Capitulo 2: "Una vida miserable"
paty-otodai
Era viernes y las clases de la universidad ya habían terminado, y allí estaba ella viendo el ir y venir de muchos estudiantes, aunque no faltaba uno que otro que la invitase a salir durante el fin de semana, a lo que ella en general respondía con una sonrisa y un "tal vez para otra ocasión", aunque siempre aparecían algunos que lograban convencerla; lo que a ella no le gustaba hacer era darle falsas esperanzas a todos sus compañeros,había salido con varios y mantenido alguna relación, pero nada definitivo, si sólo hubiera alguien que la hiciera sentir diferente, lo aceptaría casi de inmediato. Estaba sumida en sus pensamientos cuando escucho una voz bastante familiar.
-¡Tomoyo!- gritaba una chica de cabellos cortos de color castaño y unos hermosos ojos de color esmeralda.
-Hola Sakura- saludo Tomoyo expresando una gran felicidad - ¿Ya te vas a tu casa?-
-Si y no, porque me voy pero no a mi casa, voy a salir con Shaoran- y al decir esto Tomoyo levanto una ceja pícaramente.
-Ya entiendo, de todos modos no pensaba molestarlos, me voy a quedar a ensayar un rato, pueden hacer lo que gusten tranquilos- mientras decía esto trataba de no reírse.
-¡Tomoyo! , no es lo que crees- la esmeralda sacudía sus manos mientras se ponía roja como un tomate.
-No te preocupes, yo no pienso nada malo; además ahí viene Shaoran- y miró hacia la dirección de donde venía un chico alto con piel un poco más bronceada que la de su amiga, cabellos castaño oscuro y unos ojos color ámbar.
Cuando llegó el ambarino saludó a las dos chicas, a una un poco más efusivamente que a la otra.
-Hola Sakura, hola Tomoyo, mmm..., Sakura nos vamos ya- dijo queriendo sonar lo más tranquilo posible, pero por dentro siempre se ponía nervioso cuando alguien veía lo cariñoso que era con Sakura.
-Esta bien, me estaba despidiendo de Tomoyo, ya estoy lista para irnos- dijo en tono alegre
Enseguida se alejaron tomados de la mano mientras unas bellas orbes amatistas los veían alejarse.
En esto un sonido la sacó de sus pensamientos.
¡Riiinnngg! , era su teléfono, y al ver el número del que provenía la llamada sonrió, así que se limitó a contestar.
- Bueno, que alegría que me llames- dijo entusiasta
(Al otro lado de la línea)- Si a mi también me alegra escucharte, pero hay algo que debo decirte- al decir esto hizo una pausa, lo cual preocupó un poco a la amatista – lo que sucede es que no puedo viajar hoy de regreso a Japón por que se me están complicando un poco los negocios, por lo que creo que mi regreso se va a posponer hasta dentro de un mes - cuando termino de decir esto, tuvo un poco de temor por la reacción que fuese a tener Tomoyo.
-No hay problema, es tu trabajo, y tienes que cumplir con él- mientras decía esto, sentía como si algo le diera un golpe a su corazón, ya en muchas ocasiones había sucedido lo mismo, hizo un esfuerzo por sonar alegre a través del teléfono, además no era la primera vez que se sentía un poco sola.- Esperaré con muchas ansias tu regreso-.
-Esta bien Tomoyo, te voy a extrañar mucho, pero ya tengo que colgar, adiós- y sólo se escucho cuando él colgó la llamada.
-No importa, lo único que importa es que resuelvas todos tus problemas y yo estaré feliz.- pero se esforzó en no dejar caer las lágrimas que se juntaban en sus ojos.
Lo primero que se le vino a la mente fue irse a su casa, pero se sentiría igual o peor al encontrarla tan sola y vacía, (a pesar de la servidumbre), así que como en viernes todos los estudiantes salen de la escuela lo más temprano que pueden y por el tiempo que había estado ahí notó que la escuela estaba sola, o eso creyó, así que pensó que era buena idea ir un rato al salón de música y practicar como le había comentado a Sakura, después de todo no tenía mucha prisa, puesto que no había nadie que la esperara.
Cuando llegó al salón vio que estaba vacío al igual que los pasillos y se le ocurrió cantar una canción para podes desahogar los sentimientos que tenía en esa momento, así que se acercó al piano que se encontraba ahí, tomó asiento en el banquillo y comenzó a tocar al mismo tiempo que de sus labios salía una hermosa melodía (claro que ella sabía tocar puesto que sus padres la enviaban a un sinnúmero de clases de todo tipo).
La melodía que sonaba era una que lograra hacerla sacar todo lo que tenía dentro.
Pack up all your tears
Throw'em in your back seat
Leave without a second glance
Somehow I'm to blame
But this never ending racetrack
We call life
Pude recojer todas tus lágrimas
tirarlos en tu asiento trasero
dejándolas sin volver a verlas
de alguna manera soy culpable
por esta autopista interminable
al que llamamos vida.
Mientras cantaba no se daba cuenta de que de sus ojos brotaban dos pequeños ríos de agua salina, pero al mismo tiempo sentía como si un peso se le quitara de encima.
Turn right
to my arms
turn right
you wont be alone
you might
fall off this track sometimes
hope to see you at the finish line
Gira a la derecha
a mis brazos
gira a la derecha
no estarás sola
puede que
caigas de este camino algunas veces
espero verte en la meta.
Ella no notó cuando la puerta se abrió dejando entrar a un chico que iba a investigar quien cantaba y tocaba de esa forma maravillosa; el chico cuando notó de quien se trataba se impresionó y en sus ojos color zafiro se mostraba un sentimiento indescifrable, pero decidió no hacer ruido y seguir observando a aquella chica tan bella.
Driving all your friends out
Speed you cannot follow
soon you will be on your own
somehow I'm to blame
but this never ending racetrack
we call life
Guiando a todos tus amigos
a una velocidad que no pueden seguir
pronto estarás sola
de alguna manera soy culpable
pero en esta autopista interminable
al que llamamos vida
Turn right
to my arms
turn right
you won't be alone
you might
fall off this track sometimes
hope to see you at the finish line
Gira a la derecha
a mis brazos
Gira a la derecha
no estarás sola
puede que
caigas de este camino algunas veces
espero verte en la meta.
El chico que la observaba no era otro que Eriol Hiraguizawa, amigo de la chica desde la infancia, el cual era alto, de figura atlética, con cabellos de un color negro con destellos azulados y ojos del color de un zafiro misterioso enmarcados por un par de lentes de un fino armazón.
I be all I Could
and I gave everything
but you had to go your way
and that road was not for me
Hice todo lo que pude
y lo di todo
pero tuviste que ir por tu camino
y ese camino no era para mi
Él vio con tristeza la forma en que su amiga lloraba y tuvo una sensación que no pudo describir, pensó que tal vez era compasión o lástima lo que sentía, pero ¿por qué? si él era de esos a los que les gusta salir a divertirse y con nadie más se había sentido así, pero creyó que tal vez era algo sin importancia por lo que la chica estaba así, la conocía, pero no a fondo y siempre la veía despreocupada y alegre además de muy emocional, tal vez sólo estaba sintiendo la canción.
Pensó que sería mejor irse antes de que ella lo notara, así que salió sigilosamente y se quedó de pie a un lado del pasillo mientras Tomoyo terminaba su canción.
Turn right
to my arms
turn right
you won't be alone
you might
fall off this track sometimes
hope to see you on the finish line
Gira a la derecha
a mis brazos
gira a la derecha
no estarás sola
puede que
caigas de este camino algunas veces
espero verte en la meta
Después de esto sólo se escucharon unos ligeros sollozos que provenían del mismo sitio del que unos momentos antes surgiera una bella canción.
Al escuchar unos pasos, él se dirigió hacia un lado donde no fuera visto, se colocó justo a tiempo para ver como la amatista salía lentamente y aún con un rastro de lágrimas en su mejilla, la vio dirigirse hacia la salida, por lo que supuso que se dirigía a su casa, así que el salió por otra de las puertas de la escuela hasta llegar a donde se localizaba su automóvil (un auto lujoso color azul), subió a el y se percató de que una tormenta se acercaba, así que arrancó y se dirigió a su mansión.
-Espero que nada le pase a Tomoyo- se dijo a sí mismo mientras manejaba - supongo que sus guardaespaldas irán por ella- aunque al decir esto se sintió un poco impotente para ayudarla, escuchar los sollozos de esta lo dejó pensando en cuál sería la razón de su llanto.
Al salir de la escuela caminó un poco y comenzó una lluvia fuerte, en lo último que pensó fue en quedarse a esperar que la lluvia parara.
Se apresuró un poco, pero como al igual que ella toda la demás gente caminaba o corría para llegar a sus destinos secos, sin darse cuenta en un momento de distracción chocó con alguien que cayó al suelo al igual que ella.
Ella se quedó en el suelo un momento hasta que el sujeto con el que cayó intentó ayudarla a levantarse.
-¿Disculpa, estas bien?- dijo el mientras extendía la mano a la joven que debido a la fuerte lluvia y al golpe mantenía la mirada hacia abajo.
-Si, no se preocupe fue mi culpa- así que tomó la mano del otro, pero al verse al rostro, ambos quedaron impresionados al descubrir la identidad del otro.
-¿Tomoyo?, ¿eres tu?, cuanto tiempo sin verte- decía al mismo tiempo en que se acomodaba sus lentes en su sitio.
-Lo mismo digo joven Yukito, pero creo que mejor vamos a un lugar más seco- y así se condujeron hacia la terraza de una cafetería.
-Acompáñame, mi auto esta cerca de aquí- comentó el notando que la lluvia iba a tardar en irse.
-Gracias, pero no me gustaría dar molestias- a pesar de haber pasado tanto tiempo de no verse, seguía siendo aquel joven tan amable y gentil, además de ser muy guapo (dejaron de verse desde que Yukito y Touya el hermano de Sakura se graduaran de la universidad, aunque a Touya lo veía a veces cuando visitaba a Sakura y él estaba ahí).
-No es ninguna molestia, que tal si vamos a mi casa y te invito un poco de té, además que me acompañas, porque no me gusta comer solo-
-Esta bien, vamos- no supo como, pero sintió que podía confiar en él, así también sentía que sus tristezas de hace unos momentos desaparecían.
Se alejaron en dirección del auto de Yukito, no sin pasar antes entre muchas miradas tanto de hombres que siempre volteaban con la belleza de Tomoyo, como de mujeres que suspiraban al ver a Yukito y que lanzaban llamas y rayos hacia la chica que lo acompañaba.
El camino fue muy agradable para ambos, puesto que hablaron de lo que había sido de sus vidas, desde momentos tristes hasta otros más felices.
Cuando llegaron a la casa de Yukito (la cual a pesar de no ser tan grande, bien podía vivir una familia entera, pero en vez de eso él vivía solo) la plática continuó allí.
Mientras el té estaba listo ambos fueron a darse un baño (separados, claro), Yukito le prestó a Tomoyo algo de ropa que seguro le vendría bien.
N/A. Hola, aquí estoy, después de un aburrido capítulo, según yo, pero después de hacer muchas modificaciones pensé que ya estaba aceptable y lo subí, les ofrezco una disculpa por tardar tanto, no hay un tiempo específico en que suba los capítulos, así que espero que tengan paciencia. Bueno, ya me aleje de lo que iba a decir, espero que les esté gustando la historia, y a mi parecer pues le esta faltando algo de emoción, pero la pondré después.
Por cierto, la canción que está en este capítulo se llama Turn Right de los Jonas Brothers.
Por favor. Dudas, comentarios y sugerencias, sean amables y dejen un review.
