Disculpen la tardanza S pero tuve problemitas con la contraseña... jaja y bueno, ahora aca les dejo otro cap. Espero les guste y me quedo en espera de sus rews jajaja
Saludos
Cerca de una montaña empinada, cubierta de peligrosas rocas afiladas y una manada de gigantes salvajes, se encontraba ese magnifico castillo, el hogar de su amo.
Aterrizo con suavidad a pocos pasos de la entrada.
Sin tocar a la puerta, entró; se metió en numerosos cuartos y paso por pasadizos secretos, salto los escalones falsos y llego al altar de su señor.
Como era de esperarse, no cualquiera podía llegar tan fácil a la sala central.
Regulus:-"Aquí me tiene señor, a sus pies. Su humilde servidor, Regulus le escucha atento"
Voldemort:-"Yayayaya, déjate de palabrerías, que no van contigo. Ponte de pie y mírame...TE DIRE TU MISION"
Todos los mortifagos presentes guardaron silencio. Voldemort se puso de pie y alzó los brazos.
Voldermort:-"Iras en busca del traidor de Peter Pe...Pe...lo que sea, esa maldita rata"
Regulus:-"Si mi señor ¿ como la desea ?
Voldemort:-"Viva, la aplastare con mis propias manos" miro a su esclavo severamente. "Tiene 3 días, si en ese lapso de tiempo, no me lo traes, la cabeza que rodara será la tuya Black"
Todas las miradas se depositaron sobre el joven; todos saben que es casi imposible de localizarlo, nadie sabe donde esta, pero ahora el tiene la sentencia de 3 días.
Voldemort:-"Y quítate esa novia, de encima, solo te traerá la perdición"
Regulus, anonadado, le pregunta, con temor, como es posible que supiera de la visita de Laila.
Voldemort:-"Como osas creer que no se nada de la vida de mis aliados, se todo de ti, tus puntos débiles, se por donde atacarte si me fallas"
El joven cometió un error grande al pensar inmediatamente en Nicolé y su hija
Voldemort:-"Si Regulus, si. Incluso a ellas, les puedo hacer daño...ahora vete"
Lucius escolto al joven a la puerta. Le deseo suerte y se marcho.
Regulus temblaba de arriba a abajo de pánico, no sabía como encontrarlo, pero sea como sea tenia que intentar algo.
Tomo nuevamente su escoba y salio de la montaña.
En el vuelo de regreso, encontró a Laila montada en una escoba, seguramente iba tras el.
Laila:-"Vengo a detenerte, no dejare que le hagas daño a alguien"
Regulus la miro, se rió de su comentario. Saco la varita de su capa, le dio un par de giros y Regulus desapareció, dejando tras de su, un hilo de humo lila.
Este hombre, reapareció en su casa. Aventó la escoba por un lado y dejo caer su capa al suelo.
Bajo a toda prisa las escaleras que conducen al sótano. Al abrir la puerta se encontró con una docena de libreros, todos a rebozar de libros de magia negra y blanca. Los miro todo con cuidado, examinando cada una de las pastas y a veces, sacando uno por completo para verlo mejor.
"Este no es", y lo arrojo por detrás de su espalda.
Tarde, pero encontró lo que buscaba, un delgado libro, de empastado púrpura y hojas color plata.
Lo abrió, busco en su interior y dijo: "Este tampoco es..." El, no sabe para que esta ahí, no tiene idea de como obedecer a su señor.
Un estruendo se escucho en es sótano. Subió las escaleras nuevamente y se sorprendió al verla ahí de nuevo.
Regulus:-"Laila!!" dijo harto de todo, respiro profundo y continuo "Solo dos preguntas ¿si?"
Laila:-"No estoy para tus berrinches"
Regulus:-"CALLATE Y RESPONDE" al decir estas palabras, el joven tomo a Laila por el cuello, la levanto por encima de sus pies. La locura se reflejaba en sus ojos.
Regulus:-"Limítate a contestar, preciosa" la recarga en la pared y continua
-"1.-¿Como sabias a donde me dirigía? y 2.- ¿por que me sigues?"
La dejo caer al suelo. Ella, casi sin aire, respiro tan hondo como nunca, no podía creer como había cambiado tanto¿que pudo haberle pasado como para transformarlo en lo que es hoy?
Laila:-"pude...seg-seguirte por tu aroma...es...m-muy fuerte" se tallo al garganta
-"Y no quiero que algo malo te pase" se pone de pie, sacando fuerza de la flaqueza
-"Que no lo ves? Te amo, y lo único que quiero es protegerte"
Regulus le dio la espalda. Se negaba a aceptar lo que escuchaba, no quería saber nada de amores, ni sentimientos.
De repente, las palabras de Laila entraron en su cerebro, prácticamente le dio la respuesta.
Regulus:-"Laila, eres un GENIO!!" de la emoción la cargo, le dio un par de vueltas y la beso. A Laila le hubiera gustado que fuera en otra ocasión y que Regulus no reflejara locura.
Bajaron juntos de nuevo a la biblioteca de los Black; ahora no tardo nada en encontrar lo que buscaba.
Una poción, de magia negra, la cual, al ingerirla podías oler la traición a kilómetros, con eso encontraría a la rata, a esa maldita rata, a ese inmundo engendro que se atrevió a traicionar a su señor.
