Nuevo Destino.
¡Bueno aquí estamos, llego la hora de las novedades! Disfruten y recuerden que Fate pertenece a Type Moon.
Día 8: El sueño de una chica enamorada.
Lancer y Rider estaban a punto de comenzar hasta que:
-Espera Lancer… Assassin está actuando muy de prisa. –
Escuchando las palabras de su Master la mujer simplemente desapareció de la vista de todos menos para la otra servant.
-¿Vas a huir? – Era la pregunta de Hisui.
- Lo siento, pero debo recoger a una de mis piezas antes de que la pierda, aunque si quieres atacarme no voy a detenerte. -
Permanecieron en silencio unos segundos.
-Da igual has lo que quieras. –
En un parpadeo Hisui se encontraba nuevamente a solas con su servant.
-Tuvimos algo de suerte eh Master. – Dice Rider mientras sus armas eran envainadas de nuevo.
- Aun no estamos en condiciones de enfrentarlo a él así que hay que ir con cuidado. –
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Mientras…
Cientos de insectos se retorcían en esa oscura habitación y de entre ellos una mano salió al igual que gritos desesperados también.
-¡Ahhhhhhhhhh! –
Una voz femenina gritaba con horror al sentir a los pequeños seres sobre ella.
-¡Por favor Master….sácame de aquí! – Rogaba más y más. – No fue mi culpa… ese sujeto se interpuso… no volverá a pasar. -
Sus gritos de agonía eran acompañados por un rio de lágrimas y sollozos.
-Debes ser castigada por no cumplir mi mandato Berserker… además permitiste que Assassin escapará y la necesitábamos para averiguar la localización de Sakura, su cuerpo debe estar en su límite luego de tantos años así que es momento de convertirla en el santo grial que necesito… ese plan se retrasará más gracias a ti por lo que vas a permanecer ahí por otro día más. –
-¡N-Noooooo! ¡ -
La chica continuó con su agonía.
¿Cómo había terminado así?
¿Cómo pudo someter a un servant aun sin usar un sello de comando?
A espaldas del aterrador anciano una silueta intimidante se encontraba de pie tranquilamente riendo al ver semejante espectáculo.
-Bueno por el momento voy a contar contigo así que espero y no me falles. –
- Por supuesto mi señor… no le fallaré. –
- Einzbern se debe sentir superior al haber logrado apoderarse de dos servants, supongo que la niña debe estar soportando una gran presión. – Rie el viejo mientras el otro hombre le acompaña.
- Tu nieta debe estar igual o peor ¿no? –
- Supongo, pero no importa pronto ya no la necesitaré… además nadie sospecha siquiera que ese joven Einzbern no es el único que rompió las reglas. –
- ja ja ja ja y ¿cómo es que pueden hacer todo esto sin que la asociación se entere de algo? -
- Ese joven debe tener a algún cómplice encargándose de "reportar" sin mencionar que ellos mandaron a Tohsaka Rin y a Luviagelita Edelfelt quizás eso los tiene tranquilos. –
- Ya veo… ¿cúando será mi turno? –
- Pronto, nuestros rivales más problemáticos claramente son ese joven Einzbern y la líder de los Tohsaka y sus servants no son nada que debamos tomar a la ligera. –
- Esa Lancer claramente esta en otro nivel, ni siquiera yo podría pelear mano a mano con ella, pero no veo porque Assassin y Archer puedan ser problema por muy hábiles que sean sus Masters. –
- Subestimar a tu enemigo es malo y yo conozco muy bien a esos dos. – Una sonrisa se formó en sus labios. – Te puedo asegurar que ellos dos pueden ser incluso una peor amenaza que esa mujer Lancer. –
- ¿Entonces ya conoces sus identidades? Honestamente yo no podría descifrarlo. –
- Claro, esos dos alguna vez hicieron que el nombre de "Emiya" estuviese en boca de muchos…. Entonces ya lo sabes tú y Berserker deberán estar preparados si se encuentran con ellos ¿De acuerdo…Lancer? –
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Archer observaba atónito lo sucedido.
El disparo era claramente certero.
¿Entonces porque no lo alcanzó?
Eso se preguntó por un segundo hasta que vio a una chica frente a él que claramente lo había protegido, pero…
-D-Duele… -
Caster caía de rodillas al suelo mientras su hombro derecho sangraba a montones.
Había reaccionado rápido y usando su espejo había creado una barrera mágica sin embargo de alguna manera aquel disparo había terminado destruyendo su defensa y la hirió en el proceso.
-Es inútil… mis balas pueden destruir el circuito mágico de alguien al momento de usarlos. – Decía esto mientras guardaba su arma. – El problema es que para usar esta bala requiere de tiempo. – De su funda sacaba otra arma de tiro rápido. – Acabemos con esto. –
Mientras Archer tomaba posición de batalla Caster habló.
-Aún puedo detenerlo lo suficiente… Archer-san tu aun puedes moverte y tienes que informarles a las chicas sobre esto… si el Master de Assassin y Lancer van por ellas ni siquiera Saber-san podrá hacer algo sola… yo estaré bien… si hasta aquí pude llegar no me importa si al menos Alisa-sama puede seguir viviendo y tratar de obtener su libertad. –
La chica zorro le dio una brillante sonrisa casi como si el dolor en su hombro hubiese desaparecido.
El arquero conocía ese gesto a la perfección.
Esa chica estaba lista para aceptar la muerte.
Pero también veía tristeza en ella como si en el fondo ella no quisiera ese destino.
¿Acaso esa era la misma expresión que tuvo mientras estuvo viva?
Assassin comenzó a disparar las ráfagas de plomo a lo que en un impulso y veloz movimiento Archer tomó a la chica y la alejo de la lluvia de balas.
Una de dichas balas alcanzó la pierna del arquero haciéndolo soltar un quejido.
-¿Qué haces? ¡Te estas quedando sin energía y yo solo estoy estorbando, tienes que irte! -
Archer por fin tocaba el suelo con dificultan mientras su pierna sangraba más se rehusaba a soltar a la pelirosa.
Atinó a observar al asesino mientras este caminaba hacia ellos con su cuchillo en mano.
-¡Archer-san por favor hazme caso! –
La hechicera comenzaba a enfadarse por la indiferencia del hombre.
-¡Archer te estoy…! –
- ¡Silencio! –
La chica quedo pasmada tras aquel grito, por su lado Archer bajo su mirada hacia ella.
-Por más que te quejes no voy a hacerte caso. –
La pelirosa ya estaba por hacer una rabieta hasta que el arquero siguió hablando.
-Salvaras a Alisa y mientras tanto yo te protegeré Caster. –
Ante esas palabras Caster se quedó hipnotizada por la mirada que le era dirigida.
Hasta ese momento nadie se había preocupado por ella de esa manera.
Por su lado Archer sintió que había sido cursi y un poco inconsciente con sus palabras.
Sin embargo, sintió que debía hacerlo y lo haría.
Bajando al suelo a Caster, Archer se armó con su par de espadas.
Caster mientras tanto intentaba curar sus heridas, aunque apenas y podía parar su sangrado.
Los dos hombres comenzaron a luchar mano a mano y el que Assassin solo usara un cuchillo no parecía ser una desventaja para él.
Assassin preparó nuevamente su arma de tiro rápido a la vez que Archer proyectaba su arco.
La batalla se tornó a distancia, balas y flechas volaban de un lado a otro.
En un descuido las espadas gemelas giraban hacia Assassin que al evadirlas no previó el ataque directo de Archer.
Un perfecto corte hizo que el servant encapuchado se arrodillará.
Archer respiraba con dificultad mientras el dolor de la bala y las heridas que hasta su pelea con Berserker había recibido no ayudaban demasiado.
De repente las vendas que cubrían el rostro de Assassin se cayeron mostrando su rostro al moreno.
Un hombre de tez morena al igual que unos pocos mechones blancos resaltaban de un rostro muy familiar.
-Kiritsugu… -
Si bien ya lo sospechaba deseaba que fuese un error.
-Lo has hecho bien Shirou sin embargo aún no puedo desaparecer. –
Dicho esto, el ya identificado asesino emprendió su escape a lo que Archer sintiendo el cansancio callo de rodillas mientras intentaba mantener la conciencia.
En ese momento una muy preocupada chica de vestido rojo hacia acto de presencia y la angustia aumentó más al ver el estado de sus aliados.
Al parecer no llegó a tiempo.
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-Eres muy problemático Assassin. – La voz de Kain resonaba por todo el bosque.
El asesino no hablaba y mantenía una mirada seria.
Lancer los veía a unos metros con una expresión fría.
-Lo subestimaste. – Dijo el albino observando la condición de su servant. – Te tomará tiempo recuperarte, tal parece que el servant de Tohsaka no es un don nadie como parece si fue capaz de sobrevivir contra Lancer y de dejarte así… nos vendría bien averiguar su verdadera identidad y por alguna razón pareciera que tú lo conoces ¿Me equivoco asesino de magos? –
A lo lejos Lancer parecía interesada en lo que su Master decía ¿Assassin tendría una relación con Archer? Además, si no mal recordaba ambos se hacían llamar "Emiya"
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Abrió los ojos lentamente encontrándose en la que alguna vez fue su habitación. Recordó todo lo sucedido y no pudo si no reír ante la situación tan descabellada en la que estaba.
Emiya Kiritsugu se había convertido en un espíritu heroico al igual que él, era tan difícil de creer, pero ya no había duda.
Tendría que enfrentar a muerte al hombre que llamo padre por 5 años y más.
Todo era tan irreal, primero fue invocado en su línea del tiempo, luego era invocado por la misma chica que lo invoco en sus "sueños" pasados y ahora veía a su padre en la misma clase de ser que él.
Había muchas cosas en que pensar y prefería no darle muchas vueltas o se volvería loco.
Extrañamente se sentía muy tranquilo sentía que las sabanas lo abrazaban con más impetu proporcionándole calidez.
-Ñam…ñam..ñam. –
-¿Uh? –
Podía jurar que había escuchado una voz femenina bajo sus sabanas
-Ñaaaaa bwaaa –
Un gran bostezo salió bajo las sabanas y al removerlas vio a cierta chica completamente aferrada a él mientras se frotaba un ojo claramente adormilada.
El arquero solo sintió un tic nervioso para luego empezar su interrogatorio.
-¿Qué diablos estás haciendo aquí Caster? -
-Ara? ¿No es obvio? Duermo a tu lado. – Dice como si nada dándole una brillante sonrisa mientras abrazaba con más fuerza al moreno.
- Me doy cuenta de eso. – Dice con una vena palpitante en la sien. – A lo que me refiero es ¿porque? –
- Oh pues una esposa debe darle los buenos días a su amado esposo ¿no? –
La chica sonreía de oreja a oreja mientras su esponjada cola se movía.
-¿Disculpa? – Pregunta incrédulo. - ¿De dónde sacas esa estupidez? –
- ¡Kya no debes preguntarle esas cosas a una dama! - Exclama sonrojada y animada. – Ayer cuando me salvaste y tomaste en brazos mi corazón hizo un click y para entonces ya me tenías a tus pies. – Dice soltando un gran suspiro soñador mientras volvía a abrazar al perturbado hombre.
Archer aparto con algo de brusquedad a la chica para luego mostrar una expresión de enojo.
-Escucha, no sé ni me interesa nada de eso y si te salve fue por motivos muy diferentes, no quiero nada contigo así que no confundas las cosas y no te me acerques. –
Un momento de silencio se hizo entre ambos y en un movimiento Caster se levantó mientras su mirada iba dirigida al suelo y sus ojos se cristalizaban.
-¿Eh? O-Oye… -
Sin más que decir la fémina salió corriendo de la habitación mientras sus lágrimas se derramaban.
-…mierda. – De alguna manera un malestar inundo su cabeza.
Bajando a la sala el servant de repente vio estrellas.
Su cabeza retumbo de dolor gracias a un poderoso sartén sostenido por cierta niña.
-Arrgg oye… -
La chica estaba dispuesta a golpearlo de nuevo hasta que Luvia acompañada de Saber la sujetó por la espalda.
-¡Espera Alisa! –
Entonces la Master de Archer hizo acto de presencia.
-Muy bien Archer, no tengo idea de que estupidez habrás hecho ahora, pero vas a tener que resolverlo. –
Alisa se veía furiosa y luchaba por soltarse de sus captoras.
-Si fuiste tú quien hizo llorar a Caster juró que te pulverizaré. –
Además de ella Rin también se veía amenazante y entonces entendió la situación. Al parecer había sido en extremo bruto e insensible con esa mujer, ahora tenía que buscarla y disculparse o las otras se encargarían de matarlo porque a simple vista todas parecían verlo de mala manera.
-Y bien Archer, Caster bajo llorando y subió al techo del otro edificio porque no quiso hablar con ninguna de nosotras dime ¿qué le hiciste? – Interroga una muy molesta Rin.
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Una singular chica se encontraba en posición fetal en el techo de la casa.
Miles de pensamientos llegaban a su cabeza.
Quizás y se había precipitado por expresar sus sentimientos así, pero era un mal hábito y no era capaz de guardarse nada.
Además, ella no mentía pues el moreno de verdad se había ganado su corazón.
Cuando sus miradas se encontraron y le dijo que la protegería sintió algo que creía no podría volver a sentir.
Ella siempre fue una mujer enamoradiza y mientras vivió servía a un amo y velaba por gente a la que amaba.
Al final ellos le dieron la espalda y fueron por su vida.
Se convirtió en el monstruo que ellos temían y asesinó a cientos.
Esa noche al morir solo tenía un deseo.
Uno que no esperaba que se cumpliera aun por más que le doliera aceptarlo.
"Quiero…ser amada"
Esa chispa que creyó sentir con ese hombre tan frio por un instante le hizo recuperar esa ilusión de ser amada por alguien y dar su propio amor a cambio.
Pero si él no podía verla de la misma manera entonces no había de otra más que aceptarlo.
Sería una forma de hacerle ver que el amor no era para ella.
El mundo podía ser así de cruel y más con una pecadora que ni siquiera era humana.
Deseaba haber nacido como humana.
Todos le tuvieron terror y desprecio solo por ser un monstruo con orejas y cola.
Otros la llamaban "zorro demonio"
Una carcajada que parecía más un sollozo salía de sus labios mientras se acurrucaba más contra sí misma.
-Si sigues aquí vas a congelarte con este viento. – Dijo una voz tras de ella.
La chica volteo y vio al principal "no tan culpable" de su mal día según ella.
Caster trato de secar sus húmedos ojos y actuar lo más normal posible mientras le sonreía con dificultad.
-¡H-Hola Archer-san! ¿En qué puedo ayudarte? Por cierto, quiero disculparme por molestarte en la mañana, no sabía lo que estaba haciendo y dije tonterías sin pensar así que por favor olvidemos lo que sucedió ¿sí? – Caster hablaba rápido mientras se frotaba la cabeza con una mano.
La chica de repente se vio enmudecida al sentir los brazos del espíritu heroico rodeándola.
Si bien podría estar alucinando, pero juraría que ahora mismo la estaba abrazando.
-Caster… me porte como un idiota contigo y ahora sé que debí ser más sensible, perdóname por favor. –
Ante esas palabras la chica se sonrojo intensamente y se apresuró a hablar.
-E-Este b-bueno es que yo… no tienes que disculparte… yo no debí… -
- Todas están preocupadas por ti y a decir verdad yo también. –
Las palabras del héroe sonaban sinceras y eso enterneció a la hechicera quien sonrió y derramaba pequeñas lágrimas de felicidad.
Sus esperanzas aún no habían muerto.
Animada una vez más la chica se levantó de ahí y se dispuso a entrar a la casa.
-¿Caster? –
- ¡Me esforzaré a partir de hoy, y algún día Tamamo se convertirá en tu esposa! – Exclama feliz. – Ahora voy a preparar el desayuno, una esposa debe cocinar para su hombre y hacerlo feliz ¡tehe! –
Dicho y hecho la intrépida chica se fue dejando a un petrificado Archer.
-Maldición… bueno al menos puedo estar tranquilo si ya se siente mejor. – Dice mientras una ligera sonrisa se formaba en sus labios. - ¿Una esposa eh? – Le parecía divertido solo pensarlo. – Un minuto, dijo que se llamaba Tamamo. – Ahora incluso ella le había revelado su verdadera identidad y no tuvo que indagar mucho para reconocerla. – Con que… Tamamo no mae… ¿en qué estoy metido? –
Así comenzaba un nuevo día en la vieja mansión Emiya y esto solo era el comienzo de la verdadera guerra y sentimientos encontrados por parte de nuestro servant desdichado.
CONTINUARÁ…
No hay mucho que decir solo gracias a mis seguidores y cuidado porque en algún momento un BAD END puede llegar a mi cabeza ja ja
Una conquista más y vamos a la que sigue para nuestro melancólico protagonista.
SAYONARA!
