Esto es algo que olvide poner desde el cap 6 u.uU…..
Disclainer: "La serie o historia del "Avatar the last airbender" (o Avatar el ultimo maestro aire) no me pertenece, tampoco sus personajes, a acepción de Hiyama, Kurayami, que son marca patentada ShinobuByako XP….. La historia fue echa con el mero deseo de complacer mentes inquietas con un contenido de una posible relación Zutara (¿Quién no quiere un poco de eso?) y para que los jóvenes lean por que es bueno y sano para la mente n.n..."
Respondiendo Reviews!!!!!
Kyoshi-C: si, soy mala, pero era mi venganza contra su estupida decicion en el cap 20 del libro tierra...aunque me arrepenti despues de haber subido el cap...T.T sorry Zuko my love!!!!!!!!! se que no eres culpable de nada, que tus deciciones las tomas los autores (a los que tengo pensado ir a quemarles la casa los muy...) ejem... volviendo a tomar compostura jeje, sobre el beso...no se aun no estoy segura de que pondre en el cap siguiente...
ilmarien81: Por la Diosa que tienes razon!!!! Como que todos tienen unos traumas...jeje, aunque es mi culpa, despues de todo yo escribo la historia... y si, Hiyama es un monstruo, pero ya se sabra mas de él
ahora la historia
cap 9
Hiyama observo con un poco de desagrado a su prisionera, esos ojos azules carecían de vida, dirigiendo una inerte mirada a un punto ciego del suelo de la habitación con las mejillas morenas llenas de lagrimas que no parecían tener intención de detener el llanto, un pequeño gesto de culpa se noto levemente en el semi moreno rostro del sádico general, algo en esa niña le había removido un recuerdo que tenia mas que sepultado en el cementerio de su memoria
-¡¡Guardias!!-llamo con un tono alterado y casi lleno de odio
-¡si señor!- llegaron sin demora dos soldado centinelas que tenia por el pasillo cerca del aposento donde mantenía cautiva a la joven maestra agua
-llévense a esta niña de mi presencia, denle droga o lo que sea para sacarla de ese estado- grito colérico, su semblante parecía ¿preocupado?
Los soldados tomaron a la joven morena que seguía sin reaccionar, estaba así desde hacia un día, pero lo que realmente les llamo la atención fue ese extraño sudor y temblor en el general, hasta ahora no podía cree que ese extraño y sádico sujeto pudiese ser "humano" y menos que pudiese llegar a sentir algún tipo de emoción
Trasladaron a la joven morena hasta la sala de enfermería que había en el fuerte, una anciana se acerco a ella y la examino con cuidado, hizo un leve gesto de negación con su cabeza y agacho la mirada
-esta niña estará así hasta que decida reponerse, no puedo curar su aislamiento, su espíritu a decidido ocultarse de nosotros
-¿Qué?-exclamo un soldado un tanto preocupado -¡ese cretino nos a ordenado que se la llevemos sana….no te imaginas lo que nos hará si no le cumplimos!-ahora sonaba mas asustado que enojado
-intentaré hacerla reaccionar, pero dudo mucho tener éxito en esto, es ella misma la única que puede hacer algo para sanarse
-….esto es culpa de ese engendro-reclamo el otro soldado-primero la tortura, luego la amenaza para luego traumatizarla y ahora quiere que nosotros la sanemos, yo creo que lo único que la hará reaccionar seria ver morir a ese lunático
Sorpresivamente un gran pedazo de carbón golpe la cabeza del soldado derribándolo y mandando a volar su casco, el asustado soldado toco su cabeza al momento que un peculiar liquido rojo comenzaba a deslizarse por su cuello llegando al piso y manchando su pálida mano
-¡¡¡Me haz atacado cretino hijo de….¡¡¡Maldito seas engendro, no me importa si la princesa te protege, no permitiré que una aberración como tu me vuelva a levantar la mano!!!-rápidamente alzo su espada y ataco al joven de ojos verdes pero con la herida y su perdida de sangre solo consiguió marearse y caer inconciente al duro y frió suelo de metal, los otros soldado observaron la escena, no hicieron nada, ni siquiera socorrieron a su compañero, no al menos que Hiyama lo ordenara, el soldado que se encontraba cerca de su inconciente amigo lo recogió y lo coloco sobre uno de los catres para los soldados heridos, Hiyama por su parte se acerco a Katara, la observo cuidadosamente, tenia que admitir que no le agradaba haberla dejado así, bueno, si, le encantaba torturara a quien fuera, pero esta niña solo le seria útil conciente y no sumida en un mundo autista al cual la había obligado sumergirse, miro peligrosamente a la curandera que parecía están controlando el pulso de la morena
-¿así que esta en estado de shock?... ¿que puede devolverla a la realidad?
-nada….-la anciana miró con odio desafiando los insensibles ojos verdes del joven general, luego este le devolvió una mirada de odio –o incluso lo mas insignificante podría servir, no lo sé, dependerá de ella-concluyo la enfadada anciana dirigiendo su derrotada mirada a otro punto que no fueran los peligrosos ojos esmeraldas
-demonios, si ese traidor viene a buscarla……. Necesito que lo desconcentre, pero así como esta no me será para nada útil-luego su fría mirada se clavo en un peculiar objeto que colgaba del cuello moreno, rápidamente y de un ágil tirón le arrebato el collar con el símbolo del océano, lo observo con cuidado y luego dirigió su mirada a la joven maestra agua, que al parecer lo estaba mirando, pese a que sus ojos seguían sin vida ¿era acaso que ella si sabia lo que estaba pasando?
-¿ese collar….?-murmuro la anciana
-¿Qué tiene este collar? Es solo una baratija, no es de ningún material precioso ni nada, más bien diría que es una simple y vulgar piedra tallada con el símbolo del océano
-ella es de la tribu agua…. Ellos tiene ciertas tradiciones- le explico la anciana mientras tapaba a Katara con una suave sabana roja
-¿tradiciones?...cuéntame más-exigió un poco curioso el joven general
-las mujeres portan un collar que simboliza su compromiso con algún joven de su tribu
-va, que estupidez, los hombres las marcan como si fueran perros con dueño-hizo un gesto, como si fuera a lanzarlo pero se detuvo, volvió a observar el pequeño tallado ¿seria posible que el príncipe de verdad estuviese pensando casarse con una simple campesina? Era eso o al menos que la morena ya estuviese comprometida de ante mano, y si era así ¿Quién podía ser su supuesto dueño¿Acaso el avatar?...
Guardo el collar entre su pesada armadura y ordeno que trasladaran a la maestra agua hasta la habitación que se le había cedido, la tendría bajo su custodia hasta que reaccionara, cosa que estaba seguro, pasaría mas pronto de lo que nadie se esperaba
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Zuko y Kurayami estudiaron la situación, eran tan hábiles como unos ninjas, se deslizaban entre las sombras sin ser vistos y sus movimientos se confundían con el sonido del viento
Zuko estaba un poco inquieto, no estaba seguro de que aquella cuadrilla fuera la misma que tenia cautiva a Katara además, si no fuera por Kurayami de seguro mas de una vez los hubiesen visto ya que sus movimientos eran medios torpes
-"intenta concentrarte"-murmuro un tanto molesta la pálida chica de ojos negros –"se supone que estamos aquí para intentar salvar a la maestra agua, no lo arruines"
-"¡¿Arruinarlo?!"-refunfuño Zuko un poco subido de tono captando la despistada atención de un soldado que luego de unos cuantos segundos de silencio decidió ignorar aquel extraño sonido
-"mira"-señalo la joven de ojos negro –"solo es un campamento de guerra, dudo que tengan prisioneros aquí"
Zuko permaneció en silencio, se encontraba un tanto aturdido, tanto por lo que había descubierto de Kurayami como la discusión que tuvieron al momento que le contó sobre el rapto de Katara
--F-L-A-S-H—B-A-C-K—
-¿Qué son esas hiervas?
-no son hiervas….
-¡¿Qué me escondes?!
-son asuntos míos
-así que son asuntos tuyos, respóndeme ¿esas raíces son para ti?
Kurayami guardo silencio, no podía responder
-así que son tuyas….-concluyo Zuko
-…yo…no he dicho nada
-¿que sucede¿Qué es tan grave como para no decírmelo?
-por favor, no me obligues a atacarte
-¿tanto valor tiene ese secreto como para tratar de matarme?
-es algo…. Que intento olvidar
-¿estas enferma?
-es algo temporal-mintió la mercenaria
-¿Qué es?
-no tiene importancia
-no te creo
-…¡escúchame, es asunto mió y no tengo……-Kurayami callo súbitamente, pues tanto ella como Zuko se había percatado de un ligero olor a carbón quemado, en pocas palabras Nación del Fuego….
-¡¡Ellos….esos malditos se llevaron a….!!-tuvo que callar, esos ojos negro perla lo miraban con reproche
-… ¿Dónde esta la maestra agua?... ¿Lee?... ¿¡Donde esta Katara?!
-¡¡Se la llevaron!!-grito furioso el joven de la cicatriz, sentía como un golpe en el estomago, había decepcionado a Kurayami, y esa mirada de reproche le causaba un gran dolor emocional
-¡¡Te pedí que la cuidaras!!...¡Demonios¿En que estaba pensando cuando la deje con tigo? Era más que claro que un maestro fuego no puede cuidar de otra persona que no sea uno mismo-grito colérica ofendiendo al pobre muchacho provocando su ira
-¡¡lo intente, te juro que lo intente!!
-¿en serio?-sus ojos se encontraron, Kurayami lo miraba dulcemente, Zuko comprendió que ella no estaba molesta, ni decepcionada, por lo menos no con él –esos cretinos ¿estas seguro de que ellos la tienen?
-deben ser ellos, e estado siguiendo su rastro desde hace dos días
-¿dos días?-la mirada de la pálida chica cambio a un semblante lleno de preocupación-quieran los espíritus que este bien
--F-I-N—F-L-A-S-H—B-A-C-K—
Un fuerte movimiento sísmico alteró al campamento entero, a lo lejos los jóvenes espías lograron visualizar a una pequeña haciendo tierra control acompañada de un bisonte volador y un joven moreno con un bumerang y un cuchillo
-"¡¿Qué diablos hacen esos aquí?!"-exclamo un tanto molesto el joven príncipe, pues sinceramente quería ser él y solo él el que salvara a Katara, luego su orgullo fue mayor al ver al pequeño monje realizando aire y tierra control –"¡el avatar!"-refunfuño furioso, mas que odio sintió….celos
-es nuestra oportunidad-exclamo la mercenaria con un tono de vos normal jalando a Zuko guiándolo al interior del campamento mientras que los demás soldados concentraban su ataque contra el pequeño y poderoso grupo del avatar
Llegaron hasta la tienda de campaña mas elegante donde se encontraban los superiores, la joven mercenaria lanzo una especie de bomba que provocó una gran cantidad de humo, luego solo se escucharon unos cuantos quejidos y uno que otro golpe duro contra el piso, finalmente la humadera comenzó a desvanecerse descubriendo a tres tenientes amordazados y de rodillas frente a una extraña de ojos negro y un joven de marcara azul
-¡¡Kurayami!!-grito uno de los tenientes que logro reconocerla pero rápidamente su grito fue remplazado por un gemido de dolor, la joven mercenaria le había dado un duro puntapié en el estomago
-la situación en la que se encuentra el campamento no es la mejor, si quieren seguir con vida será mejor que contestes a mis preguntas- y cuidadosamente saco a relucir su brilloso katana dando a entender que no estaba bromeando
-hace mucho que dejaste de trabajar para nosotros….-vociferó uno de los amordazados provocando una ira irascible en la joven mercenaria, ya que este ultimo había dicho demasiado
Lo tomo por el cuello de la armadura y lo golpeo con tanta furia que le provoco una gran herida en el rostro, Zuko pudo notar como los negros ojos de la mercenaria se tornaban a un tinte rojizo sangre, y por un instante creyó ver algo parecido a fuego, como si unas pequeñas llamas de fuego brotaran de la punta de los dedos de Kurayami, pero luego se convenció de que solo era una ilusión causada por el humo que aun flotaba en el interior de la tienda, sin embargo esa información que soltó descuidadamente aquel sujeto quedo rondando en la mente del joven príncipe oculto tras la mascara ¿Cómo era eso de que ella trabajaba para la Nación del Fuego?
-¿Qué quieres de nosotros?-aulló espantado el tercero al ver a sus amigos lamentarse horriblemente de sus dolores causados por la mercenaria
-quiero saber algo sobre una maestra agua-contesto la joven mujer con una voz seca y casi tétrica pero mas sumisa
-¿una maestra agua?...-el hombre no parecía saber de lo que estaba hablando
-¡Si¡Una joven de unos 15 años, morena, ojos azules, cabello castaño largo!-ahora sonaba mas impaciente, casi como si estuviese perdiendo el control
-yo…yo sé….-vociferó con dificultad el hombre que Kurayami había pateado en el estomago
-bien, dime todo lo que sepas y te prometo que no te matare….aun- sin duda alguna era perversa, incluso podía notarse como ella disfrutaba torturar a esos tipos, Zuko estaba sorprendido ¿era acaso aquella mercenaria de sangre fría la misma Kurayami que él conocía y dulcemente lo trataba como un hermano menor. Era tanta la diferencia y tanto el espanto que incluso Zuko llego a sentir miedo
-el…el…maestro…¡el maestro tierra la tiene!
-¿un maestro tierra?... ¿fue rescatada?-la joven mercenaria no parecía esta comprendiendo pero Zuko sabia perfectamente a que se refería
-arg… ese engendro-escupió con odio el otro tipo que aun no sufría daño alguno
-¿Qué sucede?-pregunto molesta y empuñando su katana directamente a la cara del sujeto
-él… él…ese…ese….ese tipo-tartamudeo el pobre teniente temiendo a que aquella filosa hoja fuera directamente hasta su cuello –ese tipo es un desertor de su reino, se puso bajo el servicio de la princesa Azula, él debe tener a la maestra agua que buscas
-¿un maestro tierra que sirve a la Nación de Fuego?...-el rostro de la joven mercenaria parecía confuso y triste, Zuko se acerco a ella para intentar hacerla reaccionar
-¡¡es un engendro como tú¡¡No me sorprendería que fuera tu hermano!!-grito burlesco el teniente que Kurayami había golpeado en el rostro
-¡¡¿Cómo te atreves¡¡Mi hermano nunca seria un traidor!!
-¡¡Claro que lo seria, así como tu, una maestra fuego que sirve al Reino Tierra!!-la mirada del teniente era desafiante, no poseía miedo alguno ni siquiera a la empuñada arma que termino con su vida, Zuko la sostuvo de las muñecas intentando detenerla sorprendiéndose por la increíble fuerza que poseía Kurayami
-¡¡detente!!-grito el joven enmascarado -¡¡necesitamos saber donde la tienen!!
-…..malditos…..-le joven mercenaria apretó sus dientes y la empuñadura de su katana con tanta furia y odio intentando contenerse, echo una mirada rápida al cuerpo inerte del teniente que había asesinado hace poco y bajo su mirada llena de frustración, en el fondo no tenia intención de matar a nadie y menos que Zuko supiese su condición como maestra fuego
-bien…-logro decir la mercenaria con un tono tembloroso mientras se escuchaban los pasos acelerados de unos soldados que se aproximaban a la tienda -¿Dónde esta ese maestro tierra?
-…..esta movilizándose hacia el sureste
Kurayami miro un poco insegura directamente a la altura de los ojos de la mascara azul que cubría el rostro de Zuko luego desvió su vista hacia el lugar donde provenían los pasos y gritos, dándose a entender que el grupo del avatar les estaba dando una dura batalla a los soldados
-¡¡NOS ATACAN!!...¿señores…?-un soldado llego a la tienda descubriendo a dos tenientes heridos y uno muerto pero a ningún agresor……….
Aang, pese a su delicada situación intento dar batalla a los soldados de la Nación del Fuego que pretendían atacar el pueblo donde estaban alojados, además de intentar conseguir una pista del paradero de Katara que seguía desaparecida en el anonimato para todo el grupo, el joven monjes era respaldado por su amigos y el ex general Iroh, que luchaba sin su fuego control
-bien, dime todo lo que sepas o te aplastare-amenazo la pequeña maestra tierra a un soldado que había logrado capturar inmovilizando sus piernas y reteniéndolo contra dos muros de piedras que lo estrechaban de los costados
-¡otro maldito maestro tierra!-escupió colérico el soldado intentando inútilmente zafarse
-¡Ey¿Qué tienes contra nosotros¡Son ustedes los que intentan invadir nuestra tierra!-ladro molesta la pequeña ciega mientras golpeaba duramente con su puño cerrado el estomago del soldado
-uuff…..ustedes…..cof..cof…-el golpe de Toph lo había dejado sin aire-son unos brutos incivilizados…..
-hablas como si nos conocieras muy bien, pero estas en un completo error, nosotros los maestros tierras no somos unos brutos animales como ustedes los de la Nación del Fuego-el tono de voz de Toph iba en aumento-nosotros nos mantenemos firmes y luchamos por proteger lo que nos pertenece por derecho, somos el sustento….¡Pero ustedes!… ¡Ustedes matan y destruyen sin piedad, incontrolables así como el destructivo fuego!- Toph levanto su puño a la altura del rostro del soldado con toda la intención de romperle la nariz de un puñetazo pero Sokka la detuvo sujetando de su muñeca
-¡Basta Toph, no hemos venido para eso!-Sokka miro con odio al soldado y acercando su cuchillo al cuello del tipo le procedió con las preguntas -¡dime¿Qué sabes de una joven maestra agua!
-¿una maestra agua?... no sé nada
-miente- aseguro Toph
-veamos, creo que no e sido lo suficientemente persuasivo, ves a mi amiga aquí-señalando a Toph-es una estupenda maestra tierra, y puede convertirte en una tortilla si no me respondes
El soldado observo la pose de Toph y una pequeña gota de sudor frió se deslizo por su rostro hasta su mentón
-¡esta bien!... ese tipo, el tal general Hiyama tiene a una maestra agua, es todo lo que sé
Sokka observo a Toph y esta asintió con un leve gesto de su cabeza luego separo sus manos una a cada lado bajándolas con un rápido movimiento, los muros que aprisionaban al soldado desaparecieron como si la tierra se los hubiese tragado y rápidamente Sokka procedió a golpear en la cabeza al tipo dejándolo inconciente
-Así que Katara es prisionera de la Nación del Fuego…... Vamos a tener muchos problemas de ahora en adelante-exclamo Sokka un poco irónico mientras se sobaba el mentón
-¿no deberías estar mas preocupado?-le reprocho la pequeña dándole un duro golpe en el brazo
-¡¡Auch….¡Toph!
-busquemos a Aang y larguémonos de aquí
-pero no sabemos donde esta ese tal Hiyama
-debiste haber pensado en eso antes de dejar inconciente a ese soldado
-……¬¬ sabes… pudiste haberme detenido ¿no crees?
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El bosque estaba sumido en la completa oscuridad, el joven maestro fuego hizo un rápido gesto con su muñeca prendiendo así una pequeña llama en su mano derecha para iluminar el camino, Kurayami miro con odio ese fuego control obligando al confundido joven a retroceder, el aire estaba denso, mas bien la situación entre ambos jóvenes lo estaba, observo como su nueva compañera sacaba de su bolso verde unas cuatas raíces negras para luego llevárselas a la boca y continuaba su marcha alejándose de la iluminación causada por el fuego control que Zuko mantenía sobre la palma de su mano, el silencio entre ambos era algo tormentoso, inquietante, molesto, pero solo se limitaba a seguirla a unos cuantos pasos detrás casi perdiéndola entre la oscuridad que parecía intentar devorarla
-explícame que sucedió entre tu y ella- pregunto con un tomo frío y casi cruel, como si se estuviese burlando de la situación
-er…..yo….-Zuko tartamudeaba, primero porque aquella imponente voz lo asustaba y porque se había sorprendido ¿Era posible que ella supiera algo como eso?
-¿pelaron, discutieron…?-Kurayami se detuvo repentinamente observado directamente aquellos inseguros ojos dorados, había algo en ellos, algo que la perturbo, solo con mirar en los hermosos ojos dorados de Zuko pudo comprender algo que no había notado y que de seguro nunca se hubiese imaginad, ahora su expresión era de sobresalto y su semblante palideció -¿Cómo es posible….? No,… no es cierto…. ¿verdad?- su voz era temblorosa y sus pasos inseguros, lentamente se aproximo a Zuko casi sin fuerza lo sujeto del cuello de sus ropas –eres… ¡eres un maestro fuego!...y ella…
-¿Kurayami?-Zuko estaba asustado, la expresión de la joven mercenaria era el de una persona desesperada
-…..…lo siento…-sus ojos negros se apartaron de los ambarinos buscando el suelo, por unos segundos guardo silencio para luego dirigir su triste mirada al fuego control que Zuko mantenía en su mano derecha, lo observo por unos segundo para luego apagarlo con la palma de su mano juntándola con la mano abierta del sorprendido Zuko volviendo a estar rodeados de oscuridad, luego un susurro llego hasta su odio seguido por un fuerte abrazo, el joven príncipe estaba confundido ¿a que se refería ella con eso de que los pretejería¿Se refería a Katara y él? Sin pensarlo sus dudas comenzaban a tener una explicación
-yo…. Yo sé que se siente amar a alguien distinto a ti…. Lo sé perfectamente
-¡espera Kurayami! No se de que estas hablando- Zuko estaba avergonzado, Kurayami había descubierto su secreto
-no te asustes Lee, no te preocupes…. Es algo hermoso, la verdad… tienes tanta suerte
-pero yo
-oh es que… ¿no la quieres?
-er…yo…. Pues
-entonces eres un imbesil
-¡¡EY!!
-no sabes que es lo que sientes por ella, pero si sabes que sientes cuando estas con ella…. Vaya…. Eres un verdadero tonto
-¡¡BASTA!!- gruño con ira el joven príncipe provocando que Kurayami se riera de él -¡¡No te burles!!
-no me estoy burlando, solo que es gracioso
-¿gracioso?
-vamos Lee, dime la verdad ¿Qué sientes por ella?
-……..que…..-Zuko se ruborizo, no se había puesto a pensarlo detenidamente, cerro sus ojos para visualizar el moreno rostro de ojos azules que lo cautivaban…. Recordó el calor de su cuerpo, el aroma de piel, y el sabor de sus hermosos labios vírgenes que casi llegaron a ser suyos, sonrió, la proyección de la joven maestra agua en su mente lo tranquilizo
-¿ya lo tienes claro verdad?
Zuko abrió lentamente sus ojos al sentir ese extraño calor que debía de provenir de algún fuego cercano pero grande fue su sorpresa al ver que en la palma de la mano de la joven mercenaria ardía una poderosa llama de fuego….fuego negro
-¡¡¿Entonces era verdad…ere una maestra fuego?!!-grito Zuko asustado mas que sorprendido haciéndose hacia atrás, Kurayami cerro sus ojos mostrando una triste expresión
-es mi maldición…… No me gusta usarlo pero… tengo que sacarlo de mi interior de vez en cuando
-¿Qué?...no…..no comprendo
-este fuego…. No puedo controlarlo…. No siempre…-lentamente el fuego sobre la palma de Kurayami comenzó a desvanecerse, Zuko volvió a realizar fuego control para iluminarse, su mirada se concentro en la lágrima que rápidamente se deslizaba por la pálida mejilla de la mercenaria
-¿Qué sucede?... Kurayami... ¿por que tienes tantos secretos?
-lo siento….pero aun no puedo decírtelo…. Lo único que puedo….. Tienes que saber que yo….-Kurayami parecía intenta retener su confesión, como si estuviese obligada por una fuerza invisible a revelar quien sabe que cosa al preocupado maestro fuego
-¿Qué sucede?-Zuko se enderezó poniéndose serio, su mirada parecía intentar mantenerse fría como cuando era el exiliado príncipe que navegaba por todas partes buscando indicio alguno que lo guiara hasta el avatar, pero no duraría mucho, esa postura de indiferencia lo agotaba
-soy una mestiza…… Un engendro… el fruto de un amor prohibido….el amor entre una maestra fuego……y un…...Un maestro tierra….
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Coloco frente a sus inertes ojos marinos la preciada reliquia de su madre, esos ojos que aparentemente no parecían ver se volvieron afilados, sus pupilas se contrajeron a tal extremo que parecían dos pequeños puntos azules
-¡¡El collar de mi madre!!...¡¡¿Qué le haz echo monstruo?!!
-finalmente reaccionas campesina estupida, ya era hora
Katara intento arrebatarle de las manos el ahora destrozado collar de su querida madre pero solo consiguió que una fuerte bofetada en su morena y delicada mejilla la aturdiera
-tranquila bestia
-¿bestia?-sollozó adolorida -¡Tu eres la única bestia!-Katara cerro sus ojos al ver como la mano de aquel desagradable tipo se alzaba sobre su cabeza con la clara intención de volver abofetearla pero nunca recibió aquel golpe, abrió lentamente uno de sus húmedos ojos azules para ver que sucedía, rápidamente observo todo el lugar, el desagradable sujeto se había marchado, Katara estaba un tanto sorprendida, era obvio que tenia ganas de golpearla pero no lo hizo ¿Qué pudo haber sucedido como para detener aquel golpe?
-oh…. El collar de mi madre….-estaba destrozado, sobre la cama había un pequeño pedazo de los tantos que conformaban el emblema del océano de su amado collar, que mal se sentía, después de haberlo perdido, de que Zuko la sobornara con el…. Zuko…de pronto olvido el preciado collar para concentrarse en Zuko, se sonrojo, nunca pensó que aquel altanero, malcriado y orgulloso príncipe llegaría a gustarle
Cerró sus ojos y se llevo hasta el pecho aquel pequeño pedazo del emblema del océano que quedaba del collar, sentía como a cada instante perdía algo que amaba, primero su madre, luego su padre, sus amigos y ahora…su querido collar, mordió con tanta furia su labio provocando que un fino hilo de sangre se deslizara hasta su mentón, que impotente se sentía, sin agua para intentar huir y con esos grilletes de tierra que amenazaban con cortarle las manos, nunca había temido tanto a alguien como a ese diabólico maestro tierra
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Habían logrado hacer retroceder a los de la Nación del Fuego, el ataque había sido todo un éxito, pero a mitad del combate sintió su cuerpo desfallecer, se encontraba muy débil, casi no podía mantenerse despierto, y sentía un peso increíble en todo su pequeño cuerpo, Toph, Iroh y Sokka terminaron la lucha y apenas lo vieron tendido inconciente sobre el suelo decidieron retirarse
-sabia que no era buena idea que viniera con a esto- reprocho el ex general
-llevémoslo al pueblo, necesita descansar-ordeno Toph mientras Sokka tomaba en brazos a su pequeño amigo y abordaba sobre Appa
Una vez en el pueblo Aang se estabilizo, se encontraba en la misma habitación de la noche anterior, a su lado estaban Iroh y Sokka pero Toph no se hallaba en el lugar
-¿Dónde esta Toph?
-….afuera…-refunfuño un tanto molesto el joven moreno de ojos azules
-¿Qué pasa Sokka?-la expresión en el rostro de su amigo había preocupado a Aang
-es que… ni te imaginas a quien encontramos-mascullo molesto y mirando hacia otro lado un tanto lleno de odio, Iroh sonrió por los gestos de Sokka y luego cambio su expresión a uno mas serio
-hemos encontrado a mi sobrino….
-¡¿Zuko?!-grito Aang un poco asustado y pegando un salto que solo le provoco un fuerte dolor de cabeza
-no te preocupes, el ya no te persigue joven avatar-aclaro Iroh para tranquilizar al débil monje –además tiene pensado marcharse
-ese tipo…. No confió en él- exclamo Sokka poniéndose de pie y acercándose a la puerta –lo único bueno es que Kurayami estaba con él, si nos llega a dar problemas juro que….-lo ultimo que refunfuño Sokka no logro entenderse ya que se había marchado
-….¿esta seguro que Zuko…?-pregunto temeroso el joven avatar mirando a los ojos ambarinos de Iroh
-si… había tomado una decisión y esa fue dejar atrás su pasado, hace unos días decidimos salir de Ba Sing Se para buscar unas hierva para nuestra tienda de té pero tuvimos un inconveniente que nos separó…
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Toph se encontraba sentada al lado de la joven mercenaria de ojos negros mientras acosaba con incomodas preguntas al joven maestro fuego pero fue interrumpida por un Sokka molesto, Toph golpeo duramente el brazo de su amigo y luego se dirigió al interior de la posada seguida por el joven moreno de ojos azules que seguía viendo de mala manera a Zuko
-que mala suerte….tener que estar con esos-refunfuño Zuko mientras se sentaba sobre una banca de piedras
-¿no te alegra volver a ver a tu tío?
-si, pero no a ellos…
-de todas maneras no tienes que molestarte tanto, solo será por una noche, luego nos iremos
Zuko miro un tanto disgustado a la joven de ojos negros, estaba molesto con ella, después de todo fue su culpa que terminaran encontrándose ambos grupos pero mas que nada era aquello que había descubierto lo que realmente le hacia casi odiarla
--F-L-A-S-H—B-A-C-K—
-¿eres…..hija de….?-no cabía su sorpresa, nunca había escuchado de semejante unión y menos pensado en conocer a alguien mestizo, debía de ser una mala broma, podía creer que fuese una maestra fuego renegada pero hija de un maestro tierra… eso era imposible -¡¡no puede ser verdad!!
-lo es, soy una mestiza-la voz de Kurayami era débil
-¿co…como sucedió?...no… si fueras hija de maestro distintos no deberías tener habilidad de controlar el fuego
-…..¡¿Por qué no¡Mi madre era una maestra fuego¡Yo herede su maldito poder!-grito furiosa sacando fuego negro de sus puños -¡Soy una maldita maestra fuego al igual que tu, principie!-Kurayami estaba haciendo responsable a Zuko de su "don" con el fuego -¡Todo esto es culpa de tu padre Ozai, si no fuera por esta entupida guerra sin sentido yo no existiría y no tendría porque soportar esta maldición en mi cuerpo!
-¡¡¿Cómo te atreves?!!-Zuko encendió dos dagas de fuego en sus puños
-el fuego es un maldito elemento difícil de controlar, lo único que me a echo a sido daño ¡¡¿quieres saber porque mis manos están quemadas, porque diablos persigo a los de tu maldita Nación?!!
Era decisivo, lo único que se estaba consiguiendo entre ellos era que creciera un enorme odio que los conduciría a una terrible batalla, pero Kurayami cambio el rumbo de la discusión, cerro sus ojos y se concentro en su respiración, luego de que el fuego negro de sus manos se desvaneciera tomo asiento en el duro suelo y trato de entrar en estado de meditación, lentamente las dagas de fuego de Zuko se extinguieron y no por voluntad de él, miro sorprendido a la concentrada mercenaria, era increíble, ella podía controlar incluso el fuego control de otra persona
Se coloco de pie y miro al cielo, vio a un enorme bisonte confundirse con las nubes del alto cielo estrellado, guardo silencio por unos segundos y luego se dirigió a Zuko
-¿quieres salvar a la maestra agua no es así?
-…….
-¿quieres hacerlo solo?
-no puedo confiar en ti-respondió de mala gana y de manera cortante
-…yo tampoco en ti….pero tienes que admitir que me necesitas, así como yo te necesito
-puedo hacerlo solo
-no, no puedes…..escúchame, es necesario que los amigos de la chica sepan sobre ella
-¡¡¿Qué?!!-Zuko se altero, no quería que el grupo del Avatar se entrometiera es su rescate
-es necesario, ello deben estar preocupado
-¡ja!-rió sarcástico el joven príncipe-¿y que esperas que haga¿Qué me dedique a buscarlos toda la noche?
-no será necesario, yo se donde encontrarlos
La miro de reojo, no quería seguir a su lado, había algo en ella que no podía ignorar pese a que ese sentimiento de oído comenzaba a disiparse, pero en algo Kurayami tenía razón, él, de una manera u otra la necesitaba
Después de una hora y media de caminata llegaron a un pueblo donde encontraron al bisonte volador del avatar, Sokka la reconoció al igual que a su acompañante con la cicatriz en le rostro
-¿Kurayami….¿Sabes quien es ese que te acompaña?-le susurro al oído mientras dirigía una asesina mirada a Zuko
-claro que lo sé, es Lee, mi hermano…
--F-I-N—F-L-A-S-H—B-A-C-K—
Fin del Cáp 9.…. No se preocupen, Zuko y Katara volverán a reencontrarse muy pronto, y la relación TophXAang ya se acerca n.n, al igual que unos cuantos secretitos…..
Nos vemos para la otra semana, y no se olviden de mandarme Reviews!!
------------ShinobuByako---------------
