CAPÍTULO 9
- Quién es Nadia?.
- Shannon por favor, déjalo. Replicó Maddie.
- No Maddie, tengo derecho a saber si mi vida vale menos que la de ella. Quiero saber por qué alguien decide quién debe vivir o quién debe morir?.
- Shannon, no te hagas daño, lo pasado pasado está y no hay vuelta atrás.
- Cómo puedes hablar de vuelta atrás si tu has estado viajando en el tiempo.
- Si. Y francamente, esto debe terminar. Arthur y yo estamos pensando en acabar con los viajes en el tiempo. Al final no traerán nada bueno.
- Y toda la gente que muere injustamente?.
- No ves que se convertiría en algo sin final, que salvar a tanta gente implicaría cambios que no podríamos soportar. Se crearían paradojas, o quizás universos alternativos. No Shannon, esto tiene un final y está cerca. Y ahora volvamos.
En cuanto llegaron a la mansión, Shannon se dirigió al despacho de Arthur Hanso.
- Arthur, necesito hablar contigo.
- Ya me lo imaginaba pequeña. Tienes un montón de preguntas. Siéntate por favor.
Tomó asiento en uno de los cómodos sillones colocados frente a la mesa de despacho, donde al otro lado el Sr. Hanso se sentaba con la espalda apoyada en su silla.
- Hoy me he encontrado con una mujer, con Kate Austen. Me ha dicho cosas terribles de Sayid, y me ha hablado de Nadia.
- Nadia, Nadia. Sí. Ella es la esposa de Sayid, la mujer a la que ha querido tener siempre a su lado.
- Pero él me dijo que me amaba.
- Te dijo algo así para tenerte a su lado mientras estaba en la isla. Es un hombre muy apasionado y no puede estar sin una mujer al lado. Tú fuiste su "presa". Ni siquiera te diste cuenta de que te estaba llevando a su terreno como él quería.
- Me construyó una cabaña.
- Ofrecer comida, protección y un nido es un comportamiento primitivo y animal. Es una manera de asegurarse tu atención. Eras muy joven y él sabía que no tenias a nadie, ni dentro ni fuera de la isla. Así que fuiste su blanco y acertó.
- Entonces me estás diciendo que sólo estuvo conmigo para satisfacer sus necesidades.
- Exactamente, recuerda lo que te respondió cuando le preguntaste si iba en serio. Fue un no rotundo. Nadia es su obsesión, esa mujer lo manipuló en la cárcel. Además, ella estaba embarazada y él descubrió que tenían una hija en común, después de eso enloqueció por encontrarla aún más de lo ya estaba.
- Qué cárcel?.
- Nadia fue prisionera y torturada bajo el gobierno de Saddam en Irak. A pesar de ser sumita al igual que Sayid, ambos pertenecían a bandos diferentes. No sé si lo sabías pero el trabajo de Sayid fue durante muchos años torturar a las personas, pero a Nadia no sólo no la torturó, sino que además la dejó embarazada.
- Arthur, esperas que me crea que hicieron el amor en una cárcel de Irak?.
- Nadia estaba desesperada por salir de ahí. Y él necesitaba alguien. Te aseguro que encontraron la manera.
- Sabes, hablas como si hubieras estado presente.
- He estado en muchos sitios, pero no he visto nada que no se pueda deducir, además, recuerda que durante mucho tiempo hemos realizado viajes en el tiempo y hemos hablado con mucha gente. Y la gente cuenta cosas.
- No puedo creer lo que me dices de Sayid, él me lo hubiera contado.
- Contado?. Vamos Shannon, a veces pareces una niña. No seas tan inocente! Él sólo hace lo que le conviene. Sabias que por ella mató a varias personas. Y por ti qué hizo? Nada. Cuando le pediste que hiciera algo con Locke tras la muerte de Boone no hizo nada, y sabes por qué, pues no por las razones que te dio, toda esa historia de tu no has matado a nadie y bla bla bla, lo hizo porque Locke era alguien necesario en la isla, para salir de ella y contactar con Nadia.
La puerta de la sala se abrió y entraron Maddie y Kate. Shannon se giró sorprendida, pero tenía los ojos tan encharcados que volvió a girar su rostro y lo hundió entre las manos. Kate casi era arrastrada por Maddie, quién con firmeza la obligó a sentarse en el sillón que quedaba vacío enfrente de la mesa del despacho, justo al lado de Shannon.
- Creo que Kate ha hablado mucho, y quiero que ella misma te cuente unas cuantas cosas. Es cierto que Sayid nunca debe encontrar a Mariam, si lo hace la matará.
Al oír aquellas palabras, Shannon apartó las manos de su cara y miró a Maddie asustada. Ahora tenía alguien en su vida a quién amar de verdad, con todo el corazón, y no quería ni imaginar que se la pudieran arrebatar.
