Taraa!! La quinta entrega (viva!!)….
Como ya se sabe, la historia del Avatar no le pertenece a ninguna chica que escriba historias románticas Zutara y/o Topg (TT eso es tan triste) aun así no nos impide escribir
¡¡¡¡VIVA LA LIBERTAD DE IMAGINACION!!!!-------u.uU me estoy saliendo del contexto…..
Mi costumbre era dejar los agradecimientos para el final, pero ahora los obligare a leerlos al principio (XP que mala soy waaajaja)
Respondiendo los Reviews…..(, eso me hace tan feliz gracias, gracias, muchas gracias por escribirme snif…)
JOSHUA HIIRAGIZAWA.DIETHEL: lo siento!!! no queria ofender a nadie(snif)... me alegra mucho que sean fieles a mi historia T.T eso me motiva tanto, y no solamente quiero recibir revienw que digan "que buena esta" tambien comentarios, como, "no me gusto esto, o podrias hacer aquello" todo es bien recivido
ilmarien81:Gracias!!! me animo mucho tu revienw, y si, como prometí, esta historia me corresponde actualizarla los viernes (aunque suelo adelanterme) y si, lo hice corto porque queria hacer el desarrollo Zutara en la siguiente (osea ahora)
Solo nos queda por decir DISFRUTEN!!!!
Toph y Sokka se volvieron a juntar, conociendo, también a una extraña chica llamada Kurayami, sin embargo, esta los dejo apenas se vio libre de batalla ¿Qué oculta aquella misteriosa dama de cabellera y ojos negros como la noche¿Qué relación tiene con Azula¿Qué pasó con Zuko y Katara?... ¿Dejara esta loca escritora de torturar a los lectores? (se escucha un fuerte golpe, como si alguna chica arremetiera con un micrófono a algo hueco (la cabeza de un hombre supongo…….¬¬U……))
Quinta entrega….
Hay algo mas…1º parte
-mi pierna, como me duele…..diablos…..- Katara intentaba ponerse de pie, pero la herida de su pierna no solo se lo impedía sino que amenazaba con abrirse –sin tan solo tuviera algo de agua- se reclamaba la joven maestra, finalmente, con la ayuda de un fuerte palo que encontró logro sostenerse de pie por unos segundo cayendo sentada muy bruscamente al suelo -¡¡¡Aahh¡¡Me duele!!- grito Katara tras el brusco golpe que se llevo en la pierna –esto no se ve nada bien, pero si no nos movemos pueden encontrarnos- se decía un poco asustada sin dejar de mirar a cada instante lo alto del barranco procurando que no apareciera un soldado, de pronto un gemido la desconcentro
-¿Qué suce……? aahhh… mi cabeza- exclamó suavemente el joven maestro fuego intentando levantarse -¿Qué sucedió?- volvió a preguntar Zuko buscando con su aturdida mirada a quien fuera
-¿Zuko, te sientes bien?
-¿Qué?- se sorprendió Zuko buscando a la dueña de esa suave voz, no recordaba que estaba con la joven maestra agua, finalmente su nublada vista se reestableció permitiendo ver esos hermosos ojos marinos que lo miraban con preocupación, algo, una extraña sensación lo perturbo
-¿Dónde estamos?
-caímos por el barranco
-¿Qué? –Mirando a lo mas alto y notando que no tenia herida alguna -¿Cómo es posible que….¡Tu pierna!
-solo es un rasguño
-….. Entonces… ¿puedes caminar?
-aah…este… lo intentaré- pero no pudo, de echo el dolor iba en aumento por cada esfuerzo que hacia intentando ponerse de pie
-no lo hagas
-¿Qué? Pero tenemos que movernos
-tu herida se puede abrir
-no importa, no me quedare aquí
-eres una mujer orgullosa
-algo que tengamos en común príncipe- Katara estaba siendo sarcástica, además de no querer verse débil ante Zuko, pero este no pareció afectarse, se acerco a ella y ante su sorprende la tomo en brazos
-¡¡¿Qué haces?!!- Exclamo totalmente sorprendida ante ese insólito gesto
-¿acaso quieres quedarte aquí?
-¡¡Por supuesto que no¡¡Pero no necesito que me carguen!!
-tampoco puedes caminar, y si es que lo logras – dirigiéndole una seria (y matadora ///) mirada -solo conseguirías atrasar nuestra huida- Katara sintió su corazón en la garganta, esos hermosos ojos dorados que la miraban seriamente, pese al corto lapsos de tiempo, logro memorizar cada detalle del rostro del joven príncipe, era un joven atractivo….
-aun esta claro, eso será un problema
-tal vez…. – dudo Katara si debía seguir con su comentario
-¿Qué pasa?- pregunto el joven maestro fuego encontrándose con esos hermoso y confundidos ojos azules
-quizás deberíamos esperar a Kurayami –Dijo Katara con una voz finita, Zuko dirigió una mirada a la cima del barranco
-no creo que este con vida
-¡¡¿Cómo puedes decir eso¡¡La vimos pelear!!
-se enfrentó a Azula
-¿y que? Nosotros también ¿o es que ya lo olvi…..?- Zuko la interrumpió
-¡¡esa vez éramos cuatro maestros contra ella!! (y el chico bumerang -U)
Katara guardo silencio, Zuko estaba en lo correcto, la situación en la que se encontraba Kurayami era distinta, todo un cuadrilla de maestro fuegos contra una sola y simple guerrera
-me niego a creer que este muerte- un poco mas triste –es que, no puede…
-no deberías encariñarte con los desconocidos – Zuko parecía indiferente, manteniendo su mirada siempre al frente mientras caminaba sin detenerse
-¿es que no te preocupa?
-no, no la conocía para nada ¿Por qué me tiene que preocupar?
-¡Ella fue tan amable con tigo y así la tratas¿Qué tipo de frialdad posees en el corazón? Si es que tienes uno – Zuko se detuvo, miro con odio a la maestra agua que cargaba en sus brazos
-si fuera mas cruel te dejaría aquí
-¡¡¿si?!!
-¡¡por supuesto!!
-¡¡¿Y por que no lo haces?!!
-¡¡Porque…..!!- el joven de la cicatriz se avergonzó ¿Por qué tenia que cargar con la "desagradable" maestra agua? Es más ¿Por qué tenia que cumplir esa "promesa"?
-¿¡Por que, que?!!- exclamo Katara molesta esperando la respuesta del joven príncipe
-¡¡No tengo porque responderte!! – objeto Zuko volteando su rostro comportándose como un niño, Katara encontró eso gracioso y no pudo evitar soltar unas risitas
-¿y ahora de que te ríes? – molestándose de la extraña actitud de la chica
-no eres mas que un niño, un niño mal criado- dijo con un poco de malicia para desquiciar más al temperamental príncipe que no dejaba de verla con una cara de "como te odio" pero como si se tratara de una rencilla entre amigos
-¡¡No lo soy!!- exploto Zuko, caminando hacia una roca y dejando a Katara sobre ella
-¿Qué haces?... ¿que te sucede?- pero el joven príncipe se negaba a contestar -¡¿piensas dejarme aquí?!- pegunto un poco asustada
-¿te da miedo quedarte sola?- dijo sarcásticamente, comportándose definitivamente como un niño
-¿querías asustarme?- Katara estaba un poco sorprendida ¿Cómo era posible que se comportara de esa manera?
-no soy tan crío para esas cosas- dirigiendo su miraba las copas de los árboles, como si buscara algo
-… ¿Qué haces?- Katara un no lograba entender
-nada
-eso no es hacer nada
-¿no puedes quedarte calladita unos minutos?
-¡eh¿Insinúas que soy molesta?
-si
-¡¡no es cierto!!
-desde que esa rara mujer nos metió en esto solo te as quejado
-¡¡No es cierto!!- Katara estaba furiosa y Zuko estaba perdiendo el control
-¿no puedes hacer algo bueno y quedarte callada?
-¡¡¿algo bueno¡¡¿Quieres saber de algo bueno¡¡¿Sabes acaso quien curo tus heridas?!!
-¿mis heridas?- Zuko se sorprendió ¿acaso había tenido alguna herida?
-Después de que caímos por el barranco use mi agua control para sanar tus heridas, estabas en una pésima condición ¡Agote toda mi agua para ayudarte!- La joven maestra estaba furiosa, Zuko la miro a los ojos, ella estaba diciendo la verdad
-¿Por qué no curaste tu herida primero?
-podías haber muerto
-creí que me considerabas tu enemigo
-enemigo o no…. Necesitabas ayuda, además….-el rostro moreno de Katara empezaba a tomar un leve color rojizo y evitaba mirar los ojos de Zuko, su voz se volvió más suave – tenia que devolver el favor….
-¿Qué favor?- el joven príncipe no lograba entender
-no es necesario que lo recuerdes – Katara sonaba un poco decepcionada, casi triste, pese a eso, Zuko aun no se hacia a la idea, la chica lo había ayudado dejando incluso una molesta herida en su cuerpo para sanarlo a él
-gracias….- dijo tan sinceramente que Katara no pudo evitar emocionarse, su entristecido rostro gano un extraño brillo, levanto su mirada dedicándole una hermosa sonrisa al joven maestro fuego
-de nada
NNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN
Iroh miraba cuidadosamente el lugar intentando encontrar alguna seña de su sobrino o de la joven maestra tierra, pero nada, absolutamente nada, además se intentar animar al joven avatar que parecía sumergido en una terrible depresión, Aang de vez en cuando tocaba su mejilla, aunque no tenia marca alguna le seguía doliendo, el joven de los tatuajes ignoraba que ese dolor no era físico sino mental, era un castigo que el mismo se había impuesto inconcientemente, ahora no podía dejar de pensar en Toph y sus palabras que taladraban sus cerebro
-¿no crees que seria mejor descansar?- intento preguntar al joven avatar para distraerle un poco – desde la noche anterior no hemos siquiera dormido, eso no es bueno para el cuerpo joven avatar – pero Aang no parecía escuchar, estaba demasiado sumido en sus pensamientos –mnn…¿no quisieras un poco de té? Ayuda muchos para aclarar las ideas – deteniendo del hombro le dijo – te ayudará a pensar con más calma pequeño- Iroh consiguiendo que Aang lo mirara finalmente, pese a su triste rostro –siéntate y medita, será mejor así- Aang asintió con un leve movimiento de su cabeza, busco una piedra debajo de un árbol (estilo buda XP) y comenzó a concentrarse en su respiración, necesitaba aclarar sus ideas.
Pensó en Katara, en cuanto la quería, en el momento en que la había perdido, intento analizar sus sentimientos por ella pero, su figura, la imagen de ella empezaba a desaparecer, más bien, se transformaba.
Una joven niña estaba apareciendo, sus ojos eran pálidos, carentes de luz, tenia una hermosa sonrisa y cabellera negra, finalmente logro visualizar a la hermosa desconocida, era Toph.
Aang sintió como su corazón se aceleraba y le sudaban las manos, la presencia de Toph en su mente lo habían alterado.
El ex general observaba un poco distante al joven monje notando como se ruborizaba y como una pequeña y tímida sonrisa se dibujaba en su rostro, Iroh sonrió, bebió un sorbo de té y luego exhaló
-tengo que encontrar a Toph y Katara- dijo lleno de energía el joven de los tatuajes, Iroh bebió otro sorbo (de donde sacara este tipo las tazas y la tetera eh? XP)
–parece que ya te sientes mejor
-solo necesitaba descansar un poco, y bueno, supongo que ordenar mis ideas, gracias
-¿gracias? No se que hice, pero de nada, me alegra ver a los jóvenes llenos de energía- Aang sonrió, acepto una taza de té y terminada esta prosiguieron con la búsqueda, necesitaba entender lo que significaba esa visión, y para eso, Toph tenia una respuesta.
Un brusco movimiento hizo que Aang terminara besando el piso
-¿Aang?...¬¬ ¿quien es tu amigo?- Dijo Sokka observando detenidamente al extraño que le parecía muy familiar
-¿Sokka?... ¿Dónde esta Toph?- pegunto Aang al no verlo acompañado
-pues… ¿Dónde se metió? –Sokka miro para todos lados, se supone que la joven maestra Tierra lo estaba acompañando durante todo el camino –estaba aquí hace un rato
-oh, hay viene- exclamo con una sonrisa el ex general, Aang sintió algo extraño, se ruborizo, ya no podía verla como antes, no después de esa ilusión
-¿Dónde te habías metido? –Sokka estaba un poco molesto, y demasiado sobre protector con la pequeña
-solo me distraje un poco… además… no eres mi padre o algo por el estilo como para tratarme así
-¿¡que!? Me preocupo por ti así como de cualquiera
-¿en serio?
-¿Qué insinúas con eso?- Sokka la miro muy molesto, pero Toph no le contesto ni siquiera se molesto en escucharlo, se dio media vuelta y se alejo
-¡¡¿A dónde vas?!!- Preguntaron al unísono los tres hombres que la observaban
-aun estamos buscando a alguien ¿lo recuerdan?
-¡Espera Toph!- intento detenerla el Joven monje -¿puedo acompañarte?
-¿otra vez con lo mismo?- exclamo Tohp molesta –escucha Aang, Katara esta bien
-¿¡En serio?!- Aang estaba feliz, no pudo evitar emocionarse al oír esas palabras, pero eso perturbó un poco a la joven maestra
-si, hace unas horas atrás nos encontramos con una chica…-explicó Sokka -ella nos aseguró que Katara estaba bien, ahora solo nos queda encontrarla
-podemos ir en Appa
-yo iré por tierra- se apresuro en contestar Toph, preocupando a todos
-pero es peligroso, e oído que por este bosque abundan los soldados de la Nación del Fuego pequeña
-es verdad- apoyo Sokka a Iroh –cuando conocimos a la chica nos vimos rodeados de soldados, Toph, creo que lo mejor será ir por cielo
-Appa es muy grande, nos verán de cualquier forma- protesto la joven maestra tierra, en el fondo estaba buscando una excusa para evitar estar con Aang
-pero podemos escondernos entre las nubes, siempre nos a funcionado
-Aang tiene razón Toph –insistió Sokka
-cubriremos más territorio si nos separamos –no importaba cuanto insistieran, nada iba a hacer cambiar de parecer a la joven ciega
-Yo iré con la ella, ustedes pueden buscar desde el cielo- Iroh había entendido lo que sucedía con la maestra tierra, y no veía que esa conversación llevara a alguna parte
-pero Toph – insistió Aang
-ya esta decidido, me iré con el señor Iroh y punto, cuando alguno de los dos tenga información o encuentre a Katara nos reunimos…
-¿pero donde?- dijo molesto Sokka
-ya veremos como nos la arreglamos, señor Iroh por favor acompáñeme
-no te preocupes joven avatar, ya veremos como contactarnos
-Sokka, cuando me crucé con Kurayami, ella venia del Noreste
-¿Kurayami?-preguntaron al unísono Iroh y Aang
-Es posible que Katara se encuentre por esa zona, pero Toph, los soldados de la Nación del Fuego tomaron esa parte
-ya veremos como deshacernos de ellos, ustedes irán por aire, podrán arreglárselas – dijo de manera sarcástica
-Toph ¿de verdad no quieres….?- volvió a insistir Aang
-¡ya dije que no¿Es que no te das cuentas¿De que me sirve buscar a alguien por el aire?- Toph estaba furiosa o mas bien dolida, Aang comprendió, ella era ciega, solo iría de paseo sobre Appa, decidió no volver a insistir
Los grupos volvieron a formarse, Toph e Iroh se dirigieron al lugar donde se habían encontrado con Kurayami, Sokka y Aang fueron por Appa, el joven monje dirigió un ultimo vistazo a su joven maestra antes de perderla de vista, por segunda vez sentía como una extraña sensación desgarraba su pecho
NNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN
Katara despertó, se había quedado dormida a causa de esa herida que no solo provocaba dolor sino que también la agotaba físicamente, observo su alrededor notando que Zuko no estaba por ninguna parte, la joven maestra agua se asusto ¿era posible que la hubiese abandonado? Intentó ponerse de pie pero solo consiguió que su herida se abriera, unas lágrimas se deslizaron por aquellas mejillas morenas mientras que apretaba con fuerza sus dientes intentando ahogar un grito de dolor, se llevó su mano hasta la herida y descubrió sorprendida que esta estaba vendada ¿pero en que momento? Ella no recordaba habérsela vendado, es mas ¿de donde habían salido esas vendas de color verde oscuro? fue entonces cuando lo recordó, la ropa de Zuko era del mismo color, Katara se sonrojo, el joven príncipe la había curado, había tocado su pierna mientras ella dormía...
Escucho unos ruidos detrás de los árboles, ya estaba comenzando a oscurecer, la joven maestra agua no contaba con nada para protegerse, solo pudo enroscarse en el abrigo que Kurayami le había dado la noche anterior (dejo en claro, Katara no llevaba puesta su ropa celeste) y rezar por que no fueran soldados de la Nación del Fuego, fue entonces cuando esos hermosos ojos dorados se encontraron con la profunda mirada marina de la maestra agua, era Zuko, no se había ido después de todo, el corazón de Katara parecía latir mas deprisa, estaba feliz, el joven príncipe regresaba a su lado
-¿Qué sucedió con tu herida?- Exclamo Zuko un tanto molesto incomodando a Katara, después de todo ella era la culpable de que su herida se abriera
-intente… intente pararme
-¿acaso quieres perder tu pierna?- definitivamente estaba molesto
-¡no se hubiese abierto si no me hubieras dejado sola!
-¡¡¿Cómo¡¡¿Ósea que es mi culpa?!!
-¡¡Podías avisarme que te vas de paseo no!!
-¡¡¿Paseo¡¡¿Eres una tonta o que?!!
-¡¡no me insultes!!
-¡¡no me hagas insultarte!!
-¡¡Entonces compórtate como el hombre que eres y deja de ser tan infantil!!
-¡¡¿Acaso sabes que hacia este "infantil hombre"?!!- respondió enfurecido mientras dejaba, de manera agresivo, unas frutas al lado de la joven maestras agua, Katara observo la pequeña pila de frutas silvestres que Zuko había recolectado, se sintió avergonzada, no solo vendo su pierna, sino que además fue a buscar algo para que ella comiera
-lo siento….- Katara estaba avergonzada, no quería ver al rostro al joven príncipe, es que no lo podía reconocerlo, no era así como lo recordaba, es mas, llego a sentir que ese odio se estaba transformando en algo más
-ustedes las mujeres nunca se conforman con nada (¡¡¿Qué?!! Estos hombres se creen saberlo todo òó+) –se quejo Zuko, dando la media vuelta para hacer una fogata con su fuego control, luego rasgo su ropa verde y se acerco a la morena de ojos azules, tenia la intención de cambiar la vendas de Katara, esta solo lo observo, sintió como la sangre subía por su rostro ruborizándola, es que Zuko no solo se acerco, además saco las vendas y se las cambio y para eso tuvo que tocar la delicada pierna de la joven maestra agua, una vez terminado su buena obra del día noto el rubor de Katara, se veía hermosa, Zuko sintió como un pequeño impulso, se acerco lentamente al rostro de la joven de ojos azules pero antes de concluir su trayectoria un pestañeo de la sorprendida morena lo desconcentro, la miro a los ojos, se sonrojo y de un salto se hizo hacia atrás, buscando con desesperación poder evitar eso profundos ojos marinos, estaba asustado, no, no asustado, más bien confundido, no entendía que era lo que estuvo a punto de hacer ¿de verdad tenia la intención de besarla?
Por su parte Katara aun no reaccionaba, miraba fijamente el lugar donde esos ojos ambarinos intentaron llegar a sus labios, aun sentía al joven príncipe cerca suyo, finalmente logro volver a la realidad, busco un poco tímida al príncipe con su mirada, necesitaba ver esos hermosos orbes dorados, pero Zuko estaba de espalda, Katara comprendió, entonces él si quería ¿y para que engañarse? ella también, ese casi beso, podía sentir el sabor del príncipe en su boca, pero se perdía como un beso en el aire, ahora estaba comprendiendo las cosas, ese odio que sentía transformado no era otra cosa que amor, aunque fuera muy pronto, ella se estaba enamorando de su enemigo, su némesis ¿era acaso factible tal sentimiento?
Ninguno de los jóvenes maestro se dirigieron la palabra, temían decir algo que los comprometiera, ni siquiera se buscaron con la mirada, no sabían que podía provocar tales encuentros, sin embargo tanto como Zuko, Katara sonrió en su mente, en el fondo esa extraña sensación les gustaba, eran como niños probando el sabor de un nuevo dulce, un delicioso y adictivo dulce. Solo seria cuestión de tiempo asta que alguno de los dos no pudiera contenerlo más….
¡¡¡AAAAAHHHHH!!!!! Pero que lindo me ha salido, precioso - (besos para mi)!!!!…
Quería ya darles Zutara a las lectoras, se lo merecían, después de cuatro semanas esperando, XD ¡¡¡PERO QUE LINDO ME A QUEDADO!!! La versión original (que tengo en los apuntes de mi cuaderno) no tenía tanto, era más sencillo, pero quiero hacer que esta relación tome un giro inesperado…
Oh pero como los voy a torturar, jejejeje…Wajajaja… y eso que aun no empezamos con el Topaang….
Como estoy feliz les daré unos adelantos:
Toph e Iroh tienen una conversación muy interesante
Aang termina separándose de Sokka y ….(suspenso tatatataaaan)
y si, seguiré dándoles Zutara (más suspenso tatatataaaann!!!!)
La próxima entrega será mas larga, supongo que unas 10 hojas Word o mas… váyanse preparando jiji…..
¡¡NO OLVIEDEN MANDAR REVIEWS!!
-ShinobuBuyako-
PD: recuerden chekear este sábado la próxima entrega de Zutara 2007(la tercera entrega), para emocionarls, Zuko va a aparecer…..
Beshitos
