En Busca del camino.

Paty-Otodai.

Capítulo 8: Búsqueda.

*/Los personajes de CCS/SCC no me pertenecen son propiedad de CLAMP*/

En una lujosa mansión se encontraba un mago realizando una llamada con urgencia.

-Shaoran, acabo de sentir esa presencia, no sé si es lo que buscamos, pero es muy fuerte-

- Podemos intentar contactar a esa persona o rastrearla –

- Lo que sea para acabar con la incertidumbre –

- Me preocupa que esté tan cerca de nosotros-

- Pero lo vamos a encontrar- Sentenció Eriol. – Te espero en mi casa mientras preparo todo –

- Llego en veinte minutos- Concluyó el castaño antes de colgar.

-Esta vez tenemos una pista más sólida para encontrar a aquel que está causando esto- se dijo a sí mismo.

-Eriol, deberías calmarte- dijo Spinel entrando a la biblioteca donde se encontraba. -Puedo sentir tu energía perturbada-

- No me puedo calmar Spinel, al fin tenemos una pista y por pequeña que sea la vamos a usar-

Spinel también había sentido esa presencia y si bien era una que no habían sentido antes, parecía tener un origen similar a la energía dispersa que estaban sintiendo los últimos días.

-En mi opinión deben esperar a tener algo sólido por dónde buscar, sabes bien que existen en el mundo muchos seres mágicos y buscar a cada uno de ellos implica un desgaste grande para los que lo hagan. -

-Si es una buena idea esperar, pero con lo que me dijo Sakura de su sueño, prefiero estar prevenido. Al menos por ahora tengo la esperanza de que no tiene que ver con nosotros-

-Pero por qué Sakura sueña eso y en Tokio.? - preguntó Shaoran llegando. – Nakuru me dijo que podía subir- se excusó.

-No hay problema. Y volviendo al tema, quiero pensar que Sakura soñó con eso debido a la gran cantidad de energía dispersa que se puede sentir, ya que no tomó parte activa dentro del sueño, creo que no estamos directamente involucrados en el asunto. -

-Con la presencia que sentimos hoy espero que podamos estar más tranquilos-

- ¿Sakura no te comentó algo acerca de esa presencia? -

- No, al parecer no la sintió, y yo no quise decirle para evitar preocuparla- dijo colocando su tablero sobre el escritorio de Eriol.

-Eso es algo que también me preocupa Shaoran, Sakura dejó de entrenar, si bien no ha existido amenaza alguna, nunca debemos bajar la guardia-

-Por eso quiero terminar con esto lo mas pronto posible- dijo dando por terminado el asunto sobre Sakura.

Comenzaron a realizar el hechizo que les ayudara a localizar a aquella presencia de hace un rato, lograron utilizar el tablero de Shaoran para redirigir su energía.

-Lo encontramos- dijo Shaoran triunfante de tener un rastro. – Mi auto está afuera, vamos ahora-

-Está bien, yo me encargo que nadie note nuestros movimientos-

Salieron conduciendo tranquilamente hacia donde el tablero los dirigía, lo último que querían era llamar la atención ya sea de algún ser mágico con sus presencias o de alguna persona común al ir a exceso de velocidad. Ambos jóvenes se encontraban un poco agitados al no saber que encontrar. Un par de minutos después de salir Shaoran estacionó el auto.

- ¿Qué pasa Shaoran, por qué te detienes? - preguntó Eriol, - El rastro aún sigue. -

- Debimos pensarlo mejor, no sabemos qué vamos a encontrar ahí. No estamos preparados-

-Nakuru y Spinel están alertas en caso de que algo suceda, además si algo llegara a pasarnos estoy seguro de que Sakura y los demás lo notarán. -

-Tienes razón, no es momento de acobardarse. Sigamos- dijo ya decidido retomando la marcha del auto.

Siguieron su camino y aunque Eriol no lo demostrara si se encontraba un poco nervioso. Lo que lo ponía mal era el hecho de no saber a qué se enfrentaban, le gustaba estar preparado para lo que venía y en esta ocasión no sabía nada acerca de lo que estaban buscando. De repente el rastro se volvió más difuso y se fue perdiendo.

-Este no es el punto de origen de la magia – declaró Shaoran estacionando el auto.

-Debe haber algún tipo de escudo o bloqueo mágico por aquí, eso hace que no podamos seguir. -

-El problema es saber qué tan grande es ese escudo, puede ser kilométrico, o sólo estar ocultando a alguna persona en especial. -

-Eso lo podemos averiguar, pero nos va a tomar tiempo- indicó Eriol. – Llamaré a Nakuru y Spinel, necesitamos apoyo-

Mientras Eriol realizaba la llamada, Shaoran pensaba en la forma de medir ese escudo, porque estaba seguro de que de eso se trataba. Logró escuchar parte de la conversación.

-No tardes, te espero en…- Titubeó un poco – Espera. Shaoran, ¿en dónde estamos? - preguntó a su amigo. Ninguno de los dos se había percatado hacia donde los había llevado el rastro mágico.

Shaoran levantó la mirada viendo a través de las ventanillas del auto en busca de alguna referencia, se sorprendió al ver que a un par de edificios de distancia detrás de ellos se encontraba el edificio de la compañía Daidouji.

Volteó a ver a Eriol, el cual al parecer se encontraba intentando calmar a la guardiana y explicarle la situación. -Sólo apunta la dirección por favor-

-Frente a la compañía Daidouji- dijo Shaoran viendo fijamente a Eriol.

- ¿Qué? - se sorprendió- Shaoran qué rayos estás diciendo no podemos…- interrumpió su propia frase viendo la zona en la que se encontraban y reconociendo los alrededores -No es cierto- se dijo volteó a ver tras el auto y ahí se encontraba el imponente edificio en donde probablemente se encontraba trabajando su amiga. -Olvídalo Nakuru, ya no es necesario que vengas- alcanzó a oír una replica por parte de la guardiana, pero hizo caso omiso y terminó la llamada. – ¿Shaoran, por qué estamos aquí? -

- Créeme que estoy igual de asombrado que tú, te consta que seguimos el rastro mágico de esta tarde-

-Ahora no sé qué hacer- confesó – Nos podemos encontrar a Tomoyo por aquí y complicar la situación-

- Podemos rodear la zona y ver en dónde desaparece el rastro así sabremos más exactamente los límites de este escudo, y qué tantos edificios están dentro de él. - sugirió Shaoran. – Además, es menos arriesgado que el plan original. -

- Tienes razón, podemos comenzar haciendo eso- dijo e inmediatamente arrancaron el auto avanzando y Eriol tomando notas en su teléfono acerca de los puntos dónde se perdía la energía. Cuando creyeron tener la información necesaria regresaron a casa de Eriol y así poder revisar la dimensión del escudo.

- Eriol, me tenías preocupada. Estaba a punto de salir a buscarlos, ¿encontraron algo? -

- Si, vamos a estar en la biblioteca-

- ¿Necesitan algo? -

- No Nakuru, gracias. – Respondió Shaoran, puesto que Eriol ya estaba a medio camino hacia la biblioteca. -Todo esta bien, sólo revisaremos el rastro que encontramos- añadió, al notar la preocupación de la guardiana. Inmediatamente siguió el camino que su amigo había tomado.

-No debes tratar así a Nakuru- reclamó Shaoran – Ella esta preocupada por lo que está pasando, además se supone que debe protegerte y tú la tratas mal-

-No es así, ella me conoce y sabe que estoy concentrado en arreglar esto- dijo mientras tecleaba en su computadora. – Listo- dijo obteniendo una hoja impresa. -Aquí tengo un mapa de la zona en donde estaba el escudo- le pasó una copia del mapa a Shaoran quien ya había tomado asiento frente a él.

-Entonces comencemos a marcarlo-

Fueron marcando en el mapa punto por punto de los que había tomado nota Eriol hasta terminar formando como esperaban un circulo.

-Debe haber algo en uno de esos edificios- dijo revisando el área marcada, la cual comprendía dos bloques de edificios.

-Son al menos 15 edificios de buen tamaño, y bien puede ser un escudo similar al de mi casa, tal vez alguien se oculta de cualquier peligro posible-

-Eriol, lo lógico es hacer lo que tú dices, poner un escudo en tu casa, pero no en unas oficinas-

-tienes razón, intento encontrar una explicación. Puede que oculten algo, pero no sé como averiguar en cada lugar sin levantar sospechas, lo que me tranquiliza un poco es el tipo de energía que se percibe, bastante ligera, no me causa tanta desconfianza. -

- Podemos volver en la noche y revisar si el escudo sigue ahí, en caso contrario, protege a una persona y no al lugar-

- Creo que haré una visita a Tomoyo, eso no levantará sospechas- dijo poniéndose de pie.

- Bien, ¿cuándo irás? -

- Ahora, nuestras investigaciones llegaron hasta donde pudimos, así que te sugiero volver a tus actividades normales, Sakura puede sospechar-

-De acuerdo, avísame de cualquier novedad que tengas, yo haré lo mismo. -

Ambos salieron de la casa despidiéndose de Nakuru, quien al verlos más relajados se quedó más tranquila. Cada uno tomó su auto y se fue en direcciones distintas.

*/*/*/*/*/*/*/*

-Kero, no puedes hacer cada año lo mismo- reprochó Sakura viendo la actitud negativa del guardián.

-No puedes obligarme a estar feliz o a ayudarte a celebrar al mocoso, sabes que nunca ha sido de mi agrado. –

- No entiendo por qué, el tiempo en que era mi oponente quedó muy atrás. Al menos deberías comportarte bien el día de su cumpleaños. -

- Dentro de mis obligaciones no esta el ayudarte a organizar una fiesta a tu novio, la que se encarga de ayudarte siempre es Tomoyo.-

- Pero ella está ocupada y no la quiero molestar, tiene suficiente trabajo en la empresa de sus padres.-

- Tomoyo siempre ha sido muy capaz, y estoy seguro de que se pondrá triste si no la incluyes en los preparativos- contestó el pequeño guardián, Tomoyo era su amiga también y sabía que si algo le encantaba era compartir tiempo con sus amigos.

-Esta vez te voy a dar la razón, lo único que tengo es su obsequio, espero que le guste.- dijo con gran esperanza en sus ojos pensando en el reloj que había comprado para él.

-Mas le vale hacerlo, porque eso te costó bastante dinero-

- No es el dinero lo que me preocupa, pero pensé en que me gustaría que él lleve consigo algo que le recuerde a mí-

-Sigo sin entender cómo terminaste con él. No es digno de ti.- se quejó la bestia del sello.

-Ese es el problema Kero, tu no ves digno a nadie para que esté conmigo. Eres igual a Touya-

- Tu hermano debe estar loco para dejarte aquí sola con ese mocoso o con cualquiera que pueda pretenderte, eres la maestra de las cartas y no puedes salir con cualquiera- exclamo desesperado.

Sakura sólo sonrío, sabía que a pesar de que en ocasiones Kero se empeñaba en detestar y molestar a Shaoran, le tenía verdadero aprecio, y lo aceptaba como su pareja a pesar de sus constantes quejas hacia él, sus malos tratos hacia él eran más por costumbre, pues sabía del amor que le tenía Shaoran a pesar de ser tan cerrado en ocasiones con sus emociones. De igual manera Touya había aprendido a confiar en él y en su propia hermana acerca de las decisiones que toman para su vida.

Salió de sus pensamientos tomando su teléfono y enviando un mensaje a Tomoyo solicitándole ayuda para el cumpleaños de Shaoran, el cual tendría lugar en dos días. No quería interrumpir algo importante, por eso no realizó alguna llamada y se limitó a mandar un par de mensajes a su amiga.

*/*/*/*/*/

En un restaurante se encontraban conversando alegremente dos jóvenes mientras comían.

-No puedo creer que de niña fueras tan irresponsable Maki- soltó Tomoyo como respuesta a una anécdota que le contara su amiga.

-Todos tuvimos nuestra época, incluso ahora muchas veces meto la pata en alguna situación- meditó lo que había dicho -Tu madre casi me atrapa en varias ocasiones.

-Pero tu eres muy buena haciendo tu trabajo-

-Eso lo dices tu que apenas estás aprendiendo, pero tu madre es muy diferente. Mejor cuéntame tus aventuras de cuando eras niña- pidió.

-Fue una gran época, tanto que quisiera volver a ella, pasear con Sakura, Shaoran y tener miles de hazañas mágicas- dijo ensoñadora, viendo a la otra muy interesada – Eriol también estaba ahí y …- se calló dándose cuenta de las cosas que estaba contando. – Usábamos mucho nuestra imaginación. -

- Claro, todos lo hicimos, tener aventuras mágicas cuando niña es algo usual, incluso ahora que somos adultos, pero aún tienes contacto con esos amigos de la infancia, ¿no es así? -

- Si, los veo bastante seguido, incluso va a ser el cumpleaños de Shaoran, el novio de mi prima Sakura-

- Entonces no veo el problema de que extrañes esos días, la magia no se va así de simple. Te cuento un secreto- dijo en un tono misterioso, notando que Tomoyo dejaba de comer para poner toda su atención en ella – Yo creo en que la magia existe, no cualquiera, brujas, hechiceros y todo eso que aparece en los cuentos. Promete que no le dirás a nadie, ¿Tú qué opinas de eso? -

Tomoyo no sabía qué decir, se quedó pensativa por un momento – Pienso que vivimos en un mundo muy grande y existen muchas cosas que desconocemos, así que es una posibilidad que todo eso que mencionas exista. - concluyó y de inmediato siguió comiendo.

Maki resopló un poco enojada, no era la respuesta que esperaba. - Respondes igual que todas las personas adultas Tomoyo, dices que extrañas esa magia que tenías con tus amigos, pero no crees como lo hacías de niña, es por eso que ya no toco el tema, sabes, las personas al crecer pierden un poco la capacidad de creer, mejor olvida lo que dije. - dijo volviendo a su comida.

-¿Por qué me cuentas a mí todo esto?- preguntó Tomoyo.

-Tu me inspiras mucha confianza, por el tiempo que llevo de conocerte, sé que no tomas en serio la primera impresión que te dan las personas, siempre vas más allá, eso te hace muy diferente a tu madre-

- Suena como si mi madre fuera inflexible en todo-

-No, tu madre es una mujer de negocios con una mentalidad un poco distinta a la tuya, es bueno por una vez sentirse libre y decir lo que se piensa-

-Sabes, me recuerdas a una amiga, tal vez ustedes se lleven muy bien- dijo pensando en Nakuru y lo parecidas que las notaba ahora que conocía más personalmente a Maki.

-No lo sé – respondió Maki aún con comida en su boca, masticó un poco y trago -¿Ella cree en la magia?-

-Tal vez- sonrió Tomoyo.

Terminaron su comida hablando de asuntos varios, aunque en ocasiones ambas se quedaban calladas, no se sentía un silencio incómodo, Tomoyo pensó que era bueno tener más amistades fuera de las que tenía por parte de la escuela y de sus mágicos amigos, después de todo Sakura pasaba bastante tiempo con su novio y quizás pronto tendría lugar su boda. Recibió un par de mensajes de Sakura, a los que respondió alegremente. Al parecer habría una pequeña reunión por el cumpleaños de Shaoran.

*/*/*/*/*/*/*

Salió del ascensor. Como siempre no había tenido problemas al entrar al corporativo a pesar de sólo haber estado ahí un par de veces acompañando a sus amigos. Se encontraba en el piso dedicado a la junta directiva. Supuso que su amiga se encontraba en la oficina principal, no sabía cuál era, así que decidió preguntar a la chica sentada en el escritorio más cercano, percatándose de que no había mucha gente laborando en esa área.

-Buen día- saludó Eriol, sabía lo que la chica pensaba, no había necesidad de leer su mente o algo así, la mirada que le dirigía era la misma que viera antes en la recepcionista que le diera el pase a las oficinas principales sin tener una cita previa.

-Hola, ¿te puedo ayudar en algo?- preguntó la chica, quien no había despegado su mirada de él desde que entró, no lo conocía, pero le pareció un chico bastante atractivo.

-Si, estoy buscando a Tomoyo Daidouji- respondió amablemente.

-No se encuentra, salió a comer, no creo que tarde- dijo dudosa – Pero si gusta lo puede atender el señor Hasebe- dijo justo cuando Shintarou aparecía saliendo de su oficina y colocando unos documentos sobre el escritorio de Maki.

-No es necesario- agregó Eriol viendo atentamente a aquel sujeto.

-¿Qué no es necesario?, ¿me buscaba?, no recuerdo tener cita con alguien- dijo disimulando no conocerlo y frunciendo el ceño ligeramente – Mi secretaría le hará un espacio en mi agenda, o si es un asunto rápido lo atiendo en unos minutos- dijo seriamente.

-el joven busca a la señorita Tomoyo, pero como ella no se encuentra, pensé que usted lo podía atender- aclaró la secretaria.

-Cualquier asunto relacionado con la empresa lo puede tratar conmigo sin problema. Shintarou Hasebe, mucho gusto. - Se presentó cortésmente. Sabía el motivo de la visita del hechicero, seguramente sintió la presencia de Maki y decidió investigar, pero él había puesto un escudo y estaba seguro de que el mago no era tan poderoso como para detectar el origen de la protección realizada.

-Eriol Hiragizawa, mucho gusto. No quiero causar molestias, Tomoyo Daidouji es una amiga personal y la estoy visitando, así que si no es inconveniente le esperaré aquí.- dijo señalando un sofá colocado frente a una pequeña mesa con revistas.

-Muy bien. Dina, en cuanto Maki regrese dile que me urge verla- indicó a la otra secretaria -Tenga buen día señor Hiragizawa- se despidió.

La secretaría le ofreció algo de beber al chico, a lo que él aceptó simplemente agua, se acomodó en su asiento tomando una revista y agradeciendo a la secretaria en cuanto su agua le fue entregada. Pasó un rato hojeando la revista sin leer algo, se encontraba concentrado en su objetivo, localizar la fuente del escudo ahora que se encontraba dentro de él, fue bastante conveniente que Tomoyo no estuviera ahí, pensó.

Se encontraba en un punto muerto, no sentía presencia alguna que lo ayudara a identificar el por qué de ese escudo, pronto sintió una presencia acercarse en el ascensor, intentó no mostrarse tenso y mantenerse en su posición, tomó su revista fingiendo interés en ella, al abrirse las puertas se alertó, estaba a punto de tener una pista, por pequeña que fuera. Disminuyó su energía al máximo para no levantar sospechas, pero lo que vio o más bien a quién vio lo desconcentró por completo. Ahí entraba al piso Tomoyo platicando alegremente con otra chica, la cual fue llamada por la secretaria que lo recibiera, dándoles indicaciones a ambas. Supo que le dijo a Tomoyo de su visita, puesto que volteó directamente a donde estaba sentado.

-Te veo luego Tomoyo, el señor Hasebe me requiere- dijo apresurándose, sabiendo de antemano para qué la quería –"Estoy en problemas"- pensó viendo de reojo al mago visitante.

Entró a la oficina de su jefe, sin tocar la puerta, cerró la misma bastante despacio y avanzó temerosa.

-Sabes porque te llamé- no estaba preguntando, pero ella asintió. -Debes ocultar tu magia, no debes dejar ni un solo rastro. Creo que no sabe que eres tú la que soltó esa energía, lo que debe tenerlo aquí es mi escudo, pero por la noche se desvanecerá, así que te sugiero tener más cuidado de ahora en adelante. -

-Lo siento, sabes que no pensé lo que hacía-

-Obviamente, afortunadamente ocultaste tu energía en cuanto te regañé, o él te hubiera descubierto de inmediato; pero aún hay algo que me preocupa- confesó.

-¿el que ese chico sea tan guapo y te pueda quitar a Tomoyo?- preguntó intentando aligerar el ambiente, - aunque Tomoyo ya tiene novio, él es un buen oponente para ti- declaró burlona y recibiendo una mirada que parecía querer atravesarla por completo.

-Sabes que nada de lo que dices pasará, el destino ya está marcado, a pesar de que ellos la pretendan, Tomoyo y yo ya estamos predestinados a estar juntos, es cuestión de tiempo. Así que deja de decir tonterías. Lo que me preocupa es que la descarga que le diste a Tomoyo aún no se dispersa por completo. -

-¡Pueden dar conmigo!- se exaltó.

-Es una posibilidad muy pequeña, lo que puede pasar es que piensen que Tomoyo es la de la magia, y eso es peor- finalizó

Perdió el color de su rostro y cayó sentada en la silla frente a Shintarou, el cual se preocupó y corrió a ayudarla.

-Maki tranquilízate, aún no pasa nada real de que preocuparnos- dijo con un tono calmado, lo que ayudó a que la chica se sintiera mejor.

-Pero el la va a descubrir- se quejó.

-No puede descubrir nada, si Tomoyo aún no revela sus poderes y ni siquiera ella sabe que los tiene, sería más grave si en el estado en el que está ahora nuestros oponentes sean quienes la encuentren-

-Puedes tener razón, hasta cierto punto es bueno que Clow sea el que la haya encontrado.-

-Quédate un momento aquí mientras te tranquilizas, en un rato saldré a ver en qué terminó el asunto.- dijo tecleando en su computadora. El trabajo le servía de distracción en esos momentos, no había contrato que lo estresara como la situación en la que estaban.

*/*/*/*

Eriol estaba bastante confundido, no se esperaba eso, sentía una energía muy similar a la que lo alterara más temprano, aunque más débil, pero esta emanaba de Tomoyo.

-"Tomoyo nunca ha tenido magia, esto es extraño"- pensó mientras se ponía de pie para recibirla.

-Qué gusto verte Eriol- lo saludó -¿Pasó algo?- dijo cambiando su expresión al notar la seriedad de su amigo.

-No para nada- Eriol se relajó un poco, no sabía que era lo que sucedía, pero lo mejor en ese momento era mantener la calma y continuar como si nada, ahora estaba seguro de que algo pasaba en ese edificio – Vengo por motivo del cumpleaños de Shaoran- dijo usando a su amigo como excusa.

Tomoyo le indicó que la siguiera hasta su oficina provisional donde tomaron asiento -Me alegra, Sakura me ha enviado mensajes pidiéndome ayuda, por lo que veo está bastante perdida en esto de organizar eventos, y pensar que seremos pocos en la celebración-

Eriol celebró internamente esos mensajes de Sakura. –¿Piensas ir a verla?, puedo acompañarte- se ofreció.

La ojivioleta lo pensó un poco, aún tenía pendientes por hacer, ninguno urgente y hace tiempo que no pasaba un rato con sus amigos, no se decidía hasta que el sonido de su celular la sacó de sus cavilaciones. Era un mensaje de Sakura enviando fotos de pasteles, al parecer necesitaba más ayuda de la que creía.

-Está bien, Sakura está en bastantes problemas. ¿no te molesta esperar un poco?- dijo levantando el auricular del teléfono y marcando. -Parece que Maki aún no regresa, espero no estén atendiendo algo muy importante o me sentiré mal con Shintarou por dejarlo con el trabajo- dijo hablando para sí misma.

- No veo porque se molestaría, técnicamente tu eres la jefa aquí. Además, no sé lo que te preocupa, lo vi hace un rato y parece que siempre está de mal humor-

Tomoyo rió un poco -No debes juzgarlo, es bastante agradable, la verdad me recuerda bastante a Touya, y no soy su jefa, mi madre lo es. Yo estoy en una especie de entrenamiento. -

En ese momento tocaron la puerta interrumpiendo la charla de ambos.

-Adelante- indicó Tomoyo viendo como la persona de la que hablaban entraba al lugar.

-Tomoyo necesito que me firmes esto- dijo, volteo a ver a Eriol -Señor Hiragizawa ¿aún por aquí? - preguntó con falsa sorpresa.

A Eriol no le gustaba ese sujeto, desde su mirada hasta la forma en que le hablaba a Tomoyo, con tanta familiaridad. -Si, pero ya estamos a punto de irnos- respondió para ver su reacción, y se extraño un poco de notar algo de sorpresa en su serio rostro.

-Así es Shintarou, no tengo nada urgente para el resto del día así que confío en que ustedes no me necesiten- dijo levantándose y tomando su bolso, y firmando los documentos que Shintarou le presentaba.

Eriol ya se encontraba de pie cerca de la salida esperando a Tomoyo cuando alcanzó a ver cómo aquel sujeto susurraba algo a la amatista, por más que intentó, no logró escuchar algo.

-Te sugiero que no te desveles hoy, recuerda lo que pasó. -Habló bajo -Si mañana no te sientes del todo bien, no vengas. Es importante tu salud. - dijo provocando que Tomoyo bajara la mirada y se sonrojara un poco apenada.

Para Eriol tan observador como siempre no pasaron inadvertidas las acciones de ambos. –"Qué le sucede a ese sujeto, ¿no sabe que Tomoyo tiene novio?"- pensó.

-Nos vemos Shintarou, te aviso cualquier cosa que decida mañana- dijo a modo de despedida acercándose a Eriol -Vamos, hay mucho por hacer-

-¿Le avisarás a Yukito que estarás conmigo?, después de todo es tu novio- dijo Eriol bastante alto para que Shintarou lo escuchara, sabía que caminaba tras de ellos al salir de la oficina.

- Si, más tarde le llamaré- respondió Tomoyo sin notar las intenciones de su amigo.

Entraron al ascensor y antes de cerrar las puertas Eriol pudo cruzar miradas con Shintarou, quien al parecer estaba molesto. Yukito era su amigo y no iba a permitir que alguien buscara quitarle a Tomoyo.

-¿Qué es tan gracioso?- preguntó Tomoyo.

Eriol no había notado que sonreía hasta que escuchó la pregunta de su amiga -Nada, sólo recordé algo divertido- aunque le extrañó que siendo Tomoyo tan perspicaz no notara las claras intenciones de ese sujeto hacia ella.

-Es como cuando éramos niños y Sakura cambiaba las cartas Clow, siempre tenías esa mirada de haber hecho alguna travesura o saber algo que los otros no. Sabes, me gustaría que los días de magia volvieran- dijo con una alegre nostalgia.

Las alegres palabras de la chica hicieron volver a Eriol a la realidad, recordó el motivo verdadero de su visita y aún percibió esa magia rodeando a su amiga, como envolviéndola. Decidió no llevarla con Sakura, tal vez ella sentiría esa aura mágica y se alertaría.

-¿Qué te parece si vamos de compras?, ayudaremos más si compramos lo que le haga falta a Sakura para la fiesta, será más rápido- sugirió.

-Tienes razón- dijo pensativa. -Le llamaré para decirle que llevaremos lo que haga falta.- dijo sacando su celular. Y comenzando a llamar mientras el ascensor les indicaba su llegada a la planta baja.

Eriol salió pensativo tras de ella intentando encontrar una explicación a la energía rodeando a su amiga, no podía ser algo bueno eso. Suspiró recordando lo dicho por la chica "Me gustaría que los días de magia volvieran", al parecer esos días estaban más cerca y peligrosos de lo que creía.

/*/*/*/*/*/


N/A: Hasta aquí ya otro capítulo, cumpliendo mi promesa de terminar esta historia, no sé que tan larga va a ser, pero cuando sean capítulos sin mucha acción como estos voy a intentar reducir el tiempo entre cada uno o aumentar el tamaño de los capítulos.

El siguiente capítulo lo tengo planeado para antes de que termine octubre, aún no está terminado pero ya tengo un avance.

Déjenme un review, me encanta saber que la gente lee mi historia.

Cuéntenme ¿Qué les parece la pareja de Tomoyo y Yukito?

¿Qué creen que pasará con Tomoyo?

¿Celebrarán el cumpleaños de Shaoran?

En lo particular he encontrado este segundo aire bastante emocionante para reencontrarme con personajes que ya no recordaba de igual manera, debo confesar que me estoy enamorando de Yukito, aunque esa no era mi principal intención.

Ok. nos leemos pronto y espero sus comentarios.