Mortifagos

Natalia no le habia contado su sueño a nadie,el chico de ojos azules resulto ser Godric y ella era Lena...era un sueño un tanto raro

para cualquiera al que se le contase,todo el mundo pensaría que estaría loca si lo contase...Dejo esos pensamientos aparcados en la

carpeta:

Pensamientos Pendientes.

Y empezó a vestirse,se había despertado la primera ese día,y decidio bajar a ayudar a preparar el desayuno a la Señora

Weasley,cuando llegó no había nadie,asi que cojio un pergamino,tinta y plumero y se pusó a escribir una carta a Dumbledore,pensaba

que si el era amigo de Harry debía saber lo que estaba ocurríendo en ese mismo momento y ella, tenía alma de aventurera queria

descubrirlo todo, hasta el minimo detalle, ella era casi igual que Hermione, necesitaba controlarlo todo y en ese asunto se le escapaban

varias cosas.

Cuando acabo de escribirla la leyó para si misma:

Estimado Señor Director Albus Dumbledore:

Al no verle en el primer dia de curso me fue estraño para mí,pero ese es otro tema,le escribo por algo que me tiene

atormentada, vera, la noche pasada, el alumno Potter y yo pasamos la noche en la Residencia Weasley, Harry tuvo un sueño

del que yo tambien fui asistente, vimos como Voldemort, asesinaba a Lilian Evans, madre de Harry, me gustaría pedirle

informacion sobre un personaje que lleva en mi mente desde hace varios meses, Lena...No se quien es, lo unico que sé es que

fue novia de Godric Gryffindor.

Le agradecería toda informacion.

Atentamente:

La alumna Stons.

Enrollo el pergamino y le puso una cinta de Gryffindor,se la entregó a su lechuza y la mando entregarla lo mas rapido posible,mientras

dejaba a su lechuza en la ventana unos brazos la agarraron por la cintura.

-Señorita Stons se levantó muy pronto.-le susurró al oido esa persona.

La muchacha le dejo que siguiese besandole el cuello,le relajaba demasiado,y Harry lo sabía.

-Sabe que levantarse pronto es sintoma de no haber dormido en condiciones?-le preguntó Harry dandole la vuelta.

-Sabe que dormir sin camiseta es sintoma de calor,y que a mi no me importa?-preguntó la pelirroja.

Le besó,el muchacho la apretó contra el y la continuo besando,pero la parejita tuvo que parar por que un sonido les alertó que un

familiar o una invitada bajaban las escaleras.

La pelirroja se fue hacia la cocina para ir calentando la leche para el desayuno.Mientras que el moreno se sentó a leer una revista de

Quiddicht.

-Mmm ¡Qué bien huele!-exclamó Fred dirigiendose a la cocina.

-Oh tenemos una nueva cocinera.-comentó George al ver a su hermano hacia la cocina.

La señora Weasley bajó cinco minutos despues que ellos, para encontrarse con el desayuno preparado, galletas, tostadas, leche caliente...

-¿Quien ha cocinado?-Preguntó intrigada.

-Ha sido Natalia.-contestó Harry.

Despues de que la Señora Wesley y los demas muchachos desayunasen, lo chicos decidieron ir al bosque.A dar una vuelta, los

muchachos iban preparados, todos con sus varitas en los bolsillos.

El bosque estaba habitado por un monton de animales y seres mitologicos,vieron a un unicornio,ciervos,y muchos animales más.

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Una habitación únicamente iluminada por una pequeña vela , que le daba un aspecto aún más tétrico de lo que ya era de por si el

lugar, en la parte más oscura de la estancia se erguía una sombra terriblemente amenazadora, su cara era blanaca y pálida. como si el

del rostro de un muerto, se tratase, su nariz era sustituido por unos orificios como los de las serpientes, eso es lo que ra, una serpiente,

pero lo más frio y amenazador eran sus terribles ojos rojos, que parecían estar inyectados en sangre y la maldad y el terror brotaban

de ellos, solo algo superaba la frialdad inhumana del monstruo poseedor de esos ojos, su voz, esa sisiante voz tan fria y sin pizca de

compasión, que en estos momentos se oía como se comunicaba con otra voz de mismas condiciones.

Mi señor, ya hemos localizado a Potter, está al Oeste de Londres, en un bosque, y están sin la vigilancia de la Orden del Fénix -

Comentaba Bellatrix.

¿ Están? Explicate mejor Lestrange, o me veré obligado a mostrarte las cosas por las malas.

Perdoneme mi señor...No era mi intención, soy una inutil...

Déjate de disculpas y dilo de una vez.

Potter está acompañado de otras seis personas, sus amigos, 5, de la familia Weasley y Hermione Granger, la chica que tantos problemas nos está ocasionado, mi señor, Lovegood y Longbotton no estás con ellos.

De acuerdo, intervenid ahora, que no están protegidos por la Orden, su error de no vigilar a su héroe les costará caro, capturar a Potter y matad al resto.

Si mi señor- Susurró Lestrange.

Y ahora, ve, Bellatrix y no vulevas a defraudarme, no pierdas el tiempo.

Si Voldemort.

Bellatrix Lestrange abandonó la estancia atravesando rápidamente el umbral de la puerta, murmurando unas palabras para sí misma.

Cuando la puerta de la habitación se cerró y Voldemort se quedó solo en esa fría estancia, murmuró unas palabras.

Potter ha llegado tu fin, cuando estes frente a mi, una luz verde será lo útimo que veas, morirás y no podras enamorarte de la

reencarnación de Lena, volveras a caer Gryffindor...¿ Cuál será tu siguiente jugada, Dumbledore?

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Los siete amigos estaban en el medio del bosque, al lado de una hoguera que habían preparado al estilo muggle y platicaban

tranquilamente, ajenos atodo lo que se les venía encima. Mientras hablaban, Harry, no podía quitar la vista de encima de Natalia, era

muy dificil dejar de mirarla le encantaba su risa,y sus besos,lo debía reconocer,estaba enamorado de Natalia Stons. Ella observó a

Harry, y al notar como no apartaba la vista de de encima suyo, se sonrojó y buscó su valentía y fuerza de donde pudo y le sonrió

calidamente.

Los ojos de la bella joven pelirroja, iluminados por aquella sonrisa y por el fuego, eran como piedras preciosas, mucho más hermosas

que todas las estrellas juntas, por un momento Harry olvido que estaba participando en una conversación. Hubiera podido mirarla sin

cansarse hasta el final del mundo, y eso no estaría muy lejos si no lograba comprender todo lo de Gryffindor y matar a Voldemort.

Harry recordó a Lena, pero supo que ni el destino podría evitar que cada día se enamorara más y más, día tras día de su hermosa

"amiga".

Una explosión muy fuerte le sacó fuertemente de sus pensamientos y sobresaltó a todos los que estaban reunidos alrededor del fuego,

que se levantaron de golpe y asustados.

¡QUÉ HA SIDO ESO!- Ginny comentaba tremendamente asustada.

Mortifagos...- Susurró Harry en una voz apenas audible, pero que fue suficiente para que la piel de todo se erizara.

Vaya, Harry, te debo una disculpa amigo, por lo visto si que tienen la agenda apretada pero ¡Su prioridad eres tu!- Exclamó Fred

mirando hacía todos los lados, esperando el ataque de sus enemigos.

Harry dió un paso hacia el frente, encarando y aproximandose más hacia sus enemigos, miles de pensamientos pasaban fugazmente

por su cabeza, ira, miedo, temor, venganza, pero el que perduraba y no se iba era el de enfrentarse a los mortifagos para dar tiempo a

sus amigos a escapar, ya cometió u error en el Departamento de Misterios y no lo volvería a cometer más, si mataban a alguien...Que

lo matasen a él.

Sintió como unos brazos lo tiraban hacía atrás y no lo dejaban seguir avanzando para plantar cara a sus enemigos.

¡Dónde te crees que vas!- Exclamaron sus seis amigos a la vez.

Ni se te ocurra imaginar que te vas a enfrentar tu solo a ellos- Le decía Hermione.

Estoy de acuerdo con ella, tranquilo Harry, te daremos tiempo para huir- Decía Ron.

¿Qué?- Decía Harry sin comprender.

Claro¿ Qué pensabas, qué nos ibas a proteger tu a nosotros?- Le preguntó George con una sonrisa en los labios.

¡ESE ERA MI PLAN!- Exclamó Harry con el ceño frucido.

Pues ya no, amigo- Dijó Ginny mirandolo tranquilamente.

Harry no podía creer lo que estaba escuchando, de ningún modo huiría de la batalla y dejaría a sus amigos y a su amada allí, nunca

haría eso, él se arriesgaría a morir por ellos, no al revés.

No, no pienso dejaros, lo haré yo solo.

Harry, según la profecía eres el único que puede derrotar a Voldemort, solo tu y nadie más, y esto es una pelea entre los subditos de

V... Voldemort, no perderás la vida inútilmente aquí, amigo- Le dijó Ron con los ojos ardiendole por la valentía.

Eso es cierto, vete ya Harry, nosotros nos ocuapemos de ellos, tu debes correr, avisar a Dumbledore o hacer lo que sea, escondete

en la oscuridad del bosque, pero huye te lo ruego.- Decía Natalia con el rostro lleno de lágrimas.

Tu también vas a huir Natalia. - Dijeron a la vez los cuatro Hermanos Weasley.

-¡Que! ni loca, yo me quedo con vosotros.

No, tu te vas con Harry, esto es un favor que le hacemos la familia Weasley a nuestro amigo Harry- Decía George con sarcasmo- Y

tu eres Wealey de corazón, Natalia, pero no de sangre, no quiero que te pase nada a ti tampoco, así, antes de que las cosas se

pongan más feas, marchaos.

¡NO, NO OS DEJAREMOS AQUÍ, ME QUEDARÉ A LUCHAR!- exclamó Harry, furioso, la cicatriz le ardía en la frente.

Todos los hermanos Weasley y Hermione, con perfecta sincronización, levantaron sus varitas en dirección a Harry y Natalia y les

puntaron directamente al cuerpo y fue Ron el que habló.

Si no os vais YA, perdermos los nervios y os hecharemos una maldición, lo juro.

Harry y Natalia intentaron dar un paso hacia su amigo, pero este no les dejó, lanzó un hechizo expelliarmus, que dió directo al suelo,

haciendo detenerse súbitamente a sus dos amigos.

¡Largaos de una vez! No lo repetiré más- Decía Ron con el rostro lleno de lágrimas.

Harry y Natalia se abalanzaron sobre Ron y le abrazaron fuertemente, Harry sentía como sus lágrimas caían por su rostro y como la

tristeza y el miedo crecían en él, los hermanos Weasley y Hermione se unieron a ese abrazo, quizás fuera el último que se dieran.

Y ahora si... ¡LARGAOS DE UNA VEZ!- Exclamaron todos los hermanos, todos tenían lágrimas en los ojos.

Harry muy a su pesar y completamente en contra de su voluntad, agarró la mano de Natalia y tiró de ella, miró por última vez a sus

hermanos, a su familia y a su mejor amigo y le sonrió, Ron con el rostro aún lleno de lágrimas le devolvió la sonrisa, giró su rostro y

alzó su mano, seguido de sus hermanos.

¡Por Harry!- Dijeron sincronizadamente todos los muchachos y salieron corriendo en dirección a los mortifagos.

Harry y Natalia les miraron marchar y ambos, con lágrimas en los ojos dieron la vuelta y comenzaron a correr en dirección al bosque,

internadose en él, a lo lejos se podía escuchar el fulgor de la batalla que daba comienzo y en la que sus amigos daban la vida por él.

LLevaba a Natalia fuertemente agarrada de la mano, y hasta entonces no se había dado cuenta, sintió lo suave que era su piel, y lo

cálida que era pese al miedo y frío de la situación, la protegería con su vida si era necesario.

Siguieron corriendo hasta internarse en lo más oscuro del bosque, la batalal seguía escuchandose en el ambiente, y el suelo temblaba a

causa de las maldicines, los hermanos Weasley estaría haciendo una pelea que pasaría a la historia.