Disclaimer pues que creen todos los personajes pertenecen a J.K. Rowling, aunque si hubiera posibilidad me encantaría quedarme con Snapey por supuesto que mi afán es solo entretener sin ningún ánimo de lucro. Una vez mas GRACIAS por tu ayuda desinteresada, espero ganarme un poco de tu tiempo, bueno solamente el necesario para que te sientes a leer mi fic y le hagáis una critica constructiva.
Nota de la Autora: el personaje de Darcey es invento mío para fines de este fic mas adelante entenderán el origen de este nombre.
CAPITULO II ¿QUE PASO?
Minutos después todo le comenzó a dar vueltas y al verse en el espejo lo que vio no le gustó – ¡ POR MERLÍN ! – fue lo que gritó antes de desplomarse en el suelo desmayado por la impresión.
Draco despertó después de unos minutos, tenia una extraña sensación en el cuerpo, se puso en pie todavía un poco mareado y confundido pues no sabia que le había pasado, se sentó en la orilla de la cama tratando de reponerse, luego recordó que había tomado la poción, entonces poco a poco fueron llegando hasta su mente las imágenes de lo que había sucedido minutos antes de desmayarse, primero se bebió la poción , luego fue al baño y finalmente recordó el espejo se giro inmediatamente hacia su costado izquierdo. Entonces pudo ver que el reflejo era el de una joven de cabello pelirrojo largo hasta la cintura, ojos grises, labios sensuales, manos delicadas con uñas largas, perfectas; tenía un par de senos de muy buen tamaño, hombros suaves, atractivos a su manera de ver y sentir. Su cuello, su espalda y cintura diminuta... ¡Sus caderas! Un cuerpo perfecto indudablemente, en fin tuvo la oportunidad de explorarse.
Draco se embelesó con la frágil figura que tenia ante el, no tenia noción de cuanto tiempo había pasado explorándose y tampoco cuanto desde que bebió la poción así que se dirigió hacia la mesita de noche para ver la hora, eran las 5:15 de la tarde no habían pasado mas de 20 min. Luego se vio de nuevo al espejo.
La pelirroja (Draco), sonrió y enarco una ceja al tiempo que decía.
– No se que diablos fallo para haberme convertido en una mujer – hasta ahora el rubio concluía que su poción había fallado por lo que decidió consultar el pergaminos que utilizo para hacerla, mientras lo buscaba no dejaba de resonar en su cabeza la misma pregunta ¿porqué una mujer? cuando por fin lo encontró lo leyó apresurado en busca de una respuesta pero fue inútil no la encontró, los ingredientes que uso eran exactamente los que estaban escritos en el pergamino había seguido cada paso cuidadosamente, además ese pergamino solo era una parte de la información que necesitaba. Con esa parte de la información pudo averiguar que el efecto de la poción duraría de 12 a 14hr dependiendo de la cantidad ingerida y del organismo de la persona que bebiera la poción.
– Tienes por lo menos 12hrs Draco. Sin duda alguna, cualquier hombre podría caer rendido a tus pies ¿Qué piensas hacer con este cuerpo? – se pregunto mientras aparecía una extraña sonrisa en su rostro.
Después de unos segundos meditándolo tomo una decisión y sin darse cuenta dijo.
– ¡LAS TRES ESCOBAS, AHÍ PUEDO EMPESAR! – Su sonrisa se hizo mas notoria pues el rubio estaba decidido a buscar como divertirse.
Después de tomar un baño rápido, se vistió con la ropa de siempre, «»claro no tenia ropa de mujer«» trenzo su cabello, echo un ultimo vistazo en el espejo y dijo.
– No cabe duda Draco, aun con la ropa de chico este cuerpo no deja de ser sexy – solo sonrió y se dirigió a la chimenea.
Al llegar a la chimenea tomo un poco de polvos flu y dijo " El Caldero Chorreante ", en menos tiempo de lo que imagino llego a la chimenea del establecimiento, se dirigió al baño, se aseó un poco, luego se dirigió a " Las Tres Escobas ".
Al entrar en el lugar se dirigió hacia una mesa algo apartada pues quería evaluar primero el lugar antes de hacer algo, la decepción de Draco fue grande pues el establecimiento se encontraba casi vació, entonces llamo a la camarera para ordenar y pedir información, pues el chico estaba extrañado de que ese lugar estuviera tan vació ha esas horas.
– ¿Que desea tomar señorita? – le pregunto una camarera ha Draco. «»no pregunten por que hay una camarera ok«»
– Una cerveza de mantequilla – al instante fue aparecida – Un momento podría decirme ¿por que esta tan solo el lugar? – pregunto mas bruscamente de lo que pretendía.
– No eres de por aquí verdad - musitó la camarera, viendo la cara de molestia que apareció en la chica - bueno eso no me incumbe, veras es que hoy se inaugura un antro muggle y pues todos asistirán -
– Pero aun es temprano no – expreso Draco algo confundido pues aparte de no saber que era un antro fue lo único que se le ocurrió decir.
– Claro pero es que la afluencia será tanta y por consecuencia creo que habrá fila para entrar – la confusión fue mas notoria aun por lo que la mesera aclaro - en pocas palabras en estos momentos están en la fila los que no consiguieron invitación –
Fila para entrar, invitación, sin duda debe de ser un lugar genial pensó algo confundido.
– Y ¿Como dices que se llama ese lugar? – pregunto algo interesado y sin saber que mas decir.
– Se llama –la camarera se quedo pensando unos segundos pues no lo recordaba muy bien – CLUB STONE, pero si piensas ir no creo que te dejen entrar con esa ropa – agrego sin pensarlo.
Draco se le quedo mirando como si le fuera ha lanzar una maldición por su insolencia, aunque en el fondo sabia que ella tenia razón, sin decir nada dejo un par de monedas en la mesa luego salió del lugar algo molesto, camino un par de minutos sin rumbo fijo hasta que llego a la conclusión de que el había salido de la mansión en busca de diversión y si para ello tenia que ir al fin del mundo lo haría además el lugar del que hablaba la camarera parecía interesante por lo que decidió regresar y conseguir mas información.
– Sabes donde puedo comprar ropa adecuada para asistir a ese lugar que mencionaste – pregunto a la camarera tragándose un poco su orgullo, pero sin dejar de ser arrogante.
La camarera suspiro y luego sonrió diciéndole.
– Antro muggle ropa muggle – el chico se quedo mirándola con una cara de " y de que diablos me hablas " – puedes ir al centro comercial – dijo finalmente la camarera poniendo una cara de desesperación.
– Al centro que – dijo Draco con una voz algo insegura casi sin darse cuenta de lo que expresaba.
La camarera se dio cuenta de que la pelirroja que tenia enfrente no sabia nada del mundo muggle así que le indico los pasos a seguir.
– Mira primero tienes que cambiar tus galeones por dinero muggle luego sales por la puerta que da al mundo muggle en " El Caldero Chorreante ", en la esquina de la calle tomas un Taxi y le dices al chofer que te lleve al centro comercial, ahí hay muchas tiendas en donde puedes comprar ropa – Draco se quedo algo confundido por lo que la camarera decidió acompañarle hasta el Taxi.
Antes de dejar a la chica y decirle al chofer que la llevara al centro comercial le dijo.
– Mira cuando termines tus compras en el centro comercial sales y tomas otro taxi le pides que te lleve al CLUB STONE, claro si decides asistir a la inauguración, pero si quieres regresar al mundo mágico le pides que te lleven a EL CALDERO CHORREANTE en LONDRES y entras por la misma puerta que salimos –
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Harry escuchaba las ultimas indicaciones de su tío antes de salir camino rumbo a el centro comercial, que para variar y no perder la costumbre, eran las mismas de siempre.
– No puedes caminar cerca de nosotros y mucho menos hacer cosas raras entendido – dijo Vernón apuntando con un dedo la cara del chico.
Al llegar al lugar Harry fue advertido de nuevo pero esta vez por su tía y primo.
– Espero que te comportes FENOMENO – dijo Vernon algo molesto haciendo énfasis en su ultima palabra, al tiempo que sujetaba a Harry del brazo.
Harry solo asintió y camino por el estacionamiento totalmente en silencio para no molestar a su tío además seguía en su plan de sumisión para que antes de irse de viaje dejasen salir a Hedwig un ratito para enviar una lechuza a sus amigos con las nuevas noticias, con suerte y conseguía que le devolvieran sus cosas.
Después de caminar por alrededor de 2hrs, visitar varias tiendas y cargar bastantes paquetes el oji-verde estaba agotado fue entonces cuando escucho una discusión entre sus tíos y Dudley.
– ¡ YA LES DIJE QUE TENGO HAMBRE ! – Grito el muchacho intentando hacer uno de sus acostumbrados berrinches, de los cuales se valía para conseguir lo que deseaba y sus padres estaban acostumbrados a soportar.
– Si hijo espera un momento, tu papá tiene que decirte algo – dijo Petunia volteando a ver a Vernon - ¡ Anda dile ! – esbozó la mujer pasando su vista de Dudley a Vernon y viceversa.
– Veras hijo creo que será mejor que esperes a que lleguemos ha casa pues no creo que sea buena idea que comamos en la calle – expreso Vernon aparentando mucha mas seguridad de la que en realidad tenia en ese momento, pues últimamente el muchacho regordete se tornaba muy violento y mas cuando se le negaba la comida.
Los Dusley estaban preocupados por su hijo ya que últimamente estaba ganando mas peso de lo normal por lo que el medico había recomendado que volviera a su dieta para que el sobrepeso no le afectara a largo plazo.
– ¡ PERO NO ESTAmos en la calle ! – reclamo el muchacho partiendo de un tono alto en la voz a uno que casi parecía un murmullo y recurriendo a las lagrimas para convencer a sus padres.
– Me refiero a comer cosas fuera de la dieta que te recomendó el doctor – Vernon no tenia ni idea de que decirle al muchacho para no molestarlo además le preocupaba que el chico se tornara violento en ese lugar sobre toso habiendo tanta gente.
– Ya te explicamos que tienes que bajar un poco de peso recuerda que es por tu bien – dijo Petunia acercándose a su hijo – o ¿ crees que nos gusta negarte la comida ? – pregunto la mujer con algo de angustia por las lagrimas del muchacho.
– Prometo que no comeré nada fuera de mi dieta – dijo Dudley entre lagrimas y sollozos, agregando sus ultimas palabras «»bien estudiadas solo para convencerlos claro«» – además me muero de hambre y falta mucho para regresar ha casa – fu entonces que puso su cara de cachorro desvalido para completar su actuación.
Desde que inicio la discusión, Harry busco un lugar para sentarse a descansar mientras Dudley terminaba de hacer su berrinche fue entonces que la vio era la chica mas hermosa que jamás hubiese visto, sus movimientos delicados, sensuales y finos le parecieron demasiado ajenos a este mundo para estar todos en una misma persona y mas cuando parecía un cuerpo tan frágil pero había algo mas a " el niño que vivió " le pareció ver seguridad e incluso un poco de arrogancia en esos movimientos eso le recordaba a alguien pero a quien, además eso no era importante en esos momentos pues el solo verle lo hacia sentirse en el cielo, entonces una voz lo saco de sus pensamientos.
– ¿ Porqué no respondes FENOMENO? – le grito su primo para llamar su atención.
– ¿ Que dices ? – dijo el ojiverde parpadeando un par de veces antes de volver su vista hacia la persona que le hablaba.
– Papá dijo que llevaras los paquetes al carro – le dijo Dudley algo impaciente.
– Esta bien¿van ha seguir comprando, verdad ? – pregunto Harry mientras con la mirada buscaba cierta chica pelirroja la cual se le había perdido de vista por voltear ha ver a su primo.
– No, vamos ha ir ha comer algo, así que PIERDETE por un rato – expreso el muchacho regordete con una sonrisa pues había logrado que sus padres sucumbieran ante sus deseos.
– " Ahora ¿que voy hacer? " – pensó "el niño que vivió" mientras tomaba las llaves del auto y se dirigía al estacionamiento – Una hora o mas y nada interesante que hacer – expreso con fastidio el muchacho.
Después de llevar los paquetes al auto Harry se sentó en una de las jardineras del centro comercial a pensar en lo que haría cuando los Dursley se fueran a sus vacaciones.
Mientras tanto en una de las tantas tiendas del centro comercial una chica pelirroja caminaba perdida pues no tenia idea que ropa comprar para ir a ese lugar que le mencionó la camarera de Las Tres Escobas, cuando una dependienta se acerco.
– ¿Le puedo ayudar en algo? – dijo la dependienta viendo a la pelirroja con una sonrisa en los labios.
– Si... ¿ podría mostrarme algo de ropa ? – pregunto Draco con lo primero que sus labios lograron articula.
– Alguna ocasión en especial – pregunto la dependienta que noto lo perdida que se encontraba la pelirroja.
– Para asistir a un an...antru – dijo el chico sin recordar muy bien las palabras de la camarera – llamado CLUB STONE – termino de articular con una sonrisa en su rostro al recordar el nombre del lugar.
– Ha el ANTRO que van inaugurar hoy – dijo la dependienta algo animada haciendo énfasis en la palabra antro.
– Ese mismo, pero necesito ropa apropiada para asistir – dijo Draco algo inseguro y con evidente nerviosismo.
Draco no entendía por que se sentía tan nervioso e incluso algo asustado, talvez seria por ser la primera vez que salía del mundo mágico y además estaba quebrantando las ordenes de su padre, podría darse por muerto si Lucius lo descubría.
– Perfecto que te parece si te pruebas estos vestuarios – dijo la dependienta mostrando un par de prendas a la pelirroja.
– Si claro pero ¿ donde lo hago ? – dijo el chico con una pequeña sonrisa en la cara.
– Es verdad¡OH! lo siento mucho discúlpame – dijo la dependienta algo apenada – aquí en este vestidor puedes hacerlo.
El primer atuendo que Draco se midió era un vestido en terciopelo negro ajustado a su cuerpo, con un escote pronunciado al frente que no dejaba nada a la imaginación, por lo que al verse al espejo hizo una mueca de inconformidad, no es que no se viera bien, incluso en otra situación a el le hubiera gustado ver ese vestido en alguna chica, solo que ahora era su cuerpo el que lo adornaba.
– Creo que no te gusto prueba con otro a ver que te parece – dijo la dependienta al ver el gesto de la chica.
Después de medirse varios atuendos Draco seguía sin encontrar el adecuado, cada uno tenia un defecto, que si es muy corto, muy largo, demasiado atrevido, en fin la dependienta estaba a punto de darse por vencida cuando recordó que hoy había llegado nueva ropa al almacén.
– Permíteme un instante, creo que tengo lo que buscas – esbozo la dependienta algo animada y con una pequeña sonrisa en el rostro.
Desde que la chica salió del almacén y entro en la tienda con el atuendo supo que la pelirroja estaba mas que de acuerdo con ella al ver la sonrisa que apareció en la chica de inmediato le extendió el atuendo que llevaba en las manos para que se lo probara.
Draco salió del vestidor con unos pantalones de piel en color negro ceñidos al cuerpo, una blusa casi transparente en color gris, la cual hacia juego con el color de sus ojos, y para completar el atuendo una gabardina de piel negra abierta al frente.
– Ahora si estoy segura que todos caerán rendidos a mis pies – expreso Draco el verse al espejo mientras un pensamiento cruzaba su mente " segura, no seguro que te pasa Draco " " porque soy una chica " solo sacudió la cabeza para disipar ese pensamiento.
El chico comenzaba a preocupado pues desde el momento en que entro a la tienda empezó a comportarse como una chica y no como el chico que era, aunque su exterior mostrara lo contrario.
La dependienta ayudo a la pelirroja con el arreglo de su cabello y finalmente, después de cobrarle, le dijo que por el monto total de su compra era acreedora a una invitación doble para asistir a la inauguración del antro que había mencionado antes.
Draco tomo la invitación y salió de la tienda pensando en que hacer para no asistir solo al antro, cuando al girar por un pasillo, vio a su peor enemigo justo en una de las jardineras, en ese instante se le ocurrió hacer una pequeña travesura.
Hola gracias a los que han leido el fic, ustedes que creen que se le habrá ocurrido a Draco, será alguna travesura inocente o talvez no lo sea, ustedes que piensan. Prometo no hacer esperar mucho por el próximo capitulo.
