Dos palabras.
By Senshi Hisaki Raiden.
Quiero aclarar que los personajes de Beyblade pertenecen a Takao Aoki y que no persigo ningún fin lucrativo al realizar este fan fic.
Advertencia: Esta historia contiene Shonen ai (relaciones entre hombres) así que si no te gustan este tipo de historias no sigas leyendo.
NOTAS DE LA AUTORA:
Konnichi wa minna san!
Yami Hisaki: ¬¬ Ajá… hasta que te dignas a seguir esto, ya estaba por seguirla yo…
¬¬ Por eso actualicé, por ningún motivo dejaría que pasara eso que "tú" querías que pasara.
Yami Hisaki: v.v No me puedes culpar por intentarlo, después de que dejas tan abandonadas tus historias.
¬¬ Entonces continua "reencuentro con el pasado".
Yami Hisaki: ¬¬ Diario me quiebro la cabeza pensando en esa historia, no creas que no.
Okas. Aquí está el siguiente capítulo de este fic, que de hecho se suponía que era el final, pero como iba a quedar muy largo lo partí en dos partes XD XD, así es más emocionante y tienen fic para otro rato, auqne perdón por hacerla de emoción, pero así soy yo. Y gracias a todos los que pidieron el final que son muchos Oo:
Gracias a: Nancy-Hiwatari-17, a Phoenix Mildred a Kai angel, a Afuchar3, a Leika Tamaki a MAX (Takaita Hiwatari), a Oro Makoto Hayama, a Kennich, a Flamehaze-shana, a Okami reiko, a Sher, a Quimera y a GabZ, 17 reviews XD XD XD, nunca pensé recibir tantos.
Ya saben que los que ya tengo su E-mail ya les respondí, y a los logged ya les envié su reply y a los que no me dejaron ni E-mail ni reply, aquí está su contestación.
Okami Reiko: Okami. nn hola. jejeje crees que Taka-kun se merecía el trancazo U, bueno aquí te enteraras de todos los motivos de Takao para no ver a Kai. Pobre Yuriv-chan T.T él es quien menos quiero que sufra. Me he tardado, pero espero que te guste y te aviso que Inesperado destino 07 ya está actualizado tmb. Cuídate niña Do svidan\ ya!
Gracias por todos sus comentarios pensé que a nadie le gustaba ya esta cosa, XD XD
Yami Hisaki: Ve al grano, no? ¬¬
Sin más preámbulo, al fic.
Aclaraciones:
–Diálogos; "..." Resaltar palabras o frases; ---Cursiva--- Recuerdos; /…../ Pensamientos. MAYUSCULA Gritos.
Capítulo 5: Culpa.
Los pasos de alguien se oyeron aproximarse hasta dónde estaban, Takao y Yuriv se voltearon hacia la puerta; no tuvieron mucho tiempo de reaccionar, cuando apareció Rei en la marquesina de la puerta. Sus ojos color topacio parecían arder.
–¿Kon? –Exclamó Yuriv sorprendido de verlo allí y así, parecían en verdad muy molesto.
Y en ese preciso momento, el pelinegro se acercó a Takao dándole un fuerte puñetazo en la cara, tumbándolo al suelo en el proceso, ante las miradas atónitas del abuelo y de Yuriv.
–¡REI! –gritó la chica pelirroja, sujetando el brazo de su novio.
–¡Kai está muy grave! –Gritó Rei– ¡Lo único que pide es verte! Y tú… ¡no haces más que actuar como un estúpido!
–¿Qué estas haciendo Kon? –protestó Yuriv de inmediato haciéndole frente.
–No estoy hablando contigo –determinó Rei dirigiendo sus topacios al pelirrojo con frialdad.
En los labios de Yuriv se curveó una sonrisa mordaz.
–Pues ya lo estas haciendo y no te voy a permitir que trates así a Takao.
–Eres el ser más egoísta y frío que haya conocido jamás –espetó el chino de cabellos negros mirando con desprecio a Yuriv– pedir de ti algún gesto de amabilidad o consideración, es una completa pérdida de tiempo.
El pelirrojo no pudo más que reír ante eso, en realidad a él no le interesaba quedar bien con nadie.
–Estas hablando de mi… ¿O estas hablando de Kai?
Rei se puso más furioso aun al oír eso, perdiendo el control tomó a Yuriv del cuello de la ropa.
–¡No te burles!
Salima no podía creerlo, jamás había visto a Rei tan molesto, y no sabía que hacer hasta que…
–¡BASTA!
Tanto el pelirrojo con el pelinegro voltearon a ver a Takao, quien por cierto seguía en el suelo del Dojo, pero ligeramente erguido, pasando sus mano por la zona en que Rei le había golpeado.
–¿Qué diablos está pasando aquí? –preguntó el abuelo desconcertado.
–Rei… –Dijo Takao poniéndose de piso lentamente– no sabía que pegabas tan…duro. Eso si no me lo esperaba –comentó sin exponer su rostro.
Salima lo miró, creyó que Kinomiya reaccionaría de otro modo ante eso.
–¿Quieres otro? –conminó Rei mirándolo molesto– Eso fue de parte de Kai, haber si así recuerdas que nuestro amigo está en el hospital ¡En terapia intensiva!
–… –Takao ni dijo nada.
–… –Rei lo miró con detenimiento, esperando a que dijera algo. Yuriv se percató de que esa situación era muy parecida a la de hace rato, con él… ¿Por qué Takao se ponía así cuando se hablaba de Kai?
–¿No vas a decir nada? –Protestó Rei– ¡No puedo creer tu actitud! Tanto Kai como yo creímos que siempre podríamos contar contigo, en toda ocasión, pero… –al ver que Takao seguía callado bajó la vista apretando los ojos y cerrando los puños– ¡Me has decepcionado!
Estaba por irse cuando…
–¿Y… –comenzó Takao con un hilo de voz– cual es la actitud que… debo tener entonces…? –dijo con la vista inclinada, dejando al abuelo y a Yuriv sorprendidos, pero crispando más a Rei con esas palabras.
–¡Qué has dicho! –Replicó el pelinegro con enojo.
–¿Tú y Kai? –Reiteró Takao con un tono cargado de sarcasmo mirando los topacios de Rei con molestia– ¿Y acaso alguna vez Kai se acordó de que éramos amigos cuando me traicionó tres veces? –Al decir eso su rostro había abandonado la ironía ahora solo había enojo.
–¡Como dices eso! ¡Kai arriesgó su vida en la final de Justice-five por nosotros! –Gritó Rei cada vez más furioso no podía creer lo que Takao estaba diciendo, si eso era lo que en realidad pensaba ¿Por qué nunca lo había dicho? Y Rei no era el único sorprendido Yuriv también lo estaba… ver a Takao así era muy raro, sobre todo para Yuriv que lo había visto adoptar la misma actitud cuando le recordaba lo de Kai, pero no esa actitud…
–¡Alguien quiere explicarme de que trata esto! –Insistió el señor Kinomiya interponiéndose entre Rei y su nieto evitando así el altercado.
–Señor Kinomiya… –titubeó Yuriv.
Al escuchar las palabras de Yuriv, Takao se volvió hacia su abuelo y dijo:
–Kai sufrió un accidente anteayer... lo atropellaron.
–¿QUÉ? –Expresó el abuelo totalmente atónito– Pero… eso es terrible.
Al ver y escuchar sus palabras Takao dejó entrever como una sonrisa se formaba en sus labios.
–Si… es terrible… –la expresión fue extraña, nadie entendió lo que Takao había querido decir con eso y como era de esperarse Rei no lo soportó más.
–¡Si no te importa mejor olvídalo! –Dijo Rei más decepcionado que nunca, tomando a Salima de la mano y dispuesto a salir de allí.
–¿A dónde vas Rei? –Espetó Takao a sus espaldas haciendo que frenara su paso. –¿Viniste por mi, no? –Lo miró dejando ver en sus rubíes con un gesto sonriente pero frió– y tal parece que no me desharé de todo esto, hasta que no vaya a ese hospital… bueno. Haré lo que todos me han pedido, aunque… –miró hacia el suelo– yo aun ignoro los resultados de ello… –alzó la vista luego de decir eso y sonrió.
Dicha sonrisa dejó confundidos a todos, pero no al abuelo, quien lo miró con un gesto serio.
Rei no supo que más decir ante esa extraña actitud, por lo que solo caminó.
–Salima…
–… –la chica fue con su novio sin decir nada solo siguiéndole.
–Con permiso –Dijo al abuelo. Él abuelo solo asistió– y, disculpe el escándalo –luego de eso salió del Dojo.
Takao miró a su abuelo.
–Abuelo…
–Has lo que tengas que hacer hijo –fue el consejo firme que recibió del abuelo y no esperaba menos, aunque a veces lo trataba como un niño, confiaba en él y en sus decisiones…
Después desvió la vista hasta hallarse con el ruso y se sintió algo avergonzado de que el pelirrojo hubiera presenciado todo eso, ¿Qué podría estar pensando Yuriv ahora de él?
–Yuriv… –empezó…
–…Ve… –Fue todo lo dijo, interrumpiéndolo y apartando su mirada con un gesto frío.
Al ver eso Takao regresó su vista al suelo esta vez con tristeza, tal vez no debió decir todo lo que dijo.
Los cuatro salieron del Dojo, eran como las doce del día. Caminaron en silencio por la calle hasta la avenida y del mismo modo subieron y fueron en el autobús. En todo ese transcurso, Yuriv se mantuvo lejos de Takao. Mientras caminaban en la calle, Rei y Salima iban juntos, tomados de la mano, atrás de ellos iba él y a tras Yuriv. El pelirrojo iba muy lento siguiéndoles, a veces parecía sin intenciones de ir con ellos. Takao creía saber lo que eso significaba, trataba de encontrar un motivo para el actuar del pelirrojo, pero el darse cuenta que en verdad no sabía lo que estaba pensando lo llenaba de ansiedad. En el autobús, de nuevo Salima y Rei se sentaron juntos y él se sentó junto a la ventana dejando el asiento de orilla libre, esperando que Yuriv se sentara junto a él, pero este al subir al autobús se quedó de pie junto a la puerta…
…
---Takao, te lo estoy pidiendo, ve a verlo, yo lo ví, está en terapia intensiva, su caja toráxica sufrió una gran conmoción en el momento de que lo atropellaron, está muy mal…---.
---¿Por qué… me dices todo eso…?---.
---¡Porque me duele, Takao! Me duele saber que estas sufriendo y no lo expresas, me lastimas cada vez que actúas como la persona que no eres… no puedo creerte que no te importe lo que le ha pasado a Kai… ve a verlo, él es tu amigo, solo tienes que ir a verlo y regresar, eso es todo lo que te pido---.
---… ---.
---… ---.
---¿…Y si no regreso?---.
…
¿…Por que demonios había dicho eso…? Se recriminaba una y otra vez mentalmente, ¿en que estaba pensando? Tal vez había lastimado a Yuriv con eso. El resto del camino fue así, era estresante, Takao no sabía que hacer y cuando llegaron al fin al hospital, miró como el pelirrojo detenía su paso y se quedaba afuera. Lo último que Takao vió de su "novio" fue su blanco rostro indiferente y ese par de hermosos ojos azules fríos como no recordaba haberlos visto desde hacía tres años. Él era casi tan experto como Kai para ocultar sus sentimientos, y a pesar de que lo conocía, no podía descifrar nada de lo que el pelirrojo podía estar pensando…
¿Cómo Kai…?
No…
Kai ocultaba lo que sentía por orgullo, por no querer la lastima de nadie, pero… lo que Yuriv hacía era distinto… quería creer en eso.
XXXXXXXXXXDos palabrasXXXXXXXXXX
Salima, Rei y el siguieron por el pasillo hasta llegar a urgencias, allí a lo lejos estaban parados el resto de sus amigos… Max y Kyo a quienes había bloqueado sus celulares… y Hiromi a quién le aseguró no iría… y sin embargo… allí estaba.
El rubio ojiazul inclinaba levemente la vista, mirando hacia el suelo, escuchó pasos y al alzar la vista…
–¡Takao! –Exclamó en cuanto vio a Takao junto a Salima y a Rei.
Los dos castaños reaccionaron también mirando a los recién llegados, pero sobre todo enfocando su vista en Takao. Al ver sus ojos fijos en él se sintió incómodo…
–Hola… –fue lo que atinó a decir al ver a sus amigos allí reunidos y trató de sonreír lo mejor que pudo.
–¿Hola? ¡HOLA! –Exclamó Hiromi– ¿Eso es todo lo que vas a decir? –Concluyó enfadada.
–Hiromi…– El castaño de lentes, jaló a la chica del brazo gentilmente indicándole que parara, pero la chica oji-rojiza no podía ni quería hacerlo.
–¿Tendría que decir algo más? –mencionó desviando la vista evasivamente, pero sin borrar esa sonrisa de su rostro.
–¡Claro que si! ¡No puedo creer que actúes así después de que… de…! –gritó– ¡Por tu culpa Kai se está dejando morir!
Takao permaneció con la vista desviada, hacia otro punto, mientras que los chicos no sabían que cara poner ante esa expresión de Tachibana, quizá era porque todos habían pensado eso, salvo que no se habría atrevido jamás a decírselo a Takao por más molestos y preocupados que estuvieran por la gravedad de la situación.
–¡Hiromi! –Esta vez fue reprendida por Max.
Ella lo miró y cruzó los brazos conteniendo sus lágrimas y un montón que cosas más que seguramente serían más reproches para el peliazul.
–Takao… –Le hablo Mizuhara– la habitación es la 1667…
Takao regresó su mirada hacia su rubio amigo y reiteró.
–¿Mil… 667?
–… –Mizuhara solo asintió– Kai… te está esperando.
Al escuchar eso último, se detuvo a mirar a sus amigos, uno por uno. Hiromi desviaba la vista hacia otro lado con el rostro mojado por las lágrimas… Kyo reconfortaba a su novia, pero lo miraba a él con una mirada seria, Max tambien lo miraba en silencio pero con un gesto menos grave que Kyo… y Rei, estaba recargado en la pared tras él, cruzando los brazos, con sus ojos dorados en algún punto, y un gesto duro en su rostro. Salima estaba parada al lado de Rei juntando sus manos y mirándole con compasión. De todos los que estaban allí… Salima era la única que parecía no culparlo de nada… y tal vez Max… aunque no estaba seguro, no recordaba haber visto al rubio con un gesto tan grave como el que sostenía en ese momento. ¿Qué era lo que esperaban? ¿Qué se disculpara con ellos? Por lo menos las palabras de Hiromi no le dejaban duda… ni las de Rei cuando fue a su casa, pero ¿Por qué? ¿De que debía de disculparse?
–¿Dónde…? –Preguntó.
–Por ese pasillo –le indicó Max.
El peliazul entendió, dio dos pasos hacia el pasillo de terapia intensiva y frenó su paso, mirando hacia la entrada a urgencias, por donde había entrado… había camilleros, cirujanos, enfermeras, entre otras personas… nadie más, además de ellos. Apartó la vista de allí con tristeza y reanudó su camino por los pasillos.
Los chicos lo miraron alejarse y sin decir nada hasta que Max irrumpió el silencio…
–¿Cómo le convenciste de venir, Rei? –preguntó Max.
–Creí que no lograría nada– comentó Rei con una mirada triste– Me sentía furioso… así que solo llegué al Dojo… entré… y cuando lo tuve frente a mi, perdí el control…
Salima tomó el brazo del pelinegro.
–¿Lo golpeaste? –expresó Kyo sorprendido.
Rei inclinó el rostro algo apenado.
–Lo lamento…
–Pero…, –reanudó Hiromi– ¿cómo fue que al fin vino?
–…Yuriv y yo discutimos, él estaba allí. Takao nos detuvo, yo le dije lo decepcionado que estaba por su actitud… y el me preguntó que tipo de actitud debía de tener ante lo de Kai, yo me enojé mucho y lo siguiente que pasó a un me cuesta trabajo creerlo…
Los chicos lo miraron a la expectativa…
–De pronto se puso a descalificar la actitud de Kai de hace dos años para con él… y para finalizar dijo: "Tal parece que no me desharé de ustedes, hasta que no vaya. Está bien, haré lo que todos me han pedido…" algo así…
–¡Eso dijo! –Reaccionó la castaña furiosa de nuevo– ¡Entonces no vino por que Kai le importe…! ¡Es un tonto!
–Reproches sobre la actitud de Kai… –reiteró Max.
–¿Dijo que "todos" se lo habíamos pedido? –Fue la reflexión de Kyo– ¿Quiénes todos?
–Se refería a nosotros –escucharon una sexta voz y al voltear se hallaron con…
–¡Yuriv!
–Aunque no me crean… yo también se lo pedí –aclaró el pelirrojo.
Ninguno de los cinco supo que contestar a eso.
–¿Y que dijo? –Se atrevió Rei.
Yuriv sonrió con su acostumbrado gesto irónico.
–Lo mismo que le dijo a Tachibana: No.
–Se volvió a negar –Afirmó Max meditabundo.
Hiromi lejos de molestarse esta vez se sintió confundida… seguía sin entender la actitud de Takao. Se quedaron en silencio. En eso Yuriv cerró los ojos y se dio vuelta, comenzando a irse.
–Yuriv…–Lo llamó Max– ¿Te vas?
–¿Y qué mas puedo hacer? –Dijo Yuriv parando en seco, pero esta vez su voz sonó libre de toda ironía y sarcasmo– Impulsé a Takao a ir con Kai… solo por ser un idiota sentimentalista…
Nadie supo que decir al escuchar eso. Pero Yuriv inclinó el rostro y sonrió.
–Solo un verdadero idiota hace eso…, pero ya que me he puesto "el saco" (1), me quedaré con él… por que no quiero ver a Takao sufrir de nuevo– abrió sus ojos y se volvió a ellos– Creí que Kai y yo éramos los expertos en ocultar nuestros sentimientos… pero Takao… es superior a nosotros.
–¿Qué quieres decir? –Preguntó Kyo.
–Kai se aísla y pone su cara de: "nada me afecta" y yo… mi cara de maldito… pero Takao… el sonríe, se ríe… aunque se esté cayendo a pedazos…
Todos se quedaron sorprendidos ante eso. Era increíble la forma en que Yuriv conocía a Takao… Al ver sus caras de compasión Yuriv sonrió y cerró los ojos desviando la vista.
–¡Que bajo cayó Kai! –Lanzó una risa– aventarse contra los autos le funcionó –dijo y se echó a andar.
Rei lo miró y lo detuvo:
–¡Espera!
Yuriv se paró de nuevo.
–Siento… lo de antes –balbuceó Rei apenado– yo… no debí decir… lo que dije.
Yuriv se rió.
–No creas que soy tan bueno… ahora tengo el saco de idiota sentimentalista… no lo olvides –dijo y se fue caminando.
–Yuriv… –Murmuró Salima.
Después de eso Hiromi y Rei se sintieron muy afligidos.
–Lo ama en verdad –rompió el silencio el rubio.
–¿Y… creen que Kai se recupere? –preguntó la pelirroja.
Rei se volvió y abrazó a su novia.
–Me encantaría decir que si…, pero, cada día que pasa… su estado decae más…
–El traumatismo fue duro… si no se opera y refuerza su columna y sus costillas podrían aplastar sus pulmones y su corazón.
Salima se alarmó.
–Pero… ¡eso es terrible! ¿No han hecho ningún movimiento?
–Kai está en sus cinco sentidos, es mayor de edad, si él no acepta la operación hay poco que hacer…
–¿Qué dices Kyouji? –Se alarmó más la chica– ¿Quieres decir que Kai no ha accedido a su propia recuperación?
–Eso es lo que le reprocho tanto a Takao… desde que le dijimos a Kai que él no había venido se ha negado a ser atendido… todo por que antes de todo quería verlo… todo por el…– la voz de Hiromi sonaba entrecortada– ¡por culpa de él Kai se está dejando morir!
–¡Hiromi! –La reprendió Kyo– Eso no es culpa de Takao…
La castaña desvió su vista con rencor…
Salima los miró detenidamente y bajó la vista mirando hacia el suelo.
–Yo creo… que esa es demasiada responsabilidad –murmuró, y todos la miraron con atención– creo que ninguno de nosotros nos hemos puesto a pensar en los sentimientos de Takao…si él presenció el accidente de Kai, si justo en ese momento lo rechazó por Yuriv… y si nosotros le insistimos tanto en venir ¿Cómo creen que se halla sentido él?
–¿He? –fue lo que todos respondieron antes eso.
Salima seguía con la vista al piso.
–Piénsenlo… Takao no es un insensible, nos lo dijo Yuriv… nosotros lo conocemos, él sonríe aunque se esté cayendo a pedazos… ¿No será que Takao pensó que con su presencia solo lastimaría más a Kai…?
Todos reaccionaron atónitos al oír eso.
–Salima… –murmuró Rei– ¿Ya olvidaste las palabras de Takao en el Dojo sobre Kai?
Max y Kyo guardaron silencio mirando lo que pasaba.
–¡Dijo que solo venía para que lo dejáramos de molestar! –Protestó Hiromi enojada.
–Hiromi… –le habló la pelirroja– imagínate que Takao te hubiera dicho que te ama y tu le rechazaras por Kyo…
La castaña abrió los ojos atónita ante ese comentario…
–… y si él sufriera un accidente –continuó Salima– justo después de que tu le rechazaras… ¿cómo te sentirías?
Hiromi se sintió muy contrariada…
–Pues… yo… –balbuceó volteando a ver a Kyo y luego hacia Salima sin poder decir nada…
Salima regresó la vista al suelo.
–Yo por mi parte… sentiría que él estaría sufriendo mucho menos si yo… no lo hubiera rechazado, pero, nuestros sentimientos son los que son…y por más que queramos amar a alguien para que no sufra… no podemos hacerlo…
Rei recordó de súbito lo que había ocurrido entre Salima, él y…
/¿Kane…?.../
En ese preciso instante la chica levantó su mirada y Rei se encontró con sus ojos grises… como si hubieran pensado en lo mismo al mismo tiempo, de pronto Rei alzó sus brazos rodeando a la chica en un fuerte abrazo, después la besó en la frente y en los labios.
–Perdóname Salima –se disculpó el pelinegro– no me di cuenta.
La chica sonrió acariciando los cabellos de su novio y dándole un beso.
–Está bien…
Max, Kyo y Hiromi entendieron… antes de que Rei y Salima formalizaran su relación habían tenido problemas con Kane ya que éste quería a la pelirroja más que a una amiga, y ella solo como amigo, Kane había tardado en aceptarlo y todo ese proceso había lastimado mucho a Salima y a Rei, ahora ya estaban juntos y la situación de Takao les había hecho recordar todo lo que había tenido que pasar… Tal vez la situación fuera parecida, pero… Kane no había sufrido un accidente ni estaba hospitalizado como Kai; el dueño de Suzaku estaba lastimado por el accidente, pero eso no era lo único que lo hacia sufrir, era muy posible que sus sentimientos y lo que sentía por Takao fuera lo que más doliera en ese momento…
XXXXXXXXXXDos palabrasXXXXXXXXXX
En la entrada a urgencias, por donde había entrado… solo había camilleros, cirujanos, enfermeras y otras personas… nadie más. Apartó la vista de allí con tristeza y reanudó su camino por los pasillos.
Mientras caminaba se percató del profundo y… triste silencio… tanto como lo estaba ahora su interior.
Tantas cosas que pudieron ser… y no…
Llegó frente a la habitación, miró el número en la puerta "1667"… y sonrió ante un pensamiento tonto…
/Por ese siete… no fue el número de la bestia…/ –Estaba por abrir la puerta, pero se detuvo.
…
---Por que simplemente no dejas el pasado atrás… y sigues tu vida… no tienes por que cargar con las culpas por lo que hizo tu abuelo…---.
---… sabes que no puedo hacerlo…---.
…
Takao se quedó un momento recordando eso… esos recuerdos de hacía dos años… en el aeropuerto…
…
---Eres un verdadero testarudo –Le había dicho antes de que abordara el avión, acercándose a él y alzándole un puñetazo que él detuvo con su palma sin ningún problema; después lo miró y le sonrió– No olvides esto Kai: No importa donde estés, tú y yo seremos siempre amigos, pase lo que pase…
…
Todo eso había quedado tan lejano… no por que fuera mentira, pero había cosas que habían cambiado con él tiempo. Dio un hondo suspiro y empujó la puerta…
–¿Kai…?
…entró a la habitación mirando la estancia. Una cama cubierta de sábanas blancas… al igual como todo lo que en la habitación se encontraba. Un tubo color plateado, como un perchero de donde estaba colgada una bolsa de suero… junto a la cama un electrocardiógrafo… y un tanque de oxigeno. Sobre la cama que estaba alzada a 30° estaba el peligris, con media cabeza vendada, con los aparatejos conectados a su cuerpo… el suero en su brazo… y con la respiración artificial. Takao no supo que sentir al ver esa escena… pero sintió estremecerse en cuando el par de ojos amatistas se abrieron lentamente enfocándose en el. Takao se sintió nervioso y su corazón comenzó a latir rápidamente.
–Ho… hola Kai –fue lo primero que salió de sus labios– ¿Cómo estas?... ha… bueno, creo que esa pregunta fue muy estúpida, –dijo nervioso– quiero decir… Es tarde, en realidad son como la una y media. Ayer tuve clases…– se puso una mano en la cabeza– yo dí la clase ¿soy entrenador, recuerdas? Mi alumno se llama Ikki… ¿Te acuerdas de él? –Observó que Kai lo miraba fijamente en silencio y reanudó nervioso– ¿No? bueno, ayer estuve ocupado… y hoy… –Rió– Rei fue a verme, pero… no fue muy gentil –se puso la mano en la mejilla– me golpeó ¿Crees? ¿El tranquilo Rei? Tal vez me lo merecía por actuar como un idiota… –dijo y alzó la vista sin alzar el rostro, atisbando a Kai y mirando las vendas que tenía en la cabeza y sus ojos temblaron– tal vez… soy un idiota –su voz se escuchó lánguida y en sus ojos comenzaron a acumularse las lágrimas, las cuales no tardaron en desbordarse y correr por sus mejillas.
Kai le miró con atención.
–Takao…
Escuchar su nombre de sus labios hizo que algo se rompiera dentro del peliazul, ya no podía seguir fingiendo… ya no.
–Kai… ¡KAI! –Gritó rompiendo en llanto y corriendo hacia dónde estaba su amigo inclinándose hacia la cama cerrando los ojos y dejando que sus lágrimas corrieran– ¡Lo siento! ¡Lo siento! Soy un tonto, fue mi culpa ¡Perdóname! –lloró ocultando su rostro en las sábanas…
Kai no supo que hacer al verlo así, de hecho no había mucho que pudiera hacer en esas condiciones por más que quisiera. Solo movió su mano y la colocó en la cabeza del peliazul.
–No llores…
Takao se alzó.
–Todo fue mi culpa Kai, te lastimé… Me dijiste que me amabas y yo… y yo… ¡SOLO TE HAGO DAÑO! ¡ES MI CULPA QUE ESTES ASÍ!
Kai lo miró y sonrió levemente, sonrisa que solo provocó que las lágrimas del peliazul aumentaran.
–No –Dijo el ruso-japonés– quería verte para decírtelo…
Los ojos de Takao eran un mar de lágrimas mientras que escuchaba eso de su amigo…
–No quiero que te eches la culpa de nada. Tu no hiciste nada, yo soy el único responsable de lo que pasó… –dijo acariciando el rostro moreno de ese chico que tanto amaba, no permitiría que se culpara por lo que le había pasado…
–Kai… –Takao sintió la mano de Kai acariciar su mejilla y cerró sus ojos solo dejando caer más lágrimas.
–Te amo… solo quería que lo supieras… ya no llores– La voz de Kai era dulce y llena de comprensión.
…
---Kino-chan… Te amo---.
…
Las palabras de Yuriv evocaron a sus oídos y lo comprendió todo.
CONTINUARÁ…
(1) Ponerse "el saco": Dicho popular que indica "adoptar una cierta actitud", también se usa cuando alguien hace una crítica hacia alguien y ese alguien se siente ofendido ante lo dicho, entonces es cuando se dice que a esa persona "le quedó el saco".
XXXXXXXXXXDos palabrasXXXXXXXXXX
Yami Hisaki: Oo
n.n Bueno, allí está el capítulo, espero que les haya gustado y despejado una que otra duda de las que tenían, ¿Cómo ven?
Yami Hisaki: v.v No tengo más que decir salvo que Takao en verdad lo estaba pasando mal y… pobre Yuriv el tambien.
XD XD XD; Bueno, bueno iba a hacer una pregunta final, pero menor no. Solo espero que el capítulo les haya gustado y si quieren leer el final déjenme una opinión dándole al botocito morado que dice "Go" en la esquina izquierda y escriben. Perdón por las cortas notas, pero tengo poco tiempo.
Comentarios, sugerencias, amenazas de muerte, jitomatazos y de más frutas y legumbres (siempre digo lo mismo nnU) serán bien recibidos.
¡Mil gracias por leer y luego nos leemos!
ATTE: Senshi Hisaki Raiden "La legendaria swordgirl princess" y Yami Hisaki "Su oscuridad".
Заботься много всем і до свидaнья!
"Szabot\ sia mnogo vsem! Do svidan\ya !"
(Se cuidan mucho y hasta luego)
18
