La policía solo se encargó de hacer su trabajo, el cual solo consistió en llamar a una ambulancia para atender a la maestra Heffer y a Danny. Había que admitirlo, ya era muy tarde y ni siquiera las autoridades a esas horas estaban de ánimos para seguir investigando más el asunto; Además de que la mayoría de los oficiales eran unos holgazanes de primera que consiguieron su trabajo de puro milagro. Pronto se escuchó como las patrullas comenzaron a retirarse del lugar hasta que quedó totalmente abandonado

-Creo que ya podemos salir-Susurro Dib cuando ya no se escuchaba ningún ruido. Él se encargó de abrir la puerta del cuarto en donde se ocultaron para poder salir

Cuando todos volvieron a estar fuera, dieron una gran bocanada de aire para que este llegara a sus pulmones, al menos a los pulmones del humano, pues vallase a saber si Zim también tenía unos y las dos unidades S.I.R. bueno, ambos eran robots, así que ellos no tenían dichos órganos

-Zim quiere irse a casa-Comentó

-Sí, será mejor que salgamos-Dijo Mimí-Ella se acercó hasta el tablero de control y presiono algunas teclas hasta que en la pantalla del computador se mostró la frase de "Cinco minutos para abortar misión"

-¿Qué significa abortar la misión?-Pregunto Dib

-Cuando un irken decide abortar una misión, la base de este solo tardara unos cuantos minutos para desaparecer por completo del lugar en el que se instaló; Así que si no queremos desaparecer con ella, debemos salir de aquí ahora-Respondió la robot-Todos ellos se apresuraron para subir las escaleras y sin decir ninguna palabra más hasta estar fuera de la base de Tak. Mimí soltó un suspiro de cansancio y luego agregó: Bueno, creo que hasta aquí llego toda esta locura. Y yo por mi parte, será mejor que me vaya

-¿Irte a dónde?-Pregunto Zim

-A otro planeta, el que sea, uno en donde no le haga estorbo a sus habitantes. No puedo quedarme aquí después de que casi le echó a perder la vida a toda la humanidad convirtiéndolos en irkens

-Tú realmente no quisiste hacerlo; Tú misma dijiste que solo obedecías las órdenes de Tak, no es tu culpa-Le dijo Dib

-Gracias pero, en verdad está tomada mi decisión, quiero irme… y lo hare ahora.-Diciendo esto, echó su mirada hacia el cielo y comenzó a elevarse gracias a sus propulsores de los pies; En unos pocos segundos a la vista de los demás simplemente comenzó a divisarse un pequeño puto metálico hacerse más y más chico cada vez. Incluso si tú mismo hubieras estado ahí podrías haber jurado que aquella robot se volvió una con el mismo firmamento y se convirtió en una estrella centellante

Zim dio un suspiro de alivio-Fue una unidad S.I.R muy leal hasta el último momento

-Opino lo mismo-Le respondió el humano. Todos guardaron un pequeño momento en silencio, como si quisieran asimilar lo que hasta ahora ocurrió. Dib miro su reloj de mano; Era la una y media de la mañana.- ¡Por Saturno! ¡Gaz va a matarme! Le dije que iría a casa hace más de cuatro horas y si llego ahora, no lo va a tolerar

-No vayas a tu casa Dib humano, quédate con Zim

-¿De verdad? ¿Me dejarías?

-Claro que sí. A Zim le gustaría tener compañía-Ante esto Dib asistió contento con la cabeza y sintió como el otro lo tomaba de la mano para dirigirse hasta el lugar donde estaba el voot. El humano se puso un poco nervioso por ello y decidió dirigir su mirada al suelo para evitar que Zim viera su sonrojo. Durante todo el camino de regreso ni siquiera pudieron hablar a gusto pues G.I.R. se puso a cantar la canción del doom doom y no dejaba de decir que estaba feliz porque Dib los acompañaba, aparte de que se subía en las cabezas de ambos y no dejaban de reclamarle que se bajara de ahí

Al llegar a la base de Zim, MiniAlce los recibió muy alegre y se puso a dar vueltas alrededor de la sala. –A Zim también le alegra verte MiniAlce. Y si tú y G.I.R. son tan amables de dejar solo al Dib para que pueda descansar, se los agradecería mucho.-Ante esto, ambos ayudantes comprendieron a la perfección y se salieron para hacer cosas que solo los ayudantes saben hacer. Lo más seguro es que se fueran a alguna discoteca a bailar con la demás gente humana.-Recuestarte en el sofá Dib, te servirá para reponer tus fuerzas y para que puedas dormir un poco

-Gracias Zim ¿Pero qué hay de ti? ¿Tú no duermes?

-Duermo muy poco en realidad; Nuestra raza solo duerme cada vez que en tiempo terrícola se cumple un mes

-Eso si es estar bastante tiempo despierto

-Zim permanece mucho tiempo despierto porque puede hacerlo, en cambio tú no, y por eso debes descansar

-¿Y qué harás entonces?

-Iré al laboratorio a reparar lo que falte. Solo espero no hacer mucho ruido para no despertarte

-Eso puede esperar, la verdad es que no quiero que me dejes solo. Acorrúcate conmigo, solo hasta que el sueño me venza y luego iras al laboratorio-Dib se recostó en el sofá, poniendo su cabeza en el respaldo para los brazos y espero a que Zim se acomodara junto a él

-¿Acaso le temes a la oscuridad o qué?

-¿Debo interpretar eso como un "No"?

-Zim nunca dijo que no se acorrucaría contigo-Fue entonces a hacer espacio en aquel sofá para poder acomodarse junto a Dib y recargar la cabeza en el pecho de este. Ahí Dib aprovecho la oportunidad para poder recorrer con sus dedos índice y pulgar las antenas de Zim de arriba a abajo

-N-no hagas eso Dib-Le dijo Zim mientras se alejaba de él un poco asustado

El humano se incorporó en el sofá para sentarse-¿Por qué no?

-Es que…se siente raro

-¿Cómo qué raro?

-No se…solo se siente así y ya

-Pero para mí, tus antenas se sienten…suaves. Pero si no quieres, entonces dejare de tocarlas

Zim se sonrojo por lo que Dib le dijo-Yo…bueno, la verdad es que si el Dib toca las antenas de Zim…Zim siente cosquillas, pero a la vez Zim se siente relajado

-Entonces deja que te ayude a que te relajes más. Porque debió ser difícil enfrentarte a Tak como lo hiciste y debes estar agotado-Ante esto Dib llevo su mano a una de las antenas de Zim, el otro cedió y se dejó llevar por la sensación tan agradable que lo embargaba. De un momento a otro ambas manos del humano ya estaban acariciando las dos antenas del alíen y este no pudo evitar soltar un gemido, pues le pareció que aquel masaje era algo placentero. Paso sus brazos por encima de los hombros del otro para mantener el equilibrio mientras se mantenía hincado en el sofá

-Esto se siente muy bien-Dib al oír esto y no ardo en caer en cuenta de lo que estaba haciendo, por lo que dejo de acariciar las antenas de Zim inmediatamente- ¿Por qué te detienes Dib?-Le reclamo con voz triste

-Es que…perdón, creo que me deje llevar un poco y…m-mejor deberías ir a reparar tu laboratorio-De nuevo un sonrojo aparecía en sus mejillas

-El Dib está actuando muy raro ¿Qué te ocurre? ¿Y por qué estas todo rojo de la cara?

-Lo que pasa es que no quiero…sobrepasarme contigo

-¿A qué te refieres con eso?

-En mi mente acabo de imaginar cosas…que tal vez no puedas entender

-¿Cómo qué clase de cosas?

-Cosas malas. Tú…me provocas pensar esas cosas malas y por eso sería mejor que no estuvieras cerca de mí

-¿Entonces Zim es una mala influencia para el Dib?

-No, no es eso

-¡¿Entonces qué es?!-Preguntó con desesperación

-¡No quiero decirte!-Le respondió con nervios y apartando la vista

-¡Díselo a Zim, te lo ordeno!

-¡Si tanto quieres, te lo digo entonces!-Tomó a Zim de las muñecas y lo empujó hacia atrás, haciendo que cayera recostado en el sofá, con Dib encima de él y con ambas piernas a sus costados-Zim, tú me haces pensar en hacer cosas malas, pero que a la vez se sienten muy bien y no se pueden evitar por más que quieras, como por ejemplo, el hacer esto-Fue entonces que Dib comenzó a frotarse contra Zim para apaciguar la erección que se le había formado en su parte baja e inmediatamente comenzó a gemir por la agradable sensación

-¡Dib, quítate de encima!-Le dijo Zim mientras intentaba soltar sus muñecas del agarre del otro. Sin embargo Dib no le hacía caso

-Zim te dije que… esto…no lo puedo…evitar…déjame un poco más-Muy en el fondo, Zim debía admitir que el que Dib se frotara contra él se sentía igual de bien que un masaje en las antenas. Le gustaba ver la cara de excitación del humano y los sonidos que salían de su boca eran muy extraños pero de igual forma le gustaba escucharlos. Pronto ambos estaban gimiendo al compás de sus movimientos; Eran los únicos sonidos que se escuchaban en el lugar.-Zim…di que me quieres…por favor

-Yo…yo…t-te…quiero…Dib

Y esos ojos que lo miraban y le pedían más de ese contacto, esos ojos eran algo que Dib bien podía pasarse contemplando toda la vida y nunca se cansaría; Es que eran tan lindos, ese color magenta tan bonito, podría llegar a convertirse en su segundo color favorito (Después del azul índigo, claro) No pudo contenerse y le dio un tierno beso. Deslizo una de sus manos por debajo del uniforme de Zim para acariciar su abdomen. Se sentía tibio. Le gustaba eso. Se le vinieron recuerdos a la mente de cuando ayudo a Zim a recuperarse de sus rasguños-Ya sanaron tus heridas ¿Verdad?

-Sí, Zim ya está mejor. Te lo agradezco-Dijo jadeando, pues apenas y se empezaba a recuperarse de lo que estaba haciendo con Dib

-Hazme lo mismo Zim…tócame- Ambos tuvieron que hacer una pausa para alejarse el uno del otro y Zim entonces obedeció y comenzó a desabotonarle la camisa para dejarle al descubierto y procedió a lamer con su lengua un pezón y hacer círculos alrededor del otro con su dedo hasta dejarlos duros. Dib se encargó de hacer lo mismo con una de las antenas de Zim y se la metió a la boca para recorrerla con su lengua también-¿Nunca antes has hecho esto, verdad?-Zim negó nervioso con la cabeza-Eso me alegra-Los dos continuaron en esa posición hasta que Zim hablo:

-Dib…hace un rato, cuando te frotabas contra Zim, sentí algo grande y duro entre tus piernas ¿Qué es?

- Dib se puso nerviosos ante ese comentario-Es…es mi aparato sexual. Nosotros los humanos lo usamos… para reproducirnos

-Zim siempre ha tenido curiosidad por cómo se reproduce tu especie

-Bueno…eso es lo que tú y yo estamos haciendo ahora

-¿D-de verdad? ¡¿Zim se está reproduciendo con el Dib?!

-No Zim. Con dos seres del mismo sexo la reproducción no se dará nunca. Aunque aun así yo podría mostrarte como iniciamos ese proceso

-¿En serio?-En respuesta a eso Dib comenzó a besarlo desesperadamente. Zim en un principio parecía asustado por aquella acción pero después comenzó a dejar que Dib continuara con eso. Zim se separó de el para poder decirle:- A Zim le gustaría ver tu aparato sexual, Dib-El chico comenzó a desabrochar su cinturón lentamente y después la cremallera, solo para ver la cara de ansiedad de Zim, se le veía muy impaciente por mirarle su parte más íntima. De repente el comunicador en la muñeca de Dib comenzó a emitir un pitido indicando una llamada

-¿Acaso será Gaz?-Se preguntó

-No contestes Dib

-Pero debo hacerlo. Si es ella no quiero que se moleste más de lo que ya debe estar si no le contesto. O incluso podría ser mi papá

-¿En qué planeta le vas a interesar a tu familia Dib? No es por ofender pero es la verdad, ellos nunca se preocuparían nunca por ti como para llamarte

En verdad lo que Zim dijo era cierto, la familia de Dib no se preocupa por él, ni en donde esté, ni nada de lo que haga. El chico observo al alíen por unos cortos segundos y luego le dijo:-Tal vez tengas razón. A ellos no les importo pero…tal vez este es el momento en el que si lo hacen-Se decidió por atender la llamada presionando un pequeño botón con su dedo índice, y en la pequeña pantalla se pudo ver la cara de su padre:

-Hijo, no sabes lo furioso que estoy contigo en este momento; Llego de los Laboratorios Membrana, me dirijo a revisar que Gaz y tú estén durmiendo en sus habitaciones, y me doy cuenta de que no estás en casa ¿Entonces en dónde? Dime

Amm…pues…no te lo dije antes pero…la verdad es que…fui a una fiesta que se organizó por parte de la escuela

-No me mientas Dib, tú y yo sabemos que nunca te invitarían a una fiesta

-¡No te miento, es la verdad!

-Lo sea o no, ya es muy tarde como para que sigas en las calles tu solo. Quiero que regreses ahora, o me veré forzado a activar el localizador que te implante en tu gran cabeza cuando eras un bebé para saber dónde estas

-¡¿Qué?!

-N-no…no es nada…no dije nada solo…ven a casa y ya-En ese momento la transmisión se terminó

-Creo…que debería irme

-Pero creí que te quedarías con Zim-Le dijo con voz triste

-Ya oíste a mi padre, está enojado; Mejor no me gustaría hacerlo esperar más tiempo

-Ah claro, ya entiendo;-Comento con voz seria- Quieres darle gusto a tu progenitor humano para que al poco rato solo vuelvas a ser un estorbo, para él eso es lo que eres y tu bien que lo sabes

-No sabes lo que dices-Aparto la mirada un poco disgustado por el comentario

-¡Claro que Zim sabe! Pero si no piensas escuchar será tu problema. Ya verás cómo después vendrás arrepentido pidiéndole disculpas a Zim por haberte ido humano tonto

-No te pongas así. Solo iré a casa y mañana regresare a verte

-Bien Dib, date cuenta de que ya es "mañana". Son las dos y media AM. Entonces si en verdad cumples tu promesa, estarás aquí pronto

-Sí, como tú digas-Se subió la cremallera y se abrocho el cinturón; También se colocó su camisa para terminar vistiéndose de nuevo. Sin decir nada más se dirigió a la puerta para retirarse. Valla, ¿Qué les parece? Tiempo atrás Zim fue testigo de que Dib bajo la hipnosis tumbo aquella puerta de una sola patada, y sin embargo ahí estaba de nuevo. El alíen apostaría hasta su mismo PAK a que MiniAlce reparó la puerta solo y la coloco de vuelta en su sitio ¿Cómo lo hizo? Para ser honesto, Zim seguramente jamás terminaría de comprender como es que ese pequeñín logra hacer tantas cosas en tan poco tiempo

"Que a ese tonto humano no se le olvide que Zim al menos le ha dicho te amo (Cunado le dio su primer beso) y te quiero (Cuando Dib se lo pidió) en un solo día; Su padre y su hermana ¿Cuándo lo han hecho antes? Es por eso que sé que volverá… sí que lo hará; Vendrá arrepentido rogándole a Zim una disculpa"

Zim bien podía tener toda la razón del mundo entonces, y aun así Dib ya estaba camino a casa. Observaba las casas que iba pasando, solo para distraerse con el paisaje. De vez en cuando levantaba la vista hacia el cielo porque las estrellas sí que se notaban esa noche, no como otras, que gracias a tanta contaminación lumínica le hacía imposible mirarlas cuando quería hacerlo. "Ahí está el planeta venus". A Dib ya se le hacía muy fácil identificar las constelaciones por su nombre y a los planetas también, ese era un don que él poseía a diferencia de la demás gente ignorante a la cual no le interesaba para nada la astronomía. Un claro ejemplo de ese tipo de gente era su mismo padre, no importaba cuanto él fuera el científico más reconocido en el mundo, si ni siquiera podía aceptar que a su hijo le gustaran las cosas paranormales, eso lo hacía ignorante por no creer en las cosas que no puedes ver; Si bien un átomo no se observa a simple vista, y aun así se acepta que existe ¿No sería correcto que ocurriera lo mismo con entes sobrenaturales? En esos momentos Dib también estaba muy enojado con él ¿Por qué hubo de interrumpirle en aquel preciso momento en el que estaba con Zim? Eso era tener mala suerte y comenzó a maldecir por lo bajo. Tan distraído estaba en sus pensamientos, que no se dio cuenta cuando ya estaba en frente de su casa. Atravesó su jardín hasta llegar a la puerta y giró la perilla para abrirla lentamente para evitar hacer ruido. Estaba decidido a irse directamente a su cuarto sin siquiera molestarse de encender las luces para poder ver; En eso fue que una voz lo distrajo:

-Para ser sincero, creí que tardarías más tiempo en llegar

-Ay, por favor, no estaba tan lejos de aquí-Respondió con un tono de molestia. Con una de sus manos buscó el interruptor de la luz para encenderla y ver mejor a la persona que le hablaba

-Ahora bien hijo, si en verdad estabas en una fiesta como dices, al menos pudiste haber regresado cuando terminó; Gaz me dio la queja de que la llamaste a las nueve y media, le dijiste que venias para acá y sin embargo mira la hora que es ahora

-Tranquilo, ya regrese-Dijo como si nada, encogiéndose de hombros-¡Ah! Por cierto, me sorprendió que me llamaras; Apostaría a que antes no lo hubieras hecho, a no ser por una buena razón ¿Cuál es, eh?

-¿Acaso necesito darte razones para que estés en casa?

-Ya no soy un pequeñito para que te estés preocupando por mí, tengo todo el derecho de salir a donde me plazca

-¡Pero yo soy tu padre, si digo que te quiero aquí en la casa…!-Ante este último comentario Dib rodo los ojos y negó con la cabeza, mientras interrumpió las palabras del Profesor Membrana

-Por favor ¿Cómo te atreves a proclamarte un padre cuando nunca has criado bien de nosotros dos? Nunca estas en casa

-Si no paso el tiempo suficiente con ustedes, comprendan que es por mi trabajo

-¡Si, así es papá! ¡Tu trabajo es el problema! ¡Le tomas más importancia a él que a nosotros! ¡Nos has descuidado demasiado! Gaz, por ejemplo estará a punto de llegar a la etapa de la adolescencia y cuando eso pase, te arrepentirás porque ella será quien ya no te preste atención a ti; Le da más importancia a sus videojuegos ahora y lo seguirá haciendo pero será por tu causa por no pasar el tiempo suficiente conviviendo; Y en mi caso yo…ya deje de prestarte atención hace mucho tiempo

-¡Ponte en mi lugar y ya verás cómo ser un científico reconocido no es nada fácil, es un trabajo muy atareado Dib!

-¡Ahí vas de nuevo, priorizando tu trabajo antes que a la familia! ¿Sabes qué? Analizándolo de otra forma, el que hace estorbo aquí soy yo. ¡Así que me largo ahora para no interferir contigo y tu aburrido trabajo!

-¡¿A dónde crees que vas?!-El Profesor Membrana dio unos pasos hacia enfrente intentando persuadir a Dib de no salirse de la casa

-¡Ya dije que me largo!-Dib cerró la puerta tan bruscamente (De verdad que no sabe cuidar adecuadamente a las puertas) para que su padre no intentara nada más y así él otro ya no hizo nada para detenerlo

-Va a volver tarde o temprano-Hablo el mayor para sí muy convencido

-Yo no lo creo-Hablo Gaz, quien había observado todo desde las escaleras del piso de arriba-Ese tonto siempre es bastante terco cuando se propone hacer algo y si dice que se larga, entonces se larga

-Gaz, deberías estar en tu cuarto durmiendo hija

-Ya sabes que por culpa de Dib termino despertándome por las noches como ahora. Pero estaré feliz de saber que eso no volverá a ocurrir-La chica se dio vuelta para irse a su habitación pero su padre la interrumpió

-Gaz…

-¿Qué?-Contesto con su característico tono malhumorado

-¿Cuánto escuchaste de la conversación?

-Todo. Y…si me disculpas, me gustaría, al menos por ahora, jugar un rato en mi consola de videojuegos antes de volver a acostarme. Y a propósito, aunque no lo creas…concuerdo con Dib, papá; Su no haces algo vas a perderme también; Te recomiendo que hagas un esfuerzo si no quieres que deje de prestarte atención-Dijo aquello para así regresar a su cuarto. Esto último dejo al Profesor Membrana muy atónito, jamás hubiera esperado que su hija pequeña, su adoración, le hablara de esa forma. Ya podía considerarse un hombre el cual le fallo a sus hijos y eso le bajo bastante el autoestima, se sentía pésimo ¿Y a donde se suponía que su hijo iba a parar? Al menos él no estaba enterado de que Dib tenía planeado regresar a la base Zim, ya iba camino de regreso hacia allá y aun así no dejaba de estar molesto con su padre y más que nada por interrumpirles cuando ambos estaban juntos

"Nunca debí salirme de ahí"-Pensaba e chico. Caminaba con un paso apresurado, no veía el momento de estar de nuevo con Zim; Acelero incluso un poco más su paso a tal punto de estar corriendo para llegar pronto y aunque comenzaba a cansarse no debía darse por vencido, después de todo la base de Zim quedaba solo a unas cuadras más. Finalmente lo logró, llego fatigado pero llegó al fin y al cabo. Atravesó el jardín y con su mano golpeteo la puerta para que Zim le abriera

-Ah…solo eres tú-Dijo con algo de enojo y decepción- Zim sabía que volverías de todas formas para disculparte

-¿Quién más iba a ser si no? Además no vine a disculparme

-¿Ah no?

-No. Yo vine porque prometí que regresaría antes de que amanezca. Aquí me tienes.-Zim apenas y guardo unos pocos segundos en silencio con una mirada seria, pero finalmente se decidió por hacerse a un lado y dejar pasar a Dib. Una vez adentro este añadió:-A propósito, quería decirte que tenías razón acerca de lo de mi familia; Sé que te gusta saber que tienes la razón

-Es obvio que Zim tiene toda la razón… ¡Porque yo soy Zim!-Dib se rio ante esto, y es que le gustaba el como Zim hablaba de sí mismo en tercera persona. –Y…oye… ¿Para qué era que tu padre te quería?

-Eso no importa ya. De todas formas no voy a volver con él

-¿Y eso por qué?-Dib solo bajo la mirada sin intenciones de querer responder a la pregunta-Está bien, no le digas a Zim si no quieres; Te comprendo

-Te lo agradezco mucho-Dijo con una sonrisa

-De nada-Le respondió-¿Y sabes una cosa? Creo que sería bueno si descansaras de una vez

-¿Me acompañaras?

-Mmm…no-Se ruborizó por tal comentario- Pensándolo bien creo que Zim debería estar en el laboratorio. Así que no me esperes-Diciendo esto se dirigió a la cocina en donde su ascensor que aparentaba ser un inodoro lo llevo hasta allá

-Ah-Dib soltó un suspiro con una sonrisa en su rostro. Paso ambas manos por atrás de su nuca y volvió a acostarse en el sofá mientras cerraba sus ojos para dormirse-En verdad me hace feliz el pasar tiempo con Zim-Concluyó.