Hola hola! Hola a los que vuelven a leerme y a los que no me habian leído y se topan...con esta historia. Mis disculpas si la redacción de los capítulos no es la mejor. Inclusive de este capítulo puede estar mal redactado, de ser así con gusto haganmelo saber para corregirlo.

Empecé este proyecto en el 2013, con ganas inmensas de expresar la creatividad con mis personajes favoritos de smash brothers. Este 2018 espero por fin terminarlo. Así que aún faltan capítulos (creo) para acabar esta historia.

Disfruten la lectura queridos smashers!

Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenece. Le pertenece a Nintendo y sus respectivos creadores.


No POV

En la librería se encontraban los peleadores con incertidumbre y ansiedad. Samus, Falco, Lucario y Toon Link habían intentado detener a los asesinos, sin embargo, los gritos y discusiones que presenciaron y retumbaron por toda la mansión por el horrible silencio que había, les daban a entender que, posiblemente, habían fallado en su misión; Más al ver como Lucario había sido absorbido por ese potente agujero oscuro que Ness había invocado y como atraparon al pequeño Toon Link en un cristal para tele transportarlo afuera de la mansión.

Ike se encontraba cerca de las puertas de la librería atento a cualquier ruido para decifrar si eran pasos de sus amigos o, ahora, enemigos. Meta Knight se encontraba en el otro lado del marco, siempre en posición de ataque.

Ambos coincidieron en la misión sub espacial, pelearon junto a numerosos enemigos para dar al fruto del porque pasaban todas esas anormalidades en el mundo de Smash brothers. Ahora, lo hacían nuevamente para proteger a sus amigos. Ike en su profundidad, sabía que alguien faltaba.

El príncipe de Altea, Marth.

El mercenario tenía el presentimiento que este seguía vivo. Lo extraño, era que no había llegado a la librería para refugiarse con los demás. Eso era fuera de personaje para Marth, siempre noble y cuidando de los peleadores.

-Fox.- Habló rompiendo el silencio del lugar.
-¿Qué sucede? ¿Cambió posición?
-No. Quería saber hacia donde fueron Samus, Toon, Lucario y Falco.
-Eh… ¿Quieres ir a auxiliarlos? Sabes que no puedes ir solo.- Contestó el zorro con un tono ligeramente preocupado.

-Lo sé, es solo que parece nadie ha notado que no están aquí Marth y Zelda.

Ansiedad y pesadez llenaron el poco aire que había en esa librería. Todos los hombres en la habitación olvidaron proteger una de las princesas mas adoradas en la mansión y a su querido amigo.

-¡Todos aquí somos unos cobardes!

Ahora el foco de atención lo tomaba el hermano menor de Mario, Luigi.

-Yo se que estarán molestos que lo diga yo, pero es cierto. Demonios, ¿Dónde esta ese espíritu de hermandad de protegernos unos a otros? ¿Por qué dejamos a 4 ir contra dos de los peleadores más fuertes? ¿Qué acaso nos acobardamos por un niños psíquico y un elfo con una espada?

Luigi hablaba con rabia y tristeza. Tan solo su respiración podía denotar la desesperación e impotencia que sentía al no hacer nada para ayudar a sus compañeros. No podía creer como todos estaban actuando por el bien de su supervivencia. Tomando turnos en cuidarse en lugar de idear un plan para auxiliar a sus amigos.

-Tú, Capitán Falcon. No necesitas armas para pelear, con un solo golpe puedes matar a uno de ellos. Tú Kirby, puedes absorberlos y copiar las habilidades para retrasarlos. Ustedes, Wolf y Fox, son un dúo peligroso y un trío letal si agregamos a Falco. ¡¿Qué carajo esperamos para hacer una emboscada?!-Concluyó estallando en lágrimas el joven hermano de Mario.

La sala se encontraba en total silenció. Luigi tenía razón. Habían muchas maneras de idear un plan para vencer, o al menos someter, al duo asesino.

-Necesitamos vengarlos….Pit….Toon…Lucario…Samus…Marth…

-Él no puede estar muerto.- Respondió furioso Ike

-No lo sabemos con certeza. Ni el ni Zelda han dado el rostro. Mario y Peach…ellos también pudieron haber fallecido en el intento de escapar. Sin las armas, no somos tan fuertes.- Habló Snake tratando de hacerle entrar razón a Ike y Luigi.

-Debemos de ir por las armas primero.- Contestó Olimar cuidando de sus Pikmin.

Ike al estar al marco de la puerta, recordó que Samus tenía un pergamino que Pit le había lanzado antes de que fuera secuestrado y asesinado. Si bien, alomejor era una carta romántica, su duda acerca de por qué la cazarrecompensas se apresuró en ir tras ellos con un plan sangriento posiblemente sería resuelta al leer ese pergamino.

Trato de recordar el recorrido que Samus había hecho al ver que secuestraron a Pit. Inició desde el punto en donde se encontraba ella, caminando y mirando hacia todos lados para tratar de ver ese pergamino sucio. Muchos libros en perfecto orden le hacían difícil ver si en donde pudieron haber escondido ese pergamino.

Wario, que se encontraba sentado cerca de los libreros, justo en la ruta que había tomado Ike. Lo miro curioso y burlón al reconocer que seguía el camino de Samus. El al ser un personaje odiado pero tolerable, podía descifrar y memorizar reacciones que tenían sus compañeros.

-¿Buscas algo chico bonito?- Preguntó sonriendo.

Ike lo miro con disgusto al ver que Wario le dirigía la palabra. Si bien, el no era de juzgar o ser rudo con las personas a menos que lo merecieran, el enemigo/amigo de Mario le causaba repulsión por haber aterrorizado a los pequeños de la mansión, ya que su propio pasado el había sufrido una experiencia traumática.

-Sí, pero no creo que te incumba y sepas lo que es.

-Yo creo que sí.

Wario se levantó. Con su estilo elegante, tiro un pedo y rebuscó algo en su pantalón. El mercenario se limitaba a verlo con disgusto solamente, hasta que sus ojos abrieron al ver que el tenía lo que tanto buscaba.

-No me interesa y no quiero estar involucrado en la misión de emboscada. Tómalo.

Intentando olvidar en donde se encontraba escondido ese pergamino, Ike lo abrió inmediatamente para leer el contenido.

-Fox Mcloud…chicos, todos… necesitamos…

-Tranquilo Ike, se te fue el color de la cara.- Dijo Fox tomándolo de la espalda, ya que el muchacho había perdido el color y equilibrio al ver el contenido de la carta.

-Esto estaba premeditado…todo esto. Nada fue accidental. ¡Nada! Demonios, como no nos dimos cuenta que todo esto….

-Calma basura. ¿Por qué sacas esas conclusiones?- Molesto, lo interrumpió el rey Koopa.

-Esta es una lista de la muerte. Aquí esta el orden en que ellos querían asesinarnos.

Y como era ya una costumbre, en la sala reino el silenció.

-Pit,Toon Link, Falco, Samus, Zelda, Ganondorf, Marth, Wario, Lucas, yo…. Y tu Fox. Esta es la lista de la muerte que viene desde días antes. Es reciente.

Histeria parecía querer apoderarse de los personajes, siendo controlada por un aplauso de Snake.

-Es tiempo del show entonces. Acérquense. Este es el plan…


-Espero les haya gustado el show….-Dijo malévolamente el psíquico
-Porque ahora ustedes serán la atracción principal.- completo el pensamiento el hyliano.

Samus y Falco se encontraban atemorizados. Si bien, ambos eran orgullosos y de pocas expresiones, su sentimiento desbordaba su cuerpo, tanto que los asesinos podían sentirlo sin esforzarse.

La sangre de su pequeño compañero, ahora derramada sobre ellos, los hacía ver que el dúo mortal no se tocaba el corazón con nadie. Ahora, los cazarrecompensas sabían que, de ser derrotados, tendrían muertes peores que la de Toon Link por un motivo sencillo: Ellos habían hecho mucho daño a ellos.

-Espero ustedes estén listos para nosotros, ya que, como todos lo saben aquí, somos de los más fuertes.- Dijo burlándose el ave antropomórfica, preparándose en su posición de combate.- Aquí claro, no nos rehusaremos a matarlos para sobrevivir.

Samus observó la arrogancia y confianza de Falco con asombro. Después de haber presenciado un agujero negro que absorbió a uno de los amigos cercanos del piloto, este no perdía su toque. Inspirada, cargo su cañón y se puso en pose, preparándose para una de las peleas en las que ella sabía que había un alto porcentaje de morir.

Claro, ellos no eran Ridley. No eran su contraparte oscura. Pero ellos, ellos eran la maldad pura. Cualquier gota de bondad y nobleza había sido eliminada frente a todos en tan solo cuestión de días. ¿O no? La guerrera no estaba segura, ella se había encaprichado con el hyliano y eso lo desbordo de locura. Falco lo atosigó tantos años que el niño puro y risueño se quebró, tanto era la corrupción de este niño que podía ver como un aura roja emitía de su cuerpo, dándole poderes extraordinarios.

-Dime Samus ¿Qué era lo que malentendiste de Zelda?- preguntó Link con una enorme sonrisa mientras corría para abalanzarse sobre ella.

-¿A qué te refieres?- Contestó evadiendo la espada y anotando un puñetazo en la nariz del hyliano.

Atontado del golpe, este retrocedió y limpió la sangre que salía de su nariz. Intentó mirar a la rubia escondida detrás del casco, fallando y frunciendo el ceño. Tomo su hookshot y pescó el brazo de la rubia, tirándola hacia el rápidamente.

Él aprovechando la oportunidad, quito el cascó de la cabeza de Aran para ver sus ojos azules.

Eso ojos azules que le hacían sentir tantas cosas inexplicables. Amor, felicidad, tristeza…odio.

Samus aprovechando la nobleza de Link, se separó y procedió a disparar el plasma acumulada, dañándolo nuevamente; Ahora arrancando parte del abdomen de su enemigo.

Gritando del dolor por la herida, el rubio cayó al suelo jadeando rápidamente. Sangre brotaba y marcaba el jardín de la mansión a causa del golpe casi fatal que le había proporcionado su ex novia. Esta sin perder tiempo, lo pateó y ató su grapple beam alrededor del cuello del hyliano, sometiéndolo sin quitarle demasiado oxígeno.

-Eres… una…

-No puedes reclamarme nada después de como has sido tú. Asesinando gente inocente solo por que no eres lo suficientemente hombre para aceptar que una chica no te quiere.

-No…no eres cualquier chica…Samus…

Link miraba a los ojos de su atacante. Solo veía tristeza y decepción de parte de ellos. Ella tenía toda la razón, a pesar que el haber asesinado había sanado el alma de ambos.

-No dije que fuera cualquier chica. Claro que se que soy especial y valgo muchísimo querido. Ahora te asesinare y terminaremos esto rápido para poder irme a comer algo, el lidiar contigo y tu amiguito me tiene harta.

Humillado nuevamente por la chica de sus sueños, Link soltó su espada y comenzaba a lagrimear por su muerte lenta por la asfixia…nuevamente. Sin contar que podía sentir como la luz que desprendía el arma de su querido amor comenzaba a adherirse a la piel de su cuello. Derrotado y triste, intento razonar con la dueña de su corazón una vez más.

-Samus… ¿Por qué?... ¿Por qué dijiste que no me…no me amabas?...

La rubia lo miro con odio y desprecio. Ella no quería revivir esos momentos que le había causado Link. Por ende, intentaba ignorar las suplicas de una explicación de su ex novio, aunque, por todos los sentimientos que comenzaban a salir a causa del estrés extremo que sufría por la situación, la ablandaban y daban paso a la plática que tanto había intentado evadir.

-Tú me engañaste Link… con Zelda. Con la princesa que "supuestamente no tenía nada que ver contigo".

-No…no recuerdo nada de lo que dices amor… ¿De qué hablas?

-¡No me digas amor!- Grito Samus con un tono desconocido para Link.

Ambos rubios se miraron reviviendo recuerdos de como ambos eran felices desde que congeniaron y decidieron consumir su amor una noche en el primero torneo de Smash Brothers. No podían estar de mejor humor y con un estamina mejorada por las ocasiones que se repetían.

-¿Recuerdas cuando se inauguró el torneo de Melee, Link? Ese día peleamos… porque Zelda entró en el torneo y se la pasaba a tu lado… Se fueron al cuarto y… e hicieron lo que era… era especial para nosotros Link…- Contesto la rubia con lágrimas en su rostro.

Entonces ahí Link recordó esa memoria suprimida. El la había perdido en ese día y ella se lo dijo. Ese día Link tomo a la princesa Zelda y tuvieron sexo desenfrenado…para molestar a Samus. Ese estúpido plan que Bowser le dijo le había funcionado, ya que Samus los encontró en pleno acto.

¿Cómo fue que lo olvido?

Samus comenzó a llorar sin soltar la soga de luz alrededor del cuello del hyliano. El resignado a que era el castigo que merecía por tal estupidez, no peleaba por su vida.

Ness miraba a la distancia como fue tan fácil que su compañero fue sometido. "Todo por un par de tetas gigantes" pensó el psíquico mientras se preparaba para atacar. Concentrando su odio, preparo una esfera de energía roja y azul que rápidamente se dirigía a la rubia.

Ella no tuvo tiempo de reaccionar.

Pero Falco sí.

Reflejo la esfera con su escudo para desviarla o regresarla al niño, teniendo éxito al explotarle en el rostro a Ness.

El niño maldijo mientras la energía consumía partes de la piel de su miembro superior. A pesar de que la esfera se veía letal, el piloto noto que a Ness solo le había removido fragmentos de la piel y no había sido calcinado.

-Ahora vamos tu y yo al rodeo, chiquillo estúpido.

Ness al escucharlo comenzó a reírse sin poder contenerse. Cada vez más fuerte y alocadamente, abriendo los ojos dilatados de la excitación que le provocaba el saber que terminaría por fin con sus enemigos.


Al haber obtenido las armas, los demás compañeros continuaron con su plan de emboscar a los dos asesinos. Recorriendo cada uno de los cuartos para ver en donde se encontraban la princesa del reino champiñón y sus niños.

Snake y Fox iban al mando como solían hacerlo, mientras que Meta Knight e Ike iban al final cubriendo a sus amigos "más vulnerables".

Nerviosos, daban paso por paso intentando escuchar una respiración o sonido que indicará que el otro grupo seguía vivo.

Al continuar por el corredor, vieron una puerta que no podían abrir por más que lo intentaran humanamente. Era pequeña pero no tanto como para que pudiera trabarse de manera tan sencilla. Fox toco varias veces la puerta, sintiendo curioso del porque no la habían visto antes de este día.

Luigi por su parte, se encontraba pensativo y nervioso de no volver a ver a su hermano. A pesar de que a él solo le llamaran "la sombra de Mario" o el plomero verde, el observar a a su hermano feliz y con éxito lo hacía sentirse pleno. Familia es familia, y así pelearan entro ellos muchas veces, eso no quitaba que lo buscaría hasta el fin del mundo si es que pudiera.

Yoshi se acercó al plomero y colocó una de sus manos en la espalda, haciendo que Luigi reaccionará tensionándose. Al observar que era su amigo, suspiró y agacho su cabeza acomodando su gorra.

-Me preocupa que estén en las manos de ellos. Debí de haberlos seguido también Yoshi. Sabes, somos un grupo. No puede ser que no los haya podido detener…

Yoshi lo miraba con tristeza y atención, tratando de demostrar la mayor compasión que pudiera para que su amigo no se sintiera ignorado y solo con la ansiedad que demostraba por no estar junto a su hermano. No sería la primera vez que el plomero buscara a su hermano estrella para salvarlo, solo que la situación a la que se enfrentaban era para morir de miedo.

Diddy Kong se encontraba al otro lado de Luigi olfateando y reconociendo olores, una "maña" que nunca se le quitó. Ya que incomodaba en ocasiones a sus compañeros porque el lograba reconocer quien era más sucio. En esta ocasión, el mono buscaba los rastros de sangre o el miedo que desprendían los pequeños que se fueron con Mario y Peach.

-Deberíamos seguir el camino, esa puerta no se va a abrir.- Dijo Ike interrumpiendo el silencio y deducciones del grupo.

-Ike, se que quieres ir a pelear. Pero esta puerta puede ser en donde se encuentren Master y Crazy Hand. Al contactarnos, en un chasquido podrían detenerlos.- Respondió el segundo capitán de la misión, Fox.

Ike molesto, dio pasos silenciosos para distanciarse del grupo. El ya no quería esperar a ir por su compañero de pelea, Marth.

Gritos de parte de Diddy Kong lo alteraron, pensando que el le advertía al grupo que quería tomar la rienda sola; para su sorpresa no fue eso. El mono jalaba violentamente a Luigi y lo dirigía a una puerta que se encontraba a la vuelta. El grupo sorprendido por esto, fue detrás de ellos para ver que era lo que tanto altero al mono.

-Es mi oportunidad.

Dicho esto, Ike corrió hacia donde sería el patio frontal de la mansión.


Lucas estaba preocupado por su mejor amigo. ¿Acaso era cierto que Ness se había vuelto malvado de la nada? ¿Fue todo el dolor que ha estado sufriendo por la perdida de su mamá? Últimamente había sufrido situaciones desagradables y traumáticas.

"No puede ser el… no puede. Tal vez Link…no. Si son ellos dos. Debes grabarte eso en tu mente. Mi mejor amigo…"

El rubio continuaba con sus pensamientos revueltos mientras Peach y Mario lo veían de lejos.

-Debe ser horrible para el saber que sus dos amigos están causando todo esto.
-Sin duda. Pero no creo que ellos se hayan desatado así por que sí. Sabemos lo que Samus ha hecho pasar a Link y los acontecimientos recientes de Ness…
-Aun así no es excusa para estar asesinando a todos.

-Lo se Peach, pero pudo haber sido el desencadenante.- dijo Mario
-Iré con Lucas, tal vez el sabe algo más que nosotros no.-respondió Peach mientras procedió a caminar hacia el rubio que se encontraba en cuclillas con la mirada perdida.

La princesa tomó un lugar alado del rubio y abrió sus brazos para que este la recibiera con un abrazo. Lucas, mirando a la princesa como una reencarnación de su difunta madre, la abrazo y suspiro fuertemente en su pecho, exponiéndose y refugiándose como lo hacía al principio del torneo.

Peach desde que conoció la historia del niño de la viña Tazmilly conoció un lado maternal que no había brotado con nadie más. Intentaba recrear la comida que Lucas adoraba y siempre lo iba a visitar en las noches para leerle historias y enseñarlo a hacer actividades de recreación. Lo abrazaba y presentaba casi como si fuera su hijo, ocasión que hacía sonrojar al rubio. La primera vez que Lucas confió para abrirse y desahogar su sufrimiento, la princesa había sentido un logro interno al poder hacer que el niño confiara en ella.

A partir de ese momento, Peach se refería a el cada vez que estuvieran a solas como su girasol, ya que el verlo sonriendo y teniendo diversión la alegraba, le hacía sentir que Lucas era un girasol pero su sol.

-Cuéntame que es lo que te tiene con esa mirada, girasol.
-Creo…creo que es obvio.- respondió Lucas sin poder mirarla, apretando el abrazo.
-Lo se.- dijo dulcemente la princesa.- Pero se que tienes otros pensamientos relacionado a lo que sucede Lucas. Recuerdo tu me dijiste que el hablar conmigo hacía relajarte. ¿Quieres hacerlo en este momento?

El rubio levanto su rostro con los ojos llorosos.

-Estaremos bien Lucas, él nunca te haría daño a ti.- Afirmó la princesa pasando su mano por los caireles dorados que portaba su sol en la mansión.

Lucas comenzó a llorar desconsoladamente. El ya había a perdido a su hermano, no quería volver a perder otro. Peach solo se limitaba a acariciarlo y arrullarlo, dispuesta a estar en esa posición todo el tiempo que se necesitara.

Al pasar unos minutos Lucas se calmó y quedo inmóvil, con una expresión de concentración.

"Paula… Tal vez no puedas escucharme, pero si lo haces. Vuelve. Ness necesita entrar en razón. Necesita otra luz en su vida."

Silencio.

Lucas no tenía el poder suficiente para poder contactar a la novia de su mejor amigo y eso lo molestaba. Tal vez si la veía a ella se dejaría rendir y sería vetado del torneo solamente.

Un estallido de la puerta hizo que los ocupantes del cuarto se sobresaltaran. Mario preparándose a disparar y Popo con su martillo.

-Luigi…

Mario corrió a abrazar a su hermano, suspirando y sonriendo al ver que se encontraba bien. Snake los ordenó y dio las armas que faltaban a los niños que se encontraban ahí. Peach tuvo que levantar a Lucas para poder escuchar el plan de Snake.


-Agh…tuviste suerte pajarraco.

Samus y Falco estaban casi enteros, exceptuando unos cortes proporcionados por Link y quemadas que Ness había logrado atinar.

-Y a tí esta a punto de acabarse.- Contesto mientras Falco se desplazaba hacia el para darle los golpes finales.

Ness había perdido toda esa aura oscura que lo rodeaba, dejándolo más débil por el cansancio que comenzaba a tener por todo el esfuerzo que había hecho al asesinar a los otros.

Falco lanzaba golpe tras golpe, evadiendo los swings del psíquico y respondiendo con su arma. Ness utilizaba su escudo para absorber los rayos y recuperar un poco de energía, aunque sabía que no le sería útil por mucho tiempo.

Samus y Link nuevamente se encontraban peleando a distancia, lanzando disparos, flechas, bombas y misiles para ver quien cedía nuevamente a morir. Aunque por lo que alcanzaba a ver, Link debía ir al auxilió de su niño, ya que estaba siendo derrotado.

Samus rodó hacia Link gracias al humo que había quedado de las bombas detonadas por él, acortando la distancia para poder utilizar su agarre, siendo exitosa y manteniéndolo cerca para darle puñetazos. Esta vez, Link se safó para darle un corte en su traje, dañándolo y bajando la guardia de la cazarrecompensas.

Ella se alejo nuevamente y comenzó a cargar su cañón, tratando de absorber toda la energía que pudiera y así ganarles.

Link observo como Samus tomaba energía.

-¿Realmente crees que eso nos detendrá a Ness y a mi? Somos casi dioses. Nadie aquí puede detenernos. Ni tu, ni Falco, ni Master hand.

Samus solo continuaba cargando su cañón, ignorando los comentarios que intentaban intimidarla.
Link al verla tan dispuesta sonrió y saco de su bolsillo una máscara que no había utilizado antes.

-Verán todos el verdadero horror.- Dijo entusiasmado Link mientras se ponía la máscara.

Crujidos como si miles de huesos se rompieran retumbaban en los odios de los peleadores. Falco sorprendido por tales sonidos dejo de golpear a Ness para ver que era lo que sucedía con la ex pareja. Sin embargo, lo que veía lo dejaba sin palabras.

Link al colocarse la máscara no recordó el dolor que le causaba. En un intento desesperado meneaba sus manos intentando evitar que se adhiriera completamente a él y así terminar la transformación. Al fallar al tratar de evitarlo, se rasguño y arrodilló sufriendo la consecuencias, terminando con un grito desgarrador.

Samus, fría como el hielo, vio la oportunidad perfecta de asesinarlos a los 3. Claro que Falco era su compañero, pero si estaba en el camino del plasma y no lo evadía, tendría que sacrificarlo para salvar a los demás; Aparte, le vendría bien subir hasta el puesto en fuerza que Falco le había robado.

Se puso en posición para descargar todo el plasma.

Pero no pudo hacerlo.

Frente a ella estaba Link muy diferente a lo que ella había visto. Link por primera vez la pasaba en altura, leyendo en su visor un aproximado de 2 metros con 50 centímetros, una espada irregular que era casi de la altura del portador, armadura pesada y ojos blancos; Una expresión de odio y venganza plasmada en el rostro.

Solo una vez había escuchado de esa máscara. La máscara de la Fiera Deidad. Aquella que convertía en un dios a quien sea que la portara, poseyendo el mismísimo mal.

-No puede ser…-Dijo Samus sin palabras, en un estado de shock.-No…

-Es tu fin, zorra.

Samus desesperada lanzo el plasma sin poder controlar la cantidad. Era tanta que cubrió y calcino a todo lo que se encontraba en su paso.

Samus perdió toda su armadura a causa de esto. Necesitaría ganar tiempo para poder recuperarla y asesinar a Ness. Aunque para su sorpresa, Link se encontraba simplemente arrodillado, sonriendo.

-Ya no puedes escapar Samus.

Falco quedo atónito y comenzó a retirarse de la escena, acobardándose por la resistencia que había presentado Link al no tener ni un solo rasguño. Ness notándolo lo tomo de la chaqueta y golpeo a puño limpio para adormecerlo, sin tener éxito.

-¡Solo déjate capturar y esto sería más fácil!-Chilló enojado Ness

Falco se río mientras limpió la sangre de su pico, retomando la guardia al ver que Ness comenzaba a rodearse de esa extraña aura y a levitarse.

Ness listo para comenzar a utilizar sus nuevos poderes se congelo e hizo una expresión de sorpresa, parando la levitación y dando a parar al suelo.

-No… No… ¿¡Qué haces?!

Falco lo miro extraño y espero a que el lo atacará, pensando que era una trampa.

Cosa que no lo fue.

Ness había recibido el llamado de alguien.

"Ness…Para todo eso. Estoy en camino"

-No…No… ¡TÚ NO PAULA!


Lucas sintió algo helado que recorrió su espalda, haciéndolo que temblara un poco. Peach se percató de eso y al voltearlo a ver, el se había quebrado y estaba en el piso llorando.

Lucas había sido interrumpido por Ness en su mente, con una sola oración.

"Morirás…Morirás por haberle dicho"

-Lucas, ¿Lucas que sucede?.- Preguntó Fox preocupado

-VIENE POR MÍ. NESS… ÉL…ÉL…

-Calma girasol.- Dijo Peach posano su mano en la frente del niño.- Dilo calmado.

-Supo que contacte a Paula y viene a asesinarme.


c: Espero les haya agradado el estilo de escritura. Nos vemos en el próximo capítulo!

Gracias a todos los que retomen la historia y bienvenido a los nuevos.

ALittleMonster A.S