Hola chicos, ¿Cómo están?. Espero que estén muy bien una mega disculpa por la tardanza en publicar el capitulo numero 3 de Blood Soul, les seré sincera, se me olvido publicarlo la semana pasada XD, había pensado que lo había publicado ya que había publicado un ONE SHOT para el anime de Senki Zesshou Symphogear el cual se llama Guided by a Talking Soul para que pasen y lo lean, ya que es mi primer One shot con yuri (a pesar de que no me gusta), pero lo hice para alguien especial, asi que es un One shot muy tierno x3. Sin mas preámbulos aquí les dejo el capitulo 3, espero les guste, dejen sus hermosos comentarios en verdad son geniales y ayudan mucho a crezca esta gran historia, los quiero mucho, nos vemos en el capitulo 4 que este si sale la semana siguiente x3. Ahora así ENJOY IT!. :D

Capítulo 3.- TERROR

Kimihiro no veía la hora de cómo hacer que Ryujin parara de destruir el gran patio de su casa de esa manera, entendí totalmente el dolor que ese ser tan poderoso sufría, el perder a alguien muy preciado para él, pero en parte ese dolor él no había contribuido totalmente si no hubiera dudado de Ryujin cuando llego, si hubiera confiado en sus palabras tal y como él hubiera querido, la pequeña Nadeshiko ahora estaría ahí con ellos en la casa dormida y bien acogida pero ahora el temor que no solo el temió sino los padres de la pequeña y su bisabuelo Ryujin temieron que llegara ahora se había hecho realidad, su peor pesadilla y terror total, Nobunaga aquel repugnante ser el cual ahora gobernaba Japón en una dictadura total y la cual se iba expandiendo aún más que antes, hacía que las coas se volvieran a un más complicadas con sus contactos y su gran conocimiento del mundo total por su gran longevidad había complicado las cosas, aquel pequeño ángel estaría en cualquier sitio incluso en el mismo centro de la tierra, encontrarla sería un gran paso y rescatarla de las garras de ese tipo sería un milagro de los dioses solo esperaba el que no fuera demasiado tarde, a través de los años vio como la hija mayor de Saya era corrompida con falsas historias por parte de ahora madre mejor conocida como Mana y de su hija Hilda la cual era peor que su propia madre, ambas llenas de maldad lograron corromper a esa pequeña niña Kanade y también lograron poner en contra al padre de Saya contra su propia hija y su demás descendencia y lo cual llego a la pérdida de un pequeño ángel también un secreto que él y ahora el señor Ryujin sabían con el dolor de sus corazones y que ahora preocupaba cuando recuperaran a la pequeña Nadeshiko sería lo primero que le dirían, ella tenía un hermano, uno el cual murió en su lugar para salvarla totalmente el día su nacimiento su hermano mellizo, el pequeño Ren.

El esperaba que la pequeña lograra entender lo que paso ese día y lo aceptara, pero estaba pidiendo mucho, era un niña aun a pesar de ahora tener 55 casi 56 años de edad totalmente aún seguía siendo una dulce e inocente niña con un terrible y pesado destino con el cual cargar así como también un pasado y un futuro al cual tenía que escoger dos caminos, no podía pedir que ella aceptara las cosas como su propia madre, su madre era diferente a pesar de que pudo haber tenido una vida idéntica a la de Nadeshiko, Saya tuvo que madurar por su propia cuenta a una edad temprana ella siempre estuvo sola desde que nació , ella y Nadeshiko eran totalmente diferentes, una creció en soledad desde que era un bebe y la otra creció rodeada de una hermosa familia con mucha alegría y paz todos los días lo cual se derrumbó en cuestión de minutos. Ambas ahora tienen algo en común pero ambas crecieron en un ambiente diferente, Nadeshiko en una situación como en la que ahora todos vivían sería difícil para la pequeña asimilarla, ella era un angelito, un angelito que no debió nacer con ese destino sobre sus hombros desde que era un pequeño bebe pero eso fue algo inevitable, sea cual sea la razón, si fue obra del destino o de aquellos seres superiores que jugaban con el destino de las personas a puro placer las cosas ya estaban en marcha ya no se podía hacer nada al respecto solo seguir y ayudar en lo que se podía a esa pobre criatura lo antes posible .

Kimihiro seguía viendo como el gran patio que el mismo había creado era destruido en cuestión de milésimas de segundo uno tras otro, grandes montones de rocas y hierba salía volando por los aires mientras truenos y relámpagos caían más y más, era un tormenta eléctrica horrible , parecían enorme telarañas en los grandes cielos cubiertos de grandes capas de negro junto a la tétrica atmosfera que ha estado desde hace 50 años, ya no había paz como antes solo guerra y más guerra, Kimihiro supo de todo el proceso que sufrió el mundo para llega a donde está ahora en un mundo peor y más lleno de odio y deseos de matanza estaba más claro que el agua que la misión no sería cosa fácil

Cada golpe contra el suelo, era una muestra de su ira contra el mismo y el odio hacia ese hombre, ante sus ojos podía ver como el suelo firme, terso y lleno de hermosas flores era destruido por su ira en un solo golpe, los pedazos del suelo pequeños, grandes y medianos salían volando ante sus ojos con gran rapidez y precisión, cayendo en el mismo suelo destruyéndolo aún más que antes, la ira que sentía en ese momento era difícil de calmar y eso el mismo lo sabía, hacía tiempo que él no tenía esos ataques de ira, nos desde que murió su esposa o perdió a su amada hija., después de haber despertado de su sueño de casi 600 años se encontraba con la sorpresa de que tenía una nieta la cual no conoció y ahora está el tumba pero no solo eso sino también que tenía bisnietos, pero uno de ellos fue asesinado, pero sus dos bisnietas ahora habían tomado caminos diferentes y todo por la ambición y rencor de una sola mujer, pero no solo de esa mujer, sino de ese maldito y desgraciado de Nobunaga, si él no hubiera permitido que la relación de hija y de ese bastardo hubiera avanzado hasta ese punto nada de esto estaría pasando, pero algo en el muy en el fondo le decía que las decisiones fueron las correctas y ahora el momento de seguir recorriendo el camino de la sangre tomando las decisiones adecuadas y esta vez analizadas profundamente.

Ryujin dio su último golpe al suelo, el cual logro hacer que la mitad de la ciudad de Tokio se agitará algunos pobladores de las zonas se asustaron enormemente, pensando que aquel terremoto había sido una bomba o algo peor a sus puntos de vista.

Ryujin comenzó a incorporarse poco a poco de su posición de rodillas flexionadas, rostro en el suelo y manos apretando firmemente su poderosa y gran espada filosa, al estar de nuevo totalmente de pie, el miro hacia el cielo sin expresión, totalmente neutral y dio un hondo y profundo suspiro, en señal de relajación hasta ese momento.

Después de estar varios minutos más de esa forma , el miro sobre su hombro a Kimihiro el cual parecía estar absorto de sus pensamientos, ya que no estaba atento a su alrededor, para él esa actitud era de arrogantes y eso le causaba mucho asco y repugnancia, el dio otro suspiro para calmarse, no quería seguir haciendo eso, no podía perder más tiempo , no sabía en qué situación se encontraba su pequeña bisnieta, si seguía de esa forma las cosas podían ponerse aún más peores más de lo que él podía imaginar o no querer desear.

Aun con esos pensamientos recorriendo toda su mente de manera frenética tenía que controlarse lo mejor que podía, aunque la calma no era de sus virtudes. Él se quitó sus guantes de pelea con sutileza y los dejo caer al suelo destruido bajo sus pies, sus guantes al caer crearon dos cráteres pequeños, pero que lograron hacer temblar la tierra un poco, masajeo un poco sus manos, al verlas directamente se dio cuenta que tenía leves rasguños en las mismas, pero así como los vio en un parpadeo estos desaparecieron totalmente, aquello era pan de cada día no había nada porque preocuparse como tal. Ahora trataba de hacer que sus huesos no estuvieran tan entumidos por los constantes golpes que había dado al suelo firme, cuando los sintió más movibles y menos tensos que antes fue cuando dio leves sacudidas con ellos de manera lenta para después ir rápido, el miro sus manos de nuevo y frunció el ceño y aparto de manera brusca aquellos recuerdos dolorosos que tanto lo atormentaban desde que estuvo dormido, al apartar aquellos recuerdos de su mente, fue cuando se decidió por ver a Kimihiro el cual aún seguía absorto en sus pensamientos.

Ryujin sabía que ese hombre no era humano, había dejado su humanidad de lado y todo por una mujer, bueno él no era nadie para juzgar ya que el hizo lo mismo, aunque él nunca fue humano desde que nació, solo que dejo llevarse por aquellos sentimientos que hizo florecer su hermosa esposa, que ahora en paz descanse así como también el sentimiento de ser padre, y abuelo, aquello era algo inexplicable para su ser como tal, a pesar del tiempo y de las experiencias para él todo eso era algo muy nuevo y que le faltaba por descubrir y conocer.

-Más vale que hables pronto Kimihiro Watanuki.-dice Ryujin de pronto sacando de sus pensamientos a Watanuki, incluso el mismo salto de la sorpresa que le provoco Ryujin y el color de su piel también se volvió un poco más pálida, Ryujin frunció aún más el ceño….-Tu dijiste que nadie sabía que Nadeshiko estaba en ese lugar, pero oh sorpresa pasa que cuando fui a ese supuesto lugar que en realidad "nadie conocía y que solo aquí este hombre conocía" ya Nadeshiko ya no estaba , incluso la reliquia había sido abandonada

Ryujin le mostro el Gungnir a Kimihiro para mostrarle que realmente no estaba mintiendo por nada del mundo, además el enojo y seriedad que Ryujin mostraba ante la situación hacían que Kimihiro no pudiera ocultar nada

-En verdad no sé cómo paso esto, pero en verdad le juro que solo yo y usted sabíamos dónde estaba realmente la pequeña Nadeshiko.-dice Kimihiro sincero mientras miraba a Ryujin con algo de palidez en su piel así como también con nerviosismo ya que la presencia de alguien tan fuerte pero también peligroso como Ryujin lo hacía sentirse más acorralado que protegido

-No sé si creerte ya que cuando llegue aquí por primera vez la reacción que tuviste hacia mi persona me dejo mucho que decir y que pensar de ti Kimihiro.-dice Ryujin con seriedad y alejándose de Kimihiro

-pero eso paso porque usted entro sin avisar a un casa y establecimiento sin haber preguntado antes, además el que se comportó de la peor manera fue usted.-dice Kimihiro cruzándose de brazos y mirando con severidad a Ryujin, pero se arrepintió de inmediato porque de un rápido movimiento que incluso no él pudo darse cuenta, Ryujin habita sacado su espada larga así como también su cuchillo de mano, su espada estaba en el cadera de Kimihiro y el cuchillo de mano estaba su cuello

-Mira niñato, más vale que no te hagas el gracioso conmigo, he pendejo, ahora mi nieta está en manos de ese hombre y necesito que me digas donde es que la tiene y deseo la información concretar del lugar donde la tienen .-dice Ryujin con seriedad a Watanuki…-se lo que está pasando en esta época y se lo mucho que ha sufrido el mundo a causa de los Noise pero Nadeshiko no será el arma que ellos quieran y desean crear, ella diferente a su hermana , además tienen una misión que cumplir desde que estaba en el vientre de su madre o incluso mucho antes de que estuviera en el vientre de su madre ella ya tenía su destino sellado como todos nosotros lo tenemos ahora, así que no tengo tiempo que perder y si no me dices claramente donde está mi pequeña nieta tal y como yo te lo estoy pidiendo amablemente serás el primero en esta época en probar los antiguos métodos que teníamos para sacar antes la verdad a aquellos que no eran de fiar.

-Con amenazas no va a sacar nada señor Ryujin, además como bien dije antes, conseguir información acerca de donde tienen a Nadeshiko será una tarea que tome tiempo ya que Nobunaga no solo tiene bases aquí sino también en todo el mundo, cada una diferente y con un propósito en mente, en cualquier de esas bases ella podía estar, ni siquiera se sabe el paradero del mismo Nobunaga o de su familia, nada se sabe de él, así como una vez Fumito se mantuvo oculto de todo aquel que quisiera hacerle daño, Nobunaga está haciendo lo mismo pero en los últimos 50 años ha superado a Fumito por creces solo pocas personas saben dónde están y ponerse en contacto con ellas es difícil, desde que ese hombre ha estado manipulando el mundo a su antojo desde que subió al poder en Tokio todo relacionado con los medios se volvió más difícil de manejar.

Ryujin con su mirada destruyo una gran puerta de roble que estaba detrás de Kimihiro por la furia al escuchar todo lo que dijo el mismo Kimihiro, le cual ahora se había puesto aun pálido que antes, Ryujin clavo con furia sus armas en el suelo y tomo a Kimihiro del cuello y lo comenzó a ahorcar. Kimihiro trataba por todos los medios soltarse del agarre de Ryujin pero con cada movimiento que el hacía, él primer Furukimonos incrementaba la fuerza al punto de sentir que a él se serian sacado todos sus órganos con mucha fuerza y sin misericordia, aun así se no era el propósito de Ryujin.

Kimihiro al ver los ojos de Ryujin pudo ver la angustia y la gran desesperación que sentía, a pesar de estar quedándose sin aire, sentir su piel aún más fría que antes y su corazón casi detenerse, no pudo evitar sentir en verdad una profunda tristeza al ver a ese hombre y ver como sus ojos rojos del mismo color de la sangre o incluso más brillante que la misma con ojos brillosos queriendo casi llorar, pero el orgullo de ser un guerrero no se lo permitía.

Ryujin al sentir la mirada de Kimihiro a su persona, se sintió débil y sin delicadeza lanzo a Kimihiro al patio destruido con fuerza provocando un nuevo cráter, Kimihiro escupió una gran cantidad de sangre aun incluso parecía que sus ojos se saldrían por el tremendo impacto, la lluvia que aun caía con fuerza alivio un poco el dolor de Kimihiro en su cuerpo y alma pero no el miedo que ahora sentía hacia el hombre que lo miraba fijamente en esos momentos.

Ryujin satisfecho con lo que hizo con Kimihiro tomo sus armas con fuerza, miro a Kimihiro el cual tocia al sentir de nuevo el aire correr por sus pulmones y su color de piel a pesar de que la lluvia era helada como el mismo hielo su piel se volvió de nuevo algo colorida como solía, sus mejillas se tiñeron de rojo por el frio de la lluvia que seguía cayendo con fuerza sobre ambos, el comenzó a caminar de forma lenta y firme hacia Kimihiro el cual trataba de todos los medio evitar no volver a vomitar sangre por el fuerte golpe que recibió al caer de espaldas, Ryujin sintió como todo su organismo se tensara de un momento a otro, el tiempo pareció detenerse ante sus ojos de forma que el apenas se dio cuenta, podía ver cada gota de lluvia cayendo y chocando contra el suelo convirtiendo la tierra en lodo y sacan una dulce aroma de la tierra esparcida en gran medida por todo el patio, cada musculo de todo su cuerpo se tensó hasta la última célula de su organismo , hasta solo sentir el correr frenético de la sangre de sus venas, su corazón se agito ante el cambio brusco que el mismo tomo, pero poco a poco se fue calmando sus ojos se volvieron de nuevo aún más rojizos que el rojo de la sangre brillando y que resplandecían en medio de la noche, aquellos ojos de color rojo que tanto miedo y temor inspiraban y no solo eso, era un rasgo único en su género, Ryujin se acercó aún más a Kimihiro y levanto aún más su armas, para cuando Kimihiro se dio cuenta en verdad ya era tarde, aquellos ojos rojos que brillaban como dos gotas de agua de color rojas sedientas fue lo último que alcanzo ver antes de que su propia mirada fuera teñida de color rojo sangre y el sintiera como su cuerpo caía como si de un costal de papas de tratase hacia el suelo y oía decir a Ryujin.

-la compasión es para los débiles.

- SUR DE TOKIO (Varias horas después) -

Los grandes suburbios de todo Japón habían cambiado con el pasar de los años la tecnología era pan de cada día para el tipo ser humano , haciendo de la vida aún más fácil que antes, pero también fácil de controlar para otros por la facilidad de entrar complejos sistemas computacionales, con estos avances la tecnología más avanzada regia en parte tu estatus social, a pesar de tener grandes sumas de dinero un alto equipo tecnológico que pudiera ser casi como un grupo pequeño de técnicos especializados en redes y en tecnología, los más privilegiados eran los hackers su gran control sobre cosas tan complejas como la red y la misma computadora eran personas que día a día buscaban la mayaría de los empresarios de hoy en día, aun con todo estas cosas destacadas en el Japón y mundo moderno había cosas tan simples que ni el sistema más complejo podía superar.

En una de las casas más destacables de todas de la zona de aquellos suburbios, se estaba llevando a cabo una reunión hacer del futuro de aquella niña que capturaron, el clan Oda sus principales miembros y sus principales contactos de mayor confianza estaban presentes, y todos miraban a través de pantallas con cámaras instaladas a aquella niña que había vuelto a despertar y volvía en desesperación llamando a su padre, madre y demás familiares que algunos de los presentes comenzaron de nuevo al reírse el oír nombrar a la niña al dios del inframundo y a sus tres jueces, algunos otros miraban a la niña tierna con una lujuria que al mismo Saru causaba escalofríos, incluso podía ver las erecciones de esos bastardos al ver a la pobre de Nadeshiko, la ira de Saru creció mas no solo con ver aquellos seres excitarse con esa pequeña niña , su furia creció al ver que Nobunaga veía, y escuchaba todo lo que estaba pasando en la sala reuniones pero no hacía nada ni el esfuerzo en mostrar interés o preocupación por su pequeña nieta a la cual Nobunaga y él creían muerta después de aquel incidente de los Noise.

Saru tomo de nuevo asiente con brusquedad, se sirvió una copa del vino más fuerte que encontró y se la bebió de un solo trago dejando el vaso grande vació, el reflejo del vaso mostro de nuevo a su amigo Nobunaga tranquilo y sin mucho interés lo hicieron que su furia aumentara aún más que antes, el sin compasión lanzo al vaso de vidrio con detalles recalcados en su estructura con fines y esfuerzo, el vaso se rompió con brusquedad haciendo que todos en la sala miraran con un susto tremendo aquel ensordecedor estruendo, incluso el mismo Nobunaga se sorprendió y fue el primero en ver a Saru el cual no solo había aventado el vaso sino que también tenía una aura de color negro de profunda ira y oscuridad dirigida no solo a él sino a todos en la sala presentes.

-¿Qué le pasa tío?-pregunto Kanade algo preocupada al ver a Saru, su tío arrojar un vaso de esa forma y lo peor de todo es que se estrello cerca de su abuelito Nobunaga y esta ahora tenia una herida en su mejilla pero su abuelo no había prestado atención alguna a ese pequeño detalle

-¿Qué, que me pasa?, ¡Tu!, ¿Me preguntas que me pasa maldita pendeja de mierda?-dice Saru con brusquedad y sin decoro a Kanade la cual se pone roja del coraje

-¡No le faltes el respeto a mi nieta!-Nobunaga golpea la mesa con fuerza y todos los presentes se ponen mas tensos que antes

-¡Tu no me digas que hacer, Nobunaga, eres mi mejor amigo y te he apoyado en muchas cosas desde ese día, pero lo que ahora estás haciendo con tu nieta y estos malditos puercos es inhumano!-dice Saru y señala las pantallas en donde se ve a la pequeña Nadeshiko vomitando por tanto llorar y también por el mismo cansancio….-¡no puedo creer que vayamos a decir como en los tiempos pasados el destino de cada persona, estamos en siglos llenos de conflictos y problemas pero eso no nos da derecho a decidir si tratamos a una persona como un humano o como un animal!

-Jajajajajaja

Una risa que en verdad Saru detestaba hizo que su estado empeorara más de lo que ya estaba en esos momentos, su mirada viajo hasta dónde provenía aquella risa tan molesta y fastidiosa perteneciente a una mujer de la misma edad que Kanade, su cabello de fuego ante sus ojos brillo como el sol mismo, sus ojos grande y chispeantes de azul morado lo miraban con burla y decepción su piel blanca y suave destacaba más su bien formado cuerpo además de sus labios que eran deseados por muchos, pero a él en lugar de ser atractivos eran más que un boleto directo al infierno.

-¿acaso dije algo gracioso Hiragi Hilda?-pregunta saru a aquella muchacha hija única de Hiragi Mana la cual era ahora la mano izquierda de Nobunaga y la cual lo había hecho seguir este camino tan pútrido que todos sus compañeros de antaño incluso el no querían que siguiera pero ahora todo ese maldito esfuerzo y sacrificios que en verdad costaron la vida de algunos se habían ido a la basura en cuestión de días.

-Sí que lo dijiste.-dice Hilda poniéndose de pie y camino con paso elegante y sexy hasta llegar al punto centro de la sala y ella miro a todos con sus hermosos ojos morado azulados y todos los hombres cayeron rendidos a sus pies, a excepción de Nobunaga y de él…-¿Qué no tenemos el derecho de elegir como tratar a las personas?, ¿Qué no sabemos cómo diferenciar un ser humano de una bestia?, Jajajaja, eres muy gracioso Saru pero en todo estas mal, ahora el mundo ha cambiado y si la situaciones son así es porque el problema de los Noise que ha tenido todo el mundo desde hace 50 años, los primeros días acabaron con el 10% de la población mundial y con el paso del tiempo el 55% de la población mundial, acaso no es razón suficiente para hacer lo que mi abuelo está haciendo con esta "niña", si es que se le puede llamar así

Saru se puso más firme que antes al ver aquella mocosa insignificante que tenía ante sus ojos, casi quería devorarla con la misma mirada de odio que tenía y dirigía a su amigo y nieta presentes, si su madre Hiragi era una perra desalmada esa niña lo era peor. Antes de que se diera cuenta, Nobunaga había golpeado la mesa con mucha fuerza haciendo que todo quedara en un silencio profundo y sin salida, la mirada ají roja de Nobunaga era profunda y muy fija dando a entender que no estaba para discusiones en voz alta, incluso parecía que sus ojos brillaban con fuerza, pero con sed de sangre, para Saru ver aquellos ojos de nuevo en su amigo era en parte nostálgico pero también tenebroso, cuando veía esa mirada no podía evitar recordar las múltiples guerras en las cuales Nobunaga mostraba su lado más oscuro, más que este que ahora había estado llevando desde el día el que dijo oficialmente que su hija ya no existía más para él.

-Ahora no tenemos que preocuparnos lo que le pase a esa niña, en parte, ya que ahora domo dice mi nieta, Hilda, la población humana y la seguridad de la misma dependen del poder de esta niña que ahora todos ven en pantalla, puede ser pequeña, débil, frágil y apetitosa para algunos en el sentido sexual, pero ahora la niña tiene un propósito en la vida, y eso es lo que importa, está claro que ella misma lo sabe mas no quiere aceptarlo por más que uno mismo le haya dicho antes.-dice Nobunaga tomando de nuevo asiente, el sonido de las exclamaciones de los presentes no se hicieron esperar y aplaudieron a las sabias palabras del señor Oda.

En cambio Saru estaba a punto de golpear a Nobunaga tan fuerte que él desea que su propio amigo le suplicara que se detuviera, ya que la ira de él también era legendaria y le causaría un terrible problema a Nobunaga, el cual sabia de ante mano que había tocado un punto que no debía en la conversación además Saru era muy cariñoso con los niños, pero Nobunaga por esa niña que veía ahí no era nada suyo ni siquiera sentía el orgullo que sentía con Kanade, esa niña solo serviría como arma y sujeto de pruebas para el futuro de la tierra y de su clan.

-Aun así no acepto ese trato para una niña tan pequeña como la que vemos en pantalla eso es abuso infantil, aunque tengan contactos con algunas organizaciones eso no quiere decir no habrá personas que cuando se enteren harán sus manifestaciones en señal de protesta hacia los derechos humanos, metiéndonos en otro problema y esta vez a nivel global casi como cuando aparecieron los Noise hace ya 50 años, si queremos salvar al mundo tenemos que tratar a esa pequeña niña como se debe un ser humano y no como un animal enjaulado.-dice Saru serio y frio con todos los presentes algunos lo miraban con repudió y odio profundo.

-¿Le dices humano a eso?

Aquella voz hizo que saru se pusiera tenso así como también enojado como nunca antes, el solo tener aquella mujer tan cerca de él le hacía querer tomar su Teigu como nunca antes, Saru se dio media vuelta y encaro aquella terrible y horrible mujer la cual causo todo esto, pero claramente había recibido ayuda, pero él ahora por el momento con sus recursos no podía determinar quién pudo haberla ayudado. Ante sus ojos, una mujer de esbelta figura, con su cabello a la mitad de la espalda totalmente suelto y ondulado de color café, vistiendo un traje de color azul cielo enmarcando su bien formado cuerpo sacando no solo suspiros de enamoramiento a los demás presentes, sino también unas miradas de lujuria por parte de los demás, su piel morena clara casi llegando a la porcelana hacia resaltar más como si fuera una estrella, pero para él esa estrella en vez de ser hermosa como el mismo sol, era horrible peor que un agujero de gusano o incluso peor que el trasero de un puerco, sus ojos grandes y chispeantes de color café hicieron sacara más suspiros a los demás y sus labios pintados al color rojo de la misma sangre parecía atrapar más el deseo de la lujuria encarnado en esa maldita y despreciable mujer, aun se preguntaba cómo se había logrado matar a Kageriki y obtener su poder.

-Mamá.-dicen Kanade y Hilda y van abrazar a esa mujer la cual las abraza y se las come a besos con mucha ternura y amor maternal o eso parecía a simple vista porque para él había algo más tras esa maldita mascara de mujer buena y lujuriosa

-Mana, querida hija, pensé que estabas haciendo otras cosas.-dice Nobunaga y abraza a mana con mucho afecto y orgullo, Saru solo podía sentir como su sangre hervía en enojo total, aquella maldita mujer, había hecho que Nobunaga perdiera el respeto y cariño por su verdadera hija y su nieta y nieto que en paz descanse, pero no solo eso sino también a Kanade la pobre niña desde que tenía 7 años logro provocar una gran ruptura a Saya y solo por beneficio propio, desde su interior Saru deseaba la muerte más horrible y lenta para aquella terrible mujer.

Mana parecía que se había dado cuenta de que Saru la estaba mirando, con sus hermosos ojos careces lo vio directamente y ella le sonrió con una sonrisa totalmente falsa y llena de ironía y desprecio total hacia él, Mana odia y detestaba a Saru con todo su corazón, la mayoría de sus planes habían sido frustrados por Saru, sino también por otras dos personas que hasta el momento desconocía sus identidades por el momento, el poder de aquellos seres la perturbaban pero más el poder de aquella mocosa idéntica su peor enemiga y asesina de su padre. Mana alzo la vista y miro hacia la gran pantalla donde se veía a la pequeña Nadeshiko vomitando de nuevo por el olor del vomito en el lugar donde hasta había vomitado, la cara de la niña, llena de dolor, angustia y desesperación fueron las mejores que había visto en toda su vida, ante sus ojos la imagen de la asesina de su padre en esas condiciones paso ante sus ojos como si fuera una imagen divina enviada por todos los dioses le provoco una extensa sonrisa de deseo macabro y oscuro, los ojos de ella es oscurecieron en deseos de maldad pura, el ver a esa niña como no solo objeto de guerra y experimento sino también su juguete personal le hizo temblar las piernas de la emoción, no podía esperar a ver ese bonito rostro bañado en sangre, sus ojos llenos de lágrimas y una expresión de dolor reflejando no solo el dolor en su corazón y desesperación sino también ver los signos de maltrato y horror que le haría a esa pequeña bastarda que debió nunca venir al mundo, aun así por más difícil que fuera de aceptar la necesitaban a la puta de la niña que ahora volvía gritar y vomitar y esta vez acido, pudo ver como la niña se quemaba su propia boca tonto interna como externa y la sangre ahora comenzaba a correr desde su boca la hicieron soltar una carcajada y todos se quedaron atónitos.

-¿De qué te ríes maldita desgraciada?-pregunta Saru con odio y molestia hacia Mana, el mismo trata de controlarse para no golpearla ahí misma sin piedad alguna., incluso matarla ahí mismo con sus propios puños, seria una lastima que su preciada arma se manchara con tal sangre repugnante

-Se me ha ocurrido algo en verdad maravilloso.-dice Mano sonriendo con mucha alegría y todos exclamaron emocionados deseando escuchar atentamente lo que esa hermosa señorita quería decirles…-Esa niña es un monstruo, es hija de dos malditos monstruos, esas dos personas provocaron la catástrofe que afecta a nuestro preciado mundo, gracias a esos malditos monstruos y esa maldita bastarda que tuvieron, son los causantes de que los Noise existieran, así como fueron bueno para traer desgraciadas a nuestro mundo, ella lo pagara ahora con su propia sangre a base de experimentos, y entrenamiento forzado hasta llegar a una edad determinada ella ira a pelear por lo que sus malditos padres causaron y así regresando nuestra añorada paz al mundo que ahora es totalmente caótico y gracias a esa maldita mocosa de mierda.

Saru palideció al oír lo que Mana dijo, pero aquello no fue suficiente para helarle, sino que todos los políticos más influyentes no solo de Japón sino de todo el mundo apoyaron la decisión de esa mujer, incluso Nobunaga el cual parecía más molesto que él, y miraba con odio profundo a aquella inocente niña la cual no tenía nada que ver en lo que pasaba solo se había vuelto en vuelta en el problema de los Noise, ni Saya, ni Fumito ni la pequeña Nadeshiko tenían nada que ver, en lo poco que había logrado descubrir había algo totalmente fuera de lo que ellos como humanos y Furukimonos podían determinar o incluso comprender, aquello era algo que el mismo adjudicaría a los mismos dioses, pero aquello era muy descabellado totalmente, los dioses eran más que eso un mito, incluso aquel hombre que vio cuando Saya perdió a su pequeño hijo Ren y hasta hora nunca supo nada de él, aquel hombre tenía algo en el que lo hacía sentir tan incómodo como si la misma muerte estuviera cerca con su poderosa y temible oz que toda alma se lleva sin lucro alguno, aquel hombre tenía un aura, que lo hacía temblar, pero al verlo ese día apoyando a Fumito y Saya, cosa que Nobunaga siendo el padre y abuelo de esa inocente criatura que partió antes que todos los demás, no se preocupó nada por ella y aquel hombre que no era nada de ella, hizo aquel rol, el cual Nobunaga por su estupidez perdió el día que abandono a Saya de tal manera que incluso el cuándo lo escucho de su supuesto amigo casi se desmaya de la impresión y casi lo mata en ese instante de no ser por aquella maldita mujer que ahora está presente en la reunión lo interrumpió en su deseo de matar a su amigo.

-Entonces queda decidido.-dice Nobunaga haciendo que Saru salga de sus pensamientos abruptamente y se puso aún más pálido cuando vio cómo, Nobunaga entregaba las llaves de la celda de la pequeña Nadeshiko a Mana, Kanade y Hilda

-¿Por qué demonios les entregas a ellas la llave de la celda de la pequeña niña?-pregunta Saru pálido y ve como las tres mujeres se ríen en la cara de Saru.

-Es simple de ver Saru, ellas se serán las encargadas de "educar" a esa mocosa.-dice Nobunaga como si de clima hablara, pero a él le pareció mucho más terrorífico

-Deja que yo me haga cargo Nobunaga ellas están locas, no saben lo que hacen o lo que dicen solo harán a esa niña sufrir por propios intereses y diversión, es solo una niña hablando con ella y haciéndole entender la situación es más que suficiente que se gana haciendo sufrir a una niña que ahora está asustada y no sabe que está pasando su alrededor, eso es inhumano, es algo monstruoso y estoy seguro que nadie querrá estar en los mismos zapatos de esa pequeña niña, si tienes algo de piedad o empatía por ella ,Nobunaga por favor te lo pido, deja que yo me haga cargo de la niña, por favor.

Todos en la sala se quedaron mudos por la propuesta de Saru, incluso algunos comenzaron a murmurar. Mana y las dos adolescentes comenzaron a maldecir entre dientes a Saru, como siempre aquel hombre poniéndose en su camino como una molesta pierda en su zapato no miraban la hora de querer eliminarlo del mapa, pero Mana era quien decida quien moría o vivía en esos momentos aparte de Nobunaga no quería eliminar a Saru ya que en su interior sentía que ese hombre ocultaba más de lo que debía.

En la sala el silencio aparte de ser una gran incomodidad era algo perturbador, tanto como, Nobunaga, Mana y las adolescentes mataban con la mirada a Saru el cual estaba firme a pesar de la gran tormenta que estaba en la sala, una tormenta de ira y de crueldad en opinión de todos ellos, algunos de ellos miraron la pantalla en donde estaba la niña, esa personas que la vieron la miraron con asco e inferioridad, esa niña como la señora Mana había dicho era la causa de todos los problemas en el mundo de hoy en día gran parte de la población se había perdido gracias a esa maldita mocosa del demonio y sus malditos padres, para ellos usarla como arma sería un placer, incluso para otras cosas también con tal de que sirviera como todos ellos querían, algunos esperaban que el señor Nobunaga aceptara la propuesta que ellos le tenían a él respecto a esa mocosa cuando ya creciera como una adolescente o una niña de pubertad, por como la trataba estaba claro que hasta al mismo perro se la daría a que la violara por todos los hoyos que la niña tenía.

Nobunaga miraba a su amigo con poca paciencia y muy molesto, desde que su supuesta hija no ha dejado de mandarle indirectas así como también miradas de odio y decepción hacia él, ¿Cómo es que su mejor amigo y mano derecha se ponía de parte de la hija a la cual consideraba como un ángel caído del cielo y que tanto había buscado y querido conocer después de que la vio como una bebe?, él era el que se sentía totalmente traicionado y desilusionado de la hija que tuvo, si su bella esposa estuviera viva ella estaría como él o incluso peor, él desde ese día quería verla totalmente muerta y más por la educación que le estaba dando a su querida nieta Kanade, se alegraba que había rescatado a tiempo a su única y verdadera nieta, en cambio a la supuesta nieta a la cual Saru defendía a capa y espada para él no era nada solo un arma para usar y nada más que eso. Aclarando sus ideas en la cabeza, Nobunaga soltó un sonoro suspiro y miro con neutralidad y severidad a Saru.

-Antes confiaba en ti, pero ahora no se quién eres Saru.-dice Nobunaga y vio como el rostro de su amigo se contorsionaba en sorpresa y en dolor, aquellos ojos de su amigo brillaban y amenazaban con derramar lágrimas, para Nobunaga las lágrimas eran sinónimo de una maldita debilidad…..-Mi respuesta es simple y sencilla….¡No tienes el permiso y nunca te lo daré!, ¡Ese monstruo se quedara ahí y peleara ya que si no lo hace o la matamos nosotros o la matan los Noise y los Furukimonos no tiene opción ni tiene derecho a tomar decisiones y tú tampoco Saru a partir de ahora limítate a observar y analizar!

….

Nadeshiko se había vuelto a quedar dormida, después de haber vuelto a luchar por querer salir de aquel lugar, cuando volvió abrir sus hermosos ojos, el olor horrible de sangre mezclada con desechos sanitarios y vomito llego a sus fosas nasales, ella retrocedió apartándose de aquel olor y cubriéndose la nariz lo mejor que podía ya que el mismo olor traspasaba todo, retrocedió muy poco para su poco gusto y vio que ya estaba en contra la pared en la cual su pie estaba encadenado, al bajar su mirada a su pie, de nuevo miro con horror como su pie, la piel estaba totalmente desgarrada en su totalidad, los tendones de estaban colgando a junto a su piel desgarrada y partida en trozos desiguales, algunos colgaban de en parte del musculo aun el cual palpitaba como si de un corazón se tratase, ella podía ver como aun la sangre con cada latido salía espesa y caía en el suelo haciendo un sonido que le helaba la sangre, la sangre espesa al tocar el suelo de metal frio y hostil se esparcía poco a poco dando un nuevo olor esta vez aún más horrible al que ya había en toda la habitación, ella seguía mirando con horror su pie, ella temblaba y se abrazaba lo mejor que podía con sus pequeños y débiles brazos, su frágil y débil cuerpo temblaba al ver como el hueso de su pie se daba a mostrar en todo su grotesco esplendor, algunas partes de la carne podrida se deslizaba por el hueso que se mostraba ante sus ojos en aquella terrible y fría oscuridad que ahora la rodeaba, el dolor en su pie, en su cuerpo la mataba ya no tenía más fuerzas para estar gritando o golpeando el suelo o la misma cadena con la esperanza de salir de ahí, simplemente no podía, ella no era igual que su tío Minos, su tío Aicos o su tío Radamanthys que en cuestión de minutos ya ahora están lejos de este feo lugar, ella en cambio golpeo, grito, peleo y pidió ayuda pero nada venia, nada daba resultado, las lágrimas que dejo derramar en ese lapso de tiempo eran una gran cantidad, por más que se esforzó en tratar de no llorar ante la situación simplemente no podía evitarlo, estaba ahora sola en ese mundo, sus queridos padres, sus tíos, su hermana mayor su abuelito ya no estaban a su lado, sin ellos era una mosca muerta que no podía valerse por sí misma por más que ahora en esa situación lo intento con todo lo que ella tenía. Sus hermosos ojos de color azul rey miraban el piso lleno de aquella mezcla de putrefacción y la cual ella misma hizo, podía ver que a través de aquella horrible mezcla había golpes precisos en un mismo lugar sin detenerse la sangre totalmente espeja y pegada al piso de hierro, eran muestra de lo mucho que había golpeado y golpeado sin cesar en un mismo sitio, ella miro con ojos brillosos y de nuevo con asombro de su parte llenos de lágrimas a ambos de sus brazos, sus brazos al igual que su pie estaban desgarrados la piel se colgaba con sus tendones y trizas de los huesos de sus brazos, la sangre cayo de ambos y se unió a aquella mancha de mal olor que provenía de ella, a pesar de saber eso veía aún como aquellos golpes suyos habían provocado un pequeño cráter del tamaño de su mano convertida en puño, con el propósito de salir, mas es no fue posible, aun así ahí estaba la marca de ella había peleado pero estaba segura que nadie lo reconocería incluso puede que ella de misma tampoco lo haría .

No supo cuánto tiempo paso de esa forma abrazando sus rodillas con fuerza mientras en con sus ojos cerrados llama a su padre y madre de vuelta junto a sus tíos y abuelito sanos y salvos, pero Nadeshiko aun absorta en sus pensamientos, no logro captar lo que estaba a su alrededor no había escuchado la puerta abrirse ni cerrarse, hasta que noto que el mismo ambiente que antes había sido frio ahora era más tétrico, la pequeña Nadeshiko palideció ante aquel cambio y comenzó a temblar como nunca antes lo había hecho, parecía que su propio cuerpo tenía muchos animales corriendo sobre ella causando aquella terrible sensación, de nuevo el sudor corrió por su frente hasta comenzar a bañar todo su cuerpo, su piel que antes era fría ahora se volvió más gélida que incluso ella al tocarse no podía sentirse, ella tenía mucho miedo más miedo que antes de verse encerrada tanto en una cueva como en un cuarto de puro hierro y con olor, pudo sentir de nuevo como toda su sangre le era drenada hasta dejarla seca y sin nada, el miedo en ella crecía más y más, quería casi hacerla perder la cordura o el conocimiento que poco tenia ahora.

Ella miro a un lado temerosa de que hubiera algo o alguien ahí cerca, el cambio de ambiente y de nuevo aquellas terribles sensaciones en verdad hacia que ella quedara más desprotegida que antes, incluso el aire que tenia se fue de sus pulmones y entro el aire gélido y que le erizo la piel como nunca antes, un solo toque y comenzaba a temblar mucho más de lo que había hecho antes, Nadeshiko comenzó a morderse el labio temblando del miedo que sentía y de la cobardía de no poder enfrentarlo , al verificar que no había nada de ese lado, volteo hacia otro a su izquierda pero no había nada, pero si no había nada ahí en la habitación, entonces, ¿Cómo era que estaba así de temerosa que incluso ni podía hablar y para mantenerse en la realidad mordía su labio con fuerza hasta sentir el sabor metálico de sus labios llegando al musculo y el hueso?, aquella profundidad que alcanzaron sus dientes al morder su labio inferior y tocar y destruir parte de su hueso de la mandíbula la hicieron saltar de dolor pero también sacar un terrible y ensordecedor grito, las ondas del sonido viajaron rápido golpeando con fuerza las paredes de metal y dirigiéndose de nuevo hacia ella, aquel grito botando contra sus tímpanos la hicieron dejar de abrazarse y ponerse de pie abruptamente mientras tapaba con ambas manos sus oídos

-¡Para, por favor, NO!-Nadeshiko grito con dolor mientras tapaba sus oídos con fuerza, pero también en ese momento ella cayo al suelo de manera estrepitosa ante su mirada observo como su propio piel mal herido y el cual la tenia atada a la pared se desprendía aun mas, la sangre de su pierna desgarrada salpico su rostro y parte de su cuerpo quedando ella en shock, ella cayo de espaldas lastimándose y golpeándose contra el suelo de hierro sintió un feo dolor en su espalda y en su cabeza…..-¡NO!

Nadeshiko grito en terror al ver como mas parte de su pierna salía volando ante sus ojos, Nadeshiko palideció aún más, el deseo de salir y de no sufrir llego de nuevo a su mente, aun temblando ella trato de pararse pero el sonido de carne cayendo aun lado de ella la asusto de la peor forma haciéndola saltar de nuevo pero esta vez cayo boca abajo y se clavó parte de la cadena en su pecho, de nuevo grito, ella con ojos húmedos y tratando de aguantar el dolor lo mejor que podía miro hacia la carne que cayo y su rostro se puso de color azul al ver que era la carne de su misma piel desprendida y la cual esparcía su sangre como se dé un lago se tratara, la sangre corriendo como lago a gran velocidad y manchando mas no solo su piel, vestido y ropa sino también le recordó la cruda y cruel realidad en la cual se encontraba, Nadeshiko tembló terriblemente mal tanto que casi se confundían con un ataque al corazón, pero aquello le dejo de importar solo un poco hasta que se dio cuenta de que había alguien enfrente de ella.

Nadeshiko aun en el suelo aguantando el dolor y prometiendo no llorar, recorrió con la mirada de la persona que estaba enfrente de ella, comenzó a elevar su mirada para ver el rostro de la persona, pero al comenzar al reconocer al silueta a la cual veía su esperanza y el peor terror que una vez sintió volvía de nuevo hacia ella,

La mirada de color azul rey y la de color rojo con naranja se encontraron, Nadeshiko estaba pálida muy pálida más que la porcelana , la sonrisa siniestra y aquel par de ojos de color rojo que la devoraban hasta su alma se le quedaron plasmados como una clara advertencia, pero Nadeshiko estaba muy aterrada y ella retrocedió por el terror que le causaba esa mujer, la sonrisa que le dedicaba a ella era siniestra tanto que parecía que ella se había cortado sus labios para ampliarla aún más y sangre caía y seguiría cayendo de aquella terrible secuela, cuando solo había retrocedido un poco, aquella mujer la tomo del pelo con total rudeza y agresividad que Nadeshiko sintió que le había arrancado parte del cuero cabelludo y no se había equivocado ya que sentía como algo cálido de su cabeza salía y caía.

-¡NO!-el terror paralizo a Nadeshiko que no dudo de inmediato implorar clemencia pero eso solo empeoro las cosas, aquella chica, la peor de sus pesadillas la arrojo al suelo con fuerza provocando un gran cráter en el hierro, Nadeshiko grito y escupió sangre con acido, ella trato de levantarse pero la mujer la piso de la espalda con fuerza y se oye la columna emite un terrible sonido que a Nadeshiko le hizo pensar lo peor, ella trato de alzar su mirada pero terrible dolor que ahora sentía y el miedo que la paralizaba no la dejaban, ella solo temblaba y lloraba mientras aquella mujer la pisaba con mucha fuerza y movia su zapato de tacón sobre su espalda, como si de un tape se tratara ella, Nadeshiko lloro en silencio hasta que la mujer que la golpeo y ahora la tenia con un pie sobre su espalda , movio su pie con fuerza sobre su columna mientras esta tenia un problema….-¡ALTO ME DUELE!, ¡NO PARA, POR FAVOR!, ¡POR FAVOR!

-Eso es suplícame maldita perra.-dice la mujer y toma del cabello de nuevo a Nadeshiko para después tomarla del cuello y que la viera a los ojos mientras admira como esa mocosa se pudría del miedo y del dolor, y eso apenas era un comienzo de lo que ella le haría vivir ahora que la tenían como un perro igual que su madre la puta y desgraciada de Saya…..-Igual que maldita madre una buena para nada, una madre como ella da asco y que no vale la pena solo sirve para ser una puta y nada mas

-No…-dice Nadeshiko a la mujer, pero la mujer la ve y la pisa con mucha fuerza y le saca de nuevo la sangre

-¿perdón que dijiste?-pregunta la mujer graciosa mientras le hace muchos insultos a la niña la cual seguía llorando y temblaba más y la golpeaba con brutalidad

-No llames a mi mami así...-dice Nadeshiko y jadeando sangre hasta caer al suelo igual que la lluvia, Nadeshiko frunció el ceño por primera vez y miro con rabia a la mujer pero esta la golpeo con fuerza dejándola mas herida que antes….-Kanade…ella también lo es…ella es tu madre…nuestra madre…que lastima que tengo…una hermana como tu

Kanade dejo de lado su momento de felicidad y tomo del cuello a la niña y la golpeo muchas veces con su puño y contra la pared hasta dejarla más herida que antes y vomitando sangre, ella la tomo del cabello y estampo a Nadeshiko contra el suelo muchas veces

-¡PARA!, ¡NO!-Nadeshiko grita del dolor y la agonía. En eso Kanade la suelta mientras esta el aire y Nadeshiko se golpea contra el techo hierro y el choque fue brutal que más huesos se rompieron y más sangre escupió incluso sus propios ojos comenzaron a sangrar…-¡AH!

La risa siniestra de Kanade se escuchó en todo el lugar, Nadeshiko cayó al suelo de frente destruyendo parte de su angelical rostro, su nariz estaba llena de sangre y rota, parte de su boca estaba llena de sangre pero también parte de su carne interna, algunos de sus dientes se habían caído, y los que salieron volando se encajaron en toda su cara. Nadeshiko al sentir aquel dolor no solo en su cara sino también en cada musculo de su cuerpo y toda su alma enteramente.

Por una pata más de Kanade ella quedo volteada con su mirada mirando hacia arriba aun es su estado de shock ella tembló de un miedo profundo que hacia su alma temblar, de nuevo por aquel terrible pavor ella comenzó a orinarse ella escucho como la risa de Kanade se hizo presente y comenzó a hacerle temblar mucho más, las lágrimas no se hicieron esperar y Nadeshiko presa del pánico y del terror movió su cabeza de un lado al otro.

-¡NOOO!-Nadeshiko grito a todo pulmón mientras Kanade se reía de ella con desprecio y comenzó a golpearla con un bate de beisbol, rompiendo aun mas su huesos rotos de todo el cuerpo, el dolor que antes era intenso se hizo insoportable para Nadeshiko, aun cuando Kanade comenzó a golpearla ella trato de alejarse de ella, de salvarse, de salir como sea de la tortura a la que era sometida con crueldad, pero le era imposible, los golpes de Kanade hacia ella fueron mas precisos y rápidos que antes….-¡PARA!, ¡PARA! ¡POR FAVOR!, ¡NO!, ¡NO!, ¡NOOO!, ¡ME DUELE!, ¡MAMÁ!, ¡PAPÁ!, ¡ALGUIEN, POR FAVOR SE LO SUPLICO…SALVEME!

Kanade se rio más al escuchar el sufrimiento y los gritos de ayuda de aquel monstruo por lo que ya harta de oírla gritar y llorar mientras la golpeaba con el bate de beisbol le dio un fuerte golpe en la cabeza, dejándola de inmediato inconsciente , ante sus ojos el ojo derecho de aquel monstro golpeo su cara, manchándola de sangre, Kanade comenzó a temblar de ira al ver que su bello rostro había sido manchado con sangre inmunda, tomo el bate de nuevo y camino hacia donde aquel repugnante ojo cayó al encontrarlo, tomo el bate con mucho odio y de un solo golpe destruyo aquel maldito ojo de único color y que tanto enviaba, pero su odio y gran resentimiento estaba cargado a esa niña, Kanade con su mirada roja llena de un brillo de ira miro a Nadeshiko en un mar de su propia sangre y parecía estar muerta, las múltiples heridas que tenía eran horribles pero para un monstruo como esa niña eran perfectas y aún faltaban muchas más, ahora que la tenía ante sus ojos la haría sufrir hasta que ella se aburriera y encontrara algo mejor que torturar a esa mocosa, lo de hoy fue solo un calentamiento. La sonrisa de Kanade se amplió al pensar en las muchas posibilidades de diversión de tortura que tenía para una mocosa del demonio como la que había torturado hace poco lo iba a disfrutar mucho, pero más lo hubiera disfrutado si la persona que le dio la vida estuviera aquí con ella y mirara como aquel maldito monstruo que era su maldita y repugnante hermana era torturado ante los ojos de perra de esa mujer, anhelaba tenerla cerca para hacerla sufrir como ella lo hizo con ella, anhelaba torturarla hasta morir de todas las maneras posibles, pero esa maldita no estaba aquí ya no más la puta se había muerto, pero la bastarda no y ella sería su juguete de ahora en adelante y todos gracias a la puta de su estúpida madre, Saya