Hola, finalmente, luego de meses de planeación, semanas de escribir y de romperme la cabeza, mucho trabajo duro aunque con mucha alegría les traigo el último capítulo de la historia. La verdad este es un capítulo muy importante para mi puesto que esta historia la vengo planeando casi desde que publiqué mi primer fic pero no me sentía listo aún para escribirlo. Ahora ese momento parece muy distante puesto que por fin lo terminé, apenas puedo creerlo pero así es.
Les agradezco infinitamente su tiempo, su paciencia y sus reviews. Quiero dedicarles esta historia a:
Elecpad 909
ElTigreLove
Brenda 123
Bueno, ya no los entretengo mas, los dejo con el capítulo a ver que les parece.
El Organillero
Capítulo 10: Batalla en el Reino de las Tinieblas
Todo estaba tan oscuro y silencioso, el frío era insoportable y el aire era tan pesado que provocaba una sensación de asfixia. Manny no sabía muy bien como es que había llegado hasta aquel horrible lugar, todo lo que recordaba era que justo antes de su enemigo atacara a su abuelo y a su mejor amiga el había intentado protegerlos arrojándose al vacío junto al Organillero.
Entonces la batalla había terminado, sus seres queridos ahora estaban a salvo y la Ciudad Milagro no tendría que preocuparse más por el Organillero demoniaco, pero el precio que tuvo que pagar había sido alto. Como le habría gustado poder ver a su familia y a Frida nuevamente y disfrutar de la paz que ahora debía estar reinando en su hogar. Pero eso ya no sería posible, estaba consiente de que si alguien caía dentro del Cenote no sobreviviría. Lo que significaba que su vida ya había terminado.
Sus ojos se llenaron de lágrimas al pensar que todo había terminado y que no volvería a ver ni a su padre, ni a su madre, ni a su abuelo…ni a Frida. Al menos el peligro que ellos corrían ya no existía y eso había hecho que su sacrificio valiera la pena. No había mas remedio que aceptar lo ocurrido y resignarse, lo único que inquietaba a Manny ahora era no saber en que sitio se encontraba, si ese era el otro mundo no se parecía en nada a como el lo imaginaba.
Después de unos momentos finalmente se decidió a caminar, aunque no podía ver por donde iba, era como estar en una dimensión infinita en la que no se podía llegar a ningún lado. Estuvo un rato caminando aunque no sabía si realmente estaba avanzando o moviéndose, entonces pesó que si su destino era estar ahí por toda la eternidad esta no prometía ser muy entretenida.
En ese momento ocurrió algo que hizo que se le helara la sangre, la misteriosa música del organillo comenzó a sonar más fuerte que nunca y una risotada maléfica le taladró los oídos. Entonces Manny tomó en cuenta un detalle, donde quiera que estuviera, el Organillero debía estar también, después de todo ambos habían caído al mismo tiempo.
El niño estaba aterrado pensando en lo que seguiría, entonces como si de repente alguien hubiera apretado un interruptor la oscuridad desapareció encontrándose en lo que parecía el interior de un Volcán activo, muy parecido a la antigua guarida de White Pantera y el Titán de Titanio. Entonces se dio cuenta de que muy cerca de el se escuchaban voces pidiendo ayuda, Manny giró su hebilla y corrió hasta el sitio del que provenían las voces.
Llegó hasta un sitio lleno de jaulas de distintos tamaños y dentro de ellas estaban todos los niños de Ciudad Milagro, Manny pudo reconocer a sus amigos como El Burrito Albino y hasta a sus enemigos como La Cuervo, el Dr. Chipotle Jr. y Che. El chico corrió hasta la jaula mas cercana curioso por saber hacían todos ahí, puesto que tanto el como Frida no se habían dado cuenta de que los niños habían estado desapareciendo.
-Vaya, nunca pensé decir esto pero me alegra que estés aquí Rivera- dijo el Dr. Chipotle Jr. acercándose a la puerta de la jaula.
-¿Qué fue lo que pasó?, ¿Qué hacen todos aquí Dr. Jalapeño?- preguntó Manny
-¡Chipotle!...olvídalo, un viejo loco y aterrador nos trajo a este lugar mientras dormíamos- contestó este.
-No puede ser, no me digan que a ustedes también los mató- dijo Manny preocupado.
-¿Nos mató?, ¿De que hablas?- preguntó La Cuervo que estaba cerca de ellos.
-¿No están ustedes muertos?- preguntó Manny.
-Claro que no, no digas estupideces- dijo el Dr. Chipotle Jr.
-Vaya, no te enojes Dr. Habanero- siguió Manny.
-¡Chipotle!- gritó.
-Es que yo pensé, por que tomando en cuenta de que no sobreviví a la pelea contra el Organillero aparecí aquí, así que cuando los encontré a ustedes pues…- explicó Manny
-¿Qué disparates dices?, tu no estás muerto- dijo Che.
-¿No lo estoy?, pero caí dentro del Cenote- dijo Manny.
-El Cenote no es mas que la puerta a este sitio, el que hayas caído dentro de el no significa que te hayas muerto, si el Organillero te mandó aquí fue para tenerte prisionero solamente- dijo el Dr. Chipotle Jr.
A Manny le pareció que volvía a nacer, tal vez ese no fuera el mejor momento para festejar pero al menos seguía con vida y eso ya era algo.
-Genial, muchas gracias Dr. Paprika, ya me había asustado- dijo Manny feliz.
-¡Chi-po-tle!-
-Si, si, lo que sea, pero ahora debemos salir de aquí- dijo Manny.
Pero en eso la risa maligna volvió a escucharse y todos los niños miraron aterrados como apareció el Organillero detrás de Manny propinándole un puñetazo en la mejilla. Sus ojos ahora parecían ser dos pedazos de carbón ardiendo lo que significaba que ahora estaba más que furiosos contra el chico.
-Pobre niño ingenuo, entiende de una vez que no podrás salir de aquí por mas que lo intentes- dijo el Organillero.
Manny se levantó y sacó sus garras en posición amenazante. Miró a su enemigo con profundo odio aunque por dentro se moría de miedo, pero no estaba dispuesto a demostrarle al Organillero que su presencia le imponía.
-Vas a pagar por lo que hiciste malvado, yo me encargaré de que no puedas volver a hacer daño- anunció Manny.
-Jajaja, eso creer, tal vez aún no estés muerto pero me aseguraré de arreglar ese detalle ahora mismo- dijo el Organillero.
En eso el adulto voló hasta Manny, lo tomó del cuello y lo azotó contra las jaulas. Manny trató de liberarse pero era inútil, aunque el Organillero era muy anciano aún tenía mucha fuerza, además de que se sentía débil por la forma en la que el villano lo estaba estrangulando.
Por fin Manny reunió fuerzas y con sus garras soltó un golpe al brazo del viejo, el cual se partió en dos ante los aterrados ojos de los niños. Manny vio como el Organillero se ponía cada vez más furioso y como de repente ponía una sonrisa de maldad mientras que su brazo volvía a colocarse en su lugar.
-Jajaja, ríndete mocoso, este es tu fin- rió el villano
-Tal vez, pero eso no me impide ayudar a los demás- dijo Manny al momento que con sus garras abría la puerta de una de las jaulas.
Los niños salieron y ayudaron a los otros a escapar de su prisión mientras que El Tigre impedía que el Organillero los detuviera.
-Rápido, váyanse de aquí, David, Sergio, Cuervo, Che, Dr. Tamarindo- dijo Manny.
-¡Chipotle!...ah, ¿para que me molesto?- dijo el Dr. Chipotle Jr. mientras se alejaban de ahí.
-no, no, ¡No!, mis prisioneros, vas a pagar por esto con tu vida maldito enano- gritó el Organillero
Y dicho esto se abalanzó sobre el muchacho lastimándolo de forma horrible. Manny no lograba reaccionar y simplemente recibía el castigo. Una vez que terminó en el suelo retorciéndose de dolor el villano tomó su organillo y comenzó a tocarlo. La melodía que antes hubiera tranquilizado a Manny ahora parecía matarlo lentamente, cada nota era como un cuchillo atravesándolo, definitivamente no podría resistir mucho más tiempo.
Manny terminó recargado en una de las jaulas mirando a quien pronto acabaría con el. Su vida transcurrió justo frente a sus ojos, cada momento que había disfrutado o sufrido. Pudo ver cuando conoció a Frida, cuando su madre se fue, cuando recibió su hebilla mística, cuando luchaba contra El Oso, el Señor Siniestro y Sartana de los muertos.
Ahora que lo pensaba el Organillero era como Sartana, un adversario fantasma inmortal cuyo poder provenía de su instrumento. Fue cuando un rayo de esperanza lo iluminó, tal vez aún podía derrotarlo, probablemente igual que la guitarra de Sartana, el organillo era el punto débil de su atacante. Cuando el Organillero estuvo a punto de volver a girar la perilla de su instrumento, el cual marcaría la inminente muerte de El Tigre. Manny saltó y con las fuerzas que le quedaban golpeó el organillo con sus garras. El instrumento comenzó a vibrar y un nauseabundo liquido color negro brotó de las marcas de garras como si estuviera sangrando. Finalmente, luego de unos momentos, el organillo explotó en las manos de su dueño.
-¡No!, mi organillo, ahora si considérate muerto Rivera- gritó el adulto furioso.
Al momento que el Organillero iba a terminar con Manny un resplandor surgió del instrumento destrozado y luego un gran remolino resplandeciente comenzó a absorber al Organillero. El villano olvidó que debía destruir a Manny y se sujetó de los barrotes de una de las Jaulas para evitar que el remolino lo succionara. Manny miraba como la fuerza del remolino era cada vez más fuerte y no tardaría mucho el arrastrar al viejo a su interior.
-¡No!, ¡No!, ¡Esto no puede estar pasando!- gritó el Organillero. Miró hacia el remolino donde estaba a punto de caer y entonces la imagen de una mujer tomando a dos niños de la mano apareció dentro de este, los tres le sonreían cariñosamente y Manny entendió que se trataba de la familia del Organillero que lo llamaban a reunirse con ellos.
-Querida…hijos míos…mi…familia- dijo lentamente el Organillero y con una repentina sonrisa y una lagrima escapando de su ojo se soltó de la jaula entrando al remolino, el cual desapreció al instante. Todo había terminado, los planes malvados del Organillero por fin habían sido detenidos.
Manny se quedó en su lugar adolorido hasta el alma, a pesar de que había triunfado dudaba mucho que pudiera encontrar la salida. Nuevamente lo invadió una gran tristeza acompañada de la satisfacción de haber hecho lo correcto. El muchacho cerró los ojos que se humedecieron al instante. Entonces sintió como dos pares de manos lo ayudaban a levantarse, abrió los ojos y descubrió al Burrito Albino y al Dr. Chipotle Jr. sujetándolo y llevándolo lejos de aquel lugar.
-¿Por qué no huyeron?- preguntó Manny débilmente.
-No podíamos dejarte aquí- respondió David –No después de ayudarnos a escapar-
-Además no tenemos idea de cómo regresar- continuó el Dr. Chipotle Jr.
-Muchas gracias David, gracias Dr. Chipotle- dijo Manny
-¡Chipot…!, ah, de nada- terminó este.
Los tres se reunieron con los otros niños que seguían discutiendo como volver a la superficie. Entonces otra vez fueron sumidos por la oscuridad y sintieron como si estuvieran en un elevador que subía. Algunos miraron hacia arriba y distinguieron un punto luminoso al que se acercaban. Mientras mas se aproximaban descubrieron que se trataba de la entrada del Cenote, lo que significaba que pronto llegarían al Templo subterráneo desde donde podrían regresar a sus hogares.
Cuando llegaron encontraron a Los Rivera y Frida que seguían sollozando por haber perdido a Manny. David y el Dr. Chipotle Jr. lo ayudaron a acercarse sin que los dolidos se dieran cuenta.
-No puedo creer que se haya ido- se lamentaba Frida
-Nosotros tampoco, pero no podemos hacer nada- dijo Granpapi.
-Será mejor regresar a casa- dijo Rodolfo.
-No quiero irme y abandonarlo dentro de ese inmundo agujero- replicó Frida
-Frida, a nosotros también nos duele, pero en esa oscuridad dudo que encontremos su cuerpo. Recuerda que el se sacrificó para que nosotros pudiéramos regresar a salvo y si no lo hacemos habrá sido en vano- refeccionó Rodolfo.
Frida asintió con la cabeza y tristemente se levanto, justo cuando se dirigían a la salida escucharon los pasos de los chicos acercándose.
-Oigan, se les olvida algo- dijo el Dr. Chipotle Jr.
Los tres se volvieron y al ver que Manny seguía con vida se abalanzaron sobre el abrazándolo.
-¡Manny!, estás bien, creí que estabas muerto- sollozaba Frida sin apartarse de su amigo.
-Jeje, Manny también lo creyó, pero al final el nos salvó a todos y venció al Organillero- dijo David.
-¿De veras mijo?- preguntó Rodolfo
-Si papá, todo terminó, la pesadilla por fin se acabó- dijo Manny.
-Pero mira como te dejó- dijo Granpapi preocupado por las heridas del chico.
-Estaré bien Granpapi, no se preocupen- lo alentó Manny.
Al final todos regresaron a Ciudad Milagro, los niños fueron llevados con sus padres y Manny no tardó mucho en recuperarse. Claro que las cosas no cambiaron mucho, los villanos volvieron a ver a El Tigre como su enemigo y siguieron con sus crimenes, pero aunque no quisieran aceptarlo nunca olvidaron como había arriesgado su vida para salvarlos.
De igual forma Frida y Manny siguieron con sus travesuras y ganándose castigos continuamente. Todo había vuelto a la normalidad y la Ciudad volvió a estar a salvo, o por lo menos no con más amenazas que las que ya tenía desde el principio. Y todo se lo debían a El Tigre, el nuevo héroe de la Ciudad.
FIN
Bueno, espero que les haya gustado, me da un poco de tristeza acabar con esto pero no podía durar para siempre. Disfruté muchisimo publicar esto y en general me he sentido muy bien desde que escribo. Cuando inicié en fanfiction mi vida cambió y mas cuando publiqué mi primer fic de "El Tigre", todos ustedes son geniales tanto como autores como personas...jeje, mas melodramático no pude sonar, y miren que es dificil conmigo. Espero pronto leer mas historias suyas y nuevamente les doy las gracias por todo, nos vemos/leemos, hasta la próxima.
