Capítulo 3: El descubrimiento de una nueva estrella, nuestra promesa.


-3 años y medio después, Miércoles, Verano-

-Mamá, ya llegué – saludé como siempre y fui a la sala a buscar a Viktor, pero este no se encontraba ahí - ¿Dónde está Viktor mamá? A esta hora usualmente no ha terminado sus clases

- Bienvenido Yuuri, Vicchan salió hace un rato con su bicicleta, pero no me dijo dónde – Caminó hacia mí y tomó mi mochila – Quizás si te apuras puedas alcanzarlo

- Mamá eso es imposible, él va en bicicleta – reí mientras caminaba hacia mi habitación. Allí me quité el uniforme y me puse ropa deportiva – Mamá, Mari-nee, voy a salir a la pista – dije saliendo de casa con una gran sonrisa al recordar las cosas que habían pasado estos últimos años. Es realmente gracioso ver cómo hora es Viktor quien patina mucho mejor que yo, si fui yo quien lo enseñó.


Con el tiempo Viktor tomó confianza con la familia, ya no huía nada más veía a Mari, la última en ganarse su confianza. Enseñarle a Viktor hablar fue bastante sencillo pero a caminar fue un reto, al ser más grande que yo cuando daba un paso las piernas se le volvían gelatina y tropezaba, se aferraba a mí y terminábamos en el suelo, parecía un cervatillo recién nacido. Respecto a la enseñanza pensamos que lo mejor para él sería recibir lecciones en casa de los primeros grados escolares y resultó que aprendió todo o casi todo sin problemas y terminando por desarrollar un cariño especial por los idiomas, solo con aparentes 15 años sabía hablar japonés, bastante bien el inglés, algunas cosas en francés y ruso sin embargo se le daban fatal las matemáticas, terminaba con dolor de cabeza tras cada clase y siempre al final era yo quien lo ayudaba con sus deberes así como él a mí con inglés.

De algo que nos dimos cuenta muy rápido es que Viktor no se transforma en tritón en agua dulce, así que le preparamos una habitación especial para él donde pudiera estar en forma humana o tritón cuando quisiera.

Presentarle a Yuko, Takeshi y las demás personas Viktor fue un poco caótico, gracias al poder de papá como político y tener contactos en muchos lugares logramos crearle una identidad, fue bautizado como Viktor Nikiforov hijo de Irina y Vladimir Nikiforov, nacido el 25 de diciembre de 1988 en San Petersburgo Rusia, huérfano a los 2 años a causa de un accidente automovilístico que cobró la vida de sus padres, luego pasó a un orfanato donde 4 años después fue adoptado por un hombre mayor amigo de Toshiya que lo cuidó como a un hijo, pero desafortunadamente murió de causas naturales dejándolo al cuidado de su mejor amigo. Si se veía bien esto no parecía nada creíble pero precisamente al estar tan torcido el mundo es que lo increíble muchas veces resulta verdadero, así que rezamos para que se lo creyeran las demás personas.

Solamente hicieron falta 5 min para hacer notar a todos los que estábamos en la pista del Ice Castle que Viktor era un prodigio del patinaje, lo sencillo que le resultaba deslizarse sobre el hielo para ser su primera vez, los adultos se quedaban impresionados de la belleza pura de esos cabellos plata moviéndose libremente por la pista como si el hielo y él fueran uno solo y se conocieran desde años. Ver a Viktor en ese momento fue percatarme como surgía una bella flor de hielo que nunca moriría, fue sentir un calor agradable en mi corazón y me encontré deseando ver más de esa magia que te absorbe y no deja que apartes la mirada. Desde entonces un antiguo patinador comenzó a entrenarnos y participamos en algunas competencias locales para niños, donde Viktor siempre ganaba, pero no me molestaba porque sé que él es hermoso y su talento es innegable, es tierno ver como aún se disculpa cada vez gana una competencia pero siempre le digo que se enorgullezca que ya habrá una nueva oportunidad para mí y él termina poniendo una cara de enfado muy hermosa como para pensar que está enojado, simplemente bello.


- Es extraño ver tantas personas en el Ice Castle en mitad de semana y extranjeras ¿Sucederá algo? – me pregunté entrando a la zona donde está la pista de hielo donde tal como pensé se podía ver a Viktor patinar.

Me acerqué lentamente a la valla de contención para observar cada detalle, cada salto, cada pirueta. Juraría que en un momento logré ver un par de hermosas alas blancas saliendo de su espalda, se veía como un angel, uno que en vez de bajar del cielo surgió del mar mostrándose delante de mí con su verdadera forma en su máximo esplendor. No sé cuándo fue que me perdí viendo su fino rostro agitado, cubierto por una ligera capa de sudor así como en sus labios ligeramente abiertos en busca de aire…

-… ri

-…-

-… uri

-…

-Yuuri ¿estás bien?

-… ¿huh?... ¡perdón, estaba distraído! ... ¿Q…qué de…decías? – ¿cómo fue que llegó a mi lado tan rápido? Tuve que controlarme para no poner una mano sobre mi pecho del susto. No conozco la tele transportación entre los poderes de Viktor

- ''Yuuri ¿estás bien?'' Eso pregunté… ¿Qué tal te pareció la nueva rutina que estoy perfeccionando?...nee ¿Qué opinas Yuu~ ri? – agarró una de mis manos mientras preguntaba con una sonrisa acorazonada y se me acercaba peligrosamente

-Yo pues….- me sonrojé cuando nuestras caras estaban muy cerca ¿Por qué eres tan malditamente lindo que me haces avergonzar?

- por supuesto que le encantó, solo hay que ver su cara – me volteé hacia la derecha para ver a Nishigori y a Yu-chan riéndose. ¿Tan concentrado estaba en Viktor que no los vi llegar?

-Takeshi-kun no molestes a Yuuri, que nosotros estábamos igual de encantados – Yu-chan como siempre salvándome

- No como Yuuri, él es todo un fanboy hasta le salían corazones de los ojos - Me sonrojé con lo que dijo. ¿Alguna vez has querido matar a un amigo? Porque yo sí. Al final no respondí nada y giré mi cabeza tímidamente hacia Viktor que lo único que hacía era reírse de las cosas que decían los demás

- Viktor ¿no has pensado volverte patinador profesional? – Esa pregunta que hizo Yuko me sacó de mis pensamientos para prestar atención a la cara de Viktor. Al parecer Yuko tomó a Viktor con la guardia baja, parecía estar valorando algo porque tenía su mano aguantando su mentón

-sí, la verdad me gustaría ser profesional. ¡Entraría en competiciones y sorprendería a muchas personas con lo que me gusta, ganaría medallas y tendría fans! ¡Yuuri, a que sería genial! - la expresión de entusiasmo en la cara de Viktor es grande, sus ojos zafiros brillan haciéndolo ver más hermoso. – Aunque eso de ganar medallas suena muy ególatra

- No creo Viktor, patinas realmente bien solo con un poco de entrenamiento, he visto a muchas personas que pasan mucho tiempo para aprender a patinar pero para ti fue en un segundo, definitivamente tienes talento, así que lo de las medallas sería un hecho – Nishigori sonaba muy convencido con sus palabras

- Takeshi tiene razón Viktor – dijo Yuu-chan

- Yo también opino lo mismo Viktor – se escuchó la voz de un hombre ya mayor de los que estaban en la recepción que se acercaba a nosotros y hablando en ingles pero tenía un marcado acento ruso – Así como mismo dijeron tus amigos Viktor, tienes un potencial nato que no debe ser desperdiciado ¿Quieres medallas, sorprender a las personas, fans? Puedes conseguirlas todas si te unes a mí.

- Gracias por el alago pero ¿quién es usted? – Viktor sonaba un poco enfadado pero el hombre no pareció notarlo

- Soy Yakov Feltsman, entrenador profesional perteneciente a la Federación rusa de patinaje artístico y vine a Japón por el rumor de un prodigio de patinaje masculino y al parecer ese rumor era cierto – Su voz sonaba orgullosa - ¿Aceptarías mi propuesta de convertirte en patinador profesional y representar a Rusia?

-Agradezco su oferta pero no es necesario – Viktor se giró para irse

¿Cómo sería Viktor de patinador profesional dentro de unos años? Me pregunté e imaginé al cerrar los ojos a Viktor adulto patinando una coreografía muy elaborada, al terminar verlo recibir un ramo de flores junto a una medalla de oro que era colgada en su cuello y contemplar como lucía su mejor sonrisa mientras era aplaudido por la multitud. ¿Todo esto sería real si Viktor dijera que sí?

- Viktor espera – lo tomé del brazo evitando que se fuera, este me miró dudoso pero pude ver la indecisión en sus ojos – C…creo que sería u…una buena oportunidad para ti, de…deberías escucharlo al menos – Tartamudeé, no, Viktor necesita apoyo en estos momentos necesito ser firme, esto puede significar su vida

- Yuuri… - susurró mirándome inquieto, al parecer adivinó mis pensamientos – Bien, escucharé lo que tiene que decirme

-Buena decisión, resumidamente tendrías que ir a San Petersburgo, allí hay una pista acondicionada para los entrenamientos, el material se te suministrará hasta que seas capaz de pagarlo por ti mismo, por supuesto podrás continuar tus estudios. El entrenamiento será riguroso pero no algo a lo que no te puedas adaptar en un tiempo. ¿Qué opinas muchacho?

- Suena bien… lo pensaré – Viktor aunque intentara esconderlo estaba emocionado

- Excelente, el viernes en la mañana estaré en el aeropuerto de Fukuoka para volver a Rusia, espero una respuesta hasta entonces – sacó de su bolsillo una tarjeta y se la entregó a Viktor – Llámame cuando te decidas

-¿Tiene que ser tan pronto? – su voz sonó preocupada

- Lo lamento hijo, pero soy un hombre ocupado y tengo que entrenar a otros chicos, bien espero una respuesta satisfactoria – sentenció alejándose.

- ¿Qué harás? – preguntó Yuko

-No sé, creo que por el momento lo consultaré con los Katsuki, Yuuri volvamos a casa –

- Sí

En la noche cuando terminamos de comer Viktor tocó el tema con mis padres, estos dijeron que lo apoyarían cual fuera la decisión, pero que no debía negar una oportunidad así para cumplir su sueño que no la desaprovechara. Al final la repuesta fue un sí, Viktor se iría el viernes a Rusia. Mamá le dijo que no contara a nadie que es un tritón porque lo podrían capturar para experimentar con él, este asintió a todo lo que le dijeron y entregó la tarjeta a papá para que hablara con el señor Feltsman de los detalles y le notificara la decisión que había sido tomada.

- Viktor ¿puedo pasar? – toqué la puerta y acto seguido el sonido de agua moviéndose

- Pasa – abrí la puerta y entré, Viktor estaba apoyado en el borde superior de la pecera especialmente diseñada para él, se lleva aproximadamente ¾ de la habitación hasta llegar casi al techo donde en la esquina está una escalera. La expresión del tritón es difícil de descifrar así que me senté la cama que junto con otros muebles y un baño conforman lo restante de habitación.

- Hola, hoy no hemos podido conversar mucho – dije nervioso

- Tienes razón – me contestó cortado mientras nos mirábamos a los ojos, un silencio incómodo se hacía presente en el lugar

- ¿Qué haremos mañana, será tu último día aquí en Hasetsu? –pregunté tratando de aligerar en ambiente cosa que funcionó bastante

- Quiero que el día pase como siempre, no se me ocurre nada especial para hacer – dijo sin pensarlo mucho - mientras pueda pasar el día a tu lado cualquier cosa está bien - se zambulló. Es idea mía o se sonrojó

Siempre me ha cautivado ver a Viktor debajo del agua porque su cabello platinado se vuelve largo, sube hacia arriba por la densidad y se mueve alrededor de él acariciándole la piel. Me gusta como su cola va cambiando de un rosa intenso a uno más claro. Sin pesar me acerqué, puse mis manos en el cristal para sentir la frialdad del agua, este al verme se acercó y lentamente colocó sus palmas al mismo lugar donde estaban las mías. Sus ojos brillan como zafiros relucientes quizás por estar en su medio natural, su rostro refleja una sonrisa tierna pero sin llegar a ser una acorazonada como cuando está feliz. Me volví a perder en un segundo en sus labios por enésima vez en el día, me pregunto por qué es que mi cuerpo reacciona así al tritón que tengo frente. Sin apartar ni un momento la mirada de sus rosados labios vi como estos se me comenzaban a acercar e inconscientemente hice lo mismo cerrado los ojos. Segundos después abrí mis ojos y me percato que su cara está muy cerca de la mía, nuestros labios siguen en los mismos lugares solamente separados por una capa de cristal. Nos alejamos y Viktor me observa con los ojos muy abiertos, como si hubiese tenido una revelación. Estoy tan concentrado en lo bello que me resultan sus mejillas sonrojadas y su boca entreabierta de la impresión que no sé qué expresión tiene mi cara ahora mismo, pero pienso que sea sorpresa.

- Vi….Viktor yo… está bien ha…hagamos lo que dices mañana….yo… yo me tengo que ir, buenas noches – balbuceé alejándome del cristal como si tuviera fuego y saliendo de la habitación. ¿Qué demonios pasó allá adentro? Pensé recostado a la puerta cerrada. Mi cuerpo no se he comportado nunca de esa manera ¿Por qué justo ahora? ¿Por qué justo cuando se va?


La mañana y tarde del jueves fue como los últimos días, sin cambios excepto porque Viktor y yo estábamos muy callados. Quería hablar con él pero cada vez que lo intentaba recordaba el beso indirecto que nos dimos ayer y las palabras no me salía de la boca e igual este no se acercó a hablarme ¿se habrá enojado? No quiero que Viktor se vaya estando peleados.

- Vicchan espero que te cuides mucho cuando estés allá en Rusia – dijo Mamá

- Eso haré, muchas gracias – este respondió con una sonrisa a mi madre, sonrisa que no ha dirigido en todo el día a mí

- Yuuri que tal si aprovechan lo que queda de atardecer y van a dar un paseo - ¿Mamá por qué te empeñas en dejarme solo con Viktor, no ves que no quiere hablarme?

- Uhm… yo – dirigí tímidamente mi mirada al tritón

- Me parece bien. ¡Vamos Yuuri! - me tomó del brazo y me empujó hacia la salida

- Viktor más despacio ¿por qué tanto apuro? – pregunté rompiendo la autoimpuesta ley del hielo mientras seguía siendo arrastrado

- Hay algo que necesito decirte – su voz sonó seria.

En su momento Viktor me soltó y comenzó a correr hacia la playa, así que hice lo mismo obviamente llegando minutos después pues al ser todavía muy pequeño mi cuerpo no se ha desarrollado todavía.

- Iuuri~ caminemos un rato por la playa – pronunció infantilmente comenzando a caminar. ¡Qué bien! no está enojado como pesaba – Yuuri ¿por qué estás tan callado?

- Uhm… solo estaba pensando que no te ves enfadado como esta mañana – dije tratando de restar importancia al asunto. Me miró como si me hubiese salido otra cabeza. - ¿Qué?

- Hum Nada… solo que no podías estar más lejos de la realidad, en la mañana estaba pensando sobre lo difícil que sería alejarme de tu familia, de lo mucho que me han dado y especialmente… de ti – su voz grave y su mirada clavada en mis ojos me hicieron sonrojar - llegué a pensar de que el enojado eras tú, no te me acercaste en todo el día – apartó la mirada como si se estuviera retractando de sus anteriores palabras, incluso su voz volvió a ser cantarina como siempre.

- No es que estuviera enojado, es solo que no podía sacarme de la cabeza el b… ¡el que te vas mañana! – Eso suena raro Yuuri, contrólate. Es solo un beso indirecto, solo eso… sí solo eso

- Uhm… así que es eso… - sonó algo decepcionado… - Yuu~ri ¡démonos un chapuzón!

- Espera Viktor aquí es peligroso ¡no te quites la ropa! – A veces me pregunto cómo puede ser tan descuidado – Más adelante hay una zona donde no hay personas porque hay rocas muy grandes, ¡vamos conozco un lugar donde no hay y puedes bañarte sin preocuparte que te vean!

- Perdón Yuuri, sabes que soy olvidadizo – tras caminar un rato llegamos al lugar – Bien, en marcha

- ¿¡Vi…Vi…Viktor que haces!? – me escandalicé y volteé la cabeza en sentido contrario. Viktor se había bajado los pantalones junto a su ropa interior

- ¿Hum? ¡Ah! Perdón Yuuri, se me olvida que eres muy tímido, pues… ja ja obviamente me estoy quitando la ropa para que no se rompa cuando me convierta en tritón. Eso ya deberías saberlo – su voz sonaba divertida ¡Qué vergüenza, de verlo desnudo lo olvidé!

- Cierto – seguí esperando a que me diera la señal de voltearme, señal que llegó cuando este dio un clavado dentro del agua

- Vamos Yuu~ri, el agua está deliciosa ni muy fría, ni muy caliente – sonaba tentadora la oferta así que no lo hice esperar más, me quité mi ropa deportiva y lentes quedándome en ropa interior e inmediatamente saltando al agua

- Tienes razón el agua está genial – con mis manos llevé mi rebelde cabello mojado hacia atrás - ¿Uhm? ¿Qué sucede Viktor?

- ¡Wow! Te vez diferente con el cabello así, luces mayor, luces… – me miró asombrado

- ¿Tú crees? ¿Luzco que Viktor…? – Me le acerqué, lo tomé de la barbilla lo más seductoramente que un niño de 11 años y medio puede hacer, gracias a que estamos en el agua la broma me puede salir porque si es en tierra llegar a su altura sería difícil.

-Sí… luces… luces menos ilegal – Tan pronto como lo dijo se zambulló ¿Ilegal? ¿Eso qué significa?

- Vamos Viktor sale, no sé qué significa ilegal ¿Qué es eso? Nee Viktor – lo zarandee hasta que salió

- ¿A que no me atrapas? – Tan pronto lo dijo nadó lejos de mí

-¡Oye espera ahí! – Estuvimos retozando por al menos 20 minutos hasta que por el cansancio del tritón nos sentamos en la orilla de la playa – Ahora si me diras que significa ilegal

-Nop – dijo serio pero rápidamente su expresión volvió a ser la misma de siempre y me sonrió

-Está bien pero eres malo, no me lo quieres decir – fingí un puchero y le di un codazo por el costado, rápidamente este soltó un gemido de dolor

- Auch Yuuri, no me hagas daño, mis branquias son muy sensibles – Su voz sonó juguetona

- ¡Perdón!¡perdón! ¡Lamento si te lastimé! – me arrodillé suplicando por mi vida

- ¡Oh! ¡Japanese dogeza! … Yuuri… levántate, ha sido una broma, la verdad no me dolió solo me hizo cosquillas – Alcé mi cabeza y rápidamente este pasó su mano por mi cabello revolviéndolo

-¡Tú! ¡Mal tritón me voy a vengar! – En un segundo lo tumbé en la arena y me coloqué encima de él haciéndole cosquillas

- Jajajaja Yuu…jajaja…Yuuri vasta jajaja ¡Me rindo me rindo! – suplicó y solo a la cuarta vez me detuve poniendo mis manos en su pecho y observando sus branquias

-¿Qué sucede Yuuri quieres tocarlas? – levanté la vista, este me veía con una sonrisa de medio lado ¿Soy tan obvio?

-¿Pu...puedo? – pregunté sonrojado evitando observarlo

- Por supuesto – tomó una de mis manos la besó en los nudillos con ternura y la colocó en su costado justo en la hendidura donde comienza la primera branquia

- Son muy suaves – dije pasando un dedo por la hendidura que se iba abriendo y cerrando cada vez más - ¿Viktor estás bien?

- hmn…sí... es solo que… se siente bien... – su cara estaba tiernamente pintada de rosado al igual que sus labios estaban entreabiertos invitándome a acercarme. – Yu…Yuuri

- Viktor… - toqué suavemente la aleta de su oreja y este se removió cerrando los ojos

- Yuuri… – su cara se me fue acercando, instintivamente la mía también a la suya. En mi cabeza suenan alarmas para que me detenga pero las ignoro. Nos vamos acercando poco a poco y llega un momento donde logro sentir su aliento, nuestra bocas están a menos de dos centímetros de distancia y siento como mi corazón late a punto de infarto. Solo Viktor me hace sentir de esta forma. Que suceda lo que quiera…

-¡Woof! ¡Woof! – me alejo como si Viktor fuera una mina a punto de explotar y coloco una mano ocultando mi sonrojo. ¿Qué estábamos a punto de hacer? ¿No es algo que debería hacer con la persona que ame?

- Mira Yuuri es un perrito ¡a que es muy tierno! Ja ja ja Para…- levanto mi vista para ver una escena imposiblemente tierna, el pequeño perro café lamía la cara del tritón y este se reía tratando de detenerlo si muchas ganas.

- Ven pequeño… ven, no molestes a Viktor – esté como si entendiera mis palabras se acercó a mí, jugamos un rato en la arena y luego se acurrucó en mis piernas

- Yuuri deberíamos volver, ya está anocheciendo – Vi como Viktor se me acercó vestido ya en forma humana

-Tienes razón pero ¿Qué hacemos con este pequeño? – pregunté, un perrito tan pequeño solo por una playa podría morir

- ¡Adoptémoslo que sea nuestra mascota! – canturreo feliz con una gran sonrisa corazón

- ¡Uhm! – Asentí felizmente – Espero que mamá nos deje tenerlo

- Seguro no se opondrá, además este pequeño se ve muy cariñoso, verás que de la nada se ganará el corazón de la familia

La mañana del sábado se fue por arte de magia entre preparar las cosas para el viaje a Fukuoka, llegamos a las 10:30 AM al aeropuerto y en lo que verificamos que toda la información estuviera en orden se nos pasó la hora en un abrir y cerrar de ojos

-Los pasajeros del vuelo a Rusia con escala en Suiza por favor acercarse a la puerta de salida –

-Vicchan, recuerda abrigarte que en Rusia hace mucho frío – mamá le colocó una bufanda alrededor de su cuello

- Ten mucho cuidado, recuerda que no debes decirle a nadie tu verdadera identidad – la voz de papá sonó preocupada – Te vamos a extrañar mucho hijo. Cuídate…

- Toshiya-san, Hiroko-san los extrañaré mucho – Se abrazaron, juraría que vi una lágrimas brillante salir de los ojos de Viktor, luego este me miró y sonrió tristemente

- Yuuri…Yuuri… te voy a echar de menos – me abrazó colocando su cara en el hueco de mi cuello, sentí como aspiró mi olor haciendo que se me erizara la piel

- Yo también… - lo abracé por igual, sentí un vacío cuando ese despegó de mí – Viktor yo…

- ¿Sí Yuuri? - me tomó de las manos y me miró esperando algo

-Yo… espero que te vaya bien, estoy muy feliz de que puedas ir al fin a cumplir tu sueño – le intenté sonreír pero lo que salió fue una mueca

- Yuuri escucha… lamento tener que irme, no me gusta dejarte así como así –pegó su frente a la mía mientras nos mirábamos a los ojos – Te quiero –

- Viktor debemos irnos – Yakov caminó hacia la puerta y desde allí lo llamó

- Adiós Yuuri – dijo dándose vuelta hacia la puerta donde estaba Yakov. Yuuri, reacciona Yuuri, Viktor se va, no lo volverás a ver, si no dices algo ahora te arrepentirás toda tu vida, además ha dicho que te quiere.

-¡Viktor espera! – Corrí a donde estaba y lo abracé por la espalda – ¡Te alcanzaré, prometo que te alcanzaré algún día! No importa cuánto tiempo tome, nos volveremos a ver otra vez sobre el hielo y en ese entonces tendré mi oportunidad de competir contra ti otra vez

- Yuuri – se giró, su rostro estaba imposiblemente rojo – Estaba esperando una respuesta así, una promesa de volvernos a ver. ¡Yo también te esperaré Yuuri, todo el tiempo que necesites!

Y sin más este besó mi frente tan amorosamente que no pude evitar soltar toda la presión que surgió hace estos dos días en forma de unas imparables lágrimas

-Shh Yuuri no llores, no lo hagas más difícil para mí por favor… no sé cómo actuar ante personas llorando –Me sequé las gotas que salían de mis ojos lo mejor que pude y con mis mejillas rojas de llorar me acerqué a el- así está mejor… ¿Yuuri?

Con toda la valentía que pude acumular me alcé de puntillas y le di un beso en la mejilla

- Yo también te quiero – susurré, luego salí corriendo hacia mis padres dejándolo descolocado y desde ahí agité la mano despidiéndolo


Holissss! Bien el capítulo 3 ya está terminado, me disculpo si me demoré en subirlo, escribirlo fue más difícil y agotador de lo que pensé. Si hay alguna falta ortográfica o algo que no se entienda me pueden avisar y yo lo corrijo. No tengo Beta y siempre publico después de revisarlo tres veces de promedio y pasarlo por el corrector ortográfico de Word.

Este capítulo trae una nueva portada así como separador (en Wattpad) creados por la fabulosa Eikoblaster o Tía Eiko para quienes la conozcan así ¡Eiko-san muchas gracias!. Creo que este capítulo contiene la cantidad de palabras de los otros dos anteriores juntos y más.

Cada vez intento librarme de la maldición de poner diálogos cada 5 segundos, termino escribiendo más de la cuenta XD

¿Opiniones del fic?

¿Qué creen que sucederá en un futuro?

Izania D Clarence fuera…