Hermandad
Preludio
Habían pasado un par de horas desde el término de la reunión de los jounin con Tsunade. Se habían expuesto varias estrategias y se había decido continuar discutiéndolo al día siguiente. Pero los rostros de cada uno reflejaban congoja, pues bien sabían que el tiempo que les quedaba para prepararse para esa batalla era incierto. ¿En dos días más? ¿Al día siguiente, en unas horas más o incluso tres días? El ambiente era tan tenso que Tsunade se esforzó por esbozar una sonrisa que, como fuera, sirviera para darles algo de tranquilidad. Ahora la mujer se encontraba en su oficina leyendo una y otra vez unos documentos, bebiendo una taza de café para intentar espantar el sueño, cuando golpearon la puerta. Con algo de pesar dejó la taza a un lado y miró hacia la puerta. Jiraiya entró, trayendo un pergamino en sus manos.
-¿Dónde estabas, Jiraiya? –preguntó la rubia viéndolo con confusión.
-Continuaba haciendo mi trabajo, mi querida Tsunade –le sonrió, pero en seguida su expresión se tornó seria- ¿Dónde está el Kazekage?
-¿El Kazekage? En la habitación del final del pasillo. ¿Por qué?
-Debe volver de inmediato a La Arena –le indicó el pergamino en su mano derecha-. Lo de su estadía en Konoha ya no es secreto para nadie.
-¿Para nadie…?
-Para nadie –repitió-. Lo saben las villas vecinas.
Los ojos de la Hokage se abrieron con impresión. Se puso de pie con rapidez y su mirada se fijó en Jiraiya. Bien sabía que eso era un problema más que grande. Era sabido por todos que la ausencia de un Kage era excusa para intentar invadir la villa que, sin el líder, se tornaba un lugar algo desprotegido. Tsunade sabía que su deber era informarle a Gaara de todo pero… pero en seguida cruzó por su mente la idea de que ya no contarían con La Arena para la batalla que se aproximaba… Bajó su cabeza visiblemente afectada, y Jiraiya pareció comprender en seguida la razón de ello. Se acercó a ella y puso su mano sobre el hombro de la mujer, quien en seguida levantó su cabeza y sin más que un "acompáñame" lo guió hacia el Kazekage de la Aldea Oculta de La Arena.
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Las mujeres de la casa de los Inuzuka finalmente habían regresado a su hogar luego de la extensa reunión a la que habían debido asistir. Tsume, la madre, se dirigió directamente a la habitación donde había dejado a su hijo descansando, y se sorprendió un poco al ver a Hinata cuidando de Kiba en vez de Shino. La muchacha de los Hyuuga, al verla, se levantó de la silla casi de manera automática para luego hacer una reverencia.
-Bu-buenas noches… -pronunció con dificultad Hinata.
-Buenas noches –la madre de Kiba le sonrió. Miró por toda la habitación y no encontró al de los Aburame. Se extrañó. Pero extendió su sonrisa al comprobar que su hijo se veía muchísimo mejor de como lo había dejado- ¿Ya estás bien, Kiba?
-Sí, perfectamente –sonrió mostrando su dentadura. Akamaru se encontraba a su lado y movía su cola enérgicamente-. Mañana ya podré seguir entrenando. Nos juntamos donde siempre, Hinata.
-Claro…
-¿Y Shino?
La inocente pregunta de la hermana de Kiba, que acababa de ingresar a la habitación, le produjo un escalofrío al muchachito. ¿Es que acaso a estas alturas aún no comprendían que el nombre de Shino ya era un tabú? Kiba se abrazó a sí mismo, intentando relajar esa molesta piel de gallina.
-Seguro tenía cosas que hacer porque le pidió a Hinata que lo reemplazara.
-Oh, ya veo… -comentó Hana.
-Mejor cuéntennos cómo van las cosas –sugirió Kiba, queriendo cambiar el tema.
-Pues… hablamos de las estrategias de ataque y defensa. Mañana concretaremos todo, a más tardar. Muchos pensamos que sería mejor terminar de hablar todo el asunto hoy, aunque nos tomara toda la noche, pues corremos contra el tiempo… pero la Hokage-sama no nos quiere en batalla con horas de sueño menos –Tsume sonrió un poco-. Umh… Kiba…
-¿Si? –su madre se sentó en la cama, a su lado, y le tomó una de sus manos.
-Cuando llegue ese día, no te separes de Shino y Hinata… -su expresión se tornó angustiada-. Si ves que las cosas se están complicando demasiado, por favor salgan de ahí.
-Pero mamá, soy un shinobi fuerte, y la palabra "huir" no está en mi vocabulario, ni en el de Akamaru, ni en el de Hinata, ni el de… nadie. ¿Verdad que sí, eh? –les preguntó a su perro y su amiga. Akamaru ladró con alegría y Hinata asintió.
-Olvídate de eso. Es Orochimaru, ¿comprendes? Mató al Tercero… -titubeó- Por favor, hijo. No soportaría perderte…
-Pero… -pestañeó un par de veces con rapidez. No recordaba haber visto jamás a su madre actuando con tanta preocupación. Debido a ello, comprendió que las cosas estaban peor de lo que había imaginado…- ¿Por qué no le dices lo mismo a Hana?
-Ella ya es grande y ya hablamos esto –Hana sonrió, como forma de confirmar las palabras de su madre-. Así que Kiba… Esto es más peligroso de lo que imaginas… No te arriesgues. Salgan de ese lugar si las cosas se ponen feas, te lo ruego…
No esperó respuesta de su hijo. Se puso de pie, acarició su cabeza y le dedicó una maternal sonrisa a Hinata. Hana la siguió. Cuando cruzaron la puerta, Tsume regresó.
-Hinata, si quieres pasar la noche aquí deberías avisarle a tu padre.
Le sonrió otra vez y salió del lugar. Pero luego de haberle rogado de aquella forma a su hijo en vez de quitarle preocupaciones aludiendo, de alguna forma, a que todo aquello no era su responsabilidad, sólo logró dejarlo más preocupado. Incluso más que eso. Kiba, Hinata y hasta Akamaru mostraban semblantes de profunda preocupación.
-Kiba-kun…
-¿… Si?
-Será mejor que… te arregles con Shino-kun…
Kiba la miró con unos ojos que parecían estar comprendiendo a la perfección aquella petición. Ya no podía seguir con esa actitud con Shino. Dejaría a un lado las diferencias, esperando que el de lentes oscuros hiciera a un lado sus sentimientos, para que las cosas fueran menos complicadas. Lo que menos necesitaban ahora era eso: más complicaciones.
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Pasaba un poco de la medianoche, pero aun así caminaba lentamente por las calles de Konoha, inspirando profundamente de vez en cuando. Y es que la noche estaba tan cálida que le daba gusto llenar sus pulmones con aquel aire tan tibio. Además de todo, era primavera. El aroma de las flores invadía las calles. Naruto sintió tristeza cuando, a su lado, vio un árbol de cerezos con sus rosadas flores moviéndose al compás del viento y lanzando sus pétalos hacia lugares inciertos. El recuerdo de Sakura azotó su mente, así que decidió continuar hacia su casa. Cuando finalmente llegó, vio la figura de Gaara sentada delante de la puerta, esperándolo. Una sonrisa adornó el rostro de Naruto. Quizás desde cuándo estaba ahí esperando… Se apresuró a llegar a su lado. El pelirrojo acariciaba el blanco pelaje de Yuki, quien estaba echado sobre sus piernas. Al rubio le pareció estar viendo la faceta más tierna de Gaara del Desierto…
-¿Cómo es que Yuki está afuera si yo cerré todas las ventanas?
-Abrí una ventana con la arena y lo tomé.
-Y parece que no le molestó –sonrió, enseñando su dentadura-. Umh… ¿quieres pasar?
Gaara no se pudo negar. Más bien, nadie se podía negar a una sonrisa de Naruto, así que cuando este abrió la puerta y entró a su casa, Gaara fue tras él. Ya dentro, en la sala de estar, y luego de que el rubio le diera comida a Yuki, le ofreció al Kazekage un vaso de jugo que aceptó. Ya sentado en un sillón, Gaara se dispuso a hablar. Dudó unos segundos, pero debía hacerlo…
-Regreso a La Arena en unos minutos.
-¿Ah…? –Naruto se le quedó mirando con sorpresa. Hasta ahora no se había puesto a pensar en el hecho que, en algún momento, Gaara tendría que irse. Y que ahora se lo hubiese informado, sin antelación, era ciertamente una sorpresa- ¿Por qué no… mañana?
-Ese era el plan –contestó, con su acostumbrada voz apagada-, pero ahora que todas las villas saben que estoy acá, La Arena está peligrando.
-¿Lo… saben? –se notaba la tristeza que le causaba la partida del pelirrojo en su tono de voz. Naruto bajó la mirada unos segundos, y luego volvió a ver a su amigo-. Bueno… no hay nada que hacer, supongo…
-¿… quieres venir conmigo?
Esta vez el rostro de Naruto mostró impresión. Impresión que lentamente se fue transformando en alegría. Una sonrisa apareció en su rostro, sus ojos azules se iluminaron. La idea de ir a La Arena le parecía buenísima. Nunca había estado allá, conocería a mucha gente, muchos lugares, estaría con su amigo Gaara más tiempo y… y entonces en su mente se apareció Sasuke. La sonrisa se le borró de los labios lentamente, hasta quedar en él nuevamente una expresión de tristeza. No podía dejar Konoha ahora que Orochimaru estaba por atacarlos. No podía dejar a Sasuke a merced del asesino del Tercero. Simplemente no podía irse. Al menos no ahora. Tal vez cuando pasara todo… tal vez sólo entonces podría salir para cambiar de ambiente y para intentar olvidar a su amigo…
-No puedo, Gaara. Orochimaru viene por Sasuke en cualquier momento.
-Comprendo –le contestó, con sorprendente tranquilidad. Dejó el vaso en una mesita y luego de ello se puso de pie-. Volveré apenas pueda. Si Orochimaru aparece no dudes en llamarme.
El rubiecito sonrió con un toque de tristeza. Gaara se dirigía hacia la puerta para marcharse de Konoha en esos precisos momentos. Ya no lo vería en quien sabe cuánto… El pelirrojo no era para nada hablador, pero su compañía siempre le sirvió para pasar esos horribles momentos que vivió. Cuando el Kazekage abrió la puerta, Naruto observó que afuera lo esperaban los hombres de la Arena que lo acompañaron al llegar a Konoha. El rubio se apresuró a despedirlo. Gaara y sus hombres se alejaban caminando, pero el Godaime de la Arena se detuvo, giró hacia Naruto y se despidió de él con la mano.
-Te estaré esperando.
Dicho aquello, la comitiva desapareció luego de un salto hacia los tejados. El rubio contenedor del Kyuubi se quedó moviendo su mano en señal de despedida, observando a Gaara hasta que éste ya no estuvo al alcance de su vista.
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Un día más en la Villa Oculta de Konoha. La gente caminaba tranquilamente por las calles, haciendo lo de todos lo días: conversando con amigos, riendo, enojándose, comprando, paseando… Lo que no sabían era que ese era uno de lo últimos días en que sus vidas transcurrirían con la normalidad habitual. Pronto Orochimaru vendría y acabaría con la paz reinante por tantos años…
Tsunade se encontraba discutiendo con los jounin presentes en aquella reunión los detalles definitivos de la defensa que ocuparían en ese día. Lo que la rubia acababa de decir no cayó bien en algunos presentes.
-Un momento… ¿Está diciendo que sólo le avisaremos a la gente del ataque de Orochimaru en cuanto nos estén invadiendo? –preguntó un jounin con el rostro perplejo.
-Así es –respondió la tranquila voz de Tsunade-. Sólo les avisaremos cuando Orochimaru aparezca.
-Pero… Hokage-sama –saltó Gai-. ¿Comprende lo que acaba de decir?
-¿Por quién me tomas, Gai? –lo miró con enojo. Gai tragó saliva nervioso. El resto de los presentes comenzaron a murmurar- ¡Escuchen! Escuchen… Avisarles antes nos puede traer muchos más problemas de los que se imaginan.
-¿Lo dice por el pánico?
-En parte. Pero más que eso, lo digo por los espías… -hubo más murmullos, que la mujer acalló con un golpe en la mesa- No tenemos idea de si Orochimaru tiene espías en Konoha o no. Aunque ya estamos haciendo un control más severo de la entrada de la gente extranjera, no tenemos cómo saber si Orochimaru ya introdujo de los suyos hace uno o dos meses atrás. Tampoco podemos hacer un control más exhaustivo, podríamos levantar sospechas… A lo que voy es que si les avisamos de la venida de Orochimaru corremos el riesgo de que sus supuestos espías le cuenten que ya sabemos de su llegada.
-Pero aunque eso pase ya tendremos a la gente debidamente advertida y resguardada –comentó Kurenai.
-Es verdad –continuó Tsunade-. Pero también sucederá que Orochimaru sabrá qué tipo de ataque y defensa ocuparemos. Puede retrasar la invasión, que no es probable, como también puede adelantarla. Buscará la manera de llegar primero donde la gente se resguarda y atacarnos por ahí.
-¿Que Orochimaru acabará con la gente primero?
-Hablas como si no lo conocieras, Asuma. Yo lo conozco bien. Lo conozco mejor que todos ustedes, por lo que sé muy bien de lo que es capaz. Se enterará de nuestros planes, sabrá dónde resguardamos a la gente, aun cuando les buscáramos otro lugar, y finalmente comenzará por ellos. Aunque todos nosotros estemos cuidando el lugar donde la gente se esconde, no podremos evitar la preocupación por ellos. No podemos pelear preocupándonos de nosotros y tantas otras vidas. Y ellos sufrirán el temor de ver aquella lucha fuera de su escondite. Será estresante. Y será horroroso ver a algún ninja del Sonido entrando donde esté la gente.
La habitación volvió a llenarse de murmullos, los que esta vez Tsunade no detuvo. Se sentó en su lugar, entre sus ancianos consejeros, cruzándose de brazos, bajando su cabeza por la preocupación. Uno de sus consejeros se puso de pie cuando hubo pasado unos minutos, y habló a los jounin alzando su voz.
-Los que estén de acuerdo con la propuesta de la Hokage-sama que levanten la mano.
Tímidamente, las manos se comenzaron a alzar. Muchos se miraban entre ellos, dudosos, preocupados, incluso algo asustados. Finalmente, la inmensa mayoría de las manos estaban levantadas. Se les avisaría a la gente de la llegada de Orochimaru cuando esto ocurriese. Tsunade ocultó su rostro entre sus manos.
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Abrió sus negros ojos. Se notaba que todavía era un tanto temprano, pues los pájaros cantaban animadamente. Calculó que serían las 10 de la mañana. Destapando un poco su cara y luego de estirar su cuerpo, miró hacia el reloj sobre la mesita al lado de la cama. Las 10 con 8 minutos. Cerró sus ojos otra vez. Todavía se sentía un poco cansado por lo del Sello Maldito del día anterior, aunque notó que el sector donde había estado ya no le dolía. Sonrió. La llegada de Itachi sólo había traído cosas buenas a su vida… aunque no podía decir lo mismo de Naruto. El día anterior, cuando había ido a la casa junto a Kakashi, había notado que todavía se encontraba muy mal. La muerte de Sakura había sido realmente desastrosa para su pobre amigo rubio.
-Buenos días –la voz de su hermano lo sacó de sus pensamientos, como muchas veces había ocurrido- ¿Ya estás pensando en ese zorro estúpido?
-¡Ya está bien! –Sasuke se sentó en su cama- ¡¿Cómo demonios siempre sabes qué estoy pensando?!
-Ah, así que sí pensabas en él… -el menor mantuvo su mirada firme- ¿Qué pasa? ¿Crees que tengo la habilidad de leer los pensamientos? Por favor, Sasuke, eso no es posible.
-Viniendo de ti, cualquier cosa es posible.
-¿Ah, si? –se sentó a su lado- Eso es como decir que soy bueno en todo…
-Pues… -se sonrojó- pues algo así… ¡Pero olvídate de eso, yo hablaba de…! –Itachi se le acercó lo suficiente como para poder observar su cuello.
-Tienes un poco rojo, pero ya pasará. ¿No duele?
-No –lo miró con fastidio. Ahora sus sospechas de que Itachi podía leer las mentes se habían incrementado- No, ya no duele –relajó su semblante de seriedad. No le iba a sacar la verdad tan fácilmente. Ya intentaría luego…- Oye, Itachi, yo… -lo que tenía pensado decir era algo que Uchiha Sasuke no decía de manera usual. Desvió su mirada hacia un lado, sus mejillas aumentaron un poco su color y luego volvió a posar sus ojos azabaches en su hermano. Tragó saliva. Se rascó una mejilla- … gracias…
-¿Gracias? –Itachi arqueó una ceja.
-Por lo del Sello… y a esos Akatsuki también debí agradecerles pero ya se fueron…
-Ellos ayudaron porque me debían una –mintió. Sasuke no podía saber que habían ayudado porque tenían su palabra de ayudarlos a atrapar a Naruto, claro estaba-. Y no agradezcas. Es lo mínimo que puedo hacer por ti.
-¡N-no digas eso! –ahora la cara completa de Sasuke enrojeció.
-¿Qué pasa? –acercó su rostro al de su hermano menor- ¿Ya estás nervioso…? Te ves tan adorable cuando te pones así…
-¡Basta! –Sasuke detuvo las cosas antes que se salieran de control. Todavía era temprano para andar haciendo cosas, y además él tenía pensado retomar su entrenamiento de una buena vez- Tengo otra cosa que decir…
-Adelante –le besó la mejilla al menor, quien a su vez lo alejó un poco.
-¿Viniste a Konoha porque sabías lo de Orochimaru?
Itachi observó hacia las oscuras orbes oculares de su hermano con su Sharingan. Sasuke se estremeció. La sonrisa que se dibujó en el mayor fue la respuesta a su pregunta, a esa pregunta que se había hecho por mucho tiempo y la que pensó había resulto el día anterior con la visita de Naruto y Kakashi. Itachi ensanchó un poco su sonrisa y habló a su hermano con una voz tan seria que le causó un escalofrío.
-Será la oportunidad perfecta para hacerlo pedazos…
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El equipo 8 se encontraba reunido en su lugar de entrenamiento habitual. La tensión en el ambiente se había reducido considerablemente en comparación a los días anteriores. Kiba y Akamaru se paseaban por el lugar mostrando una extraña calma, mientras Shino y Hinata se encontraban sentados en un tronco caído. Kurenai-sensei estaba en otra reunión con la Hokage, supuestamente la última, de la que luego se pasaría directamente hacia donde estaban ellos. Y así pasaban los minutos. Lentamente. Tortuosamente. Eso hasta que el de los Inuzuka se paró frente a sus compañeros con la mirada llena de determinación. Hinata y Shino se pusieron de pie.
-Ya viene. Ya viene, y no podemos seguir así, Shino. Hagamos una tregua –ofreció su mano a su compañero. Shino, sin pensarlo, estrechó su mano a la de Kiba-. Nada de frasecitas románticas ni insinuaciones mientras dure la batalla –se sonrojó. Hinata sonrió levemente-. Todo será como antes. Nos apoyaremos durante la lucha y todo eso.
-Perfecto –contestó Shino. Y sin más, abrazó a su tan querido amigo. Y Kiba no hizo nada para impedirlo. Nadie le podía asegurar si esa era la última vez que estaba con sus compañeros o no… Desde detrás de un árbol, Kurenai, que acababa de llegar, observó la escena con una sonrisa con cierto toque de tristeza.
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Un rubio con marcas parecidas a bigotes en sus mejillas se paseaba por un lugar muy significativo para él. Por un lugar donde había tres troncos ubicados uno al lado del otro, destinados a atar a tres genin que no hubiesen pasado la prueba de su sensei. Sonrió al verlos. A su mente se vino el momento justo en que él se encontraba atado a uno de aquellos troncos, castigado por querer robar el almuerzo. Y a su lado, Sasuke y Sakura almorzando. Y Sasuke ofreciéndole su comida y Sakura dándole de la suya en la boca. Su sonrisa se amplió un poco más. Luego, Kakashi les había dicho que habían pasado la prueba. Ahí había empezado todo… Mantuvo su sonrisa y se dirigió a su casa, con un sentimiento de nostalgia invadiéndolo. Estando en ella, dio comida a su gatito y se sentó a su lado. Sakura apareció en sus pensamientos regañándolo y dándole la razón a Sasuke. En ese preciso momento alguien llamó a la puerta. Gaara se había marchado la noche anterior, así que no tenía idea de quien podía ser… "¡Ramen de tu puesto favorito!". Fue lo que escuchó cuando la figura de Iruka apareció tras abrir la puerta. Naruto lo abrazó con fuerza. Aquellas palabras habían sido justo las que Gaara había escogido un día que había ido a visitarlo.
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Ya no podía continuar. Patear aquel tronco de esa manera no iba a llevarlo a ningún lado. Se detuvo de pronto, y en seguida se le oyó llorar. Tenten corrió a su lado y lo abrazó como manera de darle consuelo. Desde el día de la muerte de Sakura, Lee no había vuelto a ser el de siempre. Ya era común que se pusiera a llorar de aquella manera repentina, y ahí estaban siempre Gai y Tenten, consolándolo, dándole palabras de aliento. Lee sentía que se estaba volviendo una persona un tanto inútil reaccionando de esa manera cada vez que la pelirrosa se aparecía en su cabeza.
-¡Vamos, Lee! –gritó Tenten, animada- ¡No estás mostrando toda tu fuerza de juventud!
-Es cierto, Lee –esta vez habló el sensei- El Rock Lee que yo conozco es tan fuerte que saca energías para continuar aunque se encuentre en la situación más adversa…
-Y el Rock Lee que yo conozco es tan fuerte que ha enfrentado las situaciones más peligrosas que cualquiera pueda imaginar –dijo Tenten.
-Y el Rock Lee que yo conozco es tan fuerte que es capaz de superar el obstáculo más terrible que el destino pueda depararle –comentó Neji, asombrando un poco a Tenten y Gai-. No hagas que ese Rock Lee sea derrotado. Ponte de pie una vez más, como siempre lo has hecho. Continúa andando, esa es la única manera de dejar atrás las cosas terribles. Nos tienes a nosotros tres.
Lee miró a Neji sorprendido. Su rival, su eterno rival había hablado de tal manera que ya las lágrimas habían dejado de salir. Sonrió con efusividad. Limpió sus mejillas y enseguida habló con esa misma energía que mostraba siempre.
-¡Muchas gracias por todo Neji, Tenten, Gai-sensei! ¡Hay que seguir entrenando! –miró hacia el cielo y levantó su puño derecho- ¡Ganaremos esta batalla por Sakura-san!
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Ino estaba sentada bajo la sombra de un árbol junto a Shikamaru y Chouji cuando Asuma llegó con ellos. La muchacha, al igual que Lee, había estado con los ánimos por los suelos desde aquel fatal día en que Sakura había respirado por última vez. Un suspiro apesadumbrado salió de sus labios. Shikamaru se rascó su cabeza; Chouji una mejilla, y luego se dispuso a seguir comiendo sus papas fritas. Asuma se agachó frente a la rubia y junto a una sonrisa le ofreció una bonita flor que había cortado por ahí. Ino le agradeció el gesto devolviéndole la sonrisa.
-Para que hoy entrenes con más energía.
-Claro, sensei… Gracias…
-Ino –llamó Chouji.
-¿Si?
-Ten… -el gordito le extendió a su compañera su envase de papas fritas. Dentro, se observaba la última papa, aquella última que él siempre decía era la más sabrosa y la que más disfrutaba.
-¿Estás seguro? –le preguntó la chica, bastante sorprendida con el gesto. Chouji jamás dejaba que nadie comiera ese último bocado…
-Sí. Ya verás que esa papa es la más deliciosa que hayas comido –le sonrió-. Seguro te da muchos ánimos para entrenar.
-Gracias, Chouji… -Ino esta vez sonrió de todo corazón. Comió aquella papa disfrutándola como nunca había disfrutado otra.
-Es problemático, pero viendo que todos están haciendo regalos no me queda otra que hacer uno también… -dijo Shikamaru, desganado como siempre- Cuando acabemos el entrenamiento los invito a almorzar por ahí…
-¡Sí! ¡Sí! ¡Genial! ¡Comamos una barbacoa, Shikamaru!
La rubia cortó la flor que su sensei le había regalado y la colocó en su cabello. Sonriendo y ya mucho más animada, se puso de pie para iniciar el entrenamiento.
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Luego de comer su ramen junto a Iruka, Naruto se dirigió al lugar donde entrenaba el equipo 7 junto a Kakashi. Cuando llegó al lugar lanzó un suspiro. Kakashi, para variar, no había llegado aún. Pero no pasaron ni dos minutos cuando su compañero Sasuke hizo arribo, caminando con tranquilidad, con ambas manos en los bolsillos de su pantalón corto. Al ver al rubio, Sasuke se dirigió a él. Se apoyó en un árbol, cruzándose de brazos.
-Hola, Sasuke…
-Hola, usuratonkachi…
-…
-…
-¿Cómo está… tu cuello?
-Bien. Ya no duele.
-Ah, qué bueno…
-…
-…
-…
-Gaara ya se fue…
-Algo supe. Le gente lo anda comentando. Se fue de un momento a otro sin decir nada.
-Tenía que llegar a su villa lo antes posible…
Pasó media hora y Kakashi no daba señales de vida. La conversación entre los compañeros no avanzó más que eso. Naruto contaba cosas y Sasuke apenas si respondía. Pero Naruto no lo culpaba. Ni se imaginaba el sentimiento de culpa que se apoderaba del Uchiha por ser el que había provocado la pronta venida de Orochimaru a La Hoja. Cuando por fin el sensei llegó y luego de excusarse con que un par de señoras habían caído por un acantilado, se inició el entrenamiento: una lucha entre Sasuke y Naruto. Y aunque parecía que ambos ponían empeño, la verdad era que se encontraban algo desganados, cada uno con su mente ocupada con una cosa distinta. Cuando Naruto se encontraba peligrosamente cerca de Sasuke, este activó su Sharingan. El rubio se pegó un salto hacia atrás y cayó sentado. Hacía mucho que no veía los ojos escarlatas de Sasuke, y se había sorprendido un poco…
-Eres un idiota.
-¡Ca-cállate! –chilló Naruto, avergonzado- ¡Cualquiera se asustaría viendo esos ojos!
-Los veo todos los días y no me ando cayendo por ello.
La frase incomodó a ambos. Cualquier alusión a Itachi y el ambiente se ponía pesado. Realmente pesado. Era tan parecido al ambiente que se generaba cuando el mismísimo Itachi hacía acto de presencia, y el minuto de silencio que se generó entre ambos fue la prueba de ello. Kakashi, observando desde una rama de un árbol, creyó comprender la razón de aquel repentino silencio. Suspiró. Sabía que no servía de mucho ponerlos a entrenar cuando Orochimaru estaba tan pronto a llegar, pero tenía la esperanza que hacerlos combatir los fuera a distraer un poco. Ya veía que no. A sus ojos, sus dos estudiantes restantes sufrían de preocupación por verse obligados a combatir con el mismo hombre que había asesinado al Hokage al ir por Sasuke. Y volvía a Konoha por la misma razón. Los ánimos de ambos muchachos habían decaído de manera tan repentina que Kakashi decidió suspender el entrenamiento y llevarlos a pasear. Ir a ver a Sakura sería buena idea…
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Kiba, Akamaru, Shino y Hinata caminaban con tranquilidad por las cercanías de un lago. El chico del clan Inuzuka les contaba a sus amigos cosas graciosas que incluso hicieron que Hinata riera y Shino esbozara una sonrisa. Aparentaban normalidad. El viento soplaba cálidamente, ajeno a todos los problemas que se avecinaban en aquel lugar, revolviendo los cabellos de los muchachos. Kiba mostraba sus dientes al sonreír, mientras veía a su perro corriendo felizmente, jugando con algunos escarabajos y saltando tras las mariposas. Tanto saltó, que sus patitas se enredaron y cayó al suelo. Kiba rió con ganas. Sí, definitivamente estar con sus amigos era lo mejor…
A lo lejos se observó un grupo entrenando. Un muchachito de ropas verdes y cabello negro hacía abdominales con sorprendente rapidez. A su lado, una chica tomaba el tiempo. Al finalizar, ésta lo felicitó por haber roto un récord. El sensei les gritó una frase de ánimos que sus tres estudiantes se sabían muy bien: "Tenemos que ser más fuertes que ayer". Neji mostró una sonrisa ladeada, Tenten lanzó un gritito de asentimiento y Lee hizo lo mismo, alzando sus brazos hacia arriba. Gai se mostró satisfecho por los resultados y los mandó a sus hogares. Ya no los iba a entrenar más. Al menos no hasta que todo lo de Orochimaru finalizara. Verlos con esos ánimos y rostros contentos era suficiente para él, y no quería perturbarlos hablándoles de lo que se avecinaba. Sonriéndoles, se despidió de ellos, no sin antes pedirles que se cuidaran mucho.
En el lugar se encontraba el equipo 10, disfrutando de un almuerzo con bastante calma. Chouji devoraba los trocitos de carne que estaban cocinados antes que alguno de los presentes pudiera siquiera reaccionar, cosa que ya estaba haciendo que Ino perdiera la paciencia. Y finalmente aquello pasó. La rubia se puso a gritar de tal forma que el gordito se ocultó detrás de Shikamaru, muerto de miedo. Asuma sólo rió. Aquello era una escena de todos los días, y ya estaba acostumbrado a ello. Pero el repentino pensamiento que cruzó su mente le borró la sonrisa… La batalla con uno de los sannin estaba muy cerca, y cualquiera de los que se encontraban en esa mesa bien podrían no volver de la lucha… Cerró sus ojos, alejando esos feos pensamientos, y continuó comiendo. Shikamaru recibió en la cabeza una cuchara que Ino le había lanzado a Chouji, y eso hizo que el sensei riera con ganas.
Y ahí estaban los tres, frente a la tumba donde descansaba el cuerpo de Sakura. Kakashi había guiado a sus estudiantes a ese lugar con un solo propósito: pedirles a la pelirrosa algo de ayuda para lo que se les avecinaba. Y los dos muchachos lo entendieron así. Naruto se sentó en el suelo, acariciando la lápida y esbozando una amplia sonrisa. Le pidió que los protegiera a todos y que las cosas salieran bien. Que Orochimaru entrara a la villa, se tropezara con una piedra y cayera de bruces al suelo. Kakashi rió, y Sasuke, que en ese momento se sentaba junto a Naruto, le dijo al rubio que aquello eran cosas que sólo le pasaban a un usuratonkachi como él. La pequeña discusión que se generó luego de ello fue detenida por el sensei. Sí, todo era normal. Aunque sólo faltaba que la pelirrosa interviniera, y las cosas habrían sido como todos los días.
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-¡Mañana es el día! ¡Mañana será el día en que destrozaremos Konoha! –se oyeron los gritos de celebración de los shinobi- Todo está listo… tan sólo debemos esperar a que se oculte el sol para terminar con los preparativos. ¡Si trabajan bien, tendremos una villa destruida, yo obtendré lo que anhelo y ustedes, los que sobrevivan, serán ricos! –más gritos. Orochimaru, de manera elegante, salió de la habitación junto con su mano derecha Kabuto.
Ambos caminaban por el pasillo, mientras de fondo seguían oyéndose los ninjas del sonido. Orochimaru mostraba una enorme sonrisa malvada en su rostro, pero Kabuto, como había estado siendo los últimos días, tenía una expresión de preocupación. Nada ni nadie habían podido quitarle de la cabeza esa imagen de la serpiente muerta. Comúnmente no solía creer en esas cosas de presagios, pero aquello... Su mirada se desvió hacia el suelo, cuando su señor dobló por un pasillo hacia la izquierda, entrando en una habitación. Dentro, el lugar se apreciaba oscuro, apenas iluminado por una pequeña lamparita sobre un escritorio. Y sentado delante del escritorio se encontraba la famosa arma secreta.
-¿Cómo estás? –preguntó Orochimaru a su arma.
-Muriendo de ganas de volver a Konoha –sonrió-. Tantos años que han pasado...
-Recuerda lo que te dije –lo interrumpió el sannin-. Nada de confiarse.
-Lo sé... –agachó la cabeza, algo preocupado y triste-. No pensé que las cosas hubiesen tomado ese rumbo desde entonces... Fueron muy crueles con usted, Orochimaru-san.
-Ya lo ves. Ahora duérmete. Mañana es el día.
-Claro. Buenas noches, Orochimaru-san. Buenas noches, Kabuto-kun.
-Buenas noches... –se despidió Kabuto, saliendo del lugar junto con su amo.
El arma secreta, viéndose solo en la habitación, continuó con lo suyo. Abrió un pequeño diario, tomó una pluma y siguió escribiendo, escribiendo aquellas palabras que por mucho tiempo quiso decir, pero no pudo. Otra sonrisa se mostró en su rostro, pero esta vez era de nostalgia. Tantas cosas que habían pasado desde aquellos días... Ah, Konoha, Konoha...
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Historia Especial: Hidan al ataque II
(Otra ridiculez que se me ocurrió al pensar en Hidan xD… Y claro, para compensar el retraso. Y también por la poca acción que tuvo el capítulo x3)
Al llegar a la guarida de Akatsuki luego de cumplir con la misión en Konoha de ir a convencer a Itachi y de quitar el sello a Sasuke, Hidan, Deidara y Kisame se disponían a ir con sus compañeros para contar las novedades. En eso estaban cuando apareció Tobi, cargando un gatito entre sus brazos, corriendo a saludarlos. Cuando Deidara y Kisame lo vieron venir, se fueron del lugar, cada uno para su lado, dejando a Hidan solo con él. Tobi parecía estar feliz.
-¿Cómo les fue? –Inquirió con entusiasmo Tobi- ¿Cómo está Itachi-san?
-Bien… Ese bastardo siempre está bien, Tobi. Muy bien…
-Pero yo quería ir… -se le oyó amurrado. El de cabellos blanquecinos decidió cambiar el tema al notar las escenas no muy sanas que vagaron por su mente al nombrar a Itachi. Pensó en Sasuke, de paso.
-¿Y ese gato? –le preguntó Hidan.
-¡Es mío! Lo encontré por acá cerca, ayer. ¿No es bonito? –le acarició la cabeza a su gato marrón.
-¿Y piensas tenerlo acá?
-¡Por supuesto! Las mascotas siempre alegran los hogares –una gotita resbaló por la cabeza de Hidan al oírlo llamarle "hogar" a la guarida, ese lugar tan oscuro y tenebroso donde no había siquiera una planta.
-¿Ya le tienes nombre?
-¡Claro! Mi gatito se llama Obit.
-… ¿…Obit…?
-Es mi nombre, Hidan-san. Es mi nombre revuelto –contestó, con inocencia. Tobi parecía estar sonriendo de felicidad detrás de su máscara-. Aunque también suena a Hobbit, pero en realidad es mi nombre.
-Oh, claro… -una gota todavía más grande resbaló por su cabeza- Pero mira cómo te tiene la túnica, Tobi. Recién ha pasado un día y ya estás lleno de pelos…
-Eso no importa –le contestó, todavía sonando contento. Dejó a su gatito en el suelo y se sentó a su lado. Comenzó a acariciarlo-. Puedo lavarla y se acaba el problema. Además, le compraré una rasqueta porque está pelechando.
-Ah, sí… -Hidan observó cómo el muchacho acariciaba a su gato. Pasaba su mano desde la cabeza hasta la cola. Cuando la mano llegaba a la cola, el gato levantaba su traserito. Y eso el de mente pervertida no lo dejó pasar.
Los ojos de Hidan brillaron de manera especial al observar aquello. Tobi entonces se arrodilló y se inclinó hacia su mascota, quedando en una sugerente posición al apoyarse en sus manos y rodillas. Hidan se mordió su labio inferior ante tal escena. Su mano derecha se movía nerviosamente, sintiendo la tentación de dirigirse hacia Tobi y vagar libremente por ese cuerpecito oculto tras esa ancha túnica de nubes… Y no esperó mucho para lograr su deseo. Se sentó a su lado, acarició la cabeza del muchacho y luego bajó por su nuca, su espalda, hasta su trasero, tal como lo hacía Tobi con su gato. El chico sintió un escalofrío con la caricia, y como acto reflejo consecuencia de ello, arqueó su espalda y levantó su trasero. Hidan no pudo ocultar la enorme sonrisa que apareció en sus labios al ver aquello.
-Dios mío… -una gotita de sangre brotó de su nariz.
-¡Hi… Hidan-san! –se quejó Tobi, más por el escalofrío que le provocó la mano.
-¿Qué? ¿No te gustó? ¿No quieres que lo haga de nuevo…?
-¡N-no! –Hidan juraría que Tobi estaba sonrojado- ¡No lo haga otra vez!
-Ah, pero a mí me parece que te gustó… -En un rápido movimiento, el peliblanco cargó a Tobi en su hombro, dispuesto a llevárselo al lugar cómodo más cercano.
-¡Hidan-san! ¿¡Qué hace!?
-Te voy a llevar a conocer el mundo…
Tobi se puso a patalear, ya asustándose con todo ese asunto. Fue entonces que apareció Deidara, dispuesto a irse a quejar con el primero que se le cruzara por delante al encontrar su cama llena de pelos de animal. Observó la escena de Hidan llevando a la fuerza a Tobi y en seguida entendió qué se traía el degenerado entre manos. Lanzó un grito.
-¡Hidan quiere desvirgar a Tobi!
-¡¿A… a ti te pagan por soplón o qué?! –se defendió Hidan, sonrojado y algo nervioso.
Una marioneta de Sasori golpeó el mentón de Hidan botándolo al suelo, y una segunda atrapó a Tobi y lo alejó de él. Kakuzu apareció ante su compañero y lo miró como quien observa a un caso perdido.
-Si tu próximo blanco es el líder estás muerto…
-Dios… -sobó su mentón- ¡Soy humano, también tengo ganas de hacer cosas de vez en cuando!
-Más que de vez en cuando –le comentó Kakuzu.
-Cierra la boca… -Miró a Tobi corriendo a buscar a su gato y luego yendo hacia Sasori, un tanto asustado. Suspiró- Oye, Kakuzu… ¿No te apetece…? Sé que te gusta el dinero… podemos llegar a un acuerdo…
Al segundo siguiente, Hidan yacía inconsciente en el suelo, sobre un pequeño charquito de sangre. De no ser porque era inmortal…
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¡Hola! Primero lo primero. Una rasqueta es una especie de cepillo que sirve para peinar a perros o gatos y de paso quitarles los pelos sueltos para que no anden por ahí, en las ropas de sus dueños xD. Lo aclaro porque Word no me reconoció la palabra, así que vaya a saber una si las rasquetas tienen nombres diferentes en otros países…
Y ahora lo otro. Este capítulo se demoró más que los anteriores por una simple razón: PSU. ¿Qué es eso? La Prueba de Selección Universitaria, el terror de los aspirantes a la universidad, la prueba maldita, esa prueba que si te equivocas en una pregunta te resta puntaje, esa prueba horrorosa que define el futuro de la gente ToT. Fue terrible... Ahora estoy a un par de días de ver los resultados, vaya a saber San Frodo y San Obi Wan (a quienes prendí velitas xD) cómo me fue... Horror.
Ahora respondo sus bellos reviews :3. Que, por cierto… ¡Ya pasé los 100 reviews! ¡Ah, no puedo creerlo! ¡Jamás pensé que pasaría los 100 reviews! Estoy tan contenta que decidí regalarles algo. Pero como soy un ser malvado, no será sino hasta el próximo capítulo que les voy a comentar xD. Así que, la gente que está en verano ahora, se sienta bajo la sombra de un arbolito tomando un helado, y quienes estén en invierno se tapan con una mantita, tomando tecito y se ponen a esperar xD. Eso no lo digo por mala, sino porque, como ven, no sé cuándo podré actualizar nuevamente… Ahora sí les respondo :3.
DevilAlmUchiha: ¡Ah, qué bueno que ese capítulo te pareció mejor! Ya ves... Ahora Sasuke-kun no tiene el sello, así que le pertenece a Itachi por completo... xD. Y bueno, sí, le faltó perversión, y a este capítulo también, pero ya ves el camino que están tomando las cosas. Este capítulo debía mostrar que todos en Konoha están viviendo su vida con normalidad, mientras que por otro lado Orochimaru está planeando su destrucción. Y bueno, en el siguiente habrá algo bueno, te lo prometo xD. ¿El arma secreta? ¡En el capítulo de hoy apareció! ¿Qué tal, eh? xD ¿Itachi, tocar a Naruto? Bueno, no diré nada al respecto xD.
Eso. Gracias por seguir leyendo, te cuidas harto.
Blutrisse: ¡Qué bueno que te hayas animado a seguir comentando la historia! Pero primero que todo... siento haber demorado una eternidad en subir este capítulo... pero eso de la universidad me demoró más de lo que pensé... ¡En fin! Qué bueno que también sigues el manga, es un punto más para poder seguir poniendo a Hidan. ¡Ah, Hidan! Pues sí, me quedó tan pervertido el pobre... xD. Yo creo que Kishimoto me demandaría si pudiera xD. Bueno, haría una tremenda demanda colectiva por todas las perversiones que se inventan con sus personajes xD. Y mi Hidan, que ataca cualquier cosa que se mueva y respire... xD. ¡Qué risa que me dio leer eso de tu amigo! Ya quisiera yo tener un amigo así xD.
Y bueno, creo que eso... Si todavía tienes dudas sobre subir fics, agrégame a tu MSN y te puedo explicar. Mi mail lo encuentras en mi profile. ¡Saludos, gracias por leer!
Murtilla: ¡Murtilla xD! ¡Claro, lo decía por la fruta! Qué chistoso que suena como nick xD. En fin... no sabía eso de la patente... Bueno, es que los chilenos somos tan pillos para algunas cosas... Como sea. Comentando tu review... Bien, hice caso a tu consejo y mandé a entrenar a Sasuke y lo hice ocupar su sharingan frente a Naruto xD. Y no, Hidan todavía no ha aparecido en la serie... Bueno, en realidad sí salió... Cuando le están extrayendo el Jinchuuriki a Gaara, por ahí salió, y hasta habló o.o. De hecho, aparece una milésima de segundo en el opening xD. Pero no hará su aparición oficial sino hasta que termine lo de Sai. ¿Si Tobi es Uchiha? ¿Si te digo no te enojas? Bueno, tú preguntaste... Sí, Tobi es un Uchiha xD.
Y eso. Tomaré otra de tus ideas más adelante :3. Saludos, gracias por leer. ¡¡Siento haber demorado tanto!!
oOo BrEnDa Je T aImE oOo: En el capítulo pasado no demoré tanto en actualizar, pero en este sí. Diablos, lo siento mucho... Espero sepas comprender ToT... ... Bueno, ahora te respondo :3. Lo de los "cines mentales" se lo copié a una amiga, no sabía que era de Ouran xD. Pero es un término buenísimo, me encanta xD. ¡Y qué genial que hayas tenido cines mentales con Shino y Kiba! ¡Qué feliz que soy cuando la gente me comenta que esos dos les gusta! ¿Hasta Orochimaru te gusta? No me parece raro. A mi me encanta Kabuto, y todo el mundo lo odia xD. ¿Te parecieron increíbles los primeros capítulos? ¡¡Ja, ja, ja xD!! Yo los sigo encontrando horribles xD. Pero no puedo hacer nada. Es el primer fic que hago, mejor lo dejo tal cual. Y no te preocupes, que de todas formas haré algo bueno entre Shino y Kiba, te lo prometo (inserte aquí una cara babosa xD). En cuanto a lo que me dices de Hidan... ¡¡pues déjame decirte que sí ha salido en el anime o,o!! Así, en cosa de segundos, cuando le están extrayendo el demonio a Gaara, y hasta ha hablado. Y si te fijas, en el opening, cuando muestran a los Akatsuki, también aparece xD Menos de un segundo, pero aparece xD.
Bueno, eso :3. Te cuidas, muchísimas gracias por leer ToT. ¡Saludos!
P.D.: ¡El Body Buddy! ¡Sí, ya lo vi! De hecho, es el único KakazuxHidan que he encontrado... Ah, pero es tan... ¡tan malditamente hermoso! ¡Ah, me muero...!
Kumiko-Aburame: ¡Ah, un review tuyo! Diablos, cómo olvidar esa pequeña historia que hicimos de Deidara... hasta salió Hidan versión yo xD. Así, pervertido xD. ¡Ah, qué cosa más entretenida xD! He estado pensando seriamente en adaptarla para ponerla como una historia cortita como las que dejo al final xD. Claro, si a ti no te molesta, por supuesto... Y bueno, si aceptas, le digo a Gaara que te haga un curso completo de cómo acosar a alguien sin que se dé cuenta xD.
Bueno, eso :3. Muchas gracias por leer mi historia pervertida ToT. Siento mucho haber demorado tanto, pero ya ves por qué fue... ¡Te cuidas!
Yami Rosenkreuz: Sí, Itachi ya marcó a su Sasuke. Ahora que no tiene el Sello Maldito es sólo de su hermanito mayor... xD. ¡El Itachi de mi fic terminó siendo más posesivo de lo que hubiese imaginado! Ah, pero me gusta así xD.
Y sí, mi Hidan resultó ser todo un Hentai xD. Ese personaje como que se me fue de las manos... Yo quería hacerlo como un tipo todo galán, pero terminó siendo un depravado pervertido y degenerado xD. ¿Llevabas visto hasta el 28 de Shippuuden? Pues hasta ese capítulo Hidan ya había salido xD. Casi no se nota, porque aparece cuando le están quitando el Jinchuuriki a Gaara. De hecho, hasta habla xD. Yo estaba viendo con mi papá (Sí, a mi papá le gusta Naruto xD) y cuando salió grité "¡¡Hidaaaaan!!", así, toda emocionada xD.
Bueno, eso :3. Le eché una mirada a tus fics y ya te dejé los reviews. Saludos.
KaminariMiyabi: Ay, sí, la historia de los muñequitos de arcilla... xD. Fue tan gracioso hacerla xD. Estaba sentada frente al computador, mirando la pantalla como idiota y de pronto apareció Hidan en mi mente, sentado al lado de Deidara y molestándolo xD. Luego recordé que Hidan le había puesto en la notita a Itachi "Deidara-chan me preguntó qué animal representaba a tu hermano" y entonces me dije: "Deidara debe haber estado dudando y le pidió consejo al primero que se le cruzó por delante, porque lo lógico habría sido que le preguntara a Sasori, su compañero, el Akatsuki al que más tiene confianza porque pasa mucho tiempo con él xD" ¡Y así nació "Hidan al ataque" xD, ja, ja, ja!
Uhm… Sasuke amarradito… qué imagen tan excitante la que ha aparecido en mi mente… Es buena idea, voy a hacerlo (Ese fue Itachi xD).
Ya, eso xD. ¡Te cuidas, saludos, y muchas gracias por leer!
Vero.Sasuke.Uchiha: Sí, Itachi es una mala persona… Tratando tan mal al pobre Naruto, hasta a mi me da pena… Pobrecito el rubio xD. Jamás pensé que lo iba a hacer sufrir tanto xD. En fin… ¿Gaara con Sai? O.o… Vaya… jamás había imaginado esa pareja xD. Qué rara que es o.o… ¡xD! ¡Diablos, se verían muy raros xD!
Bueno, en lo de HidanxDeidara… pues no lo es tanto xD. Fue sólo un acoso por parte de Hidan, no creas que voy a hacer algo entre ellos dos xD. Tampoco los imagino juntos. De hecho, ni siquiera imagino a Deidara con Sasori xD. Aunque claro, he visto miles de imágenes de ellos dos, doujinshis y fics, pero no.. xD
Eso :3. Bueno, espero perdones el tremendo atraso en este capítulo… ¡La universidad tiene la culpa, de verdad! ToT Ah, lo siento mucho… … Te cuidas. Saludos.
Yuushishi: ¿Tu papá descubrió que te gusta el yaoi? Diablos… ¡Eso debe haber sido terrible! Espero no te haya regañado mucho y todo eso… Y espero pronto puedas leer este capítulo. Y no te preocupes por no poder dejar un review más largo. Con saber que leíste el capítulo me basta :3. Ya tendrás tiempo de dejarme tus comentarios, no te preocupes :3. ¡Cuídate mucho, y ten cuidado con tu padre! ¡Saludos!
Calabaza: ¡Ah, qué genial que apareciste por estos lados! Me siento muy honrada de que una escritora tan talentosa como tú crea que mi trabajo es bueno… ¡Qué feliz que me puse con tus comentarios! Ahora veamos tu review :3…
¿De verdad crees que mi historia es parecida a la original? Digo, en cuanto a lo que dices de la tensión, el peligro… ¡Qué halago más grande! En cuanto a que he estudiado la obra de Kishimoto… Pues es un buen plus el conocer las dos partes: manga y anime. Además, lo mejor es que a mi papá le encanta Naruto, así que siempre estamos comentando todo :3. En ese sentido, pues sí, como que la tengo bien estudiada xD.
Ahora lo de los lemon. "Le calienta a uno porque le calienta". ¡Qué buena frase xD! Me gustó mucho xD. Y bueno, debo decir que aprendí de una maestra, en el MSN xD. ¡Gracias por los buenos comentarios de mis lemon! Y sí, Sasuke me quedó tan uke y violable… ¡E Itachi quedó tan pervertido! La mezcla perfecta xD. Y todo lo que sabes de Itachi no está muy lejos: bajo, perverso, cruel, bastardo… en fin xD. ¿Mi Itachi parece un vampiro-estrella de rock? ¡xD! ¡Ah, verdad que le dije a alguien que iba a darle latigazos a Sasuke xD! ¿Y no dije que iba a amarrarlo? Eso es lo que viene xD. Y tienes razón. Viniendo de él, ya nada sorprende xD. Ni siquiera que planee algo en contra del rubio.
Los Akatsuki son todos raros, sí xD. Deberías ver a Zetsu o a Tobi. Busca imágenes de ellos en internet xD ¿Te gusta Kisame? A mi me gusta que sea tan respetuoso con Itachi xD. Cuando lo escuchas hablar en japonés te das cuenta que trata a Itachi de manera muy respetuosa, aunque en pocos fansub lo traducen de manera correcta. Y Hidan… pues no creas que es un pervertido xD. Lo que pasa es que tiene cara de pervertido, por eso xD.
¿Gaara? Sí… Gaara… (Inserte una carita con ojitos brillantes xD). Ese pelirrojo es tan genial, me encanta. ¿Creíste que habría algo con Lee? No, lo que pasa es que Lee estaba nervioso porque en el examen de Chuunin Gaara casi lo mata xD. Y sí, pareciera que fuera un GaaraxNaruto, pero como ya he dicho tantas veces… ¡no pensaba que iba a quedar así xD! Pero bueno, así quedó y tal vez haya que sacar provecho de ello… ¡xD!
Bueno, Sakura. Ya no sé cual es mi posición. Como que a veces realmente no me gusta, y como que otras no me pasa nada con ella. Pero aunque no me guste, eso no quiere decir que me voy a poner a despotricar contra ella. Creo que sería una actitud tonta, porque que a una no le guste algo no quiere decir que todos lo detestan también. Así que trato de ser lo más objetiva posible :3. Y sí, ella presentía que iba a ocurrir algo, creía que algo iba a pasarle pero no tuvo la oportunidad de decirlo. Creo que fue una buena muerte. Murió rodeada de la gente que más quería. Estuvo bueno. Y sí, pobrecito Lee…
¡Kiba y Shino xD! ¡Amo al controlador de insectos desde el primer momento en que mis ojos vieron su inconfundible figura! Y sí, son maravillosos… Pero creo que Shino es el más perjudicado en eso de que Kishimoto los desperdicia un poco. Esto es algo que también he dicho antes, pero ni en el manga ni menos en la serie se ha mostrado algo del pasado de Shino, cuando eso sí se ha hecho con el resto de los personajes o.o. ¿Será que Kishimoto tiene algo planeado? ¡Ojalá! Y en cuanto a lo otro… ¡Qué bueno que te guste la manera en que escribo a Shino! Y no te preocupes, que algo bueno vendrá con él y Kiba! El cachorrito ya cedió un poco en este capítulo, ya verás que con un pequeño empujoncito más terminará cediendo por completo xD
Bueno, sí. Dejé el fic por diversas razones: que mis padres se separaron, que mi papá sacó internet, que se llevó el computador, que la inspiración se esfumó por tanto problema… Pero bueno. Gracias por decir que se nota el cambio. En verdad, tanto leer cosas (¡Leí un par de libros de Stephen King y quedé tan entusiasmada! Y luego me leo unos Potter… Me gusta leerlos. La escritura es fácil de leer, tal cual como un fic) me dio la seguridad de que podía seguir, eso cuando una niña me mandó un mail y me insistió con que continuara xD. Pero de verdad, adoro esta historia, le tengo mucho cariño, y aunque me demore bastante entre capítulo y capítulo jamás la abandonaré. Y claro, me encanta mantener el contacto con los lectores. Adoro que dejen comentarios, así que ellos también deben esperar una respuesta, que una responda sus inquietudes o dudas. Como lectora también me gusta que respondan mis reviews, además xD. Y bueno, en la manera en que una se expresa siempre hay mucho de la personalidad, así que tú también me caes muy bien :3.
Gracias por tomarte tanto tiempo leyendo y luego comentando. Muchas gracias, de verdad. Me pone muy feliz que a la gente le guste tanto lo que hago. Te cuidas mucho. ¡Saludos!
¡Ah, por cierto, eso del Padre Santo quedó tan gracioso xD! Bueno, adiós xD
KiOoOoOo: ¡Qué alegría que te haya gustado! ¡Y más que te haya dejado con la intriga! Gracias por las flores y por darle tan alta calificación a mi humilde historia ToT… Mira tú… un 10… Muchas gracias, pero no creo que sea tan perfecto aún, honestamente :3. Pero gracias otra vez. ¡Ojalá que lo que hayas esperado por la continuación haya valido la pena! Acá otro capítulo que espero comentes :3. No hubo mucha acción, pero ya viste por qué. ¡Orochimaru está por llegar a Konoha, aunque no sabe lo que le espera! A decir verdad, Konoha tampoco sabe lo que le espera…
Cuídate. ¡Saludos!
Sora Keyblader: Uy, el lemon es el comentario más recurrente, ¿sabes? Y me alegra un montón que así sea, porque, antes que todo, el lemon es lo principal xD. Y además de eso, últimamente me han costado un poco, porque cada escena yaoi debe ser mejor que la anterior, y eso es un gran desafío. Muy difícil, pero me alegra mucho que te gustase tanto. Qué alegría que las cosas que una escriba le provoque sangrados nasales a la gente… xD. Ah, por cierto o.o. Cosa curiosa, en tu profile vi que eras de Estados Unidos. ¿Eres de allá o sólo vives allá? ¿Y tu idioma natal cuál es? ¡Ah, qué curiosidad que me dio xD!
Bueno, saludos. Gracias por pasar por acá y dejar un comentario :3.
