Hola chicos! Lamento mucho la tardanza en verdad lo siento mucho, pasaron muchas cosas en mi vida, ya estoy por hace el examen final de la universidad, y eso me ha consumido tiempo, además de que ya tengo trabajo y tengo otras cosas que hacer, mas aun asi he sacado tiempo para lograr escribir dos capítulos como recompensa para ustedes por la paciencia que me han tenido, hoy y mañana los publicare y el capitulo 6 lo he escrito mientras tuve tiempo, va a la mitad, asi que espero no tardar, de ante mano pido una disculpa si es asi, mas me alegra que aun sigan esta maravillosa historia que se esta volviendo SAGA x3, muchas gracias a todos mis lectores, sobre todo a marati2011 y a Deathyblosom por comentar en diferentes formas con sus excelentes criticas asi como también el apoyo muchas gracias! Pero sobre todo aquellos que ven y leen la historia en verdad muchas gracias x3, se han ganado un lugar muy especial en mi kokoro.
Sin mas preámbulos a leer! Espero les guste y de ante mano tiene escenas fuertes, este fanfic y toda la saga de Blood soul será muy fuerte asi que todos los capítulos tendrá como advertencia +18 . Con esto aclaro todo, asi que ahora si a leer!. X3
Capítulo 4.-ALMA DESGARRADA
Algunas personas dirían que la muerte es la peor de la cosas que puede desear el ser humano, quitarse la vida temiendo a que pueda pasar en un futuro era de cobardes sin sentido, dejar todo de la do solo para impedir que algo malo te pasase en su vida aun si eso quiere decir nunca más ver a tus familiares y amigos, pero en el caso de Nadeshiko, no lo era, para ella, ahora que había sido dejada sola de nuevo en aquel oscuro y solitario cuarto, todo su cuerpo, desde las uñas de sus pies hasta las puntas de su propio cabello, todo dolía incluso la poca brisa del aire que lograba entrar y se llevaba el mal olor de la habitación ahora le lastimaba como si de cuchillos clavándose contra su piel, su propia piel parecía caerse a pedazos, sus huesos descubiertos por las múltiples heridas en su cuerpo al tacto con el mundo externo, producían un terrible y extraño sonido cuando ella solo se movía un poco, el aire tocándolos era doloroso y punzante, parecía que la congelaba a causa de los terribles inviernos que una vez sintió y vivo cuando era solo una pequeña bebe, pero aquellos hermosos y tiernos recuerdos eran del pasado, un pasado que jamás volverá a su vida, y que no era nada de la sombra que es hoy.
Nadeshiko con sus brazos rotos y desgarrados se abrazó a sí misma, el dolor punzante y paralizador que sintió al mover sus brazos fue el más grotesco y el más terrible de realizar, todo su cuerpo temblaba de un intenso dolor, su sangre derramada en el piso ahora parecía algo que líquido, su textura, su olor y su color eran diferentes, tanto que daban asco el solo verla, pero no podía hacer nada, nada podía hacer, era tan inútil y débil, en esos momentos había comenzado a llorar pero ahora ya no podía sus propias lagrimas se habían agotado había quedado seca por dentro. Cuando logro abrazarse a sí misma, sus dedos al tocar piel con piel, sintió confort y alivio pero también una enorme tristeza, a pesar de que no podía volver a llorar como en esos momentos ella quería, ella comenzó a hipar y gemir en su lugar, el dolor y la soledad la estaban matando, un abrazo, un simple abrazo que se hizo a sí misma, después de la terrible y dolorosa tortura que paso, fue lo suficiente para romper más su alma frágil y tierna, la soledad era lo mismo que estar muerta en vida.
-mi…mí.-Nadeshiko escupiendo sangre e hipando llamo su querida madre, en medio de la densa oscuridad de aquel cuarto inmundo, pero lo único que se escucho fue eso, su propia voz carrasposa haciendo eco con las paredes de metal…-¿por…que….me dejas….te?
Nadeshiko temblando se abrazó más a si misma cargando con su dolor de alma y de cuerpo, no quería continuar más con lo que Kanade lo hizo, ella se hizo bolita temblando en solo pensar en lo que podía llegar a ocurrir después, la tortura y los insultos no pararon por parte de esa mujer, aquella niña que se hacía llamar su hermana mayor, solo era un monstruo, un maldito monstruo que le arrebato todo lo que ella una vez amo.
…
En los últimos años de su vida jamás pensó en volver a ver algo que en verdad la excitara tanto, la sensación del goce, del deseo que ardía más y más en su interior latía y ella con anhelo quería dejarlo salir, sus ojos cafés brillaron con satisfacción y alegría al ver a través de las muchas cámaras la tortura de aquella mocosa del demonio, ver como ella suplicaba a lagrima viva, ver como su repugnante cuerpo era roto y desgarrado con cada golpe que a cada segundo se hacía más fuerte y preciso, la sangre que goteaba de sus heridas hacia que su cuerpo horrible y que odiaba con todo su corazón se volviera una obra de arte, la sangre cubriendo aquel cuerpo junto a los deshechos fecales rodeándolo todo y pudriéndolo fue algo que jamás había pensado ver, aquella piel nieva que aquella niñata poseía y que hace una horas era algo como intocable ahora estaba llena de cosas horribles, tanto que ahora parecía una maldita perra revolcada en el lodo y la sangre era prueba de lo zorra e impura que era, muchas torturas cruzaron su mente, ella quería hacer a esa mocosa infeliz, hace 50 años se había escapado de sus manos esa mocosa, hija de aquella maldita zorra que le arrebato a su padre, no pudo tortura a aquella mendiga pero su hija menor sufriría las consecuencias, además tenía un tiempo muy largo para tortura y divertirse con esa niña.
-Kanade, en verdad te has vuelto una zorra de primera clase, no sé qué diría tu estúpida y desgraciada madre al verte lo que has hecho.-dice Mana viendo el líquido de su copa, ella miraba aquel liquido como si fuera un espejo, la sonrisa y la risa de Mana se incrementaron, le divertía todo esto, el hecho de que ambas hermanas se torturen a su propia sangre y el odio muto que hay entre ambas, era algo bello y digno de apreciar, ella pudo ver como Kanade disfruto mucho el torturar a esa niña, se notaba la feliz y la venganza en sus ojos como una llama encendía en lo profundo del inframundo, el mundo de los muertos….-y tu dulce y tierna hermana, una maldita puta desde nacimiento, un monstruo una aberración de la vida, cuanto me voy a divertir con ella, tan pequeña y tan fácil de corromper.
La felicidad de mana era muy grande, ella hubiera deseado vengarse directamente con Saya pero Nobunaga se había quedado con toda la diversión aquel día, a pesar de que ella disfruto mucho al ver como Saya era asesinada por su propio padre, además el asesinato de Fumito fue más hermoso que el de Kageriki, verle como perdía la vida y como la sangre del manchaba el suelo de tal manera que era decorado hermosamente tanto que hasta parecía una hermosa obra de arte hecha por Leonardo Da Vinci, pero a pesar de todo aquel hermoso momento, también hubo algo que ella jamás espero, el cielo rompiéndose en mil pedazos, una melodía que resonó en toda la tierra, así como también aquellas bestias que salieron de una extraña puerta salía del cielo de extraños símbolos, y también aquella niña que ahora veía a través de las cámaras de seguridad, no había duda de que ella era la única que podía derrotarlos ya que había sido ella quien los invoco aquí el problema era el siguiente, ¿Cómo es que esa niña pelearía si no se había desarrollado un arma lo suficientemente fuerte como para evitar que esta fuera desintegrada?, las Teigus que eran las armas definitivas y que superaban a los Furukimonos no lograron hacerle nada de frente a aquellas nuevas amenazas en los siguientes 50 años desde que aparecieron, no dudaba del poder que esa niña poseía pero, aquellas bestias no tenían debilidad por el momento, habían realizado ya experimentos con la esperanza de derrotarlos y también saber que eran ,pero todos habían sido fallidos, el que realizaron con Kanade y con Hilda también fallo en su totalidad.
Mana frunció el ceño y arrojo el vaso con el cual se había servido el licor más fuerte que había en el mundo entero, el vaso se rompió y el líquido salpico la gran la alfombra de color rojo, la cual había sido teñida de todas las vidas que ella quito antes de ir por Saya hace tiempo, aun recordaba los gritos se suplica y de dolor de aquellas personas a las cuales mato con sus propias manos con tal de obtener información acerca de Saya, pero su trofeo más especial, era la cabeza colgada en la repisa de su cuarto, dentro de una caja de cristal decorada de oro puro, estaba la cabeza de Korey, ella había vivido más que el resto de todos los usuarios Teigus de su generación y a pesar de ser una anciana en ese entonces, la desgraciada aun tenía un poder descomunal no podía olvidar el trabajo que le costó casar a esa mujer, cuando lo consiguió supo que había sido en vano todo su esfuerzo ya que, Korey no había visto a Saya en mucho tiempo, nadie la había visto, y podía entender porque, pero en su interior Korey sabía algo que ni Saya sabia y eso ella podía adjudicarlo ya sea a los Noise u a otra cosa.
Armamento o no, lo necesitaban ya sea incluso un arma desarrollada a base de las Teigus, pero nada, solo especulaciones, además si estaba preocupada por todo esto era porque no le quedaba de otra, ella no quería morir después de tanto tiempo que le costó llegar a donde está ahora como hija del presidente más poderoso del mundo, su venganza ahí la llevo y también su sed de más sangre la llevo a formar algo a escondidas de su propio padre Nobunaga.
-jajá, pobre de Nobunaga también, jamás pensé que los demonios fueran tan fáciles de engañar, tanto tiempo que busco a su querida hija, para que el mismo la matase después con sus propias manos enfrente de la bastarda de nieta que tuvo, aun así, el ver como esos monstruos se matan entre sí, esta tan,…ah..Excitante...-Mana jadeo y comienzo a masturbarse, al recordar como Saya y Fumito fueron asesinados, pero también al recordar como es que ella mato a su "eterno amor" Kageriki, otro monstruo pero el fue la pieza clave de todo su plan.
Mana miro de nuevo las cámaras de seguridad las cuales apuntaban al cuarto de la perra de Nadeshiko, ella aun masturbándose y gimiendo en el proceso miro como la niña aun a pesar de tener su cuerpo roto, lleno de sangre, lleno de sus propios excrementos, su piel cayéndose a pedazos, incluso a pesar de donde estaba, escuchaba como la carne al desprenderse de la demás haciendo un sonido que erizaba la piel, parecía que la carne era jalada no con manos, sino con los mismo dientes de manera lenta y dolorosa, la sangre podrida saliendo de aquellas heridas recién hechas, de una textura viscosa y repugnante, las ganas de vomitar llegaron al ver lo que veía, pero a la vez ella sintió más excitación que antes, y se masturbo más rápido, pero no era suficiente, ella busco algo en los cajones de su escritorio, sonriendo con locura saco un cuchillo, sin misericordia, sin pesares, sin dudar ella tomo el cuchillo y de un solo choque lo clavo en su parte intima, el grito de Mana se escuchó en todo el lugar, ella abrió las piernas, al sentir tal dolor pero tan gozoso placer, la sangre de su parte intima caía gota por gota con un poco de fluidos del previo orgasmo, ella alzo su cabeza en placer, pero también en dolor, con ambas de sus manos saco el cuchillo de su parte intima solo un poco, para después sujetarlo de la misma forma y llevarlo de nuevo adentro de una estocada, ella gimió pero grito más que gemir, cada grito era peor, pero la cara de locura y de placer que ella tenía decía lo contrario, los vidrios de la ventana parecían desgarrarse cada vez que ella gritaba con tanta fuerza, la madera crujía con cada gemido, estillas de madera salían con cada grito y caían ahora en el charco de sangre de su parte intima, bellos púbicos caían con pedazos de carne de diferentes tamaños, pero Mana no estaba satisfecha, ella saco otro cuchillo e hizo lo mismo que con el primero pero el grito de placer que ella emito esta vez fue más fuerte que el anterior y le hizo sentir casi un orgasmo al sentir la punta filosa y fría del arma en su parte sucia y delicada, no podía evitar sentir un gran placer y un gran disfrute el masturbarse usando dos cuchillos, era algo extremo pero sencillamente hermoso, el placer era más agudo y doloroso y el dolor era lo que más amaba en su vida. Con ambas de sus manos, ella tomo ambos cuchillos y los movió con ferocidad, el sonido de la carne siendo cortada y traspasada se escuchaba en toda la oficina de mana y más allá de la misma, carne y más carne comenzó a caer de su parte intima al suelo ahora con sangre ya seca y de un olor que causaba nauseas, mana gemía y gritaba de placer con cada estocada que ella misma se sacaba con sus propias manos usando sus cuchillos amados, los únicos que le daban el amor que ella en ese momento necesitaba más que en todo la vida, continuo sacando y metiendo aquellos filosos cuchillos en su intimidad, bajo sus pies había una gran cantidad de sangre que parecía y lago conectado con ríos pequeños los cuales se extendían más junto con el lago y en medio de aquel charco de sangre había pedazos de carne los cuales palpitaban de manera compulsiva, los bellos púbicos de aquella zona intima de mana estaban goteando de sangre, hasta que al cabo de unos minutos, Mana lazo un sonoro grito de dolor pero de gran placer y ella cayo de rodillas en el charco de sangre mientras se arqueaba en placer .
-me siento...ah...viva.-dice Mana jadeando y gimiendo aun después de haber llegado al orgasmo, la cara de felicidad y gocé en rostro mostraba una clara satisfacción ante lo que ella misma se provoco, muchos podrían decir que ella necesitaba ayuda por lo que hizo, otros podían incluso mejorar aquel terrible fetiche y otro simplemente la ignoraban, pero lo que hizo ella en ese momento con ambos cuchillos era con dos claros propósitos, uno de ellos era darse el placer hasta llega al punto G y el ultimo pero mas importante, era probar una nueva clase de tortura.
Aun con su mirada perdida en el placer reciente, ella miro hacia la gran pantalla. Se podía ver aquel engendro del demonio llorando de nuevo y gritando, pidiendo a gritos a la puta de su madre, el placer que una vez la inundo fue cambiado por el maldito y grandioso odio hacia esa mocosa y su familia, quería callarla de la peor manera hasta que suplicara como un maldito perro lamiendo los putos huevos a su amo de tal manera que ella perdiera la lengua lamiendo aquellos apestados y repugnantes huevos, aquella mocosa aun herida y sin fuerzas gritaba con todo como si nunca hubiera perdido las fuerzas, y eso que antes estaba decaída tanto que ella misma duda que se levantara de nuevo y gritara de nuevo por ayuda y llorara de nuevo, ella también había jurado que las lágrimas de ese demonio se habían acabado pero no, aquellas lagrimas no parecían tener fin, pero había otra cosa que ella se preguntaba, ¿Por qué la maldita mocosa llora si su maldita familia era un amante de lo doloroso y de la tortura?, eran unos malditos bipolares.
Mana con su odio incrementándose más y más, al punto de sentir su cara roja del mismo coraje, vio con algo de asombro como las heridas de aquel maldito monstruo se regeneraban y más rápido que la mendiga de la madre, no entendía eso, hasta que recordó que esa niña era hija del hombre que mató a su padre junto con la ayuda de la maldita perra de Saya, además de a ver matado al señor Mogari, ojala hubiera podido encontrar aquella mujer de nuevo que le ayudo matar a la maldita de Saya junto con el perro de Fumito, pero desde aquel momento nunca más la volvió a ver, aun recordaba su apariencia después de 50 años, era claro que era de Grecia ,de la antigua Grecia, pero su ropa, su apariencia entre otras cosas, pero lo más resaltante en esa mujer era el poder que emanaba de ella, no era algo normal tener esa clase de poder, incluso ese día ella casi se ponía de rodillas ante esa mujer, ella, Mana Hiragi postrándose ante esa mujer que apenas conoció, era algo que no se vería todos los días, pero era algo que daba en que pensar, aquel poder era fuerte, poderoso y peligroso en todo sentido, casi igual que la amenaza la cual está casi extinguiendo la raza humana en esos momentos, aquella mujer por mas descabellado que parezca, era alguien superior a todos los humanos y monstruos en el mundo
-es una diosa.-dice Mana sonriendo con diversión…..-No estaría mal ir por las ligas mayores
…
-¡Mamá!, ¡Papá!, ¡Ayúdenme!, ¡MAMI!, ¡PAPI!,¡Abuelito!, ¡Tío Minos!,¡Ayúdenme!, ¡Me duele, me están lastimando mucho!, ¡Ayúdenme!, ¡neo-san!, ¡Tío Thanatos, Tío Hipnos!, ¡AYUDENME!, ¡ME DUELE, ME DUELE!- Nadeshiko abrazándose a sí misma, gritaba de nuevo con toda su fuerza, aun con las heridas y el llanto que no la dejaba respirar en ocasiones ella seguía llamando a su mami, a su papi, a su abuelito, a sus tíos y a su nee-san, gritaba con desesperación absoluta, quería ver a sus familiares, a su familia sana y salva , ella quería estar con ellos de nuevo, sentir la protección y el calor tan cálido que le hacía sentir segura y feliz, las heridas en su cuerpo eran profundas pero con la medicina sanarían en cualquier momento, pero las heridas en su alma serían las más difíciles de curar, aunque sabía todo eso solo por palabras, ¿Cómo es podía determinar todo esto?, ¿en verdad existe algo llamado "alma"?, ¿Qué era un alma?, ¿Cómo era?, ¿Por qué existía?, y, ¿Por qué era lo más difícil de curar?. Todo eso circulaba en su mente a tu corta edad, aunque lo sabía por palabra ella no lo conocía como tal, no sabía que era realmente, el termino del alma lo conoció a su abuelito, su segundo papi, su mejor amigo. Los ojos de Nadeshiko no tardaron en inundarse de nuevo en lágrimas, las cuales cayeron como cascadas mojando sus mejillas llenas de sangre y restos de su vómito, las lágrimas cálidas deslizándose por su rostro y que al poco tiempo se volvían frías como el ambiente, haciéndola sentir peor que un cadáver viviente, se abrazó más a sí misma, quería ver a su abuelito, a su mami, a su papi, a sus tíos quería verlos a todos de nuevo, quería estar con ellos, no quería estar más en ese lugar tan horrible y con mal olor…- Vengan rápido, no quiero estar más aquí
-ellos ya no volverán jamás
A pesar de que ella había jurado que no había nadie más ahí aparte de solo ella y las paredes, la voz masculina llego a sus pequeñas orejas y tímpanos, pero aquello no fue lo que le sorprendió sino que ella había reconocido la voz, el tiempo para ella pareció detenerse de manera abrupta, el ambiente oscuro y tenebroso la ahogaron aún más que antes, el miedo que antes había sentido hasta la última célula de su cuerpo volvió con más fuerza, el olor a sangre pútrida inundo sus fosas nasales, la sangre fresca y pútrida se unían y formaban un solo olor que la mareaba y la hacía querer vomitar, podía escuchar el sonido de cadenas siendo arrastradas de manera que no podía describir y no podía determinar el lugar por donde venían, los pasos fuertes y claros resonaban en las penumbras, la piel se le erizó a tal punto que las heridas frescas le provocaron un fuerte dolor, quería gritar, dejar salir lo que ella en ese momento sentía, pero el miedo la invadía, no podía hacerlo.
Escucho pasos, pasos fuertes y errantes, se iban acercando a hacia donde ella estaba, el miedo comenzó a comerla de la peor forma que ella jamás espero en su vida, peor que cuando esa persona que se decía llamar su hermana la tortura de aquella manera, el miedo que sentía ahora era el mismo que sintió aquella vez que perdió a sus padres de manera tan horrible ante sus ojos, aun podía recordar el grito de su madre al ver a su padre ser asesinado por ese hombre, "él", ese hombre había causado la peor de sus desgracias, le había quitado a su madre y padre, pero no entendía, ¿Por qué?, ¿Qué hicieron ellos para que los matase?, ¿Qué culpa tenían ellos de vivir como una familia feliz y normal?, ¿Qué culpa tenia ella?, ¿Por qué estaba en ese lugar?, ¿Por qué la estaban haciendo sufrir?, ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¡¿Por qué?!.
Tantas preguntas la hacían sentirse aún más asustada y nerviosa que antes, no tardo mucho antes de que ella se orinara de nuevo en su desgastado y horrible vestido que portaba, el miedo era algo terrible y ella lo sabía, ahora solo temblaba y temblaba de manera frenética aun escuchaba los pasos acercase a ella hasta que se detuvieron , de nuevo el silencio penetrante que una vez hubo en la habitación volvió y la sensación era mucho más difícil de soportar, la pequeña Nadeshiko no dejaba de temblar a pesar de que sabía que no se escuchaban los pasos, sabía que desde un lugar alguien la estaba observando como una simple presa, podía sentir los ojos de aquel hombre sobre ella, con sus tiernos ojitos trato de verle, pero la oscuridad era muy densa apenas podía ver su propia nariz, la incertidumbre , el pánico y el miedo la invadían más y más, ella sintió como su orina de nuevo salía y manchaba sus piernas y gran parte del suelo de metal, de nuevo los colores se fueron como una cascada cayendo fuertemente y el miedo se había vuelto su principal sentimiento y emoción de esos momentos, no podía evitarlo, ella volteando a todos lados buscándole en medio de aquella fea oscuridad pero no podía, aquella oscuridad la bloquean de tal forma que parecía que se la tragaban contra su propia voluntad mientras seguía en el mismo lugar donde dejo salir sus propios orines, el mal olor que ya se había disipado en su gran mayoría volvió y esta vez el olor erra más horrible que el primero, olía a cadáveres muertos, ante sus ojos y por medio del olor ,ella parecía que se había dado cuenta de que era lo que estaba oliendo, no solo eran sus orines y el mal olor antes dejado, sino el de alguien más, alguien el cual tenía aquel pútrido olor que solo le recordaba aquel día no había duda, era el, pero, si era él, ¿Dónde estaba?.
Nadeshiko con todo el terror en su cuerpo inundándola y rompiendo la poca voluntad y fe que tenía miro a todos los lados, esperando ver algo por más pequeño que fuera o algo que escuchase, pero no podía ver nada, solo la punta de su nariz podía ver, el sudor caiga sobre toda su cara, su cuerpo entero estaba bañado en el mismo sudor frio por el miedo y el repudio que tenía a ese hombre, pero no podía encontrarlo, no podía, simplemente no.
Nadeshiko con sus pies débiles de las heridas y el cansancio mental que había forzado hace unos instantes, se agarró de la pared resbaladiza detrás de ella, con el primero se iba a caer, hasta el según logro pararse, cuando lo logro sintió el piso darle vueltas, una sensación de vértigo y de asco mezclados con el miedo y el asco en esos momentos, fue lo peor que ella espero sentir en esos momentos, hasta que sintió como una pesada y gran mano la tomaba del cuello de su ropa y la alzaba de forma brusca hacia arriba, aun tenia las cadenas encarnadas en sus pies, y el jalón repentino hizo que una de las cadenas se saliera de su piel sacando en el proceso un hueso pequeño de su pie, Nadeshiko sintió claramente como aquel hueso se rompió de su unión interna a los demás, la sangre no tardo en salir y sus ojos de lágrimas de nuevo se llenaron
-¡AAH!-Nadeshiko grito con toda la fuerza de sus pulmones mientras tratada de soltarse de aquella horrible mano que la estaba sujetando y ahorcando en el proceso, aquella mano horrible no parecía querer soltarla por ningún motivo, incluso aumentaba la fuerza y la dureza de como la sostenía desde el cuello de su vestido,….-¡POR FAVOR!, ¡POR FAVOR!, ¡SUELTAME!, ¡ME DUELE MUCHO!,¡ME DUELE!, ¡POR FAVOR!, ¡POR FAVOR!
Nadeshiko grito y grito de nuevo mientras lloraba y comenzaba a hipar por el llanto, el dolor en pie comenzó a arder en todo su cuerpo, se estaba quemando del dolor, ella tocio y sintió el sabor metálico en su boca y el cual salió escurriendo por las comisuras de sus labios secos y destrozados, las heridas en sus labios ardieron al sentir la sangre caliente y horrible salir de su boca, en eso, aquella mano firme y dura la jalo de nuevo y la cadena encarnada en su otro pie arranco gran parte de la piel de su piel, ella sintió algo horrible y más espantoso que el miedo, el dolor, ante sus ojos en la oscuridad pudo divisar gotas de sangre podrida y fresca, la sangre cayo en su rostro y en su ropa, su mundo pareció haber dado vueltas, hasta que se encontró de nuevo con la pared, el de golpes y choques llego a sus odios
-¡AAAAH!- Nadeshiko volvio a gritar con todas sus fuerzas, mas lagrimas cayeron de sus ojos mezcladas con la sangre y el acido que había salido del golpe en su torso, el choque que ella tuvo con la pared en esos momentos en que el mundo le dio vuelta sintió todos sus huesos romperse y perder mas de la mitad de su sangre, el acido de su estomago salio por el impacto y con ellos una parte de algo de su interior salio como una flema deforme y que se movía…-¡NO MAS!
Nadeshiko grito mientras caía al suelo y sintió y vio cómo su rostro quedaba destrozado, a pesar de ver solo hasta la punta de su nariz en aquella horrible oscuridad , el suelo de metal al estar más cerca de ella en esos momentos vio como la carne de su rostro quedaba siendo removida por un poderoso golpe o una caída, la piel de su rostro fue destruida, trozos de la carne despedidos en trozos arrancados de la piel de ella, fue en ese momento cuando vio que estaba en un piso lleno de clavos con la punta filosa boca arriba. Fue en ese momento que experimento el dolor físico más fuerte en su corta vida, había caído sobre los clavos, sentía como los clavos atravesaban su piel y sus órganos de manera frenética y dolorosa su interior y su exterior parecían quemar como acido, ahora no podía abrir los ojos, había perdido la vista, sus ojos habían sido dañados por los mismo clavos, solo podía sentir como algo como las mismas lagrimas se escurrían por sus mejillas tanto húmedas como desgarradas por los clavos, sus lágrimas se mezclaban con la sangre, el olor de su sangre llego de nuevo a sus fosas nasales y el dolor que había sentido le hizo ver en qué situación estaba ella ahora y puede que nunca volviera a salir de esa situación
-Ah...ah…¡AAH!...¡DUELE!...¡DUELE!...¡DUELE!...¡ALGUIEN, AYUDEME!., ¡ME DUELE MUCHO!, ¡ME DUELE!, ¡POR FAVOR!,¡POR FAVOR!,¡ME DUELE MUCHO!,¡POR FAVOR!,¡POR FAVOR!,¡POR FAVOR!, ¡ALGUIEN AYUDEME!,¡NO PUEDO MAS!, ¡MAMI, PAPI!, ¡MAMÁÁ!, ¡PAPÁÁ!, ¡POR FAVOR!.-Nadeshiko quien se había mantenido callada por el shock y el dolor de sentir como su cuerpo entero fue atravesado por millones de clavos al mismo tiempo, grito en agonía y en desesperación, ella aun estando clavada a los clavos se movía frenéticamente, haciendo que se atravesara aún más en los clavo, su piel suave y tersa ahora estaba hecha tirones, sus músculos internos y los huesos comenzaban a hacerse más y más visibles, la sangre que salía de las millones heridas que tenía bombeaba rápidamente, las mismas venas comenzaron a desprenderse de sus músculos y caer como cables colgantes sin estar en su conexión, la sangre goteaba y goteaba y no parecía querer acabar, Nadeshiko no paraba de gritar y de gritar, los gritos de la pequeña se hicieron aún más fuertes cuando ese hombre, el hombre que le quito a sus padres, comenzó a romperle aún más los huesos…-¡NO, PARA!, '¡NO!, ¡NO!, ¡NO!, ¡ME DUELE!, ¡NO!, ¡PARA POR FAVOR!
Nadeshiko si antes sentía dolor ahora sentía que estaba aún más cerca de la muerte, las múltiples heridas en todo su cuerpo, sus huesos siendo rompidos aún más que antes, era un tortura infernal, pero su tortura pareciera que apenas había comenzado, el hombre aun golpeándola con el bate una y otra vez, comenzó a pisarla, patearla una y otra vez en diferentes lugares de su cuerpo, incluso pateo su zona intima una y otra vez, Nadeshiko comenzó a llorar más y casi a vomitar de nuevo
-¡AAHH!,¡AH!, ¡NOO!, ¡ME DUELE!, ¡NO!, ¡YA PARA POR FAVOR!, ¡SERE BUENA, POR FAVOR PARA!.-Nadeshiko gritaba con su voz casi no audible por los gritos tan fuerte que ella hacia, las suplicas apenas lograr escucharlas ella, su llanto y dolor era lo que mas se reflejaba en aquel cuarto oscuro donde todo había empezado, su cuerpo y alma habían sido desgarrados física y mentalmente, el dolor era un infierno, una tortura que no tenían fin, aquel hombre seguía golpeándola sin compasión, ya si su voz se había extinguido, sus gritos, sus llantos, todo eso ya no se oía en ese oscura habitación, solo se oía el sonido de los huesos siendo rotos mas y mas hasta convertirlos en polvo, Nadeshiko al estar ahora ciega no podía determinar nada, no sabia si ese hombre esta sonriendo o estaba enojado, no sabia nada, solo podía escuchar el sonido de los jadeos cansados de él, Nadeshiko aun seguida llorando y sus gritos y llantos fueron reemplazados por jadeaos y gemidos de dolor y terror, apenas podía escucharlos salir de su boca, pensaba que no iba aguantar una golpiza mas, pero sintió como aquel hombre dejo de golpearla.
Todo su frágil cuerpo, su pequeño y frágil cuerpo ahora era una carga para ella, desde la cabeza hasta los pies, nada de el servía mas, no sentía sus piernas, sus brazos, sus ojos o hasta su propia respiración, no sentía ahora nada, solo queria que todo esto ya terminara de una vez por todas, lo único que aun servía de ella, eran sus propios oídos, la respiración agita de aquel hombre podía escucharla claramente se había casado, pero eso no quiere decir que cuando recuperara su aliento y fuerzas de nuevo no volvería atacarla.
Con su rostro lleno de sangre fresca y ahora pútrida ella comenzó a llorar de nuevo, las lagrimas salían y caían en lo que parecía ser el mismo suelo, ya no sabia ni ella misma lo que era ahora, no sentía nada bajo ella, parecía que estaba cayendo en un abismo sin fondo, del cual no podría salir nunca mas, tenia miedo, queria a su familia, queria a su papi, a su mami, a sus tíos, a su abuelito a su one-chan , no queria estar mas en ese lugar, no lo soportaría, ya no podía mas, ni su cuerpo ni su alma misma.
Los recuerdos que había vivido junto a sus seres queridos cruzo de nuevo su mente coma una esperanza una luz en su ahora agonizante situación, toda la alegría, las travesuras, el amor, la amistad y la compresión de su papi y mami llegaron a su mente, la sonrisa de su papi y sus brazos que siempre le daban un abrazo cuando estaba triste la hicieron sentir sola e inexistente, los consejos de su mami, su comida cálida y llena de amor llego a su mente, las veces que su madre le leía cuentos la hicieron sentirse sola y llena de dolor en su alma, las travesuras y aventuras que vivió con su tío Minos, su tío Radamanthys, su tío Aicos, su tío Thanathos e Hypos, su amabilidad, su cariño era algo que le hacia mas falta que nada, y…la protección y el carisma de su abuelito Hades, le hacían tanta falta, todos le hacían falta a ella, ella queria estar con ellos de nuevo, con todos, extrañaba y deseaba estar con todos de nuevo, sin preocupaciones , sin dolor, sin muerte.
Recuerdos, y mas recuerdos llegaron a su mente sin detenerse, cada recuerdo, cada cariño, cada momento, todo la hacía sentirse aun mas sola que nadie en este mundo, los extrañaba mucho, demasiado, sus amados padres, ellos, ya no estaban con ella, ya no mas, se habían ido para siempre, su madre, su padre, la habían dejado, sus tíos y abuelito también la habían dejado, la habían abandonado, aunque esa palabra siguiera apareciendo una y otra vez en su mente, simplemente, no queria creerlo, no queria, no aceptaba nada de eso, la muerte de sus padres, el abandono de sus tíos y abuelito, no podía aceptarlos, no podía, los queria tanto, no queria, era imposible odiar algo que uno tanto quiere con todo su corazón, además todos los recuerdos que cada uno de ellos vivió era mas que la verdad y la muestra de que era eso….eran una familia muy unida
-Ma,,,mi.-Nadeshiko llamo a su mami, ella alzo su cabecita rota, el restó del cráneo cayo en el suelo haciendo mucho eco, pero sin importarle dejo caer su cabeza contra el duro y frío suelo y comenzó a arrastrarse en busca de la salida, su cuerpo ahora totalmente destruido ahora era una carga, pero aun con eso ella queria salir de ahí, fuera como fuera, completa o incompleta lo único que le importaba era regresar con su papi y mami, con su familia , su hogar donde realmente pertenecía , con su cabeza en el suelo y aquel feo golpe que se dio en el proceso comenzó a arrastrarse, bajo su destrozado y adolorido cuerpo no sentía ya nada, solo le daba la sensación de estar flotando en un vació, algo que ni ella misma a su corta edad podía explicar.
Lo poco que logro arrastrarse elevo de nuevo su cabeza a la misma altura pero también con dificultad, al estar a la misma altura dejo caer su cabeza de nuevo y comenzó arrastrarse con aquella débil fuerza y a aquella poca distancia, cuando iba a hacer lo mismo de nuevo, una mano grande, gruesa, fría como el hielo la tomo de su cabello y la alzo sin pudor alguno y la agito de forma horrible en el aire, ella sentía como su cuerpo queria caerse a pedazos con aquella sacudida que cada vez, cada vez se hacia mas y mas fuerte que antes
-¡No!, ¡Ya por favor!, ¡Para te lo suplico!, ¡No!, ¡Nooo!.-Nadeshiko grito de nuevo por el dolor que antes había dejado de sentir ahora lo sentía de nuevo y esta vez con mas fuerza que antes, parecía que en verdad su cuerpo parecía desprenderse en cualquier momento, y sin previo aviso aquel hombre la tomo del cabello y la azoto contra el duro suelo de nuevo…..-¡Aaaaaah!
Nadeshiko volvió a gritar de dolor de agonía que antes había estado conteniendo de nuevo mas lagrimas caían de sus perdidos ojos, de nuevo el hombre la alzo y la azoto de nuevo contra el suelo, una y otra vez, la sangre de su gastado y destrozado cuerpo comenzó a brotar ahora como si fueran pedazos de sangre pútridos y de mal olor
-¿Por qué….?-Nadeshiko pregunto y fue cuando sintió que los músculos del hombre se contraían en sorpresa o en curiosidad…..-¿Por qué…me trata así?
Nadeshiko apenas podía entender lo que decía había perdido todos sus dientes y la mitad de su lengua por la constante golpiza que aquel hombre le propino sin cesar hace unos momentos o podrían haber sido minutos incluso solo segundos
-es simple niña.-dice el hombre dejando a Nadeshiko helada por como aquel terrible hombre respondió de manera directa pero también de manera gélida y un odio profundo hacia ella…-tu y tu madre fueron el peor error que cometí en mi vida, ojala nunca hubiera conocido a Sayuri, aquel maldito monstruo
-¿Sayuri?.-cuestiona Nadeshiko jadeando de dolor y en agonía
-¡es el nombre de la zorra de tu abuela!.-grita y el hombre con odio en su voz, ella toma a Nadeshiko de una forma mas violenta
Nadeshiko sintió aquel terrible cambio brusco en ese hombre, sintió como su cuero cabelludo fue arrancado de manera horrible de su piel y después sintió de nuevo el golpe de su cabeza contra el duro suelo, fue en ese momento que ella quedo totalmente inmóvil, la voz de aquel hombre que antes era dura y gruesa y clara ahora se hacia mas y mas lejana para ella, sus ojos sumidos en la oscuridad la hicieron sentir mas insegura el dolor en su cuerpo no la dejaba pensar mas ni sentir nada mas, todo en ella le dolía mas que nada en esos momentos, el cansancio combinado con el dolor le hicieron caer mas a aquel profundo abismo sin fin, sus ojos cubiertos en tinieblas se volvieron pesados como si los estuviera cerrando para irse a dormir, mas y mas pesados se volvieron y ella sin darse cuenta se sumió en una nueva oscuridad de la cual rogaba no despertar nunca mas en su vida.
