La Idea
A la mañana siguiente, las tres chicas se pusieron el uniforme y se miraron un momento antes de decidir cambiarlo un poquito. Lisa sacó la varita y las miró.
- Y bien, por dónde queréis la falda?
- Ve acortando, yo te digo – dijo Lily – Un poco más… ya.
La de Lily había quedado muy corta, algo más de dos palmos de largo; Lisa se metió con la de Lara, que acabó igual que la de la pelirroja, y luego Lily le acortó la suya. La verdad es que a la rubia siempre le había gustado ver como, a pesar de ser uniforme, cada uno lo adaptaba a su estilo y resultaba muy cambiado de uno a otro. Lily, por ejemplo, llevaba la blusa corta, por encima de la falda, y con la corbata perfectamente puesta, aunque un poco suelta en la garganta, dejando ver un pequeño trozo de escote; llevaba la túnica ondeando tras suya y el pelo en dos trenzas a cada lado suyo que enmarcaban su rostro. Lara, a su vez, llevaba el pelo suelto y muy liso hasta la cintura y no llevaba ni corbata ni jersey, sólo la camisa, por fuera de la falda, y la túnica que la abrigaba un poco. Lisa, por su parte, se había negado a ponerse corbata, pues le parecía incomodísima, y llevaba el jersey sobre la blusa que había abierto en el escote.
Las tres se miraron y se dieron mutua aprobación y luego, poniéndose sus colgantes, bajaron hacia su primer día de clases. Bajando por las escaleras hacia el Gran Comedor, se dieron cuenta que muchos chicos volvían la cabeza para mirarlas, y se sonrieron, pensando en que el plan para conquistar a los merodeadores estaba en marcha. Lisa cogió su colgante, era una buena ocasión para probar si servían.
Luna, comunicación – pensó con fuerza, y luego probó – Lila, Labrynth, me oís?
Sí – dijo Lara muy seria
Aquí Labrynth crsss te recibo crsss, cambio – dijo Lily imitando al ejército.
Estás como una chota – dijo Lisa
Tómatelo en serio…
Vale! Bueno, os oigo, qué?
Creo que el primer paso está hecho – dijo Lisa.
Si, eso parece, ahora necesitamos modificarlo un poco para adaptarlo a los objetivos.
Y queréis que me lo tome en serio? – dijo Lily – Por Dios, si parecemos agentes secretos…
Bueno, es que así es más divertido, no?
Cierto. Yo me siento como James Bond – dijo Lara encantada, pues había visto una película aquel verano en casa de Lily y le había encantado.
Bueno, preparadas para la entrada triunfal?
Lista
Preparada
Pues cambio y corto
Lilyyyyyyyyyyyyyyyyyyy!
Y con una sonrisa entraron las tres tranquilamente en el Comedor, donde muchos se volvieron a mirarlas. Avanzaron y se sentaron, empezando a comer; pasado un rato, un coro de suspiros anunció la llegada de los merodeadores, ellas ni se dieron la vuelta. Encabezados por Remus, que en ese momento parecía llevar la voz cambiante, se dirigieron hacia ellas, y él, caballeroso como siempre le preguntó a Lisa, que estaba sola frente a Lily y Lara
Hola, nos podemos sentar?
Adelante
Gracias.
Lily, cada día estás más hermosa.
Y tú empiezas a repetirte, James – dijo ella con una sonrisa, dejando desconcertado al joven.
Hola preciosas.
Hola Sirius – respondieron las tres.
Cómo habéis amanecido?
Divinamente.
Tras estas cortesías propias de los saludos, siguieron hablando de temas banales, terminando de desayunar. Estaban recibiendo tantas miradas matadoras de las chicas del club de fans que se extrañaban de que su corazón siguiese latiendo. Lara, que notó, perspicaz como siempre, que muchos chicos la miraban, comenzó a hacer lo mismo que Sirius y saludaba y mandaba sonrisas a todos sus conocidos mientras salían del comedor; Sirius iba a su lado y ya no sonreía, si no que la miraba con el ceño fruncido, y cuando iba a hablar, apareció un chico muy guapo, de su mismo curso que saludó a Lara con un familiar beso en la mejilla.
Hola, Lara – dijo – Hoy estás muy guapa.
Gracias Tim.
Oye, vas a venir al club?
Por supuesto.
Pues el miércoles donde siempre.
Ok, hasta entonces
Adiós guapa.
Tsk, cada vez está peor – rió ella con cariño cuando éste se fue.
Quién diablos era ese! – exclamó Sirius enfadado.
Sus amigos se volvieron, jamás le habían visto así, y parecía estar realmente muy celoso, la verdad es que Lara mantuvo el tipo muy bien, aunque quería saltar de alegría, funcionaba todo a la perfección y dos voces incorpóreas en su mente le dijeron "Bien hecho, Lila" "Buen golpe; corto" Ella sonrió para sus adentros y después de saludar a otro compañero que la sonreía, Sirius explotó.
Deja de hacer eso! Y contéstame!
El qué?- preguntó ella inocentemente – Y bueno, "ese" era el presidente del club de ajedrez, que me avisaba de la reunión semanal; se llama Tim y va a Ravenclaw, a lo mejor le conoces, es cazador del equipo de quidditch, si vas a los partidos seguro que le habrás visto.
Si voy a los partidos? – exclamó Sirius subiendo una octava – Soy golpeador de Gryffindor!
De verdad? No me había dado cuenta – dijo ella pensativamente – Pues entonces seguro que le conoces!
NO QUIERO CONOCERLE! – gritó, un silencio sepulcral les rodeó
Tampoco tenías que ponerte así – dijo Lara, dejando que sus ojos se llenaran del lágrimas. "Eso, hazle sentir culpable!" "Pero no te pases" – Eres un bruto, sólo intentaba que supieras quién es.
Lara se fue, escaleras arriba, seguida de sus dos amigas, dejando a los chicos abajo, James y Remus se volvieron hacia el moreno, que miraba desconcertado a la chica y que tardó medio segundo en reaccionar e ir tras ella. Los otros dos se miraron
Qué diablos le pasa?
Está celoso – dijo Remus con tono grave.
Oh, no! – gimió James – Otra vez no!
Recordaron la última vez que Sirius se puso así, con una chica con la que duró un mes entero, todo un record, y que le sacó su parte más celosa. Así se pasó el tiempo ideando planes para que nadie se acercase a ella, y a la mínima saltaba. James y Remus lo recordaban con horror, pues había sido un mes extremadamente largo. Ahora parecía que Lara le había sacado de nuevo aquella faceta de su carácter y, aunque James no se dio cuenta, Remus podría jurar que lo había hecho aposta (NdA: Bingoooo! Si es que Remusin es el mejor )
Sirius cogió a las chicas en la puerta de la clase, y cogiendo a Lara por el brazo y disculpándose con las otras la alejó un poco. Lara le miró sorprendida y se conectó con sus amigas, ya que esa reacción de Sirius no la esperaban. "Chicas, qué hago?" "Espera a ver que quiere" "Y tranquila, estamos contigo" "Pues menos mal, por que esto no me lo esperaba"
Oye Lara, siento haberte gritado así abajo. Perdóname, por favor – dijo Sirius contrito. "Ay! Qué mono!" "No lo hubiera imaginado, pero ahora perdónale" "Sí, y de forma cariñosa, que después de la escena que has montado…" "No ha sido para tanto" "Sí que lo ha sido" "Dejad de discutir en mi cabeza!" "Ups, sorry" "Perdona, ya nos vamos" – Y, qué dices? – Lara se dio cuenta de que había estado mirándole sin decir nada.
Te perdono, no importa. – dijo ella con una sonrisa dulce – Aunque no se porque te has puesto así – reprochó con un puchero.
Es que no soporto verte tan guapa con todos esos tipos alrededor – dijo el moreno, recobrando su actitud de Don Juan empedernido.
Qué tontería – coqueteó ella.
No, es verdad! – dijo él más seguro al verse en su terreno.
Bueno, parece que ya se han reconciliado – dijo Lily.
Han tardado, vaya – comentó Lisa mientras miraban a la parejita – Madre de Merlín, sí que son melosos estos dos.
Ya le ha perdonado? – preguntó James por detrás, sobresaltándolas
Ah! James, casi me matas del susto – exclamó Lily.
Disculpa, preciosa, no era mi intención – dijo él seductor.
Sí, le ha perdonado – respondió Lisa, sin hacer ni caso al flirteo descarado de Lily y James.
Bueno, menos mal, si no ya le teníamos enfurruñado por todo el día – dijo Remus.
Sí? No me lo imagino – rió ella.
Señores, entren a clase – dijo la profesora.
No hicieron esperar a la profesora y se metieron en el aula, sentándose en grupos de dos, Sirius y Lara se sentaron juntos, ya que entraron más tarde y Lily y Lisa se sentaron en otra mesa y James y Remus tras ellas. La clase empezó, tras el interminable discurso sobre los EXTASIS, la profesora comenzó el temario del año, que empezaba con los hechizos chinos. Mientras unos dormitaban, otros atendían a la explicación de la transformación de cosas en diversos elementos, otros se mandaban notitas y los demás hablaban en voz baja, Lisa estaba con el santo en el cielo. La verdad es que aquello ya lo tenía dominado, pues como bien había dicho el sombrero, tenía un nivel mucho más alto que el de Hogwarts. De pronto oyó como, detrás de ella, James soltaba un taco, y se podría decir que se le encendió la lucecita.
Tengo una idea – exclamó.
Al ver que todo el mundo se volvía para mirarla, se dio cuenta que lo había dicho en voz alta. Se sonrojó y bajó la mirada mientras McGonnagall decía:
Espero que sea sobre el hechizo, señorita Rickman
Claro profesora – musitó ella.
Eso creía.
La profesora siguió a lo suyo y Lily y Lara, de inmediato, contactaron con ella con su mente, la verdad es que los colgantes eran magníficos y les servían para todo.
Luna, qué idea tienes?
Apuesto a que no era de transformaciones.
No, no lo era, pero he tenido LA idea para la broma.
En serio?
Cuenta, cuenta.
Verás, he notado que los chicos aquí son un poco taqueros… esto es lo que os propongo….
Ella explicó el plan con todo detalle y las otras dos comenzaron a dar sugerencias y a idear el plan perfecto entre las tres. La verdad es que si salía todo perfecto sería una broma para recordar.
Bien, entonces, para cuando la poción Labrynth?
Tres días.
TRES DÍAS?- exclamó Lila – Venga Labrynth, eres la mejor del colegio en pociones, ya será menos.
No, lo siento, tres días, además, me dirás que Luna tendrá su polvo para mañana.
No, cierto, tardaré algo más en conseguirlo.
Es verdad, bueno, pues entonces para el viernes, no?
Si, para el viernes.
Va a ser espectacular.
