NUEVO DESTINO
¡HOLA! Veo que llamó la atención el capítulo, así que aquí está el comienzo de una larga y extraña historia ok no.
Por cierto, continuare FSN Hero pronto así que no se preocupen.
Fate pertenece a Type Moon y al genio de Nasu :'v yo solo soy un fan más.
Día 1: LA INDIFERENCIA DEL DESTINO.
Al abrir los ojos se encontró a sí misma en su lujosa habitación.
Era extraño, pero jamás se acostumbraría a vivir ahí y no en su vieja casa sin embargo como miembro de la asociación Tohsaka Rin debía permanecer en Inglaterra y cumplir sus obligaciones por muy estúpidas que fueran y si así es como las veía.
Ella cumplía con su deber sin ningún tipo de arrepentimiento, pero por algún motivo se sentía vacía.
Quizás tenía que ver con aquel suceso de hace ya hace 2 años… el día en el que ella mando a la tumba a una persona influyente en su vida.
Tras 10 años de haberse graduado del instituto ahora como una prodigiosa hechicera a sus 28, las noticias importantes llegaban a sus oídos.
Un mago desconocido utilizaba la magia deliberadamente involucrándose en conflictos ocurridos en varias partes del mundo y no había día en el que no se enterara de algo nuevo.
Se rumoraba que era una clase de mercenario más los detalles eran desconocidos, cuál fue su sorpresa cuando una noche en la que regreso a su vieja ciudad y se dirigió al cementerio para visitar a sus padres… lo vio.
FLASHBACK.
Frente a una gran lapida muy conocida por ella se encontraba una persona contemplando los nombres tallados.
Emiya Kiritsugu
Ailysviel Von Einzbern
Ilyasviel Von Einzbern
Un hombre con una gabardina y un gorro cubriendo su cabello observaba tranquilamente a la vez que volteaba en dirección de la recién llegada.
Tohsaka Rin reconoció esa energía mágica, solo conocía a un idiota así.
Al verse las caras miles de emociones los asaltaron sin embargo ella solo pudo congelarse.
Cabello blanco…
Ojos vacíos…
Su piel era más oscura…
Una altura y complexión indudablemente considerable…
-Tohsaka ¿eres tú? –
Incluso su voz…
Todo en él había cambiado como si en frente de ella estuviera alguien diferente.
Él ya no era el mismo chico amable y servicial que conoció en aquel fatídico evento...
Estaba claro que ese inocente chico estaba muerto y frente a ella estaba un frio asesino…
-Así que volviste Emiya-kun - Dijo ella fríamente al recuperar el habla.
- Si... has cambiado mucho. –
- ¿Qué esperabas luego de 10 años? –
El tono de voz de Tohsaka Rin marcaba desprecio, ahora mismo no sentía más que rencor hacia el hombre frente a ella.
Con 28 años ella ciertamente había crecido físicamente haciéndose más hermosa a la vista del sexo opuesto y sus coletas habían desaparecido dejando suelto su cabello.
-Entonces aquel incidente con la bomba en Irak fue cosa tuya ¿no? – Pregunta la castaña.
- ¿Lo sabes? –
- Toda la asociación de magos hizo un lio por eso y ahora eres el más buscado por ellos… se te ha considerado un hereje de clase S. –
El hombre no respondía pues no había nada que responder a eso.
-Puesto que es mi deber te mataría aquí mismo pero debido a lo que representa este lugar te dejare ir hoy. – Dicho esto la castaña le dio la espalda y empezó a caminar. – La próxima vez no seré tan indulgente así que no quiero volver a ver tu cara… Adiós Emiya Shirou. -
- Espera. –
Deteniéndose, pero sin dirigirle la mirada ella le pregunta:
- ¿Qué? –
- ¿Cómo están? -
- ¿Puedes ser más específico? –
La paciencia de Tohsaka Rin llegaba a su limité.
-Taiga y Sakura. – Dijo sin rodeos el albino.
- Ahora si te interesa saber ¿no? – La mujer suspira para luego seguir hablando. – Taiga… murió en un accidente automovilístico hace un mes. –
Tras decir esto los ojos del hombre casi se salían de su lugar.
Sin embargo, no dijo nada…
No sabía si era el shock de la noticia, tristeza o que simplemente no tenía ninguna palabra que decir.
-En cuanto a Sakura… una semana después de que te fuiste ella desapareció y no eh sabido nada de ella desde entonces. –
- ¿Qué? –
- La busque por meses y me adentre en la mansión Matou varias veces, pero no había rastro de nadie viviendo ahí. – Esta vez comenzó a caminar sin tener planeado detenerse otra vez. – Solo te diré que ambas sufrieron mucho tras tu partida… y yo también. – Dijo susurrando la última parte.
Volviendo a su soledad el hombre de pelo blanco mantuvo todo ese tiempo la mirada en el suelo.
END FLASHBACK.
Sumida en sus pensamientos la castaña volvió al evento que marco terriblemente su vida.
FLASHBACK.
Rodeado de muchas personas vestidas de negro…
En el centro de la sala un hombre atado caminaba hacia la horca llegando a la cima.
Luego de que las sogas rodearan su cuello el momento llego.
-Señorita Tohsaka, ya que usted fue quien logró atrapar al acusado ¿nos diría su nombre?-
La voz de otro hombre resonó en la sala dirigiéndose hacia la maga de ojos azules.
-No lo siento… jamás lo había visto en mi vida. –
Las palabras de la hechicera eran frías y rectas como siempre.
Ella así lo veía, ese de ahí no era más que un desconocido.
Él no era el chico que ella recordaba… no era la misma persona y por ende no le importaba.
Pero…
Justo antes de que la cuerda fuese soltada…
El hombre apresado sonrío abiertamente con esa característica inocencia que siempre había tenido.
Tohsaka Rin se paralizo al verlo y la imagen de un chico peli rojizo más joven y con la misma sonrisa llego a su cabeza, pero antes de que pudiese decir o hacer algo…
La vida de aquel mago cuyo nombre era desconocido para el mundo… se apagó.
END FLASHBACK.
Los recuerdos eran tristes, pero aprendió a vivir con ellos.
Luego de aquel evento, Tohsaka Rinde ahora 30 años, derramo lagrimas por última vez.
Ahora mismo tenía una misión asignada y debía volver a su viejo hogar para cumplirla.
¿Cuál era esa misión se preguntarán?
Cualquiera diría que cierto evento término tras la batalla de un joven y novato mago acompañado de un poderoso familiar con el objetivo de destruir la fuente de una gran destrucción.
Pero lo cierto es que ese joven cometió el mismo error que su antecesor…
Creyendo que todo acabaría… nunca previo que eso sería un sueño vacío.
Mientras la magia y los hechiceros existan siempre volverá.
La guerra por santo Grial volvería a tomar lugar dentro de poco, la mano izquierda de la mujer era la viva prueba portando sus recién adquiridos sellos de comando.
Considerando su situación actual, la asociación le permitió volver a Fuyuki y cumplir su rol como Master en la que sería la sexta guerra por el santo grial.
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Mientras tanto…
El sol iluminaba ciudad Fuyuki.
En el techo de un edificio con unos cuantos arboles dando la pinta de un jardín, una chica de cabello rosa tarareaba alegremente viendo el amanecer.
Un par de orejas se asomaban de su cabellera y una esponjada cola se movía de un lado al otro.
-¡Wooo! Por fin amaneció je je – Exclamaba felizmente. – Debo preparar el desayuno a Alisa-sama ante de que… -
- ¡Caster quiero comida! –
- ¡Kyaaaaa! –
El grito de una pequeña niña que parecía llegar apenas a los 12 hizo sobresaltar a la chica de cabello rosa.
La recién llegada vestida como la típica marinerita, mantenía una expresión seria en su rostro de muñeca, haciendo resaltar sus ojos violetas, su cabello negro permanecía suelto puesto que solo llegaba a sus hombros.
-¡Alisa-sama me asusto! –
- Es tu culpa por irte sin avisar y quiero desayunar. –
- Ñaaa está bien ya voy. –
Dicho esto, ambas se retiraron sin darse cuenta de que eran observadas.
-Así que esa pequeña es la master de Caster. -
La oscura silueta femenina susurraba oculta entre los arboles de aquel techo.
El sonido de una cadena arrastrándose retumbaba.
-Está a punto de comenzar… será mejor que le reporte a Sakura lo que eh descubierto. –
Dicho esto, la sombra desapareció del lugar.
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En la costa …
Un Yate se mecía con las olas del mar tranquilo.
-Ubwhaaaa estoy aburrida, sería más interesante si las olas fueran más salvajes. -
- Es una lástima, pero no podremos comenzar a movernos hasta que todos los servants sean invocados. -
- Por supuesto eso ya lo sé y no me importaría esperar un poco más. - Dijo la mujer sentada en un barril de sake. – Pero recuerda que yo solo trabajo si estás dispuesto a pagarme por ello master. -
- Si si si ya, te daré el dinero que quieras siempre y cuando me obedezcas al pie de la letra. – ¡Genial entonces trato hecho! –
- Bien entonces cuento contigo Rider. – Dijo el hombre castaño vestido con un traje veraniego blanco. – Me sorprendió el hecho de que fueras una mujer, pero comprobare tu fuerza cuando llegue el momento. –
- ¡Ja! Te mostraré lo que mi galeón dorado es capaz de hacer. -
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Edificio más alto de Shinto…
-Bueno ya eh explorado bien esta zona así que estamos listas. –
- Umu, estoy ansiosa porque comience. -
Observando el panorama se encontraban dos mujeres rubias.
- Desde ahora proclamo que la victoria será mía o dejo de llamarme Luviagelita Edelfelt Mojojojojo –
Tras de la mujer la otra rubia de vestido rojo la observaba con una pequeña gota de sudor en su cabeza.
-Master… -
- ¡Vamos Saber! – Grito con entusiasmo mientras comenzaba a correr.
- ¡Woa! ¡Espera! –
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Las horas pasaban y entrando la noche, Tohsaka Rin salía del aeropuerto y sin tomarse mucho tiempo se dirigió a su viejo hogar.
En el momento que entro a su sala la nostalgia la invadió y en seguida decidió preparar un poco del té que trajo consigo.
Sobrevivir a la guerra pasada había sido una proeza y ahora tenía el objetivo de hacerlo de nuevo.
Ahora lo más importante era invocar a su servant, aunque no contaba con un catalizador para esa tarea lo cual la enfadaba ya que era una costumbre involuntaria descuidar las cosas importantes en el último momento.
Espero un par de horas más hasta que dieron las 12 y decidió que eramomento de empezar.
Cuando iba rumbo a su sótano vio algo brillando en la mesa de su comedor y al tomarlo pudo ver que se trataba de un collar de oro con una joya verde incrustada.
No pudo evitar sorprenderse puesto que no tenía idea de donde había salido esa joya tan bella.
Comprobó que el collar no tenía ningún tipo de trampa o magia en ella y la coloco en su cuello.
Una vez en su sótano descubrió el círculo mágico que se encontraba dibujado ahí y empezó a concentrar su energía mágica esperando a que diesen las 2 am.
-Cielos… pensar que tengo que invocar un servant al azar. – Susurro molesta. – Como sea no importa quien salga de ahí, voy a ganar. –
Faltando unos minutos para la hora esperada, la castaña comenzó a recitar y activar sus joyas.
-Esta vez tengo que hacerlo mejor que la última. –
Tohsaka Rin ignoraba que clase de espíritu heroico seria su aliado sin embargo no le preocupaba.
Ella era una de las mejores en la asociación y sea quien fuese su servant estaba cien por ciento segura que con su energía mágica sería suficiente para invocar algo decente.
Aunque en el fondo era terca y esperaba invocar a un servant de clase Saber puesto que la última vez fallo con ese objetivo y lo más curioso es que ni siquiera recordaba que clase de servant tuvo durante la quinta guerra por el santo grial.
Mezclar plata y hierro.
Piedra para los fundamentos del gran duque de los contratos.
Mi gran maestro Shveinorg es mi antecesor.
Una pared para los vientos descendientes.
Las cuatro puertas deben ser cerradas y venir fuera de la corona.
Dejemos el camino de las tres horquillas al reino cíclico.
Encerrar…Encerrar…Encerrar…Encerrar…Encerrar.
Cinco veces para cada repetición.
Solamente destruye el tiempo encerrado.
"Anfang"
…Anuncio
Tu cuerpo estará bajo mi mando, mi destino será determinado por tu espada.
Sigue el llamado del Santo Grial.
Si tú obedecerás esta mente y esta razón, entonces responde a mi llamado.
Haz un juramento aquí.
Yo soy quien se convertirá en virtud en el más allá.
Yo soy quien determinará el mal en el más allá.
A través de los siete cielos sobre los tres grandes mundos.
¡Surge del círculo de control, guardián del balance!
Una vez terminado el ritual y la luz se desvaneció busco por toda la habitación a su servant sin poder encontrar nada.
-¿Eh?-
Y cuando estuvo a punto de decir otra cosa un detalle importante llego a su cabeza.
Era horario de verano y ella en ningún momento acomodo los relojes de su casa por lo que los relojes estarían atrasados una hora de lo que ella creía.
-Me lleva mi maldita costumbre de…. –
En ese momento una explosión azoto su sala y la mujer no pudo evitar sentir un deja vú aunque sabía que algo como eso no le había pasado en la ocasión anterior o es más ni siquiera se acordaba.
Al subir a su sala que desde luego dejo de ser una sala vio como una silueta de rojo estaba sentada arrogantemente en los escombros mientras apoyaba su pie en lo que parecía haber sido su silla favorita.
-¡Oye tú!- Gritó molesta a la persona sentada frente a ella. - ¡¿Qué rayos pasa contigo destruyendo mi casa de esa manera?! –
Luego de un minuto de silencio el desconocido hablo.
-Hmp, esto es tan irónico. – Dijo en un tono un tanto deprimente. – Te vez mayor pero no has cambiado en nada… Rin. –
¿La llamó por su nombre?
-¿Cómo sabes…? –
Antes de terminar la pregunta el humo se había disipado y pudo verle la cara al sujeto.
Cabello blanco…
Ojos vacíos…
Eran los mismos rasgos que desde luego resaltaban mucho en él.
Recordó cuando había visto a cierta persona un año atrás a punto de ser ejecutado.
-Shirou…-
Tohsaka Rin se quedó sin palabras al reconocer al hombre frente a ella.
-Es extraño pero… por alguna razón me alegra verte Rin. –
El silencio reino en la habitación y en ese momento la heredera de los Tohsaka supo que la batalla seria aún más difícil pues ya no solo era pelear por su vida si no que tendría que luchar contra las emociones que su corazón liberaba tras mucho tiempo.
CONTINUARA…
Bueno aquí llega por el momento y agradezco a quienes comentarón porque significa mucho en serio.
Bueno nos vemos en la próxima.
