Por muy larga que sea la noche, el amanecer llegará

Capítulo.8 No estamos solas

Sentirse sola, eso era a lo que más temía. Había escapado, me había marchado, dejando atrás mis pesadillas y mi amor. Le deje bien claro a Naruto, que no podía casarme con él, el al principio se rió de mí, pero luego para sorpresa mía, le grité y le dije que si me casaba con él a la fuerza tendría a todo el clan Hyuga detrás suya. Para suerte mía funcionó, pero a cambió de varias cosas. La primera y más importante:

-A Sasuke.

-A cambio de que el clan me hiciéra "ese" favor, yo le daría el título a Hanabi o a Neji, eso no me importo para nada.

-Abandonar mi casa, tampoco me importó.

Peró seguía sola, bastante sola. Los que creía que éran mis amigos, no lo éran. Solo estaba Kiba y Shino, aparte de Tenten y Neji, pero no les quería molestar. Pensé en mudarme con Kiba, pero antes tenía que hacer un par de cosas, una era ver a Sakura, a la idiota esa y hablar con ella, y sino matarla si era necesarió. La rabia se apoderó de mí, siempre fuí sensible, tímida, y vergonzosa, pero había crecido y no me híva a dejar intimidar por nadie, ni por mí misma.

Pero luego lo pensé mejor, porque híva a precipitarme, a lo mejor yo estaba equivocada, lo mejor era enterarse primero. Recordé que Kiba acabava de casarse, hacía poco, no quería molestarlos, su mujer Amy, no le caía muy bien, porque una vez se le escapó a Kiba que estuvo enamorado de mí. Otra vez sola...

Sasuke

Miré a Sakura intentando no estrangularla en ese momento, la miré, ella se asusto ante aquella mirada, y empezó a llorar. Ese gesto me confundió, ¿ella no tenía que ver nada con esto?¿o solo se estaba haciendo la incomprendida?, me acerqué lentamente a ella y la miré quería saber lo que estaba pasando y porque me habían apartado de lo único que quería:

-¿Que pasa aquí?-le pregunté, mi voz sono fría y sin sentimiento.

-Sasuke..., lo siento tanto, no quería estropearte nada..., yo no quería.-sollozaba, no se le entendía.- Yo quiero...a Naruto, pero él... quiere a Hinata.-hipó.- Yo no quiero casarme con..contigo.-me dijo, mientras volvía a llorar.

-Dime la verdad.-le espeté.

-Es la verdad.-intentó no llorar.- Yo no te quiero, yo quiero a Naruto, pero él a mí no.-continuó.-No quisé estropearte nada, y no te pido que te cases conmigo, pero... lo siento mucho.

La miré una chica joven, embarazada y sola. Por lo que sabía ella también estaba sola, sus padres estaban muertos, hacía ya varios años. La miré no tenía buena cara, ya estaba embarazada de varios meses, su barriga estaba hinchada y el pecho le había crecido. Pronto daría a luz, y se quedaría sola. Me sentí mal, porque sé que es estar solo, que nadíe se preocupe de tí, y que todos te miren con cara de pena:

-No me casaré contigo.-levantó la cabeza y asintió.-Pero vivirás conmigo.-le dije.-No quiero, que ese niño nazca solo.-le dije mientras salía de la habitación.

Pude sentir como ella se tranquilizaba y sonreía. No me interesó lo más mínimo, solo lo había echo por el bebé. No tendría la consciencia tranquila de saber que había un niño solo.

Hinata

Llevaba bastante tiempo perdida por los callejones, con las pocas cosas que tenía a mis espaldas. Me senté en el suelo, apoyandomé en la pared. Sabía que había sido fuerte, pero mi muralla empezaba a derrumbarse. Estaba empapada y sin techo en el que dormir, si no conseguía pronto un lugar, tendría que dormir en el bosque, cosa que era muy peligroso, vete a saber cuantas bestias y hombres habitaban en ese monstruoso bosque. Abracé mis rodillas, y me miré en un charco que estaba al lado mío, me levanté y seguí caminando. Pasé por la tienda de los Yamanaka, pude percibir como Ino se giró a verme y luego me echaba una mirada burlona y arrogante. Sollocé, lo poco que quedaba de mi muralla había desaparecído, intenté correr a mi casa, pero recordé que no tenía. Me senté en un banco mojado, intentando pensar:

-¿Hinata?-me pregunto una voz, levante la cabeza, allí estaba una mujer de cabello rubio ceniza de ojos marrones, que apesar de su edad seguía aparentando tener veinte años.

-Tsuname-sama.-susurré, me avergonzába que me viéra así.

-¿Que haces aquí y sola?-me preguntó interesada.

Se lo expliqué, ella me pasó su brazo por el hombro y me dijo que si quería ir a su casa, la miré ilusionada, la abracé agradecida y entonces me puse a llorar:

-Vamos, vamos que no es para tanto.-me dió unos golpecitos en los hombros.

Nos levantamos, no sabía donde vivía Tsuname, nunca me interesó, pero tenía mucha curiosidad. Seguímos andando un buen rato, hasta que nos apartamos un poco de la ciudad. Había unas ballas largas y de madera de color marrón, seguí caminando y un pequeño jardín lleno de flores de todos los colores, dejando ver una pequeña casa de color marrón claro y llena de pequeños bonsais. Ella abrió la puerta y me dejó entrar. La casa estaba desordenada, pero se notaba que hacía poco que había limpiado. Había un gran mueble bar, y varias barajas de poquer en el suelo, sonreí un poco. Ella me miró disculpandose por el desorden y le dije que no pasaba nada:

-Ven esta será tu habitación.-me dijo, era una habitación, pequeña con una gran ventana y cortinas blancas, la habitación era de color blanco.

Tenía una cama de color negro, era de hierro y unas cortinas que colgaban de ellas de color rosado, una pequeña mesita de color negro. Me senté en la cama maravillada, nunca había tenido nada así, siempre había sido menospreciada por mi familia. Ella me llamó al cabo de un rato:

-Hinata, Naruto te está buscando.-me dijo algo procupada.- Sé que no te quieres casar con él, así que vamos a tener que cambiarte un poco.-la miré sorprendida.-Naruto, se ha vuelto un desgraciado contigo.-me dijo finalmente, sacó unas tijeras y una navaja.- Vamos a cortarte el pelo.

Ví como mi largo cabello se empezaba a quedar hasta por los hombros, luego cogió un bote y me lo echo en el pelo y en las cejas, mientras pensaba en algo, me hizo las cejas y me echo una crema por la cara. Luiego sacó una pequeña cagita y un espejo:

-Mirate.-me entregó el espejo.

No me ví a mí, sino a una chica rubia de color ceniza, de cabello hasta los hombros, la tez ya no era tan pálida, sino más bien se parecía a la Tsunade. Abrí la cajita y allí estaban dos gandes lentillas para mis ojos, eran de oscuro, negros. La miré sorprendida.

-Tienes que echarte esto cada semana, tu imagen dura solo una semana.-me entregó un botecito.- Y intenta no comportarte como Hinata, sino más bien como Yume.-me dijo.

-¿Yume?-le pregunté.

-Si, ahora te llamaré así, tu eres la hija de mi prima.-me dijo.- Eres Yume Shuzesaru, tienes 17 años, acabas de venir a vivir conmigo, porque tu madre acaba de morir.-me dice.-Vivias en un pueblo cerca de las montañas, y no te gusta hablar de ese tema.-y se tumbó en el suelo.

Me levanté empecé a ordenar la casa, no había mucho que limpiar, así que salí al jardín, había muchas plantas y un pequeño riachuelo, me tumbé en la hierba y respiré tranquilamente. La hierba seguía mojada, pero no me importaba, ahora lo que tenía que hacer ere buscar a Sasuke...

Y encontrarlo...

Bueno, no sé que decir, solo que gracias por los reviews, me puse muy contenta. Dejad reviews!!!!

Dark Amy-Chan: Gracias!

ruuty: Oh, gracias. Si escribo un poco triste y melancólicamente. xD, gracias!!

TamikoMeli: No claro que no, no se va a quedar así, muajajaja (se ahoga) ejem, maldita Sakura, digo Naruto, ufff, Gracias!!!

ahome higurashi 25: Ah!, a mi no me gusta mucho Naruto, pero bueno, ya era hora de que fuera un poco más malo. Gracias!!

Hinata Hyuga 07: Gracias!!! Me alegro que te guste y espero que te guste la continuación, Gracias!!

0-emina-0: Si, ahora lo que vi, me quedó un poco corto, jajaja, si es una canción, es de Kelly Clarkson, Were is your Heart , de nada, Gracias!!!

Miyuki-san: O.O, xD vale, tu lado oscuro da miedo, ú.ù, como el de todos, Gracias!!!

magda black: See, soy mala, sobre todo con Naruto y Sakura, es que són mis personajes preferidos, xD mentira, Gracias!!!

MaGuiTa: Gracias!! Si yo también me cansé de que Naruto fuera siempre le alegre y bueno, ya era hora de cambiar de aires, Gracias!!!