Los personajes pertenecen a J.K. Esto no lo hago con fines de lucro ademas que a mi solo me pertenecen los personajes de Darcey y Haruka y pues este capitulo es la explicacion de las cosas extrañas del anterior.
CAPITULO VI "PREMONICIONES"
El ultimo pensamiento del Slytherin antes de ser vencido por el sueño fue su beso con Harry.
Estaba de pie en uno de los pasillos de Hogwarts delante de el estaba un grupo de Gryffindors pero el buscaba solo a uno de ellos y ese era Harry cuando por fin lo tubo enfrente sintió la urgencia de decirle algo.
– ¡Hey, Potter ¿A un triste por Darcey! – fue lo único que pudo atinar a decir el Slytherin sin saber por que mencionaba a alguien que no conocía.
Harry volteo para ver a quien pertenecía esa voz aunque ya se imaginaba quien era, por instinto alzo su varita apuntando directo al corazón del que había osado burlarse de su dolor, la mano le temblaba pero justo cuando iba lanzar su maldición una mano le aferro la varita mientras con la otra lo giraba para que siguiera caminando.
– ¡Pierdete Malfoy! – fueron las palabras de la sangre sucia – No le hagas caso Harry es un cretino – siguió consolando a su amigo.
– Tu no te metas en lo que no te incumbe maldita sangre sucia – sentencio con su habitual tono arrogante.
– No, Malfoy tu eres el que debería dejar de meterse en lo que no le importa – reclamo Harry mirándolo desafiante.
– Valla por fin respondes – Siseo con desprecio – comenzaba a creer que te habías vuelto loco –
– No confíes tanto en tu suerte Malfoy – expreso Harry acercándose peligrosamente a su enemigo.
Ambos se quedaron mirando fijamente a los ojos, Draco vio la suplica de consuelo en los ojos de Harry y con su mirada le ofreció su consuelo en silencio, de pronto los cristales del corredor en el que se encontraban comenzaron a romperse mientras que el rubio sentía un despliegue de magia que emanaba del Gryffindor, todo comenzó a oscurecerse hasta que solo quedaron ellos dos, "el pequeño dragón" callo sobre Harry al ser impactado con el ultimo cristal que se destrozo en aquel pasillo.
Harry miraba como la sangre de Malfoy teñía sus ropas de un rojo carmesí mientras pensaba ¿Como es que sabe de Darcey, pronto se hizo un charco de sangre alrededor de los dos chicos, Draco sintió como estaba perdiendo el calor de su cuerpo y por consecuencia la vida, sintió una punzada en el corazón pues ahora el rencor por el moreno se estaba esfumando lentamente y por fin comprendió que algo había cambiando entre ellos dos des de hacia tiempo pero eran demasiado cobardes para confesarlo o por lo menos admitirlo para ellos mismos.
– ¿Harry pue…puedo pe…dirte algo? – pregunto Draco con la voz entre cortada.
– Si claro lo que quieras Malfoy – esbozo con sinceridad el moreno, sin prestar mayor atención al hecho de que su enemigo le había nombrado Harry cuando nunca antes lo había hecho.
– ¡Podrías dejar de ser mi enemigo! – fue lo que expreso el rubio con su ultimo aliento antes de que todo se volviera negro ante su vista.
Draco despertó bañado en un sudor frio, por un momento no supo donde se encontraba; sintió una opresión en el pecho al recordar sus ultimas palabras "Podrías dejar de ser mi enemigo", un sentimiento de angustia lo envolvió Solo fue un sueño pensó tratando de tranquilizarse.
– Solo fue un mal sueño – expreso como tratando de convencerse de que no debía angustiarse.
Se acomodo de nuevo en la cama pero no podía olvidar su sueño fue todo tan real, como podía ser que un estupido sueño lo tuviera despierto sintiendo unas enormes ganas de que Harry estuviera ahí con el, pronto se dio cuenta que seria inútil tratar de dormir así que se levanto dirigiéndose a su escritorio tomo pergamino, pluma y tinta luego se dispuso a escribir.
Después de un rato levanto el pergamino para leer lo que había escrito en el para su sorpresa era algo parecido a una carta.
Mil gotas sobre tu almohada, mil en cada rincón solo te limitas a dejar llover en tu corazón, pues no sabes si el alguna vez te amo, mil gotas mas por tu carita recorren lentamente tu corazón para decirte lo amas, son mil gotas mas en un instante por que ahora es tiempo de dejarlo marchar.
Calles, lugares y caminos hacen brotar mil gotas mas pues te recuerdan a alguien que amas y aun no logras olvidar, un solo recuerdo llena de alegría tu vida y vuelven a brotar mil gotas mas por el.
Un destelló de luz llaga a tu corazón cuando a lo lejos le vez sonreír aunque sabes que no es por ti mas eso no importa porque a ti solo te basta con el amor que sientes brotar dentro de ti por una solo mirada y mil gotas mas recorren lentamente tu carita.
Tus ojos se llenos de emoción, un recuerdo cubre despacio tu realidad te arrastra a la melancolía te quedas sin hablar en una soledad tan inmensa como el mar que no es mas que un reflejo de tu vida son mil gotas mas en tu corazón.
De amargura se cubre tu rostro no emite ninguna emoción aunque en tu interior sabes que siempre tendrás guardadas mil gotas mas para llorarle a ese amor que jamás pudo ser y que que tanto te atormenta.
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– Me podrías decir ¿Por qué despertamos todos en la sala? y ¿Por qué Dudley no despierta? – la cara de Vernon estaba llegando a tomar un tono morado por el enojo que sentía.
Harry no sabia ni que contestar, no tenia idea de lo que pasaba hasta que un destello en su memoria le recordó que después de preparar el se te había retirado a su habitación Eso es me he excedido en el uso de las pastillas pensó angustiado Inventate algo
– Contesta fenómeno, sabemos que tu tuviste algo que ver – gruño tía Petunia.
De pronto todo comenzó a obscurecerse "el niño que vivió" comenzó a sentirse mareado cerro los ojos por un segundo pero cuando los abrió ya no se encontraba en la sala, ahora se encontraba de espaldas en una cama dentro de una habitación que jamás había visto en su vida de pronto sintió unas manos posándose en su espalda al principio se tenso por completo pero esas manos tan suaves le hicieron relajarse en un par de segundos y se dejo llevar por esa sensación tan placentera.
Las manos de Darcey trabajaban cuidadosa pero firmemente en la piel de Harry, una fragancia de canela inundo el ambiente, el moreno suspiró al sentir como las manos frotaban cuidadosamente sus costillas, subiendo y bajando lentamente por su espalda, las manos se deslizaran aún más abajo a lo largo del cuerpo, rozando sus glúteos en su camino. Gimió mientras esas manos seguían rozando su cuerpo, inyectando cada vez más pasión en cada poro de su piel.
– Sabes, tendría mejor acceso si te volteas – le susurró Darcey en el oído, su cálida respiración sobre su cuello hizo estremecer al chico.
El moreno permitió que su cuerpo rotara suavemente y la chica se sentó a horcajadas sobre sus caderas. Harry gimo ante tal acción y fijando su vista en el rostro de la chica solo se limitó a sonreír, la pelirroja se inclinó aplastando su cuerpo contra el del Gryffindor con la intención de tener mas contacto físico.
– ¿Quieres que continúe yo? – preguntó Harry, mordisqueando ligeramente la oreja de su compañera.
Todo lo que Darcey hizo fue gemir quedamente y asentir temblorosa. Harry se giro cuidadosamente para quedar sobre la chica, ella comenzó a frotarse contra lo que era una obvia erección. Harry cerró los ojos mientras la chica se arqueo para conseguir mas contacto. Harry llevó sus manos a la blusa de su compañera y comenzó a desabotonarla.
– ¡Besame! – suplico la pelirroja, Harry sonrió ante la petición.
Darcey ahogo un gemido mordiéndose los labios, cerrando los ojos sintió como el chico se inclinaba lentamente. El Gryffindor podía sentir cada pulgada de ese cuerpo contra el suyo, estómago contra estómago, pecho contra pecho. La respiración de Harry derivó hacia los labios de la pelirroja, esta se arqueo una vez mas buscando desesperadamente poder fundirse en la piel del moreno, el beso fue tierno al principio pero después fue subiendo de intensidad pues ahora Harry comenzaba a besar y mordisquear el cuello de su compañera tratando de saborear esa hermosa piel sabor canela.
El Gryffindor despertó sobresaltado y con una evidente excitación, respiro profundo se recostó en la cama sin lograr calmarse tan solo el recordar ese sueño lo hacia estremecerse pues nunca en su corta vida había tenido un sueño tan excitante, inconscientemente su mano comenzó a rozarse contra la erección por encima de su pijama, pero la sola idea de auto complacerse no le llamo la atención así que decidió que era mejor darse una ducha con agua fría para tranquilizarse un poco.
Entro en el baño se despojo lentamente de su ropa abrió el grifo del agua y se metió buscando calmar un poco su excitación pronto el agua lo fue relajando cerro por un momento sus ojos fue entonces que la realidad lo golpeo y recordó unas palabras "Eso es me he excedido en el uso de las pastillas" Harry recordó entonces lo que estaba soñando antes de que Darcey invadiera su sueño, termino de bañarse se vistió y bajo las escaleras, camino hacia la sala, con mucha cautela se asomo fue entonces que vio a sus tíos tumbados en el sofá durmiendo al parecer pero Dudley no estaba.
– ¿Donde estará mi primo – Harry entro en pánico pues al observar la escena varios fragmentos de su sueño volvieron a su mente, si no hacia algo pronto lo descubrirían y no tendría oportunidad de volver a ver a Darcey.
– Piensa en algo pronto – expreso en voz alta sin desearlo.
Bien en mi sueño tío Vernon me preguntaba por que Dudley no despertaba recordó mentalmente ese fragmento del sueño ¿Qué hago?
– Bueno tengo que encontrar a Dudley pero primero debo subir a tía Petunia a la habitación es lo mas fácil – dijo en voz alta y se dirigio hasta su tía – Después de todo ella no se acuesta hasta que Dudley lo hace – Expreso estas palabras con si tratara de convencerse de lo que iba hacer.
"El niño que vivió" tomo a su tía en brazos con mucha delicadeza para no despertarla se dirigió al vestíbulo, subió las escaleras con mucha dificultad pues aunque la mujer era un saco de huesos andando pesaba mucho mas de lo que aparentaba, pronto llego a la habitación y simplemente dejo a Petunia sobre la cama salio con cuidado de la habitación fue entonces que escucho los ronquidos inconfundibles de su primo, se dirigió hacia la habitación contigua y encontró en la cama a Dudley suspiro aliviado bueno solo un poco por que ahora venia lo difícil, tenia que despertar a su primo para cerciorarse de que no se había excedido en el uso de las pastillas.
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La chica que el exmortifago tenia entre sus brazos comenzó a llorar además no dejaba de temblar Severus no podía explicarse como demonios habría llegado hasta ahí la pequeña pero eso no le importaba ya después le exigiría una explicación por ahora la prioridad era sacarla de ahí.
Se tomo un tiempo para examinarla recorrió cada centímetro de su cuerpo, al tenerla tan cerca se daba cuenta que ella era la persona que mas le importaba en todo el mundo. La había admirado en secreto desde que la vio entrar en Hogwarts por primera vez, era tan hermosa tenia unos ojos que lo hipnotizaban cada vez que coincidían con los suyos y ahora podría perderla si no hacia algo se tomo unos minutos mas abrazándola para tratar de calmarla.
El profesor separo con tan poco tacto a la chica que esta tembló ante tal brusquedad pero si no lo hacia así la chica no reaccionaria entonces el profesor pudo ver las gruesas lagrimas que brotaban de esos hermosos ojos por un momento sintió una opresión en el pecho pero la delego a un rincón de su corazón Ahora no tienes tiempo para esto pensó al darse cuenta que no estaba actuando como debía se estaba dejando guiar por el corazón y no por la razón.
– ¿Me escucha Srta. Schneider? – Pregunto el hombre con calma para no asustar a la rubia.
– Si – respondió casi en un susurro sin dejar de llorar.
– Escúchame bien esto es lo que haremos para sacarte de aquí… – no termino la frase pues la chica no lograba calmarse del todo aun temblaba, la abrazo de nuevo pues le partía el alma verla así nunca antes la había visto tan vulnerable además nunca había visto miedo en esos ojos color miel.
– Tengo miedo profesor – dijo la joven apretándose con todas sus fuerzas contra el pecho del profesor buscando refugiarse.
– No temas yo te sacare de aquí – expreso Snape separándola de su cuerpo una vez mas y mirándola a los ojos agrego – solo necesito dos cosas para hacerlo, uno que te calmes y dos que confíes en mi – esbozó con calma para ver la reacción de la chica.
– Yo confió en usted profesor – Expreso en un murmullo la rubia sin dejar de llorar.
– Bien ahora necesito que prestes mucha atención a lo que voy a decir – la chica asintió temblorosamente para corroborar que tenia su atención – hay una forma para salir de aquí y solo tenemos una oportunidad para lograrlo, bien aquí en los calabozos hay una puerta que transporta directamente al bosque prohibido – una cara de terror se dibujo en el rostro de la chica – déjeme seguir – sentencio el exmortifago – no es muy lejos de la escuela así que no corres peligro alguno, no seas cobarde – agrego las ultimas palabras con doble intención.
– Si porque no tengo mi varita, ellos la rompieron cuando me capturaron – declaro la joven dirigiéndole una mirada desafiante al profesor – y no soy una cobarde – sentencio con coraje, le dolía en verdad que el hombre que mas admiraba la considerara una miedosa.
– Veo que ya te has calmado un poco – dijo con sarcasmo enarcando una ceja al darse cuenta que la chica había reaccionado como esperaba a sus palabras.
– Simplemente quiero salir de aquí y lo lograre con su ayuda o sin ella - exclamo cortante al hombre.
– Bien entonces demuéstremelo Srta. Schneider – sentencio con determinación.
– ¡Me esta desafiando Profesor Snape! – esbozó con sarcasmo la chica.
– Deje de reñirme y escuche bien – el exmortifago se levanto dirigiéndose a la puerta con cautela para ve si se encontraba alguien fuera.
– Me ayudara ¿Si o No? – interrogo la rubia – Pero le advierto sin varita no puedo hacer mucho – le informo con pesimismo.
– Eso tiene solución porque usted se llevara la mia – sentencio el profesor.
– Y usted ¿que hará sin varita? – pregunto la joven preocupada.
– Si dejara de interrumpir y me dejara hablar se solucionarían todas sus dudas – riño el hombre – Mire saliendo de aquí debe encontrar la puerta que le indico esta hacia la derecha antes de las escaleras, tiene que prestar mucha atención para encontrarla pues a simple vista no se ve, cuando la haya localizado tiene que pronunciar lo siguiente "You know who" al entrar llegara directo a un pasillo, algo largo, lo recorre hasta llegar a una bisección toma el camino de la derecha y se sigue hasta encontrar una abertura hacia su lado izquierdo entra por ahí con cuidado hasta llegar a un claro de luz, en medio de este hay una abertura ahí tiene que enterrar la varita para ser transportada al Bosque prohibido estando ahí estará a salvo dentro de lo que cabe¿alguna pregunta? – termino de explicar el hombre.
– Si dos preguntitas – el profesor asintió poniendo los ojos en blanco – ¿Por qué su varita? y ¿Por qué usted no va conmigo? – termino la joven.
– Bien ya le dije que se llevara mi varita y yo no iré porque seria sospechoso que no me encontraran – la chica escuchaba atenta cada palabra – la otra parte del plan consiste en que yo le daré 3 minutos para que salga, encuentre la puerta lo mas rápido posible y por mi no se preocupe yo se me cuidar solo ¿Quedo claro? – sentencio el profesor.
La rubia se quedo callada pues no concebía salir de ahí y dejar a su ex profesor de pociones pues sabia que se estaba sacrificando por ella y que seguramente tendría un gran problema con Lord Voldemor por dejarla escapar, pero pronto recordó que este era un espía de Dumbledore así que ya debía tener un plan para librarse del problema.
– No responde así que doy por hecho que comprende el plan – expreso haciendo una pausa para examinar a la chica – ¡Que espera salga de inmediato! – ordeno el profesor – espere, tome la varita cuando yo caiga al suelo –
– ¿Cuado que? – Grito la joven pero el profesor ya se había hechizado el mismo.
La chica no reacciono por un momento hasta que Snape le ordeno que se fuera de inmediato y así lo hizo aunque al llegar a la puerta se volvió para ver al hombre que dejaba atrás Tienes que salir de esta Severus, te necesito pensó la chica antes de salir del calabozo.
Saldré de este problema por ella pensó Severus con optimismo antes de sacar una varita no registrada del bolsillo interior de su túnica para volver a hechizarse así mismo.
Notas de la Autora: El nombre de la chica que salva Severus es Haruka Schneider por el momento solo puedo decir que mide 1.65m, es rubia de ojos color Miel además es Aurora miembro de la Orden del Fénix y trae loquito a Snape. Ahora a esperar una o dos semanas mas a que termine de teclear el cpitulo 7 solo pido paciencia y gracias por los reviews.
