De nuevo declaro que todos los personajes pertenecen a J.K. Rowling y Juro solemnemente con la mano derecha sobre mis películas de Harry Potter que esto lo hago sin fin de lucro. Además les recuerdo que el personaje de Darcey es invento mío para fines de este fic y recuerden que sus comentarios me alientan para seguir pues es mi primer fic.


CAPITULO IV "DESCUBRIENDO UN AMOR"

Harry estaba desesperado pues no sabia que hacer para no dejar plantada a Darcey, todo el trayecto hacia la casa lo aprovechó ideando un plan para así tenerla oportunidad de ver ese par de ojos grises de nuevo. Inmediatamente al entrar a la casa hecho un vistazo al reloj para ver cuanto tiempo le quedaba disponible, eran las 8:30 tengo una hora y media pensó con optimismo pues tenia el tiempo sufiente para ejecutar su plan así que sin perder tiempo subió a su habitación.

– Bien, ahora tengo que encontrar la receta de la poción para dormir – Harry estaba pensando en dormir a los Dursley agregando la poción en la cena.

Preparar una poción no era buena idea así que mejor decidió colarse al baño en la habitación de sus tíos para tomar un par de esas pastillas que Petunia utilizaba cada noche para dormir a su hijito, así evitar que irrumpiera por la noche en la nevera y rompiera su dieta.

Harry salio de la habitación con mucho cuidado camino hacia la escalera descendió un par de escalones para ver si no venia nadie luego se dirigió a la puerta de la habitación y poso su oreja en la puerta para estar seguro de que Vernon no se encontraba ahí pues en la cocina solo había escuchado a Petunia dirigiéndose a Dudley, no escucho nada entonces respiro hondo antes de entrar.

El chico obtuvo fácilmente las pastillas pero cuando se disponía a abandonar la habitación de sus tíos escucho los paso de Vernon dirigiéndose a la puerta, " El niño que vivió " estaba asustado pues vio como giraba la manija de la puerta entonces entro en el baño.

Si me descubre me matarme pensó el ojiverde mientras buscaba un lugar donde ocultarse.

Vernon entro en el baño con mucha prisa, pues había escuchados unos ruidos extraño antes de entrar a la habitación.

– No hay nadie, creo que empiezo a alucinar cosas de nuevo – dijo el hombre para si mismo.

Por favor que no me descubra, solo quiero verla una vez mas Harry elevo una plegaria desde su escondite.

Vernon se acerco al lavabo abrió el grifo se lavo las manos entonces se giro para tomar una toalla pero no veía ninguna cerca por lo que camino hacia el pequeño armario de las toallas, el moreno cerro los ojos pues estaba por ser descubierto y cuando su tío iba abrir la puerta Petunia lo llamo.

– ¡Vernon ¿Dónde estas! – pregunto Petunia desde las escaleras.

– Estoy en el baño en un momento salgo – contesto mientras salía del mismo.

Gracias, tía Petunia pensó con gran alivio Harry

Harry salio disparado del baño corrió directamente a su habitación después de entrar cerro la puerta y sintió lo rápido que le latía el corazón no sabia si era la emoción por saber que vería de nuevo a la chica de sus sueños o solo era la carrera desde el otro lado del pasillo.

– Un momento si ya cenaron ¿como se tomaran las pastillas? – se cuestiono Harry al darse cuenta de que había olvidado ese pequeño detalle.

Mientras tanto los Dursley se preguntaban algo similar pues tenían que lograr que su robusto hijo tomara ciertas pastillas que regularmente incluían en su cena.

– Vernon ¿que vamos hacer? – le pregunto Petunia – no podemos dejar que rompa la dieta – profirió algo nerviosa.

– Déjame pensar querida – dijo el hombre – ya se hay que preparar te – esbozo finalmente el hombre.

– Claro, tu trae las pastillas, Petunia – Dijo alegremente el hombre mientas llamaba al ojiverde – �¡Harry ven aquí inmediatamente! –

Harry salto de la cama al escuchar que lo llamaban se puso en pie y se metió las pastillas en el bolsillo del pantalón para luego echarse ha correr hacia la cocina.

– Si tío Vernon – dijo Harry con desanimo.

– ¡ Quiero que prepares el te ! – esbozo Petunia esta vez mientras una sonrisa de triunfo aparecía en su esquelético rostro.

A " El niño que vivió " le volvió el color a la cara pues ahora tenia de nuevo la posibilidad de concretar su plan para poder ver a la pelirroja.

– Si tía Petunia ahora mismo lo preparo – dijo animadamente.

Harry preparo el te lo mas pronto que pudo después trituro las pastillas hasta hacerlas polvo, las agrego en el azúcar y por ultimo llevo el te hasta la sala ahí ya lo esperaban los Dursley. Al entrar en la sala Harry lanzo un vistazo al reloj eran las 9:15 tenia menos de una hora para llegar a el antro y no le quedaba tiempo de arreglarse, bueno eso no importaba pues tenia la esperanza de que su cita no se cancelara así que se dio prisa en servir el te y pidió permiso para retirarse a su habitación el cual le fue concedido muy fácilmente.

Harry entro como rayo en su habitación, saco del baúl escolar un extraño cepillo y lo puso sobre su cabeza, en menos de un minuto Harry estaba limpio y arreglado listo para salir, saco de su buró un poco de dinero muggle que tenia para emergencias, se dirigió hacia la salida de la casa y echando un ultimo vistazo al reloj salio.

Harry se dirigió a toda prisa al parque ubicado muy cerca de la casa pensando en como hacerle para llegar al antro y como si sus pensamientos hubieran sido leídos por alguien, al llegar a el parque vio un taxi estacionado, se dirigió a este y al subirse solo dijo.

– Lléveme al CLUB STONE por favor – indico el moreno al taxista.

– Enseguida – respondió el taxista.

«««HP&DM»»» «««HP&DM»»» «««HP&DM»»» «««HP&DM»»» «««HP&DM»»» «««HP&DM»»»

�¿Por qué esa mirada tan triste! Porque nunca me había dejado plantado ¡Admite que te encantaría estar entre sus brazos! No es verdad solo quieres confundirme

A Draco se le olvido todo el coraje que sentía y comenzó a sentirse decepcionado de que Harry lo fuera a dejar plantado e imagino que era lo que comúnmente hacia con todas las chicas que le invitaban a salir, se sintió usado, burlado y decidió que era mejor irse de aquel lugar.

Mientras caminaba alejándose de aquel lugar unas lágrimas brotaron de sus grises ojos y sentía un dolor en el pecho que nunca antes había sentido, pensó que talvez ese dolor era producido por ser el primer plantón de su vida, iba tan distraído al caminar que no se dio cuenta cuando llego a un pequeño parque y se sentó en la acera.

En ese mismo momento cierto moreno en un taxi al ver a la pelirroja sentada casi logra que el taxista estrelle su auto con un poste de luz al gritar súbitamente al conductor que se detuviera, este se detuvo en la siguiente esquina, Harry bajo del taxi se acerco a la ventanilla del conductor y le pago.

Estupído y si no es ella pensó el moreno bueno nada pierdes con averiguar

La pelirroja estaba cubriéndose el rostro con las manos cuando alguien se paro frente a ella y dijo.

– ¡Hola ¿podrías ayudarme! – pregunto Harry al darse cuenta de que si era Darcey.

– No veo en que pueda ayudarte – expreso fríamente sin mirarle.

– ¡Yo si veo en que me puedes ayudar! – insistió Harry conteniendo apenas la risa que el provocaba el que la pelirroja no le reconociera.

– ¡Por favor ya te dije que no¡ - dijo mas amablemente pues en verdad necesitaba estar solo.

Idiota, porque no me dejas en paz pensó por un momento ¡oye no reconoces esa voz! Replico la vocecilla en su interior No y ya te dije que me dejes tranquila, no tranquilo ¡Haz un esfuerzo! no quiero

– ¿Porqué no? – Cuestiono el moreno siguiendo con su juego.

Draco estaba a punto de perder la paciencia pero algo en su interior le decía que preguntara en que podía ayudar, además la insistencia de esta persona era mucha fue cuando decidió que nada perdía con averiguar.

– ¡Esta bien¿En que te puedo ayudar? – Pregunto mientras se limpiaba discretamente las lágrimas derramadas hacia unos momentos.

– Estoy buscando a una chica... pelirroja... con unos ojos que pareces de plata pura... y una sonrisa traviesa – expreso el moreno con la intención de hacerle un cumplido – Es que es mi cita sabes¿no la haz visto por aquí? –

Draco se ruborizo al escuchar tal descripción y le tembló el cuerpo al reconocer la voz del gryffindor, lentamente levanto su rostro para encontrarse con una tierna mirada, era la misma mirada que siempre había visto en Harry pero nunca se había detenido a analizarla y sobre todo nunca le había dado tanto gusto verla.

– Perdona mi retrazo – se disculpo el ojiverde mientras le extendía las manos.

– No te preocupes – acepto la disculpa mientras tomaba ambas manos para levantarse.

Esta justo como la recuerdo pensó "el niño que vivió" al tener enfrente tan hermosa visión.

– Nos vamos de aquí – le pregunto Harry.

– Si claro¿a donde vamos? – dijo en un tono neutro.

– Al antro – le recordó amablemente el moreno.

Draco dudo en contestar pues ya no tenia animo de estar en un lugar con tanta gente como el antro mas bien sentía la necesidad de platicar con el ojiverde en un lugar mas tranquilo y sin tanto bullicio, deseaba conocer mas al chico que tenia enfrente. Harry al ver la expresión en la cara de la chica se dio cuenta que esta no tenia animo de ir aun lugar tan ruidoso, esto era tan extraño pues el tampoco tenia animo para una parranda y sintió la necesidad de conocer mas a esta chica el presentía que no tendrían otra oportunidad para hacerlo entonces sin saber lo que diría expreso.

– Si gustas podemos ir a otro lugar… – comenzó el moreno la frase.

– … un lugar mas tranquilo para platicar – termino la chica.

Ambos se voltearon a ver a los ojos, era como si los dos fueran una sola persona pues de alguna extraña manera estaban conectados en sus pensamientos. "El niño que vivió" se sentía algo confundido pues cada vez que veía ese par de esferas grises tenía una extraña sensación, era como si conociera a la persona que tenia enfrente. Mientras Draco se lamentaba el no haberse dado la oportunidad de conocer al héroe del mundo magico o "San Potter" como el lo llamaba.

Después de unos minutos encontraron un taxi, al abordarlo, Harry le dijo al taxista que les llevara al mejor café de la ciudad este obedeció y los llevo al CAFÉ SHESID.

Entraron al café y Draco se encargo de elegir la mesa, eligió la mas apartada del lugar para estar mas tranquilos y poder platicar aunque aun no sabia de que platicarían pero no importaba mientras estuviera juntos haciéndose compañía el uno al otro.

– Bueno ya estamos aquí – dijo animadamente el rubio.

– ¿Que te apetece tomar? – pregunto amablemente el ojiverde.

¡Que vas a pedir, nunca has estado en un lugar muggle! Replico una vocecilla en su interios Genial que hago medito un momento antes de decir.

– No lo se sorpréndeme – declaro con una media sonrisa en sus labios.

– Bueno si es lo que deseas – el Gryffindor levanto una mano para llamar al mesero.

– ¿Qué van ha ordenar? – pregunto el mesero.

– Van ha ser 2 capuchinos de menta con chocolate y un pastel Sorpresa de chocolate – ordeno Harry cerrando la carta.

– Desean algo mas – pregunto el mesero y el ojiverde contesto con la cabeza que no.

– Te puedo preguntar algo – cuestiono el moreno a la chica frente a el.

– Si, claro – contesto ansioso de saber que rayos le preguntaría el chico.

– No contestes si no quieres – dijo el moreno antes de preguntar - ¿Cuándo te encontré estabas llorando? – Harry se dio cuenta que la chica había llorado.

Le digo la verdad o le miento ¡Dile la verdad es mejor! Tu no te metas yo se lo que hago ¡Huy, Huy la señorita yo se lo que hago miéntele pero después no te quejes! Ah ya se mejor mitad y mitad �¿Cómo es eso! Solo le voy a decir la verdad a medias

– Si estaba llorando pero eso ya no importa – Contesto como sin darle importancia.

– Si estabas llorando es por que era algo importante así que dime la razón – insistió pues algo le hacia sentir culpable.

Si que es obstinado ¡Creo que se parece a alguien que conozco! Si no me vas ayudar largo de mi cabeza ¡Cambia de tema muy sutilmente!

En ese momento llego el mesero para desagrado del moreno pero no así para el Slytherin, el mesero coloco los dos capuchinos y en el centro de la mesa deposito un pastel de chocolate en forma de corazón que estaba bordeado por fresas bañadas en chocolate, a la vista de Draco el pastel era enorme pero para Harry era como un sueño hecho realidad pues siempre había visto como Dudley devoraba pasteles de ese tipo todo el tiempo.

– ¡Nos vamos a comer todo el pastel! – expreso volteando a ver al moreno.

– ¡No se tu pero yo si pienso comérmelo! – declaro "el niño que vivió".

Después de un par de horas, con la mitad del pastel devorado, los dos chicos habían platicado de infinidad de cosas, Darcey había conocido parte de la vida de Harry este le mintió diciendo que sus padres habían muerto en un accidente de auto, pero no le mintió cuando le dijo que sus tios no lo querían en fin hablo de sus amigos, le comento que le gustaba tocar el piano, cantar y dibujar. Draco por su parte le hablo del trato que sus padres le daban, a Lucius lo puso como el padre posesivo y controlador que era y a Narcissa como la mejor madre del mundo tierna aunque un poco reservada claro que no dio sus nombres verdaderos, tambien le comento que le encantaba escribir y leer poesía además de la pintura. Obviamente ninguno hablo de Hogwarts.

– Entonces tus padres son Luciano y Marissa – comento el ojiverde con entusiasmo.

– Si, y los tuyos eran Lily y James – espeto animadamente el rubio.

El rubio observo el reloj que se encontraba justo detrás de Harry, estaba por marcar la media noche, era un poco tarde para seguir ahí además no sabia exactamente cuando pasaría el efecto de la poción pero eso no importaba pues era tan agradable estar ahí sentado con el ojiverde, cada vez que sus ojos se cruzaban sentía una extraña atracción hacia el era como si algo estuviera cambiando en su vida y no pudiera hacer nada, solo el pensar en despedirse le hacia sentir un vacío en su corazón.

– ¡Eres tan hermosa! – declaro el Gryffindor sin poder evitar que esas palabras brotaran de sus labios.

¿Que me pasa me estoy comportando como una chica¡Es porque eres una chica! Claro que no, es solo la poción ¡Si eso te hace sentir mejor! Claro que es la poción y ya déjame en paz ¡Pero el comentario te agrado o ¿no!

La respuesta que obtuvo el moreno lo dejo petrificado la chica enfrente de el se había quedado seria ante tal comentario y un tono rozado apareció en sus mejillas antes de que agachara la cabeza para evitar su mirada, no era que le hubiera incomodado el comentario pero nunca había sido alagado con tanta ternura al menos eso fue lo que vio en los ojos del moreno.

El ojiverde tomo con mucha ternura y cuidado la barbilla de la pelirroja, levantando su rostro le pidió una disculpa.

– ¡Perdona no fue mi intención ofenderte! – ahora fue el quien agacho la mirada avergonzado.

– No me ofendiste en ningún momento es… solo… que me tomaste por sorpresa – trato de explicarse y sin saber que hacer para quitar esa mirada triste en el rostro del otro chico.

Harry se quedo mirando fijamente el par de ojos grises, sintió que se perdía en esa mirada y sin pensarlo tomo los labios de la chica, esta al principio se sorprendió pero inmediatamente correspondió al beso. Fue un beso lleno de amor y comprensión por ambas partes era como si se declararan silenciosamente que siempre estarían ahí el uno para el otro aunque no se conocieran lo suficiente.

Los dos se separaron lentamente sin dejar de verse a los ojos, la falta de aire fue lo que rompio el beso y una vez mas la pelirroja agacho su rostro ruborizada por lo que acababa de hacer.

– ¡Discúlpame soy un idiota yo no debi… ! – comenzó a disculparse "el niño que vivio" pero una mano se poso en sus labios haciéndolo callar.

– ¡No tienes que disculparte! Es algo tarde ya deberíamos irnos no te parece - Esbozo el Slytherin algo preocupado y confundido.

Draco ya no sabia que hacer no entendia porque ese beso había significado tanto, como algo tan simple había logrado que el Draco Lucius Malfoy deseara que se detuviera el tiempo y ese simple beso durara una eternidad.