Era un radiante día en la capital del territorio humano, con cientos de personas disfrutando la encantadora mañana, simplemente bebiendo sus tazas de té mientras discutían los rumores más recientes acompañados de la última edición del diario; era bueno ser noble y no tener que vivir las preocupaciones de los plebeyos, sin la preocupación de encontrar el sustento del día siguiente ya que solo una palabra de sus bocas y un par de monedas y todo estaba servido. Esa mañana el rumor de moda trataba en cuestión a la legión de reconocimiento, aunque no fuera un rumor nuevo ya que tenía varios meses extendiéndose a través de los muros exteriores como fuego hasta que había llegado a la muralla Sina a través del diario, donde se podía leer en letras grandes "Victoria", la noticia en si narraba los sucesos de la última expedición de la Legión y sobre como un soldado de pelo rubio había sido capaz de montar un puesto de abastecimiento en territorio titán por si solo luego de perder a toda su escuadra en una fiera y cruda batalla –si se podía llamar una casa abandonada con un par de cajas de cuchillas y tanques como puesto de abastecimiento-, claro está, esta narración estaba un poco fuera de la realidad e hinchada luego de haber sido pasada de boca en boca en boca hasta llegar hasta los oídos de uno de los dueños de la imprenta que decidió que el rumor valía la pena investigar; aunque en el diario decía que todo eso fue contada por una fuente muy cercana a la legión y que estuvo presente durante los hechos, pero solo eran varias versiones de diferentes personas unidas en una sola y con un poco de imaginación por parte del escritor, si supiera que el rumor había comenzado gracias a un par de soldados de la legión que decidieron emborracharse en el bar más cercano luego de la expedición y que no sabían controlar sus lenguas con tanto alcohol en sus venas.
—vaya historia más interesante y a la vez fantasiosa— dijo uno de los nobles bebiendo un sorbo de su taza de té luego de terminar de leer la información; doblo el diario y gentilmente lo coloco sobre la mesa donde estaba sentado disfrutando del delicioso desayuno — ¿no piensa así Hiashi?— hablo el hombre dirigiéndose a su invitado que habían aceptado desayunar con él y su familia, claro está trayendo a la suya propia, después de toda ambas familias se unirían y se convertirían en una dentro de poco.
—Ciertamente lo es, amigo mío— respondió Hiashi al otro lado de la mesa rectangular larga habiendo leído la noticia con anterioridad. Hiashi Hyuga era un hombre de mirada dura y carácter serio, de pelo negro largo atado en una cola característica en su familia y ojos de color grises, de estatura y complexión intimidable , aunque lo que había que temerle era a su cerebro y a su lengua ambas tan rápida y tan fuertes que podían convencer a cualquier persona, pero su carácter recto lo hacía de gran respeto entre la nobleza, jefe de la casa Hyuga una familia noble y de gran influencia en la capital ya que eran cercanos a su majestad el rey —¿aunque me pregunto si se todo ello será cierto?—se cuestiona el soltando la pregunta en la mesa a todos los presentes, aunque en realidad estuviera dirigida al otro cabecilla.
— Qué, ¿acaso piensa que es más propaganda por parte de su majestad?—dijo el hombre volviendo a retomar el plato lleno de comida, observando el interés de los demás presente en la conversación.
—no lo creo— bebió un sorbo de te — aunque se sabe que su majestad tiene siento aprecio con la legión, no sería tan osado de arriesgar y falsificar tan emocionantes noticias de victoria de la legión, ya que la legión no tiene muy buena fama y aprecio entre la nobleza y muchos plebeyos, y si se descubre la mentira su popularidad decaería mucho y segundo en el diario no nombra a ninguna de la familia real o algunos de su allegados más cercanos, por lo que no sería propaganda si no se nombra su nombre, el diario solo habla de este nuevo soldado— dijo refiriéndose al chico de pelo rubio que nombra en la historia.
—Buena deducción Hiashi, no por nada eres el cabecilla del jurado— hablo nombrando el trabajo que desempeñaba el pelo negro, juzgando la culpabilidad o inocencia de cientos de personas. Hiashi solo hizo una inclinación de respeto con su cabeza —Para ello estamos Lazio— dijo el pelo negro.
Lazio Inuzuka, era un hombre sonriente de pelo castaño y mirada asertiva, con una barba raza y ojos negros, era un hombre influyente aunque no tanto como Hiashi y jefe de la caza Inuzuka, la cual se dedicaba al comercio de animales siendo proveedor de las mascotas de muchos nobles en la capital. Sonrió ante la muestra de aprecio por parte de Hiashi ante de volver a hablar — cuénteme señorita Hinata ¿Qué piensa de tan interesante cuento?, comparte las misma ideas que su padre— planto sus ojos en la hermosa chica de pelo negro que compartía la mesa con ellos, tratando de que sus otros invitados no se sintieran olvidados, aparte que no podía dejar a un lado a su futura nuera.
—en… en realidad no sé qué creer, suena muy bueno para ser verdad— hablo ella entrecortado y en voz suave un poco temerosa y nerviosa tratando de no quedar en vergüenza ya que si lo hacía no solo sería ella la que pasaría por ello si no toda su familia, poseyendo una personalidad tímida y siendo impuesta a casar con un hombre que no conocí del todo, solo de algunos encuentros en las tantas fiesta a las que asistía su familia, se podría decir que no se sentía del todo cómoda con lo que sería dentro de poco su segunda familia, más aun con su prometido —aunque me gusta pensar que puede ser cierto— comento agregando su comentario a la declaración anterior.
—oh vamos Hinata, todo esa historia apesta a mentira— dijo una voz masculina a lado de la chica sonando un poco brusco interrumpiendo el aura calmada en la mesa.
—Kiba— dijo la voz de Lazio, sonando amenazador ante el comportamiento de su hijo; clavando sus ojos en el dándole a indicar que su comportamiento grosero delante de las visitas no iba a salir impune —Modales— las palabras salieron lentamente; Kiba sabía que solo iba a perdonar esa vez y era gracias a los invitados.
—Si padre.
—Disculpe el comportamiento de mi "energético" hijo señorita Hinata, deben ser por los nervios de tener a tan hermosa chica a su lado— Se disculpó Lazio alagando el aspecto de ella, no quería enojar a Hiashi y que el matrimonio se cancelara, ya que dentro de poco será mucho más rico y poderoso —cambiando de tema, ¿su majestad todavía no ha mandado las invitaciones para la fiesta Anual?¿un poco peculiar?— recordó que ya faltaba poco para terminar un año más y como era costumbre el rey le gustaba tirar una gran fiesta invitando a todos las familias de la capital al evento, aparte de haber un concierto con el mejor músico y un gran bufet; Miro a Hiashi esperando su respuesta.
—Peculiar, sí que lo es.
Mientras las familias Hyuga e Inuzuka disfrutaban de un relajado desayuno en otra parte de la ciudad sucedía lo mismo solo que con un impacto mayor en el año que estaba por entrar. En el centro de la capital estaban las enormes murallas que protegían el palacio Real, de gran espectacularidad pero no tanto como las murallas Sina; pero lo que los diferenciaba con estas era la cantidad de miembros de la policía que la resguardaban, todos fuertemente armados y listo para proteger al rey; Aunque en realidad dentro de las murallas no estuviera un simple castillo, sino una ciudad pequeña, y en el centro de ella una fortaleza donde vivían los miembros reales. En ese preciso momento se llevaba una reunión de suma importancia en el salón principal de conferencias de la fortaleza. Dentro del glamuroso salón de piedra, que parecía más una corte, estaba reunido el círculo interno del rey, así como sus consejeros y en centro del salón en la silla más llamativa estaba la figura del mandatario de la humanidad mirando un poco aburrido. La reunión había comenzado hace más de media hora y lo único que escucha era reporte de informes y más informes de las diferente actividades de los cuerpos militares, ya que era la reunión anual para el resumen de actividades y para comenzar a planear la distribución de presupuestos para los mismos.
El Rey paso su mirada por la habitación observando a sus concejeros discutir varios temas con el hombre de barba blanca, lentes y compostura serena que estaba sentado en el centro de la habitación bajo la mirada de todos, este hombre era Darius Zackly, Generalísimo de los cuerpos militares, el cabecilla de todos, repasando los diferentes informes a los consejeros, dando a conocer los avances y pérdidas durante el año. El rey bajo la mirada a la mesa de madera a su lado donde estaban las copias de los informes que nunca tocaría ni leería, pero se le debían dar ya que era parte del protocolo. Estiro su mano para tomar la hoja que estaba en el tope de la pequeña pila de papeles para aparentar tener algún interés, pero solo para aparentar ya que para eso tenía a sus consejeros para tomar las decisiones el solo debía dar la orden. Llevo la hoja cerca para leer notando que no era ningún reporte sino el diario de ese día, recordó al sirviente que coloco la pila de papel informarle que el diario estaba encima, con interés real comenzó a leer las diferentes noticias en la hoja centrándose en el tirulo principal "Victoria" rápidamente devora las palabras en la hoja, mostrando una sonrisa ante lo que leía; levanto la mano su mano libre al aire haciendo que todos los presente en el salón se callaran de inmediato y prestaran atención a lo que iba a decir el rey. Todos miraban expectantes al rey, ya que no había opinado en todo la reunión, sus consejeros esperaban que no fuera alguna clase de reproche.
— ¿Alguno de ustedes leyó el diario de hoy?— pregunto a nadie en particular.
—Si su majestad— respondieron varios, alguno de sus consejeros.
— ¡Por qué entonces ninguno de ustedes me había informado de tan buenas noticias!— dijo el exaltado, tirando el diario al suelo cerca de Zackly para que todos los vieran.
—Pensamos que usted lo había leído su majestad— dijo el concejero más cercano tratando de calmar al rey, este miro fulminante al hombre diciéndole con los ojos que no soltara una palabra más, volvió su mirada al generalísimo — Darius ¿lo que dije este papel es cierto?— señalo el diario — ¿la legión estableció un puesto de abastecimiento?— pregunto el rey al Militar.
—Si su majestad, es cierto— confirmo el general recordando el reporto dado mandado por Erwin y sonando lo más condescendiente posible, no quería enfurecer más al rey —pero le puedo asegurar que no es tan impresionante como lo hace ver el di…
— ¡Silencio!— exclamo el con voz fuerte, callando al general; ya había escuchado la respuesta a su pregunta y el resto era innecesario, cambio su mirada de reproche a una más alegre mostrando incluso una sonrisa — ¿ya las invitaciones para la fiesta fueron enviadas?— le pregunto al consejero que le había hablado hace unos momentos.
—No su majestad, pero serán enviadas muy pronto.
— ¡Excelente!— dijo este alegre —quiero que extiendas una invitación al comandante de la legión y a este soldado de pelo rubio y cualquiera que deseen acompañarlos— dijo el siendo benevolente de aceptar a tales plebeyos en su fiesta —deben asistir sin excepción— agrego lo último; un no, no sería bien recibido.
—Si su majestad— dijo el consejero con una reverencia levantándose de su puesto, para llevar a cabo la tarea lo más pronto posible.
—Magnifico, no puedo esperar para el banquete— sonrió el Rey de una forma extraña ya que nadie sabía los planes que estaban formándose en su mente.
Alas de la libertad
Capítulo 9
"Esperanzas"
"nunca sabré si realmente tome la decisión correcta, cada vez que pienso en aquella noche con todos mis compañeros me pregunto ¿fue lo correcto haberme alistado?, ¿realmente debí unirme a la Guardia Estacionario?, pero cuando esas dudas inundan mis pensamientos siempre me acuerdo de aquella chica de pelo rubio, que aunque en aquel entonces no sabía nombre nunca me rendí por conocerlo, y me digo si no hubiera puesta un pie en el campo de entrenamiento nunca la hubiera conocido" sonrió ante las palabras de tinta de su abuelo Jiraiya, paso la página del pequeño cuaderno pero antes de que continuara su lectura sintió la ráfaga de aire gélido que entraba por la ventana de su habitación. Coloco el cuaderno sobre la mesita de noche, alado de la cama donde estaba sentado leyendo, se levantó en dirección de la ventana viendo el paisaje del exterior del castillo que en esos momentos se estaba cubriendo de blanco, gracias a la suave nevada que caía, el invierno había llegado.
Los ojos de Naruto se detuvieron a observar lo hermoso de la nieve, dejando que sus pensamientos vagaran a aquel día; el día donde recordó lo débil que era. Había pasada dos meses desde la expedición, y toda la legión todavía estaba tratando de asimilar las enormes pérdidas, más aun Naruto Namikaze que había tomado muy apecho la pérdida de su escuadra tanto así que la mayoría del tiempo se la pasaba en su habitación leyendo y anotando dios sabe que, o en el campo de entrenamiento despedazando las maniquí de titanes tratando de ventilar su furia como también mejorar para que no volviera a suceder lo mismo. Paso su mirada por la pequeña habitación que ocupaba hasta detenerse en el escritorio viendo las decenas de hojas esparcidas sobre la madera y otros cuantos libros apilados y otros desparramados, clavo su mirada en el sobre que contenía sus planes futuro y los cuales había tratado de que el comandante los aceptara.
Desde hacía un mes atrás había estaba presionando a Erwin para que aceptara sus planes, todas las semanas llevaba el mismo sobre a la oficina del comandante. En el sobre sellado con varios sellos de rechazado, estaban dos planes uno que el había desarrollado y el otro que había mejorado, el segundo siendo la formación de detección a larga distancia revisada y mejorada, ya que luego de pensar había encontrado las diferentes debilidades o mejor dicho carencia de la formación original, y el segundo un plan que había lograda gracias a la libreta dejada por su abuelo ya que en ella estaba planteada la idea original, montar la primera base funcional de la legión en territorio titán, claro está esto se haría realidad si solo Erwin diera su aprobación, algo a lo que se había estado negando continuamente, ya había obtenido el visto bueno por parte de Hanji y Mike que se sorprendieron ante los planes del rubio, pero solo faltaba Erwin.
Cerro la ventana alejándose de ella, toma su gabardina y la coloco sobre su cuerpo, se acercó al escritorio tomando el sobre y guardándolo en su chaqueta; Se detuvo al ver su imagen reflejada en el trozo de espejo que colgaba sobre la pared, podía ver claramente su rostro un poco pálido, sus mejillas y nariz un poco coloradas por el frio, dos enormes ojeras oscuras debajo de sus ojos mostrando lo poco y mal que había estado durmiendo, sus profundos ojos azules que antes estaban llenos de vida y energía eran solo una sombra de lo que solía ser, y por último la cicatriz que descendía desde su frente parándose en su ojo izquierdo para continuar desde la comisura del ojo bajando por la mejilla deteniéndose hasta la mitad de la misma, un recordatorio del infierno vivido; de lo débil que era.
Movió un par de mechones de pelo intentando cubrir la cicatriz, pero fallo; sin más aparto la mirada del espejo para salir de la habitación. Se aseguró que su habitación estuviera bien cerrada antes de adentrarse en los pasillos vacíos del castillo que era la base de la legión. Al entrar el invierno las actividades de la legión se suspendían, no iba a ver otra expedición sino hasta dentro de unos meses cuando la nieve se hubiera ido, ya que impedía el movimiento de rápido de los caballos y los cansaba más rápido, aunque Hanji estuviera loca por observar el comportamiento de los titanes ante el frio gélido de la nieve y el invierno, pero era mejor no correr ningún tipo de riesgo; así que la mayoría de soldados que tenía esposas, hijos o familiares se retiraban del castillo para pasar el invierno con sus seres queridos, y como Naruto no tenía ninguno de esos decidió quedarse en el castillo con la poca población que quedaba, muchos al igual que él; sin hogar alguno al que ir. El comandante y Hanji siempre pasaban todo el año en el castillo, algo que Naruto agradecía, ya que Petra se había ido a ver a su familia y la única otra persona con la que Naruto hablaba frecuentemente era la jefa ya que con Erwin era una batalla de miradas.
Paso tranquilamente los pasillos, hasta cruzar en una esquina siendo impactado por otro transeúnte que al igual que el caminaba descuidado; ágilmente Naruto recupero el equilibrio y tomo el brazo a la otro persona trayendo el cuerpo del desconocido hacia el suyo para que este no se cayera. Mirándolo directamente a sus ojos con su rostro muy cercano al del rubio estaba la cara de la Jefa Hanji Zoe, con una sonrisa, rápidamente Naruto intento aparte del cuerpo de la Jefa pero esta lo impidió aumentado el agarre con el rubio y acercándolo más a su cuerpo.
—Extraña forma de saludar rubio— hablo ella mirando el incómodo en el rostro de Naruto — ¿o acaso piensas hacer de esto un habito?— pregunto recordando aquella ocasión donde también se habían chocado en los pasillo —¿o tal vez es que quieres sentir el cuerpo de la pobre Jefa Hanji junto al tuyo, o prefieres que hagamos un par de experimentos contigo?— dijo ella de forma sonriente con su broma esperando sacar algún tipo de reacción graciosa por parte del rubio.
—Jefa Hanji— Dijo Naruto en forma de saludo/disculpa/regaño a la jefa, sin ser alterado por el comportamiento de ella.
—no eres divertido titán, ya te pareces a él, todo el tiempo con esa cara de "no me interesa nada"— hablo Hanji refiriéndose a Levi; sin más se alejó del cuerpo del rubio devolviéndole su espacio personal — aunque debo admitir que es todo una sorpresa verte entre los vivos, ya que la única forma de encontrarte es encerrado en tu habitación o el campo de entrenamiento— era cierto, Naruto pasaba casi que un tiempo nulo con el resto de la legión, solamente visto por algunos en el comedor
—Solamente en algunos recados.
—ja como si fuera cierto— respondió está sabiendo la razón de por qué el rubio estaba ahí, cercano al despacho de Erwin —¿todavía sin éxito?.
—No— dijo este sintiendo el sobre debajo de la tela de su cacheta —pero no pienso darme por vencido.
Hanji miro de arriba abajo a Naruto notando el mál aspecto que tenía, junto a las ojeras en sus ojos "Debe de estar pasándolo mal" pensó ella, muchos soldados no tomaban muy bien la perdida de sus compañeros —Terco como una mula— comento Hanji ante la aptitud del ojos azules —de seguro piensas a ir a verlo de nuevo— aseguro pensando en Erwin, ya que ella había estado hablando con el hombre hace rato.
—Sí, iba de camino a su oficina— le respondió ya que ella sabía de sus varios rechazos
Hanji asintió comenzando a caminar en direccion apuesto del despacho —la próxima vez no seas un extraño Naruto— comento Hanji al pasar alado del rubio y dándole un golpe suave en su brazo en forma de regaño, dando por terminado el encuentro y alejándose.
—Si jefa— respondió Naruto viéndola alejarse y sabiendo lo que intentaba hacer. Al Hanji desaparecer de vista, regreso a lo que estaba haciendo y con un paso más apresurado siguió su camino. Subió rápidamente los últimos escalones de la escalera, para llegar a su destino; delante estaba la puerta de madera que daba acceso al despacho de Erwin, golpeo tres veces la madera con sus nudillos y al instante sonó la voz de Erwin dándole permiso para entrar.
El despacho de Erwin era una habitación sencilla, en la pared más grande se extendía una gran ventana que daba vista al exterior del castillo, en el centro un escritorio con una silla del lado opuesto a la entrada y dos más en el lado más cercano a la puerta, las paredes estaban adornadas por estantes con libros o reportes almacenados, en una esquina dos sillones con una mesita circular pequeña para relajarse, en la esquina opuesta un estandarte con la bandera de la legión y una última mesa más grandes con algunos mapas y los planos de la formación de reconocimiento. En el escritorio estaba sentado Erwin que todavía no había levantado su vista para ver a Naruto ya que estaba ocupado repasando algunos informes y anotando algunas observaciones, cerca de las hojas sobre su mesa estaba una taza de té vacía.
—Comandante Erwin, he venido para solicita..— hablo Naruto sin esperar que el Erwin se lo pidiera, pero fue interrumpido por la mano de Erwin que señalo que hiciera silencio.
—Ya se para lo que has venido Naruto— hablo esta sin dignarse de verlo —toma asiento— le ordeno haciendo el gento con la mano. Naruto asintió y tomo la silla de frente al comandante, que parecía no reconocer su presencia, pasaron unos segundos antes de que Erwin volviera hablar;
—Sé muy bien lo que vas a decir, así que guarda silencio y lee esto primero llego hace un par de días atrás— hablo este de nuevo mientras sacaba una carta del cajón del escritorio y se la daba a Naruto para que la leyera, los ojos azules de Erwin se clavaron en el rostro del rubio leyendo la reacción en ella. Naruto noto que el sello de la carta estaba roto así que Erwin ya debió haberla leído por lo que no era solo para sus ojos, rápidamente saco la carta dentro del sobre y comenzó a leerla, paso vigorosamente sus ojos por las palabras hasta detenerse al final de la misma donde sorprendentemente estaba la firma y sello real, pero no dejo de mostrar su cara calmada.
—Hablan caramente de asistir a la fiesta de fin de año, y también sobre un soldado rubio, descarto que sea usted comandante ya que lo nombran como si no fuera el participe, ¿podría ser el sub comandante Mike?, ya que tiene más tiempo en la legión y por ende más fama— supuso Naruto, ya que la carta se refería a un soldado de pelo rubio de gran fama que del que habían estado hablando las personas y que el rey deseaba conocer en de frente en la vecina fiesta; habían varios soldados rubios en los rangos de la legión pero el más fuerte y famoso era Mike.
—Lo mismo pensé—agrego Erwin complacido de la deducción del rubio, pero todavía faltaba algo mas —pero junto a la carta llego este diario— le paso a Naruto otra hoja donde estaba la noticia sobre el —un poco preocupante.
Naruto leyó la noticia descartando inmediatamente a Mike, ya que se referían específicamente a él, aunque no lo nombraran por su nombre ya que más nadie era el rubio que regreso casi muerto luego de perder toda su escuadra y montar la base de suministro— ¿Qué?—susurro esto un poco incrédulo por dos cosas —el rey quiere verme en personas y quien carajo dejo escapar esta información— dijo sintiéndose extraño, ya que no sabía si alegarse por ir a conocer al rey o porque uno de sus compañeros se le había ido la lengua.
—Exacto, pensé en buscar al culpable de soltar lo que hace la legión en sus expediciones a la prensa, pero esa información tiene unos meses de antigüedad y solo salió a luz hace muy poco y muchos de los que regresamos pudieron contárselo al resto de la legión, así que tenemos más de 200 posibles culpables — dijo Erwin viendo la cara de asombre del rubio — pero me acorde de tus planes — le pidió a Naruto que le pasara el sobre con los planes, este se los estrego alegremente, con la mano saco el primero — la mejora de la formación es posible que la acepte ya que es necesaria y de gran beneficio para todos— coloco el papel sobre el escritorio —pero esto Naruto— mostro el plan de la base externa— es casi imposible, es un plan excelente y bien plantado, pero no tenemos ni tendremos los materiales, ni el dinero para llevarlo a cabo, perdemos más de 20 hombres cada vez que vamos en una expedición, y hacer una locura de esta magnitud nos pondría en riesgo, debido a la cantidad de recursos necesarios, y hacer una base no se logra en un solo día, ni sale gratis— tomo un suspiro rescatándose contra su silla —sobrevivimos con los pocos fondos que nos da el rey, y casi todos ellos son para mantener nuestro caballos dejando casi nada para los demás; por ende no tendríamos el dinero nunca para llevarlo a cabo. Me costó un mundo para que el generalísimo aceptara y nos diera los recursos para la formación de detección original, así que la mejora esta en riego ya que no tenemos dinero.
—Entiendo comandante— dijo Naruto aceptando las firmes razones del por qué había rechazado sus planes.
—Me alegra— asintió este.
— ¿pero no hay algo que podamos hacer— pregunto Naruto no dejándose rendir.
—Sí, se me ocurrió algo— agrego este—como vez el rey quiere conocerte en la fiesta, donde sabrás van a estar todas las familias noble de la capital, las cuales tienen mucha influencias, poder y dinero, justo lo que necesitas ya que la corte nunca designaría más presupuesto a la legión del que ya tiene, más aun para llevar a cabo tus planes además de la presión que generan los nobles para que desaparezca nuestro cuerpo, por lo cual vas a asistir a la fiesta y tratar de obtener los fondos para ellos, ve como si fueras un mercader que va a ofrecer su mejor producto a los nobles.
— ¿Cómo?— dijo Naruto, no le gustada para nada la nobleza, todos eran unos cerdos arrogantes —por qué no puede asistir Mike, sería más creíble con alguien de su talla, yo solo soy un recién llegado, además no saben mi nombre, así que Mike puede pasar fácilmente.
—lo pensé pero hay muchas razones, primero tu eres el interesado en esto— apunto al sobre— segundo Mike es famoso sí, pero el diario habla sobre un joven rubio, si hubiera sido Mike el de la noticia de seguro que hubieran puesto su nombre, todos en la legión lo conocen, el Rey no es estúpido, tercero Mike tiende a olor de cerca a las personas nuevas para él, no pudo hacer que los nobles se siente incómodo ante nuestra precien y nos vean como rarezas, y por ultimo quien mejor para presentar los planes sino el mismo que los creo, además el rey te quiere ver a ti si o si— miro fuertemente al rubio para que entendiera que esto era más grande de lo que pensaba, si la legión conseguía más financiamiento la batalla contra los titanes sería más fácil, habían varios planos de armas que le había enseñado Leonardo y que serían muy útil en las expediciones pero hacía falta el dinero para desarrollarlas.
—Digamos que acepto, como piensas convencer a los nobles, ya que como tu dijiste la legión tiene muy mala fama entre los nobles, y no creo que piensen darnos limosna de gratis o del fondo sus amables corazones, además de la corta se comería vivo al noble que hiciera eso— agrego Naruto viendo un problema al plan.
—Cierto— dijo Erwin — ninguno de ellos haría algo por la legión, y no tenemos la mejor reputación, pero el caso es que no necesitamos convencerlos a todo, si podemos aislar a un cabecilla de alguna casa noble lo suficientemente influyente y convérselo sería perfecto, además la corte no tiene por qué enterase, ya que la ayuda va ser una donación privada a ti y si todo tiene éxito podríamos dejar escapar el nombre de la casa noble que colaboro en la base cuando demos las noticias al resto, en el juego de la política no hay nada mejor que controlar a las masas y que mejor forma de hacerlo que haciendo que te vean como una buena persona que lucha por el bien de la humanidad.
Naruto se quedó un silencio un rato contemplando la idea, si quería que sus ideas se hicieran realidad debía ir y lamer las botas de un par de nobles —Acepto— dijo este convencido de que sería una tarea fácil, no sabía lo equivocado que estaría.
Erwin asistió — ahora unas cosas antes de que te retires para prepararte para el viaje, ya que vamos a partir dentro de 5 días, sé que la fiesta es dentro 2 semanas un día antes del fin de año, pero necesitamos infórmanos como está el ambiente político en la capital y quienes serán nuestros objetivos primordiales— miro los ojos de Naruto tomando una actitud más seria — tu apellido es Namikaze, muy conocido en la nobleza, gracias a los escándalos que provocaba tu abuelo como comandante, así que olvídate de ese apellido, muchos nobles lo odian a muerte, y otros eran enemigos de tu abuelo y si te presentas como Namikaze el plan va a a fallar de seguro, cuando salgas por esa puerta Naruto Namikaze habrá muerto, y solo queda Naruto Uzumaki entendido.
Naruto se congelo en su puesto, ¿Cómo se atrevía a sugerir que echara por el sueño el apellido de su padre, de su abuelo, las dos personas que el mas quería?, no se sentía avergonzado del apellido de su madre, pero el orgullo que lo hacía al sentirse Namikaze era mayor, pero hay estaba Erwin pidiendo que olvidara a su abuelo, que lo despreciaba, quería gritarle que no en toda su cara impasible, pero suspiro profundo y recordó algo muy importante "si quería que el camboa ocurriera debía sacrificar muchas cosas en el camino" —entendido señor— respondió este en un susurro, calmando sus emociones.
—Lo otro, ¿sabes cómo comportarte? ¿Sabes bailar?— pregunto Erwin, sin saber si el rubio poseía lo necesario para pasar desapercibido entre la clase alta
—Sí, mi abuela Tsunade me enseño todo lo que debía saber, ya que ella solía pasársele en esos círculos además de que fue noble, lo único de lo que requiero es de una buena vestimenta, ya que no posea ningún tipo de ropa aparte de mi uniforme militar, señor— le afirmo Naruto, ya que sus únicas posesiones materiales eran el peluche de Haku, su bolso, la libreta de su abuelo, y un par de vendas, una muda de ropa que no le quedaba y la cadena de su abuela que había botado hace años.
—No te preocupes por ello— aseguro Erwin —de eso nos encargaremos en la capital, y por ultimo estad al tanto que el rey te va a utilizar como panfleto publicitario para mejorar las opiniones entre los nobles, mi recomendación sigue su juego y has que te adore, pero no dejes que te utilice para todo puede que la personas que necesitemos convencer no sea muy ferviente seguidor del rey— con ello Erwin le hiso el gesto para que se retirara.
Naruto se levantó e hizo el saludo militar, antes de salir del despacho, sintiendo que se había metido en algo de lo que no tenía idea como escapar.
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Una suave nevada caía del oscuro cielo mientras el carruaje en el que andaba era alado por los caballos a través de la calles de piedra de la capital que eran iluminadas por cientos de lámparas de vela, mostrando lo majestuoso de la arquitectura del lugar nada comparada con las calles sucias y mal olientes de los distritos exteriores. Sus ojos observaban las diferentes ventanas en el camino viendo que muy pocas estaban iluminadas indicando que no había nadie en casa, así como la falta de transeúntes en la calle, pero no le para mucho a ello ya que sabía dónde la mayoría de los habitantes de la capital estarían o mejor dicho donde los nobles de la capital estarían; repaso de nuevo el plan en su mente calmando sus nervios, nunca en sus sueños más loco creyó que llegaría a conocer el rey, en realidad nunca pensó que llegaría a poner un pie en la capital, él era solo un huérfano sin ningún tipo de descendía, el solo era Namikaze Naruto o mejor dicho Uzumaki Naruto soldado de la legión de reconocimiento. Alejo su mirada de la ventana del carruaje notando que la nevada parecía calmarse indicando que estaba cerca de terminar; paso su vista por el resto de acompañantes presentes en el carruaje.
A su lado estaba la jefa Hanji en un elegante vestido de gala, en conjunto con zapatillas de alta calidad, y delante de ellos dos estaba el comandante Erwin vestido en un traje de gala de color marrón oscuro, junto a su cadena indicando su estatus de comandante, ambos parecían estar concentrados en sus propios pensamientos, o tal vez calmando los nervios como el, bajo su mirada para comprobar si su vestimenta estaba en orden, llevaba puesto un simple traje de gala de color negro junto a una bufando para protegerse del frio.
—Estamos cerca— informo Erwin viendo la muralla de la zona real muy cerca de ellos.
— ¿todo bien Naruto?— pregunto Hanji colocando una de sus manos cubierta por los guantes sobre su hombro al notar la mirada en el rostro de Naruto.
—Sí, solo repasando el plan— aseguro, la capital era otro mundo para él, al haber vivido en la calle y sobreviviendo de lo que podía, ver la capital y el derroche que había en ella no lo hacía sentir a gusto "este es un mundo de máscaras" fue lo único que le dijo Erwin con respecto a la capital, paso de nuevo su mirada al exterior notando una mujer caminar con un niño en brazos con muy poco ropa para el invierno, aparte de no llevar ningún calzado pero Naruto no fue el único que la vio, al parecer Erwin también había notado a la mujer.
—Mendigos— hablo el llamando la atención de Naruto que devolvió su mirada al otro rubio —ladrones, asesinos, violadores y muchas otras cosas más, la capital puede ser un lugar hermoso, pero debajo de ella se encuentra las ruinas de la vieja ciudad hogar de los peor de lo peor, el armario sucio de la capital.
— ¿La ciudad vieja?— pregunto en duda Naruto, nunca había oído de tal lugar, ni en los libros que había leído ni en los relatos de su abuelo.
—la ciudad viejas son ruinas que se encuentran debajo del suelo de la capital, en la antigüedad parte de la humanidad se ocultaba hay como medio de defensa contra los titanes, ahora es hogar de bandidos— tomo una pausa apartando su mirada de Naruto —no todo lo que brilla es oro.
Naruto asintió almacenando la información para averiguar más de esta antigua ciudad después, al parecer la capital tenía sus secretos sucios que no quería dar a conocer. Un par de minutos pasaron antes de escuchar dos golpes en la madera del carruaje, estos provenían del conductor indicándole que su recorrido estaba por terminar. Cruzaron la entrada del muro luego de un chequeo, todo el lugar estaba siendo vigilado por cientos de miembros de la policía fuertemente armados debido a la cantidad de personajes importante que estaban en la fiesta.
"Este lugar me enferma" pensó Naruto sintiendo la carrosa detenerse por completo. A los pocos segundos la puerta del comportamiento fue abierta para revelar dos sirvientes del castillo vestidos propiamente para recibir a los invitados.
—Sean bienvenidos a la fiesta, sus señorías, señorita— hizo una referencian a los presente antes de ofrecer la mano para que Hanji que era la única dama bajara, dando sobreentendido que Naruto no Erwin necesitaban ayuda alguna.
—Solo concéntrate en los objetivos— le susurro Erwin esperando su turno para bajar.
—Si— respondió Naruto recordando el apellido de las nobles que eran prioridad, recordando sobre todos el apellido Hyuga, el conocía a Neji Hyuga, pero nunca pensó que el mismo joven compañero de entrenamiento fuera parte de la nobleza. Bajo del carruaje plantando sus pies en tierra firme observando el castillo por primera vez en su vida, todo el lugar estaba adornado a más no poner mientras distintas personas con ropas coloridas y de alta calidad bajaban de carruajes muy caros o subían las escaleras que llevaban a las enormes puertas de roble que daban entrada al castillo "Necesito un trago" pensó Naruto suspirando sintiendo los nervios y sintiéndose fuera de lugar. Vio a Hanji hacerle señas para los que siguiera, ya que habían acordado que ambos Erwin y Hanji llevarían la batuta en la velada. Soltó un último suspiro viendo su propio aliento escapar sus labios, antes de comenzar a caminar apretando la bufanda que era lo único que le daba confort en esos instantes.
Siguió de cerca a sus dos superiores que subían relajadamente las escaleras del palacio o eso creía el, mientras eran escudriñados por las miradas de las personas que pasaban de cerca. Pasaron rápidamente el corredor de entrada que estaba cubierto por una enorme alfombra de color rojo y en pocos instantes estaban en el salón Principal siendo tomado por sorpresa por el tamaño del lugar, así como la cantidad de personas presentes en el. Todo el salón que eran una enormidad estaba repletos de cientos de personas de la alta clase, muchos de ellos hablando conversando entre si mientras disfrutaban de sus bebidas u otros de la excelente comida que ofrecían los mesoneros al pasar.
—Wow— susurro Naruto siendo tomado por sorpresa por el lugar, no se espera algo así.
—Sorprendente ¿no?— le dijo Hanji que se había colocado a su lado, pero esta está reconociendo el salón en busca de posibles candidatos mientras ignoraba la mirada un poco lasciva de algunos hombres, claro está el vestido que llevaba puesto era pausar ese tipo de efecto —Erwin nos llama— comento está notando al comandante que se había adentrado entre las multitudes y había regresado.
Ambos salieron en dirección del rubio mayor, mientras esquivaban un par de personas en su camino.
—Bien, el rey está a unos cuantos metros, tenemos que presentarte— informe Erwin observando a Naruto y lo nerviosos que se veía —Solo apégate al plan y todo saldrá bien— intento calmarlo esto era muy importante no solo para la legión sino para el futuro de la humanidad.
—Sí señor, es solo que nunca había estado en un lugar "así"— recalco el, mirando la multitud, antes cuando vivía en la calle un noble significaba algo para el "dinero andante" sus arrogancias lo hacían blanco fácil para que el los robara, no estaba orgulloso de ello pero tenía que comer de alguna forma u otra, pero ahora debía compenetrarse con ellos, hacerse sus amigos y lamerle las botas.
—Si lo sé— aseguro el comandante comenzando a caminar en dirección del rey siendo seguido por sus dos soldados.
El Rey estaba sentando en lo que parecía ser un trono o una silla muy lujosa, estaba siendo saludado por varios nobles que se inclinaban y besaban la mano del rey en forma de respeto y agradecimiento, detrás de la silla estaba lo que parecía ser un pelotón completo de policía mientras en los balcones cercanos habían más vigilando el lugar y a todos los invitados. Los tres se acercaron al rey esperando su turno para presentarse pero el Rey noto su llegada apenas los pudo reconocer.
—Comandante Erwin— Dijo el Rey sonriente levantándose de su asiento e ignorando el resto de las personas; se acercó a su grupo seguido de un par de militares que funcionaban como sus guardaespaldas —No espera verte tan temprano, más aun con tu esposa e hijo— miro a Hanji y Naruto confundiéndolos totalmente.
Erwin sonrió ante el título de sus dos soldados —Es un honor conocerlo su majestad— dijo estas dando una reverencia al hombre y besando sus mano — pero temo que ha confundido a mis dos acompañantes, la señorita aquí es Hanji Zoe Jefa del equipo de investigaciones de la Legión — señalo a la chica que hizo lo mismo que Erwin una reverencia besando la mano del hombre.
—Un honor su Majestad— hablo ella.
—Ciertamente, hermosa señorita— contesto el Rey mirando detenidamente a Hanji, con un ojo más que critico causando un poco la incomodidad de ella.
Erwin pasó a señalar a Naruto — y mi otro acompañante es Naruto Uzumaki, uno de los mejores soldados de la legión y el mismo que hizo la Azaña de colocar la base de suministro.
—Todo un Honor conocerlo su Majestad— dijo Naruto siguiendo la ética correspondiente.
—Umh— dijo el rey mirando de arriba abajo a Naruto esperando encontrar algo especial —ciertamente no esperaba a alguien tan…joven— hablo el rey intentando no sonar mal educado, el soldado de las noticias que espera era un veterano de la legión o alguien de más respeto no un simple adolecente, pero tal vez era mejor para sus planes, mientras más jóvenes más fácil son de moldear y convencer, dejo escapar una sonrisa esto era mejor de lo esperado.
Mientras tanto Naruto abría y cerraba el puño que tenía en la espalda tratando de calmarse por las palabras del rey que no le gustaron para nada.
—le aseguro su majestad que la juventud de mi soldado la compensa con habilidad en el campo de batalla— comento Erwin, interviniendo antes de que Naruto lo hiciera.
El rey paso su mirada entre Erwin y Naruto antes de hablar —algunas veces la vida te da sorpresas, la juventud de hoy en día es muy prometedora— comento el acercándose a Naruto para colocar una mano sobre el hombre del chico — Ahora ven aquí muchacho — agrego acercando Naruto para que se colocara alado del hombre casi como si fuera su padre —¡Atención por favor!— grito el rey a todos sus invitados causando que estos silenciaran sus conversación y giraran a ver al hombre y al chico a su lado.
—Sean todos bienvenidos a este humilde baqueta para celebrar un años más— comenzó su discurso el rey recibiendo a todos los invitados y dando por iniciada la fiesta — hace un año desde que nos encontramos en este mismo lugar, pero aquella vez la velada fue un poco lúgubre por la pérdida de nuestros hermanos en la misión de reconquistar el muro maría— Naruto sabía muy bien que a ninguno de los presente el importaba un bledo sobre los miles de personas que murieron en la locura llevaba a cabo hace un año, la masacre de vidas humanas — pero ahora la situación ha cambiado y las buenas noticias comienza a surgir, gracias a este joven soldado de la legión de reconocimiento— apretó el agarre sobre el hombro de Naruto— la humanidad ha dado sus primeros pasos para recuperar la muralla perdida, gracias a constante apoyo de la familia real este joven aquí fue capaz de lograr lo impensado— ahí está el truco pensó Naruto, toda esta invitación era solo una movida política por parte del rey, justo como Erwin había predicho, una peón más del largo ajedrez de la política — gracias a Naruto Uzumaki, la humanidad ha sido capaz de establecer un puesto de abastecimiento en territorio de los titanes, sin más buenas noticias que dar, que comienza el banquete—termino el rey, al sonido de aplausos por parte de los invitados, que no podían creer la noticias, más aun que un plebeyo mocoso fuera el responsable de ello; muchos de ellos aplaudían solo por las apariencias ya que no les importaba en los más mínimo tales noticias sino que les molestaba que varios plebeyos estuvieron en la fiesta, por otro lado una familia de nobles de pelo negro miraban intricados al chico, habían leído la noticia pero no esperaban a alguien como Naruto.
—Me alaga su majestad, pero solo hice mi deber como soldado— comento Naruto haciendo una inclinación agradeciendo las palabras del rey, no porque realmente lo sentía sino que era parte del plan, seguir el juego del rey.
—Nada de eso muchacho, vamos acompáñame— señalo el rey haciendo que terminara la reverencia —hay varias personas a las que quiere presentarte.
Naruto miro a sus alrededores en busca de Erwin y Hanji, pero ambos ya se habían mezclado con el resto, y estaban alejados de él; Erwin hablando con un grupo de caballeros y Hanji hacía lo mismo con un grupo de damas, suspiro al sentirse abandonado pero sabía que esto iba a suceder. Lentamente comenzó a seguir al rey mientras era vigilado muy de cerca por sus guardias.
En su mente Naruto repasaba lo que debía hacer, ubicar algunos de los cabecillas de las casas nobles que habían estudiado, la primordial era la casa Hyuga una casa muy rica e influyente, aparte de no tener rencores contra la legión, todo lo contrario varias veces en el pasado había hecho pequeñas donaciones a la legión, y era una de las pocas que no había opinado nada acerca de la disolución de ellos, actualmente el cabecilla era Hiashi Hyuga hombre de orgulloso, de semblante calmado y personalidad seria, todo un hueso duro de roer pero no imposible, tenía dos hijas Hinata Hyuga y Hanabi Hyuga la primera 2 años de mayor que él y la segunda de su misma edad, al parecer la casa Hyuga no poseía herederos masculino por lo que toda la responsabilidad recaía en la hija Mayor; los rumores que corrían en la capital era que la joven Hinata se iba a casar pronto con el hijo de Lazio Inuzuka, solo que todavía no había nada oficial. La tarea de Naruto era ubicar con Hiashi para que Erwin y Hanji se encargaran de convencer al hombre mientras el utilizaba todos los medios posibles de convencer ambas hijas ya que daría más presión al padre o esos pensaban ellos, seducirlas si era necesario, ya que sería poco probable que Hiashi le prestara atención a alguien como él.
Media hora más tarde fue el tiempo que le tomo al rey para presentar a Naruto a sus invitados mas resaltantes, cada vez que lo introducía no se olvidaba de recalcar como todo lo que el había echo había sido posible gracias al apoyo del rey; varias veces se tuvo que morder la lenguaje para no soltar que todo ello era mentira, luego de soportar ser tratado como una nueva prendar que el rey debía mostrar a todos fue desechado por el mismo habiendo cumplido su tarea. Apenas este le dijo que fuera y disfrutara de la velada el rubio desapareció de su vista para evitar ser tomado de nuevo por el.
Caminaba lentamente entre la multitud de personas a su alrededor tratando de ubicar a algunos de su superiores.
—Naruto— lo llamo una voz a su espalda. Naruto reconociendo la voz giro para ver a su compañero Neji a unos pasos de él. Llevaba puesto un Frac negro, junto a su acostumbrado cola de caballo —nunca pensé que nos volvería a ver en un lugar como este.
—ni yo Neji— sonrió Naruto viendo una cara amiga entre tanto desconocidos —y yo que ya te tenía un lindo puesto alado mío en el infierno— bromeo Naruto, extendiéndole la mano
—ja de lo que estoy seguro es que tú me estarás esperando por largo rato cuando eso ocurra — Neji devolvió el apretón, sintiéndose alegre de ver que su amigo estaba vivo todavia.
—no sabía que eres parte de la nobleza Neji, y yo que te tomaba como un don nadie.
—Digamos que no soy muy querido en estos lugares— comento Neji causando la curiosidad de Naruto —Mi padre era hermano gemelo de Hiashi, tuvo una aventura con una campesina y nací yo, la gente pensó que era Hiashi el que había dejado embaraza a la mujer, la presión sobre mi padre fue demasiado que termino quitándose la vida— le comento Neji en voz baja al ver la mirada de curiosidad; Naruto era uno de sus mejores amigos así que le podía confiar uno de los tantos secretos de su pasado.
—Lo siento— dijo Naruto sintiéndose culpable de que Neji recordara tan malas memorias.
—No es culpa tuya Naruto, tampoco sabias nada de eso— le tranquilizo Neji — ¿Cómo has estado tú?.
—Bien— mintió Naruto — ¿me imagino que debes estar todo el día ocupado con la policía?— pregunto Naruto, recordando como su padre se quedaba varias noches en su oficina trabajando.
—No mucho, los superiores les gusta tratarnos a los nuevos como a sus sirvientas ya sabes asiendo los trabajos mundanos— Neji sonrió —¿Qué tal Petra?.
—la última vez que la vi estaba muy bien, adorando cada lugar que pisa Levi.
Neji no pudo contener una risa, recordando como la chica tenía una "pequeña" admiración por el soldado —no puedo ni imaginármelo.
—Mejor que lo imagines, es el sargento a cargo de ella— Naruto dejo escapar una risa, hacía tiempo que no reía.
—Me alegra saber que todavía sigue siendo la misma Petra, lo que si no espera era que te volvieras tan famoso tan rápido, llamado por el mismo rey en persona— Neji comenzó a caminar en dirección de enorme mesa donde estaban los bocadillos
"no crees en todo lo que dice el estúpido del rey" quiso decir Naruto pero decidió guardarse el comentario — el rey le gusta exagerar un poco, no fue para tanto.
— ¿entonces es cierto o no?— pregunto en duda el pelinegro.
—Si, mi escuadra logra montar una base de suministro si se puede llamar cuatro cajas y una bombona de gas en una casa abandonada, pero las pérdidas fueron mucho mayor a lo que hemos ganado— los recuerdos de ese día pasaban por su mente, sus compañeros.
— ¿Cuántos?
—Más de cuarenta muertos incluyendo toda mi escuadra— respondió triste.
—cuál era el nombre de tu líder— pregunto Neji curioso por los hechos, nunca había visto tal mirada de arrepentimiento y dolor en el rubio, algunas la derrota se disfraza de victoria.
—Hannah Hunt, era hábil, sabía lo que hacía y tenía sus objetivos claros— contesto este recordando lo poco que sabía de la mujer, ya que su estadía con su escuadra fue corta.
—Suena como una gran mujer— le contesto Neji al llegar a la mesa, sin decirle nada al rubio tomo dos copas de vino colocando una en la mano del rubio —Por ella— levanto su copara chocarla con la de Naruto.
—por Hannah— susurro Naruto triste, pero al mismo tiempo alegre ya que sabía que su sacrificio no fue en vano; de un golpe derramo todo el contenido de la copa en su estómago intentando quemar los recuerdos bien lejos de sus memoria, como tantas noches lo había hecho, rápidamente reemplazo la copa vacía por otra esta vez para disfrutar de la bebida, debía despedirse pronto de Neji ya que él no era su objetivo, aunque la noche era joven no podía darse el lujo de perder tiempo.
—con que aquí estas Neji— dijo una voz femenina cerca de ambos. Rápidamente el pelinegro fijo su mirada en la recién llegado.
—Señorita Hanabi— contesto sorprendido él; velozmente coloco la copa de vino de nuevo sobra la mesa esperando que no hubiera sido visto bebiendo. Naruto giro su cuerpo para quedar de frente a la chica siendo cautivado por lo hermosa que era. Hanabi Hyuga era la segunda hija de Hiashi, con pelo negro atado en una cola intrincada, ojos de un color gris claro una piel perfecta de porcelana, junto a un vestido blanco con negro que parecía resaltar la belleza de la chica, Naruto noto que casi le sacaba medio metro de diferencia en altura aunque casi tuvieran la misma edad, aunque muchos le habían dicho que era más alto para su edad y aparentaba 3 años más edad.
—Espero que no estés bebiendo, ya que te ofreciste a ser nuestro guardaespaldas en la noche, primo— hablo está regañándolo, Neji se limitó a negar con la cabeza. Los ojos de Hanabi notaron al acompañante de Neji — ¿y este quién es?— pregunto ella a Neji de mala manera y un poco engreída.
"hasta ahí llego la magia" pensó Naruto determinando que la chica delante era alguien que no merecía el más mínimo de su respeto; pero debía seguir su juego.
—Naruto Uzumaki— se presentó Naruto robándole las palabras de la boca de Neji —un placer estar en su presencia señorita— llevo su mano al pecho realizando una reverencia a la chica que parecía complacerle sus modales.
—Así que tú eres el soldado del que hablo el rey, no pareces nada especial— respondió ella mirando a Naruto de arriba abajo, aparte de la extrañas marcas en sus mejillas parecía un chico más del montón—Hanabi Hyuga— contesto la chica ofreciendo su mano al rubio para que cumpliera el protocolo requerido, pero antes de que ambos terminaran de presentarse una cuarta figura los interrumpió.
—No te alejes de esa forma Hanabi— dijo una chica muy parecida a la Hanabi solo que de mayor estatura y ropa diferentes.
—Señorita Hinata— reconoció Neji a la chica saludándola respetuosamente.
Naruto de inmediato posos sus ojos en la recién llegada. Hinata Hyuga era toda una belleza, más de lo que había escuchado siendo la primera hija de Hiashi y futura cabeza de los Hyuga, se podría decir que Hinata era casi una princesa, con pelo negro como la noche que le llegaba por debajo de la cintura libre como el viento, ojos de un gris claro, piel pálida lisa como la porcelana, y labios rojos, junto a un vestido de un color lavando que resaltaba todos sus rasgos, en pocas palabras un Angel.
Al igual que con Hanabi Naruto se presentó de la manera más formal posible dándole a conocer el nombre a Hinata que abrió sus ojos de par en par al reconocerle.
—un placer conocerle en persona señor Uzumaki— saludo ella, desde que el rey había mostrado el rubio al público, Hinata había querido conocerlo, luego de leer sobre el diario su curiosidad por el chico había aumentado —Hinata Hyuga— un pequeño sonrojo estaban en la mejillas de la chica al ver lo guapo que era en persona Naruto.
"y yo pensé que tendría que buscarlas" una sonrisa se escapó de sus labios, las cosas no podían ser mejor —nada de señor, señorita Hinata me hace sentir viejo.— la chica asintió ruborizándose un poco ante la forma tan familiar que quería que lo llamara.
—Ellas son mis dos primas Naruto— interrumpió la voz de Neji que se había mantenido en silencio —Naruto aquí fue parte de mi escuadrón de entrenamiento.
—O Neji y yo que pensaba que éramos buenos amigo, ¿tan poco soy para ti?— comento Naruto de forma graciosa causando las risas de ambas chicas con la reacción de Neji.
—No es gracioso Naruto— dijo este para nada complacido, pero sus palabras comenzaron a ser silenciado por las suaves tonadas de la banda que comenzó a tocar, este descuido por parte de Neji fue aprovechando por la mayor de las chicas decidiendo entablar conversación con el rubio
— ¿y dime Naruto que tal es la vida de un soldado de la legión?— pregunto realmente curiosa, la legión de reconocimiento siempre le había llamado la atención, fieros soldados sin miedo a la muerte, capaces de sacrificar sus vidas por la humanidad y no pestañar.
—realmente no muy diferente a las del resto— comenzó a explicar Naruto, aunque tuviera poco tiempo con ellos había notado varias patrones entre sus compañeros —si no estamos en una expedición, tendemos a pasar nuestro tiempo entrenando o gastándolo en nuestros pasatiempos— si pasatiempos podía decirse a los extraños gusto de sus compañeros, un comandante que al parecer fue privado de emociones, una jefa amante de titanes, un adicto a la limpieza, un oledor de personas, la legión era un grupo de personas "normales".
Hinata asintió un tanto decepcionada de la respuesta del chico, esperaba algo más emocionante, sin rendirse nota la cicatriz en el ojo del rubio que parecía reciente — ¿alguna historia detrás de la cicatriz?
Naruto no supo si responderle o esquivar la pregunta ya que no quería hablar de cómo obtuvo la herida; decidió darle la versión corta para beneficio de ambos —estaba la obtuve en mi última salida más allá de las murallas— en realidad era la primera vez que salía en una expedición — fui descuidado y casi fui atrapado por un titán, esta cicatriz es el recordatorio de ello— dijo a medias. Antes de que Hinata siguiera con su interrogatorio y escuchando que la melodía en el fondo había cambiado a una más movida, una idea se le vino a la mente, si tanto quería conocerlo que mejor forma de hacerlo que bailando — ¿me permite esta pieza?— ofreció su mano a Hinata que fue tomada por sorpresa, causando la mirada molesta de su hermana.
—Ser…Sería un honor— dijo ella un poco nerviosa, al mismo tiempo que el rubor en sus mejillas aumentaba, había tratado de mantener su tartamudeo a raya gracias a su nerviosismo pero no pudo ocultarlo para siempre. Naruto tomo la mano de la chica gentilmente y a paso lento la llevo hacia la pista, donde había un grupo de personas bailando al ritmo de la música. Sin saberlo y en un pestañar de ojos ambos estaban bailando siendo Hinata guiada por Naruto, del cual no esperaba que supiera bailar tan bien.
— ¿Sorprendida?— pregunto este mirándola.
—Si— contesto sincera —¿cuéntame un poco sobre ti Naruto?
Naruto sonrió viendo que las cosas iban por buen camino —está bien, pero a cambio también me debe contar sobre usted señorita Hinata.
20 minutos más tarde ambos jóvenes regresaban cerca de la mesa donde debían estar esperándolos Neji y Hanabi, ambos sonriendo Naruto por lo bien que iba todo y Hinata por saber más del misteriosos rubio, que le llamaba muchísimo la atención, además de haber pasado un buen rato charlando mientras disfrutaban del baile. Para sus sorpresa no solo estaban las dos personas que habían dejado sino que Hiashi junto a Erwin y Hanji. Al parecer ambos habían encontrado al objetivo antes que él.
—Hinata— dijo la voz de Hiashi para nada complacido de ver a su hija tan cercana al rubio.
"si las miradas mataran" pensó Naruto viendo la forma en que el hombre mayor fulminaba al rubio, como tantas veces había hecho esa noche se presentó formalmente ante Hiashi apartándose de Hinata no queriendo enfurecerlo más. Fue saludado por saludado ligeramente por sus dos compañeros legionarios, luego de ver el rostro de pocos amigos de Hiashi decidió apartarse un poco de él dejándole todo el trabajo a Erwin sabia manejar estas situaciones mejor que el. Se acerco a la mesa tomando otra copa de vino, necesitaba de la bebida..
— ¿Bebes?— pregunto Hanji sorprendida, que para la edad del rubio poseyera tan mal habito, bueno ella no era quien para regañarlo.
—De vez en cuando— respondió este probando el vino, en realidad más frecuente de lo que había dicho ya que la bebida lo ayuda a dormir sin tantas pesadillas. Vio a Erwin hablar calmadamente mientras Hinata se había retirado a conversar con su primo y hermana.
—Avances— pregunto Hanji, viendo que el rubio ya había disfrutado de su bebida lo suficiente.
—Muchos— respondió este sonriente a la chica, pero fueron interrumpidos por Hiashi que alzo la voz para que su pequeño grupo girara a verlo. Este señalo que el concierto pautado para la noche ya iba a comenzar y que sería recomendable dirigirse al teatro, Erwin pareció gustarle la idea ya que comando a sus dos soldados a que lo siguieran. Tomando la delantera estaban Erwin y Hiashi que seguían conversando, seguidos de cerca por Hinata, Hanabi y Neji, por ultimo un poco apartados caminaban Naruto y Hanji
—Cayendo por la hija de un noble— susurro Hanji en forma burlona a Naruto viendo que este seguía con la mirada a Hinata.
—Deseando que fueras tu— le respondió Naruto tomando a la mujer por la cintura y trayéndola hacia su cuerpo clavando sus ojos azules en los chocolate de ella— no es así jefa— hablo por lo bajo rozando su nariz con la de ella, haciendo que su aliento chocara en el rostro de la chica —admite que quieres parte de este titán— el sonrojo en la cara de Hanji era inhumano, más aun cuando Naruto comenzó a cerrar la poco distancia que había entre sus labios y justo antes de cerrarlo en un beso desvió su rostro hacia su oreja dejándola totalmente desarmada —Estamos a mano— le dijo este recordándole su encuentro en el pasillo; unos segundos más tarde Naruto soltó a la mujer y se alejó caminando en la misma dirección que lo habían hecho el resto, hacia el teatro.
Naruto había jugado una broma y había caído completamente en ella, pasaron varios segundos antes de que la jefa Hanji se recupera del calor que había invadido su cuerpo.
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El teatro del palacio era otra obra de la arquitectura, más pequeño que el salón principal pero lo compensaba con sus decoración, siendo todo tapizado en rojo y asientos que se extendían desde el fondo hasta donde estaba el, camino entre la multitud que se había colocado en su puesto; a lo lejos estaba Hinata, junto a Hanabi y a lado de ellos Erwin y Hiashi, la hija mayor le hacía señales para que tomara el puesto a su lado, al que Naruto no dudo en hacer. Colocándose en su puesto y compartiendo algunas palabras con Hinata sobre distintos temas ya que al parecer la chica le gustaba entablar conversación con el; de pronto todo el lugar quedo en silencio al ver a un hombre un poco mayor junto a otro subir al escenario. Para quedar justo delante de la orquesta que ocupaba todo el escenario y detrás de las mismas un grupo de personas en total silencio, lo más resaltable eran dos hombre y dos mujeres mirando de frente a los dos recién llegados.
—Él es Ludwig— comento Hinata, pero Naruto no sabía a quién de los dos hombres se refería —Uno de los mejores músicos de la capital.
Un poco dudoso de no confundirse de personaje decidió preguntarle a la chica pero antes de que sus palabras salieran de su boca la música comenzó a sonar por todo el lugar, haciendo que guardara su pregunta para después. La música pareció seguir de la nada, causando extrañas sensaciones en él, sin más decidió disfrutar de la función.
Llamarlo esta música magnifica quedaba corto, sus oídos nunca habían odio algo tan majestuoso, esos tonos llenos de rabia, acompañado de la dulce melodia, siendo calmadas al mismo tiempo por tonadas suaves, era todo un placer, pero no fue sino casi hasta el final cuando el primer hombre se levanto que realmente pudo presenciar una parte del cielo.
¡Oh amigos, no en esos tonos!
Entonemos otras más agradables
y llenas de alegría
¡Alegría! Alegría!
Todo el grupo de personas sentados detrás de los músicos se levantó comenzando a acompañarlo, todo en perfecto unísono.
Alegría, bella chispa divina,
Hija del Elíseo,
Penetramos ardientes de embriaguez,
¡Oh celeste! en tu santuario
Tus encantos atan los lazos
Que la rígida moda rompiera;
Y Todos los hombres serán hermanos,
Bajo tus alas bienhechoras.
Voces angelicales, sonidos fuertes, seguidos de tonadas dulces, todo un torbellino de emociones se comenzaba a acumular en el.
Quién logro el golpe de suerte
De ser el amigo de un amigo;
Quién ha conquistado una noble mujer,
Que una su júbilo al nuestro!
¡Sí, que venga aquel que en la tierra
pueda llamar suya siquiera un alma!
Y quien jamás lo ha podido,
¡Que se aparte llorando de nuestro grupo!.
Se derrama la Alegría para los seres
por todos los senos de la Naturaleza;
Todos los buenos, todos los malos,
Siguen su camino de rosas.
Ella nos dio los besos y la vid,
Y un amigo, probado hasta en la muerte;
Al gusanillo fue dada la voluptuosidad,
Y el querubín está ante Dios.
Ante dios!
El suave viento recorría su rostro mientras corría alrededor del pequeño patio de la casa, esperando que su mama terminara de cocinar ya que esta lo había corrido de la misma, estaba jugando a capturar una mariposa en el aire y hasta esos momentos había fallado. Frustrado de no poder capturar el insecto detuvo su andar deteniéndose a ver a su madre para ver que podía hacer para hacerla molestar, pero esta estaba concentrada en su tarea. Lentamente se acercó a la puerta de la cocina pero sus oídos fueron capturados por una dulce tonada que su madre parecía tocas en sus labios sin mucho cuidado, pero sonaba como ángeles.
Ella giro a ver a su hijo al notar que se había quedado estático en la puerta, detuvo sus entonación para hablarle a su hijo — ¿Qué sucede cariño?,¿todo bien?— le dedico una de esas sonrisas que solo las madres saben dar.
Naruto se quedó estático simplemente apreciando lo hermoso que era la sonrisa de su madre, su pelo largo y rojo moviéndose ligeramente, esa mirada que transmitía todo el amor del mundo.
Alegres, como vuelan Sus soles
A través de la espléndida bóveda celeste,
Corred, hermanos, seguid vuestra ruta,
Alegres, como el héroe hacia la victoria.
Que era ese sentimiento que todo su cuerpo estaba sintiendo, sus manos temblaban y lágrimas recorrían su rostro sin saber, no se sentía triste para estar llorando, no… estaba feliz… por una vez desde hacia mucho tiempo era feliz, las emociones brotaban de sus poros, tanto así que un pequeño temblor se apodero de su cuerpo; podía hacerlo, todo lo que se habia propuesto podía hacer, conseguir el apoyo de Hiashi, realizar sus planes… acabar con los titanes, era posible… o ese creía en ese mismo instante.
¡Abrazaos, Millones de seres!.
Este beso para el Mundo entero!
Hermanos, sobre la bóveda estrellada
Habita un Padre Amante.
¿Os prosternaís, Millones de seres?
¡Mundo, presientes al Creador?
Búscalo por encima de las Estrellas!
Allí debe estar su Morada!
Hinata que estaba alado del rubio también estaba disfrutando de lo hermoso de la música, esa sensación de felicidad que impartían las notas, o es escalofrío que recorría su espalda cada vez que el coro cantaba era magnifico. Giro su mirada a su acompañante para ver si él estaba disfrutando de la música al igual que ella, no sabía que pensar del rubio, espera como el resto de los demás a un soldado mayor, rudo y amargado pero a su lado estaba un chico alegre, elocuente y muy atractivo, no iba a negar que físicamente el rubio era llamativo, pero lo era más su actitud era simplemente atrayente aparte de la manera en que la trataba no como un mero objeto al que desnudar con los ojos sino como una persona, algo que no había sentido desde la muerte de su madre. Cuando sus ojos se posaron en el rostro del rubio que estaba hipnotizado con la música noto lagrimas bajando sus mejillas, preocupada decidió preguntarle al rubio
— Naruto— llamo ella por lo bajo; este giro su rosto para mirar los ojos pálidos de la chica — ¿Por qué estas llorando?
— ¿Qué?—susurro este saliendo de su estupor, lentamente llevo su mano derecha a su rostro sintiendo las lágrimas, lo que Hinata dijo era cierto estaba llorando sin querer —Disculpa— dijo el rápidamente levantándose de su asiento para alejarse del lugar, necesitaba calmar las emociones que fluían por su cuerpo y no podía dejar que lo vieran en ese estado. Ágilmente se alejó del teatro sin notar que Hinata se había levantado, siguiéndolo.
"que me pasa" se preguntó Naruto saliendo al jardín limpiando las lágrimas fervientemente, sintió lo frio que estaba el ambiente pero no le prestó atención "solo respira" se decía sin poder apartar el recuerdo de su madre, un recuerdo del pasado que había enterrado.
— ¿Naruto?— llamo la suave voz de Hinata acercándose a la figura del rubio que respiraba lentamente.
Luego de unos segundos este se giró a mirarla, notando su rostro de preocupación.
—Señorita Hinata, disculpe las molestias— hablo el sabiendo que el concierto todavía no había terminado.
— ¿Qué te sucede?— pregunto ella, realmente interesada en el bienestar del soldado, se acercó hacia el rubio colocando una de sus manos en la del rubio notando que esta estaba temblando.
—Es solo… no es nada— desecho el, prefiriendo no contarle nada de su pasado a la chica, después de todo él era el único que debía saberlo, pero su mirada no fue lo suficientemente convincente.
— ¿ tal vez te conozca apenas Naruto, pero se cuándo algo está mal con la gente? — miro fijamente los ojos azules del chico que parecían dudar.
—Mi madre…fue asesinada cuando era un niño— comenzó a hablar el rubio apartando los ojos de los de ellas — cada vez que pienso en ella, no puedo acordarme de su rostro, solo puedo acordarme de ese momento…— tomo una bocanada de aire sintiendo sus pulmones cortarse con el frio — hace unos momentos, recordé cuando ella estaba en la cocina tarareando una canción, fue lo más hermoso que había escuchado y sabes que pudo ver su rostro sonriente como nunca, creí…creí que realmente estaba ahí, alado mío— una lagrima solitaria escapo por su mejilla — fui feliz, realmente feliz — sin esperarlos la mano de la chica toco su mejilla sintiendo el calor de la mano de la chica que lo miraba conmovida.
—tu y yo somos parecidos— dijo ella cerrando el espacio que los separaba, sin saber por qué, solo actuando. Ambos sintiendo el aliento caliento del otro antes de que Hinata sellara sus labios en un casto beso, causando que un placentero agrado en todo su cuerpo., pero fue sacada abruptamente del momento al sentir los labios del rubio apartarse bruscamente de los de ellas.
— ¿Qué dijiste?— susurro Naruto.
Hinata parpadeo varias veces procesándolo lo dicho por el —tú y to somos iguales— volvió a repetir ella —cuando era pequeña mi madre murió también dando a luz a mi hermana, muchas noches intento acordarme de los momentos que pase con ella, cada vez que lo intento siempre fallo, sé que ella me amo mucho, pero nunca puedo recordarlo… la soledad de saber que ya no tienes a nadie a quien le importar, ni siquiera a tu padre al cual eres solo una prenda más que puede vender— Bajo su mirada dejando escapar una lagrima, nunca le había dicho a nadie sus más profundos temores.
—Tu y yo no somos iguales— reclamo Naruto sintiéndose un poco tocado por las palabras Hinata, pero sin estar molesto, pero algo en el dio un giro total —Tú has vivido toda tu vida en este mundo, donde todo lo que necesitas te lo sirven en bandeja de plata— planto su mirada dura en los ojos de Hinata —Solo porque tu madre se fue de tu lado y por qué papi no te tiene en un pedestal no significa que nos podemos comparar— dio un paso delante quedando pocos centímetros de la chica —¿acaso tú conoces el dolor del hambre?— apunto a su estómago —ese dolor insoportable cando no has comido por una semana, ¿acaso tu sabes lo que se siente vivir en la calle, recibir el frio del invierno con solo la camisa que llevas contigo?¿acaso tu padre fue asesinado a sangre fría y su cuerpo tirado en donde trabaja?¿tú has experimentado la sensación de ser débil, de irte de tu casa justo cuando unos criminales entrar a violar, torturar, mutilar y asesinar a tu propia madre mientras estaba embarazada de tu hermano?— el tono de voz del rubio iba en aumento —¿tú has visto a tus dos abuelos morir sin poder hacer absolutamente nada?¿que a la chica que prometiste que protegerías como tu propia hermana ser devorada por un titán delante de tus ojos?¡¿Ver a tu propia escuadra ser comida como bocadillos?.
—No— susurro Hinata comenzando a entrar en pánico por el comportamiento del rubio.
Naruto retrocedió un par de pasos devolviéndole el espacio personal a la chica —entonces señorita Hinata tú y yo… no somos para nada parecidos.
—Suficiente Uzumaki— dijo la voz gruesa de Hiashi interviniendo en la conversión ya que había llegado justo cuando Naruto comenzaba a alzar la voz. Detrás de Hiashi estaban Erwin y Hanji, la última mirando preocupada al rubio. El trio había salido del concierto al notar la ausencia de ambos.
—Disculpe mi tono de voz señor Hiashi, pero no puedo seguir con esta farsa— comento el rindiéndose, este mundo de máscaras no era lo suyo — voy a ser sincero con usted, he asistido esta noche y soportado darle la mano a cientos de personas que no me importan un bledo por una razón más haya de mis preferencia, el mundo se estaba acabando la extinción no está lejos, los titanes son una opresión que nunca nos quitaremos de encima a menos que actuamos y dejemos de ocultarnos detrás de estas murallas— miro al hombre de pelo negro — en mi corta vida he aprendido una única lección respecto a los titanes, es ser el cazador o la presa, matar o morir así de simple, ahora lo que yo le propongo es lo siguiente, deme fondos, deme recursos, deme soldados señor Hiashi y le prometo que en menos de un año habrá una base funcional de la legión en territorio titán lista para atacar a las vestías en sus propios hogares— guardo silencio unos segundos esperando alguna reacción por parte del noble, pero este solo se limitaba a mirar — si no atacamos nunca un día de estos despertara con la muralla Sina destruida como lo fue María mientras un titán para nada hermoso devora a sus dos hijas sin usted poder hacer nada al respecto, y se lo digo el sentimiento es devastador— la mirada de Naruto era una mirada de determinación total, casi como si fuego brillaran en sus ojos, no era la mirada de un chico de 16 años, no… era la mirada de un soldado veterano, de alguien que había visto mucha muerte para su corta, de alguien que había visto el mismísimo infierno y regresado para seguir luchando.
Hiashi devolvió la mirada al rubio que parecía no inmutarse ante ella, paso su vista a Hinata y sin decirle nada al rubio hablo —Vamos Hinata —fue lo único que dijo comenzándose a alejarse. Hinata asintió antes de mirar por última vez al rubio bajo una nueva luz, este no era un ningún héroe o caballero de armadura brillante como había leído en sus cuentos, el chico… no el hombre delante de ella era alguien que había sufrido demasiado, un hombre que intentaba hallar sentido a lo que hacía, alguien que ha a pesar que la vida lo hubiera masticado y escupido varias veces seguía adelante como podía, Naruto Uzumaki no era un héroe, era un luchador.
Hinata dio una reverencia al rubio tomándolo por sorpresa -ya que no espera tanto respeto luego de la forma en que la trato-, antes de salir detrás de los pasos de su padre que había regresado al salón, dejando atrás los jardines.
El puño de Naruto se abría y cerrada constantemente, tratando de ventilar las emociones que sentía en esos preciso instante, la había cagado, sabía que había arruinado todo por completo, quería gritar, quería maldecir por todo lo alto lo idiota que había sido, tantas veces que se dijo que debía mantener sus emociones a raya y lo primero que hace es reventar por completo delante del hombre al que debía caerle bien —Arggg— grito entre dientes apretando sus puños con todos sus fuerzas. Erwin que se había mantenido en silencio hasta esos instantes camino hacia el rubio siendo recibido por el viento gélido de la noche y deteniéndose delante de Naruto que miraba el suelo cubierto de nieve con mucho interés.
—Espero que estés al tanto de tus acciones y las consecuencias que acarrean soldado— le hablo este de forma fría.
—Si señor— respondió Naruto por lo bajo, sin querer ver la mirada dura del hombre.
—Bien— sin decir más nada se giró sobre sus pies y regreso al salón. Dejando a Hanji y Naruto solos en el jardín
— ¿Estas bien?— pregunto Hanji acercándosele, viendo que Naruto estaba petrificado en su lugar mirando el suelo para ocultar las lágrimas que escapan de sus ojos.
—No—respondió —lo he arruinado toda jefa, todo lo que habíamos planeado para nada— levanto su ojos rojos por las lágrimas, para ver los ojos chocolates de ella —lo siento— le dijo el ahora levanto su mirada al cielo observando lo hermoso que es bóveda celestial durante la noche, tantos puntos de luces en ella y sin ninguna explicación del porque estaban hay —Sabes cuando estaba en el teatro escuchando la música, me preguntaba por qué nunca había escuchado algo tan magistral, la música era hermosamente cautivadora, hubo una parte donde me hizo acordarme de mi madre y lo hermoso que era sus voz cuando entonaba una melodía, lo único que sentí en ese momento fue alegría, un éxtasis que nunca había creído que sentiría…— le conto lo mismo que le había dicho a Hinata solo que con mayor profundidad.
Tomo una pausa bajando su mirado hacia su puño que estaba delante de él abriéndose y cerrándose —en ese momento creí que todo iba a salir bien, que podría convencer a Hiashi y obtendríamos los fondos, que por fin podríamos atacar a los titanes y recuperar lo que es nuestro… que podría cambiar las cosas… pero solo fue un idiota en creer eso— bajo su puño y devolvió la mirada a la chica que parecía un poco conmovida por las palabras del rubio — Disfruta del resto de la noche jefa porque no creo que volvamos a aquí nunca más— Naruto comenzó a caminar en dirección del salida, queriéndose alejar de ese lugar lo más pronto posible, regresar a la posada donde se estaban hospedando conseguir una buena botella de vino y encerrarse en sus recuerdos hasta caer dormido de la borrachera, como tantas noches lo había hecho.
—Naruto espera— dijo ella tratando de detener el andar del rubio pero ya era muy tarde o este no le prestó atención ya que continúo caminando, Naruto era su compañero en armas… su amigo, algo que ella nunca pensó que tendría, pero verlo en ese estado tan frágil, nunca lo había visto de esa forma "tu puedes odiar las máscaras Naruto, pero la verdad es que siempre has llevado una contigo ¿no es cierto?" pensó Hanji viendo al rubio desaparecer en la oscuridad de la noche y sintiéndose culpable del estado del rubio ya que no había hecho nada para detener el plan de Erwin, es cierto que Naruto es un buen soldado pero todavía sigue siendo un chico con poca experiencia, un chico que todavía no ha terminado de sanar las heridas en su corazón, esas que llevan años en cerrar.
"abuelo, Haku falle" pensó Naruto caminando de regreso a lo pasado sintiendo el gélido frio de la noche de invierno
Finales de Enero.
Había pasado un mes desde el fiasco en el que Naruto había sido participe y si antes se le veia muy poco en los pasillos de la base ahora era casi que imposible verlo, la única forma de encontrarlo era en su habitación o en los campos de entrenamientos, completando circuitos como un maniaco. Como había predicho Erwin el presupuesto de la legión había sido recortado y ninguna donación se había hecho a su nombre, es decir estaban donde mismo.
"uno más" pensó Naruto lanzándose con todo contra el objetivo delante de él, un titán de madera que funcionaba como su oponente durante sus prácticas, ágilmente disparo sus anclajes a un árbol cercano para salir disparado contra la nuca ficticia del titán, había estado practicando desde el amanecer antes de que salieron los primeros rayos del sol y ya el mismo estaba en su punto más alto indicando el medio día, ya el cansancio se estaba haciendo sentir en su cuerpo, gracias al frio de la mañana y los constantes ejercicios, sus movimientos se hacían cada vez más lentos más predecibles —debería tomar un descanso— prenso Naruto sentándose en la rama del árbol más cercano.
Desde la fiesta Naruto había preferido apartarse un poco del resto, incluso dejando de intentar de que Erwin aceptara los planes, con cara iba a mirar al comandante y exigirle tal cosa, sus animo tampoco había mejorar mucho desde aquella vez, había hablado un par de veces con Hanji y este le aseguraba que no pasaba nada y que no era su culpa, pero él sabía muy bien que sí lo era.
—Hey rubio— escucho la voz de Levi llamarlo desde el suelo. Naruto bajo su mirada al chico de pelo negro que se acercaba al árbol donde estaba —El jefe quiere verte— le informo refiriéndose a Erwin. Naruto se extrañó que Erwin necesitara de su presencia.
— ¿dijo para qué?
—No— respondió Levi —pero dijo que te acompañara de regreso, así que mueve el trasero.
—En camino sargento— dijo en forma burlona Naruto dejándose caer de la rama donde estaba y con ayuda del equipo tridimensional aterrizar seguro en el suelo —diga el camino, sargento— comento Naruto asiendo señas para que Levi comenzara a moverse.
—pff— dijo Levi un poco molesto por la actitud de Naruto, pero ya poco a poco se estaba acostumbrando alas extrañezas del rubio.
Ambos caminaron en silencio en dirección de la oficina; en el camino Naruto noto la cantidad de soldados que ya habían regresado, el lugar volvía a tomar vida. Subieron las escaleras y sin tocar la puerta en el despacho de Erwin que estaba sentado en su escritorio como de costumbre leyendo una hoja detenidamente.
—Aquí está el mocoso Erwin— comento Levi tomando una de las sillas vacías, Naruto saludo primero a su superior antes de tomar la silla alado del sargento.
—al parecer tu "exposición" de hace un mes sirvió para algo— hablo Erwin recordando lo ocurrido en la fiesta a Naruto; este noto la carta en la mano de Erwin y mil pensamientos malos vinieron a su mente, tal vez Hiashi quería su cabeza por la forma grosera en que trato a Hinata — observalo con tus propios ojos— Erwin le paso la carta que sostenía en sus manos a Naruto que rápidamente la tomo.
Naruto no podía creer lo que leían sus ojos, no… debía ser una broma por parte del comandante, pero este nunca bromeaba —no puede ser— dijo Naruto incrédulo dejándose caer en la silla.
—Al parecer tu discurso fue lo suficiente para convencer a Hiashi de tu plan— Levi miraba a ambos soldados sin tener la más mínima idea de lo que estaban hablando —está dispuesto a financiar tu base en el exterior a cambio de darle la debida publicidad a este, me pregunto es seguro que la instales en el bosque de árboles gigantes.
—Si— susurro Naruto todavía incrédulo — conozco el lugar como la palma de mi mano…¿espero dices mi base, tu eres el comandante?
Erwin sonrió colocando sus dos manos delante de su rostro entrelazando (a/n: estilo Gendo- evangelio) —la operación va a estar a cargo tuyo, después de todo fue tú plan no el mío, yo me encargare de llevar a cabo la mejora de la formación, Levi— dijo Erwin llamando la atención del otro soldado.
—Si— dijo el, tratando de juntar el rompecabezas con las pistas que había escuchado.
—A partir de ahora eres el segundo al mando de Naruto por todo lo que dura la operación, Naruto infórmale de todos los detalles y reúnete conmigo cuando tengas todo listo para dar la orden al resto, pero te aviso allá afuera la responsabilidad de toda la operación caerá sobre tus hombros— Naruto trago profundamente, esto era lo que había estado esperando, no todo fue una perdida en la fiesta, pero ¿estaba listo para tanta responsabilidad?— cada soldado que no regrese a casa para ver a su familia estará en tu conciencia…no la mía— con eso ultimo Erwin le pidió que se retiraran.
"veamos de que estas echo Naruto" pensó Erwin viendo la mirada de total terror en el rostro de Naruto, jugar con vidas humanas no era cosa fácil.
—Entendido señor— dijo Naruto comenzando a ver el panorama más grande, con una frase en la mente "aquel que no es capaz de sacrificarlo todo nunca podrá traer el cambio", y como el había prometido si debía vender su alma para vencer a los titanes lo haría, nunca nota su mano derecha temblar ligeramente del terror que lo estaba invadiendo al mismo tiempo que la emoción, este era el momento que había estado esperando
—antes de que se me olvide, has sido ascendido a jefe de escuadra, tomaras el lugar de Hannah durante las exploraciones, pueden retirarse.
Final
Aclaratoria: utilizo el calendario de 12 meses aunque en el manga no se haya aclarada nada por el estilo, además creo que la ambientación es steampunk por lo que estamos entre la revolución industrial y no la época medieval creo, con respecto a las vestimenta soy un hombre sencillo para mí solo existen dos tipos de prenda camisa y pantalón, si desean ver como son la ropa de Hanji les colocare un link con una imagen en mi perfil, además la imagen con la posición de cada escuadrón en la formación de reconocimiento a larga distancian están en mi perfil
a/n: aviso no soy dueño de Shingeki no kyojin, Naruto o mejor dicho de nada, lo único en mi posesión es una laptop con la escribo, creo que la sinfonía n9 de Beethoven es patrimonio culturar así que creo que no hay problema con ella, "creo" si alguien sabe avíseme para editar la letra, no quiero que tumben mi fic sin enterarme. Otro capítulo más uno sin acción pero con repercusiones en el futuro de nuestro soldado rubio, es extraño que este capítulo lo tenía escrito desde diciembre, y el ultimo review hable de Naruto interactuando con Hanji jaja creí que leyeron mi mente ya que eso había colocado en el capítulo, aunque realmente nunca crei que fuera capaz de escribir mas de 14 palabras en un capitulo, siento es muy largo el cap., pero no quería alargarlo en otro, sin más que decir espero que disfruten de la lectura, si les gusto el capítulo no olviden comentar se agradece sus opiniones
pd: si quieren experimentar las emociones de Naruto durante la música busquen la N9 sinfonía de Beethoven, para presenciar algo magnifico.
