Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen. Son propiedad de su respectivo autor.
Capítulo 7: Revelaciones.
Naruto y Hinata no podían ser más felices, 2 meses desde que hicieron el amor por primera vez y ninguno podía dormir sin el otro, lo que usualmente terminaba en una noche de actividades de pareja, desde entonces Hinata dormía en la cama de Naruto y solo iba a su casa para ducharse y cambiarse, prácticamente vivían juntos.
- Buenos días Hina – dijo Naruto entrando en la habitación con una bandeja con desayuno para la chica.
- ¿Qué es esto? – preguntó la chica con una sonrisa al sentarse en la cama.
- Desayuno en la cama para mi princesa – respondió Naruto como si nada para luego darlo un corto beso en los labios de la chica.
- Gracias, pero ¿Cuál es la ocasión? – preguntó la chica.
Naruto solo sonrió para luego tomar una fresa del plato de waffles que le había llevado a Hinata.
- Hoy hace un año llegaste a mi puerta completamente perdida y con frio – respondió mientras le acercaba la fresa a Hinata para que se la comiera.
- ¿Hoy? ¿un año ya? – preguntó.
Naruto solo asintió mientras que acariciaba la pierna de la chica, depositando pequeños besos en su piel, Hinata cerró los ojos por el placer que sentía por los labios de Naruto, amaba a ese rubio y adoraba cuando él la mimaba así.
- Hoy no trabajaremos mucho, luego tú y yo celebraremos como es debido – dijo el rubio.
- Me gusta la idea – respondió la chica para luego besarlo con pasión.
Naruto tomó la bandeja y la aparto de Hinata, depositándola en la mesa de noche que estaba al lado de la cama. Ya sin ningún obstáculo, Naruto y Hinata reanudaron el beso con más intensidad, ambos comenzaron a quitarse lo que les quedaba de ropa para comenzar su actividad de pareja favorita.
El día avanzaba como siempre, el flujo de clientes en Ichiraku's era constante y Naruto se encontraba cocinando como loco y Hinata y Konohamaru llevaban pedidos sin parar.
- Hoy hay más personas de lo normal – dijo Konohamaru mientras se sentaba en una de las bancas cerca del mostrador.
Hinata soltó un suspiro cansada, llevaba horas de pie sirviendo mesa tras mesa, sus pies le dolían y desde hace unas horas se sentía un poco mareada, tal vez por el hecho de no haber almorzado algo desde el desayuno que Naruto le preparo.
- Oye Hinata. ¿Te sientes bien? – preguntó Konohamaru al ver a Hinata tocarse la cabeza.
Hinata no se sentía muy bien, se sentía mareada y sentía que su cuerpo no respondía, intento dar un paso al frente pero no pudo y se desmayó.
- ¡Naruto! – gritó Konohamaru al ver a Hinata desplomarse en el piso.
- ¿Qué sucede? – preguntó al escuchar el grito de Konohamaru.
Naruto salió de la cocina inmediatamente al ver a Hinata en el suelo, el muchacho la tomó en brazos y notó como la chica estaba pálida.
- ¿Qué sucedió? – preguntó Naruto.
- ¡No lo sé! Estábamos tomando un pequeño descanso, cuando vi que Hinata se tocó la cabeza y luego solo se desmayó – explico.
Naruto toco la frente de la chica, tenía un poco de fiebre.
- Na... ru-to – dijo.
- ¡Llama una ambulancia! – le dijo Naruto a Konohamaru.
El muchacho obedeció y saco su celular para llamar emergencias. En minutos, Hinata estaba siendo llevada al hospital en donde Karin los esperaba al ser informada por Naruto que iban para allá.
Una vez en el hospital, Hinata se encontraba en una camilla en el consultorio de Karin, la pelirroja se encontraba examinando los resultados de los exámenes que había ordenado para saber lo que le pasaba a la chica.
- Vamos a ver lo que te sucede Hinata – se dijo la chica mientras examinaba los resultados.
- Doctora Namikaze, los resultados de la otra prueba que ordeno – dijo una enfermera que ingreso al consultorio.
- Gracias Tanaka, puedes dejarla en mi escritorio – respondió.
- Sí los resultados de la señorita Hyuga son ciertos entonces, debería felicitarla, será tía – dijo la enfermera con una sonrisa.
Karin se detuvo al escuchar lo que Tanaka le había dicho, la pelirroja volvió a ver a la mujer con cara de incredulidad ante la revelación.
- ¿Qué dijiste? – preguntó.
- Dije que si es cierto serás tía.
- No, ¿dijiste la "señorita Hyuga"? – preguntó.
Tanaka se dio cuenta que dijo algo que no debía, pensó que la doctora sabía que la chica era un Hyuga, es decir, la chica tenía los rasgos comunes de los Hyuga.
- Sí, es decir, al ingresar el resultado de la señorita al sistema, su expediente apareció en el sistema, Hyuga Hinata, hija mayor de Hiashi Hyuga – respondió Tanaka.
Karin estaba sorprendida, no pensó que la chica fuera una Hyuga, formaba parte de la familia que intentó arruinar las vidas de su familia y la de muchos de sus amigos. Mientras que Karin pensaba en lo que Tanaka le había dicho, Hinata comenzaba a despertar.
- Tanaka, ve por mi hermano, dile que Hinata ya despertó – ordeno Karin.
- Sí doctora.
- Y por favor, no le menciones a Naruto lo que hablamos aquí, no le digas que Hinata es una Hyuga. ¿Entendido? – dijo Karin.
Tanaka solo asintió ante la orden de la pelirroja para luego salir del consultorio en busca del rubio.
- ¿Dónde estoy? – preguntó Hinata al despertar un poco aturdida.
- Estas en el hospital, te desmayaste y Naruto te trajo – le respondió la médica.
- ¿Karin?
- No te preocupes, Naruto ya viene – le dijo con una sonrisa.
Naruto entro a la habitación para luego abrazar a Hinata, la chica se sorprendió ante el abrazo del rubio.
- Hinata, me preocupaste – dijo.
- Ella está bien, solo es una leve recaída por cansancio, además de que estas un poco anémica – dijo Karin.
- ¿Qué podemos hacer? – preguntó Naruto.
- Hinata solo debe descansar y comer alimentos ricos en hierro para tratar la anemia, además que te prescribiré unas vitaminas para ti – dijo Karin.
Naruto soltó un suspiro de alivio al escuchar el diagnostico que su hermana le había dado a Hinata, estaba contento de que no era nada grave.
- Ten, ve a la farmacia a traer las medicinas mientras discuto algo muy importante con Hinata – dijo Karin entregándole la receta a Naruto.
- ¿De qué tienen que hablar? – preguntó Naruto extrañado por que su hermana necesitaba hablar con su novia.
- ¡COSAS DE CHICAS! ¡BAKA! – dijo Karin propinándole un golpe en la cabeza de Naruto.
- ¡Ay! Está bien – dijo para luego irse.
Apenas salió el rubio, Karin se sentó en una silla frente a Hinata, la pelirroja la miraba de una forma que la ojiperla no podía descifrar.
- ¿Sucede algo, Karin-san? – preguntó nerviosa.
- Dímelo tú, Hyuga-san – respondió Karin.
Hinata se paralizó de inmediato, su rostro perdió color y comenzó a sudar frio ante lo que le dijo la hermana de Naruto.
- ¿Qué? – preguntó.
- No te hagas Hyuga, no puedes engañar el ADN, al ingresarlo en el sistema jaló tu expediente médico y con él, tu verdadero nombre – dijo.
Hinata soltó un suspiro rindiéndose, no había caso fingir, la habían descubierto y ya no podía seguir mintiendo.
- Karin-san, por favor, debes de entender.
- Entiendo que le has estado mintiendo a mi hermano por un año ya, le mentiste al decir que tu apellido era Hashimoto, cuando en realidad es Hyuga – dijo Karin con la mirada fija en la novia de su hermano.
- Créeme cuando te digo que de verdad amo a tu hermano, solo le mentí porque necesitaba un lugar en donde poder ocultarme de mi padre y de un matrimonio que no quería, Naruto-kun fue la bella alma que me salvo de ese destino y yo...
- Te creo Hinata, sé que amas a mi hermano, lo puedo ver en la forma que lo miras cuando crees que nadie te ve y sé que mi estúpido hermano te ama también, pero debes de entender que una relación a base de mentiras no es la correcta. ¿Pensaste que nadie se daría cuenta? ¿Qué Naruto no se daría cuenta? Sé que es algo denso y un poco idiota, pero solo era cuestión de tiempo para que él lo descubriera – Karin pudo ver como Hinata bajaba su cabeza avergonzada por sus acciones, sabía que Hinata era una buena chica y entendía las razones de mentir acerca de quién era.
- ¿Vas a decirle a Naruto-kun? – preguntó con miedo.
- No – respondió – no es mi lugar hacerlo, pero tú debes de decírselo y pronto. Hinata, estas embarazada, tienes cuatro semanas para ser exacta, creo yo que deberías decirle a Naruto quién eres si quieres que este niño crezca con una familia – dijo Karin revelándole a Hinata su estado.
Hinata no sabía cómo reaccionar, estaba embarazada, ¡EMBARAZADA! Y de Naruto, decir que estaba contenta era poco, estaba increíblemente feliz, pero luego recordó la situación actual de las cosas y su felicidad fue remplazada por temor, temor de ser rechazada por el amor de su vida al descubrir que ella pertenece a la familia que él más odia.
- Él me odiara – susurró la mujer.
- Puede que se moleste al principio, pero si de verdad te ama, te perdonara, además, una vez que sepa acerca del bebé se emocionara demasiado como para odiarte – dijo Karin tratando de mejorar la situación.
- No sé qué hacer, tengo miedo – respondió con lágrimas en los ojos.
- Debes de hacer lo correcto, Naruto tiene derecho a saber quién eres, no le sigas mintiendo, él ya ha sufrido bastante.
Hinata estaba nerviosa, el camino a casa fue silencioso e incómodo, Naruto estaba concentrado en asegurarse que Hinata estuviera bien y la mujer estaba pensando en cómo decirle a Naruto toda la verdad. Estaba lista para decírselo, todo el trayecto a casa lo pensó y había decidido que, si quería estar con el rubio, este debía saber la verdad, mala suerte que no iba a ser ella quién se lo dijera.
Al entrar a Ichiraku's ambos fueron recibidos por la presencia de un Hyuga y no cualquier Hyuga, este era el primo de Hinata, Neji.
- ¿Qué demonios haces aquí y como entraste? – preguntó Naruto enojado al ver a un Hyuga en su restaurante.
- No vengo a hablar contigo Namikaze, vengo por Hinata-sama – respondió el castaño de manera monótona.
Naruto cerró los puños listos para golpear al Hyuga, como se atrevía a ir a su establecimiento y exigir a su novia de esa forma... un momento, ¿Cómo era que Neji conocía a Hinata?
- Neji-ni, ¿cómo me encontraste? – preguntó una sorprendida Hinata.
Naruto se detuvo a ver a su novia y pudo notar que la chica miraba al Hyuga cómo si ya lo conocía desde hace mucho, pero como era eso posible si los Hyugas no han visitado al rubio en meses desde que llego Hinata.
- Hime ¿qué sucede? - preguntó.
- ¿Hime? ¡No te dirijas a ella como si fuera tu pareja! – exclamó el ojiperla.
- Hinata. ¿Qué es lo que pasa? – preguntó nervioso Naruto ante ver a la mujer que amaba temblar con lágrimas en sus ojos.
- Naruto-kun, hay algo... que debes saber, yo... no soy quién crees – dijo Hinata llorando - yo...
- Hinata-sama, debes acompañarme, tu padre Hiashi te espera en casa, no está feliz ante tu rebeldía – dijo Neji causando que Naruto abriera los ojos como platos al entender lo que sucedía.
- ¿Hiashi? Es el nombre del Hyuga que se quiere apoderar del distrito, él... ¿él es tu padre? – preguntó de manera fría.
- Naruto yo...
- ¡RESPONDE!
- ¡No te atrevas! –
- ¡NO TE METAS EN ESTO HYUGA! – respondió Naruto enojado callando a Neji de inmediato.
- Soy... una Hyuga. Mi nombre es Hinata Hyuga, hija de Hiashi y Hana Hyuga – respondió la chica llorando.
- Me mentiste, todo este tiempo, me mentiste en mi cara – dijo Naruto sorprendido.
Hinata lo abrazo fuertemente mojando su camisa con las lágrimas que salían de sus ojos perla, esta no era la forma en la que quería decirle a Naruto quién era, Neji no debía estar ahí.
- ¡Me mentiste! ¡¿Y PARA QUÉ?! ¿para ganarte mi confianza y luego quitarme mi restaurante como lo ha hecho tu familia con los demás? ¡DIME! – preguntó Naruto, ahora a él también le salían lágrimas ante el dolor que le causaba la revelación.
- ¡NO! Yo solo te mentí acerca de mi apellido, todo lo demás es cierto, mis sentimientos por ti son ciertos – dijo la chica mirándolo a los ojos.
Neji era mudo testigo de lo que sucedía, sorprendido por lo que pasaba, el castaño no sabía cómo intervenir en la discusión y la verdad, no quería.
- No puedo creerte, me mentiste por un año, confié en ti, te dije todo acerca de mí, cosas que ni siquiera mi familia sabe de mí, cosas que solo Ayame sabía y mucho más y todo fue por una mentira que me disté – dijo Naruto con una voz apagada mientras las lágrimas descendían por sus mejillas.
- Naru...
- Vete – susurró.
- ¿Qué?
- ¡VETE! ¡No quiero verte! – gritó soltándose del abrazo de Hinata - ¡No quiero saber nadad de ti ni de tu familia! ¡LARGO!
Hinata no pudo más, salió por la puerta del restaurante llorando por lo que pasaba, sabía que iba a perder a Naruto cuando descubriera la verdad, pero no estaba preparada para el dolor que sentiría cuando sucediera.
- Me retiro, Namikaze-san, espere mi visita en una semana – dijo Neji.
- Vete a la mierda Hyuga maldito, ¡VETE A LA MIERDA TÚ Y TU MALDITA FAMILIA! – gritó Naruto una vez que Neji salió del restaurante tras Hinata.
Naruto estaba molesto, furioso por lo que sucedía, su ira era tan grande que comenzó a desquitarse con las sillas y las mesas del local, el rubio aventaba cada mueble con fuerza para desahogar su enojo. Luego de un rato y una vez que todo estuviera destruido, Naruto se tiró al suelo a llorar, porque a pesar de todo, le dolía haber perdido al amor de su vida, a su Hinata.
Un mes había pasado desde que Naruto descubrió su identidad, un mes desde la última vez que lo vio y dos meses desde que concibió un bebé con él.
Hinata ahora vivía más como prisionera que antes, no se le tenía permitido salir a menos de que estuviera acompañada de un Hyuga en todo momento y debía de estar en casa antes de las 6 p.m. o tendría problemas con su padre.
El día que había regresado a casa, su padre la recibió con el regaño de su vida, nunca lo había visto tan furioso por sus acciones y su padre siempre se enojaba por las acciones de Hinata, pero, aun así, Hinata recibió la reprimenda y el castigo dado, en silencio y sin objeción alguna, ya ni le importaba.
- One-sama, ¿te encuentras bien? – preguntó Hanabi al entrar a la habitación de su hermana.
Hanabi había extrañado mucho a su hermana y Hinata también, ambas eran muy unidas ya que Hinata siempre la defendía ante su padre y asumía la culpa de las imprudencias de la menor, por eso Hanabi se sentía mal al ver a su hermana sufrir en silencio durante el día mientras que lloraba hasta dormir en las noches, además de que odiaba escucharla vomitar cada mañana al despertar.
- Estoy bien Hanabi-chan, no te preocupes por mí – le dijo la mayor con una sonrisa que solo tenía para su hermanita.
La chica de 16 años no estaba convencida ante las palabras de su hermana, pero decidió no seguir con el tema al saber que la chica so terminaría entristeciendo más a su hermana mayor.
- Hinata-sama, ¿desea algo? – peguntó Tenten.
- No deseo nada Watanabe-san, puedes retirarte – dijo Hinata con un tonó frio.
Unos días después de regresar a la mansión, se dio cuenta de que fue Tenten la que le había dicho a Neji en donde estaba Hinata, fue un error luego de que el castaño vio un mensaje de Hinata en el celular de la chica cuando lo dejo en la mesa de la cocina durante su cita secreta y cuando regresó le exigió a Tenten que le dijera acerca del mensaje, la chica entró en pánico y le dijo la verdad.
- Entiendo, Hinata-sama – dijo la chica con una mirada triste para luego retirarse.
- No crees que estas siendo un poco dura con ella, es decir, no fue su intención delatarte y le regó a Neji por meses para que no fuera a buscarte – le dijo Hanabi.
- Lo siento Hanabi-chan, pero no puedo perdonarla aún, si no hubiera dicho nada, hubiera podido decirle a Naruto-kun la verdad, tal vez aún estaría con él en este momento – dijo Hinata.
- ¿De verdad lo crees? - preguntó la menor.
- No lo sé, lo que sé es que Naruto-kun es buena persona y sé que cuando él ama alguien, ama de verdad – dijo mientras ponía una mano en su vientre sin que Hanabi lo notara.
En ese momento Neji entró a la habitación de Hinata con un rostro lleno de nervios y temor, ambas chicas lo miraron esperando para que diera el mensaje que era claro que vino a dar.
- Hiashi-sama la espera en su oficina, Hinata-sama, Otsutsuki-sama se encuentra con él en este momento – dijo el castaño.
Hinata se levantó sin objetar y se dirigió hacia la puerta lista para ir a la oficina de su padre, sabía bien lo que le esperaba y aunque no deseaba lo que su padre le iba a imponer, ya no podía hacer nada.
- ¡One-sama! – dijo Hanabi.
- No te preocupes por mí Hanabi-chan, yo estaré bien – de nuevo la chica le dedico esa hermosa sonrisa que solo le dedicaba a su hermanita.
Hanabi sabía que nada iba a estar bien, no mientras que Hinata no estuviera con Naruto, por eso cuando su hermana se fue a ver a su padre, la menor busco entre las cosas de Hinata para encontrar algún dato o información para contactar al rubio. Lo que no se esperaba era encontrar unas pastillas de cuidado prenatal que solo las mujeres embarazadas tomaban, lo que significaba que...
- ¡Hinata está embarazada!
Bien, dos capítulos más y termino esta historia, me encanta el NaruHina y la verdad no sé por qué fue hasta ahora que decidí escribir acerca de ellos, pero bueno, aquí voy. Luego de esta historia escribiré otro más, de nuevo un NaruHina, será un oneshot ya que descansare un poco con los fics largos, así que espérenlo, tal vez deje un pequeño summary al final de este fic. Como siempre, aceptos sus reviews y cualquier consejo que me ayude a mejorar. ¡Hasta la próxima!
