¡Hola a todos! Volví con nuevo capítulo, la relación de Naruto y de Hinata va avanzando bien por el momento y este capítulo marcara el comienzo de esta relación, así que disfruten y déjenme saber que les pareció.

Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen. Son propiedad de su respectivo autor.


Capítulo 5: Beso bajo el muérdago.

Naruto estaba emocionado por la fiesta de Sakura y Sasuke, lo estaba porque Hinata era su cita para la fiesta y esa noche ejecutaría su plan para conquistarla.

Su plan era simple, ser un caballero con Hinata, hacerle cumplidos de lo bella que era, hablar con ella toda la noche y luego, llevarla bajo el muérdago y besarla, simple y sencillo.

Pero siendo Naruto, las cosas no iban como él lo planeo, todo iba mal, sobre todo porque Shion estaba allí y apenas vio a Naruto no hubo nadie que la apartara de él. Shion Tanatabe era la dueña de la pastelería de la calle B del distrito comercial de Konoha, la chica era muy bella, de cabello rubio y ojos violeta que eran únicos en Konoha, la mujer vestía con un hermoso vestido rojo de tema navideño que era pegado al cuerpo destacando su esbelta figura.

Naruto sabía que era una posibilidad de que la mujer estuviera en la fiesta ya que ella era la que hacía los pastelitos para el evento y debido a eso, Sakura se sentía obligada a invitarla a cada fiesta que realizaba cada año.

- ¡Naru! – se escuchó la molesta voz de la rubia, Naruto solo pudo rodar los ojos.

- Shion... ¡hola! Viniste a la fiesta... ¡Que sorpresa! – dijo Naruto sarcásticamente.

- ¡Claro que sí! No me lo iba a perder por nada sabiendo que tú estás aquí – dijo la chica pasando la mano sobre el pecho del rubio poniéndolo incómodo.

- ¡HINATA! Hinata-chan, ella es Shion – Naruto presentó a la tímida chica.

- Hola, soyHinata, mucho gusto – dijo con una tierna sonrisa que descoloco a la rubia.

- ¿Y tú quién eres? – preguntó la chica al ver que Hinata acompañaba a Naruto a la fiesta.

- Trabajo para Naruto-kun en Ichiraku's, además vivo en el apartamento que estaba libre encima del restaurante – dijo la chica con una sonrisa.

- ¡Naruto! ¡Hinata! Que bien que ya llegaron – llamó Sakura mientras se dirigía hacia ellos.

- No me lo hubiera perdido por nada en el mundo – respondió Hinata.

- Naruto, puedes ayudar a Choji en la cocina por favor – pidió Sakura una vez estando frente a ellos.

- ¿Me invitaste solo para que cocinara cierto? – preguntó Naruto con mirada interrogativa.

- ¡Claro que no! Pero eres un excelente chef, eso no lo puedo negar, así que, ¿puedes? – preguntó haciendo cara de una niña que le ruega a su padre que le compre un dulce.

Naruto se rindió, sabía que Sakura lo invitaba con la intención de que ayudara en la cocina, siempre era así, por eso solo soltó un suspiro resignado mientras se dirigía a la cocina de la casa de los Uchiha. Sakura solo pudo sonreír al ver que su mejor amigo se dirigía a la cocina, la pelirrosa pudo escuchar como el rubio murmuraba "cada año" mientras se iba.

- Shion, veo que conociste a Hinata, ella es una nueva amiga – le dijo la pelirrosa a la rubia mientras abrazaba a la pelinegra.

- Sí ya la conocí, aunque no sabía de ella ya que por una extraña razón no me llegan la invitación a las reuniones de chicas – dijo la rubia con una falsa sonrisa.

- ¡Ven Hinata! Hay algunas personas que quiero que conozcas – dijo Sakura jalando a la ojiperla ignorando el comentario de la pastelera.


La fiesta era tranquila, cálida y llena de amigos de toda la vida, un concepto totalmente nuevo para Hinata que estaba acostumbrada a las aburridas fiestas corporativas a la que su padre y su primo asistían y la que ella debía ir por obligación.

Hinata se sentía cómoda entre estas personas, la razón era porque estas personas eran como Naruto, eran amigables, felices y hacían todo para que Hinata se sintiera parte de ellos. Sakura ya le había presentado a varias personas, conoció a Choji el esposo de Karui, la otra del grupo que estaba casada aparte de Sakura, conoció a Rock Lee, Shikamaru, el novio de Temari que también era parte del grupo de chicas, conoció a los hermanos de Temari, Gaara y Kankuro y también conoció a Kiba y a Shino.

Todos eran buenas personas y todos se mostraron muy amigables con ella, definitivamente este lugar se sentía cada vez más como casa que lo que antes era su casa.

- Hinata, hola – la chica escuchó la voz de Tenten.

- Tenten, ¿Qué haces aquí? – dijo Hinata un poco nerviosa al ver que su amiga estaba allí.

- Sakura me invito, ¿recuerdas? – dijo la chica sonriéndole a la nerviosa ojiperla.

- ¿Se conocen ya? – preguntó Sakura.

- ¡Sí! Nos conocimos ayer cuando llegue, Naruto nos presentó y congeniamos en el momento, es como si nos conociéramos desde siempre – respondió la castaña.

- ¡Genial! Ahora si me disculpan, debo ver que aquellos dos no destruyan mi cocina – dijo Sakura para luego retirarse.

Una vez que la pelirrosa se fue Tenten tomó la mano de Hinata para guiarla hacia el patio trasero de la casa, el lugar estaba algo vacío, con la excepción de algunas personas que estaban afuera, nadie importante para la conversación.

- Ok, dime... ¿Naruto y tú? – preguntó.

- Vinimos juntos, anoche me pidió que fuera su cita para la fiesta – dijo la chica un poco ruborizada.

Tenten solo pudo sonreír ante la reacción de Hinata, en todos sus años de conocerla jamás la había visto de esta forma.

- Ten cuidado Hinata, sabes muy bien que entre tú y Naruto no puede pasar nada muy serio – dijo Tenten reventando la burbuja de ilusión de Hinata.

- ¿De qué hablas? – preguntó la chica.

- Hablo de que eres una Hyuga, no una Hashimoto, y Naruto odia a los Hyuga por lo que le hicieron a la librería de sus padres... ¿No crees que cuando sepa que eres una Hyuga él no se va a enojar? – preguntó la castaña.

Hinata sabía que Tenten tenía razón, Naruto detestaba a su familia y tenía el derecho de hacerlo y eso la asustaba, tenía miedo de que Naruto la odiara también.

- Hinata, no puedes comenzar algo con Naruto si le has mentido sobre quién eres, eso no es bueno – dijo Tenten.

Hinata se quedó pensando por un momento, ¿de verdad quería algo con Naruto? El rubio era increíble, era apuesto, tierno, amable, bueno con los niños, todo lo que Hinata quería de un hombre, todo lo que Hinata quería en Naruto.


En la cocina de Sakura, Choji y Naruto se encontraban cocinando los bocadillos para la fiesta, cada año Sakura y Sasuke les pedía a ambos cocineros el mismo favor.

- Oye Naruto, esa chica que trajiste a la fiesta, ¿ella es tu nueva mesera? – preguntó el Akimichi.

- Ni tan nueva, ya tiene dos meses de trabajar para mí, además de que es mi inquilina – respondió el rubio.

- Veo que te gusta – dijo Choji al ver la sonrisa del rubio.

- Sí, me gusta bastante, es una chica increíble – respondió.

Choji miro por la ventana de la cocina al ver a la chica hablar con Tenten, parecían buenas amigas.

- Es muy bonita también – le dijo al rubio.

- Jejeje, no lo había notado – dijo el rubio mientras se rascaba la nuca.

Naruto miraba como Tenten y Hinata hablaban sobre algo, no sabía que era, pero parecía importante al ver los rostros serios de ambas chicas.

- ¿Por qué no estas con ella ahora? – preguntó el Akimichi.

- Porque te estoy ayudando – respondió.

- Ve, estoy bien, se te nota que quieres estar con ella y conociéndote, sé que tenías algo preparado – dijo Choji.

Naruto agradeció a Choji por dejarlo ir, sabía que su amigo se preocupaba por él. ahora se dirigía hacia la chica que se encontraba sola en la nieve.

- Hinata ¿Qué haces aquí afuera? Está haciendo mucho frio – Hinata salió de sus pensamientos al escuchar la voz de Naruto y al sentir como él le ponía su chaqueta, fue en ese momento en el que se dio cuenta de que estaba afuera bajo la nieve.

Hinata vestía con un pantalón negro pegado al cuerpo y una blusa blanca tipo suéter que, aunque era cálido, no la protegía del frio de la nieve.

- Gracias Naruto-kun – dijo la chica abrazando el abrigo del rubio.

- ¿Sucede algo? – preguntó.

- Naruto-kun, necesito decirte algo importante – dijo Hinata.

Naruto la miro a los ojos, la luz de la luna le daba un brillo hermoso, parecía un ángel bajo la blanca nieve y Naruto solo podía perderse en su perlada mirada.

- Naruto... yo no...

- Eres muy hermosa – interrumpió el rubio.

Ambos se miraban atentamente, el corazón de Hinata se aceleraba conforme Naruto se acercaba más a ella, sintió como tomaba su mano, la cálida sensación del roce de su piel con la suya, la ojiperla estaba perdida, se había enamorado del rubio sin darse cuenta y ahora iba a perder la oportunidad de estar con él una vez le confiese quien es en realidad.

- ¿Qué necesitas decirme? – preguntó.

- Yo... yo... bueno, nosotros... estamos bajo un muérdago – dijo al ver la ramita sobre sus cabezas.

- ¡Vaya! No lo noté – dijo sonrojado mientras la miraba.

Hinata se regañaba a sí misma al no decirle a Naruto la verdad y ahora había señalado el muérdago sobre sus cabezas, eso solo significaba que debían besarse, suponiendo que Naruto quiera hacerlo.

- ¿Sabes? según la tradición, uno debe besarse cuando está bajo un muérdago – dijo nervioso.

A Hinata se le paro el corazón al escuchar lo que Naruto dijo, al parecer si quería besarla y ella también, era lo que más anhelaba en ese momento.

- Hinata ¿Puedo? ¿besarte? – preguntó el rubio a centímetros de los labios de la chica.

Hinata solo pudo asentir la cabeza en señal de aprobación, sentía como si su corazón estuviera a punto de salir de su pecho, pero este se detuvo cuando sintió los labios de Naruto rozar los suyos.

Sus labios eran suaves y cálidos, sintió como el rubio la abrazaba por la cintura y la atraía más a él, Hinata rodeo sus brazos en el cuello del rubio y se dejó ir en el sabor de sus labios.

Naruto estaba en el cielo, los labios de Hinata sabían a rollos de canela, no le gustaban mucho las cosas dulces, pero el dulce de los labios de Hinata era suficiente para hacer que le gustara. Ambos se besaban con pasión perdiéndose en el contacto de sus bocas y calentándose con la calidez de sus cuerpos abrazados, pero la falta de aire y los aplausos acompañados con risas y silbidos los obligo a separarse.

Hinata se sonrojo al ver que todos los amigos del rubio los miraban y los felicitaban por el beso, Naruto solo se reía nervioso al olvidar que estaban en el patio de los Uchiha y que este tenía puertas de vidrio, todos los miraban mientras se besaban bajo el muérdago.

- Ven, vamos adentro y disfrutemos del resto de la fiesta – dijo Naruto dirigiéndose a Hinata.

- ¿Estarás conmigo? – preguntó la ojiperla.

- Siempre – le respondió causando que su corazón se acelerara de nuevo.

Ambos disfrutaron del resto de la fiesta juntos, Hinata no podía estar más feliz, pero un sentimiento de culpa se apoderaba de ella, debía decirle la verdad a Naruto, él merecía saber la verdad de quien era, aunque eso se significara que podría terminar odiándola para siempre, Hinata sabía que eso era lo más probable que pudiera pasar considerando la historia entre ambas familias.

Pero albergaba la esperanza de que tal vez Naruto no la termine odiando, tal vez todo saldría bien y ella podría estar con él, Hinata rezaba para que así fuera.


Unas semanas después:

Naruto estaba feliz, todo iba excelente para el rubio, sentía que este año nuevo iba a ser el mejor que tendría en años, Ichiraku's tenía más clientela que de costumbre, los Hyugas no han hostigado a ninguno de sus familiares ni amigos y las cosas con Hinata iban de maravilla.

Ambos habían confesado que tenían sentimientos poco platónicos por el otro y habían salido a un par de citas, todo iba bien y Naruto estaba listo para pedirle a Hinata que fuera su novia. Sí hubiera sido por él, Hinata hubiera sido su novia desde aquella noche en la fiesta de Sakura en donde compartieron su primer beso bajo el muérdago y la luz de la luna, pero Hinata le dijo que debían ir despacio y no apresurase a nada, le dijo que quería estar completamente seguro de que no fuera raro considerando que ella trabaja para él y que vive en el apartamento bajo el suyo y que, además es de él.

Naruto no estaba muy entusiasmado por eso, pero acepto igualmente, si esto era lo que Hinata quería entonces iba a cooperar, además, cada cita terminaba con una sesión de besos muy apasionados ya sea en el sofá de la chica o en el suyo, también de algunos besos robados que Naruto le daba en el restaurante cuando nadie los miraba, se sentía como un adolescente nuevamente y eso le gustaba, pero ya estaba listo para formalizar la relación, ya era el momento.

- ¿Naruto-kun? ¿Estás aquí? – preguntó Hinata mientras salía a la azotea del edificio en el que vivía. Naruto la había citado ahí sin ningún tipo de explicación, no tenía idea de porque Naruto quería verla allí.

Grande fue su sorpresa al ver velas encendidas alrededor de una manta en el centro de la azotea, un camino se extendía desde la puerta hasta donde estaba Naruto que estaba esperándola con una rosa y una canasta de picnic.

- Hola, quería hacer algo especial para ti, pensé que podríamos ver las estrellas mientras cenamos al estilo picnic – dijo Naruto con una sonrisa - ¿te gusta?

- Es hermoso – respondió la chica mientras lo abrazaba y le daba un pequeño beso en sus labios.

- Me alegra que te guste, en realidad llevo una semana pensando en esto – confesó el rubio mientras se sentaba en la manta que estaba en el suelo.

Hinata hizo lo mismo mientras se reía ante la confesión del rubio, Naruto era un romántico en todo su esplendor, lo supo al día siguiente cuando la llevo a la cima del monte de Konoha para ver el atardecer.

- No debiste molestarte en hacer esto Naruto-kun, con solo estar contigo se me es suficiente para estar feliz – le respondió.

- Bueno, quise hacer esto para ti... porque quería pedirte algo – le dijo con un pequeño sonrojo.

- ¿Qué es? – pregunto la chica.

Naruto respiro profundamente para calmar sus nervios, no era la primera vez que le pedía formalizar la relación, pero siempre se sentía como la primera vez.

- Hinata, desde que te conocí supe que ibas a ser alguien importante en mi vida, fue por eso que te ayude sin dudar y tres meses después aquí estas junto a mí y eres la persona que me hace esperar por el siguiente día con ansias solo para poder verte de nuevo – Hinata sabía lo que Naruto le iba a pedir, era la quinta vez desde que comenzaron esta extraña relación, el rubio iba a pedirle que formalizaran la relación.

Hinata quería hacerlo, desde la primera vez que se lo pidió había querido decirle que sí, pero la culpa de la mentira que vivía la hacía temer de lo que podría pasar, cada vez que Naruto le pedía que fuera su novia ese sentimiento la invadía, ocasionando que le diera la misma excusa cada vez.

- Hinata, sé que quieres que llevemos esto despacio, pero no puedo, tengo 28 años, este año cumpliré 29 y aunque aún estoy joven, sé que me gustaría tener algo serio contigo, algo que tal vez pueda ser un gran futuro para los dos – confesó.

- ¿Naruto, de que hablas? – preguntó Hinata sorprendida.

- Me gustas mucho, Hinata, me gustaste desde el primer día, algo que no me pasaba desde que Ayame murió, antes solo buscaba la compañía de una mujer para saciar mis deseos, pero contigo quiero más que eso, quiero saber si podría tener un futuro contigo, quiero saber si por lo menos considerarías tener un futuro conmigo – termino de decir.

Naruto no se dio cuenta cuando Hinata se le lanzo encima, solo se dio cuenta cuando sintió los labios de la chica besar los suyos, el beso era apasionado y lleno de sentimientos que ella tenía por él.

- Sí, me gustaría tener un futuro contigo Naruto-kun, también me gustaste desde que nos conocimos, es solo que tenía miedo – dijo la chica.

- ¿Miedo de qué? – preguntó Naruto.

- Miedo de que te dieras cuenta de que no soy lo que buscabas, sé que los 7 años de diferencia entre ambos es algo que aún te molesta un poco...

- ¿Qué? ¿Has estado hablando con Sakura y Karin cierto? – preguntó Naruto.

- Pensé que me veías como una niña inmadura, y aun luego de que comenzamos a salir, tenía miedo de que te dieras cuenta de que tal vez lo que buscabas era a alguien de tu misma edad – confesó Hinata.

La chica no mentía, si tenía esas dudas, pero no era la razón verdadera por la que le pedía que llevaran las cosas despacio, era la mentira que no la dejaban dormir en las noches pensando en el terrible momento cuando Naruto se entere.

- ¿De qué hablas? El que estaba preocupado era yo, de que solo me vieras como un viejo – dijo el rubio.

- Naruto-kun, solo son 7 años, no 20 años, no es mucha la diferencia – le dijo Hinata con una tierna sonrisa.

- No, no lo es – dijo retornando la sonrisa - ¿entonces, quieres ser mi novia oficialmente? – preguntó.

- Claro que sí Naruto-kun – respondió Hinata antes de besarlo nuevamente.

Ambos pasaron el resto de la noche mirando las estrellas y luego el amanecer, entre besos y risas, ambos hablaron de muchas cosas y de nada a la vez, fue una noche mágica y Hinata solo podía enamorarse más y más de Naruto.

Para ambos este año nuevo iba a traer muchas cosas a sus vidas y ambos pensaban que serían cosas maravillosas, pero lo que no sabían era lo que les esperaba en unos meses cuando Naruto y Hinata descubran algo que les cambiara sus vidas para siempre.


Listo, lamento la tardanza con este capítulo, es solo que no he tenido tiempo para escribir últimamente, pero lo logre y aquí está para ustedes, por favor, déjenme saber si les gusto el cap o no. Como siempre, aceptos sus reviews y cualquier consejo que me ayude a mejorar. ¡Hasta la próxima!