*sale de su escondite* No tengo palabras que decir, mucho menos una disculpa será suficiente para lo que hice. Lo siento!, En verdad perdón!, lo lamento mucho! Me pasaron muchas cosas en el proceso que estaba escribiendo el capitulo que me hicieron no publicarlo, QnQ, en verdad lo siento mucho, espero y deseo que no vuelva a pasar, me alegro que muchos y muchas aun esperen el siguiente capitulo y las demás sagas eso me hace muy feliz, no saben cuanto, en verdad se los agradezco, me siento muy feliz x3, espero un dia hablar con todos lo que siguen esta gran historia, les debo mucho y esta vez hare algo especial por ustedes, estense atentos estos días por favor x3, esta vez no les fallare x3. Sin mas preámbulos, disfruten el capitulo, dejen comentarios en verdad ayudan mucho!, y me hacen el dia, espero les guste mucho.

Capítulo 5.- NOISE

El sonido de las alarmas hicieron ecos en la gran ciudad de Tokio, las personas que aun transitaban a esas horas , aquel aberrante sonido de las alarmas les helo la sangre, el cielo que antes era azul y estrellado pronto comenzó a nublarse hasta quedar totalmente oscuro, aquella oscuridad parecía tragarse a toda persona que estaba aun en ella o la estuviera viendo, una oscuridad densa y que no dejaba respirar, los gritos desesperados de aquellas personas que aun transitaban a esa hora a pesar del toque de queda luchaban por encontrar un refugio y rápido, sus pisadas y sus respiraciones de desesperación era lo segundo mas que se lograba escuchar en aquella ciudad de Tokio.

El gran cielo inundado en oscuridad comenzó a romperse, en medio de aquellas grandes nubes de color negro, comenzaban a mostrar algo entre ellas, una pequeña luz emergió de ellas, el brillo plateado asemejaba a la misma luna que brilla en aquella noche que ahora se había convertido en un infierno, aquel brillo era una señal terrible para todos, no hubo persona que al verlo gritara en pánico, las pocas personas que encontraron refugio decidieron no decirle a mas personas sobre los refugios que lograron encontrar, aquellas personas por la desesperación se ocultaron solo en la oscuridad mas profunda de los callejones e imploraban a los dioses que no los encontraran por nada en el mundo, el terror que los invadía era muy profundo, temían a lo desconocido.

Lo que pareció ser un silencio profundo e insoportable, fue roto con el crujido de lo que parecía ser un puerta siendo abierta y la cual parecía caerse a pedazos desde el amplio cielo negro, aquello era la clara señal de que ellos habían descendido nuevamente.

El gran pavimento de la ciudad fue de nuevo destruido con la caída de la gran puerta de los cielos oscuros el olor a muerte y terror inundo toda Tokio hasta los barrios mas profundos de la ciudad, poco a poco, las nubes comenzaban a dispersarse en el cielo pocamente, hasta que en medio de las mismas los rugidos de aquellas bestias mejor conocidas como Noise se hicieron notar, el pavimento de nuevo fue destruido pero el sonido de las destrucción vino uno tras otro, el rugido de las bestias era profundo, otros rugidos eran ásperos y rígidos, mientras que otros el sonido era nulo solo sus sombras eran lo que les hacia hacerse notar sobre las demás bestias, de gran tamaño, de formas monstruosas, algunos tenían la piel cayéndose a tirones, otros sus sangre caía igual que una cascada sin fin en el pavimento totalmente destruido, el olor a carne pútrida, en estado de descomposición cayéndose a pedazos con cada segundo que pasaba, la carne al hacer contacto con el suelo esta se volvía un poderoso acido y el olor de la putrefacción había quedado en el olvido porque olor que no solo hacia perder tus sentidos sino que también confundía tu propia realidad, un liquido que solo provenía de los Noise.

Las personas que no habían logrado encontrar refugio a tiempo de que esas malditas cosas aparecieran comenzaron a orar al creador, de rodillas e implorando el perdón por sus viles actos, aquellos hombres pedían perdón de rodillas y llorando mirando hacia el cielo ennegrecido con la esperanza de que el creador les diera una cálida luz de protección. Sus lagrimas de crearse en sus ojos y recorrer sus mejillas caían al sucio suelo bajos sus pies, aun de rodillas e hincados pedían perdón, por haber violado a sus esposas, a sus hijos e hijas, por robar, por mentir, por destruir, por corrupción de su ser y ser corruptos con quienes mas ellos debieron haber protegido, el dolor de ellos y el remordimiento se hacia mas y mas grande con la presencia de los Noise.

-Dios, por favor…perdóname no volveré a pecar, pero por favor dejarme vivir, no quiero morir, no quiero.-imploraba un hombre de aspecto horroroso, de mal carácter y con una lengua llena de mentiras las cuales incluso ahora implorando al creador aun salían como si nada.

El hombre siguió pidiendo perdón al creador, hasta que sintió un cambio en el ambiente, parecía que el volvía respirar, aquellas malditas bestias se habían ido de donde estaba, aquel hombre de horrible aspecto, de gran barriga y de piel morena y llena de mugre se hecho casi a reír mientras miraba al cielo y se burlaba del dios a quien antes había pedido ayuda, incluso todo lo que le había prometido no volver a hacer, él con sus maldita lengua y sus manos regordetas y llenas de los pecados mas viles en el mundo y las mentiras mas horribles en la fas del planeta, el hombre deshizo su promesa y saco su miembro de mal olor y mal aspecto igual que el, incluso tenia herpes y sin inmutarse, sin saber que aun estaba en peligro porque aun los Noise no se iban el comenzó a masturbarse mientras sacaba el pie de una niña a la cual había acabado de violar y de matar, se masturbo mas aquel horrible hombre mientras abría las entrañas del pie apuntado y cuando se sintió listo metió su apestoso y feo miembro en las entrañas del pie, él hombre con su miembro dentro de las entrañas del pie de la niña, se comenzó a masturbar mas y mas al punto de que sus gemidos de placer el no los podía callar totalmente, con mas sobre esfuerzo el trataba de impedir que esos gemidos no fueran escuchados, el fallo rotundamente

-¿eh?.-aquel hombre detuvo su mano de seguir dándose placer, y miro lo que estaba frente a el, su sombra había desaparecido totalmente, a pesar de que había poca luz en ese momento el claramente había logrado vislumbrarla como tal, pero ahora ya no había rastro de ella, en cambio había una gran mancha, una gran sombra, cuando el hombre se enderezo totalmente fue cuando sintió sobre su nuca una extraña respiración, una áspera y repugnante respiración, todo su cuerpo se puso tieso, y el pie amputado de la niña que tenia en su miembro lo dejo caer, el miedo corrió en todo su cuerpo, su rostro se puso mas pálido que el mismo papel, y su miembro erecto se puso de un momento a otro flácido.

Con el corazón latiendo en su cuello a una velocidad sin precedentes, el volteo lentamente hacia tras, pero con cada minuto que pasaba se maldecía internamente, todo por su maldito deseo de saciar sus mas increíbles fantasías sexuales de la manera mas alocada posible, el se arrepintió totalmente, cuando volteo lo suficiente para ver lo que estaba detrás de el, el mundo se le vino debajo en un solo segundo, las palabras y maldiciones que le queria expulsar en esos momentos fueron calladas por su maldito miedo y cobardía que en esos momentos sentía, el aire frio a su alrededor le hizo sentir mas miserable que antes y le hizo darse cuento en la tipo de situación en la cual él ahora estaba, su respiración parecía haberse detenido por completo, aquel miedo era terrible, era horrible, cada célula de su cuerpo se había detenido al ver aquella monstruosa cosa detrás de él.

Su gran tamaño era de temer y su aspecto era el mas terrible, su piel cayéndose lentamente , su sangre al caer en el suelo tenia un olor repugnante y la cual deshacía cual acido el pavimento, sus largos y grandes colmillos sobre salían de su gran boca, su baba espesa y de un color verde de putrefacción, el nauseabundo olor que salía de la sangre y de la baba eran difíciles de soportar, el hombre comenzó a vomitar, mientras comenzaba a retroceder, pero aquella terrible bestia comenzó a acercarse a el con cada paso que el había retrocedido, asustado mas que antes, el hombre comenzó a llorar y se orino en ese mismo instante, sus piernas comenzaron a temblar mas y mas al punto de que el ya no las sentía totalmente, su estomago y corazón querían salirse de el a toda costa, el seguirá retrocediendo y aquella maldita cosa comenzó a seguirle a paso lento torturándole, el hombre se quito las manos de la boca, la cual ahora estaba llena de vomito y de restos de comida en toda su boca hasta la nariz y la barbilla, sus manos caían a los lado temblando mas y mas, las lágrimas del hombre recorrían sus mejillas y caían al suelo, aquella bestia parecía burlarse de él por su maldito y deplorable aspecto, el hombre pálido y asustado trato de reunir fuerzas para maldecir aquella desgracia de vida, pero lo único que puedo hacer, fue reunir fuerzas, pero no para el propósito que el había estado esperando.

-…¡NOISES!..-el hombre había reunido todas sus fuerzas y grito a todos con una cara deformada por el terror y la desesperación total de ver aun Noise frente a frente, y con aquellas fuerzas que logro reunir el se dio la vuelta con los pantalones abajo y comenzó a correr, pero lamentablemente el no logro ver la salida de donde él se había metido a esconderse.

El hombre vio como ante sus ojos una gran cantidad de sangre salía y manchaba el suelos, los vidrios mugrosos, sus manos, su boca y sus mismos ojos, los ojos de hombre se abrieron con sorpresa y terror, pudo observa como algo grande y pesado estaba en medio , la gran punto filosa y llena de sangre con pedazos de carne cayéndose lentamente al suelo le hizo abrir mas los ojos del maldito susto.

Sus ojos totalmente abiertos y totalmente rojos del terror, comenzaron a descender desde el cielo oscuro al cual había brindo en ese momento un poco de su atención y ahora ponía su atención a la parte de su pecho y abdomen , sus ojos abiertos se volvieron aun mas abiertos que antes y mas rojos su rostro antes pálido ahora se había vuelto casi transparente

-¡Aaaah!.-el grito de dolor y gran terror del hombre se escucharon en toda la ciudad desolada y mas lejanamente, mas gritos como los de el se escucharon, los rugidos de las bestias lograron opacar aquellos terribles, ensordecedores y agudos gritos de aquellos malditos infelices que habían tenido el mismo destino que él mismo en esos momentos, aquella maldita cosa la había atravesado de una manera que el describiría como aterradora , los grandes tipo de extremidades con muchas escamas saliendo de sus músculos retorcieron su carne en un tipo de remolino con su propia carne cayéndose a pedazos y volviéndose negra como la noche en esos momentos de terror y guerra, aquellas extremidades se movían como gusanos en su piel atravesada por esos malditos monstruos, las extremidades se movían de lado a lado, girando en su pecho, la sangre que antes había sido mucha, de las grandes heridas comenzó a caer la misma sangre como si una cascada llena de agua potable y caía en los grandes baldes esperando por ella , las personas deseando beberla y esas bestias disfrutaban como es que esas trataban de lidiar, aquel hombre sus ojos casi blancos totalmente y gritando aun de terror y pidiendo y gritando de manera eufórica y llena de angustia, llamo a su madre, a su padre, a su hermano, a su esposa y a su hija que lo ayudaran, cada plegaria cada plegaria era para poder verlos, o eso queria creer él ya que el a pesar de tener familia la consideraba un estorbo , además de que aquel delicioso pie que había usado pasa saciar sus necesidades era el mismo pie de la hija que tuvo, y ahora se arrepentía de todos de sus malditos pecados, la bestia movía mas y mas aquellas extremidades y haciendo del cuerpo del señor mas oscuro y apestoso que es

-¡Sálvenme!, ¡por favor!, ¡Ayudaaa!.-el hombre grito con una voz menos audible , mientras la sangre de su boca salía palabra tras palabra, pedazos de sus intestinos, de sus pulmones comenzó a salir de su boca, aquellos pedazos de carne mezclados con la sangre le hacían sentir algo mas que su propio siendo devorado y destruido por aquellos seres, le hacia sentirse bien , por mas asqueroso que fuera se sentía bien para el mismo , con cada movimiento de la bestia el hombre sufría ., mas y más, sus tocas y feas lagrimas ahora eran lagrimas de sangre, su visión borrosa y fea ahora era de color negra, el alzo sus manos y observo como sus propias manos se comenzaron a poner negras, negras como el petróleo mismo, todo en el se estaba poniendo de un color negro de putrefacción, su cuerpo se puso totalmente rígido sin poder moverse, parecía una estatua, aquel hombre ahora sin movilidad y en estado de putrefacción, aquella bestia también comenzó a ponerse del mismo color que el hombre.

El hombre y aquella repugnante bestia se volvieron totalmente de carbón, totalmente muertos, sus restos que se quedaron ahí y con el soplo de un aire se volvieron polvo, lo único que quedo en aquel oscuro y terrible lugar, fue la gran cantidad de sangre y carne de humano y bestia, las perdidas humanas, pero aquel pie, amputado de la hija de ese repugnante hombre, era lo mas destacable, pero no solo el pie en si, sino el interior mismo, la parte de en medio había sido marcado por el hombre, así como aquel hombre marco y destruyo la misma vida de su hija y la cual ahora estaba en un lugar mejor.

Los gruñidos de las bestias que aun quedaban hicieron eco en la gran ciudad, loas vigilantes y lo que luchaban contra estas aberraciones, no dudaron en un momento e ir a salvar a su gente, al llegar vieron aquellas bestias las cuales eran de un tamaño mucho mayor que otras antes vistas, el aspecto, el poder, la altura todo en esas cosas era totalmente diferente a lo que recordaban.

Desde las altas torres de donde estaban aquellas bestias, Kanade y Hilda miraban aquel panorama totalmente serias, pero sus ojos ardían en furia, aquellos restos de carbón en algunas partes de la calle e incluso en la misma ciudad eran de sus queridos pobladores, el rostro de ambas se contrajo en una mayor furia, incluso con nuevas armas en mano sabían que no iban a derrotarlos, pero tenían que intentarlo ya que cierta mocosa puta, se había negado totalmente después de casi un mes de encierro y tortura en el sotano de la gran casa donde ella y su madre y abuelo habitaban, la resistencia de la putita era muy fuerte, incluso a pesar de haber creído que su voluntad ahora era solo un adorno, la mocosa se seguía resistiendo, incluso no había dicho donde estaba el arma definitiva o mejor conocida como el arma de dios, para derrotar a aquellos monstruos, la furia en ambas era palpable incluso el mismo viento parecía enfriarse aun mas con las miradas de ellas , estaba claro que ese enojo no era reciente y que no iba a cambiar o reducir

-que la peste se lleve su orgullo y su voluntad y la muerte venga por ella pronto por esa pequeña perra.-dice Kanade entre dientes y Hilada sonrió con maldad ante lo que dijo su hermana Kanade, así como ella queria a esa perra totalmente muerta, ella también la queria ver muerta, ¿su razón?, simple, la queria ver sufrir lentamente, ya que la muerte de su padre fue hecha a manos de la madre de esa pequeña perra, ella queria matar a la perra de la madre de esa tal Nadeshiko, pero su abuelito Nobunaga lo había hecho por ellas y aun recordaba las palabras d su abuelo de ese dia

"No dejare que ustedes se manchen con sangre inmunda e impura de esas mendigas putas, nosotros no somos como esos seres repugnantes y manos manchadas de sangre hasta el cerebro"

-Kanade cálmate así como tu quieres verla muerta y retorciéndose en la tumba junto a la perra de su madre, no podemos matarla aun, aunque nuestro abuelo nos haya dado ese privilegio de matar a esa zorra cuando haya cumplido su deber, no la podemos matar por esa perra situación en la cual ahora todo el mundo esta viviendo el día de hoy.-dice Hilda sonriendo al recordar aquellas palabras de su abuelito, el cual como siempre se preocupaba por ellas y el también ido y ahora estaba peleando contra esos seres horribles , los cuales aun no habían sido derrotados.

Kanade volteo a mirar a su querida hermana, aunque al principio eran solo amigas cuando se conocieron en el kínder, ahora eran hermanas, la sangre no eran lo que compartían sino los mismos ideales y la amistad que iba mas a haya, ambas sentían un desprecio hacia el ser que le dio la luz a ella misma, la odia con todo su ser y cada noche se maldecía a ella misma por ser una maldita hija de esa perra de saya, y además de tener una hermana menor igual de maldita que su "supuesta madre", ella las odiaba con todo su ser no solo porque le hicieron a su actual madre y posible pareja de su abuelo sino porque lastimo a muchas mas personas con el pasar de los años y también lastimo a su abuelito de la forma mas terrible conocida no había día que su abuelo siempre les contara porque odia mucho a la hija que tuvo y la cual se arrepintió de haberla tenido y sentía pena y odio hacia su padre también, aquel estúpido hombre cejado por un amor falso a su repugnante madre y también un maldito asesino que corrompió a muchos seres desde que conoció a su madre desde aquellos días desde su niñez hasta la adultez y llegar a convertirse en un maldito monstruo solo para estar con ella.

Kanade chasqueo la lengua con amargura y odio, el solo recordar de donde venia le hacia arder todo su cuerpo , pero en odio profundo, no sabia que hacer para poder borrar la sangre que tenia como hija maldita de esos dos seres y también hermana de aquella pequeña perra que ahora su abuelo de seguro bajo de nuevo a darle el castigo que se merece, pero no podía renunciar a su sangre, aun no y menos con la amenaza de los Noise.

A lo lejos se oyeron los alaridos de dolor y sufrimiento de los soldados que combatían contra aquellos seres, Kanade y Hilda de inmediato se pusieron de pie, sus rostros se volvieron totalmente serios sin ninguna expresión, un solo movimiento de cabeza basto para que ambas se entendieran mutuamente, ambas llevaron sus manos derechas a una parte de su cuerpo, Kanade llevo su mano hacia su espalda, en donde reposaba una de las Teigus mas antiguas y mortales de todas y que por desgracia había tenido un amo totalmente inadecuado, era Murasame la Teigu que una vez le perteneció a su madre Saya y que ahora ella era dueña de esa poderosa espada que mata con un solo corte

Hilda llevo su mano también hacia su espalda pero mucho mas abajo al punto de tocar sus glúteos, pero ahí reposaba una gran arma, en forma de tijeras enormes , de gran peso y poder que tenia aquella arma, que una vez así como a Kanade le perteneció a su madre, era Extase, la Teigu del cortador o también la Teigu que todo corta y de gran dureza.

El brillo de ambas armas brillo en aquella terrible noche de guerra, desde hace mucho tiempo que esta guerra entre humanos y Noise se ha expandido cada vez mas, y mas, antes era solo Japón ahora todo el mundo estaba en peligro y las Teigus que quedaron se fueron quedando sin dueños y no había personas con el mismo poder que antes para que las Teigus les obedecieran, por cada continente solo había dos personas poseedoras de Teigus y las cuales protegían a todo ese continente o mejor dicho el mundo el cual poco a poco se ha ido acabando y la población mundial disminuye poco a poco con los Noise , ni los Furukimonos son capaces de pelear contra ellos, al punto de que solo sirven como carnada para poder atrapar uno o sino ser devorados o destruidos igual que los humanos son devorados por los Furukimonos, y los Furukimonos son devorados por los Noise, era un buen merecido para los Furukimonos que tanto habían hecho sufrir a la gente y ahora solo eran pura carnada para poder derrotar a los Noise si es que se podía ya que hasta ahora anda puede matarlos, solo entrar en contacto con la gente, pero no iban a sacrificar mas vidas de las que ya fueron sacrificadas hace ya varios años, no había momento en el que los soldados lloraran las muertes de sus compañeros caídos en batalla y esa noche no seria la excepción como otras veces.

Kanade frunció el entrecejo con odio y con decisión, ella prometió ante su madre y su abuelito la victoria y la paz humana para todo el mundo, ella derrotaría a aquellos seres cueste lo que cueste.

-Vamos Kanade.-dice Hilda mostrando su Teigu, la cual comenzó a brillar mas y mas conforme el poder y voluntad de Hilda iban incrementando

-Vamos Hilda.-dice Kanade y el filo de la espada relució junto a su compañera Teigu de un lado, ambas armas brillaban como dos estrellas de esperanzas para los soldados que siempre luchan por el bien y la paz de su amado país y por su amada tierra.

Sin pensarlo mas de una vez, ambas saltaron desde el gran edificio, el frio viento choco contra las mejillas rojas y calientes de la furia de ambas chicas, el sudor del mismo tormento que ellas llevaban en sus hombros desde pequeñas se fue yendo con el viento frio que pegaba en sus mejillas mientras caían desde la gran altura bajo ellas, estaba uno de los Noise mas grande de todos, y el cual tenían que matar antes de que se volviera a reproducir a gran velocidad y las cosas se complicaran mas que antes.

Ambas al tiempo que poco a poco se iban acercando mas y mas a aquella gran cosa, se miraron a los ojos en cuestión de segundos, y en aquellos pocos segundos, ambas alzaron sus poderosas Teigus y comenzaron a girar sobre su propio eje y con sus armas convirtiéndose en una gran y poderosa luz que son solo ver cejaba al mas escéptico. El Noise bajo ellas comenzó a gruñir mucho más fuerte que el de los demás, sus grandes y filosos dientes goteaban de sangre y de una extraña sustancia la cual era viscosa y verde la cual al caer en el pavimento comenzaba a derretirlo, el olor a carne podría provenientes de aquel derretimiento daba a entender que era un Noise de clase alta uno el cual comandaba y creaba a mas de los suyos en cuestión de segundos, aquella baba que cayo al pavimento poco a poco comenzó a tomar forma, los grandes brazos alargados como si fueran enormes patas de araña, sangre propia de las venas de los Noise escurría de todas partes de sus 8 extremidades, su cuerpo, era un cumulo de carne podrida enredados entre si y en medio de aquella asquerosa forma estaba la cabeza, una cabeza humanoide, los ojos de ese ser eran de un horrible color rojo sangre, donde debía estar su nariz salían varias piernas de ciempiés moviéndose una por humana, para después comenzar a sangrar también por esa parte de la nariz, lo que debían ser sus orejas, eran bocas con colmillo deformes de una forma que con solo ver desean a uno mismo no tener ser el desafortunado en ser agarrado por aquellos horribles dientes, las puntas delos mismos dientes sobresalientes de las orejas, estaban curvados de una forma que si llegaran a morder a alguien la carne que lograran atrapar seria despedazada de una forma horrible poco a poco y mas si la presa se volvía resistente y trataba de huir de una forma u otra de aquel fatídico destino.

Al llegar a la escena, Kanade y Hilda mirando el escenario con horror y nerviosismo, varios de los hombres que quedaban para pelear estabas en el suelo asustados del miedo, aquella forma de ese nuevo Noise era el mas horrible y el mas amenazante hasta el fecha, aquella gran bola de carne podrida y grandes extremidades iguales a las de un insecto eran terribles, los dientes filosos y deformes daban una sensación de malestar y de un no muy amigables cosquilleo en la nuca de todos, Kanade e Hilda se vieron una a la otra muy asustadas jamás habían visto un ser igual de horrible que este en sus vidas mientras se habían mantenido peleando contra aquellas terribles cosas que amenazaban la paz del planeta tierra.

El gruñido de aquellos seres las hizo volver a poner atención a lo que se iban a enfrentar, estaban asustadas y nerviosas mas de lo planeado, y era normal, no eran las únicas, los pocos hombres con el rostro pálido y con el cuerpo que no paraba de temblar en ningún momento alguno se pusieron en pose de batalla cada uno sosteniendo un arma diferente, sus manos llenas de sudor por el miedo y sus rostros con una expresión de casi derrota y de muerte, se pusieron a los lados de Kanade e Hilda, ambas hermanas y amigas mordieron sus labios con dolor, si esto terminaba mal ellas saldrían perdiendo pero mas porque habian dejado morir en vano a guerreros como ellos, los cuales a pesar de saber que podian morir o no, estaban al lado de ambas, también por el bien y la protección de la humanidad.

Kanade no pudo evitar sentir una gran rabia hacia aquella mocosa de nuevo, de no ser por mendiga y estúpida testarudez y fuerza de voluntad que jodidamente nunca admiraría ahora estaban a punto de perder mas hombres y todo por su culpa de haber sido mas cooperativa en los días que había pasado en cautiverio siendo maltratada y torturada, tal vez ahora estaría con el puto ser que le dio la vida tanto a la mocosa como a ella misma, si lograba Salir de esta no dudaría en desafiar a su abuelo con tal de obtener ese poder de una buena puta vez, ya estaba cansada de tanto esperar, espero 50 años para que le dieran su preciado Gungnir y ella no iba a esperar un día, eso ella misma se lo había jurado sin importar el costo. Con el corazón lleno de odio y furia profunda, se olvido de que aquel nuevo Noise era una amenaza totalmente desconocida y totalmente peligrosa, alzo su espada sobre su cabeza y sin importar que Hilda le estuviera reclamando, incluso ignorando los gritos de los hombres asustados al ver la decisión que tomo, ella se abalanzo contra aquella maldita cosa de Noise, el tiempo pareció haberse detenido por completo en esos instantes, los ojos de ella y los de la bestia se encontraron directamente, los ojos de ella llenos de desesperación y preocupación y los ojos de la maldita bestia llenos de un placer intenso, placer por querer destruir y despedazar a sus victimas de tal manera que solo sangre y terror encontraran a su paso los que los buscaran.

De las bocas de aquellos horripilantes Noise un extraño humo de color verde salió y recorrió los alrededores de donde Kanade, Hilda y los demás sobrevivientes estaban, aquel humo se movía por si mismo haciendo que todos se juntaran y chocaran sus espaldas cuando el espacio fue mucho mas reducido . Kanade podía sentir el miedo de su hermana Hilda y de los hombres que quedan aun estando de espaldas, el aire que ellos despedían le hicieron desconcentrarse de aquel extraño humo el cual sin que ella se diera cuenta así como también Hilda no se dio cuenta pequeñas partículas de aquel humo entraron en los supervivientes que quedaban. Los ojos de ellos se movían de un lado al otro mientras sus cuerpos estaban rígidos sosteniendo sus armas firmemente al punto de llegar a lastimarse, sus manos que sostenían las armas con fuerza poco a poco se fueron manchando de un color rosa claro hasta llegar al rojo de la sangre, un pequeño liquido rojo comenzó a salir desde la palma de la mano por la fuerza aplicada por la dureza y nerviosismo de los hombres, ellos temblaban de miedo y sus ojos miraban de los cuerpos de sus compañeros destrozados y muertos hacia las dos amenazas aquellos Noise y aquel extraño y horrible humo, algunos lloraban en silencio mientras miraban a sus compañeros perdidos en batalla, sus cuerpos totalmente calcinados, el olor del carbón fresco llegaban a sus fosas nasales como aire común se tratase, otros habían tenido la desdicha de haber sido devorados por algunos de aquellos terribles seres mientras poco a poco se iban convirtiendo en polvo.

La sangre carbonizada con tonalidades negras, grises y rojas era lo único que mas brillaba en el pavimento totalmente destruido, las manos de algunos que poco a poco se iban convirtiendo en polvo se movían aun por el reflejo de sufrir una muerte dolorosa, la sangre de algunas heridas de aquellas partes de cuerpos salía igual que una pierda pequeña cayendo de un derrumbe ,pero aquella sangre en forma de piedra era especial pero a la vez peligrosa ya que al caer deshacía el suelo igual que un acido potente, el humo de la acido era un color gris opaco que brillaba en aquellos momentos de oscuridad, una densa y profunda oscuridad que poco a poco los consumía.

Kanade y Hilda estaban en problemas, había muchos obstáculos a la hora de acabar con esos seres, pero el mas predominante y el mas obvio era el miedo y repulsión hacia esos seres, todos estaban temblando, incluso el titiritar de sus dientes se escuchaban aparte de las respiraciones agitadas y los gruñidos de aquellos Noise, necesitaban vencer el miedo, algo que no seria fácil y menos en la situación en la cual se encontraban.

Antes de que ambas se dieran cuenta aquel humo de color verde envolvió a los pocos compañeros de batalla que quedaban convida, Kanade escucho junto a su hermana Hilda gritos desgarradores, a pesar de que habían sido rodeadas por aquel humo no les afecto debido a sus condiciones como hibridas, los ojos de ambas se abrieron de manera simultanea, sus rostros de impresión cambiaron a unas de nauseas y de terror. Ante sus ojos la sangre y pedazos de carne que poco a poco se fue carbonizando llego a sus vistas, los hombres trataban de salir de aquel tormento con poco éxito, los gritos de ayuda dirigidos a ellas eran desgarradores y que rompían el alma, gritaban y lloraban mirando el cielo oscuro por el tormento y la oscuridad total de los Noise, alzaban sus sangrientas manos hacia el gran basto cielo negro mientras lloraban, aquel humo entraba y salía de ellos como si fuera una lombriz devorando el interior de un cuerpo ya sin vida, comiendo los órganos y destruyéndolos poco a poco con el paso del tiempo, aquel humo entraba y salía a una velocidad lenta para después ser mas y mas rápida, los ojos de los hombres se volteaban a giraban en cualquier dirección mientras lagrimas de sangre color negra caían de manera lenta y que al mismo tiempo comenzaban a quemar la piel igual que el mismo acido que el Noise estaba dejando caer de su horrible y fea boca.

Kanade comenzó a temblar de la ira al ver como sus últimos compañeros de batalla estaban siendo asesinados mientras ellas eran solo inmovilizadas por aquel terrible humo verde , Kanade vio a través de sus ojos las muertes de sus demás compañeros de batalla incluso mujeres, embarazadas, todos pelearon por destruir a esta maldita amenaza de sus vidas, pero fallaron, aun recordaba como eran devorados uno por uno, la sangre salpicando hacia su rostro bañándola igual que una misma regadera la carne de ellos saltando y volando a todos lados, algunos órganos aun latentes salpicando sangre por la agitación de sus amos aun vivos siendo devorados, ante sus ojos de nuevo imágenes mas fuerte pasaron, los gritos y llantos de bebes siendo sacados del vientre vivo de su madre la cual lloraba e imploraba mientras tentáculos de formas retorcidas y con grandes garras entraban en ellas cuando sacaban al bebe de manera brusca haciendo que algunos de los pocos que había visto en persona fueran aplastados al momento, la cabecita, los ojos de los niños salían volando mientras la madre se retorcía de dolor al ver a su hijo siendo asesinado frente a sus ojos y ella sufria la segunda tortura mas cruel. Aquellos Noise tomaban a las mujeres de sus extremidades y con risas y miradas llenas de placer tortuoso torcían el cada brazo y cada pierna a 360ª , de nuevo los gritos de las mujeres por la tortura llego a sus odios

"¡Mi bebe!, ¡NO!, ¡NO!, ¡NO!, ¡PARA YA!, ¡PARA YA POR FAVOR!, ¡YA PARA!".- Aquel grito que Kanade recordó era de una chica igual de su edad que había quedado embarazada en la zona de entrenamiento del ejercito que combatía a estos seres, la chica estaba feliz, ella y su pareja, el bebe estaba de 3 meses, aun Kanade recordaba como la chica le contaba lo emocionada que estaba por recibir a su bebe en 9 meses, lamentablemente eso no ocurrió, el ultimo y primer día de ataque, ella había perdido la vida, mientras Kanade era sujetada y amarrada de la misma manera que estaba ahora en esos momentos observando como aquel Noise alzaba su mano y de un solo golpe atravesó el abdomen de la chica y sacaba al feto, la madre al verlo lloro de felicidad para después pasar el terror a la desesperación total, los ojos de la mujer quedaron en blanco al ver la muerte de su bebe frente a sus ojos, los Noise, frente a Kanade comenzaron a cortarla en pedazos mientras otros se la comían aun estando viva y con sus órganos aun con el shock, los mendigos de esa zona tomaron los pedazos de carne del bebe y de la madre y comenzaron a comerla mientras estaban siendo asechados por otros Noise, habían aceptado su destino desde que vieron a aquellos seres y ahora lo que ellos deseaban era algo que comer ya que nunca habían comido carne, mucho menos habían tenido algún cobijo en toda su vida, solo estaban esperando por la lenta y dolorosa muerte de la hambruna, pero aquella vez tan siquiera morirían con su estomago por primera vez en mucho tiempo de miserable vida como humanos, pero Kanade al verlos, no eran humanos, para ella eran iguales que los Noise, ¡Unos malditos monstruos1

Kanade movió su cabeza de lado a lado, pero aquel terrible recuerdo, el olor de aquel dia y el dolor que sintió clavado en su corazón con cada momento que paso, comenzó atormentarla de nuevo. Movía su cabeza de manera mas brusca, sintiendo como su cuello se ponía caliente por el constante movimiento que hacia con su cabeza de lado a lado, mientras trataba de apartar aquel terrible recuerdo, pero era imposible incluso ahora, ya que aquellos gritos de imploro, de dolor, de auxilio estaban frente a ella, con mucho terror y asco miro de nuevo, la ira recorrió cada célula de su cuerpo, su cuerpo se tenso y su mente quedo en un abismo de color negro.

Ella miro al Noise con sus ojos rojos, afilados de la pupila como una bestia hambrienta y sedienta de sangrienta venganza, su garganta la sentía totalmente seca, tenia sed, sed de sangre, sangre maldita mente impura pero necesaria para ella.

Sus ojos viajaron desde el maldito monstruo hasta de nuevo sus compañeros de batallas caídos, la sangre de ellos la manchaba totalmente así como también a Hilda que había entrado en un estado de shock, incluso podía oler la maldita orina de su hermana menor, los órganos de todos estaban regados y aun estaban siendo devorados por aquellos malditos seres inmundos, salpicando sangre mientras aun palpitaban, bombeando sangre y sangre ya inexistente, incluso las misma manos amputadas con las venas salidas, la sangre aun escurriendo con olor a putrefacción se movían por el reflejo que tuvo el dueño antes de morir, aquellas manos parecían mas asquerosas que antes, se estaban pudriendo poco a poco, los huesos sobresalientes eran arrancados por los Noise, haciendo un sonido como si algo se rompiese de manera brusca, la poca sangre que aun quedaba la salpico a ella en el rostro con algunas gotas. Quemaban e irritaban su piel, aquellos malditos seres y sus hombres solo hacían que su maldito temperamento se empeorara, y al ver como un corazón era devorado de nuevo antes sus ojos, el sonido de la carne siendo destrozada y la sangre totalmente negra le cayo totalmente en la cara, el mal olor llego de inmediato la maldita burla de aquello seres hacia su persona la hizo ponerse mas molesta, la sangre corriendo en sus venas se movía tan rápido que parecía que se saldría de ella como una fuente, ardía, su garganta estaba mas seca que nunca. Kanade con dificultad respiro y sin poder soportarlo mas tomo de nuevo aquella decisión

-¡Aaaaah!.-Kanade grito llena de ira mientras sus ojos rojos como la sangre y de pupilas afiladas brillaban en la eterna y profunda oscuridad, aquel humo que la apresaba se había vuelto débil al haber manifestado el poder de "ella", herencia de la puta de su madre, y que en verdad ahora era útil el maldito legado. Con agilidad y destreza alzo su espada y con movimientos circulares alrededor de su muñeca rompieron el lazo creado por el humo de color verde, la sangre caía por toda su cara hasta manchar su ropa, ella miro con odio profundo a aquellos seres del averno…..- ¡Hijos de perra!, ¡Los matare!

Kanade alzo su mano en alto con su espada en mano y se lanzo hacia ellos con una velocidad sobre humana, los cuatro Noise estilo de araña, se lanzaron sobre Kanade como ella mismo lo hizo unos momento

-¡Grrr!.- los gruñidos de aquellos seres lanzándose sobre ella llego como una orden de ataque la cual acepto de inmediato de que clavo la espalda maldita Murasame sobre uno de los desgraciados, con odio profundo y con sed, alzo su boca acercándose a la carne podrida de él y le arranco un pedazo de carne de manera brusca, ante sus ojos la sangre de nuevo fluyo, ella se sentía en el cielo, ella amaba la sangre cuando no era de humanos, solo de monstruos, cada gota que pasaba a través de su garganta era un jugo delicioso, queria un mas de, pero antes de que diera el segundo mordisco sintió un fuerte dolor en su estomago seguido de mas inesperadamente, sorprendida ella bajo su mirada y se encontró con lo que ella menos esperaba, su estomago había sido destrozado en el momento en el que ella se distrajo, lleno de agujeros con algunos de sus órganos salidos en cada parte abierta y la sangre cayendo como bolas gigantes de granizo una tras otra en un sonido de "kuitz, kuitz" repetidamente, la sangre roja y brillante en aquella oscuridad se volvió negra como el mando de la noche, de su boca ella había comenzado a sangrar, su sangre por la boca salía también negra y apestosa, con la carne que ella se había comido hace unos momentos, sintió que la misma regresaba de manera apretada y acida en su garganta, trato de aguantar, pero no podía, su energía parecía haber sido drenada, con el asco en su boca y el dolor en su garganta vomito aquella gran masa de carne podrida de su boca en un escupitajo de sangre seca y hecha grumos con olor a putrefacción, totalmente negra igual a la de sus compañeros caídos a lo lejos pudo escuchar a su hermana Hilda gritar.

-¡Nooo!, ¡Kanade!, ¡Kanade reacciona!, ¡REACCIONA!, '¡KANADE!, ¡DESPIERTA!, ¡POR FAVOR!,¡ TU NO HERMANA!, ¡POR FAV0R ABRE TUS OJOS KANADE!, ¡POR FAVOR!.-ella escuchaba con fuerza insuficiente para poder entender, los sollozos de ella eran peores que antes, y sus gritos de agonía eran perforantes, ella había recibido lo mismo que ella, la sangre de su hermana Hilda cayo en todo su rostro, bebiendo parte de ella, pero resultándole asquerosa y llena de gusanos….-¡AAH!

Hilda grito en agonía y en dolor, igual que ella hace unos momentos, pudo sentir como ellos sacaban aquellos enormes brazos filosos sacaban de ella varios de sus órganos, Hilda con horror veía como aquellos seres tenían sus órganos en sus manos, su corazón fuera de ella palpitaba mas rápido que los segundos, su estomago había sido atravesado y el acido caía desde la herida, aquel acido parecía ser solo un jugo de mezcla de sangre y carne, el cual tomo aquel ser y lo llevo a su boca y lo mordió arrancado del cuerpo de Hilda su estomago, el acido salpico y cae en todas partes, cayendo en la cara de su dueña, quemándola, pero ella estaba en shock, no se movía, solo veía como era devorada por esos seres, poco a poco, ante sus ojos la sangre de su propio cuerpo salpico también su cara, restos de la carne cayeron y se deslizaron igual que gusanos podía incluso sentir como se retorcían aun de manera frenética.

La noche oscura de la sangre, dejaba a Kanade totalmente asustada y llena de terror, odio y resentimiento, con sus graves heridas, trato de ponerse de pie de nuevo para salvar a su hermana Hilda, pero ante sus ojos Hilda estaba siendo devorada, la furia la lleno mas que antes, parecía que incluso de su cuerpo saldría un pequeño sol por la llamarada del fuego de la furia.

-¡Aaah!.-Kanade grito en odio profundo, mientras sentía como también aquellas enormes manos se clavaban en ella de nuevo, la sangre no tardo en salir de ella de nuevo, la sangre que antes había sido de un hermoso rojo brillante, se había vuelto de color negra, parecía que la sangre incluso la quemaba, le picaba, queria sacarse su propia sangre para dejar de sentir aquella horrible sensación dentro de ella.

Aquellas largas manos atravesándola, la tomaron del cuello y la azotaron contra el frio y duro suelo pavimento, con sangre pútrida de todos su compañeros , aquella sangre de color negro la hizo vomitarse, grandes y pequeños trozos de vidrios, piedras, metal, y armas punzantes se clavaron en toda la piel de el, la sangre volvió a fluir saliendo de su cuerpo como pequeños lagos, el color de la sangre que salió por todas sus heridas, se volvió de color negro. La sangre de su mas profundas heridas parecía un acido quemando y destruyendo la piel mas y mas, la piel pálida y suave al tacto se volvió áspera, roja y quemada de manera que el mas simple contacto terminaba por quemar a la persona que la tocara. Ella en agonía alzo su roja mirada débil hacia los Noise, aquellos malditos seres se reían en su maldita cara, putas sonrisas en asquerosos rostros, nauseas, desprecio y odio solo mostro la mirada de Kanade hacia esos seres que la atravesaban y con sus enormes dientes comenzaban arrancar parte por parte de su carne…..-¡Aaaaaah!, ¡Aaah!

Kanade hecho su cabeza hacia atrás por el dolor y alzo su mano al cielo oscuro, la luna se había vuelto roja, una luna sangrienta, que lloraba, que maldecía, mostraba el destino y la vida normal que ella nunca tendría, no con esos seres. Su carne de una parte de su pierna fue arrancada y la sangre negra la salpico hasta su cara

-¡aaah!, ¡Aaah!, ¡Aaaaah!, ¡Aaaah!.-Kanade se retorció del terrible dolor que sentía en todo su cuerpo, cada de su cuerpo dolía, incluso abrir y mover sus putos ojos, ¿esto era el verdadero dolor?, ¿esto es el sufrimiento?, miles de este tipo de preguntas cruzaban la conciencia de Kanade a cada segundo mientras no solo sus gritos escuchaba sino también los gritos de agonía de Hilda, cuando sus ojos rojos se enfocaron en Hilda se sintió ir al maldito infierno, su querida hermana, había perdido ambas piernas, aquellos seres con sus dientes le habían arrancado la carne parte por parte, el hueso, el musculo y las venas que colgaban y que mostraban lo poco que queda de lo que una vez fueron su pies, era ahora totalmente negro, tenia el feo olor de un cadáver, la carne que aun se seguía desprendiendo se iba poniendo de un color verde, con agujeros y gusanos emergían de esos agujeros y comenzaban a comerse aquella carne podrida.

Kanade comenzó a temblar, mas y mas, su furia se había vuelto incontrolable, eufórica y desesperada, se movía bruscamente, tratando de quitarse a los Noise que tenia encima y se la estaban devorando con cada minuto que pasaba, algunos habían clavado sus dientes el piel de algunas de sus partes del cuerpo y con sus movimientos bruscos la carne se desprendió , siendo arrancada , venas, musculo y huesos arrancados se mostraron, el dolor corrió como una cubeta de agua helado cayendo sobre sus terribles heridas, parecía malditas agujas ardientes y frías al mismo tiempo que la quemaban y la hacia sufrir con cada segundo que pasaba.

-¡Aaaah!, ¡Aaaaaaaaah!, ¡Para!, ¡Para por favor me duele!, ¡Aaaaah!, ¡Aaaahh!, ¡Solo para!, ¡NO QUIERO MORIR!.-Kanade comenzó a llorar implorando por su vida, se sintió tan patética y débil al ver que como se humillaba antes esos seres solo por no morir de manera tan patética, además esta era la vez 55 que fallaba en este tipo de misión, era una maldita vergüenza para su familia, ¡una perra desgraciada!. Con sus ojos llenos de lagrimas y sangre negra quemando su rostro miro de nuevo la luna sangrienta y alzo su mano a medio comer, su brazo, tenia carne colgando, huesos rotos y ya podridos, sus músculos tenían agujeros de color verde y los gusanos que nacieron cayeron en su cara metiéndose en las heridas de cara y comiéndola poco a poco mientras ella extendía su mano poco a poco hasta que su palma cubría la luna sangrienta y lloraba sintiendo como un gusano se adentraba dentro de su ojo y lo atravesaba, ella hizo un terrible y doloroso esfuerzo en no gritar con su mano temblando por el dolor ella siguió mirando su palma cubriendo la luna sangrienta y en eso ella abrió la boca , su escupió sangre cuajada, hecha bolas y que cayeron al suelo tan rápido como las escupió….-Abue…lito, mamá..mana…hil..da

Kanade dijo los nombres de sus seres amados antes de caer inconsciente, y aceptando la muerte que la esperaba con la mayor vergüenza de todas al no derrotar o matar a algunos de esos seres por su propia mano como siempre, pero antes de sentir como la devoran poco a poco, sin misericordia, sintió como estos la soltaban bruscamente y caía al suelo lleno de sangre cuajada, su mente aun un poco consiente oyó como aquellos seres parecían estar peleando con alguien, podía sentir la presencia de alguien mas fuerte que ellos, alguien que no era un humano como ella, incluso mas fuerte que su abuelito.

-" luna sanguinem ventum superbiae….morte…..qui regenerati saeculi reciperet rindas….. hoc tempore reliquiae entrelazate ... tertia, verum penetrabile telum Gungnir….Croitzal ronzell Gungnir zizzl (luna, sangre, viento, muerte...orgullo...tú que has vuelto a nacer en esta era...toma de vuelta las rindas en este tiempo, entrelázate ...tercera reliquia, Gungnir lanza de la perforación y verdad Croitzal ronzell Gungnir zizzl)

Kanade escucho algo que jamás pensó haber oído en la pela, a lo lejos escucho como aquellos seres gritaban en agonía ahora, sintió como sus cuerpos caían en pedazos volviéndose polvo poco a poco, aquel polvo toca su rostro lleno de heridas y siendo aun devorado por los gusanos, el sonido de una….¿espada?...¿una lanza? Cortando y perforando todo a su paso con firmeza y fiereza, mientras acaba con aquellos seres uno por uno, podía escuchar como se multiplicaban y como grandes cantidades de armas caían perforando el tiempo y el viento de manera firme y rápida, el suelo tembló, la tierra se agito y el cielo lloro, la luna parecía brillar o eso ella sentía , no podía determinarlo. La destrucción de los edificios cayendo como simple pétalos, los vidrios todo ahora se había vuelto frágil solo tres cosas eran firmes, cosas que ella necesitaba mas que nada y ahora solo podían tener de alguien, ella….no podía morir… entonces, ¿Por qué se rindió? , que patética y perra había sido de su parte.

Los gruñidos y lamentos de aquellos seres volvieron a invadir sus pensamientos que mas nítidos se hacían, dentro de poco caería inconsciente, sus cuerpos cayendo un por uno, la sangre de ellos llego hasta ella, sintió algo placentero a sentir como estos morían pero no podía ver, odiaba la situación en la cual estaba en esos momentos, no podía hacer nada al respeto, pero de nuevo el viento de nuevo fue cortado y con aquel fuerte y profundo corte, el tiempo se detuvo, el ultimo de ellos había caído, ya todo había quedado en silencio total, solo se escucha el sonido del viento vuelto a su ritmo y la luz de luna se había vuelto cálida y suave de nuevo, no escucho nada en los próximos minutos sino hasta escuchar pasos cerca de ella, pero ella no podía moverse, no podía y aunque quisiera abrir sus ojos tampoco podía hacer eso, aquellos pasos se detuvieron cerca de ella, una presencia firme, y que impregnaba el misterio y el terror era algo que ya había sentido antes, con su abuelito, pero no alguien que incluso ahora lo superaba y estaba un lado de ella, pero no podía abrir sus ojos para ver quien era.

-alguien como tu ocupando un lugar como este, es mas patético pero es mas patético que te creas la heroína cuando ni siquiera puedas salvarte por ti misma, solo has escogido un camino, ahora estas perdida y ya no puedes volver, ya no mas…-dijo aquel hombre, aquellas palabras le hicieron hervir la sangre, pero ella no podía contestar, ella escucho como el hombre comenzaba a caminar de nuevo retomando su camino perdiéndose en el silencio de la ciudad y oscuridad de la noche de nuevo cálida había algo que ella recordaba firme de cuando aquel hombre llego y pronuncio aquellas palabras, solo algo que la dejo intrigada de saber que era y también que deseaba obtener y que jamás pensó que eso haría que los Noise fueran solo basura

-Canción…..