Hola, por fin pude publicar este capítulo, espero que les guste. Les agradezco muchísimo sus reviews, hacen que valga la pena escribir todas las locuras que pasan por mi cabeza.

El Tigre: Las Aventuras de Manny Rivera es propiedad de Sandra Equihua y Jorge R. Gutierrez.

El Organillero

Capítulo 6: No Podrás Escapar

Al día siguiente Rodolfo salió de su casa totalmente renovado y descansado, listo para buscar al secuestrador de los niños y llevarlo ante la justicia. Extrañamente ese día la ciudad parecía estar más radiante que nunca y el cielo era tan azul como pocas veces lo había estado. Definitivamente había valido la pena la pequeña aventura de la noche anterior puesto que las preocupaciones del adulto por tener que enfrentar su pasado habían desaparecido.

Sin saber bien por que, estaba seguro de que lograría encontrar una pista o algo que le ayudara a capturar a su presa. Las otras personas no entendían por que a Rodolfo se le veía tan contento en momentos como esos, es decir, la Ciudad Milagro estaba a punto de colapsar por la pérdida de los niños y no era un secreto de que Manny se encontraba convaleciente, cosa que no podía ser bueno para Rodolfo.

Lamentablemente el optimismo y energía del héroe no lograron hacer que encontrara nada esa vez, tuvo los mismos resultados que las veces anteriores. Sin embargo esto no lo deprimió, al contrario, pareciera que algo maravilloso le hubiera sucedido a tal grado que nada lograría destruir su repentina felicidad. Las cosas no cambiaron en su casa donde Granpapi ya comenzaba a preocuparse por el estado de su hijo, hasta llegó a pensar que los acontecimientos recientes ya estaban afectando el estado mental de su hijo.

Los días pasaban y las cosas seguían igual, mucha alegría y pocos resultados, lo que hizo que la gente comenzara a dudar de la capacidad de White Pantera y algunos incluso llegaban a afirmar que el héroe había tenido algo que ver con lo sucedido. Tanto Manny como Frida lentamente se recuperaban dándole a ambas familias una pequeña luz de esperanza invisible para el resto de la Ciudad, quienes no paraban de exigir que los esfuerzos para encontrar a sus hijos se incrementaran, y el ver como las familias Rivera y Suarez poco a poco recuperaban la paz los irritaba demasiado.

Granpapi llevaba cerca de una semana de dejar de disfrutar la poca actividad de su hijo en lo que se refería a combatir el crimen. Era cierto que sus robos y planes siniestros eran ejecutados con mas facilidad que en muchos años y que su nieto pronto volvería a la normalidad, pero en definitiva no era nada agradable ver como su amada familia se ganaba el odio del resto de la ciudad. En parte sentía que algo de eso era culpa suya por la vida de maldad que llevaba, por lo que decidió hacer algo para enmendar ese error o por lo menos no sentirse tan culpable por el asunto.

Todos los días intentaba persuadir a Rodolfo para que siguiera buscando a los niños y terminara con esa locura pero su hijo simplemente no parecía tomarlo en serio. Así estuvieron durante bastante tiempo viendo complacidos como Manny volvía a ser el mismo, sin embargo el esperado día en que el chico por fin se levantaría de la cama terminó siendo el resurgimiento de la pesadilla de Rodolfo.

-Manny, que bueno que ya estás mejor- le dijo Rodolfo al ver que su hijo se había levantado.

-Gracias papi, ya me estaba aburriendo ahí acostado sin poder hacer nada- dijo Manny

-Bueno, pero lo importante ahora es que ya estás bien- siguió Rodolfo.

Manny simplemente sonrió y se dispuso a ir a visitar a Frida para ver como estaba, pero en ese momento algo ocurrió. Rodolfo miró como su hijo se paraba en seco al llegar a la puerta y como lentamente se volteaba y caminaba hacia el con la mirada perdida. Una vez que se encontró frente a frente con su padre la cara de Manny cambió mostrando una mirada de maldad pura, sus ojos se tornaron de color rojo y sin explicación comenzó a tararear la misma melodía de cuando Rodolfo lo había encontrado en su habitación.

-Hijo… ¿estás bien?- preguntó Rodolfo sintiendo que los nervios regresaban a el.

-Por supuesto que estoy bien, por lo menos estoy menos muerto que antes- contestó este.

-¿Menos muerto?, a que te refieres- la voz de Rodolfo ya comenzaba a temblar.

-Tu sabes a que me refiero- siguió Manny.

-No se de que me hablas, por favor deja ya esto Manny- dijo Rodolfo tratando de sonar tranquilo.

-¿Manny?... no amigo, yo no soy Manny- rió el muchacho.

-¿Cómo que no eres Manny?, ¿Quién eres?, ¡¿Qué le hiciste a mi hijo?!- gritó Rodolfo alterado.

-¿De verdad no me recuerdas?, pero si hace años tuvimos una linda tarde de juegos junto a tus amigos. Acuérdate… mocoso asqueroso- la voz de Manny se había vuelto mas grave y sin duda se había llenado de odio, seguido de eso continuó tarareando la melodía.

Rodolfo retrocedió completamente aterrado, desesperado buscaba una forma de salir huyendo mientras que comprendía la horrible realidad sobre el ser que le hablaba.

-¡No!, ¡no!, ¡no!, tu ya no existes, caíste en ese agujero, tu cadáver sigue ahí enterrado- dijo Rodolfo.

-Hay cosas que ni la misma muerte puede detener muchacho estúpido, ahora entiende de una vez que esta inmunda Ciudad aún no se ha librado de mi. Y no me iré de aquí hasta tener lo que se me negó… Venganza- dijo Manny ahora con la voz del Organillero.

-No, por favor, ¿Qué vas a hacerme?- Rodolfo se sorprendió al darse cuenta de que ahora estaba en una esquina suplicando por su vida, cosa que nunca creyó que pasaría.

-Descuida, no te asesinaré, prefieron continuar con mi plan original. Mi cólera caerá sobre los niños de este maldito lugar, en especial sobre tu hijo- dijo el Organillero.

-Así que fuiste tu, tu te llevaste a los niños- reflexionó Rodolfo.

-Muy bien panterita, me alegra ver que te das cuenta de lo que ocurre, así mis despiadados actos serán mas dulces y satisfactorios- el Organillero soltó una risotada.

-Por lo que más quieras, deja a los pequeños fuera de esto- saltó Rodolfo

-¿Y arriesgarme a que otro mocoso mal nacido frustre mis planes?, yo creo que no- dijo el Organillero.

-Te lo suplico…- trató de seguir Rodolfo.

-Tu empezaste esto, si tan solo no le hubieras hecho de héroe y me hubieras dejado hacer mis asuntos antes esto no estaría pasando. Pero ahora me voy a vengar y con mas intensidad que antes, y además le daré un trato "especial" a tu querido hijo- dijo finalmente antes de comenzar a reír maléficamente.

-Si te atreves a hacerle algo a Manny…- dijo Rodolfo furioso.

-¿Y que me vas a hacer?, ¿arrojarme en un agujero oscuro otra vez?, tranquilo, les daré una semana mas, yo que tu me iría despidiendo de el por que después temo que el chico… no tendrá mas vida para disfrutar jajajaja- rió el Organillero

-¡No!, a mi hijo no le hagas nada maldito- explotó Rodolfo

En eso los ojos de Manny regresaron a la normalidad y su voz volvió a cambiar hasta recuperar su tono. Al ver a su padre tan alterado se asustó un poco pero luego Rodolfo notó que su hijo ya no estaba poseído por el Organillero, así que se calmó.

-Papi, ¿Qué pasó?- preguntó Manny

Rodolfo no dijo nada

-¿Papá?-

-Nada hijo… vete a jugar, he decidido que es hora de retomar el caso de los niños desaparecidos, encontraré al culpable y esta vez acabaré con el de una vez por todas- dijo Rodolfo mas decidido que nunca.

La cacería había empezado nuevamente, ahora si no había marcha atrás. Era momento de destruir con el monstruo que los perseguía antes de que el los destruyera a ellos. Las reglas eran simples, matar o morir, solo había un problema: ¿como eliminar a un fantasma?.

Continuará………

Les dije que solamente le iba a dar a Rodolfo un ratito de tranquilidad, ahora si las cosas se van a poner feas para los Rivera. Espero que les haya gustado y si no pues trataré de esforzarme mas en el siguiente capítulo. Bueno, nos vemos/leemos luego, se cuidan.