CAPITULO 2

El corazón de Candy se paralizo por las palabras de la tía abuela y al ver la determinación de su mirada cuando lo dijo. ¿Ella iría por Albert?. Una opresión se instalo en su pecho ¿acaso la tía abuela sabía lo que su corazón trataba dia con día de esconder? Trajo saliva y mantuvo su mirada- ¿Qué ha dicho tía abuela?- dudando de lo que escucho.

Ella suspiro y sus facciones se hicieron serias y sus ojos denotaba firmeza al igual que sus palabras- lo que escuchaste Candy quiero que vayas por William a Brasil y lo traigas de regreso- su mirada era firme y penetraba en el corazón de Candy oprimiendo a tal grado que pensó que su corazón se detenía

Ella rectifico su postura tratando de no caer al suelo de la habitación de la impresión- tía ¿está segura que debo ir yo, ¿acaso no sería mejor que usted fuera?-

Eloy movió la cabeza en signo de negación, alzo los hombros y cerro por unos momentos sus cansados ojos. Se acerco a ella y tomándole su mano derecha le hablo-Candy sobre estimas la intuición de esta pobre anciana-

Candy se apresuro a decir mientras sus ojos se abrían- no tía abuela- afligida por haberla hecho sentir mal, bajo su cabeza un poco- no era mi intensión, pero –

Eloy se mantuvo firme- lo vuelves hacer, mira niña déjame aclararte algo – su tono de voz era firme y denotaba no solo su edad si no poder de mando en cada frase- hace dos años que William partió y me hizo prometer que durante su ausencia te cuidara y velara por ti ¿ lo recuerdas?- ella asintió- el día que partió para New York tu mirada era triste- suspiro- al día siguiente te sorprendiste por que llegue al hogar de Ponny para pedirte que me acompañarás a tomar un té- alzo su mirada para recordar en su ente ese día, soltó una breve sonrisa salió de su boca- ese día estabas tan nerviosa como si fuera a devorarte viva, rompiste dos taza de mi juego favorito-

Candy se apresuro a hablar recordando la cara de la tía abuela esa tarde- lo siento, pero he repuesto las tazas-

La tía abuela soltó una carcajada, su memoria la llevo a la siguiente visita esa atolondrada llegaba con una caja muy extraña y su cabeza inclinado; estiro sus manos forzándola a tomarla y la abrió, viendo las replicas perfectas de sus tasas, levanto el rostro y le sonrió. Ahí comprendió que esa pequeña atolondrada de verdad tenía un gran corazón y a pesar de esa tímida sonrisa, una tristeza era perfectamente visible hay comprendió que el secreto que guardaba su corazón era más grande de lo que decía.

Continuo con su platica después de volver de aquel recuerdo- entendí que tu corazón es simple y delicado, la siguiente vez que me acompañaste a tomar el té, encontré porque mis sobrinos tienen una gran simpatía- sonrió- Candy tus ojos revelan tu alma niña-

Ella susurró al ser descubierta de tal forma- tía yo-

Sujeto la otra mano- ese día descubrí que la luz de tus ojos y tu alegría, también se fue en aquel barco a Brasil –

Sus ojos se abrieron ampliamente en aquel instante- tía abuelo yo puedo explicarle-

Eloy contesto- ¿explicarme Candy?- movió su cabeza en negación- la explicación que me tienes que dar la descubrí por mi misma al pasar estos 2 años- la vio fijamente – AMAS A WILLIAM-

El rostro de Candy se enrojeció por completo- yo, no se-

El tono de la tía abuela se elevó- ¿Qué no sabes?- si mano derecha soltó la de Candy y acaricio levemente su mejilla derecha-dime Candy ¿acaso tus noches no son largas desde que se fue?- ella asintió- ¿tus ojos niña no se nublan al pasar por algún lugar que frecuentaban?- ella trago saliva inmediatamente las palabras de la tía abuela eran verdad- las mañanas se hacen pesadas pero los atardeceres son los más difíciles al – se llevo las manos a su pecho- sentir como una tristeza inmensa llena tu corazón y esperas ansiosa la llegada de aquellas líneas que al leerlas solo acrecienten la pena-

Una lagrima traicionera bajo por su mejilla derecha y la voz se le hizo nudo en su garganta en un esfuerzo sobre humano logro articular unas palabras que apenas podía ser audible- lo que ha dicho es verdad- apretó los puños con tanta fuerza que la circulación se detuvo- desde que Albert se fue ese sentimiento de abandono, soledad y tristeza no se hido, las noches son un martirio y al releer sus cartas logro conciliar un poco el sueño- movió su cabeza – pero es inútil dormir por que en mis sueños esta él, despierto agitada y con lagrimas, pensando que nunca volverá y mi corazón cual flor en otoño, desprende poco apoco un pétalo al pasar los meses, a veces he pensado que será la última noche-se llevo las manos al pecho ante los ojos cristalinos de la tía abuela- que el dolor se terminara al amanecer y la carta que tanto he esperado llega- suspiro profundo – pero no es así y cuando al fin empiezo a serme a la idea de su abandono, el cartero trae unas cuantas líneas y vuelve mi martirio, contesto con lagrimas bañadas de dolor cartas largas que no quiero terminar y en cambio recibo solo unas cuantas líneas que en vez de mitigar mi dolor solo me llevan a miles pensamientos que ahogan mi juicio trayendo a mi miles situaciones donde la única que pierde el corazón soy yo-

El llanto de ambas fluyo como agua en sus mejillas y solo pudieron abrazarse la tía abuela no era sentimentalista pero al escuchar las palabras de aquella niña, donde más que palabras ponía su corazón termino por caer presa de aquel dolor e impotencia.

Ambas deshicieron el abrazo y limpiaron sus lagrimas- ve Candy y pídele una explicación por su ausencia, tráelo y recuérdale que aun tiene corazón, familia y algo mas valioso que los negocios y la estabilidad económica nunca debe estar por encima de la felicidad - ella asintió- en este tiempo mi niña he escuchado tu vida en tus platicas, has dejado pasar tantas cosas y otras más te fueron arrebatadas pero hoy tienes la oportunidad de luchar por tu felicidad- la tía abuela se giro y tomo de una mesa cercana un sobre y se lo entrego – esta es tu oportunidad de tomar las riendas de tu vida, ve y descubre si él siente lo mismo por ti- ella tomo el sobre

Con manos temblorosas abrió aquel sobre y reviso el contenido, su cara de sorpresa era evidente al ver un boleto de tren y uno pasaje de barco para BRASIL, rápidamente levanto su cara para encontrarse la mirada seria de la tía abuela- ¿pero esto?-

Ella le contesto seriamente- si son los boletos que necesitas para ir con él, ¿tomarlos o no es tu decisión Candy?-

Estaba petrificada ¿Qué podía hacer', ¿sería correcto ir? Cerro sus ojos por un instante un breve momento pero suficiente para tomar una determinación ¿esta vez podría tomar las riendas de su felicidad? ¿Podría pelear por buscar su amor? ¿O simplemente se quedaría a esperar por una oportunidad? Apretó entre sus manos aquel sobre, la tía abuela esperaba una respuesta, ella esperaba una respuesta de su corazón por un momento dudo que fuera real y por otro paso en su mente todos aquellos recuerdos que su corazón guardaba

La decisión estaba tomada, no había otro camino, ni otro sendero que seguir su vida seria marcada por unas palabras, solo una respuesta sus labios se abrieron, mientras la tía abuela estaba firme esperando. La tensión era mucha al igual que el silencio de pronto una ráfaga de viento ario una ventana y dejo entrar una dulce fragancia de rosas ¿rosas? Dijo en su mente y sonrió. Sus labios se abrieron y un sonido salió de ellos.