Bueno ahora sí. La primera vez que trate de publicar esta historia no sé porque no aparecia lol pero bueno al parecer ya aparece y puedo explicar lo que queria poner en el primer capitulo:

Esta fue la historia que me metio al mundo de los fics como ficker y mi primera historia para el fandom de Invasor Zim hace ya 6 años. La publiqué en AY. Le tengo cariño por eso pero hay que admitir que todo el mundo siente verguenza de su primer fic xD este en particular tenia muchos errores porque no sabia usar word pero lo pienso arreglar. (Mejor escrito que los de otros fickers amateurs pues si eh xD)

Tambien, algo que al fin me atrevo a admitir es que de aqui salieron mis primeros ocs pero ese no es el asunto. Lo que pasa es que estos ocs...son tan mary sue :'v que horror xd mas que nada es casi un self insert con el oc "Abey James", si, puse demasiado de mi en ese oc. Yo odio a los mary sue y gary stu y si tu tambien los odias ya puedes dejar de leer porque de cualquier forma mis ocs aqui tienen mucho protagonismo y eso no es chido pero entiendanme, era novata jajaja.

Y ya para acabar, el dibujo de porada es de mi autoria. Un dibujo feo para una historia fea lol (No se dibujar irkens, ni el estilo de Jhonen en general, es tan cuadrado :'v) igual ya es un dibujo viejo del 2012


-No pasó nada humano, Zim está bien.-Dijo, como si quisiera evadir el tema.

-¿Bromeas? Tan solo mírate. ¿Puedes decirme qué ocurrió?

Sin embargo Zim no respondió. Prefirió prestarle atención a la maestra Heffer, quien empezaba a explicar su clase. Todos le prestaban atención excepto Dib. Por su mente repentinamente comenzaron a aparecer recuerdos acerca de Zim. Gracias a él era que todos los demás lo llamaban loco. Nadie le creyó en todo el tiempo que intentó demostrarles que Zim era en realidad un alíen cuya misión era invadir la tierra, pero sus planes para ello eran muy absurdos como para dar resultado, o en su defecto, Dib siempre estuvo allí para frustrar dichos planes.

Y luego…luego de eso llegó un tiempo en el que Zim ya no tramaba nada para dominar el mundo; al parecer se había cansado de intentar, y Dib igualmente de probar que era un alíen. Incluso sus rivalidades habían cesado y empezaban a tratarse como…casi como verdaderos amigos el uno con el otro. Todos esos problemas ya eran cosa del pasado y por ello ahora a Dib le preocupaba el por qué Zim estaba así y la razón por la cual este no quería decirle nada. Creyó que él mismo, para Zim, sería como alguien en quien pudiera confiar para contarle todo, pero al parecer no.-Es extraño- Pensó Dib; ni siquiera antes se hubiera molestado en preocuparse por Zim, pero en ese momento se dio cuenta de que incluso durante las vacaciones lo echaba de menos.-Guau, eso se oyó tan raro.-Se dijo para sí.-Echar de menos a Zim, ¿Quién lo hubiera dicho?- Pero efectivamente así fue.

Por otro lado, Zim realmente no estaba tan concentrado en la clase como se podía pensar. Sus propios pensamientos lo llevaron a recordar qué era lo que había pasado antes de las 8:00 am de ese mismo día. Lo recordaba todo como si… como si hubiera ocurrido hoy.

Recordaba haberle dicho a G.I.R.- su pequeño robot ayudante- que él debía ir a la escuela y que mientras tanto vigilara la base.

-Sí, amo-Respondió obedientemente G.I.R. mientras hacía un saludo militar en forma de respeto y a la vez con una mirada seria de ojos color rojo.

Zim salió de su base para dirigirse a la escuela caminando tranquilamente, cuando de repente, sus antenas- por debajo de su peluca que simulaba ser cabello humano-detectaron dos cosas:

La primera era un olor desagradable, como a carne podrida, que de él mismo parecía emanar. Y la segunda era un ruido a lo lejos, parecía el sonido de unos pasos de varias personas al correr. En eso, se giró para mirar atrás y toparse con la desagradable sorpresa: No eran personas las que hacían ese ruido, eran cinco ratas gigantes que intentaban llegar hasta donde Zim estaba. Las ratas se veían con una mirada de "Hoy tengo ganas de comer un irken llamado Zim" y viendo su suerte, el desdichado no tuvo de otra más que correr por su vida e intentar perder a esas bestias, pero no podía, eran demasiado rápidas para él. Entonces fue cuando pensó "Pero si yo soy Zim y no hay nada que no pueda hacer" y sus patas biónicas aparecieron desde adentro de su PAK para intentar correr aún más rápido, sin embargo, las ratas no se daban por vencidas. Ya había perdido la cuenta de cuántos minutos llevaba recorriendo casi media ciudad para poder estar a salvo; y en eso fue que una de sus patas biónicas se quebró, haciéndole perder a Zim el equilibrio y rodando por una calle que iba hacia abajo, manchando su ropa con mugre de la misma carretera y haciéndole también perder su peluca. Cuando finalmente dejó de rodar, seguía teniendo a las ratas detrás de él, pero no importó, seguiría intentando salir victorioso contra esos animales y aunque solo le quedaran tres patas biónicas en buen estado, aún así segura corriendo, pero al parecer la suerte no estaba de su lado porque de nuevo, una segunda pata biónica había tocado un charco de agua, causando una corriente eléctrica que se desplazó por la misma hasta llegar al PAK y noquear por unos segundos a Zim.

"Este es el final de Zim" se dijo a si mismo al ver que las ratas estaban a punto de comérselo ya estando cerca de él. Pero esos animales no tenían intención de devorarlo ahí, a media calle donde cualquiera podría ver; así que una de ellas tomó a Zim por la camisa con sus dientes, causando que la misma se rompiera y se echó a correr mientras las demás la seguían. Un solo paso de esas ratas era tan enorme, que ya en poco tiempo habían llegado a su destino: una alcantarilla donde nadie las pudiera interrumpir de disfrutar su almuerzo.

"Debe haber algo que pueda hacer para escapar" Y una idea se le vino a la mente.

-G.I.R.-Llamó a su robot mediante su PAK cuando un pequeño monitor salió de este-Ven a rescatar a Zim. Usa tu rastreador para encontrarme, unas ratas mutantes me quieren para su comida, y Zim no es comida de nadie- Dijo en tono molesto.

-Sí, amo- volvió a responder como la primera vez y la transmisión se cortó-.

Esto a las ratas no les importó mucho, después de todo, aún querían comerse a Zim y estaban dispuestas a hacerlo, esto lo demostraron cuando empezaron a arañar a Zim con las garras de sus patas para deshacerse de la ropa que les estorbaba.

Ardor. Fue lo único que Zim sintió cuando se atrevieron a dar el primer zarpazo. Su abdomen estaba herido y no pudo evitar soltar un grito de dolor.

Fue ahí cuando G.I.R. apareció levitando en el aire con un jet que tenía en su espalda, y utilizando un arma irken que salió de su cabeza, con cinco tiros certeros hizo desaparecer a las ratas, tomó a Zim de una mano y volvieron a salir juntos de esa alcantarilla.

-G.I.R. bájame aquí-Ordenó sus pies tocaron el suelo, G.I.R aprovecho para decirle- Amo, está herido, deberíamos volver a nuestra casita para que se recupere

-No G.I.R. así está bien

-¿Esta seguro, amo?

-Sí

-Amo…

-¿Qué?

-Encontré esto mientras iba camino a salvarlo-Dijo mientras le mostraba la peluca que Zim había perdido en su persecución por las ratas.

-Ah, sí.-Tomó la peluca en sus manos, le quitó el polvo que tenía y la arregló un poco, después la puso sobre su cabeza.

-¿Y qué hará ahora, amo?

-Ir a la escuela G.I.R. ò si no llegaré tarde-Respondió tranquilamente Zim.