A veces provoca matar a fanfiction...
Pueden creer que desde este sábado he intentado subir el capítulo y nada!? Ahora es que la paginita, finalmente, me dejó!! Arrrrggg... que rabia!!
En fin... creo que ese no es el tema ahora.
Simplemente falta decir: Lo siento, lo siento... sé que me pasé de la fecha indicada, pero créanme cuando les digo: "¡FUE CULPA DE FANFICTION!"

Sin más que decir, empiezo con las notas.
¡Chicas:D Como están hoy ustedes?? Bien? Espero que si! Aquí les traigo otro capítulo para que se me entretengan un rato y se les vaya todas esas preocupaciones que solemos tener nosotras, las chicas, en nuestros ratos de soledad.

O seré solo yo?? Ummm…

En fin, espero que les guste este capi:D Muchas gracias a: blackberry-girl, Hermione-Granger-de-potter, Ray-Lae-Alfori, Angelli-Vampire, Jane-Darling, Majiss, Maraclarita, Dolphin-Chan, Potters-Light, Luna de Potter, Chik-B-Potter, Cam.tz, Failon, Kart!t, Heny Potter, flopita, fioo y eugii

¡Gracias por estos 18 reviews! De veras que son muy especiales!

En fin, de nuevo: Siento la pequeña tardanza. Que sepan que cumplo con mi palabra cuando digo que este fic tendrá final sea como sea!
Las quiero muchisimo:D Muchos besos!!

Disfruten ;)

Advertencia: Mucho Remus y Sarah.

Aquí va:P

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La indecisión de Remus

Sarah caminaba por el vestíbulo, dirigiéndose a la sala común. Ya no tenía rastro de pintura azul en su piel, gracias al baño de prefectos y, además, a la Señora Pomfrey, quien le había hecho una poción al respecto. A veces, la pintura de los hechizos podía traer consecuencias, no tan graves, claro, pero consecuencias al fin y al cabo.

Sarah aún se acordaba de lo que le había preguntado a la Señora Pomfrey, hacía solo unos minutos:

'Madame... ¿Qué pasaría si una persona tiene sueños continuos donde, supongamos, alguien planea hacer una fiesta y al día siguiente hay una fiesta?'

'Pues esos serían sueños premonitorios. Sería un don especial que tiene la persona; Todo se trata de investigar por los orígenes familiares'

Sarah aún pensaba en esas palabras. ¿Don especial¿Podía ser?... No, no podía. Ella no era especial, de ninguna manera., y lo sabía bien.

Llegó a la sala común y le dio la contraseña a la Señora Gorda.

Cuando entró a la sala común, sus ojos se toparon con alguien…

'¿Remus?'

El chico se encontraba sentado en un sillón, estático, con la vista perdida en la ventana que estaba a su lado. Ni siquiera se había dado cuenta de que la chica de sus sueños le estaba mirando justo y en ese instante.

Sarah nunca había visto a Remus tan solo y tan… triste. Algo le decía que algo andaba mal, pero fingió hacer como si no pasara nada. Tomando aire, fingió una sonrisa:

"Hola Remus" saludó..

Remus quitó la vista de la ventana y la fijó en Sarah. La miró durante unos segundos... Unos segundos que le parecieron eternos a los dos. Remus, sin quitar su gesto de tristeza, fijó de nuevo la vista en la ventana y dijo con un hilo de voz:

"Hola"

A Sarah eso le parecía extraño. ¿Por qué Remus estaba así¿Qué había pasado durante su ausencia? La chica, sin contenerse, fue al sillón lentamente y se sentó junto a él. Estaba impresionada de sí misma de hacer eso por sí sola y no por uno de los tontos retos de Liza o una apuesta. Bueno... Habría otro momento para pensar en eso. Suave y dulcemente, preguntó:

"Remus... ¿Estás bien?"

Remus volvió a mirar a la chica y, esta vez, se sobresaltó... ¡La tenía a su lado y no se había dado cuenta! El sobresalto del chico fue tan grande que la chica lo notó, a lo que dijo sin contener una pequeña risita:

"¿Qué sucede¿Te asusté?"

El chico recobró el aliento que ella le había quitado al preguntar:

"En parte. Es que... No me había dado cuenta de que te habías sentado junto a mí"

Eso le había insinuado algo incorrecto a Sarah. Lo sabía bien. Era invisible para él. Jamás la miraría como ella le miraba a él. Fingiendo una de sus características sonrisas, y luchando porque una lágrima no escapara, dijo:

"Oh... Bueno, si quieres te dejo solo..."

Con esto, la chica se fue levantando del sillón para ir directo a las escaleras, pero notó como alguien le tomaba dulcemente de una mano, haciendo que ella se ruborizara bastante y volteara a verle a él… a Remus.

El chico se había visto en la necesidad de levantarse del sillón donde había estado hace muchos minutos, para tomarle de la mano… decirle dulcemente:

"No te vayas. Quédate conmigo... por favor"

Esas palabras que bordeaban al borde de una súplica, por alguna razón, hicieron que la lágrima que quería escapar se desvaneciera de los ojos de Sarah. No, no había desaparecido… Se había evaporado; Evaporado por el calor que había en sus mejillas, haciéndole sonrojar levemente.

Por unos minutos, los dos se quedaron mirando. Sarah reaccionó y sonrió:

"No me iré Remus. Siempre estaré aquí"

Remus sonrió a su vez... Cuánto le encantaba esa sonrisa; Era como una obra de arte, una flor en plena primavera. Era como ver la cosa más impactante y hermosa que pudiera existir en la faz de la tierra.

Juntos se trasladaron a otro sofá. Pasaron largo tiempo juntos, en silencio. Sarah, por su lado, miraba las llamas danzarinas de la chimenea. Remus seguía mirando a la ventana, como si hubiese algo importante allí.

Sarah tuvo la curiosidad de preguntar:

"¿Qué ves?"

Pasaron unos tres segundos, antes de que Remus dirigiera su vista a Sarah. Mirando a la chica con intensidad, le contestó:

"Veo el bosque prohibido"

Sarah asimiló un momento la respuesta. El bosque prohibido...

"¿Veías alguna criatura en especial?" preguntó la rubia.

Remus bajó un momento la mirada, fijándola al suelo. Pasaron segundos muy lentos, antes de que él subiera de nuevo la cabeza y mirara a la chica con la misma intensidad que antes. Sarah se sentía acorralada por esos ojos. Quería que dejara de mirarla de esa forma... para que le dejara respirar.

"Si" dijo Remus. De pronto, sus ojos miraron a la chica con tristeza… Una tristeza profunda "Un lobo"

Sarah se quedó perpleja ante eso. Supuso que algo de ese animal entristecía a Remus, pero... ¿Qué sería?

No quería ir por fronteras donde no había que meterse; Remus tenía sus razones para todo y ella no debía entrometerse. Mirando al chico, siguió la conversación:

"Un lobo…" suspiró "Vaya… Jamás había visto un lobo en el bosque prohibido"

Remus frunció un poco el ceño y preguntó intrigado:

"¿Te has adentrado en el bosque prohibido?"

"Solo fue una vez" dijo la chica recordando "Un castigo que me pusieron en mi primer año en Hogwarts por estar despierta a altas horas de la madrugada. Filch me atrapó y tuve que cumplir un castigo de ayudar a Hagrid en el bosque prohibido"

"Ahh ya" Remus sonrió a medias "¿Has visto muchas criaturas allí?"

"Bastantes, y todas muy interesante; Pero creo que, sin duda alguna, mis animales favoritos son los lobos"

Remus se impresionó ante esto... Por alguna razón, ya no se sentía tan triste. Un poco tartamudo, preguntó:

"¿E-En serio?"

"Si. Son muy interesantes. Hagrid me habló mucho de ellos en mi castigo en Primer Año"

Remus sonrió.

"¿Y qué te dijo de ellos?"

"Me dijo que son criaturas que tienen un sentido del olfato muy alto. Pueden rastrear la comida fácilmente, para así poder alimentar a sus crías, y a otros lobos que tienen hambre. A ellos siempre les gusta vivir en manada. Si le rechazan de la manada, o le abandonan... Se siente muy solo"

A Remus le embriagó una tristeza inmensa en todo su ser. Rió secamente:

"Vaya, entonces me parezco a un lobo"

"¿De qué hablas?" preguntó Sarah intrigada.

Remus la miró un momento a sus ojos azules y suspiró:

"Hoy mis amigos se enfadaron conmigo"

Sarah lo miró un momento. Así que esa era la razón.

"¿Es la razón por la que estás triste?"

"Si" dijo Remus con los ojos tan profundos como un pozo.

"Pero… ¿Por qué no hablas con ellos?" Preguntó Sarah. No quería preguntarle por qué. Ya eso se convertiría en una entrevista.

"Es que…" a Remus le costó mucho decir esto, pero tomó aire profundamente "Tampoco quiero alejarme de ti"

Sarah se ruborizó al máximo. Jamás le habían dicho algo tan lindo… Menos algo tan lindo que saliera de la boca de Remus. Él solo estaba allí, sonriente, mirándola con dulzura. Para ella no existía mejor momento en el mundo a excepción de ver a Remus sonriéndole.
Los dos pasaron largo tiempo así, hasta que una voz en las escaleras interrumpió el momento:

"¿Sarah?"

Sarah volteó, y vio a su hermana ya vestida con el uniforme.

"Hola Liza" dijo ella.

"Hola¿Qué estabas haciendo?" preguntó Liza yendo a su hermana.

"Hablaba con Remus" respondió la rubia.

Liza, en ese momento, se dio cuenta de que Remus estaba allí. Sarah se dio cuenta de que otra vez estaba triste, con la mirada fija al suelo. Remus, con un hilo de voz, dijo:

"Liza, perdón por los puntos quitado, pero es que yo…"

"Remus, no te preocupes, no estoy enojada contigo" dijo Liza "Sé que eres premio anual y que es tu deber"

Remus subió la mirada y Liza le sonrió.

"Gracias por no enojarte conmigo" agradeció él.

"De nada, pero no creas que no estoy enojada con el cerdo de tu amigo Sirius" dijo Liza seriamente, cruzándose de brazos "No le perdonaré nunca lo que me hizo"

"¿Sirius¿Qué hizo?" preguntó Sarah.

"Ven, te lo cuento en el dormitorio" dijo Liza agarrando a su hermana por la muñeca y conduciéndola a las escaleras de chicas.

"¡Espera Liza!" exclamó Sarah soltándose de su hermana, volviéndose a Remus "Remus¿Estarás bien?"

"Claro Sarah, no te preocupes" sonrió.

Sarah le sonrió de vuelta y fue subiendo con su hermana las escaleras, pero en ese momento:

"¡Sarah!"

Sarah volteó y vio a Remus al pie de las escaleras.

"¿Qué sucede?" preguntó.

"Emm… Quería hacerte una pregunta" dijo Remus sonando no muy convencido.

"¿Cuál?" preguntó Liza, curiosa.

"No te metas" le susurró su hermana.

"Pues quería preguntarte… ¿Irás al baile?" preguntó.

Sarah dudó un poco. No había pensado mucho en el asunto del baile, la verdad. Solo sonrió dulcemente y dijo:

"Tal vez vaya, pero aún no estoy muy segura"

"¿Por qué lo preguntas Lupin?" preguntó Liza.

"¡Liza…!" exclamó en medio de un susurro Sarah.

"Es solo una pregunta" se limitó a decir Liza.

Remus no necesitó de mucho titubeo:

"Solo era por saber"

"Ahhh… bien…. ¿Y tu irás al baile Remus?" preguntó Liza.

"¡Oye! Era una pregunta" susurró Sarah.

Liza hizo como si no la oyera.

Remus pensó y dijo al final:

"Tal vez vaya, pero aún no estoy seguro"

Sarah suspiró y antes de que su hermana pudiera preguntar otra cosa, anunció:

"Debemos irnos ya. ¡Adiós!"

Jalando a Liza, ambas fueron al dormitorio.

Sin Remus a la vista, Liza empezó a cantar en tono burlón:

"Remus y Sarah, sentados en un sauce, Dándose besitos como noviecitos"

"Cállate…"

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Remus se encontraba todavía en la sala común, mirando las escaleras, como si allí todavía estuviera Sarah.

Era tan preciosa cuando sonreía… Si tan solo sus amigos supieran lo feliz que se sentía en ese momento…

De repente, pareció que un plomo cayó en el pecho de Remus. ¡Sus amigos! Merlín, cuan desgraciado se sentía. Sus amigos estaban furiosos con él. No se atrevería a mirarlos a la cara. Se sentía mal. Pero… extrañamente, no tanto como antes.

Por alguna extraña y curiosa razón Sarah le había dado el ánimo que necesitaba. Ya no estaba solo, de eso podía estar seguro; Sarah era, por así decirlo, un ángel guardián que siempre protegía a los que más quería, y que de alguna manera les animaba a seguir adelante, sin mirar detrás… Al pasado.

Cuanto quería esos cabellos rubios, esos labios rosados, esos ojos azules. ¡Cuánto quería llevarla al baile!

Baile… ¡El baile¡Merlín¡Le había dicho que 'tal vez' iría al baile! Era un 'tal vez'… ¡Pero igualmente ella pensaría que él iría al baile o algo así! Merlín… ¿Qué iba a hacer?

'¿Por qué no vas al baile tu también?' preguntó la conciencia de Remus.

Remus tardó un momento en dar con la respuesta:

"Porque soy un cobarde"

De repente, unas palabras que su padre le había dicho antes resaltaron en su memoria:

'Hijo, todo el mundo tiene miedo a algo. Hay cobardías de todos los tipos, pero la peor para un hombre es la cobardía de no acercarse a una muchacha'

Remus rió un poco. Recordó que esto se lo había dicho su padre cuando era niño. Su padre tenía algo de razón, pero Remus prefería llamara esa 'Cobardía de acercarse a una muchacha' en 'timidez'

Al final su decisión iría a ser la misma: No iría al baile.

Pero estaba muy feliz como para pensar en ese tipo de cosas.

Así, subió a las escaleras del dormitorio de los chicos, sintiéndose en las nubes. Estaba a punto de voltear el pomo de la puerta que daba al dormitorio que compartía con James, Sirius y Peter.

Pero luego, la tristeza volvió de nuevo… ¿Qué estarían pensando?

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"¿¡Qué se cree!?"

"¡Es un...!"

"¡UN PREMIO ANUAL BUENO PARA NADA¡IGUAL QUE TODOS LOS DEMÁS!"

"¡Eso mismo!"

"¡Un completo MAL amigo!"

Todo esto lo escuchó Remus, desde el principio hasta el final, haciéndole sentir el más desgraciado del mundo. Por un momento, no quería entrar y conseguir a sus amigos; Pero, por otro lado, tenía que ser valiente. 'Hay que tener valor para enfrentar a tus enemigos, y a la vez, el mismo valor para enfrentar a tus amigos' recordó.

Girando el pomo, entró al dormitorio y dijo tristemente:

"Pues estoy empezándome a creer que soy todo eso y más"

Sirius y James miraron agresivamente a Remus, por lo que él tuvo que bajar la cabeza, fijando la vista al suelo. ¿Por qué todo tenía que pasarle a él?

"Chicos, les ruego me disculpen, en serio, pero saben bien que fue mi deber" dijo Remus con un hilo de voz, sin quitar la vista del suelo.

"No me importa si es tu deber Remus. Más que nada… ¡Somos tus amigos!" exclamó James enojado.

"Lo sé, pero…" empezó a decir Remus.

"¡Pero nada!" exclamó Sirius, muy serio "Somos principalmente en la vida eso: Amigos, y los amigos se ponen delante de cualquier cosa"

Remus no dejó de fijar la vista al suelo. Se sentía mal. Muy mal. Sin embargo, tenía que decir algo.

"¿Ustedes saben cuál fue la idea principal de Dumbledore de nombrarme prefecto y premio anual?"

"¡Oh no¡Ahora está hablando de sus cargos!" exclamó Sirius sarcásticamente "Es un presumido"

"Cállate Sirius" dijo James seriamente "contestémosle la pregunta" y se volvió a Remus "Si lo sé Remus. Es porque eres el mas inteligente de la clase"

"Eso, si… pero, principalmente, era por otra razón" dijo Remus, serio igualmente.

"¿Y cuál es esa razón?"

"Dumbledore quería que fuera premio anual para ejercer cierto control sobre ustedes. Eso es todo"

Los tres se quedaron en silencio un momento. Sirius y James sabían eso. Remus volvió a hablar:

"Además… no puede ser que por esta tontería estén enojados conmigo"

"¿Restar 55 puntos a tu casa te parece una tontería?" preguntó Sirius.

"No hablo por los puntos; hablo de porque ustedes piensan que mi cargo de prefecto es más importante que mis dos mejores amigos" dijo Remus "Porque ustedes pensaban eso… ¿Verdad?"

El dormitorio se quedó en silencio. Remus habló:

"Si pensaron eso, se equivocan. Hice eso solo para poner algo de orden, mas nada. No lo hice por creerme presumido ni nada por el estilo"

Todavía en silencio. Remus bajó de nuevo su mirada y dijo:

"Pero si no quieren perdonarme, lo entenderé perfectamente"

Sirius y James se miraron un momento, apenados, y dijeron bajando la mirada al suelo:

"No tienes que entender nada" dijo Sirius.

"Te perdonamos amigo" dijo James esbozando una pequeña sonrisa.

Remus subió la mirada, para encontrarse con dos amigos que… Fueron hacia él y se le abalanzaron.

"¡Chicos¡No me dejan respirar!·

"¡NOSOTROS TAMBIÉN TE QUEREMOS COMPAÑERO!" gritaron James y Sirius al mismo tiempo, irrumpiendo en carcajadas.

Remus reía, mientras se separaba de sus compañeros, musitando algo parecido a 'Son increíbles'.

"¿Somos increíbles?" repitió James sarcásticamente "¡Eso ya lo sabíamos!"

"Si… ¿Que harías tu sin nosotros?" preguntó Sirius

"Creo que es al revés querido Canuto" dijo Remus, siguiendo la broma "¿Qué harían ustedes sin mí?"

"Mmmm…. Excelente pregunta" dijo Sirius poniendo una mano en su barbilla.

James y Remus se rieron a carcajadas. Sirius preguntó:

"¿Qué¡Estoy pensando!"

"¡Lo sabemos! Pero es que te ves cómico cuando piensas" dijo James riendo.

"Si..." dijo Remus mientras reía.

"Ustedes están locos" dijo Sirius.

"Pero tu eres el rey..." dijo James

"¡Gracias!" exclamó Sirius, muy halagado.

"... de los locos maniáticos" terminó Remus.

"No gracias"

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"¿Y qué has hecho durante nuestra ausencia Lunático?" preguntó James "Por si quieres saberlo, Sirius no ha dejado de fastidiar en toda esta media hora"

"¡Hey!" exclamó Sirius indignado. Remus rió.

"Solo estaba en la sala común, pensando en lo desgraciado que había sido con mis amigos"

"Te hicimos sufrir ¿verdad?" preguntó Sirius.

"Canuto… ¿Tu qué crees?" preguntó James con sarcasmo.

"Que le hicimos sufrir" dijo Sirius.

James puso esa cara que reprochaba siempre a su amigo, y volvió la vista a Remus, quien dijo:

"Me hicieron sufrir un poco pero… Alguien me hizo sentir mejor"

"Uuuuu… ¿Quién habrá sido la afortunada?" preguntó Sirius con voz pícara.

"Si, yo igual quiero saberlo" dijo James más curioso que nunca.

"Pues… Sarah…."

Ambos chicos se atragantaron con sus propias palabras. No tardaron en abalanzarse sobre su amigo:

"¿Y……..¡Cuenta!"

"¡Y con lujo de detalles!"

"De acuerdo… de acuerdo… pero¡Bájense de mí!"

Remus les contó todo, desde la A hasta la Z (a petición de James). Al final terminó con:

"Y le pregunté si iba a ir al baile"

"¿¡Y qué contestó!?" preguntaron James y Sirius al mismo tiempo.

"Que tal vez iría, pero no estaba segura"

"Y…….."

"Se fue con Liza a su dormitorio"

"Bien, muy bien. Bueno Lunático, toma una decisión. ¿Irás al baile¿Si o no?" preguntó James.

"La decisión está bien tomada: No iré" dijo Remus.

"¡Vamos Lunático!" exclamó Sirius "¡Seguro que quieres ir!"

"No, yo…"

"¡Tu nada!" exclamó James "Tú quieres ir al baile. Lo sabes muy bien. ¿Acaso no quieres ser pareja de la pequeña Weader?"

Remus pensó mucho en ello. ¿Cómo sería ver a Sarah en un bonito vestido de fiesta? Encantadora, suponía.

"¿Irás?" preguntó Sirius.

"¿Siiiiiiiiiiiiiiiii….?" preguntó James con cara de perrito suplicante.

Remus pensó por unos segundos… y tomó su decisión:

"Iré al baile"

"¡WUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUJUUUUUUUUUUUUUUU!" gritaron James y Sirius abalanzándose contra Remus y aplastándolo en el suelo.

"¡CHICOS¡BÁJENSE DE MÍ!" exclamaba Remus desde el suelo, pero sus amigos no lo escuchaban.

"¡Nuestro Remus es todo un hombre!" exclamaba Sirius.

"¡Si¡Por fin está siguiendo nuestros pasos!" exclamó James.

"¡¡Chicos¡¡¿¿QUIEREN QUE LES QUITE 10000000000000000 PUNTOS POR DAÑOS AL PREMIO ANUAL DE GRYFFINDOR??!!" exclamó Remus lo más alto que pudo.

"¡NO!" gritaron Sirius y James y se pararon del suelo, dejando que Remus se levantara.

"Gracias" y Remus se sacudió la camisa.

"¡Bien! Así que decidido. ¡Irás al baile!"

"¡Que felicidad!" exclamó Sirius mientras fingía quitarse una lagrimilla imaginaria.

"Ahora, solo falta una pareja de baile"

"Y la candidata principal sería…"

"¡SARAH!" gritó el dúo dinámico.

"Si…"

"Bien, ahora… Debemos enseñarte a agarrar la confianza que debes tener para preguntarle la gran pregunta" analizó Sirius.

"No gracias, puedo arreglármelas solo" dijo Remus.

"¡No te preocupes Remus!" exclamó James dando una palmada en su hombro.

"¡Nosotros somos todos unos expertos!" exclamó Sirius dando una palmada en su otro hombro.

A Remus aquello no le olía bien... Nada bien.

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Sarah, después de escapar de las interminables preguntas que le hacía su hermana, fue a pasear un poco por el terreno del colegio. El frío había disminuido y la tormenta de nieve había cesado.

La rubia se encontraba caminando en los terrenos del colegio, viendo cualquier cosa que se pudiera encontrar alrededor. Cuando vio, a lo lejos, sentada en una roca, se encontraba alguien leyendo un libro. Sarah se acercó un poco más, para ver quien era. Era una chica… llamada Sybill Trelawnie.

La chica se encontraba leyendo un libro… Mejor dicho, el periódico 'l Profeta'. Sarah se acercó a ella y le saludó sonriendo:

"Hola"

La chica de cabellos negros se había dado cuenta en ese momento de que tenía a alguien delante. Amablemente, saludó también:

"Hola" y volvió a leer su periódico.

Era primera vez que Sarah veía a la hija de la difunta profesora Trelawnie fuera de su despacho o de su sala de clase. Muchos comentaban que la chica era la peor profesora que podía existir en Hogwarts, pero Sarah entendía que la chica pasaba por una etapa dura. Su madre había muerto y tenía que ocupar su puesto en la materia por obligación. Además, adivinación no era lo que se llamaba 'Su fuerte'.

Sarah, por curiosidad, preguntó:

"¿Qué haces fuera del castillo?"

La chica volvió a fijar su mirada en la rubia y dijo:

"Hacía mucho calor allá arriba y decidí bajar y descansar un rato"

"Ahhh… Bien"

"¿Por qué?" preguntó la chica.

"Solo era curiosidad"

"Ahhh… Bien" y la joven profesora volvió a fijar su vista en el periódico.

Sarah se sentó al lado de ella:

"¿Qué lees?"

"Las noticias. Ya van otros 40 ataques contra el mundo mágico y muggle durante estos días" dijo Sybill sin despegar la vista del periódico "Mi madre siempre tenía continuas visiones acerca de esto"

"¿En serio?"

"Eso es lo que pienso yo. Siempre la conseguía en las madrugadas llorando, y nunca me quería contar nada"

"Que horror" dijo Sarah, con tristeza.

"Si…" la joven dejó de lado su periódico "¿Sabes? Los astrólogos y profetas dicen que esto acabará dentro de poco, pero no estoy segura"

"¿Por qué?" preguntó Sarah intrigada.

"No lo sé" dijo Sybill "Tengo un mal presentimiento"

Sarah entendía a la chica. Ella también lo tenía.

"Mejor no hablemos de esto" dijo Sybill, doblando el periódico "Resulta muy trágico" suspiró "Háblame de ti. ¿Qué tal son las vacaciones de Navidad?"

"Bien, pero... ¿No has descansado?"

"Nunca puedo descansar. Siempre tengo trabajo que hacer" se encogió de hombros la joven.

"Vaya... debe de ser difícil ser profesor"

"Un poco... si…" dijo Sybill.

"Pero a la vez puede ser divertido ¿no?" dijo Sarah sonriendo.

"¡Ja!" rió Sybill "Habla por ti misma"

Entre risas y mucho temas, las dos se quedaron hablando un largo rato. La chica era buena persona. No era tan tímida como todo el mundo creía; Resultó ser una persona interesante: Había recorrido más de medio mundo por los constantes trabajos de su madre. Había ido a diversos continentes, mundos, países. Tenía gran conocimiento de cultura.

Después de un largo rato, Sarah miró su reloj y se dio cuenta que ya era hora de almorzar.

"Oh... debo ir a comer"

"Yo también, pero resulta muy aburrido hablar con los profesores" dijo la chica levantándose de la roca en la que estaba sentada "Solo hablan de la situación actual del mundo mágico"

"Mmm..." Sarah pensó y se le ocurrió una idea "¿Qué tal si comes conmigo y con dos amigas?"

"¿Comer contigo¿No sería... incómodo?" preguntó Sybill sin parecerle bien la idea.

"¡Claro que no! Vas a caerles igual de bien que me caíste a mí" dijo Sarah esbozando una sonrisa.

"¿De verdad¿Te caí bien?" preguntó Sybill impresionada.

"Eres buena persona" Sarah se levantó de la roca "¿Por qué lo preguntas?"

"Es que... No he tenido muchos amigos que digamos. Muchos creen que soy muy extraña" dijo la chica apenada.

"Ohh... pues aquí tienes a Sarah Weader" dijo Sarah señalándose a sí misma "Estoy segura de que seremos buenas amigas"

Sybill sonrió.

"Igual lo pienso yo"

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Sirius, James y Remus estaban ya sentados en la mesa de Gryffindor del Gran Comedor. Mientras comían, los animagos 'Aconsejaban' a Remus:

Biewn!" exclamó Sirius mientras masticaba su puré de papa "Lo pdimero qui debes haceee es zer todo un cavayiro.

Shi!" exclamó James con la boca llena de comida Ezo quiere decir qui debes zer amable...

"... Reshpituoso..."

"... Halajador..."

"... Y zobre tudo..." empezó a decir Sirius.

"... ¡No zer maleducado!" dijeron los dos a la vez.

Remus se encontraba frente a ellos, lleno de restos de comida en la ropa y la cara por sus bocas llenas.

"Antes de que me digan que debo ser educado, aprendan a serlo ustedes" informó Remus mientras se limpiaba con el dorso de la mano "¡No me arrojen comida!"

James y Sirius tragaron su comida respectivamente, murmurando algo que pareció 'Lo sentimos'.

"No se preocupen" dijo Remus y miró con los ojos abiertos la puerta de roble del Gran Comedor "¡Oh Merlín¡Allí está Sarah!"

Sirius y James miraron a la puerta y, en efecto, allí estaba Sarah, acompañada de Sybill Trelawnie. Sirius preguntó:

"¿Por qué estará acompañada de esa profesora?"

"¡Que interesa! Ni que hubiésemos hecho algo" dijo James con fastidio "Bien Lunático, es tu momento de gloria. Ve allá y pregúntale a Sarah"

"No chicos. Ahora no" susurró el licántropo "Está acompañada de una profesora de adivinación"

Sirius y James se miraron y miraron a Remus después, preguntando con sus miradas el por qué:

"¡Puede adivinar muchas cosas! Si me pongo en frente, ella adivinará que fui a preguntarle a Sarah si quisiera ir al baile conmigo, o... ¡Tal vez adivine que Sarah me gusta! O..."

"¡Remus!" exclamó Sirius tomando a su amigo por los hombros, zarandeándole "Tran-qui-lí-za-te. Respira. Ahora... ¡Olvídate de eso! Todos los profesores de adivinación son unos farsantes. Ella debe serlo igual"

"No, te equivocas Canuto. Remus tiene razón. Hay que esperar a que esa chica se vaya y que luego vaya y le pregunte. Mejor prevenir que lamentar"

Sirius chasqueó la lengua, aparentando muchísimo fastidio.

"De acuerdo" dijo al final, agarrando una manzana y dándole un mordisco.

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Sarah, mientras, presentaba a su nueva amiga a Lily y Liza.

"Chicas, ella es Sybill. Sybill, ella es Lily y ella Liza, mi hermana"

"Hola" saludó Sybill tímidamente.

"Hola" saludaron Lily y Liza; La primera con extrema amabilidad, y la segunda no muy convencida.

Sarah y Sybill se sentaron en la mesa de Gryffindor. Liza estaba algo incómoda con la amiga de Sarah, pero no por eso iba a dejar de ser amable.

"Y Sybill... ¿De qué casa de Hogwarts eras?" preguntó Lily con curiosidad.

"Bueno, yo… no estudié en Hogwarts. Estudié en Dumstrang" informó Sybill.

"Vaya... ¿Y eso por qué?" preguntó Liza. El tema le había interesado.

"Es que a mi madre la transferían mucho" dijo Sybill aún tímida "Tenía que trasladarse por distintos lugares y... bueno, Dumstrang era la mejor opción para mí, según ella"

"Entonces habrás visitado muchos países además de Gran Bretaña ¿No?" preguntó Lily muy interesada.

"¡Claro que visitó muchos!" exclamó Sarah, feliz "Ha visitado: Francia, Italia, India, Polonia, América, África, Australia... ¡Uff¿Me he olvidado de algo?"

"También he visitado China y Japón" recordó Sybill sonriente.

"¿China?" preguntó Lily impresionada.

"¿Japón¡Wow! He oído que es un país muy interesante. Los antiguos brujos japoneses han ayudado mucho a la magia de hoy en día"

"Si... Es muy interesante"

Así, hablaron un rato, hasta que Liza se dio cuenta de algo:

"Eres profesora de adivinación ¿No?"

Sybill la miró y dijo amablemente:

"Si, lo soy... ¿Por qué?"

"Es que... Quisiera que alguien me prediga mi futuro" pidió.

Sarah le hacía una señal para que se callara, pero su hermana no le prestaba atención para nada.

"Pues... te lo puedo predecir, pero... te aseguro que me puedo equivocar"

"No te preocupes" dijo Liza sonriendo.

"Bien. Realicemos el proceso de la taza de té. Seguro mi mamá te enseñó"

"Emm... si, pero se me olvidó el proceso" dijo Liza apenada.

"Pues bebe una taza de té y luego, ponla boca abajo en la mesa. Voltéala y me la das para ver tu futuro" exlicó Sybill.

"Bien"

Después de cinco minutos, Sybill veía la taza del futuro de Liza. La estaba analizando por más de un minuto... y Liza ya estaba un poco desesperada.

"Y... ¿Bien¿Qué dice?"

"No sé como explicarlo" suspiró "Esto es algo confuso. Dice... que perderás algo muy importante de tu vida, y que..."

"¿Qué¿Qué dice?"

"Y que... caerás en una profunda depresión"

Se hizo el silencio entre las chicas. Lily estaba analizando la situación... ¿Liza deprimida? Sería algo nuevo de ver. Nadie, ni siquiera su hermana, la había visto triste.

"¿Triste¿Yo?" preguntó Liza, alucinada.

"Es lo que dice la taza"

"Oh... bueno... ¿Pero estás segura?" preguntó Sarah.

"Totalmente"

"Emmm... bueno... No sé... ¿Triste yo? Sería algo impresionante, hasta para mí misma"

"Te dije que no soy muy buena para esto" dijo Sybill mientras dejaba la taza en su lugar "A veces, la adivinanza es insegura o la respuesta es nula"

Todas la miraron extrañadas y la chica dijo:

"Es lo que decía mi madre"

Todas asintieron.

"Bueno... tú… ¿Puedes leer mi futuro?" preguntó Lily un tanto tímida.

"Claro, pero intentemos otro proceso" dijo Sybill y sacó algo de su cartera desteñida "La bola de cristal"

"Emmm... bien"

Sybill puso las manos en su bola mágica y empezó a rodearla, cerrando los ojos y concentrándose. Empezó a decir:

"Veo... Una mezcla... de emociones..."

Lily miró a Sarah extrañada. La rubia solo pudo poner una cara que decía claramente 'No sé que está diciendo'

"Si... veo felicidad, tristeza, miedo e intriga... todos mezclados..." decía Sybill.

Luego de un rato, Sybill abrió los ojos y dijo:

"Lo que da paso a la confusión"

Lily la miró intrigada y preguntó:

"Es decir que... ¿Sentiré todo eso dentro de un tiempo?"

"Creo que sí" dijo Sybill metiendo la bola mágica en su cartera y levantándose de la mesa "Bueno, debo irme. Y... Sarah" se volvió a la rubia "Ten cuidado en un momento. Puede que tu túnica se manche"

"De acuerdo. Adiós" sonrió ella.

"Adiós" y Sybill se fue.

"Sarah... Tu amiga es un poco extraña" le informó Liza.

"Lo sé... pero lo extraño puede resultar ser interesante"

"Ay hermanita… tu y tus dichos" suspiró la pelinegra.

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Sirius se había dado cuenta de que Sybill se había ido. Emocionado, se volvió a Remus:

"¡Lunático¡La profesora de adivinación se fue¡Ve allá y pregúntale a Sarah!"

"¡Vamos Lunático!" le alentó James.

"Pero... es que allí está Liza... y... yo..." empezó a excusarse Remus.

"¡Tu nada!" le interrumpió James "¡No importa que Liza esté allí! Bien sabes que te apoya en la conquista de su hermana. ¿Verdad Canuto?"

"No me hables de Liza..." dijo Sirius entre dientes.

"Oh... perdona" dijo James "Bueno, lo que sea... ¡Ve allá y pregúntale!"

"¡Pero...!"

"¡No pongas mas excusas¡Ve allá de una vez!" dijo James.

"Es que yo..."

"¡Arrrgh!" rugió Sirius y sacó a Remus de la mesa a la fuerza "¡No te atrevas a sentarte de nuevo en esta mesa hasta que le preguntes!"

Remus suspiró tristemente y dijo de mala gana:

"Está bien…"

"Y no se te olvide: Actúa educadamente" le recordó James.

"Pregúntale con confianza"

Remus volvió a suspirar y empezó a dirigirse a Sarah, quien se hallaba al otro lado de la mesa.

"¿Apostamos?" preguntó Sirius con un tono infantil.

"¿Apostar por nuestro amigo?" preguntó James poniendo cara de 'Mala idea'; Claro, fue tan solo por un momento. Luego puso la misma expresión infantil de su amigo "¡De acuerdo! Apuesto 10 galeones y cinco sickles a que Lunático lo hará bien"

"Mmmm... Bien. Apuesto 20 galeones y un knut a que Lunático hará un desastre"

"Bien. ¿Trato hecho?"

"¡Trato hecho!" dijo Sirius y ambos se estrecharon las manos "Prepárate a perder"

"Jooo… mejor ve dando ese dinero por perdido Canuto. Nuestro Remus será todo un hombre y le preguntará a la rubia, estoy seguro"

Ambos se concentraron en estar pendientes de su amigo.

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Durante el trayecto hasta Sarah, Remus sentía que cada paso que daba era como perjudicarse a sí mismo. Tenía un mal presentimiento... ¡Un malísimo presentimiento!

'¡Vamos Lunático! No seas pesimista. Lo harás bien. ¡Ya lo verás!' pensaba él 'Pero... ¿Y sí algo sale mal¿O sí Liza no quiere que Sarah salga conmigo¿¡O si Sarah no quiere venir conmigo al baile?! O... ¿¡¿¡Si invitaron a Sarah¡Merlín! No había pensado en nada de eso'

Remus estaba empezando a estar cerca de Sarah. Su corazón estaba empezando a latir rápidamente y el sudor empezó a caer de su frente.

'¡Ya Remus¡Contrólate por Merlín! Es solo una chica... ¡Solo una chica! Pero... Es la chica que quiero… ¡Rayos!'

Finalmente, después de tantos pensamientos... Remus estaba parado frente a Sarah y sus amigas.

Las chicas dejaron de hablar al ver a Remus en frente de ellas. Remus estaba como petrificado. Las palabras no salían de su boca... Y Sarah ya estaba empezando a mirarle raro:

'¡Remus¡Mírala a los ojos y di algo!'

Remus miró a la rubia a los ojos y empezó a tartamudear:

"Emmm... Sarah... yo..."

Remus no podía decir nada. Se estaba ahogando en un par de ojos azules. ¡No podía hacerlo…!

"¿Sí Remus?" preguntó Sarah con dulzura.

'¡Vamos Remus¡Pregúntale!'

"Emmm... yo... es que... yo..."

"¿Tu qué¿Qué sucede?" preguntó Sarah extrañada por la actitud de Remus.

"Y-y-y-y-y-y-yo... yo... es que yo..."

"¡Habla¡Tu qué!" exclamó Liza impaciente.

'¡REMUS¡DÍ ALGO LUNÁTICO¡HAZ ALGO¡LO QUE SEA¡PERO HAZ ALGO!' sentía Remus como le gritaba su cabeza.

"Yo me voy" dijo Remus y se volteó para caminar de nuevo a su sitio.

Pero...

¡¡¡PLATAPAFH!!!

Remus había resbalado con una cáscara de banana que estaba tirada en el suelo, cayendo, nada más y nada menos, sobre la comida de Liza y Lily... Salpicando la túnica de Sarah de puré, mermelada y zumo de calabaza.

Los que estaban en el Gran Comedor, en ese momento, estallaron en carcajadas al ver la escena, incluyendo algunos profesores.

Remus, al ver la túnica de Sarah manchada, se sintió como un completo idiota.

"Sarah... ¡L-lo siento¡Y-y-yo no quería¡De veras¡D-déjame ayudarte!"

Remus agarró la primera servilleta que tenía en frente y empezó a limpiar la túnica de Sarah mientras ésta lo miraba entre confundida y extrañada.

Remus dejó de limpiar la túnica de Sarah y dijo:

"¡Listo! Ahora está..."

El mundo de Remus había caído a sus pies. Resultó ser que la servilleta estaba sucia y, en vez de limpiar la túnica de Sarah, la había manchado más de lo que ya estaba.

Las risas se volvieron mas fuertes que antes. Hufflepuffs, Ravenclaws, Gryffindors y, sobre todo, Slytherins se reían (Buena suerte que no había casi nadie).

Sarah no dejaba de mirarse la túnica a cada rato, con la misma expresión de confusión, y a la misma vez... Horror.

Remus empezó a tartamudear de nuevo:

"Sarah... perdóname... yo..."

"Tu nada Remus" dijo Liza levantándose de su lugar "Vete de nuevo a tu puesto"

Remus miró a Liza y luego a Sarah, que seguía mirándolo de la misma forma... sin decir ni una palabra.

Con la mirada fija en el suelo y con expresión triste, terminó con un:

"Lo siento"

Con esto, salió del Gran Comedor, con las risas siguiéndolo. Sarah lo siguió con la mirada, aún perpleja por lo que había pasado. ¿Por qué Remus se había comportado de esa manera?

"Que raro está" bufó Liza.

"Vaya que si..." dijo Lily. Luego se dio cuenta de un detalle "Bueno Sarah, la predicción de Sybill se cumplió. Tu túnica se manchó... ¡Y bastante!"

Sarah fijó la mirada a Lily, aún sin decir nada. Sólo asintió y volvió a comer, ignorando las risas y los dedos índices acusadores que la señalaban. Solo tenía en sus pensamientos lo que había ocurrido en ese momento.

Mientras tanto, Sirius y James habían visto el espectáculo que se había armado. James dijo tristemente:

"Pobre Lunático... Debe estar horrorosamente aplastado por su conciencia..."

"Si..." suspiró Sirius, levantándose de su lugar "Será mejor ir a ayudarle"

"Si. Vamos" corroboró James, levantándose de la mesa también

"Pero primero lo primero... ¡Págame!"

"Rayos... creí que lo olvidarías" y James al final le entregó el dinero a Sirius sin opción.

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James y Sirius salieron rápidamente del gran comedor y se fueron directo a la sala común. Entraron al dormitorio, pero... Allí no estaba Remus.

"¿Dónde se habrá metido?" se preguntó Sirius extrañado.

"No lo sé" James se rascó la cabeza hasta dar con la solución "Preguntémosle al mapa del merodeador"

"Buena idea" Sirius sacó del bolsillo el 'Famoso' pergamino. Lo apuntó con la varita "Juro solemnemente que mis intensiones no son buenas"

Empezaron a aparecer las motas de tinta en el mapa y vieron que el nombre de 'Remus Lupin' estaba en la torre de astronomía.

"¡Vamos! No queda muy lejos de aquí"

Los dos salieron de nuevo de la Sala Común y se dirigieron a la torre de astronomía. Al entrar, vieron que Remus estaba sentado en la ventana de la torre.

"¡NO¡REMUS¡NO TE ARROJES!"

"¿Uh?"

James y Sirius fueron hacia Remus y lo jalaron entre los dos para que él 'No se tirara por la ventana'.

"¡Chicos¿Qué creían que iba a hacer?"

"Emm..." empezó a decir James.

"... ¿Tirarte por la ventana?" preguntó Sirius con ironía.

"¡Claro que no!" dijo Remus alterado "¡Jamás haría eso! Además... ¿Acaso nunca leen historia de Hogwarts?"

"¡Que tiene que ver el maldito libro de Historia de Hogwarts en esto?" preguntó James. Estaba cansado de 'Historia de Hogwarts esto...' e 'Historia de Hogwarts aquello...'

"Hay trampolines invisibles alrededor del colegio" informó Remus "Nadie puede tirarse de una ventana en este lugar"

"Oohh…" dijeron Sirius y James al mismo tiempo. La verdad era que se aprendía algo nuevo cada día.

"Ahora ya lo saben" dijo Remus soltándose de James y Sirius "Pero si no existieran esos trampolines imbisibles, me tiraría de una ventana, la verdad"

"Remus... no digas eso" trató de consolarlo Sirius.

"¡Sirius¡Fue la peor humillación que he tenido en toda mi vida!"

"Bueno, pero... no fue para tanto"

"¿Qué no fue para tanto¡Claro que fue para tanto! Me humillé frente Sarah"

"Bueno... tal vez si fue para tanto" dijo James.

"¡Pero la próxima vez lo harás bien Remus! Ya lo verás" le animó Sirius.

"No estoy muy seguro Sirius..."

"¡No te preocupes Lunático¡Tenemos trazado un nuevo plan!" dijo James.

"¡No¡Un plan de ustedes no!" exclamó Remus.

"Tranquilo Lunático... ¡Todos nuestros planes funcionan!" exclamó Sirius.

"No estoy seguro de esto chicos... La verdad" dijo Remus.

"Remus, tranquilo. Todo estará bien. Confía en nosotros"

"Mmmm..."

"¡Vamos Lunático!" exclamó Sirius.

Remus meditó un poco. Al final, no tuvo otra opción:

"De acuerdo. ¡Pero nada de cosas disparatadas ni cursis!"

"¡No te preocupes! No será ni disparatado..."

"… Ni cursi"

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En la noche de ese día...

"¡NOOO¡SIRIUS¡JAMES¡NO VOY A HACER ESTO NI AUNQUE ME OBLIGUEN!" gritaba Remus, encerrado en el baño del dormitorio.

"¡Sal de allí Remus!" exclamaba James tratando de abrir la puerta, pero Remus le había echado un hechizo para que no pudieran abrirla.

"¡Si¡No puedes esconderte allí toda la vida!" exclamó Sirius.

"¡Si puedo¡Y CON MUCHO GUSTO!" exclamó Remus.

"¿Pero que sucede Lunático?" preguntó Sirius "¡Creí que te agradaría la idea!"

"¡Si, como no¡EN UN TRILLÓN DE AÑOS!"

"¿Pero por qué no te gusta?" preguntó James.

"¡ES UN DISPARATE Y UNA CURSILERÍA¡NO PIENSO SALIR ASÍ EN FRENTE DE NADIE!"

"Bueno, al menos déjanos ver como te ves" dijo Sirius.

"¡NO¡SE BURLARÁN DE MI!"

"Claro que no Remus. ¡Sal de allí!"

"¡NO!"

"¡SAL DE ALLÍ!" exclamaron James y Sirius al mismo tiempo.

Tardaron unos quince segundos, antes de que la puerta del baño se abriera con lentitud y Remus saliera.

James y Sirius lo miraron, perplejo, y luego... empezaron a reírse… como posesos, cabía decir.

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Mmmm… ¿Qué será que tiene Remus que le hace ver tan cómico¡En el próximo capítulo lo descubriremos:P

Por cierto, noticia que seguro les va a convenir saber: Quizá actualice más rápido en estas próximas dos semanas, ya que desde este miércoles no tendré clases :D Así que no se sorprendan si ven un nuevo capi prontito ;)

Pues mis amores, me despido. Las quiero muchisisisissimo:D

Muchos besos!

Mari