto Naruto sin desperdiciar un segundo

—Que voy a saber yo —mintió ella reconociendo a Naruto, pero el rubio había captado la mentira gracias al entrenamiento dado por su abuelo sobre el lenguaje corporal y como delatar a los mentirosos. Como una catapulta el chico se lanzó sobre la mujer tomándola por sorpresa y haciendo que cayera al suelo con el rubio encima de ella, pero Naruto sin que ella hubiera notado había sacado una navaja que ahora apretaba contra el cuello de la mujer que lo miraba aterrorizada.

— ¿preguntare de nuevo donde esta Haku?—dijo el amenazadoramente.

—No sé— respondió ella asustada

—no tengo tiempo para esto, o coopera conmigo o no volveras a ver la luz del sol — le amenazo mientras apretaba el cuchillo contra el cuello de la mujer causando una pequeña cortada.

—Se la di a Blank—dijo ella rápidamente al ver que el rubio iba a serio, lo que Naruto no sabía es que en realidad habían vendido a la chica por 500 monedas

—Hombre, pelo negro y mirada perdida— le pregunto el rubio.

—Sí— asintió ella confirmando la sospechas del ojos azules que guardo la navaja y se alejó de la casa en busca de Blank ya que el sabía quién era, y eso no apaciguaba la preocupación creciente en su corazón. Richardson Blank era un comerciante prominente en el distrito pero lo que muy poco gente es que la mayor parte de su dinero lo hacía con el tráfico, Naruto lo había seguido varias veces buscando pistas que lo involucraran con el tráfico de personas pero hasta los momentos el hombre no había mostrado delitos más allá que el tráfico de alimentos.

"vamos piernas más rápido" pensó Naruto mientras apresuraba su paso hacia el bar donde solía pasársela el hombre, para su suerte el susodicho hombre estaba unos cuantos metros más adelante charlando con otro hombre en la entrada de un callejón, rápidamente el rubio giro al otro lado para no llamar la atención del hombre.

—fue un trabajo fácil, entrar agarrar a la chica y salir— hablo el compañero de Blank mientras tomaba un trago de su bebida —pan comido, si no hubiera sido por los locos de los hermanos todo hubiera marchado a su paso— fue a tomar otro sorbo de su trago pero fue interrumpido por el rubio que entro a interrumpirlo como una bala, de un golpe fuerte a la babilla del compañero lo noqueo y antes de que Blank pudiera reaccionar planto la navaja fuertemente en la pierna de su víctima.

—Ahh— grito Blank al sentir el dolor de la navaja perforar su pierna.

— ¿Donde esta?— pregunto amenazadoramente Naruto mientras sacaba la navaja.

— ¿Quién coño eres mocoso?— pregunto el mientras sostenía su pierna ensangrentada pero Naruto no respondió sino que solamente volvió clavar la navaja, esta vez en el brazo del hombre disfrutando como gritaba en dolor.

—¿Dónde está Haku?— volvió a preguntar

—jodete— escupió al rubio que no hizo ningún intento de esquivar.

—Creo que todavía no entiendes como funciona ests— pateo al hombre en el pecho haciendo que callera de espalda contra el suelo viendo el cielo nocturno —si no te has fijado yo soy el que tienen una navaja en la mano y tú el que tiene todo un cuerpo para cortar con ella, ¿ahora me dices done esta Haku y no sufrirás más de lo que ya te he hecho entendido?— coloco la navaja contra la garganta del hombre que miraba al rubio en pánico.

—Que te importa una mocosa, que ya debe estar muerta— Naruto solo lo golpeo en el rostro haciendo que se quejara.

—¿Dónde está?

—Ya te lo dije debe estar muerta, se los di a los hermanos, no hay ninguna posibilidad que tu querida este con vida.

— ¿Cuáles hermano?

—los hermanos caníbales.

— ¿Dónde?— tomo al hombre por el cuello de la camisa levantándolo del suelo y machacándole la cabeza contra el suelo —¡Donde demonios esta¡— le grito mirándolo directamente a los ojos.

—En un granero a las afuera del distrito por la salida norte— soltó sintiéndose mareado por la sacudida.

"Maldición" pensó viendo que era un lugar lejano —Malnacido— le susurro antes de apretar con fuerza la navaja en su mano y sin ningún remordimiento paso el afilado objeto por el cuello del secuestrador "La vena yugular externa desciende desde el ángulo de la cara hasta la parte central de la clavícula, termina en la vena subclavia. Drena la sangre que proviene en su mayor parte del cuero cabelludo y de la cara" le dijo Tsunade mientras apuntaba en lugar donde estaba la arteria en el dibujo del cuerpo humano en la pizarra "es una de las arterias principales del cuerpo debido a la cantidad de sangre que lleva, si se llega a cortar lo más probable es que se muera por pérdida de sangre" Cortando su yugular instantáneamente, haciendo que la sangre brotare a montones de la cortada.

—Ahh— dijo entrecortado el hombre llevando sus dos manos al cuello olvidándose por completo de las heridas en su pierna y su brazo.

Naruto solo miro unos segundos como el hombre intentaba detener la sangre con su mano y sin esperar más salió del callejón dejando a Blank a su suerte mientras el iba a rescatar a su amiga.

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Corría a máxima velocidad entre las calles oscuras del distrito, respirando rápidamente para oxigenar su cuerpo que le pedía cada vez más del preciado aire para mantener el ritmo "aguanta Haku ya voy en camino" pensaba el constante para tapar la extraña sensación de vacío que sentía en la boca de su estómago.

Paso como una flecha el puesto de control en la entrada norte ya que no había ningún guardia en estos momentos. Acercándose a los pocos edificios que estaban en la zona comenzó a ver cuál de todos ellos llenaba la característica de un granero mientras el corazón del rubio bombeaba con más velocidad anticipando el conflicto. A las orillas de la zona estaba el edificio que había mencionado el "fallecido" Blank, un granero sencillo de dos plantas nada que resaltara a la vista

Con paso firme Naruto se acercó al lugar mientras veía por donde podía ingresar sin que lo detectaran. Ágilmente vio una ventana abierta en el segundo piso y como un gato comenzó a escalar la pared del sitio gracias a bloques que sobresalían en su estructura. Al estar debajo del dintel de la ventana salto para caer dentro del sitio amortiguando el sonido con su cuerpo al hacerlo girar. El segundo piso si se podía llamar de esa forma ya que lo único que tenía era paja en los bodes con la pares, en el centro tenia enorme espacio cuadrado mostrando el piso inferior, un granero cualquiera. Naruto sin esperar se asomó ligeramente por el hueco para observar la situación.

Abajo estaban dos hombres sentados en sillas de madera mientras una mesa del mismo material se interponía entre ambos que estaban jugando a las cartas animadamente mientras bebían vino, en el rincón del lugar en contra de un motón de heno estaba la pequeña figura de Haku que miraba los otros dos hombre con terror mientras forcejeaba con los amarres en su cuerpo que la impedían moverse además de tener una cuerda en su boca haciéndole imposible que hablara más aún que gritara.

"Haku" pensó el rubio viendo a la pelinegra

—El jefe se está tardando más de lo normal— hablo uno soltando una carta en la mesa —esto está siendo aburrido.

—deja de quejarte hermano, recuerda que debemos entregarle el paquete al jefe cuando llegue si queremos que nos pague, recuerda necesitamos el dinero.

—Baa eres un aburrido pequeño hermano, porque no nos olvidamos del dinero y nos divertimos un rato con la chica.

—acaso eres estúpido o que, el jefe nos mataría dijo claramente que necesitaba a la chica sana y salva más aun virgen— tomo un sorbo de su bebida observando la barajas en su mano.

—debes admitirlo hermano hace tiempo que no nos divertimos, desde la última vez que el jefe nos dejó a la pelirroja no hemos hecho nada divertido.

"Pelirroja" esto llamo la atención de Naruto que detuvo su asalto para escuchar más de la conversación.

—Si nada como aquella mujer, te digo era todo una fiera en la cama— sonrió su hermano recordando sus fechorías.

—si, como es que era su nombre?, kurina, sarina… Kushina— señalo recordando el nombre de la víctima —que mujer, menos mal que el jefe mato al idiota de su marido, el estúpido era policía.

"Mama" pensó Naruto abriendo sus ojos de par en par al darse cuenta que los hombre debajo de él estaban hablando de cómo habían matado a su madre, con un rápido movimiento saco la navaja y la apretó fuertemente en su mano pero antes de saltar al ataque fue detenido por la voz de la otra persona.

—tienes razón hermano, lo único malo es que la muy perra no era virgen con un niño y otro en camino, todavía recuerdo sacarle ese animal de su estómago a golpes que asco de mujer, tire a la basura el feto del animal.

Naruto se congelo en su sitio escuchando la nueva noticia "feto, niño en camino" pensó el mientras intentaba conectar las piezas del rompecabezas intentando hallar una respuesta diferente a la más obvia, su madre estaba embarazada cuando estos monstruos la mataron, ¿Por qué la policía no le había dicho nada de esto?, ¿Por qué nadie le había dicho que iba a tener un hermanito?, ¿Por qué?

—AHHH— grito mientras saltaba desde el segundo piso hacia los hombres que en menos de un instante estaban de pies observando al rubio mirarlo con odio.

—parece que tenemos visita hermano— hablo el más alto de todo pero sin tener respuesta ya que Naruto había salido hacia ellos como un fiera a atacarlos pero lo que el rubio no sabía es que como el, estos hombre tenían entrenamiento en combate. Ágilmente esquivo al chico para patearlo por la espalda haciendo que callera al suelo y sin que Naruto pudiera reaccionar el otro hermano se alzó hacia su cuerpo caído aprisionando su espalda con el suelo y con fuerza en sus puños comenzó a golpear sin piedad el rostro de Naruto.

"medición" pensó Naruto al sentir el último golpe romper su nariz "porque soy tan débil" se dijo al ver que no podía salir del agarre de su atacante que continuaba su labor de matarlo a golpes, sintió un puños impactar el costado de su rostro haciendo que su miraba se posara en la esquina del lugar donde estaba Haku. "Haku" pensó el viendo a la chica que lo observaba directamente a su rostro con miedo absoluto por el "lo siento, lo siento" pensó el rubio al ver que no había escapatoria y sintiendo que poco a poco perdió la conciencia

"prométeme que serás fuerte y cuidares de aquellas personas importante para ti, y que no importa que turbulento sea tu camino soportaras la caídas y regresas más fuerte" le dijo la tierna voz de su abuela en su lecho de muerte mirando con cariño al rubio.

"solo quiero que cuando seas mayor no se te olvido lo más importante en la vida de una persona el amor chico—"le dijo "se fuerte para que puedas proteger aquello que amas y no falles como lo hice yo, vive según tus ideales y nunca dejes que los demás digan que puedes y que no puedes hacer solo tú conoces tus limites, promételo si" termino de decir la voz de su abuelo para comenzó a salir de la habitación.

"¿Kushina?" llamo a su madre por su nombre al ver que sus pistas terminaban en la entrada de la habitación de sus padres , con temor empujo la puerta del cuarto que no estaba cerraba. En la cama de la habitación reposaba el cuerpo de su madre, solo que este estaba desnudo y con muchas cortaduras sobre su piel, su rostro miraba sin vida mostrando una gran cortada en su cuello y lo peor de todo era que el lugar parecía que fue lavado en sangre, las paredes estaban manchadas de ella, el suelo estaba lleno de sangre y sobre la mesita de noche reposaba la cabeza de su padre junto a la mayoría de lo que era el pelo hermoso rojo de Kushina.

Estoy perdido papa, jure vengarlos, juro matar a aquellos que causaron esto, pero nada de lo que hago me acerca más— golpeo su puño contra en suelo con fuerza sintiendo la rabia de fallar

"Todavía no tengo claro que hacer, pero te juro papa que esos malditos pagaran, no importa cuánto tiempo me lleve pero te juro que los vengare"

Si amigos tu y yo somos amigos—hablo el acercándose a ella — ¿o acaso no quieres que sea tu amigo?— le dijo falseando un tono triste

No, claro que quiero que seas mi amigo— hablo rápidamente sintiendo pánico de volverse a sentir sola.

Solo bromeaba Haku, por supuesto que seré tu amigo—extendió su mano a la chica aunque mostrando solo su dedo meñique —promesa— le sonrió el.

Miro fijamente a la chica —se que no tengo lugar donde quedarme así que duermo donde caiga la noche, pero sería mejor que vivir con ella, y te prometo nunca lastimarte y que por nada del mundo no dejare que nada ni nadie te haga daño después de todo somos amigos— le sonrió el

"Una persona era realmente fuerte cuando protege aquellas personas que más apreciaba" la voz de Haku resonó.

"Que esperas, vamos levántate y mátalos, mata a cada uno de esos malditos que te hizo sufrir, despedázalos, destrúyelos pero no te rindas"

"no" pensó el, mientras cerraba su puño con fuerza atrapando firmemente la navaja "No" volvió a decirse estaba vez recuperando la fuerza, sintiéndose mas fuerte que antes, con más energías — ¡NO!— grito con todo el aire de sus pulmones deteniendo los golpes de su atacante y llamando la atención de los demás —No voy a morir— con todas sus fuerzas llevo el puño donde tenía la navaja directamente al cráneo del hombre que estaba encima de él que no tuvo tiempo para esquivar el ataque, con un fuerte crujido el objeto de metal perforo el cráneo del hombre internándose en su cerebro y matándolo instantáneamente.

"el cerebro es la unidad de control del cuerpo humano, una lesión seria en el y estas muerto" recordó la voz de su abuelo en su mente

— ¡Hermano!— grito el más alto que habia estado viendo como su hermano pulverizaba al chico a golpes, pero en menos de un segundo las cosas habían cambiado y ahora el cuerpo sin vida de su familiar el que yacía en el suelo —me las pagaras mocoso—dijo el enfurecido para salir corriendo hacia el chico que se había levantado como pudo.

"Siempre que te enfrentes a alguien de mayor tamaño que tu o que tenga ventaja física siempre debes recordar atacar a sus puntos vitales, pero antes debes incapacitarlo temporalmente para dar el golpe final, si es alto golpeo en la tráquea que está en el cuello, si es más bajo que tu golpéalo en las bolas nunca falla" hablo su abuelo Jiraiya mientras hacia una demostración de la técnica.

Antes que el hombre pudiera plantar su golpe en el rubio este lo había esquivado y con un movimiento hábil llevo su puño al cuello del hombre golpeando con su puño ensangrentado la traquea haciendo que el atacante se detuviera al instante al sentir el dolor.

"pulmones…

Llevo la navaja a la espalda del hombre y de un golpe perfore el pulmón derecho del hombre, para luego empujarlo haciendo que cayera de espaldas

Estomago..

Repetidamente alzo el cuchillo y varias veces perforo el estómago del hombre que no podía hacer nada para defenderse.

hígado…

Luego de terminar de perforar el estómago del hombre comenzó a puñalear so zona abdominal en busca del órgano, haciendo que la sangre salpicara por todo el lugar.

Corazón esos son algunos de los órganos más importante del cuerpo" le dijo su abuelo leyendo el libro

—Ahhh—grito Naruto con su vista nublada en rabia y furia mientras clavaba una y otra vez el cuchillo en el pecho del hombre en donde estaba su corazón que desde hace rato había dejado de latir —Muere, Muérete muerete mal nacido— gritaba el sin detenerse todo lo contrario aceleraba cada vez que perforaba el pecho del sujeto —Esta es por mi mama, este es por mi papa y esta por Haku— con sus últimos vestigio de fuerza enterró la navaja lo más profundo en el pecho del hombre.

—Mal nacido, mal nacido— repetía una y otra vez mientras recuperaba el aliento y limpiaba la sangre de su rostro que era una mezcla de la suya con la que le había salpicado de ambos cadáveres. Respiro rápidamente mientras se calmaba de la experiencia traumática. Se levantó del cadáver y giro a ver a Haku que estaba aterrorizada, viéndolo de una manera totalmente distinta.

—Haku—hablo Naruto mientras se acercaba a la chica. El rubia tenía un aspecto horrible con parte de su ropa desgarrada y varios moretones en el, lo más horrible de todo era la su cara hinchada y ensangrentada junto a toda su ropa e incluso pelo que dejaba ver el terrible color rojo que se veía más tenebroso con la oscuridad de la noche.

Se agacho delante de la chica y con su navaja gastada corto las restricciones de la chica —Todo está bien, los chicos malos ya no te molestaran— le sonrió el mientras terminaba de cortar el cordón que cubría su boca pero sin surgir ningún efecto ya que con la cantidad de sangre sobre él era más tenebroso que relajante su sonrisa

— ¿tú los mataste?— dijo ella en miedo del rubio, aunque sabía que su padre había matado ella nunca lo vio ya que esa noche había estado encerrada en su cuarto, ahora había testigo en primera persona de dos asesinatos.

Naruto asintió con la cabeza antes de hablar

—esos hombres de ahí fueron lo que torturaron, mutilaron violaron y asesinaron a mi madre, incluso hicieron que perdiera un niño que llevaba en su vientre— hablo el rubio sintiendo un poco más relajado sabiendo que había hecho pagar con sus vida a los tipos que habían causado tanto daño.

—Ah— dijo ella comenzado a llorar, sintiéndose conflictiva sabía que asesinar era malo pero lo que habían hecho esos hombres a la familia del rubio era imperdonable. Sin previo aviso la pelinegra atrapo al rubio en un abrazo dejando escapar sus lágrimas.

—Jure protegerte Haku, jure hacerme cargo de ti y que nadie te haría más daño y falle en ello— le dijo el rubio enterrando su rostro en el cuello de la chica dejando escapar sus llanto que había estado conteniendo, no solo lloraba por haber fallado su promesa sino también por haber matado a esos hombre, no por quitarles la vida sino como había disfrutado hacerlos sufrir ver como su vida se escapaba de sus cuerpos ¿acaso era un monstruo?

—No pasa nada Naruto— le aseguro ella restándole importancia a la promesa —Ya estoy aquí gracias a que me salvaste— levanto el rostro del rubio para que la mirara —Gracias a ti.

Ambos amigos se abrazaron más fuertemente, intentando sanar las heridas que tenían sus corazones uno con el otro, haci pasaron un buen rato, abrazados en silencio hasta que decidieron largarse, los dos junto en busca de una nueva vida.

Pero había una pequeña pregunta creciente en el corazón del chico ¿Qué era un monstruo?, ¿y acaso él era uno?.

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Otro capítulo más un poco fuerte, ya acercándonos al comienzo de la serie, espero que le haya gustado y si les gusto no olviden comentar, de ello vivimos los autores. Hasta el siguiente capitulo