Abey despertó de muy buen humor esa mañana, ¿Y quién no despertaría de buen humor? Si después de todo era viernes, a todo el mundo le gusta que sea viernes, en especial si en ese día una de tus mejores amigas organizaba un baile de bienvenida para los chicos del séptimo grado de tu escuela y aparte tú también estabas invitado. ¡Olvida eso, la mejor parte es que no hay mejor momento para declarártele a alguien sino en circunstancias así! Oh si, para Abey ese era su día de suerte; realmente no importaba si esa persona especial te rechazaba, aun así podías pasarla bien con tus amigas bailando hasta morir. Se levantó de la cama y fue hasta su guardarropa para encontrar algo que ponerse, una blusa morada y jeans. Entonces se detuvo a observarlo un momento, su vestido, el vestido que había comprado el martes pasado cuando fue al centro comercial con Daphne y Kat, un vestido color azul índigo, cabe destacar que ese color era su favorito, apenas se lo probó en los vestidores de la tienda, no dudo en llevárselo, realmente le hacía lucir hermosa, sus amigas también lo aprobaron e incluso se cooperaron entre todas para pagarlo, de los tres vestidos fue el más caro, ya sea por la diseñadora (Quien por cierto Daphne presumió en conocer) o ya sea por la prestigiada tienda en donde fue comprado, pero no importa, bien había valido la pena todo ese gasto. Seguramente en el baile todos se le quedarían mirando, aunque ella específicamente quería obtener la atención de su "enamorado". No cabía duda, con ese vestido lo lograría.
Bajo a la cocina en donde sus amorosos padres la estaban esperando.
-Hola mamá. Hola papá. Buenos días
-Buenos días amor-Le respondieron
-Ay corazón-Dijo su madre, mientras le servía su desayuno-Estoy muy feliz por ti, finalmente iras a tu primera fiesta en donde tus amigos te invitan. Antes nunca lo habían hecho.
-En la otra escuela a nadie le caía bien mamá. No sé por qué. Pero en esta escuela es diferente, aquí todos me quieren
-Una cosa si te digo hija-Le hablo su padre-No quiero que llegues tarde y que tampoco aceptes bebidas que te ofrezcan los muchachos
-Claro que no papá
-Ah, pero mucho menos quiero que andes de noviecita con ese tipo que dijiste-Ambos padres ya estaban enterados de que su hija estaba enamorada.
-¿Con Zim? Pero papá, mi mamá ya me había dado permiso para tener novio
-Si no es también con mi aprobación, no podrás tener ningún novio hasta que seas mayor de edad. Además de que ese nombre es muy…feo y extraño, nadie en su sano juicio va a querer llamar a su hijo "Zim"
-En primer lugar, ya todas las chicas a mi edad han tenido al menos un novio. ¿Por qué yo no? No es justo que solo hasta que sea mayor. Y en segundo lugar, el nombre de Zim es lo que menos te debería de importar
-No empieces a retarme Abey. Si hago esto es porque te quiero y además lo que me preocupa es que siendo tan jóvenes, ustedes las adolescentes ya anden pensando en esas cosas de tener novio. Yo no quiero que tú seas como ellas. En los tiempos de tu madre y en los míos lo único que nos preocupaba era terminar la escuela con honores, pero ahora…-Si no fuera porque la madre de Abey los apresuro parra que comieran y se fueran al trabajo y a la escuela, su padre le hubiera dado un discurso acerca de todo o que se hacía en los tiempos de juventud y todo eso. Siempre que se enojaba con ella, le daba sermones larguísimos hasta que no comprendiera; Era un hombre muy estricto en el aspecto de cuidar bien a su única hija y a veces ella no sabía si darle gracias al cielo por eso o maldecirse de esa suerte, pues cuando él se ponía así, obviamente es lo más bochornoso que te puede pasar si tienes catorce años.
Cuando finalmente llego a la escuela, observo que todo el mundo estaba muy atareado platicando sobre el acontecimiento de ese día. Abey estaba segura de que aunque los profesores no les enseñarían nada, al menos si tendrían que lidiar con Heffer. Inmediatamente esta llego al aula, y todos tomaron asiento mostrando sus mejores sonrisas y dispuestos a aprender de su aburrida clase, solo eran máximo cincuenta minutos y después de eso quedarían prácticamente libres.
-Maestra Lilian, mire, le hice esta carta-Dijo Danny mientras se la entregaba en su escritorio. La docente solo se limitó a ver la portada de aquella carta que venía adornada con brillitos y olor a flores que tenía el mensaje de "Recupérese pronto"
-Bien, pero ¿No te parece que es muy tonto que me des esta carta cuando ya me he recuperado? Solo me enferme por pocos días pero ya estoy bien.
-Al menos consérvela, no sabe cuánto tiempo me demore en hacerla-Le rogo su alumno-Se la hubiera entregado antes, incluso hubiera ido hasta su casa para eso pero no sé dónde vive usted y además me dio flojera.
-¡Mejor siéntate de una vez si no quieres que te saque. Ya estas acabando con mi paciencia!
-Sí, ya voy-Le obedeció el muchacho. Tomo asiento en su pupitre con un dejo de tristeza en su rostro. Lilian no reacciono como él hubiera querido. Pero era mejor así, "Entre más difíciles se ponen, más le atraían". Era su frase favorita que solía usar siempre que las cosas se ponían complicadas al querer conquistar a una chica.
Lilian solo se molestó en decirles a todos que abrieran su libro en la página treinta para que resolvieran unos ejercicios. Para algunos el tiempo pasó rápido, pues se concentraban en hacer su trabajo, pero para otros, preferían hacer que la virgen les hablaba, o les era más interesante mirar incluso a las paredes, hablar entre ellos, escuchar música, o garabatear cosas en sus libretas. Este era el caso de Zim, quien a la vez no dejaba de ver a una persona: Dib. Ese era el día que se mostraría frente a él como "Nim". ¡Oh, como hubiera deseado que ese día nunca llegara! El día del baile, el día viernes. A todos les gustaba el viernes, incluso a él, quien ya se veía más que enterado que los viernes eran siempre el último día para ir a la escuela y tener todo el fin de semana para hacer lo que quisieras. Los viernes eran su día preferido; más que nada porque siempre que era viernes, él iba a casa de Dib o viceversa y salían juntos a lugares y sobre todo al cine. Pero este viernes era diferente, tendría que humillarse y todo por no aceptar el hecho de que una chica estaba enamorada de él. Todo por no poderle decir simplemente "No gracias, tú no me gustas". Seguramente se le quedarían viendo y comenzarían a burlarse de él. Bueno, si, tal vez eso era muy probable, pero mientras no fuera Dib, entonces lo que digan los demás no importaba. Y sobre todo, aquel humano ya le había prometido que lo apoyaría en todo, cuando dices "En todo" es "En todo" Incluso si tienes que vestirte como chica porque las circunstancias te obligan, tu mejor y más cercano amigo, la persona en quien más confías, debe cumplir esa promesa. Notó como la maestra se le quedaba observando, tal vez por el hecho de no estar haciendo nada más que ver a Dib, tal vez por el hecho de que aun quería regañarlo por haber faltado a clases la semana pasada, ella solo le dedicaba esa mirada penetrante, malvada y aterradora a él, así que prefirió concentrarse en su libro para evitar ver a su profesora; Aunque en los últimos minutos de clase, pareció perder el interés en Zim para ahora concentrarse en mirar a Danny de la misma forma.
Como todo el mundo tenía previsto, apenas sonó el timbre, Lilian salió sin siquiera despedirse, pero eso no evito que le llamara la atención al chico que hace un tiempo atrás le dio la carta de "Recupérese pronto" para decirle que lo vería al final de la escuela en esa misma aula. Que extraño…primeramente le llamo una vez la atención a Zim para decirle lo mismo pero ahora era con Danny; Él no había hecho nada malo como para que Heffer quisiera verlo en privado, tal vez simplemente era porque ya se había fastidiado de que ese muchacho anduviera de acosador con todas las jovencitas e incluso con ella, y si ese era el caso, bueno, una reprimenda sí que la tenía bien merecida, pero aun así había que admitir que no era su culpa el estar enamorado porque después de todo Lilian sí que era una persona linda, al menos físicamente pero tampoco solo por el físico vas a enamorarte de alguien, pero para Danny eso era lo único que le importaba. El chico muy gustoso obviamente no dudo en aceptar verse con la maestra al final de clases, ¡valla que le encantaría estar un rato a solas con esa hermosa mujer!
El siguiente profesor ya estaba listo para dar su clase, pero ¡Oh sorpresa, les dio la clase libre! Y ocurrió lo mismo con los otros profesores; Todos los chicos se la pasaron divirtiéndose todo el día y la jornada en la escuela termino rápidamente; Ya solo faltaban una pocas horas para que la diversión continuara en el baile de bienvenida. Al salir, el padre de Daphne ya la estaba esperando en su auto para llevarla al salón de fiestas para que organizara a los chicos que se encargarían de arreglar todo. Los demás no podían esperar para llegar a casa y alistarse para esa noche.
-Bien Zim, espero verte en el baile esta noche-Le dijo Dib antes de marcharse a casa.
-Claro Dib humano. Pero si no te molesta, Zim tiene prisa para irse ya, así que mejor lo hago ahora. ¡Adiós!-Y salió corriendo rápidamente. A Dib le pareció haber visto a Zim algo nervioso, ni siquiera le dirigió la mirada cuando se despidió. Pero tal vez eso se debiera al hecho de que sería el primer baile al que ambos iban. El humano también tenía muchas ansias por eso.
Para esas horas ya toda la escuela se había vaciado, excepto por Danny, quien aún estaba en el aula 30 esperando a Lilian. Ella llego unos minutos después a su encuentro.
-¿Para qué quería verme, maestra?
-Escucha con atención. En estos últimos días yo he notado que te intereso mucho ¿No es así?
-La verdad es que usted me gusta-Respondió apenado-Pero si estoy aquí y planea regañarme porque usted ya lo sabía, pues me disculpo por eso, ahora pienso que no debí ser tan obvio con mis sentimientos, y también le prometo que no molestare a mis compañeras ni a usted de nuevo.
Con esta declaración, Lilian guardo unos minutos de silencio. Se le veía bastante calmada, cualquier otra persona hubiera reaccionado de forma diferente, pero ella se lo tomo tranquilamente.-Ninguna otra persona que conozca había hablado con tanta sinceridad como lo haces tú ahora. Realmente hasta me dan ganas de llorar con lo que acabas de decir. Lo haría si pudiera, pero no. Y ya basta de charlar de cosas que realmente no tienen mucha importancia para mí, mejor vamos directo al punto. Mira, de verdad esto de que sientes amor por mí, lo veo como una ventaja, ya que siendo así, tú eres el único que realmente me podría ayudar enteramente, vamos, como dicen por ahí, te entregarías "En cuerpo y alma" a hacer todo lo que te ordene.
Danny se quedó meditando esas palabras: Primero que nada le alegraba saber que lo que él dijo haya conmovido a su profesora, al punto de quererla hacerla llorar, pero no. Luego, el que ella viera su enamoramiento como una ventaja, y que por ello él era el único que la podía ayudar, entregándose "En cuerpo y alma" para hacer todo lo que ella le ordenara ¿A qué se refería eso exactamente? Por unos momentos le sonó como una pequeña indirecta para ir a la cama juntos, ¿ok?, entregarse "En cuerpo y alma", así es como Danny lo percibió, pero en esos momentos le convenía tomarse las cosas en serio y no andarse con perversiones.-Maestra-Le dijo-Por supuesto yo estaré encantado de hacer todo lo que me pida, solo dígalo, y no la defraudare.
Lilian soltó una carcajada, una carcajada irritante, que resonó en toda la escuela, como si de la villana del cuento se tratara, y ya que hablamos de villanos en los cuentos, todo el mundo sabe que los planes de esos perversos no se ven sino hasta que llegue el momento, y el momento aún no llega, así que mejor le paramos hasta aquí y remontamos nuestra imaginación hacia Zim quien ya ha llegado a su base donde sus amigos lo reciben con un fuerte abrazo. Y solo faltaban pocas horas para el baile y debía prepararse.
-Rápido G.I.R.-Le dijo a su robot- trae la ropa
-Sí amo-Y en un santiamén Zim ya estaba transformado en Nim, muy dispuesto a enfrentar lo que sea que fuera a pasar; Era un irken, y los irkens siempre se mantienen con la frente en alto incluso en las peores circunstancias, aun así no le podía ir tan mal, si las féminas humanas creyeron su mentira, seguramente los demás harían lo mismo; Pero a Dib, a él no lo podría engañar ¡Y eso que! Recordó el juramento que el humano le prometió: "Prométele a Zim que no importa que pase, tú siempre estarás ahí para apoyarme" Y él tenía bien seguro que si lo apoyaría, y entonces no había de que preocuparse. Le dio curiosidad por saber cómo se veía en esos momentos, ya se había visto a si mismo antes vestido así, pero aun quería estar bien seguro; Le ordeno a su robot que le trajera un espejo y este obedeció, el irken se miró en él; la peluca estaba un poco desaliñada y se tomó la molestia de peinar con las manos ambas coletas y acomodarse el flequillo que caía por su frente, luego miro hacia su pecho donde estaba el sostén para simular que tenía busto y también lo fijo correctamente en su lugar. ¿Acaso eso que veía era una mancha? ¡Sí, una mancha en uno de sus zapatos! Metió un dedo a su boca para ensalivarlo y con él quitar aquella suciedad, cuando estuvo listo, alzo ambos brazos enguantados en el aire en señal de victoria para después decir: ¡Victoria para Zim! No, espera, debería decir "Victoria para Nim" Sí, en esos momentos ya era Nim, pero aun así no dejaba de ser Zim a la vez. Que confuso era aquello, y mejor prefirió dejarlo así. Su robot comenzó a reír de repente.- ¿De qué te ríes G.I.R.? También tú estarías confundido si tuvieras que fingir ser otra persona.
-No es eso amo, es que me da risa que se preocupe por su imagen, tanto como si fuera una verdadera dama
-¡¿Qué?!-Aunque odiara admitirlo, su ayudante tenía razón, últimamente se estaba dejando llevar mucho por su apariencia como Nim.- ¡Mejor cállate G.I.R., no es gracioso!-¡Valla, sus mejillas estaban muy sonrojadas!
En otra parte de la ciudad pero no muy lejos de ahí, se encontraba Dib Membrana estaba en la ducha a punto de salir, no sin antes darle una buena dosis de shampoo a su cabello para que terminara pulcro. Tomo la toalla que le quedaba cerca y la aseguro alrededor de su cintura, para que al llegar a su recamara, ponerse su ropa interior y de su armario saco ropa formal: Un pantalón negro, camisa azul índigo, cabe destacar que ese es, fue y será siempre su color favorito, se aseguró de abotonársela muy bien para luego tomar un cepillo y peinarse con él, y nuca faltaban sus mechones de pelo que en conjunto formaban una especie de guadaña en su cabeza, a él siempre le gusto ese estilo, incluso se podría decir que desde que tiene memoria se ha peinado de esa forma, aparte de que eso le hacía verse cool. Un último detalle más; tomo un frasco de perfume que tenía por ahí y se roció un poco para oler bien. Ese perfume solo lo utilizaba en ocasiones especiales como esta, pero siendo la primera vez que lo invitan a un evento, por ende era la primera vez que utilizaba ese perfume que olía realmente bien.
-¡Dib, apresúrate si no quieres que te deje el taxi, ya está afuera esperándote!-Le grito Gaz desde la planta baja
-¡Sí ya voy, gracias por decirme!
Inmediatamente Dib bajo, tomo un poco de dinero para pagarle al conductor, se despidió de Gaz y una vez subido en el taxi le indico al hombre la dirección que debía tomar para que lo dejara en donde sería el baile. Llegando ahí vio que algunos de sus compañeros estaban ahí y los del séptimo grado también empezaban a llegar. En vedad Daphne se había lucido con el lugar: El piso estaba completamente tapizado con alfombra roja aterciopelada, en las paredes se hallaban enormes ventanales que llegaban hasta el techo para poder apreciar la vista del hermoso jardín que rodeaba el salón: Las mesas redondas estaban cubiertas con manteles blancos que tenían por adorno hermosos jarrones de cristal con rosas de colores, habían contratado meseros que en ese momento se encargaban de poner platos y vasos para la comida, al fondo podía divisarse un portón de madera con una placa que decía "Cocina" y seguramente estarían preparando algo delicioso ahí adentro. También estaban las mesas de aperitivos con mucha botana y fuentes de chocolate, incluso un mesero se encargaba de repartir nieve de limón a cualquier chico que se la pidiera, y más al fondo, una pequeña mesa exclusivamente para el pastel que era de diez pisos, todos circulares, al menos con metro de diámetro, estaba perfectamente decorado con la frase de "Bienvenidos estudiantes". Dib pudo divisar a la encargada de todo esto, Daphne, sentada en una mesa en compañía de Kat; La primera lucía un vestido blanco mientras que la otra un vestido negro. "El ying y el yang" Pensó Dib, y se rio mentalmente por su propio chiste. Se sentó en una mesa donde el mesero se le acercó y le pregunto si podía ofrecerle algo, a lo cual el chico se negó. Miro la hora en su reloj de mano, eran las siete y media y él suponía al menos que Zim para ese entonces ya estaría ahí, pero ni rastro de su amigo el alíen. Fue entonces que Danny llego; Se le veía algo ¿Nervioso? ¿Indeciso de algo? y todas las chicas fueron hacia él inmediatamente.
-Oye Danny-Le hablo Daphne-Mira mi vestido, es totalmente nuevo, lo compre este martes pasado.-Todas las demás hacían lo mismo para presumirle, sin embargo el chico las ignoro.
-Sí, sí, todos sus vestidos son hermosos pero si me disculpan, quisiera ir a tomar un poco de ponche
-Si quieres yo te traigo un vaso-Se ofreció Daphne
-No gracias, yo mismo voy por él-Dijo mientras se alejaba de ahí. Llego hasta la mesa de aperitivos donde estaba el ponche, de uno de los bolsillos de su chaqueta negra de cuero saco un pequeño frasco que contenía un líquido rojo, ya que el ponche era del mismo color no se notó la diferencia cuando vacío su contenido en él; Después disimuladamente fue a sentarse con sus amigos que lo estaban esperando.
-¡No puedo creerlo! ¡Gaste tanto en mi vestido para que él no me hiciera caso!-Después de esto Daphne muy triste fue a hacerle compañía a su amiga Kat quien la esperaba en la misma mesa donde ambas se habían sentado.
-Si quieres mi consejo Daphne, yo te diría que dejaras de obsesionarte con él, Ni siquiera te merece, búscate a alguien más; Yo por eso nunca me he enamorado ni lo hare, ese estúpido sentimiento no es más que una estúpida invención de las estúpidas personas, y ese sentimiento te hace creer que necesitas de la compañía de alguien más para ser feliz, lo cual no es cierto, eso se soluciona si te compras un perrito y ya.
-Mmm probablemente tengas razón
-Dime una sola vez en la cual no haya tenido razón, Daphne
-Pues siempre has tenido la razón
-Exactamente
Abey ya había entrado por la puerta principal del salón y para ese entonces ya se había llenado de gente casi por completo, no encontraba una buena mesa para sentarse y ni siquiera veía a sus amigas en ningún lado, hasta que un chico un poco apartado de los demás llamo su atención; Fue acercándose lentamente hacia allá y pudo notar que se trataba de Dib.
-Hola Dib ¿Por qué estás tan solo?
-Hola Abey, siéntate aquí si quieres –A la chica realmente no le había importado mucho si Dib no respondió a su pregunta; Aun así se sentó a lado de él.
-¡Oye mira, tenemos ropa del mismo color, mi vestido y tu camisa!
-Ah sí, es cierto, el azul índigo se te ve bien
-El azul índigo es mi color favorito
-El mío igual. De hecho antes tenía una blusa de este color, con una carita dibujada, me la ponía casi siempre, pero después dejo de quedarme y…bueno, realmente ya no sé qué ocurrió con ella, simplemente cuando me di cuenta, ya habían pasado días que no la veía y creo que debieron haberla tirado o algo.-En realidad Dib sentía esa conversación algo incomoda, sentía que iba a ser de esas charlas en las que después te quedas sin poder decir nada más porque la otra persona ya lo ha dicho todo y no hay nada que agregar; O tal vez no le agradaba mucho el estar hablando con Abey.-Ah, Abey si me disculpas, voy al baño.
-Claro, ve, no hay problema.
Dib se levantó de su lugar, se sintió un poco mal por evadir a la chica de esa forma pero por otro lado, en verdad tenía que ir al baño. Le hecho un último vistazo a su reloj: Cuarto para las ocho. "¿Acaso Zim se arrepintió de venir?"-Pensó
Abey se quedó observando a todas las personas que estaban ahí, hasta que a lo lejos pudo divisar a sus amigas, ellas también la vieron y le hicieron señas para que fuera hasta su mesa, pero Abey no quería dejar solo a Dib, entonces les hizo señas a ellas para que se acercaran y así lo hicieron
-¡Abey, que bueno que llegaste!-Dijo Daphne muy entusiasmada mientras le daba un abrazo
-¿Y por qué estás sola aquí? ¿Por qué no fuiste a buscarnos?-Pregunto Kat
-Hay mucha gente ahora y por eso no las había visto antes-Respondió
-Bueno pero ahora puedes venir con nosotras a la mesa que apartamos
-Gracias pero prefiero quedarme aquí
-¿Por qué?
-Estoy haciéndole compañía a Dib, él esta solo
-¿Esta solo? ¿Pero que no se supone que debió haber venido con Nim?
-Tal vez quedaron de verse aquí y ella aún no ha llegado
-¡Eso es inaceptable! ¡Todo el mundo sabe que si tienes novio o novia debes ir acompañado de esa persona si vas a algún evento! ¡No tendrías por qué estar esperando a que el otro llegue!
-Daphne baja la voz, todos te están oyendo-Le susurro Kat
-¡Pues que me oigan entonces!
-A ver, no tienes que ponerte así, los asuntos de Dib y Nim son cosa suya y no nos incumben en nada
-De acuerdo Kat, de nuevo tienes razón, debo guardar la calma
-Así se habla
-Vamos tomen asiento, yo espero no le importe a Dib si se quedan aquí-Dijo Abey y las otras dos se sentaron. Un mesero paso frente a ellas y Abey le pidió que le trajera una soda a lo cual el mesero obedeció y fue a la cocina a traérsela.
-¿Y qué hay de Zim? ¿Él tampoco está aquí?-Pregunto Daphne
-No, yo supongo que debe venir con Nim
-Apuesto que no deben tardar mucho en llegar. Y cuando lo veas podrías invitarlo a bailar y en ese momento ¡Se lo dices!
-Es lo mismo que yo he estado pensando, pero si me ganan los nervios en ese momento no podré hacerlo, me quedaría petrificada
-Ustedes dos no son más que dos niñitas enamoradas-Dijo Kat, haciendo comillas en la última palabra-Pero cuando les rompan el corazón desearan nunca haberse enamorado de nadie porque terminaran destrozadas y llorando
-Ay Kat, deja de pensar que enamorarse es malo ¿Alguna vez no has pensado en que tal vez exista alguien que te quiera?
-La verdad no, pero es mejor así para mi
-Aquí está su bebida señorita-El mesero interrumpió la charla para entregarle a Abey lo que pidió. Era una soda servida en un vaso de cristal con todo y la pajilla incluida
-Gracias-Respondió la chica, e inmediatamente empezó a beberla lo más rápido que podía hasta que se la acabo-Lo que pasa es que estoy nerviosa y siempre que me pongo así me dan ansias de comerme lo que sea-Les dijo a sus amigas
-No hay cuidado Abey, bebe y come todo lo que quieras-Dijo Daphne
-¡Oigan, miren quien está llegando!-Grito Kat, llamando la atención de todos los que estaban ahí. En la entrada principal estaba Nim, observando a todos, en ese momento no sabía qué hacer, no sabía dónde podrá sentarse, simplemente estaba ahí de pie sin nada más.
-¡Hay que ir con ella!-Las animo Daphne
-Vamos entonces-Respondieron las otras dos
-¡Hola Nim!-Le saldo Daphne alegremente con lo cual la otra le respondió de igual forma.
-Oye ¿Zim no vino contigo?-Pregunto Abey
-Ah, él…no, dijo que tenía mejores cosas que hacer, entonces solo vine yo
-Abey en verdad lo siento-Le dijo Daphne-Al parecer las cosas no salieron como las planeaste
-No importa, yo bien podría declarármele a Zim cualquier otro día, no necesariamente hoy, aunque eso me hubiera gustado. Eso último hizo sentir mala Zim internamente, lo que significaba que hizo todo esto por nada; Abey aún seguía decidida en declarársele.
-Sabes Abey-Le dijo Kat-Las mujeres nunca deben rebajarse a declarársele a los hombres, si tú le importas a Zim, él mismo te pedirá que seas su novia y si no, ni modo
-¡Exacto!-Exclamo Nim mientras señalaba a Abey con el dedo- ¡Sera mejor que te resignes a que Zim no te quiera humana, desiste de una buena vez!
-¿Acaso él te dijo que yo no le gusto?-Pregunto algo triste-¿Tú le contaste lo que siento por él o algo?
-¡¿Qué?! ¡Oh no! Yo solo…lo presiento porque bueno, tu sabes, somos primos y entre familias nos entendemos y…
-Disculpen damitas-Danny llego a interrumpir-¿Podrían presentarme a esta linda chica? Me temo la desgracia de no conocerla
-¿Damitas?-Pregunto Kat- Olvídalo Danny, deja de molestarnos y ya vete
-¡Kat, no seas descortés!-Exclamo Daphne-Claro, permíteme decirte Danny, ella es Nim, y es la prima de Zim
-Es un placer conocerla-Diciendo esto Danny se inclinó, le tomo de la mano y se la beso como si fuera todo un caballero, a Zim esto le disgusto un poco y le dio algo de asco, pero prefirió no decir nada-Apuesto a que debajo de estos guantes están las manos más hermosas jamás vistas antes
-Oye, no te quieras pasar de listo, ella ya tiene novio-Le dijo Abey
-¿Ah sí? ¿Y dónde está él? Al decir esto fue cuando Dib estaba saliendo de los baños de hombres; Inmediatamente Zim lo vio y dijo:
-¡Ahí está el Dib larva! Quiero decir… ¡Mi Dib amor!-Se abrió camino entre los que ya estaban ahí para ir hasta donde el chico humano
Dib había escuchado aquel "Dib larva" y volteo a mirar para ver quien lo dijo, pero obviamente solo existía una persona capaz de llamarlo de esa forma, en eso fue que se dio cuenta que una chica con peinado de coletas se aproximaba hacia él, pareciera que quería darle un abrazo y fue inevitable que lo recibiera.
-¿Pero qué…?-Dijo Dib muy sin poderlo creer todavía
-Shh, guarda silencio mono Dib- Le susurro mientras seguía abrazándolo-Soy yo, Zim, pero no digas nada y solo sígueme la corriente
-¿Zim? ¿Eres tú?
-Ya te dije que si
-No lo entiendo ¿Por qué estas vestido de esa manera, como si fueras una chica? ¿Y por qué tu voz se oye así?
-Porque en estos momentos se supone que lo soy, una chica, y mi voz tiene que sonar así para hacerlo más realista
-¿Qué?
-Te lo explicare-Soltó al humano de aquel abrazo que le estaba dando, lo tomo de la mano y salieron del salón para dirigirse al amplio jardín donde nadie les molestara-Ahora escúchame con atención, humano; Todo comenzó el día en que la fémina Daphne organizo una reunión, la cual al final resultó ser una pijamada, Zim se infiltro en ella porque pensó que tal vez se trataba de Tak quien planeaba algo contra mí y como solo dejaban entrar a chicas tuve que fingir ser una. Ahí les conté que tú y yo éramos novios para que no sospecharan, así que por ahora tú también debes de fingir que eso es cierto para que no digan nada pero después de esta noche todo volverá a la normalidad, lo prometo.
¡Valla, probablemente esas eran la mayor cantidad de palabras que Dib hubiera escuchado! Y su cerebro apenas y podía procesarlo todo-Zim no entiendo ¿Por qué hasta ahora me lo dices?
-Sí, sí, Zim sabe que debió haberte dicho antes, pero por favor, no te cuesta nada mentir solo por hoy ¿O sí?
-No se…es que todo es tan repentino… ¿Fingir ser tu novio? ¿Por qué yo?
-Por favor Dib-Le rogo- ¿Si? ¿Puedes? Anda, no seas malo, hazlo por Zim, tú eres el único que me haría ese favor, tal vez por eso fue que Zim te eligió…aunque fue realmente sin pensarlo pero sé que no me decepcionarías
No puede ser, ¿Con esa mirada tan tierna quien podría resistirse? Incluso aunque solo fueran un par de lentillas falsas, se veía tan lindo, esos ojos brillaban cuan dos luceros ¿O acaso era el reflejo de la luz de los faroles? ¿De la luna llena?
-De acuerdo, no puedo creer que lo diga pero, está bien, por ti, solo hasta que este baile termine
-¡Dib, gracias!-Y volvió a abrazarlo, al chico ya empezaba a gustarle que Zim lo abrazara, eso lo ponía feliz.-Oye ¿Qué es ese olor? Huele bien
-Debe ser el perfume que estoy usando
-¿Sí?, pues deberías usar de ese "Perfume" más seguido Dib apestoso, tal vez si lo hicieras dejaría de llamarte así
-¿En serio?
-Solo dije que tal vez-Empezaron a caminar para volver al baile, pero Zim se detuvo para decir-Ah, una cosa más Dib, no intentes pasarte de listo con Nim
-¿Con Nim?
-Así es como llamaras a Zim al menos por ahora
-Nim…Nim…-Medito-Es un nombre muy bonito ¿De dónde lo sacaste?
-A Zim solo se le ocurrió y ya
-Ah, bien…claro que no intentare… ¡Espera! ¿Acaso hablas de pasarme, en el aspecto de que tú y yo…que yo te…? ¡Ay no, por favor! ¿Cómo crees que yo haría eso? ¡No soy capaz!
-Más te vale mono Dib, más te vale
Volvieron a estar parados enfrente de la entrada principal del salón, ya estaba empezando a poner música para bailar y Zim como algunas parejas se paraban de sus mesas para ir a la pista de baile.
-¿Por qué mueven así esos humanos? ¿Acaso tienen ataques? ¿Convulsiones?
-Están bailando Zim, bailando música electro
-¿Zim?
-Ah, lo siento, quiero decir…están bailando, Nim
-¿Bailar? Pero si eso no es bailar, puedo hacerlo mejor que ellos
-¿De verdad tu si sabes?-Le dijo en forma de un reto
-Claro que sí, no por nada me acostumbre a hacerlo y solo para que G.I.R. me obedeciera. Ven conmigo-Lo jalo del brazo y lo llevo hasta el centro de la pista de baile, donde todos les hicieron espacio para ver qué tal se movían y es que iba a ser agradable ver a esa linda chica y en especial a Dib El-que-nunca-ha-ido-a-ninguna-fiesta desenvolverse al compás de la música; Fue ahí donde Zim comenzó a moverse, pero en serio bailaba tan ridículamente que daba pena ajena, incluso algunos reían en voz baja para no ser escuchados.
-Zim…perdón, Nim, ya basta, me estas avergonzando
-¿Qué estás diciendo Dib?-Espeto molesto
-En serio se ve que tú no sabes bailar
-Claro que sí sé
-No
-¡Que sí!-Y comenzó una riña de "Si" y "No" entre ambos, todos la estaban observando y se les hacía muy cómica la escena-¡No puedo creer que no estés cumpliendo con tu promesa Dib!-Soltó de repente
-¿Promesa? ¿Qué promesa?-Pregunto confundido
-¡La promesa en donde decías que me apoyarías en todo! ¿Ya la recuerdas? ¡No estas cumpliendo esa promesa y me estas llevando la contaría ahora!
-Ah sí, esa promesa-Dijo desinteresado-Pero esa promesa yo se la hice a Zim, no a ti…Nim-En verdad esa respuesta sorprendió al alíen y a todos los ahí presentes también, en verdad era muy confuso para ellos-Además, ¡Míranos! ¿Acaso estamos peleando? Sí, estamos peleando. Y justo después de unos minutos de haber acordado que seriamos "novios". Así no funcionan las cosas, en verdad el haber aceptado ser tu "novio" fue una tontería.-Las palabras de Dib sorprendieron a varias personas en particular, en especial a Abey, Kat y Daphne ¿Cómo estaba eso de que "hace unos minutos acordamos ser novios"? ¿No se supone que ya lo eran desde antes?
Zim guardo unos segundos de silencio mirando a Dib. De repente comenzaron a salir lágrimas de sus ojos ¿En verdad estaba llorando? Dib desconocía que los irkens pudieran hacerlo. Zim se cubrió la cara con ambas manos para evitar que lo vieran en ese estado, pero eso fue en vano ya que todos estaban mirando. -Aguarda…lo siento.-Dib estaba a punto de tomarle cara por el mentón para que lo viera a los ojos, pero el otro se lo impidió apartando su mano velozmente y luego con la propia diestra le dio una bofetada
-¡Déjame! ¡No puedo creer que seas tan hipócrita! ¡Yo prefiero largarme de aquí!-Diciendo esto salió del salón, pero antes de hacerlo Abey se lo impido; le tomo de la muñeca con su mano derecha mientras que en la izquierda sujetaba al parecer su segunda bebida de esa noche
-Nim espera ¿Por qué discuten ustedes dos? No entiendo, explícame todo-Mas sin embargo Nim no le respondió nada y se fue, dejando a la chica mucho más confundida de lo que ya estaba. Daphne en ese momento prefirió tomar un micrófono y dar un anuncio:
-Está bien chicos, ya paso todo, por favor vuelvan a disfrutar de la fiesta-La música volvió a sonar y todos hicieron que nada paso para continuar con su baile. Dib se puso cabizbajo y se apartó de los demás yéndose a su mesa que estaba hasta el fondo. Los meseros ya estaban saliendo de la cocina para empezar a repartir los platos de comida para que los chicos cenaran y así lo hicieron todos. La cena fue acompañada con el ponche que estaba en la mesa de aperitivos y en verdad sabía muy bueno y todos degustaron de él excepto Danny; él prefirió terminar su ración de comida para salir también del salón, realmente ya quería irse, no sabía muy lo que pasaría después de que todos probaron ese ponche al que él le puso esa sustancia, pero aun así no quería quedarse a averiguarlo.
-Ahora ya ven que yo tenía razón, enamorarse es malo y ya ven lo que pasa -Hablo Kat hacia sus amigas mientras se llevaba una porción de comida a la boca
-No puedo creer que Nim abofeteara a Dib;-Dijo Daphne- Debió dolerle, pobrecito-Y tomo un sorbo de su ponche-Abey ¿No te beberás tu ponche?
-Yo prefiero seguir bebiendo soda, además no me gusta el ponche
-Pues de lo que te pierdes, porque esta riquísimo; Serás la única chica en todo el lugar que no lo pruebe
Mientras tanto a Zim le estaba costando trabajo caminar con esos zapatos de tacón, así que se sentó al borde de la acera para descansar un poco-Estúpido Dib- Empezó a decir-Es tan hipócrita-Una lagrima solitaria rodo por su rostro y la limpio con la palma de su mano-Todo esto fue una pérdida de tiempo-Se levantó y continuo su camino hasta llegar a su base
-¿Cómo le fue en el baile amo?-Le pregunto G.I.R.
-Olvídalo, no quiero hablar de nada-Mientras se sentaba en el sofá se quitó los zapatos y dio un suspiro de alivio cuando ya no los sintió en sus pies-¡A Zim le gustaría saber quién invento los zapatos con tacones para darle una paliza! Ya no los soporto
-Pero si se ve muy bien con ellos amo, hasta lo hacen ver más alto
-¿Mas alto, eh?-Soltó pensativo. Inmediatamente se dio un golpe mental al darse cuenta de que aún seguía con su voz femenina. Tomo el pequeño "bolígrafo" y dirigió el rayo láser hacia su garganta para que su voz volverá a la normalidad.-Voy a ponerme mi uniforme irken de nuevo-Se dirigió entonces al ascensor que lo bajaría a su laboratorio, afortunadamente ese ascensor no salió dañado cuando Tak ataco su tecnología con una bomba y así con él pudo descender hasta su laboratorio que ya no estaba tan dañado ya que Zim se daba su tiempo para repararlo de a poco. Unos cuantos minutos pasaron para que Zim volviera a subir a la casa con su uniforme puesto; Fue de nuevo hacia el sofá donde G.I.R. y MiniAlce estaban cómodamente viendo el programa del mono y no se dieron cuenta que a su amo se le veía una mirada triste y cansada. Tomo asiento junto a ellos sin decir nada y aparentemente viendo el televisor también, pero si lo mirabas detenidamente te darías cuente que su mirada está perdida hacia la nada; Probablemente su mente divagaba en otras cosas, como por ejemplo lo que había corrido en el baile hace pocos minutos atrás.
Lo mismo le sucedía a Dib, no paraba de pensar en cómo trato a Zim frente a todos y las palabras que este le dijo y la bofetada que le dio. Se sentía tan idiota. Y esos ojos llorosos se hicieron presentes, los ojos de Zim. ¡Por Mercurio! Se juraba a si mismo que en el nunca de los nunca y que por todo lo paranormal jamás volvería a hacer que Zim llorara de nuevo, eso le partía el corazón. Eso era una promesa…que si cumpliría.
Por otro lado Abey les había dicho a sus amigas que iría al baño
-Eso te pasa por andar tomando sodas todo el tiempo-Dijo Kat
-¿Y eso qué? No tiene nada de malo ir al baño-Respondió Abey –Ni tampoco beber sodas
-Si es en exceso, entonces si
Abey ignoro ese último comentario y se paró de la mesa para ir al baño
¿Por qué me duele tanto la cabeza?- Se cuestionó Dib. Llevo una de sus manos hacia su sien para calmar el dolor; se dio cuenta de que no era el único con ese problema ya que otros también se quejaban de una fuerte jaqueca. Ese probablemente era el dolor de cabeza más fuerte que le hubiera dado antes, de la nada comenzó a sentirse mareado, a ver todo doble y borroso, eso no era algo nada normal. Con el comunicador contacto a Gaz para darle a saber que no se sentía bien y que iba para la casa, a lo cual su hermana solo le respondió "Solo ha pasado una hora y media y tú no aguantas nada". Ahí fue que la comunicación se cortó. En ese momento algo hizo que Dib dirigiera su mirada a la puerta principal, y a duras penas pudo notar que Lilian Heffer entraba por ella. Todos los demás se quedaron observando en silencio a la profesora, esta solo se paró justo en el centro de la pista de baile, en su mano derecha sostenía lo que parecía ser un control remoto salvo que solo tenía un solo botón color rojo.
-¿Disfrutaron de beber su ponche, humanos?-Sin embargo de parte de ningún chico se escuchó respuesta. Todos estaban muy cansados incluso para hablar. ¡Diablos, ese estúpido dolor de cabeza era responsable!
"¿Por qué su voz suena así?"-Se preguntó Dib-"Pero se me hace extrañamente familiar, ¿Dónde la he oído antes? Esa no es su voz, pareciera que es la voz de… ¡Tak!"-Eso fue lo último que Dib supo de sí mismo; Cuando la otra oprimió el control con un único botón, tanto él como los demás chicos se desmayaron sobre las mesas, no sin antes sentir una especie de shock eléctrico recorrerles a través del cerebro. Unos pocos segundos pasaron para que todos volvieran a poner sus caras en alto, mas sin embargo en todas ellas se notaba algo diferente, los ojos de todos eran de un color rojo, casi parecieran un montón de unidades S.I.R. funcionales con esa mirada, totalmente taciturnos observando a la mujer frente a ellos esperando a que ella les diera cualquier orden para obedecerla.
-Con ustedes inicio mi primera tropa de esclavos, harán todo lo que yo les diga ¿No es así?-Hablo convencida
-Sí señora-Respondieron al unísono
-De pie todos-Los demás obedecieron sin inmutarse en lo absoluto
-Ahora síganme-Comenzó a caminar para salir del lugar siendo seguida por todos los alumnos detrás
Abey quien se encontraba en el baño asomo su cabeza por la puerta de este observando como los chicos empezaban a irse; Si de por si se le hizo extraño dejar de oír ruido de música y demás charlas, y escuchar solo una voz femenina que ella nunca antes oyó, se le hizo aún más extraño ver como los chicos abandonaban el salón porque esa voz se los había ordenado; Ahí iban Daphne y Kat también. ¿Era Lilian Heffer quien los había mandado? Pues definitivamente todos la estaban siguiendo ¿Pero por qué? Mientras ella estaba en el baño no le pareció que aquella voz fuera la de su profesora, todo eso era extraño. Se dispuso a alcanzar a sus amigas tomándolas a ambas de la muñeca, mas sin embargo las soltó inmediatamente, asustándose de sobremanera cuando les vio los ojos a ambas, quienes voltearon a mirarla con un semblante serio. Abey dio unos cuantos pasos hacia atrás de la impresión y las otras dos solo reanudaron su camino como si nada hubiera pasado.
-¿Qué demonios ocurre?-Se preguntó para si
Ahora ella era la única dentro del salón y desde ahí no pudo evitar escuchar como Lilian les hablaba con aquella extraña voz a los chicos. Abey se acercó hacia un ventanal para poder ver hacia afuera y ahí observo toda la escena:
-¡Ahora vayan y hagan que los demás humanos caigan ante ustedes! ¡Convénzanlos para ser mis esclavos! No tengo ni la menor idea de cómo lo harán ¡Pero averígüenlo! Además, no podrán oponérseles, ustedes son más fuertes ahora. Cuando finalmente se rindan, tráiganlos conmigo a mi base
-Si señora-Respondieron todos fielmente para
-¿Qué es lo que piensa hacer?-Se preguntaba Abey mientras seguía mirando por el ventanal- Definitivamente esa no es la Lilian Heffer que conozco. Ya sé que puede ser mala a veces, pero ahora se pasó de la raya-Abey observo como de repente la mencionada detuvo a Dib poniendo su mano en el abdomen de este bruscamente
-No tan rápido humano, a ti te tengo a alguien en específico ¡Y quiero que termines con su patética y miserable vida!
-Ordene mi señora-Dib tenía su mirada dirigida hacia la nada pero no significaba que no estuviera prestando atención
-Quiero que vayas y enfrentes a Zim. Después de todo nos estarías haciendo un favor a ambos. Yo por un lado ya no lidiare con la incomodidad de que hay otro irken en este planeta, y tú…bueno, tú siempre quisiste encararlo y ganarle la batalla ¿O no?
-Si mi señora-Respondió tranquilamente
-Pues esta es tu oportunidad de hacerlo ¡Ve y hazlo!-Dib se giró en la dirección en donde era la base de Zim y comenzó a caminar con neutralidad mientras los demás iban al contrario. Abey al estar segura de que nadie la veía, Salió del salón intentando alcanzar a Dib, con los tacones que tenía puestos le era difícil llevar un paso rápido, pero finalmente pudo ponerse frente al chico impidiéndole el paso e intentando persuadirlo de lo que estaba a punto de hacer.
-Dib, por favor escúchame, sé que seguramente tu no quieres hacer esto, es contra tu voluntad. Tú no quieres lastimar a Zim realmente.
Dib la miro con esos ojos rojos que le pusieron la piel chinita a la chica y luego dijo:
-No eres Zim. Debo eliminar a Zim-Y continuo caminando
-¡No Dib!-Lo tomo de la muñeca pero el otro se zafo del agarre y al presentir que la chica no pararía de insistir, no se molestó más que en solo darle un empujón haciéndola caer de sentón al piso y en el acto el tobillo derecho se le enchueco y probablemente le ocasionó una fractura que la hizo gritar de dolor
-No eres Zim- Volvió a decir-Debo eliminar a Zim
Abey intento levantarse pero le fue imposible; Únicamente miraba como el otro se disponía a cumplir con su tarea mientras repetía lo mismo "Debo eliminar a Zim" una y otra vez
-No puede ser, esto no puede estar pasando-Dijo aun estando sentada en el piso-Debe ser una pesadilla. Aun no me he levantado de mi cama, aún no he desayunado junto con mis padres, aun papá no me empieza a reclamar que yo ya quiera tener novio, aun ni siquiera es momento de ir a la escuela, ni de todas esas horas libres, aun no me baño ni me alisto para el baile, ni me pongo este vestido azul índigo, aun no hablo con mis amigas ni pido todas esas sodas, aun no veo como Nim llega y discute con Dib. Simplemente todo esto es un sueño de lo que en este día ocurrirá…y todo cuando finalmente me despierte. Porque no puedo estar despierta aun, simplemente es eso, un sueño que ahora se transforma en pesadilla. Todavía este tobillo ni siquiera debería dolerme. Si siento dolor es gracias a mi mente que crea esa ilusión-Abey decía todas esas palabras totalmente paranoica, intentando convencerse de que eran ciertas mientras comenzaba a sobar su tobillo lastimado-Después de todo este es mi día de suerte…y una simple pesadilla no me lo puede arruinar.
