OK YA TODAS Y TODOS SABEN QUE LOS PERSONAJES SON DE JK Y QUE AMI SOLO ME PERTENECE EL DE DARCEY Y PUES ESTE CAPITULO ES ALGO EXTRAÑO PERO YA EN EL SIGUIENTE LO ENTENDERAN.


CAPITULO V "TU EL TRAIDOR"

– Llegamos, terminemos con esto de una vez – Expreso con fastidio Lucius.

Cuando abrieron la puerta del calabozo Snape pudo ver a un hombre amarrado a unos grilletes oxidados, y con múltiples heridas en el cuerpo por lo que comprendió que aquel hombre había sido torturado, Severus levanto el rostro del hombre para ver de quien se trataba.

– ¡WEASLEY! – expreso Lucius – Sabia que no era buena idea confiar en el – Dijo con desprecio el rubio.

– ¿Tu lo sabias? – pregunto su compañero incredulo.

– Claro, el Lord lo utiliza para vigilar a Potter – expreso como si fuera lo más obvio del mundo.

– ¿Porque esta aquí entonces? – Severus expreso sus pensamientos en voz alta.

– Supongo que ya no le sirve – Declaro su compañero – mejor te dejo este no merece mi tiempo –

Snape estuvo de acuerdo con que Malfoy abandonara el calabozo con un poco de suerte podría salvar al muchacho o al menos hacer el intento. Como podía Weasley haber caído tan bajo, lo sabría su familia lo mas probable era que no pues sabia que Molly Weasley consideraba a Harry como a un hijo propio y si estuviera enterada habría reprendido a su hijo.

– ¿Weasley me escucha? – pregunto para saber si podría interrogar al muchacho, mientras caminaba a la puerta para aplicar un hechizo de protección e insonorizarla.

– ¿Profesor... Snape? – pregunto una voz con un tono demasiado suave para ser la de un muchacho.

– ¿Es usted profesor? – pregunto de nuevo, pero esta vez había angustia en el tono.

El profesor se quedo parado de espaldas meditando pues esa definitivamente no era la voz de Weasley entonces fue hacia el cuerpo que estaba colgado, al acercarse levanto el rostro del muchacho y este le pregunto.

– ¿Por qué no me responde? – la voz sonaba desesperada – ¿Es usted profesor Snape? – insistió con angustia.

Aun sin contestar se acerco para liberarle luego con un movimiento de varita los grilletes cedieron, apenas tubo tiempo de detener la caída del muchacho pero justo cuando lo atrapo en sus brazos pudo darse cuenta que era una chica, esto lo paralizo de inmediato pues el cuerpo fue cambiando poco a poco de forma retiro un enmarañado cabello para poder verle la cara fue entonces que supo de quien se trataba además estaba seguro que la chica debía haber tomado la poción multijugos.

– Profesor Snape contésteme por favor – suplico una vez mas la voz.

– Si soy yo – Contesto apenas en un susurro mientras abrazaba con fuerzas el cuerpo, era como si temiera que este fuera a desaparecer.

El pequeño cuerpo se acurruco en el regazo del hombre, era tan frágil, tan tierno y contradictorio todo a la vez, intento separar un poco el cuerpo para examinarlo pero la chica no lo permitió al contrario se aferro aun mas al profesor este solo cerro el abrazo en un gesto de ternura.

– No te preocupes, ya estoy aquí – le susurro al oído para reconfortarla – No dejare que nada te pase, daré mi vida si es precisó para sacarte de aquí – dijo sinceramente el hombre.

La chica que el exmortifago tenia entre sus brazos comenzó a llorar además no dejaba de temblar Severus no podía explicarse como demonios habría llegado hasta ahí la pequeña pero eso no le importaba ya después le exigiría una explicación por ahora la prioridad era sacarla de ahí.

«««HP&DM»»»«««HP&DM»»»«««HP&DM»»»«««HP&DM»»»«««HP&DM»»»«««HP&DM»»»

– ¡No tienes que disculparte! Es algo tarde ya deberíamos irnos no te parece - Esbozo el Slytherin algo preocupado y confundido.

Draco ya no sabia que hacer no entendía porque ese beso había significado tanto, como algo tan simple había logrado que el Draco Lucius Malfoy deseara que se detuviera el tiempo y ese simple beso durara una eternidad.

– Si claro – coincidió el moreno.

Desearía poder verlo de nuevo ¡Solo pídeselo no creo que se niegue! No puedo, que le digo

¡Lo que sea no se negara, te lo aseguro!

– ¿Podemos vernos de nuevo? – hablo sin meditar sus palabras y sonrojándose por su atrevimiento.

– ¿Cuándo? – respondió el Gryffindor.

– No lo se tu dime – expreso el rubio con duda. Genial ahora que voy hacer pensó Draco con pesar mientras una voz le respondía ¡Una cita! Me refiero a ¿Cómo rayos saldré de casa¡A escondidas claro esta! Ya te dije que si no ayudas no estorbes

– Pasado mañana en el centro comercial – emito el ojiverde.

– Por la tarde como a las 7 – dijo Draco y Harry asintió.

«««HP&DM»»»«««HP&DM»»»«««HP&DM»»»«««HP&DM»»»«««HP&DM»»»«««HP&DM»»»

Draco entro en su habitación todavía sintiendo como si caminara entre nubes, la noche que acababa de pasar en compañía del chico dorado de Hogwarts no la olvidaría jamás además habían acordado otra cita en el centro comercial, se sentó un momento en la orilla de su cama pues aun tenia el sabor de los labios de Harry sobre los suyos.

Menta y chocolate pensó saboreando los labios con su lengua ¡Ese beso te gusto no! replico una vocecilla en su cabeza Deja de meterte en mis cosas ¡Si dejara de hacerlo, ya no seria tu conciencia! Yo no pedí tener una

Era de madrugada y el efecto de la poción ya estaba pasando así que entro en el cuarto de baño, este era de mármol en el había un retrete, un lavabo y justo en centro de la habitación se encontraba un jacuzzi, toda la habitación estaba cubierto con espejos distribuidos estratégicamente, se dirigió hacia el jacuzzi abrió el grifo del agua caliente, esparció un poco de jabón y unas sales minerales en el agua por ultimo encendió algunas velas a su alrededor, se despojo de la ropa después de doblarla y meterla en la gaveta de bajo del lavabo, se introdujo en el agua.

– ¡Delicioso! – expreso aspirando el aroma de las sales que por coincidencia eran de menta.

Draco sintió como si alguien lo vigilara, volteando hacia todos lados creyó distinguir una figura entre el vapor de la habitación incluso escuchar un par de pasos pero no presto atención y volvió a relajarse Estoy alucinando pensó hasta que escucho un ruido que provenía de la entrada del baño.

– ¿Quién anda ahí? – grito dando un pequeño salto y tratando de alcanzar su varita.

– ¡Me podrías decir de donde vienes! – Un reclamo de Lucius fue lo que recibió como respuesta, mientras este convocaba un hechizo para disipar el vapor que había en la habitación, fue entonces que pudo distinguirlo estaba recargado en el marco de la puerta.

– ¿Q… que? – Balbuceo el rubio platinado mientras pensó Ahora si estoy en problemas

– ¿A caso te volviste sordo? – Reclamo el rubio mayor – veamos un poco mas sencillo ¿Dónde andabas? – continuo con sarcasmo.

Me abra visto, no creo pensó el rubio ¡Esperemos que no! Escucho en su cabeza.

– Solamente fui a dar una vuelta, Padre – expreso el chico con toda la calma que logro reunir.

Lucius recorrió en tres pasos la distancia que lo separaba de su hijo y lo tomo de la cara bruscamente y le dijo.

– Me crees tan estupido como para creerte semejante mentira – increpo el hombre evidentemente enojado.

– Solamente fui a dar una vuelta, Padre – insistió Draco – ahora suéltame, me estas lastimando – agrego en tono desafiante.

– ¡No lo puedo creer! – esbozó el hombre con sarcasmo – ¿Cómo te atreves a decir que te lastimo? – agrego con ironía.

– ¡No Padre, como te atreves tu a dudar de mis palabras! – grito el rubio fingiendo un falso enojo pero cargado del sarcasmo característico de un Malfoy.

– ¡No tolerare que me levantes la voz, recuerda que soy tu Padre Draco! – Reclamo Lucius tratando de calmarse al recordar las instrucciones del Dark Lord y de lo importante que era para el plan estar cerca de Draco.

– ¡Y yo tu único hijo! – ironizo el rubio mirando desafiante a su padre.

– Draco, aun eres muy chico para que salgas sin avisar a nadie y además regresar de madrugada – expreso el rubio mayor con mas calma y meditando agrego – Sabes en muchos aspectos me sorprende lo inteligente que eres pero en otros demuestras tanta inmadures – puntualizo el hombre – Me preocupas hijo no sabes cuanto – agrego con preocupación eso no paso desapercibido por el chico y se sintió un poco mal pero conociendo a su padre talvez estaba fingiendo pues su cara estaba tan inexpresiva como siempre.

¿Te preocupa que tu hijo crezca? – La voz del chico sonaba trémula y después de una breve pausa agrego – talvez ¿Te preocupa que al crecer no piense y actué igual que tu? – estas ultimas palabras eran un reclamo que llevaba muchos años esperando para salir.

Lucius se quedo paralizado al escuchar a su hijo cuestionarlo de aquella manera no sabia que contestar y aunque su rostro inexpresivo no lo demostraba el hombre acababa de recibir una lección por parte de su hijo además no supo por que aquellas palabras le habían lastimado tanto, era ahora que se arrepentía de haber inmiscuido en ese sucio plan a su hijo, sabia que ya no había manera de echarse para atrás con el Lord.

– Sabes que eso no es verdad – declaro evitando la mirada del rubio.

– ¡Lo es, sabes ¿no me sorprende el que no me comprendas? – declaro el Slytherin con amargura pues le dolía el que su padre antepusiera todo antes que el.

Lucius no soporto escuchar mas acusaciones, aunque sabia que tenían algo de verdad, prefirió salir de la habitación dejando al chico ahí sin saber como había logrado que Lucius Malfoy perdiera por primera vez una discusión con el y se marchara sin decir nada hiriente.

– Duerme tranquilo ya hablaremos por la mañana – profirió con una calma antes de salir del baño.

Draco no sabia en que momento se había alejado tanto de su padre además se sentía culpable por las palabras que había proferido hacia el, aunque hacia mucho tiempo que lo quería hacer, añoraba y recordaba con nostalgia el tiempo en el que él era lo mas importante para su padre deseo que el y Lucius hubieran hablado de lo que hizo esa noche. Termino de bañarse y después de ponerse la pijama se metió en la cama pensando en hablar con su padre para aclarar muchas mas cosas mas ahora que ya había zanjado el tema, su ultimo pensamiento antes de ser vencido por el sueño fue su beso con Harry.

«««HP&DM»»» «««HP&DM»»» «««HP&DM»»» «««HP&DM»»» «««HP&DM»»» «««HP&DM»»»

Harry llego al No. 4 de Privet Drive recordando esos bellos ojos grises no podía esperar para contarles a sus amigos así que al entrar en la estancia se dirigió a toda prisa a las escaleras de ahí camino directamente hasta su habitación acercándose al escritorio tomo pergamino y pluma luego comenzó ha escribir.

Hermione y Ron:

Recibí la carta, me dio mucho gusto saber de ustedes pues los he extrañado mucho todas las vacaciones y no te preocupes no me importa meterme en problemas con mis tíos con tal de recibir mas noticias frescas de ustedes y del mundo mágico, créanme cuando digo que mi situación aquí no puede empeorar mas.

Bueno también escribo para contarte que tengo grandes posibilidades de ir a la madriguera para las compras en el callejón Diagon, mira mis tíos me informaron que harán un viaje familiar, claro que no iré pero me dejaran a cargo de la casa ya después te explicare con mas detalles.

Saben tengo muchas cosas que contarles, espero con ansias que mis tíos se vallan para poder visitarlos o no se tal vez sea posible que ustedes vengan aquí miren lo único que puedo adelantarles es que conocí una mujer que me ha cautivado totalmente, bueno ya no puedo contar mas ustedes saben por que. Hermione explícale tu a Ron, me despido me saludan a todos los Weasley.

Con cariño Harry Potter.

P.D. Cuídense mucho y nos vemos pronto.

Harry releyó la carta varias veces antes de sellarla, luego volteo hacia la jaula de Hedwig pero esta no estaba así que decidió acostarse a dormir ya la mandaría por la mañana, se saco la ropa dejando un fardo en el suelo, se puso la pijama se acomodo en la cama y aun pensando en su chica el sueño lo fue venciendo.

El chico dorado entro en un sueño tan profundo que no se dio cuenta de lo que pasaba en la sala del No. 4 de Private Drive pero como a eso de las ocho de la mañana unos gritos inundaron toda la casa.

– ¡HARRY POTTER! – ese grito hizo que el Gryffindor saltara de la cama cayendo de bruces contra el piso.

– Ya voy tía Petunia – grito el chico mientras se cambiaba a toda prisa de ropa.

El levantarse tan deprisa había mareado a "el niño que vivió" pero no le presto atención pues sino bajaba rápidamente sus tíos lo castigarían miro de reojo el reloj pero como no tenia puestos los lentes no alcanzo a distinguir la hora y otro grito de su tía lo hizo salir corriendo de su habitación hacia la sala.

– Si tía Petunia – pregunto Harry para saber que pasaba pues esos no eran los acostumbrados gritos con los que tía Petunia solía levantarlo.

– Me podrías explicar ¿que ha pasado aquí? – gruño Vernon.

– A que te refieres tio Vernon – musito el moreno sin saber a que venia la pregunta.

– Dime que hora es jovencito – pregunto Petunia encolerizada.

– Las 8:30 – contesto Harry viendo el reloj, fue entonces que se dio cuenta que estaba en problemas.

– Me podrías decir ¿Por qué despertamos todos en la sala? y ¿Por qué Dudley no despierta? – la cara de Vernon estaba llegando a tomar un tono morado por el enojo que sentía.

Harry no sabia ni que contestar, no tenia idea de lo que pasaba hasta que un destello en su memoria le recordo que después de preparar el se te había retirado a su habitación Eso es me he exedido con lo de las pastillas pensó angustiado Inventate algo

– Contesta fenómeno, sabemos que tu tuviste algo que ver – gruño tía Petunia.