Whe! Aquí el ansiado capitulo 6 xD así que no las molesto mas y lean xD

Capitulo 6

-Pues que aún no has hecho un buen trabajo de esclavo. No has logrado complacerme en nada.

Ainu le miró un momento y luego desvió la mirada, al parecer, para Ren todo eso era un juego.

-¿Y qué quiere el Amo que haga ahora? –preguntó.

Ren sonrió sin expresión alguna, más la calidez llegó a su rostro mientras, sin esperárselo Horo, le abrazaba por la espalda.

-El amor…-murmuró pegado a su oído, eran palabras que sólo Horo podía oír…

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Horo se quedó quieto y en silencio, aun sin asimilar la palabras… ¿Qué Ren quería que?...Tal vez había escuchado mal…

No, era imposible que eso hubiera ocurrido siquiera…se lo dijo muy claro…

No sabía que hacer…

-Ren…yo…- alcanzó a decir apenas, bastante nervioso.

-Shh…no digas nada –le calló, mientras le abrazaba aún mas fuerte, sin querer separarse un milímetro.

Se sentía, paradójicamente, feliz y utilizado… Ren solo le veía como un capricho, un esclavo, y aunque lo fuera, no era como para que jugara con el de esa forma, necesitaba una respuesta ahora, y los brazos de su amo rodeándolo en ese calido abrazo no ayudaban.

Se sentía feliz porque Ren se lo había pedido, no era que no lo deseara, al contrario, pero le entristecía el hecho de que Ren solo le deseara…

Muy a su pesar, apartó los brazos de Ren, solo lo suficiente para girarse y verlo de frente, sin dejar el leve abrazo.

-No puedo –dijo firme.

-¿Estas negándote a mi orden? – preguntó ahora sin expresión alguna.

-Tal vez…-dijo soltándose definitivamente del abrazo, alejándose hasta la puerta, dándole la espalda a su amo, y diciéndole lo suficientemente alto solo para que el chino escuchara – No soy un juguete que puedas utilizar y desechar a tu gusto.

Ren no dijo nada, y si hubiera dicho, igualmente no hubiera escuchado, ya que había salido corriendo de allí, lo más rápido que pudo. Si bien siempre había soportado todas las bromas y sarcasmos del odioso chino, tenía un límite, como todas las personas, y esta vez el mandarín se había pasado de lo soportable.

Lo amaba, y Ren lo sabía, se estaba aprovechando de èl, prácticamente se estaba mofando en su cara de sus sentimientos…y eso era algo que el no iba a soportar.

Aunque le doliera mucho más a èl….

OoOoOOOoOoO

Faltaban pocos minutos para las diez, exactamente faltaban 5 minutos, y ya veía su futuro como esclavo del todopoderoso shaman del fuego, Hao Asakura.

-Estoy perdido…-murmuró

Estaba bajo uno de los árboles del patio de Funbari. Ya esperanzas no le quedaban, y del entusiasmo de Horohoro nada quedaba…además de tener aun abierta la herida en el corazón de la reciente discusión con su amo, ahora pensaba que definitivamente el destino se había olvidado de el.

-Bien Hielito, no se como lo lograste, pero te felicito – escuchó la voz del mayor de los Asakura frente a el.

-¿Qué cosa? –preguntó, casi mecánicamente. Quien lo viera, diría que no era Horo, si no que un impostor…poco a poco perdía todo brillo anteriormente existente.

-El tigrecito pagó tu deuda, lastima, hubieras sido un excelente regalo para el ingles… pero ¡bueno! Algo le compraré – exclamó, contando el turrón de billetes nuevitos, ¡encima en efectivo le había pagado!

-Bien… ¿podrías festejar tu noviazgo con el verdecito en otro lado? No estoy de ánimos para escucharte…

Hao lo miró de soslayo, definitivamente al Hoto algo le pasaba, no era que se preocupara por el pero esto era muy extraño. Siquiera a él le gustaba ver al ainu así, era solo una sombra… Algo había pasado aquí, era demasiada coincidencia que el Tao y el Usui estuvieran deprimidos al mismo tiempo.

- No es que quiera entrometerme, pero… -dijo Hao, fingiendo desinterés, a pesar de todo lo que había ocurrido en el pasado, había llegado a querer a los habitantes de Funbari, aunque claro, nunca lo aceptaría.- ¿No crees que debes ir a darle las gracias a Ren?... Muy a tu pesar, el pagó tu falta de todos modos.

Sabía que en mucho no ayudaría, pero su instinto 'Haoístico', le decía que en algo estaba metiéndose… Bueno, poco importaba eso ahora, Lizerg se asomaba por uno de los pasillos.

Mientras que la cabeza de Horo parecía un tutti-fruti… sentimientos por aquí, pensamientos por allá, rencores por acullá…

Esto era muy extraño…

El "ahora innombrable" había pagado su deuda, y el poco había hecho por complacerle… y si, lo aceptaba, muy poco, tal vez solo el desayuno le había ayudado… pero libre o no de esa apuesta, aun le debía a alguien…

Y tenía que pagarle a 'esa persona' de cualquier modo.

Ainu caminó despacio hacia su destino. El nunca dejaba una deuda sin pagar, y si bien para pagar una debía meterse a otra, lo haría. Estaría en deuda consigo mismo...Por que no podía ver al chino. ¿Cómo poder verlo a la cara con sus ojos de juguete?

Se alejaría de él y le pagaría con su esfuerzo. Aún le quedaba mucha vida por delante y si en billetes había saldado la cuenta, con lo mismo la pagaría. Ren iba a esperarle, lo sabía, era un buen negociante, y uno muy paciente.

Fue a su habitación, sin saber aún donde dirigirse...había tantos lugares donde podría ir sin que el chino le siguiera, pero Tokio era único. Mientras guardaba sus cosas pensaba como dejar el mensaje, o a donde hospedarse y que podría hacer para ganarse ese dinero. Aunque muy en el fondo, sentía dejar a todos sus amigos en Tokio...Kyoto! eso era, algo distinto a Tokio, pero igual a la vez! Ven, no era tan tonto después de todo.

Al terminar su bolso se dirigió donde Lizerg para encargarle que le diera a Ren la dichosa nota, que bien podría interpretarse como 'vale por mucho dinero, espera que después te pago'. Bajó las escaleras, buscando al susodicho, hasta que escucho unas voces provenientes de la sala.

-No, aquí no...-decía la voz del inglés, 'algo' agitada por cierto.

-Vamos...si no viene nadie, son más de las once, nadie esta despierto -

Esa era la voz del Asakura...y por las circunstancias en que parecían estar, realmente no le gustaría interrumpir nada, pero aún así el hecho de solo imaginarlo le hacía gracia, ya podía ver la cara de vergüenza de el ingles, y las miradas de 'si-no-sales-de-aquí-ahora-mismo-te-patearé-el-trasero' de Hao.

Pero por respeto a ellos, y por su propia seguridad física, no lo hizo y se fue. Dejo una nota en la puerta, que decía "me fui y no se si vuelva".

OoOoOoOoOoO

-¡¿Qué hizo que! – gritaba histérico el mandarín, frente a un 'levemente' intimidado peliverde.

-Que… dejó una nota esta noche, diciendo que se iba

-¿Adonde se fue ese idiota?

-No lo se… no decía – respondió mostrándole la nota.

Ren salió de allí, prácticamente echando fuego por las narices cual dragón. Su sombrerito rozaba cómicamente el techo de la casa. Estaba furioso. El ainu se iba dejándolo a él solo y con una explicación y una disculpa en la punta de la lengua, nadie le hacía eso a Ren Tao! ¡Nadie!

Lo buscaría, lo torturaría, y le regañaría por ser tan idiota, y por que simplemente todo lo que le sucedía, todos sus cambios emocionales que antes de que EL llegara creía inexistentes, definitivamente todo era su culpa ¡pagaría por eso!...Y luego tal vez le diría lo que sentía por el…

OoOoOoOoOoOoOoOoO

-¡Limpia eso! ¿Como puedes ser tan torpe?

-Lo siento… - se disculpaba mecánicamente el ainu, mientras recogía unos vasos rotos.

Había llegado a Kyoto hace dos días, y había conseguido trabajo de mesero en el único restauran que lo habían aceptado…uno de comida china, para variar.

-Ve a atender a esos extranjeros que están sentados en aquella esquina, hace ya rato que están allí.

-¡En seguida! – exclamó el ainu, era primordial, según el, ser eficaz y demostrar que amaba su trabajo, aunque realmente no fuera así.

-Buenas tardes, Bienvenidos al restauran Meilyng (1)

-Good Afternoon, young men.

-¿Que? O.o

-We want menu one please.

Horohoro, simplemente no entendía nada, sabía que era ingles lo que hablaban, pero no entendía ni siquiera una palabra! Y ahora los clientes le miraban expectantes y con una sonrisa en el rostro… Pero el no iba a quedar de ignorante…claro que no!

- would wish that it puts a duck to him in its head?

-What! –exclamó el hombre, visiblemente sorprendido.

Realmente no sabía lo que dijo, una vez eso lo había escuchado en una película, pero nunca supo lo que era. Tal vez había hablado demasiado bien para ser japonés y el extranjero estaba asombrado xD.

- Get out of here if you do not want that it strikes to you

-What these saying?

En ese preciso instante, llegó su jefe y le golpeó descomunalmente fuerte en la cabeza.

-Excuse to the boy, it does not know what says - dijo su jefe, sacándolo de allí de un tirón.

El siguió a su jefe hasta llegar a la cocina, donde el susodicho le dio un sermón de una hora entera. Y le explico que significaba lo que les había dicho a aquellos extranjeros. Y eran cosas tan graciosas, que el no pudo evitar romper a reír a carcajadas, cosa que a su jefe no le gustó para nada…

Y por su mala suerte lo despidieron…

OoOoOoOoOoO

Iba en su flamante auto negro, por las carreteras de Japón, buscando al idiota de Horohoro. Lo había buscado ya en Hokkaido y en Aomori, y por lógica no lo había encontrado que si no, no estaría buscando.

No se había dado cuenta cuanto realmente le gustaba el tarado ainu. Pero lo buscaba inconciente e incesantemente, incluso había llegado a soñar con el. Y lo peor de todo, es que no tenía la más mínima idea de donde buscarlo… Aunque sonara extraño en este momento no sabía que podía estar pasando por la cabeza del puercoespín… A donde podría haber ido, si no había ido a Hokkaido?

Estaba en Tokio…Tokio… Kyoto! Era lo primero que se le vino a la cabeza, y donde seguramente había ido Horo, que no pensaba demasiado las cosas… realmente era un tonto y poco original…

En sus cavilaciones y pensamientos, no se había dado cuenta de que la radio estaba encendida. En especial… le llamó la atención una parte de la canción que ahora estaba sonando.

No se que voy a hacer sin tu cariño

No se si viviré sin tu cariño

Cuando mi mundo esta alrevez

Tu eres mi calma eres mi fe

Tú eres la sangre que corre en mí

Te necesito para vivir

Se estaba poniendo demasiado cursi… Pero así es cuando te enamoras, no lo piensas mucho, y cada vez que escuchas la palabra amor, como sinónimo le agregas el nombre de la persona amada.

En fin… Ahora solo estaba a unas horas del Usui…

OoOoOoOoOoO

Estaba vagando ociosamente por las calles de Kyoto, aburrido y buscando trabajo. No tenía ni la décima parte del dinero que le debía al chino, pero algo tenía, ya lo habían despedido de un trabajo ¡en dos días! xD era todo un logro… Pero tenía que hacer algo para pagarle definitivamente… y en la acera de en frente había un aviso de 'se busca ayudante' en un restauran de comida rápida… ¿porqué para él el campo laboral estaba relacionado con la comida? xD tal vez era el destino, que esta vez si le estaba ayudando.

--------Unos días después-----

- estas despedido!

-Por que!

-La comida es PARA LOS CLIENTES, no para que tu te la comas! Toma tu dinero y te vas!

-Bien…

Segundo trabajo que lo echaban xD definitivamente la mala suerte lo perseguía. Pero esta vez le habían pagado el doble que la vez pasada, así que tan mal no le iba. Solo le faltaban XXXXXXXX yenes… igualmente era una suma considerable. Pero ya no le faltaba tanto como al principio.

Se fue a la pensión donde se hospedaba desde hace unos días, se duchó y se cambió de ropa para salir y disfrutar la tarde, hace una semana que había llegado y no había tenido tiempo de conocer y apreciar la cuidad.

Le asombraban todos esos edificios, con el toque antiguo japonés, no como Tokio, que prácticamente era todo el modelo occidental.

Pronto se dio cuenta que muchas personas miraban hacia la calle y exclamaban 'un auto extranjero!' 'es genial!' 'que lindo es el joven que lo conduce!'. Le dio risa incluso los chillidos de las muchachas, pero no le llamó la atención, el había visto muchas veces los autos extranjeros, cuando fueron América vio muchos, y siempre veía el que tenía Ren…

Y si…

Se asomo por entre la gente, hasta llegar al borde de la acera, donde estaba detenido, debido a que había luz roja, el auto de Ren… y por consiguiente, Ren arriba.

-Ren! –exclamó sin querer.

El aludido volteó, pero no vio a nadie… Tal vez era de nuevo su imaginación, ya le había pasado antes. La luz cambió a verde y el doblo hacía la derecha.

Donde se veía a una conocidísima figura alta de cabello azul… Era inconfundible.

-Puercoespín!

Horohoro volteó, encontrándose de lleno con la mirada dorada de su ex amo. Un escalofrío le recorrió el cuerpo entero cuando vio que se acercaba.

¿Qué haría ahora?

………………………………….oooo…………………………..

Oo Que hará Horin? XD

Weno, perdón por no actualizar antes T-TU

Es que este capitulo lo tenia listo hace rato xD pero no quería que fuera tan corto y me rendí xD

(1) Meyling: es lo único que se me ocurrió xD es un local que esta en el centro comercial aquí en Rancagua xD pero nada que ver.

Es que tengo sueñito y mi inspiración anda por los suelos –w-U

Gracias a todas las personas que me dejaron un review! Los adoro -3-,

Eso xD ojala me dejen otro Review de nuevo nn nos hacen muy felices x3

Cuídense mucho! Y que Beelzenef las proteja xD