Hola a todos :) . Gracias por los reviews del capítulo anterior ... acá les dejo uno nuevo, espero les guste .

Saludos !


Capítulo 1

Hermione despertó con un intenso dolor de cabeza. Se tocó y sintió sangre seca en la nuca. Abrió los ojos y se dio cuenta de que estaba tirada en el medio de la calle.

¿Dónde estaba?

Londres. Estaba todo cubierto por una espesa niebla, era evidente. Se levantó y cruzó la calle. ¿Cómo había llegado ahí? Probablemente la habrían atropellado.

Pero no había ningún auto, de hecho no había ninguna persona en lo visible de la niebla.

Comenzó a caminar, necesitaba saber que pasó. De pronto miró su brazo y miró el libro verde antiguo, el libro del velo.

Y lo recordó todo.

'¿Oh Merlín, esto es la muerte?' - Pensó Hermione nerviosa, se puso a caminar mordiéndose el labio constantemente. No supo cuánto había caminado cuando alguien la agarró del brazo y la forzó a darse vuelta.

- Venga conmigo .

Un viejo barbón, de nariz ganchuda y medio regordete le miraba con una expresión seria. Hermione notó que era un mago al ver su varita.

- ¿Quién es usted? - preguntó Hermione desconfiada, si no estaba muerta apostaba 10 galleons a que era un mortífago.

- Usted no está en calidad de hacer preguntas - dijo el viejo indicando el cuello de la chica, manchado en sangre - Venga conmigo, no le haré daño.

Hermione lo miró un momento y se dispuso a seguirlo.

Caminaron un par de cuadras hasta llegar a una calle que a Hermione le parecía conocida. Pero todo era tan extraño¿porqué la poca gente que había visto caminaba como autómatas y ni siquiera miraban al frente¿Y esa niebla, en la mitad de Agosto? 'Qué raro es estar muerta'

- Es por aquí - le indicó el viejo. Caminaron hasta una casa, Hermione se quedó de piedra cuando vio que era ...

- El Número Doce, Grimmauld Place - un momento¿Qué es esto¿Estoy muerta o qué? - Hermione comenzó a ponerse un poco histérica .

- No grite. -Dijo el viejo un poco alarmado - Sólo puedo dejarla acá. Nos veremos pronto, señorita. - Hizo un ademán de sonrisa y desapareció.

Hermione suspiró y llamó a la puerta. Esperaba ver a sus amigos, como siempre ... Pero lo que vio le quitó el aliento.

Sirius Black le abría la puerta y le sonreía.

- Si .. ¿Sirius? - tartamudeaba Hermione, con los ojos abiertos de par en par.

- El mismo. Pasa pequeña, pronto comenzará a hacer frío.

Entraron a la casa. Era como si nadie hubiese vivido allí nunca. Estaba todo tan oscuro .. no como cuando vivía con los chicos o cuando estaba la Orden ..

- Dios mío, estás sangrando - dijo secamente Sirius. La sentó en la cocina y después de traer café le llevó un paño y agua para que se lavase las heridas.

- Gracias - sonrió Hermione pero su rostro se ensombreció en un instante - Sirius .. ¿dónde estamos¿Estamos muertos?

Sirius se echó a reir. Pero esa risa nunca la había visto en él. Era seca y apagada.

- Estamos vivos, Herms - dijo el moreno con una sonrisa de medio lado - pero detrás del velo.

- ¿Detrás del velo hay un mundo igual al nuestro? - Hermione no comprendía .

- Se ve igual .. pero no es lo mismo. ¿Viste todo ese montón de niebla? Y toda la gente .. no existe. Es como una copia de nuestro mundo pero sacada de una película muggle de terror o algo así.

- Un viejo me trajo hasta acá .. - dijo Hermione - pero no se veía muy inexistente que digamos.

- Ah, el viejo Brownlow. - explicó Sirius - El también cayó del velo, hace muchísimos años. La gente que cae no pierde la vida, como ves. Se viene a esta dimensión desconocida y eterna - sonrió secamente y bebió de su café - Ahora, me vas a explicar cómo demonios caíste.

- Yo .. yo - Hermione hervía de culpa por dentro. Ahora ella también estaba atrapada - ... Había encontrado la manera de cómo sacarte de aquí, y eso lo iba a hacer esta misma mañana, pero llegó Bellatrix y hubo una batalla y caí y .. - No pudo más. Gruesas lágrimas caían por su rostro, que estaba mirando el suelo. Sollozaba.

Sirius se le acercó y la rodeó con sus brazos. Bebió de aquel abrazo, mientras el moreno le acariciaba la cabeza.

Hermione se separó y Sirius secó sus lágrimas mientras sonreía. Esa sí que era la cálida sonrisa del moreno.

- No fue tu culpa pequeña... - le acarició la mejilla a Hermione - Y agradezco que hayas hecho todo eso por mí, pero no quiero verte llorar. Hay una esperanza para salir de aquí. Ya verás.