¡Hola a todos! Aquí el cuarto capítulo de esta historia y segunda parte del capítulo anterior.
Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen. Son propiedad de su respectivo autor.
Capítulo 4: Diferencia de edad segunda parte.
La noche iba bien, todos estaban contentos y su familia se estaba comportando de la manera más normal posible, hasta el momento solo Tsunade y Kushina hacían lo imposible para avergonzarlo enseñándole fotos de cuando era niño, fotos vergonzosas.
- Hola bobo – dijo Karin.
- ¡Dios! Karin, casi me matas de un susto – dijo Naruto con una mano en el pecho.
- Esa era la idea, tonto, dime ¿Cuál es la situación con Hinata? - preguntó.
- ¡Nada! Solo somos amigos que viven en el mismo edificio y que trabaja para mí – dijo Naruto.
- ¡Ella te gusta! – dijo Karin con una sonrisa.
- ¡Shhh! No grites – dijo Naruto asegurándose que Hinata no los escuchara.
- Así que es cierto, no puedo creerlo, de verdad te gusta esta chica. ¿Por qué no la has invitado a salir? – preguntó la pelirroja.
- Es complicado ¡Okay!, ella es 7 años menor que yo, pronto cumpliré 30 años y ella ni siquiera va a tener 25 años y ella...
¡PLAM! Naruto fue silenciado por la bofetada de que su hermana le acaba de dar, por suerte la música había silenciado el golpe así que nadie se dio cuenta.
- ¿Qué te pasa? – preguntó mientras se masajeaba la mejilla golpeada.
- Estas hablando estupideces, Hinata es una adulta y creo que tú también, además estás siendo un idiota, en vez de pensar por ella, deja que ella decida por si misma – dijo Karin.
Naruto se quedó pensando en lo que Karin le dijo, su hermana tenía razón, Hinata era una adulta ella puede decidir por ella misma y ahora Naruto sentía como un idiota.
- Eso si suponemos que ella sienta lo mismo por ti – Naruto rodo los ojos ante las palabras de su hermana.
- ¡Naruto! Ven te toca cantar con Hinata – Kushina llamó a Naruto para que cantara con la chica que lo esperaba con un sonrojo.
Al final de la noche, Hinata y Naruto ganaron la copa Namikaze, Hinata termino teniendo la mejor noche de su vida con una familia que ni siquiera era la de ella y la mejor parte era que pudo pasar la noche en compañía de Naruto.
Una semana después:
Era 23 de diciembre, un día antes de navidad y Naruto se quería volver loco, ya había pasado una semana desde que invitó a Hinata a una noche familiar, una semana desde que decidió mandar a la mierda el hecho de que la bella chica era 7 años menor, Naruto había decidido invitarla a salir oficialmente.
El único problema era que cada vez que lo intentaba, algo salía mal para el rubio y arruinaba la invitación. Un día después del torneo Namikaze, Naruto intento invitarla salir mientras preparaba una orden para un cliente, al final no salió como esperaba y termino con el delantal en llamas, dos días después, lo intento de nuevo mientras la acompañaba a hacer unas compras, pero antes de poder pedirle una cita resbalo con la acera congelada y cayó al piso lastimándose la muñeca y ahora tenía que andar una venda especial para no lastimarse más.
Ayer también lo intento de nuevo solo para volver a fallar, todo por culpa de Konohamaru que los había interrumpido justo cuando Naruto le iba a preguntar si le gustaría salir con él, cada intento era un fracaso, era como si el universo estuviera en contra de él y no podía hacer nada al respecto y eso lo tenía algo deprimido.
- ¡NARUTO! – el grito de Sakura lo saco de sus pensamientos.
La pelirrosa y su esposo estaban disfrutando de un platillo del delicioso ramen de Ichiraku's mientras planeaban todo para la fiesta de navidad que hacían cada año desde que se casaron.
- ¡Lo siento! ¿qué? – preguntó el rubio apenado por no ponerles atención.
- Sakura te preguntó ¿si vas a ir a la fiesta de navidad de este año? – preguntó serio Sasuke.
- ¡Claro que sí! No me lo perdería – dijo el rubio con una sonrisa fingida.
- Naruto... sé que es una fecha difícil para ti, pero ya pasaron 11 años, Ayame no le hubiera gustado verte así – dijo preocupada la mujer por su amigo.
Naruto no celebraba las fiestas de fin de año desde hace 11 años cuando Ayame empeoro de salud, fue un 30 de diciembre cuando la prometida del rubio falleció y desde entonces Naruto se queda solo en casa, bebiendo alcohol o con una chica que conoció en un bar para distraerse de esas fechas.
- No te preocupes Sakura, este año es diferente, tal vez celebre las fiestas, aun no estoy completamente seguro, pero es una posibilidad – dijo el rubio tranquilizando a su amiga de la infancia.
- ¿Esto tiene que ver con cierta chica de ojos perla? – preguntó un sonriente azabache refiriéndose a Hinata.
Naruto se sonrojo ante las insinuaciones de su mejor amigo y Sakura solo pudo igualar la sonrisa de su esposo.
- ¡No sé de qué hablas! ¡Mira la hora! Creo que me llaman para una orden de ramen – dijo Naruto desviando el tema para que lo dejaran en paz.
- Hablando de Hinata... ¿Dónde está? Quiero preguntarle algo – dijo Sakura buscando a la chica con la mirada.
- Le di la mañana libre, me dijo que tenía que enviar unas cartas a su familia – dijo un molesto Naruto – debe de estar por llegar.
- Pensé que Hinata había huido de casa – dijo Sasuke.
- Así fue, pero lo hizo para escapar de su padre, dijo que envía una carta a una vieja amiga, a su hermana menor y a su primo – respondió Naruto.
En ese mismo instante la bella chica entraba al local, iba vestida con una chaqueta para la nieve de color lila con las mangas blancas, un pantalón negro con unas botas para el frio del mismo color, llevaba puesto un gorro para el frio y una bufanda, ambos de color blanco, sus mejillas estaban sonrojadas por el frio y portaba una de las sonrisas más hermosas que Naruto había visto en su vida, en otras palabras, el rubio estaba acabado.
- ¡Hola chicos! – saludo la mujer mientras se quitaba la chaqueta quedando solo en una blusa blanca de media manga que resaltaba la bella figura de la chica.
- Estas babeando el mostrador – dijo Sakura burlándose de la expresión de Naruto.
- ¿Todo bien? – preguntó Hinata ignorando completamente lo que sucedía entre los tres amigos.
- ¡Todo perfecto! Te estaba buscando de hecho, quería invitarte a nuestra fiesta anual de navidad, ¿se es que estas libre? – preguntó la pelirrosa emocionada.
- Me encantaría ir – respondió mientras que entraba a la cocina para prepararse a trabajar.
- ¡Genial! No tienes que llevar nada, todo está listo para los invitados, te esperamos con ansias – dijo la paramédico con una sonrisa.
- Oye Naruto, Lee dijo que Ten vendrá a visitarnos hoy, así que, si la vez le puedes decir que también está invitada, siempre está ocupada y nunca podemos hablar con ella – dijo Sakura dirigiéndose al rubio.
- Está bien, si viene le digo – respondió Naruto mientras se despedía de la pareja.
El resto de la tarde se comportó como siempre, la gente iba y venía por un delicioso tazón ramen, el lugar era famoso gracias a Naruto y su habilidad como chef, de verdad que era increíble. Hinata lo admiraba por su pasión y amor por la cocina, su amabilidad con las personas y su sexy apariencia, debía admitir que nunca pensó que tendría un crush de adolescente, tomando en cuenta que asistió a un colegio de mujeres y que su padre nunca le permitió salir con sus amigas para conocer a un chico.
Lo único que tenía era las películas de princesas que su madre le había regalado y las novelas románticas que leía en secreto en la biblioteca de la mansión, sabía que su padre no tenía idea de que esos libros existían y siempre estaba muy ocupado como para preguntarle que hacía tanto en la biblioteca.
Era por eso que Hinata siempre soñaba despierta, se imaginaba que un príncipe llegaba a rescatarla de la prisión que era su hogar y que juntos cabalgaban hacia el atardecer, pero ahora la chica se imaginaba que Naruto cerraba la puerta del restaurante y se quitaba el delantal solo para dirigirse a ella y tomarla por la cintura para luego besarla con pasión, sí, ese era su fantasía ahora, desde que comenzó a trabajar para Naruto y hasta el día de hoy, en este mismo instante la chica se imaginaba que eso sucedía.
- ¡HINATA! – el llamado de su nombre la saco de su sueño diurno para sumirla en una pesadilla total.
Justo frente a ella se encontraba Tenten, su única amiga y la que era su sirvienta designada, Hinata se puso pálida como si hubiera visto un fantasma y esa casi era la situación. ¿Qué rayos hacía Tenten aquí y cómo conocía este lugar? Más importante ¿cómo sabía que ella estaba aquí?
- ¡Ten! – exclamó Naruto – Sakura me dijo que vendrías.
Hinata se sorprendió cuando vio como Naruto abrazaba a la castaña con cariño, para ser sincera se sentía un poco celosa, pero descartó ese pensamiento inmediatamente cuando vio que la chica no dejaba de mirarla sorprendida.
- Ten, ella es Hinata Hashimoto, trabaja para mí desde hace casi dos meses – dijo Naruto presentándola ante la mujer.
Hinata la veía con una mirada de súplica, Tenten sabía que ella le estaba pidiendo que actuara como si fuera la primera vez que la estaba conociendo.
- Un placer... Soy Tenten Watanabe – dijo la chica sería mientras estrechaba la mano de Hinata.
- ¡Que bien que llegaste! Sakura me dijo que te dijera que estas invitada a su fiesta de navidad y que por favor no faltes como el año pasado – dijo el rubio.
- Naruto, sabes que no pude ir porque estaba trabajando – dijo la castaña.
- Lo sé, olvido a veces que trabajas para ese ogro despreciable – dijo Naruto con tonó de desprecio, el rubio sabía que su amiga trabajaba para los Hyuga.
- Naruto, creo que algo se te quema en la cocina – dijo Tenten señalando el humo que salía por la ventana.
- ¡Mierda, los fideos! – exclamó para luego salir corriendo hacia la cocina.
- Afuera ¡AHORA! – le dijo la castaña a la ojiperla señalando la salida.
- ¡Naruto-kun! Tomare mi descanso – aviso la chica por lo que recibió un "¡Está bien!" por parte del rubio.
Una vez afuera la castaña se volvió hacia su amiga con una cara de que acababa de presenciar lo más bizarro que ha visto en toda su vida, y para ser honesto, así fue.
- ¡Qué demonios Hinata! ¡Todos en la mansión Hyuga están preocupados por ti y te encuentro trabajando en el restaurante de Naruto, casi dos meses después! – Exclamó Tenten.
- ¡Shhhh! No digas mi apellido tan alto, por favor – pidió nerviosa Hinata.
- ¡Cierto! ¿qué es eso de "Hashimoto"? – preguntó.
- Naruto-kun odia a mi familia por las cosas terribles que han hecho a las personas de este distrito, así que le mentí cuando me ofreció el trabajo y un lugar donde quedarme – respondió.
- ¡Espera! ¿Vives con él? – preguntó sorprendida.
- ¡No! – exclamó Hinata entendiendo lo que insinuaba Tenten – me alquila el apartamento que esta debajo del de él, pago con trabajo de mesera – respondió la chica tranquilizando a su amiga.
- Hinata, esto está mal, tu hermana y tu primo están muy preocupados por ti, tu padre está furioso porque abandonaste la mansión y además porque no cumpliste con la promesa que él había hecho con los Otsutsuki – dijo Tenten.
- No pienso casarme con él, y no pienso volver. ¡Por favor Tenten! No le digas a nadie en mi familia que estoy aquí y por favor ¡No le digas a Naruto que soy una Hyuga! No quiero que me odie – pidió la mujer desesperadamente a su amiga.
Tenten iba a negarse al principio, pero cuando vio los ojos de súplica de Hinata decidió aceptar lo que ella le pidió, sabía que todo iba a terminar mal, pero no podía hacerle esto a su amiga.
- ¡Bien! no diré nada, te lo prometo, pero al menos envíales un mensaje a Neji y a Hanabi, están muy preocupados por ti, casi hasta van con la policía luego de que te escaparas y dejaras esa nota – confesó la castaña.
- ¿Lo hicieron? – preguntó sorprendida.
- Tu padre se los prohibió, dijo que, si te creías lo suficiente como para irte, entonces que no valías la pena de su búsqueda – las palabras de la chica deprimieron un poco a la Hyuga.
Hinata sabía que su padre no la apreciaba mucho, pero eso era otro nivel, eso le demostraba que nunca la quiso.
- Ahora dime, ¿cómo conociste a Naruto? – preguntó Tenten.
- La noche en la que hui, llegué a este lugar, no me había llevado una chaqueta para el frio que estaba haciendo, así que entre a Ichiraku's para calentarme y Naruto me recibió, me ofreció una bebida caliente y luego de que descubriera que no tenía donde dormir me ofreció un lugar para dormir – respondió la chica con una sonrisa soñadora.
- ¡OH POR DIOS! ¡TE GUSTA NARUTO! – gritó sorprendida.
- ¡Shhhh! ¡No grites! – dijo Hinata asegurándose de que Naruto no haya escuchado.
- Hinata, ¿sabes que él es 7 años mayor que tú? – preguntó.
- Lo sé... ¿crees que sea un problema? ¿crees que por eso solo me ve cómo una hermanita pequeña? – preguntó Hinata paniqueando ante la idea.
Tenten suspiro ante el comportamiento de la joven, sabía que Hinata tenía una pequeña tendencia de entrar en pánico muy rapidamente, como lo hacía justo ahora.
- No sé, Naruto es el tipo de persona del que se preocupa más por los demás que por él mismo, es muy probable que piense que él es muy viejo para ti, aunque solo sean 7 años, para él son como 20 años de diferencia, Naruto tiende a exagerar – dijo la castaña.
- ¿Y tú cómo conoces a Naruto? Se veía que se conocen desde hace mucho – preguntó la ojiperla.
- ¿Celosa? – preguntó la chica con una sonrisa divertida.
- ¡N-No! – dijo sonrojada Hinata.
- Tranquila, Naruto es como un hermano para mí, después de todo, él era el novio de mi hermana – dijo Tenten con un leve tono de tristeza.
- ¿Hermana...? ¡AYAME! – exclamó la chica al recordar cuando Tenten se había ausentado por la muerte de un familiar.
- Sí, Ayame era mi hermana menor – confirmo la castaña.
- Entonces, Teuchi era tu padre – dijo Hinata.
- Padrastro. Mi madre se casó dos veces, pero crecí queriéndolo como un padre – respondió Tenten.
- No puedo creerlo – dijo Hinata.
- Es un mundo pequeño – respondió Tenten – debo irme, debo hacer unas compras de último, pero te veré en la fiesta de Sakura. ¿Iras verdad? – preguntó.
- ¡Sí! Te veré mañana en la noche – respondió.
La noche era fría y la nieve caía sin parar, Naruto y Hinata se encontraban ordenando el restaurante como hacían cada noche ante de cerrar, ambos se encontraban en silencio ocupados con sus tareas de aseo.
Naruto miraba a Hinata cada cinco minutos sin que ella lo notara, se estaba dando ánimos para invitarla a ir a la fiesta de Sakura como su cita, era ahora o nunca ya que ambos se encontraban solos, sin ninguna distracción o alguien que los interrumpiera.
- Hina- ¡BAM! – Naruto se resbalo con el piso mojado que acababa de limpiar, parecía que hoy no era su día.
- ¡Naruto-kun! ¿estás bien? – preguntó Hinata preocupada acercándose al rubio y agachándose para ayudarlo.
- Creo que el universo me odia – se dijo Naruto a sí mismo.
Hinata solo pudo reír ante lo que Naruto había dicho, la chica había notado que hoy no era su día de suerte y sabía que el hombre estaba un poco molesto por eso.
Al escuchar la bella risa de Hinata, Naruto se quedó en blanco, se le había olvidado lo que acababa de pasar, ni siquiera le dolía el golpe de la caída, lo único que le importaba era que tenía a la bella Hinata frente a él.
- ¿Tegustaríairalafiestadenavidadconmigocomomicita? – dijo rápidamente por lo que Hinata no pudo entenderle.
- Lo siento. ¿Qué? – preguntó la chica.
- ¿Te gustaría... i-ir conmigo a la fiesta de navidad de Sakura, conmigo? Ya sabes... ¿cómo mi cita? – preguntó el rubio completamente sonrojado.
Hinata se levantó rápidamente y completamente sonrojada con tan mala suerte que también se resbalo, cayendo encima de Naruto, con su rodilla aterrizando en la entrepierna del rubio.
Naruto casi muere al sentir el golpe, definitivamente el universo lo odiaba.
- ¡Oh por Dios! Naruto-kun, lo siento – dijo la chica completamente apenada.
- No te... preocu-pes – respondió el rubio sin voz mientras se colocaba en posición fetal aguantando el dolor de su amiguito.
- Me gu-gus-taria ir contigo ¡a la fiesta! ¡CÓMO TU CITA! – dijo nerviosa.
Naruto solo pudo sonreír antes de intentar levantarse del piso, solo para volver a agacharse del dolor.
- ¿Seguro que estas bien? ¿Quieres que llame a Sakura o a tu hermana? – preguntó Hinata preocupada por el rubio.
- ¡NO! Ya he tenido suficiente mala suerte como para tener a mi amiga o a mi hermana burlándose de mí – respondió – solo me sentare un rato, ¿me puedes traer hielo?
- Claro – dijo la chica para ir rápidamente a la cocina y sacar un poco de hielo del congelador.
Aun con el golpe y la humillación que acaba de tener, Naruto estaba feliz porque Hinata había aceptado ir con él a la fiesta como su cita, el rubio estaba muy emocionado ya que se estaba enamorando de la tierna mujer, solo esperaba que ella sintiera lo mismo por él.
Por eso iba a ser todo lo posible para conquistar su corazón, empezando mañana en la fiesta de Sakura, tenía un plan para toda la noche y si todo salía bien, tal vez terminaría la noche con un beso de la chica bajo el muérdago, son ese pensamiento, Naruto se fue a dormir con una sonrisa en su rostro y una bolsa de hielo en la entrepierna.
¡Cuarto capítulo listo! Prometo subir el próximo muy pronto, así que esperen y verán si el plan de Naruto funcionara o no. Como siempre, aceptos sus reviews y cualquier consejo que me ayude a mejorar. ¡Hasta la próxima!
