Sinceramente no se por donde empezar y como pararme ante ustedes. Siento mucho en verdad la ausencia muchas cosas pasaron y debo decir que derrame varias lagrimas por eso, aun asi en medio de todo me dedique a escribir, quería despejar mi mente con esta gran historia que llevo por delante, saben, ustedes son las personas que hacen seguir de pie esta gran historia a pesar de su autora no se tome la dedicación que debería, pero cada vista o comentario es algo mágico para mi, sin ustedes no habia empezado en este gran mundo de la escritura, y por ustedes es que volveré de nuevo con mas fuerza, esta vez actualizare cada semana, cada domingo, si alguien ha estado esperando por esto, se los debo demasiado, y a una amiga, gracias por tenerme paciencia y perdón si te llegue a lastimar en el proceso. Sin mas preámbulos cositas guapas, a leer!. :3

Capítulo 6.- LÁGRIMAS, EL LAMENTO

-Me…duele….-fueron las primeras palabras de Nadeshiko al despertar en un nuevo cuarto, también de metal y mas amplio, sus ojos llenos de terror, de dolor y sufrimiento vieron los nuevos instrumentos de tortura que había en toda la amplia habitación, todo su frágil y maltrado cuerpo mostraba la clara tortura y dolor que había pasado, ni siquiera sabia si habían pasado días, meses incluso años, solo tenia sus recuerdos felices a lado de toda su familia así como también el añoro de regresar con todos ellos tan rápido como fuera posible, estaba dispuesta a soportar cualquier tortura con tal de volverlos a ver pero a este punto cuando ella trata de dar señales de no ser útil todo siempre salía al revés, los experimentos y los maltratos comenzaban de uno una y otra vez sin cesar.

No importaba cuanto gritara, llorara, rogara, ellos no se detenían por nada en el mundo, aun recordada la forma, en que todos ellos agarraban su cuerpo y lo rasgaban con rastrillos, la carne mas desprendida la tomaban y la jalaban hasta llegar a donde ellos quisieran, el dolor de aquel momento llego y la recorrió como si le hubiera dejado caer un balde lleno de acido y alcohol de limpieza, ella sabia como se sentía aquel dolor mezclado con esos productos, lo habían vertido en ella mas de una vez, el dolor era insoportable y la sangre goteaba y chorreaba por la magnitud de los golpes y la heridas de profundidad, la sangre brincaba por todos lados, desde clara hasta un color oscuro podrido, el olor de su propia sangre era una tortura para ella. Con cada recuerdo que pasaba por su mente Nadeshiko temblaba mas y mas, las lagrimas que creía que no iban a volver a caer lo hicieron y esta vez de manera rasposa, podía sentir como sus lagrimas que antes refrescaban incluso juraba que sanaban todas sus heridas, pero ahora todo era diferente, ahora sus lagrimas frías parecía un fuego intenso, sentía como se encajaban en su piel y la desgarraban en rasguños tersos y firmes.

-¡Aaaaaah! ¡Waaaa!.-Kanade grito por el dolor ahora mas agudo que antes, ella trato de limpiar su cara con sus manos para no sentir mas dolor del que ya sentía en esos momentos, pero al hacerlo, no solo clavo sus lagrimas de navaja en sus mejillas y parte de su rostro, sino también clavo parte de aquellas dagas en sus manos….-¡Nooo!, ¡Dueleee!, ¡Por favor paren esto, me duele mucho!, ¡Yo no hice nada!, ¡Nadaaaaa!

Kanade se paro con su poca fuerza que en esos momentos tenia, el pararse y el sentarse era algo que ya no hacia desde hace mucho tiempo y duda que pudiera hacerlo, al ponerse de pie sus rodillas flaquearon cayendo estrepitosamente al suelo y fue en eso cuando sintió como algo grande y punzante le corto parte de su abdomen

-¡Aaaaaaaah!.- Kanade grito en dolor y en agonía, su abdomen había sido el mas dañado de los experimentos incluso ahora no podía ni siquiera sanar la primera herida de operación que le hicieron mientras ella miraba estando colgada como si de un puerco se tratase , fue terrible considerándose un fallo ya que la operación fue hecha en varias partes del cuerpo erróneamente, ellos habían querido abrirle la cabeza, pero todos los intentos fueron fallidos o mejor dicho apropósito habían abierto mas de una vez su ojo destruyéndolo casi por completo en un solo día, sus brazos y piernas también habían sido abiertos y estor presados ese mismo día, ahora estaban sueltos, muy flojos, habían cortado sus tendones y sacado varios de los huesos en el proceso de la extracción. Ella con su mirada miro parte de las heridas que podían ser visibles a simple vista, cubiertas por vendas viejas y con enfermedades de todo tipo, manchadas con veneno y con enfermedades de transmisión sexual, era lo que cubrían las mas fieras heridas que tendría en su vida, sus heridas ardían, no habían como quiera sido atendidas, sobre las vendas pudo ver como su propia sangre emergía de nuevo como pequeños ríos distribuyéndose en su piel mas pálida que el papel tal vez incluso mas que una misma nube en un cielo claro y hermoso.

Nadeshiko bajo mas su mirada totalmente triste, cansada, desesperada, asustada y con mas ansias de salir de aquel terrible lugar, no soportaba estar ni un minuto mas ahí en ese lugar. Llevo sus manos a sus oídos y trato de callar los insultos, maldiciones, palabras que la herían y la hacían cuestionarse aun mas su existencia y el porque de su sufrimiento, ni siquiera ahora podía decir que ella pudiera sentir algo y si fuera así, ¿Por qué lloraba?, ¿Por qué temblaba?, ¿Por qué estaba triste?, si no sentía nada, ¿Por qué sentía todas aquellas terribles y pesadas emociones?. A pesar de estar ahí, aun podía sentir las palabras cálidas , los sentimientos fuertes de amor y cariño de su familia y el anhelo de volver con todos ellos lo mas pronto posible incluso la esperanza de que la estuvieran aun buscando prevalecía, el solo pensar en eso, en solo sentir aquellas pequeña luz en su doloroso y sangriento camino, provocaba que ella no cayera en la oscuridad tal y como aquellos seres querían hacerla caer a toda costa incluso mantandola.

Nadeshiko cerro de nuevo sus ojos por el cansancio y por la falta de alimento, ni si quiera recordaba si una vez le habían dado de comer cuando llego a esa celda oscura y de tortura. Abrazándose a si misma y con sus ojos fuertemente cerrados ella comenzó a llorar, extrañaba mucho a su familia, a pesar de estar con dolor, con angustia y preocupación total, ella oraba a dios, ya que como una vez su mami dijo

-"El siempre lo sabe todo, no solo porque sea un dios, sino porque el mismo ve el alma de las personas todas tienen un alma buena, pero no saben guiarlas por el camino correcto, nadie en este mundo esta maldito, todos tienen alma pura, incluso dios lo sabe, no importa que tanto daño hagan para é nosotros somos los seres a quienes debe de proteger, no porque el nos creo sino porque el nos ama y nos conoce, queriéndonos tal y como somos. Una plegaria a él es como una agradecimiento pero principalmente es una muestra de que aun confiamos en el, nuestras vidas, nuestro futuro y nuestros verdaderos sentimientos"

Recordar las palabras de su madre eran como la hermosa melodía en primavera, la hacían no sentirse sola, la calidez y ternura de su madre aun lo recordaba con mucho afecto, todo lo que ella le dijo siempre lo ha recordado y puesto en practica de la forma que ella no hubiera gustado, pero además no aceptaba el hecho de que su amada madre estaba muerte, simplemente no queria creerlo. La sangre salpicando aquel día, el fuego consumiendo todo poco a poco, los arboles y plantas gritando y pidiendo ayuda estando en el interior y sufrimiento como ella, aquellos hombres destruyendo todo a su paso, capturando y matando, los últimos momentos de sus padres, su padres demostrando cuando las queria a ellas dos y lo dispuesto que estaba a perdonar a Nobunaga incluso si lo mataba, pero todo el bien de ambas, de las tres , de Kanade, su supuesta hermana, pero las cosas no pasaron de esa forma. Recordando como su padre fue decapitado frente a los ojos de su madre y ella entrando en la locura al perder a su padre, el hombre al que ella quiso, termino encontrado la muerte junto a su esposo, yéndose ambos tomados de la mano ese mismo día dejándola sola totalmente, pero a pesar de todo ella los sentía cerca, cantando una hermosa canción.

-El reg…no…-tartamudeo Nadeshiko por el fuerte frio que hacia en aquel lugar donde ahora estaría encerrada nuevamente y donde tendría que buscar calor, temblando, con hambre, con triste y desesperación y con una pizca de esperanza ella se abrazo mas mientras cantaba la canción favorita de su abuelito, mientras poco a poco se quedaba dormida por el fuerte y denso frio.

…..Hospital Nacional de Tokio, 23 de octubre/2 días después del ataque de Noise…..

Nobunaga y Mana parecían lobos enjaulados, no paraban de caminar de un lado al otro y casi correr mientras esperaban con asías así como también su mejor amigo Saru el cual a pesar de estar preocupado se preguntaba como era posible que Nobunaga después de haber torturado a un pequeño ser de esa forma tan cruel y la tratara de lo peor se encontrara ahí en el hospital preocupado por una maldita mocosa mimada y contaminada por esa perra que tiene como madre, la furia y el odio no dejaban de correr por todo el cuerpo de él, el odio que le tiene a la maldita perra era muy profundo, el deseaba que la maldita perra y su hija Hilda murieran de la peor forma.

Nobunaga y Saru apretaron sus mandíbulas casi descubriendo los pensamientos del otro de inmediato, las miradas de odio y repudio no tardaron de venir uno del otro, desde aquel día ninguno se había vuelto a ver como era antes, amigos, ahora solo eran simples desconocidos incluso la situación iba empeorando mas y mas.

-¿Hasta cuando piensas en seguir defendiendo y estar siempre en favor de la puta que hizo pasar por mi hija?.-pregunta Nobunaga a Saru el cual de inmediato cambio su expresión de odio a repugnancia

-Esa "puta" es tu HIJA, la hija a la cual buscaste sin cesar casi 500 años o incluso mas, cuando la encontraste la felicidad en tu rostro y en tu alma habían vuelto pero ahora, estas peor que cuando descubriste la muerte de Sayuri.-dice Saru viéndolo fríamente

-No metas a mi preciada Sayuri en esto, ella no tuvo la culpa de que hayamos tenido a tal frívola hija.-dice Nobunaga con odio y resentimiento total. Saru no lo soporto mas y le dio un fuerte golpe que hizo que Nobunaga saliera volando y derivara varias camillas así como también a varios doctores y personal que trataron de impedir la caída. Saru enojado totalmente cejado por la ira y el desprecio que ahora sentía hacia Nobunaga camino a grandes zancadas hasta el de nuevo mientras se incorporaba poco a poco con ayuda de los doctores y el personal, agarro a Nobunaga del cuello y lo lanzo con mas brusquedad que antes, pero antes de caer al suelo Nobunaga saco su pistola y apunto a Saru. Apenas tuvo el tiempo suficiente para reaccionar ante el ataque de Nobunaga, aquellas grandes y perforantes balas atravesaron sus piernas y sus brazos, la sangre mezclada con la sangre recién molida y el sonido de los huesos siendo destruidos en un parpadeo llego a los oídos de Saru, ante su mirada y asombro la sangre mancho parte de su vida, el olor a carne quemada también llego a sus fosas nasales, los gritos de terror total inundaron la gran sala de esperar, el sonido de pasos corriendo apurados mezclado con el llanto de niños y bebes cerca de esa área golpeo a Saru muy profundo en la conciencia, había hecho lo peor y era mas de una vez que lo había cometido, se dejo guiar por la ira en vez de razonar, estaba cayendo mas estúpidamente en los putos juegos de Nobunaga.

El dolor que antes no sintió llego de golpe, sentía como sus extremidades eran arrancadas lenta y dolorosamente, sentía como los tendones que unían sus brazos se separaban mas y mas uno del otro, la carne hacia un sonido como si de un hueso rompiéndose se tratase , su sangre salía de como si ríos de vuelta en su curso, Saru se movió por el dolor que podía soportar pero no seria por mucho, aquellas balas habían tenido dos propósitos hacerlo sensible al dolor y el segundo torturarlo lenta y dolorosamente. Odiaba como Nobunaga no lo mataba, el sabia que Nobunaga lo iba a necesitar por eso no lo había matado desde que había comenzado a insultar y tratar de abrirle los ojos a Nobunaga, el dolor en sus extremidades era el mismo que ha sentido desde aquel día, lo peor y lo mas terrible fueron las muertes de Saya y Fumito, aquel día no había llegado a tiempo.

Sintiéndose impotente Saru comenzó a llorar de nuevo, el dolor en su cuerpo comparado al de su corazón no se podía comprar nunca.

-Saru ya me tienes arto de que sigas defendiendo a esa puta.-dice Nobunaga mientras se acerca a Saru a casi zancadas…-¿Qué no me has oído decir que yo odio y me arrepiento de haberla buscado después de mucho tiempo, además por su maldita negligencia Kanade mi NIETA sufrió en su escuela además de que la desgraciada solo usaba a Kanade como objeto de excitación

Saru tenso su mandíbula en odio profundo mientras miraba a Nobunaga con desaprobación, tenia tantas ganas de darle de nuevo un maldito golpe pero lamentablemente había hecho lo incorrecto, pero tampoco las palabras habían surtido efecto en Nobunaga en los últimos 50 años.

-Tu no sabes nada.-dice Saru a Nobunaga el cual lo miro incrédulo y serio….-Tú jamás conociste la verdad del porque realmente pasaron esos eventos hace mas de 50 años, tu solo sigues atrapado en tu puta burbuja sin poder hacer nada mas que llorar y llorar, quejándote de los "errores!" que había cometido tu supuesta "Hija! , tu solo fuiste un maldito idiota que se dejo guiar por estúpidos cuentos y pistas sin relevancia, el culpable de todo siempre has sido tu

Saru lo ve a los ojos serio mientras se desangra poco a poco. No podía entender como Nobunaga alguien con ya muchos años encima y con gran conocimiento de la vida y de la muerte, de lo correcto y de lo incorrecto, de la verdad y la mentira se haya dejado engañar por la malnacida de Mana. Simplemente no lo podía creer, era un maldito sueño o mejor dicho una pesadilla, ese no era su amigo que analizaba las cosas con calma antes de juzgar como siempre lo había hecho en el pasado, ahora solo era alguien diferente, peor a Mogari.

-¡Ya basta!.-gritaron los doctores presentes en ese momento serios mientras ayudaban a Saru y apartaban a Nobunaga de el…..-¡Sabemos de sus diferencias y problemas pero no las arreglen aquí!, ¡en este lugar salvamos vidas, no arreglamos malditas disputas pasadas, si van ha hacer eso que sea en otro lugar no aquí!

Saru bajo la mirada apenado. Avergonzado de su comportamiento el se quedo callado en todo momento pero Nobunaga por su maldito orgullo el se mantenía serio ante todo y no había pedido disculpas como el lo había hecho, pero en realidad esa era una faceta que Nobunaga nunca cambiaria realmente. Si aun quedaba esa faceta de su amigo aun debía estar aquel hombre que una vez fue. Solo esperaba que fuera así

Al cabo de unas horas, varios doctores llegaron con varios papeles así como también algunos jefes de la policía militar de japon y las fuerzas secretas, tanto Saru como Nobunaga suspiraron, ya sabían lo que venían todos ellos, excepto los doctores solo esperaban que tuvieran noticias acerca de Hilda y Kanade, ambas habían sido las únicas sobrevivientes de aquel pasado ataque de los Noise.

Uno de los doctores se acerco a ambos y los miro con una expresión de tranquilidad total, Nobunaga no parecía tan tranquilo y menos porque temía perder a sus nietas queridas.

-ambos pueden estar tranquilos ambas salieron bien de las operaciones pero necesitan descansar ambas, nos sorprende que ambas hayan sobrevivido con tal magnitud de las heridas que tenían, oh es verdad ellas no son humanas.-lo ultimo el doctor lo dice con total burla y repudio hacia Nobunaga y su clan

-Seria mas triste vivir siempre y eternamente sin encontrar la paz junto a tus seres queridos, además seguir viviendo de esa forma como mis nietas mientras miran como a poco a poco sus compañeros de batalla se vuelven polvo y uno no pueda morir por obtener el deseo mas anhelado de la humanidad, que esa la inmortalidad, ¿de que sirve que seas inmortal cuando de mortal no se pueden salvar las demas vidas?.-Nobunaga contesto de la misma manera al doctor el cual se puso rojo de la ira y apretó los puños, la tabla donde tenia los análisis y papeles de Kanade y Hilda parecía comenzar a romperse poco a poco, claramente Nobunaga había tocado una fibra de aquel enfermero.

Parecía que el enfermero quisiera responder a la pregunta que le dijo pero no parecer, no puede responderlo, claramente lo había dejado sin comentarios aquellos problemas, los médicos no eran dioses era normal que alguien muriera, era normal que algunos estuvieran preocupados por el ascenso de las muertes en los últimos años, en Japón la tasa de muerte había aumentado mas del 50% que el año pasado.

Nobunaga al terminar de ver los exámenes de sus nietas suspiro con tranquilidad por fin en muchos días, no había problemas con ellas, todo estaba en orden ahora podía dormir en paz esa noche.

-¿Qué les diagnosticaron? .-pregunta Saru a Nobunaga, el primero estaba quitándose las vendas de sus heridas, sus heridas caían como si fueran algo mucho mas pesado que una toalla sin mojar, y todo por su sangre, el era el único Elder Brain que podía soportar fuertes ataques y además era inmune al veneno de los metales pesado fabricados para controlar a Saya mas de una vez en su vida de ella en todos los siglos que vivió.

-Están bien, tienen algunos huesos rotos y la fiebre ha bajado, pero su regeneración es lenta por lo que puede ser que ellas salgan hasta la siguiente semana o entre dos semanas a lo mucho.-dice Nobunaga soltando otro gran suspiro pero este era diferente, era uno de preocupación total, además la expresión de seriedad de Nobunaga parecía que ni siquiera la perra de Mana se la haya quitado. Saru tenia un mal presentimiento,. Aquella penetrante mirada de ojos rojos parecía totalmente concentrada en las sombras de que podía ver mas haya del hospital, sus ojos rojos brillaban en alerta total. Saru trago en seco, reconocía en parte aquella mirada pero no queria reconocerlo, era imposible creerlo para el hasta estas alturas. Aun así necesitaba saber si sus sospechas son acertadas o son erróneas como siempre, pero preguntaría con calma, si en verdad era lo que sospechaba de inmediato iría en su búsqueda, por el bien de Nadeshiko, aquella pobre pequeña no había dejado de sufrir desde que llego al mundo, solo era una bebe cuando ella perdió a su hermano mayor, y también a su hermana Kanade, la cual ahora estaba hospitalizada y también era la persona quien la había torturado mas de una vez mas que Nobunaga, las torturas de Kanade eran terribles, no recordaba la vez que había visto la carne salir volando y cayendo al suelo manchando a todo su paso, la piel hecha tirones, cubierta de sangre y con carne cayendo podrida por la mala higiene, las palpitaciones por el dolor del desangre, los huesos rotos y mostrados totalmente con el desgarre de la piel totalmente, era una imagen terrible de borrar, y el queria borrarla para siempre de su mente y lo que iba a preguntar a Nobunaga era de suma importancia de lo que respondiera de Nobunaga dependería de la vida de Nadeshiko antes de que al final la pequeña ya no aguante mucho mas. El comenzó a respirar pausadamente para no notarse ansioso, deseo de saber la información. Después de tranquilizarse Saru y miro a Nobunaga con expresión de frialdad total.

-Nobunaga.-Saru lo llamo y sintiéndose que no solo se llevaba la atención del gobernante de Japón sino también el del personal del hospital, todos ellos estaban prestando atención a lo que Saru decía

-Saru, no es el momento por favor retírate.-pide Nobunaga con brazos cruzados sin tener la intención de decir nada, pero Saru no estaba dispuesto a darse por vencido, no aun hasta saber si sus sospechas son ciertas o solo un cuento creado por tanta paranoia que el sentía en esos momentos

-No me voy a retirar, Nobunaga lo que te tiene preocupado es que "el" este vivo no es así.-dice Saru y vio como Nobunaga se quedada tenso en su asiento y todos se miraban curioso

-No se de que estas hablando.-dice Nobunaga desviando su mirada a otra parte …-es raro que me preguntes sobre mi bienestar

-Por mi parte no estoy preguntando sobre tu bienestar Nobunaga, es sobre lo que acabas de descubrir.-dice Saru cruzado de brazos y lo mira fijamente….-¿desde cuando sabes que Ryujin Motokami rey y emperador del reino de Rites el reino de la longevidad, sigue vivo?

Saru podía deducir que estaba pasando sin ver a Nobunaga, estaba claro que el estaba sorprendido y pálido, hacia mucho tiempo que Nobunaga no sentía el terror corriendo en su sangre y se lo tiene bien merecido. Saru solo podía desear encontrar a ese hombre lo mas rápido posible, la vida de la pequeña Nadeshiko peligraba con cada segundo que pasaba incluso ahora ella peligraba, solo esperaba que esa maldita perra no fuera con Nadeshiko, si lo hacia ahora si seria mujer muerta, deseaba con todas sus fuerzas ver al cabeza de Mana empalada y después colgada en un muro grande lleno de otras cabezas de seres igual de viles que ella, ojala que Ryujin le concediera esos deseos mas oscuros que el como persona y ser pecador lo concediera.

….SHIBUYA 2:00 AM…..

Ryujin miraba el amplio cielo de la madrugada, no hace mucho tiempo que había peleado de nuevo, desde que despertó se encontró con los Noise, jamás pensó verlos en donde ahora el estaba, pensó que desde aquel día, el día del Exterminio todo había acabado, pero se equivoco, era solo el comienzo y lo que vivió hace poco solo era una muestra de la maldición, una maldición que su bisnieta tenia que cumplir, y ella solo era una niña, una niña que ahora no sabía donde estaba y estaba sufriendo los peores castigos que un niño ha visto, ¿Qué había hecho su bisnieta?, ¿Qué había hecho su clan?, ¿Qué había hecho su amada?. ¡Ellos no tenían la culpa de nada, nadie la tenia!.

Ryujin cada noche se atormentaba con las mismas palabras y pensamientos horribles, no queria pensar en nada mas salvo salvar a su nieta, pero, el destino de su nieta sellado sin siquiera haber nacido era lo que le tenia totalmente preocupado, ¿Qué haría cuando el ya no estuviera con ella?, ¿Qué haría si no supera los retos y cae en un abismo profundo y sin fondo?. Todo eso se preguntaba y mientras mas lo pensaba mas se atormentaba que antes.

-Nadeshiko.-Ryujin llamo por el nombre de su pequeña nieta, no sabia como era, no conocía su voz, sus ojos, su carácter , no conocía nada de ella, pero era su familia, ella era solo una victima que había nacido con una terrible carga sobre sus hombros, era solo una niña. Una lagrima se deslizo por su mejilla hasta caer en el pasto, después comenzaron a caer una tras otra sin parar, parecía un rio recorriendo las mejillas de Ryujin hasta caer en la tierra y mezclarse. Hacia millones de años que no derramaba una lagrima

-Mi amada, ¿esta bien que llore?.-pregunta Ryujin mientras eleva su vista al cielo nocturno, viendo la profunda y densa noche, solo ver el cielo nocturna, le recordaba mucho a su amada esposa, nacida de la oscuridad, pero llena de una luz cálida y bondadosa, la luz de su amada brillaba igual que la luna de la noche, bella, mística…era mágica.

Sus lagrimas aun corrían de sus mejillas hasta tocar la tierra y mojarla como si de lluvia se tratase totalmente, el dolor en su corazón era terrible, así como también su odio era palpable, solo quedaba esperar, y de ser así, si su plan tenia éxitos, entonces daría con su nieta, a como de lugar.

Con esperanza y determinación miro con gran amor a la luna, deseando que fuera la luz que una vez vio en su esposa, pero no se comparaba, la belleza del alma de su esposa, no se podía comprar, incluso Fine, lo había dicho, era el alma de un casi dios total, el cual nunca ha odiado y siempre ha perdonado. Un dios mas benevolente y lleno de amor, mas que ella. Eso era lo que recordaba de Fine.

Pero en medio de todos aquellos pensamientos, estaba algo que el deseaba hacer con su nieta una vez que la recupera, lo había hecho con su hija, hubiera deseado hacerlo con su nieta Saya, pero con ella llego demasiado tarde, pero con su bisnieta Nadeshiko no lo haría. Haría lo que fuera por traer de regreso a su bisnieta, incluso si le cuesta la vida, no dejaría que ella sufriera todo.

-Nadeshiko, espera un poco mas, tu bisabuelo, Ryujin, va en camino, no desesperes a todo aquel que te haya tocado merece la pena máxima, sus castigos serán los mas terribles, mas que recibir la muerte, los hare pagar.-los ojos de Ryujin se enrojecieron mas entrando al estado neutro, el poder de el creció en furia total no perdonaría aquellos que le hicieran daño a su familia no de nuevo, ya perdió a su hija, a su nieta, a su amada esposa, pero no perdería a su bisnieta antes primero el..moriría en lugar de ella, esta vez no dejaría que nadie tocara lo mas preciado para el y menos ese hombre. Maldecía con todo su corazón a Oda Nobunaga, no poder el hombre que le arrebato lo que mas quiso en el mundo, sino también porque es el causante de las múltiples sucesos extraños, pero los únicos tres errores que nunca perdonaría de Nobunaga, serian el pase directo al Hades mismo.

Ahora solo Ryujin deseaba las sangre de Nobunaga, su cabeza para colgarla en una repisa como adorno. Esta vez las protegería en su nombre como emperador pero principalmente porque era abuelo, algo que siempre anhelo de su hija Sayuri, pero….ella había escogido a alguien incorrecto, solo esperaba guiar a su nieta como lo hizo con su hija en aquel entonces, además había otro problema, también debía encontrarlo a "él", claramente el tenia la primera reliquia Amenohabakiri, la espada cortante.

-Necesito encontrarle también, aunque si ese hombre esta convida, el ultimo descendiente de su clan así como yo y mi bisnieta Nadeshiko…eso quiere decir que….no , no, no, no, eso es imposible, además no dejare que pase de nuevo la maldita actitud de ese mocoso, me caía muy mal, no dejare que mi bisnieta sufra lo que mi pequeña Sayuri sufrió, mi pequeña nieta…-Ryujin apretó mas sus puños hasta sangrar mientras miraba la hermosa luna brillante, el suspiro mientras mas lagrimas caían

En su mano, el Gungnir, comenzó a vibrar, la melodía que poco a poco fue saliendo de lo mas profundo de la hermosa reliquia llego al corazón de Ryujin, palabras muertas y antiguo gran orgullo emergió como un rio volviendo a su cause.

Kimihiro quien estaba cerca observo como una extraña aura de color rojo salía de aquella reliquia en manos de Ryujin y lo envolvía mientras el miraba la luna como un anhelo sin saber que la luna misma para Ryujin era el recuerdo mas invaluable que tenia el para recordar aquellos días de paz y la mujer que tanto amo y que aun hoy en día amaba con locura y pasión. Ryujin a pesar de ser un demonio, un Elder Brain, era capaz de amar, no era como los humanos los pintaron algunas vez y Saya fue alguna vez el recuerdo de lo que una vez fueron. Kimihiro extrañaba a su amiga y se lamentaba en no poder ayudar a la hija de ella, no sabia como estaba y eso le preocupaba, además fue su culpa de haberla dejado en aquella cúpula, en un lugar cerca casi del reino mismo de Rites, pero era necesario, fue un arma de doble filo, había enviado a Nadeshiko a la protección como a la tortura eterna, solo esperaba enmendar su error de alguna forma, incluso derramando sangre. Justo cuando pensaba en retarse, sintió un cambio en el ambiente. El tiempo parecía detenido, los arboles y plantas habían dejado de moverse, parecía que incluso estaban concentrados en escuchar, la luz de luna que alguna vez fue muy opaca con los feos y terribles momentos que pasaba la tierra, ahora brillaba con fuerza espectacular, igualando al mismo sol, el que daba vida la planeta desde tiempos inmemoriales, el viento que una vez sintió frio se volvió cálido, el mismo viento abrazaba su corazón y su alma, dándoles cobijo, Kimihiro sintió un nudo en su garganta, el sentía la tristeza, pero también la valentía, sus oídos fueron llenados por la melodía que poco a poco a iba surgiendo de la reliquia en manos de Ryujin, la cual brillaba como una estrella pequeña en manos de el, tan cálida y tierna, como la bondad y la pureza encarnada. No entendía como era que una melodía pudiera causar tal efecto no solo en el, sino en todo el ambiente mismo, ¿Por qué?, ¿Qué propósito tenia un reliquia entonar las canciones?, ¿Qué significado tenia para los usuarios?, ¿Por qué solo escogían a solo una especifica persona?, ¿Qué tenían esas personas que otras no tenían?. Simplemente no lo entendía para nada, solo podía escuchar la melodía que dentro de poco fue acompañada por una profunda pero también delicada letra de una canción.

-¿canción?.-Kimihiro miro a Ryujin con ojos calmados por la melodía mientras seguía mirando a la hermosa luna

Inishie yori ibuku sūkōnaru tamashī yo (Desde tiempos antiguos, el alma sublime ha respirado) kono uta ni tsutsuma re nanji, kiyora ni kaeran (Envuelto en este poema, volverá las grandezas) Sei Yō nareba tanabiki yagate ten kake yuku (En el tanabiki occidental, finalmente florecerá) kogarete iru nodarou ano sōkyū no ōzora ni (Me pregunto si estaré bien, en aquel amplio cielo azul)

habataki nasai tsubasa hirogete shiro ya nogotoku (Extiende tus alas, como un flecha blanca) ima,-me same nasai fukutsu no inochi (Ahora ha despertado la vida eterna) ga wa tomoni ari nandokidemo (estando en cualquier lugar)