Hola, ahora si como les prometí aquí tienen el noveno y penultimo capítulo de la historia, creo que este me alió un poquitín mas largo, espero que les guste y que no me vayan a matar al final, ya verán por que jeje. Bueno, por el momento es todo, nos veremos/leeremos pronto.
El Organillero
Capítulo 9: El Templo Subterráneo
Manny, Frida y Granpapi se encontraban afuera del viejo almacén buscando algún indicio de la presencia de Rodolfo. La noche finalmente había caído y la búsqueda solo se había dificultado más. Ya llevaban bastante tiempo rodeando el abandonado edificio con la esperanza de encontrar algo pero finalmente era el momento de aceptar que por muy escalofriante que fuera debían entrar al almacén.
Los tres se acercaron a la puerta la cual extrañamente se encontraba abierta de par en par mientras que las cadenas, candados y tablones que antes la mantenían cerrada yacían en el suelo. Granpapi fue el primero en entrar seguido por Manny y Frida, el viejo había sacado una linterna de su sombrero que mas o menos los ayudaba a ver hacia donde se dirigían, lo malo era que la oscuridad era tan intensa que ahogaba el rayo de luz de la lámpara haciéndolo casi invisible.
De repente Frida, quien se había alejado sin darse cuenta de los otros dos, encontró el agujero, o tal vez sería mejor decir que estuvo a punto de caer en el. Por fortuna Manny había reaccionado rápido y logró sujetarla antes de que se fuera al fondo. Granpapi se les acercó alarmado por el ruido pero se tranquilizó al ver que todos estaban bien. En eso la melodía del organillo se volvió a escuchar y los tres coincidieron en que provenía del interior del agujero.
Granpapi entró en su traje robótico, tomó a los niños y lentamente descendió hasta el suelo. Una vez ahí Frida soltó un grito al darse cuenta que junto a su pie había un cráneo humano que parecía verla fijamente. Manny y Granpapi también se sorprendieron al ver el cráneo y comenzaron a observarlo fijamente.
-No lo entiendo, ¿Qué hace una calavera aquí?- dijo Manny.
-No lo se, pero esto no me gusta para nada- contestó Granpapi.
-Oye Manny, no es por echar la sal, ¿pero no crees que…bueno…tu papá…?- comenzó a decir Frida.
-¡No digas eso!, estoy seguro de que mi papá está bien- gritó Manny.
-Por lo menos debemos tener esa esperanza, además dudo que si Rodolfo…bueno, ya saben, no puede ser este cadáver, por lo que se ve lleva décadas aquí- analizó Granpapi.
Manny ya un poco más calmado comenzó a caminar por el reducido espacio hasta que llegó a un punto donde la tierra se sentía más suave. El muchacho llamó a Granpapi para ver que opinaba. Una vez que Granpapi inspeccionó el lugar se dio cuenta de que la tierra estaba suelta, como si alguien hubiera cavado ahí. Nuevamente sujetó a los niños y de su sombrero salió un enorme taladro que comenzó a cavar en aquella sección.
Unos momentos después llegaron al Antiguo estadio de Juego de Pelota Azteca y todos se quedaron contemplando el lugar. Aún podían escuchar la música que llenaba el ambiente pero no había ni rastro del Organillero. Sabían que si se quedaban parados no lograrían nada por lo que decidieron recorrer el campo a ver que encontraban.
Mientras avanzaban se dieron cuenta de que no se trataba de un simple campo de juego de pelota, sino que solo era una pequeña parte del sitio donde estaban. Ante ellos estaba un enorme templo Azteca similar a las imágenes de la gran Tenochtitlán que había en sus libros escolares. Era una vista realmente impresionante la de las enormes pirámides llenas de antorchas imponentes frente a ellos.
En eso Manny distinguió a alguien parado justo en el centro del Templo. Junto a Frida y Granpapi se dirigió hasta donde estaba esa persona y al acercarse un poco mas reconoció a su padre con las manos atadas a dos pilares de piedra al lado de el. Manny corrió hasta el, sumamente feliz de encontrarlo a salvo. Rodolfo parecía estar inconsciente y fatigado, pero en cuanto escuchó la voz de su hijo volvió en si y su mirada se iluminó.
-Manny, mijo, ¿Qué haces aquí?- preguntó Rodolfo
-Vinimos a salvarte papá, tuve una visión sobre ti en peligro- contestó Manny.
-Dios mío, tienen que salir de aquí cuanto antes- dijo Rodolfo preocupado
-Claro que no papá, no nos vamos sin ti- respondió Manny.
Entonces Manny giró su hebilla y se transformó en El Tigre, sacó sus garras y cortó las cuerdas que sujetaban a su padre.
-Gracias hijo, ahora tenemos que irnos antes de que…- comenzó a decir Rodolfo pero no pudo terminar por que en ese momento todo su alrededor empezó a incendiarse encerrándolos a los cuatro en un gran círculo de fuego. La música se detuvo y una llamarada se acercó a ellos tomando forma de hombre y finalmente del Organillero.
-¿Adonde creen que van?- preguntó este con una sonrisa maligna en su cara.
Los tres Rivera se pusieron en posición de ataque pero el anciano solo se les quedó mirando divertido.
-Jaja, ni siquiera se molesten, no hay nada que puedan hacer en mi mundo- dijo el Organillero.
-Eso lo veremos- dijo Manny lanzándose dispuesto a atacarlo pero con un solo movimiento el Organillero esquivó su ataque para luego darle una tremenda patada en el estómago.
Manny cayó retorciéndose de dolor por el golpe y la falta de aire. Granpapi intentó un nuevo ataque pero de igual forma no tuvo éxito y solo recibió otro golpe que lo envió directo al suelo.
-¿Por qué?, ¿Por qué haces esto?- le preguntó Granpapi
-Te lo advertí, "viejo amigo", dije que me vengaría de todos ustedes, cosa que habría hecho hace años si tu hijo no se hubiera metido en mis asuntos- dijo el Organillero mirando con odio a Rodolfo.
-¿Qué quiere decir con eso Rodolfo?- preguntó Granpapi.
-¿No te lo dijo?, cuando tu estúpido hijo era niño me arrojó dentro de este maldito agujero en donde mi espíritu estuvo atrapado por años. Pero lo que no sabía era que cada día que pasaba mi deseo de venganza aumentaba hasta que el odio me hizo tan poderoso que pude crear este mundo de oscuridad donde soy amo y señor. Además que logré salir a la superficie donde retomé mi plan original, el cual consistía en desaparecer a todos los niños de la ciudad. Imagínate mi sorpresa cuando encontré a tu nieto, el pichón perfecto para acabar con la familia que más detesto…ustedes- explicó el Organillero.
-Ahora lo recuerdo, eras tu el que nos atacó a Manny y a mi la otra noche- dijo Frida.
-Si, lo recuerdo, una noche muy agradable ¿no?, solo que esa vez no me vieron como un humano normal…de hecho creo que me veía así- dijo el Organillero justo antes de que sus ojos de pusieran en blanco, su piel se volviera como de papel dejando ver algunas partes del hueso y sus dientes se hicieran puntiagudos. Todos gritaron de terror ante el espectáculo y retrocedieron.
-Lastima que no vayan a ver mi gran triunfo, por que quitándome a mí los muertos no pueden ver jajajaja- rió el Organillero.
El viejo hizo aparecer su organillo y luego de tocarlo el piso comenzó abrirse hasta que solo hubo un pequeño espacio entre el borde del abismo que se había formado y la pared de fuego que los rodeaba. Para su impresión el Organillero se mantenía flotando sobre el agujero.
-Contemplen mi Cenote, seguramente saben que algunas culturas antiguas los usaban para realizar sacrificios a sus dioses, pues bien, ¿Qué les parece si jugamos a eso? Jejejeje- dijo el Organillero con tono triunfante.
Los Rivera y Frida estaba aterrorizados mirando el fondo del Cenote donde solo había oscuridad. Sabían que en caso de caer ahí todo habría terminado y no necesitaban ser muy inteligentes para comprender que eso era precisamente lo que el Organillero pretendía hacerles.
-Nunca me destaqué por ser un caballero pero creo que hay que respetar la regla de "primero las damas"- dijo el Organillero mientras que miraba fijamente a Frida. La niña intentó escapar pero en eso todos vieron como era levantada y jalada hasta donde estaba su enemigo. El hombre la veía sonriente mientras que Frida gritaba por auxilio.
El villano soltó a la niña y Frida comenzó a caer dentro del Cenote, pero antes de que siguiera su camino Granpapi la atrapó usando su sombrero como avión. El Organillero no esta dispuesto a permitir que sus rivales salieran con vida por lo que se abalanzó sobre Granpapi y Frida que aún no llegaban a la orilla del barranco.
Parecía que no había escapatoria, el Organillero volaba muy rápido y sin duda les daría alcance antes de estar a salvo. Granpapi y Frida cerraron los ojos esperando algún ataque pero los abrieron enseguida cuando escucharon a su enemigo gritando. Manny había saltado sobre el malvado fantasma y ahora Rodolfo, Frida y Granpapi contemplaban con tristeza como Manny caía dentro del Cenote junto a su adversario.
-¡No!, ¡Manny!- gritó Frida intentando arrojarse también pero siendo detenida por Rodolfo y Granpapi.
-No Frida, no hay nada que podamos hacer…Manny se ha ido- dijo Rodolfo con la voz entrecortada y con los ojos llenos de lágrimas.
La pared de fuego se extinguió liberándolos, pero ya no les importaba eso. Los tres se quedaron en su lugar llorando amargamente por lo que habían visto. Manny se había sacrificado para salvarlos.
Continuará………
Les dije que el final de este capítulo a lo menor no les gustaba, pero de plano ya no resistía mas, tenía que hacer sufrir a los personajes, diganme sadico y loco pero es una enfermedad que tengo. Bueno, de todos modos espero que les haya gustado, espero ansioso sus reviews, nos vemos/leemos, se cuidan. Por cierto, no se si ya conocián el término "Cenote", así que aquí tienen una pequeña definición, espero que les sirva.
Cenote.
(Del maya tz´onot, pozo, abismo).
m. Depósito de agua manantial, que se halla en el Estado de Yucatán y otras partes de América, generalmente a alguna profundidad. Las antiguas civilizaciones arrojaban ahí a las víctimas de los sacrificios para que se ahogaran.
