Aquí Mari viene, agachadita camina de puntitas, cuidándose la cabeza de mil hachazos que le están dando sus lectoras en este instante…

Lo sientooo:(:( Perdonen por actualizar tan tarde… pero como dije en mi otro fic, no tuve mucho tiempo (o quizá si tuve, pero me acaparaban la computadora. Ahora que mi papá volvió a casa está utilizándola mucho). Sabrán ya muchas que entré a clases el 20 de septiembre… buee… para las que le interesen saberlo, el comienzo de 9no grado se me hizo forzado, algo difícil, ya que comenzaba clases sin mi mejor amiga, quien estaba de viaje. Entre otras cosas, etc etc, he tenido que estudiar… MUCHO. Ayer fue mi primer examen del año, de química (Crucen los dedos para que me saque la nota máxima por favor!), y todos estos días he estado de un corre corre y un estrés horrible, ya que ahora salgo tarde de clases por las actividades muchos días, vuelvo a casa como a las 7:00 p.m. (aproximadamente) para empezar a hacer tareas de aproximadamente 6 materias.

Seguro que sus situaciones en el colegio no pueden ser tan diferentes de las mías, y seguro que esto no es excusa suficiente… pero bueno… aquí estoy… retrasadísima, pero aquí estoy! Y como digo siempre, este fic tendrá final como sea!

Empezando por la segunda nota del autor, quiero agradecerles por los… esperen un momentito para que revise… ya va…

0.0!
25 REVIEWS!
Hmmm… ¿Les he dicho que son lo máximo que hay en el mundo:D:D Bueno, aquí lo tienen: SON LO MÁXIMO!
Les agradezco a todas, de verdad, a cada una de ustedes por dejar su comentario, por reir y llorar con el fic, por preocuparse al ver que no actualizaba, por su paciencia… en fin! Hasta les agradezco a aquellas personas que igualmente han leído el fic, pero no han dejado review (Cualquier cosita, GO está al final en la izquierda ;).

Las quiero demasiado! Sin duda son mi sonrisa cada vez que veo un comentario de ustedes en mi bandeja de entrada, sinceramente. Las quiero mucho mucho mucho mucho muchooo!

Por favor, discúlpenme (si… otra vez) por no contestarles a cada una sus comentarios, como siempre hago… pero sepan que les leí y que me hicieron sonreír como siempre.

Oigan! Justo ahora tuve una hemorragia nasal! De veras! O.O La primera en mi vida! Será que una de ustedes tiene una muñeca budú mía? Avísenme… que esto estuvo de terror!

Bueno lindas, muchos besos! Disfruten del cap! Y disculpenme otra vez...

Aquí va el fic!

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Juego de gemelos

'Lily... tranquilízate... respira profundo... bien… ahora... ¿¡Qué hace James encima de mi?'

Los dos se quedaron mirando; ninguno estaba dispuesto a decir ni una sola palabra. Estaban con un nudo en la garganta que no les dejaba decir absolutamente nada.

Lily sentía el corazón del chico latir rápidamente, al igual que el suyo propio. Vio en un minuto cada facción del rostro que tenía a centímetros del suyo: Sus ojos, su nariz, sus labios... ¡Esos labios! La tentaban, la invitaban a rozarlos... ¡Besarlos!

Pero ella no se iba a olvidar de quien era: Lily Evans. Tenía que ser fuerte.

James, por su lado, estaba igual o, incluso, más hipnotizado que Lily.

James cerró un momento sus ojos, acercando su rostro al de Lily, pero algo le detuvo.

¿Qué pensaría ella de mí?

Tenía que admitirlo: Lily no dejaría que él lo besara. Ella era una persona que no se dejaba tocar fácilmente por alguien.

No la beses James. Auto-contrólate Potter.

James se despegó de Lily, levantándose. Se aclaró la garganta:

"Emm... lo siento Lily... por la caída... tu sabes... em..."

Lily aún lo seguía mirando desde el suelo, aún confundida.

'¿Por qué debo ponerme nervioso? ¿Por qué con todas las chicas me comporto normal y con ella me comporto diferente?' pensó él.

James se aclaró de nuevo la garganta y estrechó la mano:

"Em... mejor ayudo a levantarte"

Lily tomó su mano y James la levantó del suelo. Los dos aún seguían callados, rodeados por un gran silencio, el cual Lily interrumpió:

"Em... bien... creo que debemos ir con los demás ¿No?"

"¡Si!... vamos"

Así los dos se aproximaron al castillo.

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"Contraseña"

"¿Sabe? Tenemos un buen rato en este colegio. Usted nos reconoce perfectamente" dijo James "¿Por qué siempre nos debe preguntar la contraseña si nos conoce?"

"Es mi deber muchacho" dijo la señora gorda con recelo.

"Bueno, pero... ¡Ni modo que seamos dos alumnos Slytherins en poción multijugos!" dijo James en tono de broma, pero la señora gorda no le hizo gracia.

Solo lo ignoró y preguntó de nuevo:

"Contraseña"

"Thestrals" dijo Lily.

"Muy bien señorita" dijo la señora gorda a Lily con una sonrisa, pero luego dijo seriamente "La próxima vez maneje a su novio, sino no lo dejaré pasar"

Tanto Lily como James se sonrojaron con ese despectivo de 'novios'.

La señora gorda dejó pasar a Lily y James y los dos entraron a la sala común. Desde hacía un buen rato se habían dejado de tomar las manos. Parecían encontrarse mucho más cómodos así, sin ningún roce de ningún tipo.

"Que ego tiene ¿no?"

"Pero tiene razón James: Es su deber" le objetó la pelirroja.

"Si, pero..."

James no pudo terminar de decir nada:

"¡Regresaron!"

"Al fin"

"¿Qué tanto hablaron?" preguntó Liza con mirada ligeramente pícara.

Lily y James se sonrojaron al recordar lo... ocurrido, y como si se hubieran leído el pensamiento recitaron al mismo tiempo:

"Solo cosas"

Nadie quiso sacar respuesta alguna.

Lily y James se acercaron a sus amigos.

"¿Y qué hacen?" preguntó la pelirroja.

"Estoy jugando ajedrez con Sirius" dijo Sarah con una sonrisa triunfante "Voy ganando"

"¡No vas ganándome!" exclamó Sirius indignado "Solo... me quitaste algunas piezas. Es todo"

"Si si Sirius" la rubia rodó los ojos "¿De quién es el turno ahora?"

"Tuyo"

Sarah analizó un momento el tablero. Ella era de las figuras blancas, y Sirius tenía las figuras negras. Se notaba que Sarah estaba ganando, ya que no quedaban más de tres piezas negras en el juego.

La chica sonrió con mas triunfo que nunca:

"Muy bien. Caballo b-5 (NA/ Perdónenme si me equivoco o algo, es que no se mucho de ajedrez n.nU)"

El caballo blanco de Sarah avanzó y quedó al frente de, ni más ni menos, que el rey negro.

"¡Oh no!" exclamó el chico.

Sarah lanzó una sonrisa satisfecha:

"Jaque-mate"

Como era de esperar, el caballo blanco se levantó en dos piernas y le dio con sus pezuñas al rey negro, haciéndole trizas.

"Gané" dijo Sarah triunfante.

"¡Otra partida!" reclamó con orgullo herido.

"¿Otra vez Sirius? ¡Ya es la quinta vez que jugamos!"

"¡¿Quinta!" exclamaron James y Lily al mismo tiempo.

"Y en todas las partidas ella le ha vencido" recalcó Remus.

"Impresionante…" murmuró James con mucha impresión.

"¡No me rendiré!" exclamó Sirius "¡Quiero una revancha!"

"No gracias Sirius, ya me cansé de vencerte de nuevo" a veces, muy pocas veces, a Sarah se le podía escapar la arrogancia.

"¿Qué? ¿Acaso temes que te venza?" preguntó Sirius en tono burlón.

"No Sirius… Temo verte llorar si te gano de nuevo"

"¡Admítelo Weader! ¡Eres una nalliga!" exclamó Sirius.

"Se dice Gallina Sirius" corrigió Remus.

"¡Ajá! ¡Eso mismo! ¡Beeee- Beeee!"

"Así hace una oveja, Black"

"¿Ah si?" preguntó Sirius "¿Cómo hace una…?"

"¡Espera! ¿Como me llamaste?" le interrumpió la rubia.

"¡Gallina!" dijo Sirius.

Si había algo que a Sarah le molestaba, y mucho, era que le tomaran por cobarde.

"¡Retira lo dicho!" exclamó.

"No lo retiraré hasta que juegues otra partida conmigo" Sirius esbozó una sonrisa burlona. Cabe destacar que esto enfureció un poco más a la rubia.

"De acuerdo. ¿Quieres otra partida? ¡Te daré otra partida!" exclamó la pequeña Weader, desafiante.

"¡Muy bien Weader!" exclamó Sirius "Pero ten presente que saldrás de aquí llorando"

-----------------------------5 minutos después----------------------------

"¡Nooooooooo! ¡Nooooooooooooo!"

"Te gané de nuevo" sonrió, una vez más, una Sarah muy triunfante.

"¡Una partida mas! ¡Una mas!" rogaba Sirius.

"¡Que no! Ya es suficiente" dijo Sarah. Ya a estos extremos no estaba de humor para una séptima partida.

"¡Una última! ¡Por favor!"

"¡QUE NO!" exclamaron todos.

"De acuerdo. Me callo" Sirius se sentó y se quedó callado.

Sarah recogió su tablero de ajedrez y lo guardó en su dormitorio. Luego regresó para hablar con los demás, pero en ese momento vino un visitante que nadie esperó ver en esos momentos.

"Disculpe, ¿está aquí el señor Potter?"

Un elfo doméstico.

"¡Hola Jojo!" dijeron Sirius, Liza, Remus y James.

"¿Se conocen?" preguntó Sarah y Lily al mismo tiempo.

"Si" dijo el elfo doméstico con una sonrisa, mientras abría más sus ojos, luciéndolos gigates "Jojo conoce a los señores Potter, Lupin y Black desde hace años" explicó "Y Jojo conoce a la señorita Weader desde esta mañana"

Lily y Sarah entendieron ya.

"¿Tu me llamabas Jojo?" preguntó James.

"Si señor, es que…" pero el elfo paró en seco y se dio cuenta de algo "¡Señor! ¿Ya pudo arreglarse el cabello?"

Lily se extrañó.

"¿Qué cosa? ¿Arreglarse el cabello?"

"¡Si! ¡El señor Potter tenía un cabello inmenso esta mañana!" exclamó el elfo "Hasta parecía una peluca..."

"¡Bien Jojo! ¡Suficiente! ¡Puedes irte!" dijo James nervioso, mientras sus amigos disfrutaban de la escena riéndose silenciosamente.

"Oh... Bien señor, solo me preguntaba si tenía hambre para traerle la comida" dijo el elfo.

"No, no tengo hambre Jojo" dijo el chico de lentes muy apresuradamente.

"Bien, hasta luego" y con un ¡Plop! La criatura desapareció.

Luego, Liza ("entrañablemente") empezó a preguntar:

"¿De qué cabello hablaba Jojo?"

"¡Nada! ¡Es que ese elfo está loco!" dijo James.

"¡Mentiroooooooooooooooooooooso!" gritó Sirius a todo pulmón "El elfo no está loco. Decía la verdad"

"Sirius…" murmuraba James entre dientes.

"Un ligero cambio en su cabello fue lo que hizo que no saliera hasta la tarde de la sala común" dijo Remus.

"¡Remus!" exclamó James.

"¿Pero no estabas durmiendo?" preguntó Lily muy extrañada.

"Fue una mentira que inventé para encubrirlo" dijo Remus.

"¡No! ¡No le hagan caso ni a Jojo, ni a Sirius, ni a Remus! ¡Todos están dementes!"

"El único que está demente aquí, amigo, eres tu" Sirius rió "¡Si vieran las fotos...!"

"¡No! ¡No te atrevas!"

"¡Si! ¡Si que me atrevo!" y Sirius se levantó de su puesto para correr al dormitorio.

"¡NOOOOOOO!" gritó James, preparado para abalanzarse hacia Sirius.

Pero Remus, rápidamente, levantó su varita y exclamó un hechizo, haciendo que mil cuerdas salieran de su varita para llegar a James y atarlo a una silla.

"¡NO! ¡SUÉLTAME!"

Sirius fue al dormitorio y, después de un minuto aproximadamente, regresó a la sala común, con un montón de fotos en sus manos.

"¡Ven para ver esas fotos!" exclamaba Liza contenta.

"¡En un momento!"

"¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!"

Demasiado tarde. Sirius le entregó a cada uno una foto y, después de ver, irrumpieron en carcajadas.

"Noooo"

"¡Qué buen estilo Potter!" exclamó Liza entre carcajadas estridentes.

"Tenía que verlo para creerlo" no pudo evitar decir Sarah.

"¡¿QUÉ!" exclamó James "¡¿TU YA LO SABÍAS!"

Sarah, rápidamente, se tapó la boca al darse cuenta de lo que dijo:

"Lo siento Remus…" murmuró.

"Tranquila" dijo Remus con una sonrisa.

"¡TUUUU!" James trató de separarse de la silla a la que estaba atado como pudo "¡TU LE DIJISTE!"

Remus estaba muy tranquilo, sonriendo con burla en los ojos.

"¡Me las vas a pagar!" decía James tratando por todos los medios separarse de su silla "¡Ya vas a ver! ¡En cuanto me suelte de esto!"

James trató de soltarse por medio lado... dando como resultado que se cayera, con la silla pegada a su espalda.

Ahora todos se reían al ver a James en el suelo.

"¡Chicos! ¡Desátenme de esta silla!" gritó James desde el suelo.

"Mmm... no sé" Lily quiso que el juego se volviera un poco más gracioso "Nos da algo de pereza... ¿Verdad chicos?"

Todos asintieron entre risas, y James no estaba de muy buen humor que digamos.

"¡Dejen su pereza a un lado y DESÁTENME!"

"No, mejor te dejaremos así como estás"

"¡Chicos!" gritó James.

"¿Quién quiere pasear un poco?" sugirió Sarah.

"¡CHICOS!"

"¡Si! ¡Vamos a pasear!" dijo Sirius ignorando a James.

"¡NOOOOOOO! ¡NO ME DEJEN AQUÍ!"

Muy tarde. Todos habían salido de la sala común, riendo de la mala fortuna del pobre James.

"Maldición…" murmuró el chico desde el suelo "¿Y ahora como haré?"

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"Un dragón... se balanceaba... sobre la tela de una acromántula... como veía que resistía... vino a llamar a otro dragón... dos dragones..."

Quince minutos más tarde, la puerta del retrato se abrió:

'¡Gracias al cielo! ¡Seguro son Sirius y los demás!' pensó James.

Pero no eran ni Sirius ni los demás. Solo eran dos niños de primer año.

'Maldición' pensó James.

Los niños fueron caminando a la sala común, y uno de ellos, moreno y de cabello negro, se dio cuenta de James.

"¡Hey! Mira Henry" dijo el chico señalando a James en el suelo "Un chico está atado a una silla"

"¿En serio? ¡Yo no sabía!" exclamó James con sarcasmo y molestia.

"Y no se ve muy de buen humor que digamos Lucke" dijo el otro chico, que era... también moreno y de cabello negro. James se había dado cuenta en ese momento de que eran gemelos.

"¡Dos gemelitos atormentándome!"

"Mala suerte amigo" dijeron los dos niños al mismo tiempo.

"¿Por qué no se van a sus dormitorios?" preguntó James con molestia. Lo que en estos momentos menos quería era ser molestado por tontos niños de primer año.

"Bien..." dijo Henry

"... Si no quiere que lo ayudemos" terminó Lucke.

En eso la conciencia le gritó a su dueño:

'¡Potter! ¡Despierta muchacho! ¡Que esos niños te ayuden a levantarte!'

Los niños empezaron a ir a sus habitaciones cuando…

"¡Chicos! ¡Esperen!" gritó James desde el suelo "¡Ayúdenme!"

Los niños pararon de caminar hasta los dormitorios y se detuvieron por las escaleras. Hicieron como si pensaran, poniendo una mano en la barbilla.

"¿Ayudar a alguien que no nos respeta y nos insulta?" preguntó Henry a Lucke.

"Mmm... nah. No queremos ayudar a gente tan irrespetuosa" .

Los dos estaban dispuestos a caminar hacia su dormitorio de nuevo, pero James gritó:

"¡ESPEREN!"

Los dos se detuvieron de nuevo.

"¿Y ahora qué?" preguntó Henry.

"Chicos, por favor... no querrán dejar a alguien muriendo atado a una silla y tener que vivir aguantándolo en la conciencia" dijo James.

"Que dramático…" murmuró uno de ellos.

James estaba ya, a este punto, desesperado.

"¡Chicos! ¡Por favor! ¡Se los ruego!" gritó James a los niños "Si me desatan de esta silla, les pediré disculpas, así sea de rodillas, y no les volveré a molestar"

"Nah" respondió Henry sin pensarlo.

"Este tipo de rescate necesita efectivo" dijo Lucke con una sonrisa maliciosa.

'Estos deberían haber quedado en Slytherin. Me caen mal'

"¡Está bien!" exclamó al final "Les daré cinco sickles a cada uno si me desatan ¿está bien?"

Los dos hermanos consultaron la idea en secreto y luego Henry anunció:

"De acuerdo"

"Trato hecho" dijo Lucke, de acuerdo con su hermano.

Los gemelos se acercaron.

"¿Qué hacemos primero señor...?"

"Potter" contestó James fríamente.

"Aja, Potter" dijo Lucke, ignorando la frialdad que había utilizado el muchacho de diecisiete años.

"Primero, cabeza hueca... ¡Levántenme!" exclamó James.

"Que humor" dijeron los gemelos.

'¡Tenían que ser de esos que siempre dicen las cosas al mismo tiempo!'

En un minuto James ya estaba sentado normalmente en su silla. James respiró aliviado:

"Muy bien. Ahora, desátenme estas cuerdas"

Lucke y Henry fueron a la parte de atrás de la silla y trataron de desatar las cuerdas, pero no pudieron.

"Están muy apretadas" dijo Henry.

"¡Hagan lo que puedan!" dijo James con impaciencia.

Los niños intentaron jalar de la cuerda, pero ni modo. Lo que consiguieron fue molestar a James.

"¡ARRRRRRRG! ¡Suelten mi cabello!"

Henry soltó la cuerda que tenía y vio que allí estaba un cabello negro de James incorporado.

"¡Déjense de juegos y desaten la cuerda!"

"¿Sabes? Si no fuesen por los cinco sickles... no lo ayudaría" susurró Henry a Lucke.

"Estoy de acuerdo contigo"

"¡Ya los oí!" exclamó el pelinegro.

Pasaron cinco minutos y todavía no podían desatar las cuerdas.

"¡Estas cuerdas están muy apretadas!"

"Si. Creo que tendrá que pasar el resto de la tarde atado a esta silla" dijo Henry fingiendo lástima.

"¡No!" exclamó James "¡Eso nunca! ¡Debe haber una solución!"

"¿Pero cuál?" preguntaron los gemelos.

James empezó a pensar. Pensó y pensó, hasta que:

"¡Lo tengo!"

"¿Tiene que?" preguntaron los hermanos.

"¡La solución!" dijo James "¡Solo tienen que usar el hechizo diffindo contra las ataduras y listo!"

"Emmm... señor Potter..." empezó a decir Henry.

"...Hay un problema" dijo Lucke.

"¿Cuál?" preguntó James.

"¡No sabemos cómo utilizar el hechizo diffindo!" exclamaron los dos.

"¿No saben cómo?" preguntó James desconcertado "¿Por qué?"

"Quizás porque somos de primer año…"

"Si, pero... ¿No deberían leer un poco acerca de hechizos?" preguntó James.

'Si, como no, y tú eres la persona indicada para decirlo, si en primer año eras todo un holgazán' pudo escucha James de su conciencia.

Los niños negaron con la cabeza:

"¡No ayuda!"

"Muy bien, muy bien... el hechizo diffindo es fácil. Solo tienen que hacer un movimiento circular con la varita, apuntan la soga, dicen diffindo y listo"

"Suena fácil" dijo Henry.

"Pero de seguro no lo es" pensó Lucke en voz alta.

"¡Solo inténtenlo!" dijo James desesperado.

Los dos niños se encogieron de hombros y cada uno sacó su varita del bolsillo. Henry preguntó:

"¿Quién de los dos lo hace?"

"Tu hazlo. Eres hábil en encantamientos" dijo Lucke.

"No, reprobé la última prueba que me hicieron" dijo Henry "Tú hazlo Lucke"

"No, hazlo tu" dijo Lucke.

"No, tu"

"Tu"

"Tu"

"¡Tu!"

"¡Tu!"

"¡TU!"

"¡BASTA!"

Los dos hermanos dejaron de pelear y dirigieron la vista a James, que estaba hecho una furia.

"¡¿PUEDEN DECIDIRSE DE UNA VEZ!"

"Está bien" Henry se dirigió a su hermano "Hagamos ese juego muggle que nos enseñó Ginger para decidir"

"¿Cuál? ¿El de 'roca', 'pergamino' o 'cortauña'?

"Se dice piedra, papel o tijera tonto" dijo Henry volteando los ojos.

"Ah si. Bien, empecemos"

Cada uno puso una mano detrás de la espalda y empezaron a decir.

"Piedra, papel o tijera. Un, dos, tres... ¡Ya!"

Cada uno puso la mano que pusieron detrás de la espalda al frente. Lucke tenía la forma de papel en su mano. Henry tenía la forma de piedra.

"¡Bien! ¡Yo gané!" dijo Henry "¡La piedra pisa el papel!"

"¡Claro que no!" dijo Lucke molesto "¡El papel envuelve a la piedra! ¡Eso fue lo que dijo Ginger!"

"¡No! ¡Ginger dijo que la piedra pisa el papel! ¡Lo escuché con mis oídos!" dijo Henry.

"¡Estás sordo Henry! ¡Era que el papel envuelve a la piedra y lo sabes bien!"

Y empezaron a pelear de nuevo.

"¡No! ¡La piedra pisa el papel!"

"¡No! ¡El papel envuelve la piedra!"

"¡YA BASTA!" exclamó James, obligando a que ambos niños le miraran "¡El papel envuelve a la piedra!"

"¡Te lo dije!" dijo Lucke sacándole la lengua a su hermano.

"¡Oh rayos!"

"No te queda de otra, ve" le alentó su hermano Lucke.

Henry fue hacia James e hizo como James le dijo. Hizo un movimiento circular con la varita, dirigió la punta a la soga y murmuró:

"Diffindo"

A continuación la soga empezó a cortarse. El chico estaba feliz.

"¡Wow! ¡Lo logré!"

"¿Ves? ¡Es fá...!· pero James no pudo terminar, ya que empezó a arderle el brazo
"¡AAAAAAAAAAAAAAA! ¡MI BRAZO!"

Henry miró el brazo y vio que se estaba cortando, pero... ¿Por qué?

"¡Henry! ¡Dirige la punta de la varita a otro lado!" exclamó Lucke.

El niño se había dado cuenta de que había dejado la punta de la varita por mucho tiempo en el mismo lugar, haciendo que, después de que la soga se cortara, cortara un poco el brazo de James.

El niño dirigió la punta de la varita a otro lugar, pero empezó a cortar todo lo que la punta de la varita dirigía. ¡Era como tener un rayo láser incontrolable en la mano!

"¡AUXILIO!" gritaba Henry "¡AUXILIO!"

"¡Ayuda!" gritaba James agarrando su brazo que empezaba a sangrar "¡Ayuda!"

La puerta del retrato se abrió y entraron Sirius y los demás. Lily, al ver que un niño destruía cuanta cosa encontrara su camino, exclamó:

"¿¡Qué sucede aquí?"

"¡Un hechizo cortador incontrolable!" exclamó Lucke "¡Deténganlo!"

Sarah sacó su varita y, con un hechizo, hizo que la varita de Henry dejara de cortar las cosas y volviera a ser normal.

"¡Mi varita! ¡Ya es normal!" gritó Henry.

"Felicitaciones, Henry. Ahora nos meteremos en un buen lío" dijo Lucke, señalando las cosas de la sala común.

"¡No es mi culpa!" exclamó Henry guardando la varita en el bolsillo "¡Hice lo que el Señor Potter me dijo!"

"¿Lo que el señor Potter te dijo?" preguntó Lily y dirigió la vista a James "James..."

"¡Solo les enseñé a hacer un simple hechizo diffindo!" exclamó James para defenderse.

Mientras los niños contaban a Remus, Sirius, Sarah y Liza lo ocurrido, Lily le trajo algo de solución de murlap a James (el cual ya estaba desatado) para que se lo pusiera en el brazo.

"¡Y entonces hice un movimiento circular con la varita, la apunté a la soga y dije diffindo, tal y como me dijo Potter!" dijo Henry.

"Pero luego, el hechizo se salió de control, y..."

"...Después de cortar la soga..." dijo Henry.

"… ¡Empezó a cortar su brazo!" dijo Lucke "¡Le dije que desviara la varita y lo hizo, pero no paraba de cortar las cosas a su paso!"

"Así que eso sucedió" Remus dirigió la vista a James "James... ¿No tienes cerebro para recordar? Para hacer el hechizo diffindo, no hay que hacer un movimiento circular, hay que hacer un movimiento triangular. ¡Flitwick nos lo ha repetido un montón de veces!"

"Ahh si... eer… lo siento" se disculpó James, aunque en verdad no lo sentía del todo.

Los gemelos, naturalmente, le dirigieron a James una mirada asesina.

"Ahora estoy metido en problemas ¿verdad?" preguntó Henry a Remus poco rato después.

"No... fue solo un accidente" Remus sonrió "Le sucede a cualquiera"

"¡Pero si Mcgonnagall ve los objetos de la sala común rotos...!" empezó a decir Lucke.

"¡Nos mata!" dijo Henry.

"No si ella no se da cuenta" dijo Remus. Sacó su varita, murmuró algo y luego todo estaba como antes, como si nada hubiera ocurrido.

"Wow" dijeron los dos chicos "¡Gracias!"

"De nada, pero la próxima vez" empezó a decir Remus en voz baja para que James no escuchara "no acepten indicaciones de un... vamos a decir... confundido"

"Entendido" dijeron los dos niños al unísono.

Lily y Liza fueron hacia los chicos. Liza preguntó:

"Y chicos… ¿Cuáles son sus nombres?"

"Ahh si. No nos hemos presentado" dijo Lucke "Mi nombre es Lucke Patil" Lucke se inclinó haciendo una reverencia a Liza.

"Y yo soy Henry Patil" dijo Henry tomándole la mano a Liza y besándosela.

"Que niños tan educados" dijo Liza sonriendo.

Sirius les miraba de lejos.

"No me agradan mucho esos niños" dijo Sirius sin quitar la vista de encima de los gemelos.

"Bienvenido a mi mundo" bufó James.

Después de unos cinco minutos, los gemelos fueron hacia James y Henry preguntó:

"¿Se encuentra bien señor Potter?"

"¿Qué quieren?" James conocía bien la mente de un niño.

"Queremos nuestros cinco sickles" pidió Lucke.

"Pues no les daré nada"

"¿¡Qué?" exclamaron los gemelos.

"Así es" dijo James "No les daré mi un knut"

"Pero si le ayudamos a levantarse"

"Y le ayudamos a desatarse de las cuerdas"

"Si, pero casi me dejan sin brazo" dijo James "Así que se anula el trato"

"¡Usted es una mala persona!" exclamó Lucke.

"¡Nos la pagará!" le amenazó Henry.

"Uuuuuuu... ¡Miren como tiemblo!" dijo James haciendo como si temblara.

Los niños fueron alejándose, hasta que Lucke sacó su varita, apuntó a una jarra de agua y murmuró:

"¡Wingardium leviosa!"

La jarra levitó hasta arriba de la cabeza de James y, con un movimiento de la varita, la jarra vació su contenido encima de la cabeza de James.

"¡USTEDES!"

"¡Adiós!" los dos sacando la lengua y se fueron rápidamente de la sala común.

Los dos merodeadores y las chicas rieron una vez más.

"Ja ja... muy gracioso" fue lo único que pudo decir éste.

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Después del incidente pasaron varios días y el brazo de James mejoró un poco mas, pero desde varios días los gemelos no han parado de seguirles a él y sus amigos... y no dejaban de mostrarse angelicales con las chicas. Desde eso James se juró algo:

"Si esos gemelos quieren guerra... ¡Pues guerra les daré!"

"Tranquilízate Cornamenta" dijo Remus "Esos niños no son tan malos"

"¿Qué no son tan malos?" preguntó James "¿¡Qué no son tan malos? ¡Son los peores niños que pude haber conocido!"

"Y coquetearon con Liza" dijo Sirius.

"Y son muy malos" dijo James.

"¡Y les coquetearon a MI Liza!" dijo Sirius muy molesto.

"¡Y son unos ambiciosos, traviesos y mente siniestras!" dijo James.

"¡Y...!"

"¡Ya sabemos que les coquetearon a Liza Canuto! ¡No hace falta que lo repitas de nuevo!"

"Está bien, perdón"

"Pero James... ¿Esos niños no te recuerdan a alguien?" preguntó Remus.

"Si… Me recuerdan al propio diablo"

"¡No James! ¿No te recuerdan a otra persona?" preguntó Remus.

"Pues... la verdad... nah. ¿A quién te recuerdan Remus?"

"¡A ti tonto! ¡Me recuerdan a James Potter!"

"¿A mí? ¿Yo? ¡Como pueden pensar que yo puedo ser como esos... niños!" exclamó James indignado "¡Yo no soy como ellos!"

"Si, como tu digas James" dijo Sirius con sarcasmo.

Ese día era 14 de Diciembre en la mañana. Los chicos se habían levantado tarde ese día, pero por nada iban a perderse el desayuno.

Bajaron al gran comedor y vieron que allí estaban Liza, Lily y Sarah. Rápidamente se sentaron con ellas. Sirius se iba a sentar al lado de Liza, pero vio que a cada lado de ella estaban sentados...

Los gemelos Patil.

"¡Oigan! ¡¿Ustedes que hacen aquí!" estalló James al verlos.

"Somos de Gryffindor ¿verdad?" preguntó Henry a Lucke.

"Si, a menos que el sombrero seleccionador se haya equivocado" respondió el gemelo.

'Cosa de la que estoy completamente seguro' le hubiera gustado decir James.

"Entonces... Si somos Gryffindors y tenemos hambre, esta es nuestra mesa ¿no?" preguntó Henry.

"Si, definitivamente" dijo Lucke.

"Bueno, esa es la razón por la que estamos aquí" dijo Henry.

"Tenemos hambre" dijo Lucke.

Y es que era muy obvio…

"Que niños tan lindos" sonrió Lily, y los gemelos le dedicaron a ella una sonrisa también.

James miró a los gemelos con furia... ¡Ahora le estaban robando su chica!

Y eso había excedido el límite de paciencia de James.

Estaba tan molesto que agarró un poco de puré de papa y estaba dispuesto a arrojarlo a los gemelos, pero Lily se dio cuenta de su acción y exclamó:

"¡James!"

James paró su intención y miró a Lily, que tenía una cara molesta hacia James.

"James... ¿Podemos hablar un momento... en privado?"

James dejó el puré de papa en el plato y bufó:

"Seguro"

James y Lily se levantaron de la mesa y fueron fuera del Gran Comedor.

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Hasta aquí lo pongo n.n Lo sé lo sé… ustedes quieren matarme en este momento por dejarlo tan corto, relacionándolo con los demás capítulos… Pero es que ya lo que viene no creo que venga al caso acá. Solo les diré que el próximo capi estará algo cómico ¿eh:P Aunque no se los garantizaré, claro.

Pues aquí pido disculpas de nuevo. De veras que tengo que organizarme mejor… y así haré.

Muchos besos mis niñas! Las quiero mucho, nunca lo olviden… y nunca olviden que este fic tendrá su final sea como sea… así tenga 40 años y este fic no acaba, lo termino :P Saludos y abrazoss! Veré cuando actualizo de nuevo.

Mari