Capitulo 01 – Nuevo Mundo - Reunión Parte 1

Odaiba, Tokio, Japón, 17 de junio de 2005, 6 hrs.

En un edificio residencial, un despertador en forma de huevo sonó dentro de una habitación indicando la hora de levantarse. Los rayos del sol bañaron todo el cuarto, incluyendo una cama de doble piso. La litera superior se encontraba arreglada, ya que su ocupante había despertado hacía varios minutos. Por otro lado, en la litera inferior yacía un adolescente de 17 años, de una gran cabellera castaña.

Durante un momento intentó apagar la alarma estirando su brazo sin despegar ojos o cabeza de la almohada. Fue luego de varios intentos cuando finalmente lo consiguió, permitiéndole volver a dormir.

Mientras tanto, en la televisión de la sala se anunciaban las noticias de la mañana.

Presentadora: Se están investigando los extensos apagones en el área de Kawasaki. De momento no hay pistas sobre…- se perdió tajantemente la noticia debidoal sonido de un claxon que sonó de la calle.

Desafortunadamente para el chico su descanso no duró mucho, ya que del otro lado de la puerta se oyó a su compañera de habitación gritarle.

Hikari: Hermano…- dijo sin conseguir respuesta -… hermano… - continuó llamando la chica de 14 años sin obtener respuesta - …¡hermanoo!...- gritó su último intento antes de entrar a la habitación.

Hikari: ¡Hermanooo! ... - dijo la chica ya parada frente a su hermano tapado, poniendo las manos en sus caderas en señal de molestia.

Cansada de hablar inútilmente, la chica vestida con el típico uniforme de secundaria verde jaló la sábana para intentar quitarla, encontrando resistencia del chico.

Hikari: Vamos, despierta, ¡Her-ma-no! – dijo jalando la sábana con todas sus fuerzas, logrando arrebatársela a su hermano.

No fue gratitud con lo que recibió Hikari Yagami de parte de su hermano esta nueva mañana, sino un gruñido de molestia al perturbado su sueño. Esto no molestó a la chica, quien mantenía una sonrisa de victoria en su cara cuando le informó a su hermano la situación.

Hikari: Llegarás tarde al entrenamiento matutino - dijo complacida.

Taichi Yagami tardó unos segundos más en procesar lo que acababan de decirle.

Taichi: ¿Eh? ¡¿En serio?! – exclamó alarmado el chico.

Esto provocó una reacción en cadena que hizo que saliera rápidamente de la cama y comenzara a desvestirse, mientras su hermana salía de la habitación con una sonrisa de haber hecho su acción del día.

El chico se vistió rápidamente con su uniforme de la preparatoria: camisa blanca con corbata azul marino, pantalones negros y un saco color azul claro. De su escritorio tomó un aparato que solo podía ser descrito como una mascota virtual de color azul grisáceo, con escrituras alrededor de la pantalla en un idioma desconocido, abrochándolo a su cinturón. En el mismo escritorio yacía una foto de él junto a otros 8 niños y extrañas criaturas, siendo uno de estos niños particular por su cabello verde.

Una vez vestido salió a la sala-comedor cargando su portafolio y tomando un pan tostado que estaba sobre la mesa.

Taichi: ¡Nos vemos! - dijo sin voltear a ver a su madre y hermana quienes lo observaban correr.

Hikari: Cuídate… - dijo la chica mientras mantenía su sonrisa burlona y sacudía la mano en señal de despedida.

Inserte Butter Fly ~ ~ por Koji Wada

MY DIGIMON ADVENTURE ACADEMIA TRI

CAPÍTULO 1: REUNIÓN

Taichi llegó al estacionamiento del edificio por su bicicleta y comenzó el camino la preparatoria que recorría todos los días. Mientras cruzaba las calles se maldecía internamente por haberse quedado dormido y estar en una carrera contrarreloj para llegar al entrenamiento del equipo de futbol. Por las prisas tuvo que esquivar a un empleado de oficina que se dirigía a su trabajo caminando mientras hablaba por teléfono.

Un semáforo daba luz verde a los peatones mientras avanzaban con la vista en sus propios celulares. Vio a algunas personas trabajar desde sus laptops en los restaurantes, cada uno sumido en su propio mundo, y pudo a un turista desde la ventana del tren bala filmando con sus videocámaras a la calle.

El mundo se había vuelto cada vez más apegado a la tecnología digital, y la vida llevaba un ritmo más acelerado. Las personas enviaban mensajes de texto mientras las pantallas gigantes de la ciudad mostraban al aire el noticiero de la mañana. Ese era el paisaje que Taichi veía al pedalear.

Taichi pasó el semáforo dejando atrás a otro empleado de oficina que hablaba por teléfono, viendo casi de perfil salir a un gato del arbusto detrás del hombre. De haberse volteado a ver bien, se habría topado con el hombre levantando su celular en busca de señal justo después de que el gato le pasara por un lado.

Cuando llegó al puente se detuvo un momento para tomar un respiro, levantando su cabeza mientras inhalaba profundamente el aire matutino. Luego miró hacia los demás puentes de la bahía de Odaiba pensando en un sinfín de cosas: los Digimons, sus amigos los Niños Elegidos… e Izuku. Luego de lo rato que parecía una eternidad, siguió pedaleando.

Un balón de futbol soccer se alzó al cielo sobre las canchas de la Preparatoria General Tsukishima. Taichi recibió un pase de su compañero delantero, atrapándolo con el pecho y corriendo en dirección a la portería rival esquivando a un jugador contrario, y en un momento de oportunidad lanzó su tiro.

Los demás equipos escolares también realizaban sus entrenamientos. En los alrededores de la escuela, los estudiantes comenzaban a llegar para el inicio de clases. Algunos pasillos aún lucían desiertos debido a que faltaba poco más de una hora para que sonara la campana.

Cuando llegó el momento de descansar, Taichi se acercó a la banca donde estaba la entrenadora, ya que ahí había dejado su botella de agua. Sus compañeros de equipo se arrastraban como zombies a algún lugar donde pudiesen descansar, hasta que Taichi alzó la voz.

Taichi: Bien… ¡sigamos! – dijo enérgico al quitarse una toalla del cuello y dejar la botella en la banca mientras caminaba de regreso a la cancha. Pero se detuvo al escuchar un gemido generalizado de queja por parte del resto del equipo.

Estudiante 1: Pisa el freno… tomemos un descanso - solicitó casi suplicando a su compañero.

La petición del chico fue aceptada con un gesto de molestia por el capitán Yagami apoyando una de sus manos sobre su cadera, resignándose al ver que era superado en número cuando vio al resto de jugadores. Incluso la entrenadora lo miró con una cara que decía: "ellos tienen razón Taichi, no discutas". Entonces el chico decidió tumbarse de espaldas con sus manos detrás de la cabeza sobre la cancha. Mientras descansaba plácidamente tomando el sol con los ojos cerrados, una sombra proyectada encima de él interrumpió su descanso, obligándolo a ver quién era el causante de ello.

Taichi: ¿Eh, Hikari? – dijo mientras veía a su hermana en su uniforme de secundaria inclinarse, apoyando las manos sobre sus rodillas en dirección hacia él.

Hikari: Hermano, - habló la chica mientras mostraba un paquete de almuerzo escolar que escondía detrás de ella – … olvidaste tu almuerzo. – dijo entregándole el paquete.

Taichi: Lo siento. Gracias - dijo levantándose y aceptando el paquete de su hermana, quien se paró erguida poniendo sus manos en la espalda.

Hikari: Ahora me debes un helado del minimercado… El Choco Bomber Crash de fresa con Expresso Hipertropical. – reclamaba la chica su precio de manera chantajista levantando su índice por un momento.

Taichi: Si, si, lo que digas. - contestó monótonamente el chico.

Estudiante 1: ¡Eh, Taichi! – gritó un compañero del equipo interrumpiendo el momento de extorsión entre hermanos.

El elegido del valor volteó hacia sus compañeros y se quedó perplejo un segundo e irritado al siguiente: Los mismos jugadores que hacía un momento suplicaban descanso del entrenamiento "mortal", realizaban ejercicios de calentamiento en dirección hacia él… o más bien dicho, en dirección hacia Hikari.

Estudiante 1: ¡Hay que seguir! - dijo en un tono que intentaba sonar varonil.

Taichi: ¿Eh? ¿No querían descansar? - preguntó en un tono recriminatorio.

Estudiante 1: ¡No hay tiempo de descansar! ¡Solo podemos seguir adelante, ¿verdad, Hikari-san?! - preguntó manteniendo su tono de voz varonil, lo que dejaba a Taichi con una expresión aún más irritada.

Hikari: ¿Eh? ... si. Buena suerte. - respondió tímida y nerviosa al percatarse de que era objeto de atención de los compañeros de equipo de su hermano, haciendo que el mayor de los Yagami le dirigiera una mirada que le decía "¿en serio?".

Fuera de la cancha, algunos estudiantes llegaban en bicicleta dejándola en el espacio especial para estas. Dentro del edificio principal, los salones se iban llenando conforme se acercaba el inicio de clases. Entre los escalones principales del recibidor, se encontraba un hombre de unos 30 años de cabello verde oscuro en bata de laboratorio, platicando con una estudiante antes de que sonara la campana. Los jugadores del equipo de baseball se dirigían a los vestidores mientras una estudiante pasaba a su lado para dirigirse al edificio principal.

Mientras tanto en el segundo piso, en el pasillo conversaba un chico rubio y una chica pelirroja, ambos del mismo grado, pero distinto salón. El chico le entregó a la chica un papel, el cual ella leyó para después alzar su vista al chico.

Sora: ¿El domingo? - preguntó esperando una confirmación.

Yamato: Si - contestó el chico con seguridad.

La chica vio de reojo que, en la escalera a espaldas del chico, subía un castaño de pelo alborotado que acababa de terminar su práctica de futbol.

Sora: ¡Ah, buenos días! - dijo hacia el castaño, quien parecía haber querido evitar pasar cerca de ellos, tomando otra ruta para llegar al salón.

El saludo de la chica hizo voltear al rubio para ver al destinatario, dándose cuenta de que era su amigo desde los 11 años.

Taichi: Buenos días… - contestó el saludo de su amiga de la infancia Sora Takenouchi quien estaba junto a su también amigo de la infancia Yamato Ishida.

Yamato: Hola. - respondió el elegido de la amistad al saludo del elegido del valor.

Luego de esto se produjo un silencio incómodo entre los tres jóvenes, el cual solo creció cuando Taichi se percató que Sora sostenía un papel frente a Yamato. Sin darle tiempo para dar rienda suelta a su imaginación, fue interrumpido por un ligero coscorrón del hombre de pelo verde oscuro al cual había pasado de largo al subir las escaleras, en cuya bata se podía leer un pequeño identificador que decía: Daigo Nishijima - Profesor.

Nishijima: Buenos días… Yagami - dijo en tono irónico.

Taichi: Bue…buenos días. - dijo Taichi con una ligera vibración en su voz ya que sintió pánico al ver que su profesor había llegado justo detrás de él.

Nishijima: ¿Todavía no lo traes? - preguntó el profesor a su alumno, obteniendo balbuceos entre risas nerviosas como respuesta.

Taichi: Lo siento. - dijo volteando la cara avergonzado.

Nishijima: Eres el único que falta. Por Dios… ven a mi oficina a la hora del almuerzo. – reclamó el joven profesor al chico intentando mantener la serenidad.

Taichi: Ehhh… – reclamó el adolescente como respuesta, la cual hizo molestar un poco al adulto.

Nishijima: ¡¿Escuchaste?! - sentenció con más autoridad al joven rebelde.

Taichi: Ehh, Si, entendido, entendido. - respondió con prontitud ante el regaño de su profesor, quien se retiró exhalando en tono de resignación.

Esta escena fue presenciada por Sora y Yamato, a quienes no se sorprendía ya que conocían bien los usos y costumbres de Taichi, y esto era solo una consecuencia de ello. Sora se acercó a su mejor amigo desde el preescolar para interrogarlo.

Sora. ¿Qué fue eso? - preguntó la chica.

Taichi: Mi formulario de carrera. - le contestó.

Sora: ¿Eh? ¡¿Todavía no lo entregas?! – le cuestionó con un tono de regaño maternal.

Taichi: No. - respondió el chico siendo interrumpido por la campana que indicaba el comienzo de las clases.

Yamato: Tienes que hacerlo pronto. - le dijo al chico mientras se despedía de ambos para partir a su salón.

Taichi: Si... - respondía mientras él y Sora lo imitaban cruzando la puerta de su respectivo salón, en el cual ya se encontraba su maestro de Lengua: el profesor Daigo Nishijima.

En los edificios cercanos a la preparatoria, se empezó a formar en el cielo un extraño remolino de nubes con rayos de electricidad estática dentro de este, los cuales eran poco perceptibles, siendo ignorados por los transeúntes.

Llegada la hora del almuerzo, Taichi se dispuso a comer su plato de ramen, cuando su campo visual fue invadido por un boleto a un concierto con fecha del domingo a las 14 horas. Dicho boleto le era entregado por Yamato.

Yamato: Vamos a tocar ¿Quieres ir? - preguntó a su amigo quien terminaba de pasar la comida que masticaba.

Taichi: ¿Los Teen-Age Wolves? – preguntó a Yamato ya que ese era el nombre de su banda de rock desde la secundaria, cosa que el rubio se encargó de clarificar.

Yamato: Nos separamos y cambiamos de nombre. - dijo tranquilamente.

Taichi: ¿A qué? - preguntó sin darle importancia mientras volvía a tomar un bocado de su ramen.

Yamato: Knife of Day. - contestó el rubio.

La imagen de los Teen-Age Wolves era despedazada de un cristalazo siendo reemplazada por la de la nueva banda Knife of Day en la mente de Taichi, provocando que este se atragantara por la repentina revelación.

Taichi: (Atragantándose) ¿Por qué se separaron? - exclamó con mayor volumen.

Yamato: Digamos que había diferencias musicales. - dijo queriendo evitar dar una mayor explicación, cosa que sospechaba quería el elegido del valor cuando este le entrecerró los ojos.

Taichi: ¿Eh? ¿Musicales…? - dijo burlonamente señalando al rubio con los palillos.

La pregunta fue interrumpida con un leve golpe en el estómago que le propinó Yamato.

Taichi: No hagas eso. Me harás vomitar mi almuerzo. - dijo riéndose de la reacción de Yamato, haciendo que el rubio sonriera y le susurrara "tonto".

Entonces Taichi revisó el boleto que le había dado Yamato, llamando su atención la fecha.

Taichi: ¿El domingo? Tengo un partido ese día. – dijo con cierta pena ya que no podría asistir.

Yamato: Ya veo. Entonces, dámelo. - contestó ofreciéndole la mano para que le devolviera el boleto, cosa que el castaño hizo.

Yamato: Pásame la pimienta - pidió a Taichi el condimento que acababa de usar.

Pero Taichi no solo le dio el condimento, sino que empezó a añadírselo al plato de Yamato. El rubio no protestó hasta que notó que se estaba pasando de la pimienta justa para el platillo.

Yamato: Para. - dijo en tono serio.

Taichi: Es un servicio especial. - le contestó en tono burlón al rubio.

Yamato: ¡Detente! - le reclamó Yamato a Taichi deteniéndolo con sus palillos y separándolo del plato.

Lo anterior no impidió que el castaño intentara eludir su barrera de una manera infantil.

Yamato: No hagas tonterías. Se necesita la cantidad justa de pimienta. Me gusta el ramen de forma… -

Taichi: Se nota que son "Knife of Ramen". – dijo el castaño interrumpiendo con un tono burlón al rubio en su explicación.

Taichi tuvo que esquivar un puño de Yamato que pretendía darle un coscorrón en su cabeza, haciendo que el castaño dibujara una sonrisa de burla en todo el ancho de su carao. Sin embargo, el rubio contratacó.

Yamato. ¿No tenías que ir a ver a Nishijima-sensei a su oficina? - dijo usando el regaño del que había sido testigo más temprano en la mañana.

Al decir esto, Yamato dirigió su mirada hacia su propio plato para tomar su siguiente bocado. Entonces escuchó un sonido de sorbo, y lo siguiente que vio fue la silla de Taichi vacía, al igual que su plato. Podría haber jurado que estaba lleno hasta hace 10 segundos.

Daigo Nishijima empujaba el pincel en su tintero suavemente mientras dibujaba kanjis para mostrar en sus clases de Lengua. Se hallaba en su oficina para sus horas de asesoría.

Nishijima: Bueno, ¿qué harás, Yagami? – preguntó a su alumno de segundo grado que lo acompañaba en la habitación - Debes tener alguna idea. – dijo con deducción el profesor.

Taichi: ¿Sobre mi futuro? - preguntó un tanto inseguro de que fuera la respuesta que su profesor esperaba.

Mientras veía los kanjis que el profesor ya había hecho alrededor de la habitación, su vista se fijó en un panecillo con jalea que se encontraba en el escritorio frente a él.

Taichi: Ninguna en especial. – respondió a su profesor mientras que, como si fuera un impulso natural, tomó el panecillo y le mordió de un lado.

Nishijima: ¡OYE! - un grito de reclamo y alarma provino del joven profesor cuando se percató del destino final de su bocadillo.

Taichi: Ah, lo siento. ¿Puedo comerme esto? – preguntó el chico sin culpa alguna mientras aún masticaba la comida.

Nishijima: Ya la mordiste… Adelante. – dijo en un intento de reprimir la tristeza que le producía el haber perdido su posible único almuerzo del día.

Taichi: Jiji… Gracias por la comida. – agradeció el chico con una sonrisa de alegría y se dispuso a terminar el panecillo.

Para superar esto, Nishijima decidió terminar rápido con el motivo por el que Taichi se hallaba en la oficina.

Nishijima: ¿No hay nada que te interese? Tiene que haber algo. - reclamó mientras sacaba el pincel del tintero para empezar a escribir un nuevo kanji.

Taichi: No mucho… - replicó el estudiante.

Nishijima: Pon cualquier cosa. – le ordenó a su alumno mientras se preparaba para escribir en el papel.

Taichi: Ya… me gusta estar con mis amigos. – explicó el chico mientras el profesor escribía – …pero viven muy lejos como para verlos… - dijo mientras llevaba su mano derecha a su cinturón, donde se había colocado su digivice de la generación de los niños elegidos "originales" sin que lo viera su maestro.

Ese siempre había sido tema de debate antes de la pelea contra Diaboromon, en los días posteriores a la derrota de VenonMyotismon. Durante las conversaciones surgió el tema de cuando el señor Gennai les había contado que había existido un grupo anterior de niños elegidos que se habían enfrentado a la oscuridad, por lo que nadie más que Miyako podría haber comenzado esa discusión.

Taichi: Antes los veía muy a menudo… - dijo mientras pensaba en cierto peliverde pecoso.

Debería estar en secundaria igual que su hermana y el hermano menor de Yamato.

El profesor terminó de escribir el kanji y se lo mostró a Taichi: gaikoku (extranjero). Taichi se quedó algo perplejo y avergonzado, al darse cuenta de que su profesor entendió que se refería a que sus amigos estaban muy lejos de Odaiba.

Taichi: Si, algo así… – contestó con algo de burla.

Tampoco era como si fuese a venir a su partido en un viaje de 20 minutos en tren bala.

Nishijima: Entonces, deberías estudiar lenguas extranjeras. Hay muchas escuelas. Podrás encontrar un ramo diferente después de eso. – le dijo el profesor a su alumno, viéndolo no muy convencido de lo que acaba de recomendarle.

Entonces Daigo decidió terminar el kanji, mostrándoselo al chico.

Nishijima: Sueña a lo grande – dijo mientras mostraba el kanji: yume (sueño).

La campana volvió a sonar indicando el final de la hora del almuerzo.

En la zona de muelles de Odaiba, un barco se encontraba descargando contenedores de transporte. Los trabajadores se movían por casi todos los pasillos en su rutina normal. Lejos de la vista de estos, extraños cubos tridimensionales de muchos colores se comenzaron a formar de la nada, hasta que se materializó la forma de un escarabajo rojo de la altura de los contenedores.

El gigantesco ser emprendió el vuelo mientras su forma aún era inestable, distorsionándose como si se tratara de una señal digital corrupta. Los empleados vieron sus teléfonos estropeados repentinamente, ignorando que a varios metros de ellos, el escarabajo volaba libremente por los cielos de Odaiba.

De entre los contenedores, también ignorado por los trabajadores, salió rápidamente un ser con orejas de gato de color naranja. Tenía envuelta una clase de cola con un patrón a raya en zigzag de color negro, dejando ver solo sus ojos verdes penetrantes con una cruz en lugar de pupilas. Vestía una extraña capa de color verde militar. Este extraño ser era vigilado encima de los contenedores por otra criatura cubierta con una capa roja, y con un cuerno sobresaliendo de su cara.

Llegado el final de la jornada escolar, todos los estudiantes se disponían a regresar a sus casas. Taichi iba caminando mientras pateaba su pelota de futbol, la cual estaba dentro de la red de su equipo de entrenamiento. Al pasar por la plaza principal, vio el cabello pelirrojo de un chico de primer grado debajo de un árbol. Al notar que dicho estudiante estaba inmerso en su teléfono BlackBerry, detuvo su andar para llamar su atención.

Taichi: ¡Koushiro! – gritó fuerte sacudiendo su brazo al saludar desde el otro extremo del patio para hacer notar su presencia.

Koushiro Izumi quitó la vista de su teléfono y volteó al escuchar su nombre. Una sonrisa invadió su cara, alzando el brazo con su celular en la mano como respuesta al saludo de su mejor amigo desde cuarto año de primaria.

Entonces Taichi se dirigió hacia Koushiro y comenzaron una conversación que se parecía a un parte de actividades sobre cómo había sido su día. Koushiro se sentó en el suelo mientras que Taichi se recargó de pie contra el árbol y se llevó las manos detrás de la cabeza Le platicó lo que Yamato le había contado sobre el cambio en su nueva banda, y mencionó su partido del domingo para después invitarlo.

Koushiro: Lo siento. Te lo agradezco, pero ese día es el aniversario de bodas de mis padres. - dijo el pelirrojo disculpándose con su amigo al no poder asistir al partido.

Taichi: Así que no puedes… - dijo derrotado el castaño.

Koushiro: ¿Qué hay de Yamato-san? - preguntó el elegido del conocimiento parándose, al recordar al círculo de amigos que creía que Taichi le había faltado por invitar.

Taichi: Tiene un concierto ese día… y no puedo decirle a Jo porque tiene exámenes. Iba a preguntarle a Hikari y Takeru, pero no estoy seguro… - terminó su intervención con un tono derrotado y poniéndose derecho.

Koushiro: Es muy difícil reunirnos últimamente -concluyó el chico genio.

Taichi: No te preocupes, – dijo mientras fijaba su mirada en los estudiantes frente a ellos que salían del edificio principal - pensé que estarías libre, así que por eso te pregunté. - argumentó el castaño.

Entonces Taichi recordó el pensamiento que tuvo sobre Izuku a la hora del almuerzo. Decidió traer cierto tema a la mesa para prolongar la conversación.

Taichi: Koushiro… - dijo el castaño con un tono algo más serio para él.

Koushiro: ¿Qué ocurre, Taichi? – preguntó el pelirrojo extrañado.

Taichi: ¿Ha habido algún progreso con… el problema con Izuku? - dijo pensando bien las palabras que usaba.

Koushiro entonces bajó la mirada en señal de vergüenza. Se le consideraba el gurú tecnológico de los Niños Elegidos, pero lo que acababa de preguntar Taichi era considerado por él uno como de sus mayores retos sin resolver.

Koushiro: No… aún no. Todavía no puedo explicar qué fue lo que pasó con los D3 de Daisuke-san y los chicos. Incluso los D3 de Hikari y Takeru presentaron el mismo problema. Ya han pasado un tiempo desde que perdimos contacto con Izuku, y ninguno de nuestros digivices ha podido contactar con el suyo. - dijo el pelirrojo viendo hacia el frente sin atreverse a mirar a Taichi.

Koushiro: Incluso he intentado enviarle correos, pero tampoco funcionan. Sospecho que el tendrá el mismo problema y no podrá comunicarse con nosotros. – argumentaba el pelirrojo sobre la falta de respuestas a sus correos.

Las comunicaciones por radio con el Digivice del elegido de la Fe habían cesado repentinamente. De manera extraña un día, los Digivice de todos indicaban que la conexión no podía establecerse, como si el receptor no estuviera funcionando. Al principio creyeron que era una falla en la red interna, pero luego de intentar ir al Digimundo a ver al señor Gennai, descubrieron que ninguno de los D3 podía abrir la puerta.

Taichi: Él vendría sin dudarlo - dijo con una risa al pensar en el carácter enérgico que el peliverde tenía por momentos, recordando el sentimiento de ser su hermano mayor cuando viajaron al Digimundo hace 6 años.

Izuku a diferencia de los demás había estado junto a Hikari y él cuando Greymon apareció en Hikarigaoka, pero a diferencia de Hikari, él no lo recordó y lo terminó descubriendo cuando el ser que deseaba la paz y armonía en el Digimundo los contactó poseyendo el cuerpo de Hikari, durante la lucha contra los DarkMasters. Fuera de la mente de Taichi, el genio tecnológico recibió una revelación: posiblemente había alguien que si pudiera asistir al partido.

Koushiro: Ya sé. Le escribiré a Mimi-san por si acaso. – dijo el chico buscando en el directorio de su teléfono el chat con Mimi Tachikawa, dejando de lado la conversación sobre Izuku.

Taichi se rio de lo que acaba de escuchar de boca del que hasta hace 5 segundos consideraba un genio. Era imposible que la elegida de la pureza cruzara el océano solo para venir a ver un partido.

Taichi: ¿Eh? Pero si está en Estados Unidos - reprochó el castaño a Koushiro dándole una mirada que decía "eso es algo imposible" – … nunca podría venir para eso. - argumentó Taichi.

Koushiro: Pero es Mimi-san. Podría pasar algo inesperado. - objetó ante la incredulidad del elegido del valor, enviando el mensaje de texto a la chica.

Taichi: Me pregunto cómo le irá… - dijo con sincera curiosidad sobre su también amiga desde hace 6 años.

Mientras tanto en la ciudad de Nueva York, en un Time Square concurrido de gente pasando una velada en la ciudad que nunca duerme, una chica de tacones de punta, cabello castaño y conjunto con chaqueta de mezclilla disfrutaba ya de sus vacaciones de verano. De pronto, sintió una vibración de su celular indicándole que había recibido un nuevo mensaje, pero antes de leerlo, llamó a un taxi y lo abordó.

Koushiro y Taichi se disponían a regresar a sus hogares cuando fueron interrumpidos por el celular del primero, el cual indicaba un nuevo mensaje.

Koushiro: ¿Eh?, ya respondió. Qué rápido. – expresó Koushiro incrédulo de la rapidez de la respuesta.

[Mimi]: ¡Hello! Gracias por invitarme. Voy a ir, así que páguenme el vuelo. Mimi.

Taichi: ¿Qué? ¿Vendrá? - exclamó con sorpresa.

Mientras tanto, Koushiro comenzó a buscar los vuelos en los que posiblemente podía venir Mimi.

Koushiro: Taichi-san, los vuelos redondos de fin de semana de Nueva York a Tokio no son baratos. El precio es de 1,08 millones de yenes- dijo en voz alta el pelirrojo

Una expresión de terror en la cara de Taichi al oír los precios fue ignorada por Koushiro, ya que este siguió leyendo la tabla de precios como si nada.

Koushiro: Además, las aerolíneas incluyen cuotas extras. Cosas como recargos por el combustible se añaden al precio básico. Aquí hay una tabla que compara las aerolíneas. - dijo señalándole a Taichi la pantalla, quien aun no podía emitir sonido alguno.

Koushiro: Pero… tratándose de Mimí-san, será mejor revisar los precios de la clase ejecutiva. – dijo mientras deslizaba la tabla hacia abajo.

Taichi: Mejor olvídalo. – dijo con una risa nerviosa.

El atardecer comenzaba a bañar la ciudad. Una chica castaña y un chico rubio de 14 años regresaban de la escuela caminando juntos. La chica jalaba con sus manos la bicicleta seguida de su amigo desde los 8 años.

Takeru: Lo siento. El domingo estoy ocupado. – dijo Takeru Takaishi a su amiga.

Hikari: ¿Así que no puedes? – preguntaba sin que se notara la decepción.

Takeru: Llevaré a una amiga al concierto de mi hermano. - dijo el chico sin más.

Hikari: ¿Una chica? – preguntó con una ligera sensación de molestia en el estómago antes de hacerla a un lado.

Takeru: Si – confirmó a la chica.

Esta última respuesta hizo que Hikari Yagami detuviera su andar. Pasaron unos segundos antes de que Takeru se percatara que Hikari se había detenido. Volteándose a verla, se encontró con ella dándole una mirada pícara y burlona.

Hikari: Eh… Takeru-kun es muy popular. - dijo la estudiante de secundaria.

El chico sintió rápidamente vergüenza de lo que estaba insinuando su amiga.

Takeru: No es nada de eso. Solo es una amiga. – intentaba justificar el chico en su defensa.

Pero solo pudo ver a la chica cerrar los ojos y continuar su camino por el crucero peatonal, sin hacer más comentarios de la respuesta dada.

Hikari: Mmm.. – murmuró la chica dejando atrás al adolescente.

Takeru: ¿Qué? – preguntó reclamando la burla.

Hikari: Mmm.. no, no es nada. - dijo aun con los ojos cerrados.

Takeru: Vamos, vamos... Hikari-chan ¿estás celosa? - preguntó el rubio contratacando la guerra de burlas que se desarrollaba entre ellos.

Hikari: Pfff... claro que no. - contestaba la chica con risas encarando a Takeru.

Hikari: Si nadie va, mi hermano se va a decepcionar. – dijo la chica regresando al tema de su hermano.

Takeru: Mi hermano esperaba que todos fuera a su concierto. – respondió el chico a Hikari.

Hikari: ¿En serio? – exclamó sorprendida.

Takeru: No lo admite, pero si. - respondió cerrando los ojos e intentando no sonreír por lo cómico que resultaba el carácter de su hermano Yamato Ishida.

Luego de un momento de silencio entre ambos, el chico decidió romper la tensión.

Takeru: Nuestros hermanos son complicados ¿no? - Hikari se rio de la irónicamente cierto que era lo dicho por el elegido de la esperanza.

Entonces ambos dirigieron su mirada hacia el rio sobre el que estaban pasando y vieron un pelicano volando encima del agua.

Hikari: Estoy segura de que Izuku-kun vendría si pudiera - dijo con algo de melancolía al recordar a su amigo peliverde.

Takeru: Si. De eso no tengo duda. Jeje.. incluso se pondría su sudadera de la suerte de All Might para apoyar a Taichi. – dijo bromeando en un intento de que esta conversación no terminara con Hikari triste como las otras que involucran al peliverde.

Ellos al ser de los más cercanos a Izuku tanto en su primer viaje al digimundo como cuando viajaron con Daisuke y los nuevos elegidos, fueron a quienes más impactó el descubrir que sus D3 no podían contactar a Izuku, y mucho menos abrir la puerta al Digimundo para investigar con Gennai qué estaba pasando.

Takeru: ¿No te he contado qué pasó cuando conocimos a Elecmon en la Ciudad del Inicio? – preguntó el chico.

Hikari: Me habías dicho que llegaron a la ciudad del Inicio y comenzaron a acariciar a los digihuevos. Entonces Elecmon los atacó porque creyó que estaban atacándolos. - respondió la chica.

Takeru: Si, resulta que Izuku se había ido con Terriermon a buscar agua al río que estaba cerca. Entonces nos dejaron solos a Patamon y a mí. Elecmon llegó y nos atacó. Patamon y él pelearon y terminaron rodando por el suelo. - Hikari escuchaba atenta los detalles de la historia como niña pequeña.

Takeru: Yo le gritaba a Patamon y Elecmon que se detuvieran, y de pronto Izuku gritó detrás de mí: YA ESTOY AQUÍ. Corrió intentando separar a Patamon y Elecmon… pfff – interrumpió el chico por las ganas de reir que lo invadieron -... pero acabó rodando con ellos. – dijo sosteniéndose el estómago mientras se reía libremente siendo imitado por Hikari.

Hikari: Ya era muy otaku desde entonces. – dijo retomando el camino a casa junto a Takeru.

Takeru: Si. - dijo mientras pensaba si su amigo se encontraría bien, queriendo pensar positivamente, hasta que llegaron al final del puente, donde ambos debían separarse.

Takeru: Bueno, otro día será. Adiós. – dijo el chico levantando su mano para despedirse.

Hikari. Si. Nos vemos. – dijo imitando la acción del chico.

Takeru se alejó rápidamente y dobló la esquina, desapareciendo del campo visual de Hikari. La chica se perdió en sus pensamientos sobre a quién o quiénes iba a llevar Takeru al concierto. Debido a esto solo pudo sentir como un extraño viento huracanado movía su uniforme y revolvía su cabello, teniendo que cubrirse los ojos para protegerlos del polvo. De haber tenido la cabeza arriba, habría visto un escarabajo gigante volando sobre ella y desapareciendo en un portal negro bordeado con cuadros de pixeles de color rojo.

Cuando pudo al fin levantar la cabeza la tempestad había cesado, dejándola sola reflexionando qué habría sido lo que estremeció todo a su alrededor.

En una escuela particular en el centro de Odaiba, un joven que se encontraba en su último año de preparatoria se preparaba para recibir los resultados de último examen presentado.

Profesor: Se sentarán en base a los resultados del último examen. Las mejores calificaciones estarán al frente – dijo el profesor.

Todos los estudiantes en el salón se pusieron de pie, y comenzaron a acomodarse confirme a las calificaciones que anunciaba su profesor.

Profesor: La cuarta fila es para los que sacaron una D. Los de atrás deberán trabajar más duro. – finalizó la explicación antes de comenzar con tema del día, mientras que Jo Kido observaba su calificación del examen.

Jo: Estoy en la cuarta fila. - se decía en sus pensamientos mientras echaba un vistazo a la fila detrás suyo, la cual era la última.

Durante la clase, el chico podía sentir cómo vibraba su celular avisándole de una nueva entrada en su bandeja de mensajes. Decidió ignorarlo hasta que terminara la clase. Una vez fuera recargó su espalda contra la pared mientras sus compañeros salían de regreso a sus casas. El mensaje que había llegado era de Taichi, invitándolo a su partido de futbol el domingo. A pesar de que el castaño había dicho en la mañana que no pensaba decirle a Jo porque suponía que tendría exámenes, decidió en un último intento invitarlo de todas formas.

Jo veía resignado la invitación de su kouhai, y entonces comenzó a responder.

Jo: Lo siento, no puedo. Tengo que estudiar para los exámenes. - escribió en su pantalla para luego presionar el botón de enviar, emprendiendo el regreso a casa.

En una oficina gubernamental, una mujer de traje observaba el monitor mientras escuchaba por el teléfono recargado en su oreja a su compañero de la oficina.

Mujer: Si, empieza a haber testigos. - dijo seriamente.

Hombre: Entendido. – confirmó el hombre.

Mujer: No ha habido ningún ataque, pero tarde o temprano ocurrirá. Si esto crece demasiado, pasaremos a la fase dos. – declaró la mujer.

Mientras decía esto, en su monitor se podían ver múltiples ubicaciones de personas en un mapamundi, todas ellas localizadas en regiones aledañas a Tokio. Solo cinco perfiles tenían un estado en las coordenadas de ubicación como DESCONOCIDO: Daisuke Motomiya, Miyako Inoue, Iori Hida y Ken Ichijouji.

Mujer: Ten cuidado. – dijo mientras leía el último perfil de desaparecidos: Izuku Midoriya.

Entonces la pantalla empezó a parpadear como si ocurriera una descarga estática. La mujer pudo escuchar desde el otro lado del teléfono que la comunicación con su compañero se cortaba hasta finalmente perderse.

Quitó el teléfono de su oreja para ver que ocurría, viendo en la pantalla un mensaje correspondiente a una llamada en curso, con el nombre del contacto: D. Nishijima. Finalmente apareció otro mensaje alertando la perdida de la señal.

Mujer: Demonios. – dijo molesta cerrando la tapa del celular para cortar la llamada, observando el atardecer por la ventana en Odaiba.

Edificio residencial de los Yagami, Odaiba, Tokio, Japón, 19 de junio de 2005, 10 hrs.

En el hogar de la familia Yagami, Hikari y Taichi disfrutaban de su almuerzo uno frente al otro, mientras su madre tendía una sábana sobre el barandal del balcón. En la televisión la presentadora daba las noticias de fondo.

Hikari: Lo siento, no puedo ir. - le informó a su hermano apenada.

Taichi: No te preocupes – le dijo indiferente al escuchar la negativa de su hermana sobre asistir al partido - Alguien cumple años, ¿no? – Le preguntó como si fuera una delincuente que acababan de atrapar infraganti.

Hikari: Si- terminó diciendo con un lenguaje corporal que bajaba la mirada que no ayudó.

Presentadora: Todavía se cree que hay conexión entre las horas aproximadas y las frecuentes interferencias eléctricas. - dijo la presentadora cuando Hikari volteó a ver la televisión con un titular que decía "Continúan los apagones masivos [Región de Kanto]", haciendo que la chica recordara cierto evento extraño que había ocurrido hace 2 días cuando regresaba a casa.

Hikari: Hermano… - volteó a ver a Taichi para llamar su atención y mencionarle el incidente, el cual le provocaba un mal presentimiento, pero su hermano pensó que iba a intentar decirle algo que lo animara.

Taichi: Olvídalo. Sé que todos están muy ocupados para venir a verme jugar. - le respondió a su hermana con tono herido mientras terminaba de sorber el caldo de su plato, mientras que el comentario provocaba una sonrisa en Hikari.

Hikari: Ásí que entonces si te molesta – declaró la chica.

Taichi: ¡Qué no! – respondió irritado.

Hikari: Sí. Estoy segura. – dijo un poco feliz al saber que su hermano si apreciaba a sus amigos, pero a la vez seguí triste ya que era evidente que él jugaría y ninguno de ellos estaría ahí.

Hikari: ¿O te sientes decepcionado? – preguntó la chica, quien por un segundo vio a su hermano abrir los ojos de sorpresa para volver a su semblante serio al siguiente.

Taichi: No por algo como esto. Gracias por la comida. – dijo el chico levándose para dejar los platos en el lavadero antes de que Hikari pudiera seguir interrogándolo.

Hikari: Espera. Escucha yo… - dijo en un intento de evitar que su hermano se fuera repentinamente porque algo le hubiera molestado.

Volteó hacia la televisión que ahora daba anuncios comerciales sobre una bebida. Su plan de contarle lo que había pasado ahora parecería fuera de lugar.

Taichi: ¿Qué? – preguntó el chico esperando qué le iba a decir su hermana.

Hikari: Nada, olvídalo. Buena suerte en el partido. – dijo la chica olvidándolo el tema anterior, permitiendo a Taichi dirigirse a la puerta despidiéndose de también de su madre que entraba al departamento.

Taichi bajó las escaleras hasta el estacionamiento de bicicletas del edificio, pero antes de irse, había un último pendiente clavado en su mente. Sacó su celular y envió la última invitación que le faltaba por hacer.

Taichi. ¿vas a ir al concierto de Yamato? – le escribió a Sora Takenouchi en el chat y envió su pregunta guardando el teléfono.

Lo que no esperaba el castaño era que la respuesta llegara inmediatamente. Sacó su celular para leer el mensaje.

Sora: ¿por qué lo preguntas? – respondía la pelirroja

Taichi: Tengo un partido de fútbol. Empieza a las 14 horas en el parque Daibacho. Ven si tienes tiempo. – terminó de escribir, pero se arrepintió en el último minuto de enviar por esa última oración.

Sentía que le reclamaba a Sora el que fuera a decir que no podía ir, desquitándose del malhumor que le producía que los demás Niños Elegidos no fueran a ir, e irritándole más que había aceptado con el profesor Nishijima que era lo que más disfrutaba. Entonces recuperando la serenidad, eliminó la frase "ven si tienes tiempo", y envió el mensaje. Hecho esto, reanudó su camino a la salida del estacionamiento.

Su trayecto fue interrumpido ya que un camión de mudanza estaba descargando muebles de lo que sospechaba serían nuevos vecinos llegando.

Trabajador: Lo lamento, nos iremos en un momento. – se disculpó el trabajador con Taichi, el cual hizo un gesto con la mano de que no había inconveniente.

Sus teorías sobre nuevos vecinos fueron confirmadas al ver a una chica de cabello azul fuerte, casi tanto como Jo, parada en la entrada vistiendo una blusa blanca delgada y falda negra. Parecía tener la misma edad de Taichi. Estaba esperando a que su madre regresara de guiar a los trabajadores hacia el departamento que ocuparían. Ambos adolescentes se saludaron con una ligera inclinación de cabeza hacia adelante en señal de respeto.

Mientras tanto en un edificio residencial cercano, Sora Takenouchi había dejado olvidado su celular hasta pasadas las 13 horas. El mensaje de Taichi parecía una invitación para asistir juntos al concierto de su amigo en común. Pero el panorama cambió luego de que recordó que no había recibido confirmación de Taichi de que fueran juntos. Tomando su teléfono y percatándose que había un mensaje sin leer, abrió el historial de mensajes con Taichi. Cuando leyó su contenido, Sora se encontraba en lo que se podría considerar un asalto a su guardarropa, tirando una chaqueta de mezclilla cubriendo su celular encima del escritorio.

Sora: ¡Taichi debió decírmelo antes! – reclamó molesta al chico a la distancia - ¡Así habría tenido tiempo para prepararme! - continuaba su perorata buscando ropa para salir mientras su reloj digital marcaba las 13:08. - A ver… el partido es a las 2, así que si me apresuro…tardaré 30 minutos para llegar al concierto… ¡por Dios! – exclamaba al volverse víctima de la desesperación mientras se cambiaba por una blusa de tirantes con patrón de cruces amarillos.

Adornando el escritorio del reloj, se encontraba una fotografía de ella junto a los demás Niños Elegidos y los digimons en su primera aventura a los 11 años. La diferencia de la imagen con respecto de la que tenía Taichi era que parecían sorprendidos por un evento espontáneo cerca de Hikari, quien sostenía un digihuevo.

Sora: ¿Qué hago? Si me voy apenas termine el partido… - dijo a sí misma en voz alta buscando en su computadora un mapa de Tokio para medir las distancias entre las sedes de ambos eventos - ¿Cuándo es el turno de la banda de Yamato?... Si tocan primero, no llegaré a tiempo ¿Y si voy a verlos primero? - se preguntó y respondió mientras movía el cursor frenéticamente sobre el mapa - ¿Qué me pasa? ¡Me estoy complicando yo sola! – exclamó Sora rendida por la frustrante presión, sentándose sobre sus rodillas a mitad de la habitación -¿Y por qué tienen que meterme en esto? Suficiente. No saldré de casa. Ni pensarlo. - dijo molesta Sora con autoridad, molesta porque Yamato y Taichi la ponían en estos apuros.

Su molestia y decisión no duraron mucho, ya que al ver el reloj este indicaba que el debate ya había tomado 2 minutos.

Sora: ¡Se hace tarde! – dijo levantándose rápido y tomando un espejo de mano de su escritorio, para arreglarse lo que pudiera estar desordenado de su cabello, hasta que un sonido de estática la hizo voltear - ¿Qué pasa? – se preguntó ya que de pronto su reloj comenzó a volverse loco con los dígitos, colocando números 7 en todas las posiciones – Ah ¡Debe ser un augurio de buena suerte! - dijo alegremente.

Después de unos segundos de haber escuchado esa idea en voz alta solo un pensamiento se vino a la mente de la elegida del amor.

Sora: ¡No, para nada! - negó molesta corriendo a la sala para pedir consejo a su madre, hasta que recordó que podía preguntarle a alguien más - Mi celular. – dijo regresando a su cama por él.

Su madre podría no ser de mucha ayuda, así que llamaría a alguien más que comprendiera la situación.

En un elegante restaurante internacional, el matrimonio Izumi con su hijo adoptivo Koushiro, se disponían a ordenar del menú que les habían traído minutos antes. De pronto, el celular del hijo comenzó a vibrar indicando una llamada entrante.

Koushiro: Disculpe – le dijo al mesero quien esperaba recibir la orden - ¿Bueno? – dijo el chico a la bocina.

Sora: Soy yo, Sora – la elegida del amor decía por el otro lado de la línea.

Koushiro: ¿Sora-san? – exclamó más fuerte.

De regreso en casa de Sora, ésta se encontraba dándole los últimos toques a su cabello frente al espejo.

Sora: Perdón, ¿puedes hablar ahora? – dijo la chica algo apenada de interrumpir a su amigo.

Koushiro: No te preocupes. ¿Es una emergencia? – preguntó Koushiro.

Sora: Mmm si, algo así. – dijo no muy convencida.

De regreso al restaurante, Koushiro se tapaba la boca para que la conversación fuera un poco más privada.

Koushiro: Si. Entiendo. Está bien. – despegó el teléfono para atender al mesero - Soup of onion, please. – dijo al camarero de origen occidental.

En el departamento de Sora, la chica se extrañó al oír lo que acabada de decir Koushiro.

Sora: Eh, mi teléfono está raro. Sonaba algo como en inglés. – dijo Sora.

Koushiro: Tal vez se cruzaron las líneas. Ya ha pasado antes. – le dijo el chico.

De vuelta con los Izumi, Koushiro había vuelto a poner la mano en boca cubriendo la bocina del teléfono.

Koushiro: Empieza por interacciones con el mundo digital. Sucedió también cuando perdimos contacto con Izuku-kun- dijo el chico mientras se daba cuenta que había dejado al mesero esperando.

Koushiro dejó de hablarle a Sora apuntándole al mesero hacia sus padres.

Koushiro: Canard à l'orange et thé oolong, s'il vous plaît – dijo el chico terminando de pedir el platillo para sus padres.

De vuelta con Sora se dio cuenta de que Koushiro se encontraba en un restaurante.

Sora: Oye…, olvídalo. - dijo creyendo que estaba molestando a al chico por una tontería.

Un Koushiro sorprendido por la repentina respuesta de Sora dejó de prestarle atención al mesero.

Sora: Es confuso. Luego te llamo. - dijo para luego terminar la llamada.

Koushiro: ¿Eh? ¿Sora-san? ¿Hola? – decía el chico al teléfono sin obtener respuesta.

Koushiro volteó a ver a sus padres quienes lo veían preocupados desde que había mencionado el nombre de Sora, ya que para ellos no era ninguna extraña. Solo le quedó reír nerviosamente para indicarles a sus padres que no había ningún problema.

Mientras tanto en un auditorio, las luces del escenario iluminaron a quienes preparaban la prueba de sonido previa al concierto que empezaría en unas horas. Yamato Ishida probaba su guitarra mientras que sus compañeros de banda hacían lo mismo con sus instrumentos. Un chico rubio unos 3 años menor que él se acercó.

Takeru: Los boletos se venden bien. Todos parecen interesados en ver tu nueva banda, hermano. - le dijo ligeramente feliz Takeru a su hermano mayor, quien se acercó al borde del escenario para hablar - ¿Cómo se llamaba? ¿No era Teen-Age Wolves...? – dijo no muy convencido mientras intentaba recordar el nombre de la nueva agrupación.

Yamato: Knife of Day – dijo orgulloso.

Ambos hermanos se rieron un segundo después, antes de notar un ruido de estática proveniente de las bocinas alertó a todos los presentes.

Yamato: ¿Eh? Qué raro. – dijo mientras probaba su guitarra solo para obtener ruidos erróneos y girando a ver a sus compañeros, a quienes les ocurría lo mismo.

En una biblioteca del centro de Odaiba, Jo Kido se disponía a hacer los cálculos de su tarea en una calculadora especial, cuando de un momento a otro notó que todo lo que le ingresaba resultaba en un error.

Jo: ¿Qué es esto? - reclamaba al dispositivo.

De haber dirigido visto hacia a la ventana, habría notado al escarabajo gigante merodeando la zona de Odaiba, mientras su forma física se convertía en pixeles de ceros y unos por un segundo.

En una oficina, un hombre de unos 30 años observaba la formación de una nueva distorsión como las que se habían presentado en los últimos 6 meses, esta vez en pleno crucero peatonal de un parque.

Agente: Si. Se está creando una nueva. Esta vez es una zona transitada. – el silencio reinó en la sala por unos momentos mientras esperaba recibir indicaciones para proceder del teléfono.

Inesperadamente en la pantalla pudo ver que se formó un círculo de pixeles en el cielo, pero lo que lo dejó sin palabras fue el hecho de ver caer de este a 9 adolescentes quizá de 15 o 16 años, vestidos con disfraces que parecían ser cosplay de algún anime o comic.

Agente: Espera… - dijo al teléfono mientras ejecutaba el reconocimiento facial sobre todos los recién llegados.

El golpe de la caída debió haber sido duro ya que ninguno se movió inmediatamente. No pudo identificar a la mayoría de ellos, hasta que el sistema detectó un patrón exitoso mostrando el resultado en la pantalla:

COINCIDENCIA ENCONTRADA

(CLAVE): CODE 09

(SUJETO): MIDORIYA IZUKU

(EMBLEMA): FE

(DIGIMON COMPAÑERO): TERRIERMON

(ANTECEDENTES): Xxxxx…

(UBICACIÓN): DESCONOCIDA. COMUNICACIÓN PERDIDA DESDE 2004/06

Agente: Creo que la fase 2 ya comenzó. – dijo sin quitar la vista de la descripción que leía. - Acaba de llegar el que faltaba, cayó por la distorsión – señaló el hombre revisando el mapa de la zona de Odaiba con varios círculos remarcados.

Mujer: ¿Midoriya Izuku?… - preguntó la mujer en el teléfono para confirmar.

Agente: Si, pero también aparecieron otros de los que no hay registro. – dijo mientras observaba a los adolescentes con extraños trajes - Están cerca del parque Shiokaze, en el crucero peatonal. Yo iré por ellos. – le dijo el hombre a la mujer mientras veía que una de las chicas, la de cabello morado, tenía lo que parecía ser unos conectores de audífonos saliendo de los lóbulos de sus orejas.

Mujer: No, yo me encargo de ellos. Debemos actuar sin llamar más la atención. – contestó rápida y cortantemente.

A gente: Estás muy lejos de ahí. Además, hay que darnos prisa. – dijo al ver como algunos empezaban a despertar - Por lo que veo, los otros son como dicen los reportes. Hay que evitar que se provoque un alboroto. – dijo mientras tomaba las llaves de su camioneta y salía corriendo de la oficina con el celular pegado a la oreja.

Parque Shiokaze, Odaiba, Tokio, Japón, 19 de junio de 2005, 13:15 hrs.

Gemidos de dolor era lo que se podía escuchar en medio de la acera por donde los peatones evitaban pasar, mientras otros se detenían alrededor presos de la curiosidad. Una masa de gente caída del cielo se amontonó entre el concreto y los arbustos que adornaban la banqueta, hasta que cierto chico eléctrico se incorporó siendo el primero en hablar.

Kaminari: ¿Viejo, estamos vivos? - dijo el chico mientras se levantaba de encima de Iida y se llevaba una mano a la parte trasera de su cabeza.

Kirishima: Parece que sí, ¿Quién me cayó encima? – preguntó Kirishima quien por instinto había activado su particularidad al caer bocabajo.

Al levantarse pudo sentir como empujaba a quien estaba encima de él, pero al tener activado su don vio como algunos de los curiosos que se acercaron salían corriendo asustados. Luego de no entender que sucedía por un segundo, cayó en cuenta de su don y lo desactivó. Luego volteó para encontrarse con que era Bakugo quien había caído encima de él y, por ende, terminó tumbado en el suelo irritando más al rubio explosivo.

Bakugo: ¡TEN MAS CUIDADO PELOS DE PICO! – grito enojado el adolescente.

Kirishima: Oh, Lo siento, Baku-bro – dijo apenado por haber enviado al suelo a su amigo.

Iida: Chicos, ¿se encuentran todos bien? - preguntó Iida levantándose del suelo y revisando su armadura, a su vez que se acomodaba el casco para inspeccionar los alrededores con la vista.

Jirou: Parece que nos enviaron fuera de U.A… – dijo volteando a ver el tráfico y la gente de la zona peatonal que aún no se detenía a verlos. -Pero no reconozco donde estamos. No es Musutafu. – dijo la chica.

Todoroki: ¿El villano de los portales nos habrá atacado de nuevo? - preguntó el bicolor intentando deducir más sobre su situación.

Kirishima: Pero no se parece a los que usó en el USJ…- dijo el pelirrojo contradiciendo la deducción de Todoroki.

Entonces Yaoyorozu reconoció uno de los señalamientos viales encima de donde estaban.

Yaoyorozu: Ya sé dónde estamos. Es Odaiba. – dijo convencida la azabache.

Kaminari: ¿Odaiba? ¿Estamos en Tokio? – dijo algo molesto al pensar que tendrían que hacer un viaje largo para regresar hasta la escuela.

Yaoyorozu: Si, recuerdo este lugar, es el parque Shiokaze. La última vez que vine aquí fue con mis padres, antes de que empezáramos la escuela en primavera… pero, se ve diferente. – dijo llevándose su mano a la barbilla mientras veía hacia el parque.

Iida: ¿Odaiba? Estamos cerca de mi casa - dijo Iida mientras terminaba de inspeccionar si Jirou se había lastimando durante la caída, a lo que la pelimorada negó con la cabeza acomodándose sus audífonos.

Iida: ¿Quiénes faltan? – decía antes de recordar a su amiga quien intentó usar su peculiaridad mientras caían, pero no funcionó por alguna razón. - ¿Uraraka-san? ¿Midoriya-kun? ¿Dónde están? - dijo mientras giraba la mirada de un lado al otro hasta llegar al matorral.

Izuku Midoriya y Ochako Uraraka se encontraban congelados con una cara que reflejaba el tamaño de la vergüenza de la que ambos eran víctimas. Izuku la había abrazado en medio de la caída provocando que ambos terminasen de espaldas sobre el matorral, viéndose uno frente al otro. Como si de una bala se tratara, Uraraka se puso de pie con un brinco en la acera, con la cara en diferentes tonalidades de rojo que intentaba ocultar detrás de sus palmas.

Uraraka: ¡DEKU-KUN, LO..LO..LO SIENTO MUCHO! – dijo apenada la chica y evitando el contacto visual con el chico.

Izuku estaba en el nerviosismo total por la situación en la que se encontraba hasta hace unos segundos.

Izuku: NNNO.. TTTE PREOCCCUPES URRARAAAKKKA-SSSAN, LOOO QQUE PASSO FFUE QUEE TTTE ATRAPÉ PPARA RRECCIBIR EEEL IMPPPPACTO DE LLA CCACCAIDA. - intentaba argumentar el chico mientras nuevamente se veía tan endurecido como si usara el endurecimiento de Kirishima, levantando robóticamente su brazo izquierdo.

Entonces, los demás adolescentes se percataron de dónde estaban los dos compañeros que faltaban por encontrar, viendo a Izuku flotar encima del matorral, cosa que provocó un pequeño ataque de pánico en Izuku cuando este se dio cuenta. Al parecer por accidente Uraraka había usado los 5 dedos de su mano al apoyarse sobre el brazo de Izuku para levantarse.

Uraraka: ¡LO..LO SIENTO.. LIBERAR! - dijo mientras juntaba las yemas de sus dedos, dejando caer a Izuku sobre el matorral.

Los 9 adolescentes tomaron cada quien el respectivo maletín de su traje que todos habían traído consigo. Una vez incorporado en el suelo, un grito de emoción de un niño llamó la atención de Izuku lo suficiente como para distraerlo de la situación en que se encontraban.

Niño: ¡MAMA, MIRA! ¡YO QUIERO UN TRAJE COMO EL DEL CABALLERO! - dijo señalando al Iida!

Madre: Si, vámonos cariño hijo. - dijo la mujer jalando del brazo al hiperactivo niño, temerosa del grupo de jóvenes.

Desconcertados por lo que acababan de ver, todos los aspirantes a héroe se miraron entre ellos para saber si alguien había hecho algo, pero fueron interrumpidos enseguida por un par de universitarios.

Chico 1: Wow, mira esos cosplays, ¿de qué manga vienen caracterizados? – preguntó curioso.

Chico 2: Mira a ese tipo ¡Parece un luchador de la WWE! – dijo igualmente emocionado que su amigo, señalando a Kirishima, quien solo tenía una cara de que le había crecido una segunda cabeza al chico.

Chico 3: Y ella de la WWE femenil…, mira nada más - dijo el tercer joven, quien tenía el aspecto de ya haberse excedido con el sake.

Un cuarto joven, que estaba en la misma circunstancia que el anterior, lanzaba una mirada lujuriosa hacia Yaoyorozu, quien empezaba a sentirse más incomoda que con los comentarios de su compañero de clase Mineta Minoru. Jirou notando la incomodidad de su amiga, decidió lanzar su brazo en forma protectora anteponiéndose entre los adolescentes y su amiga.

Jirou: Oigan, eso es irrespetuoso – dijo la chica intentando defenderla.

Chico 4: Oh, una gótica – dijo monótonamente al ser interrumpido por Jirou.

Cuando el universitario ebrio se disponía a tomar a Jirou del brazo, otro brazo lo sujetó para impedírselo. Iida se acercó cuando escuchó el alboroto, pero la discusión se acrecentó porque los ebrios comenzaron a decir como la chica rock carecía de ciertos atributos femeninos con respecto a su amiga. Mientras esto sucedía y se dirigía para intentar calmar las cosas, algo hizo clic en el peliverde.

Izuku: Un momento. ¿No reconocieron a Yaoyorozu con su traje? – dijo el chico en sus pensamientos incrédulo, ya que el comercial donde ella aparecía junto a la presidenta de la clase B le había traído cierta fama.

Entonces comenzó a analizar su entorno, en busca de una respuesta que contradijera lo que su sexto sentido le estaba empezando a decir. Basado en la información que había dicho Yaoyorozu hace un momento, miró a todos lados y se percató de que no había anuncios de héroes profesionales, y no veía a nadie con dones de mutación en la calle o en la multitud de curiosos que aún permanecían a pesar del paso de los minutos. Lo que más notó era la ausencia de héroes patrullando por la calle. Al encontrarse en Tokio, los patrullajes debían ser mayores.

Izuku: Hace un momento estábamos en el taller de soporte, las computadoras comenzaron a comportarse extraño, y… – entonces todo cobró sentido para Izuku – Y MI DIGIVICE BRILLÓ - gritó en su mente mientras sus ojos se abrían a más no poder, regresando de inmediato al arbusto donde había caído y encontrando el digivice, congelándose cuando vio que el rastreador funcionaba e indicaba un punto rojo lejano. - ¡ESTÁ ACTIVO! – gritó en un tono muy agudo y bajo por la impresión – Estoy de vuelta. – dijo en voz alta.

Antes de poder pensar en otra cosa, su atención volvió a la interacción ahora un poco más violenta entre sus compañeros de clase y los lugareños. Esto hizo que algo golpeara a Izuku casi tan fuerte como si recibiera un golpe limpio de All Might: había vuelto a Odaiba con los Niños Elegidos… con sus compañeros de U.A... No pasó ni un segundo luego de eso cuando el chico se puso la máscara de su traje junto al respirador. Y con la misma velocidad, caminó hacia el pelirrojo que se había acercado para recriminar los comentarios hacia sus compañeras.

Kirishima: Oigan chicos, no es nada varonil decir todas esas cosas a otros, en especial a las chicas. – dijo en un intento de disuadir a los 2 universitarios, quienes intentaban ser detenidos por sus acompañantes que parecían ser más conscientes de las malas acciones de sus amigos.

Chico 3: Qué más da, la del punk parece que viene vestida de ra..- el chico no pudo terminar el insulto ya que alguien con ira le había propinado un golpe en la nariz, por lo que cayó al suelo siendo auxiliado por uno de sus amigos.

Seguido de esto, el otro universitario alcoholizado se abalanzó sobre quien dio el golpe, solo para ser arrojado hacia los arbustos como si hubiese tocado una cerca eléctrica.

Iida: ¡Kaminari-kun! – reclamó Iida al rubio mientras el segundo universitario se acercó a revisarlo y llevárselo arrastrando de ahí, ambos presos del miedo.

Kaminari: Discúlpate. – dijo el chico a quien yacía en el suelo, con una mirada que Jirou y Yaoyorozu podrían jurar que era de un villano, para luego ser sujetado por Iida.

Chico 3: ¡ME ROMPISTE LA NARÍZ!, ¡¿QUÉ TE PASA?! – intentó levantarse para devolver el golpe al rubio, pero fue detenido por el que quedaba de sus compañeros quien lo alejó de ahí.

Pero antes de que Kirishima, Yaoyorozu o Jirou pudieran activar sus dones, Izuku atrajo la atención de los universitarios.

Izuku: ¡Los trajes son de un nuevo mangwa ehh... Tower of God… es del último capítulo, al parecer ustedes no van al día… por eso no lo reconocieron! – dijo en un nivel de agudos que demostraba que estaba muerto de nervios - Ss..si nos disculpan ya vamos tarde a nuestra reunión. – y dicho esto el peliverde empujo al grupo de cinco estudiantes para intentar acercarlos al resto.

Chico 2: Ya veo, gracias. En verdad me disculpo por lo que dijeron mis compañeros. - dijo haciendo una reverencia de disculpa y entregándole a Yaoyorozu un par de cupones - Como disculpa acepta estos cupones de descuento, por favor – la chica solo alcanzó a estirar el brazo para recibirlos y agradecer.

El joven amable se llevó a su amigo que se sostenía y quejaba de la nariz por el golpe, la cual empezaba a sangrar. Cuando los volvió a acercar al grupo, Midoriya vio que Todoroki y Bakugo interactuaban con unos niños, a lo que corrió asustado hacia ellos y se detuvo al ver un cartel que atrajo su atención.

Uraraka se acercó al grupo reunido habiendo visto todo de lejos, En eso Todoroki se acercó al resto dejando a Bakugo solo mientras discutía con los niños. Entonces él junto a Uraraka, Yaoyorozu, Iida, Kirishima y Jirou voltearan a ver acusadoramente a Kaminari, quien solo se limitó a silbar inocentemente.

Kaminari: ¿Qué? – preguntó intentando ignorar lo ocurrido.

Iida: ¡¿Cómo se te ocurre usar tu don contra civiles?! – preguntó enojado y haciéndole un ademán con el brazo.

Jirou: No debiste haber usado tu don. Además, yo podía defenderme. - dijo reprochando al rubio quien bajaba la mirada al suelo avergonzado.

Kaminari: Perdón, pero es un reflejo. Cuando me enojo sin querer empiezo a liberar energía – decía alarmado el chico por el enfado de la chica.

Yaoyorozu: Que tipos más desagradables, así hasta Mineta parece un caballero. – dijo para que se produjera un silencio y les tomara un segundo a todos procesar lo que acababa de decir, llevándose la chica su mano a la frente.

Jirou: Wow, creo que te golpeaste muy duro la cabeza en la caída – lanzó el comentario para desatar la risa de Uraraka.

Izuku los había dejado cerca de un teléfono público, el cual fue visto por Todoroki.

Todoroki: Hablando en serio, tenemos que contactar a la escuela. – dijo levantando su teléfono. - Pero mi teléfono no tiene señal. – compartió el chico mientras los demás veían el letrero "Sin señal" en su pantalla.

Kaminari: Ahora que lo mencionas, el mío tampoco. – dijo revisando el suyo.

Iida: Es cierto. – confirmó el peliazul revisando y encontrando el mismo letrero en su pantalla.

Kirishima: Tampoco yo, Uraraka ¿tu si tienes? – preguntó a la chica a su lado.

Uraraka: El mío tampoco tiene - volteando a verlo a él y luego a Yaoyorozu y Jirou, quienes le indicaron con una negación de cabeza lo mismo.

Uraraka: Deku-kun, ¿tu teléfono si funciona?... ¿Deku-kun? – Uraraka se percató de que Izuku no la estaba escuchando, solo se quedaba viendo hacia una pancarta que decía:

EL GRAN ENCUBRIMIENTO

¿QUÉ PASÓ EN AGOSTO DE 1999 EN ODAIBA?

¿QUÉ SUCEDIÓ EN LA NAVIDAD Y AÑO NUEVO DEL 2002?

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Izuku miraba el cartel murmurando, muy bajo para ser percibido por los demás, pero no para Uraraka y Jirou.

Izuku: Estoy de regreso, pero ¿por qué ahora? La comunicación se cortó hace 3 años, debe ser el 2007. Koushiro no envió un mensaje antes de reabrir la puerta. Debemos ir con él de inmediato, pero ¿cómo les explico a los elegidos todo esto? ¿Cómo les explico la situación a los demás? Es evidente que debo contarles sobre... MURMURARMURMURARMURMURARMURMURARMURMURARMURMURARMURMURARMURMURARMURMURARMURMURARMURMURARMURMURARMURMURARMURMURARMURMURARMURMURARMURMURARMURMURARMURMURARMURMURARMURMURARMURMURARMURMURARMURMURARMURMURAR…. – siguió murmurando el chico.

Uraraka: Lo está haciendo de nuevo… – dijo la chica con una expresión de miedo, mientras Iida había puesto su atención sobre Midoriya cuando subió el volumen de sus murmullos.

Iida: Si… e incluso asusta a la gente - Dijo señalando a los curiosos cercanos que comenzaban a distanciarse del peliverde.

El presidente de la clase 1-A decidió centrar sus esfuerzos en resolver otra situación y dejar que Izuku se cansara, y se quitó su casco.

Iida: Usemos el teléfono público. – dijo mientras abría su maletín para buscar su tarjeta telefónica.

Cuando la encontró se dirigió a la cabina, pero vio que el teléfono no aceptaba tarjetas, por lo que ahora buscó el cambio en efectivo que tenía en caso de cualquier eventualidad. Ya con las monedas afuera las introdujo en la ranura, pero éstas fueron regresadas de inmediato. En el acto Iida intentó volver a meter las monedas varias veces sin tener éxito.

Todoroki: Eso es extraño – dijo el bicolor.

Kirishima: Intenta una llamada de emergencia. – sugirió el chico.

Iida: De acuerdo – dijo Iida mientras marcaba el servicio de emergencias.

Iida: ¿Hola? Quiero comunicarme con la preparatoria U.A., un villano nos transportó a Odaiba y… si, nos encontramos bien. Estamos frente al parque Shiokase en Odaiba, pero por alguna razón el teléfono no acepta las monedas… si, preparatoria U.A. ¿en Shizuoka? ¿Cómo que no existe? El teléfono es XXX-XXX-XXXX… NO ESTOY BROMEANDO. SOY ESTUDIANTE MODELO DE U.A. NO ES PROPIO DE UN ASPIRANTE A HEROE MENTIR SOBRE ESO… – protestó el joven hasta que escuchó que la operadora cortaba la llamada.

Iida despegó el teléfono de su oído y se dirigió a todos excepto Bakugo, quien seguía discutiendo con los niños, e Izuku, quien seguía murmurando frente a ese extraño cartel con el dibujo del edificio de Fuji TV y el Rainbow Bridge.

Iida: La operadora me dijo que no debía usar el teléfono de emergencias para hacer bromas. Incluso dijo que enviaría a una patrulla para detenernos y llamar a nuestros padres. – dijo con la cabeza baja al sentirse derrotado. – Intentaré con la operadora para llamar a mi casa. – dijo volviendo a pegar el teléfono sin notar que sus compañeros habían escuchado toda su discusión con una gota de sudor cayendo de sus caras.

Mientras tanto, Izuku fue sacado de sus murmullos por un grito de Bakugo hacia los niños, de unos 8 años, quienes seguían bombardeando al chico con preguntas sobre sus granadas.

Niño 1: Son bellotas. – dijo el niño.

Bakugo: ¡QUÉ NO LO SON, MOCOSOS! ¡SON GRANADAS! – dijo el rubio irritado de estar respondiendo lo mismo desde hace 5 minutos.

Niño 2: Esas son bellotas – secundaba el niño a su amigo.

Bakugo: ¡GRANADAS! – decía mientras una vena en su frente se iba marcando cada vez más y más.

Niños 1 y 2: BELLOTAS, BELLOTAS, BELLOTAS… - comenzaron a corear.

Harto de todo eso, generó una explosión pequeña con uno de sus guantes. Los niños corrieron asustados hacia el edificio donde sus madres se encontraban. La explosión también alejó al resto de los curiosos que aún permanecían cercando a los estudiantes y atrajo la atención de estos hacia Bakugo.

Bakugo: Je... – esbozó una sonrisa victoriosa y arrogante.

Izuku: ¡KACHAAN, NO! – gritó aterrado a su amigo de la infancia, solo para recibir una mirada de asombro de sus compañeros de salón y una de fastidio por parte del rubio.

Iida se dirigió a reprender a Bakugo por haber usado su don para asustar niños, recordándole que él no tenía la licencia y además lo había usado contra civiles como Kaminari, lo que llevó a que Bakugo se molestara más.

Kaminari: ¿Pudiste llamar a tu familia Iida-kun? – preguntó el chico rubio para intentar evitar que lo volvieran a regañar.

Iida: Contestó otra persona y dijo que no era el hogar de la familia Iida. Por un momento creí que me equivoqué, pero revisé el número y si es el correcto. – dijo interrumpiendo su reclamo a Bakugo y volviendo a reanudarlo luego de contestar.

Yaoyorozu: Es extraño, el teléfono de U.A. no existe, y en la casa de Iida-san alguien más contestó – dijo la azabache enumerando todas las casualidades.

Jirou: Esto empieza a darme un mal presentimiento – comentó sinceramente la chica.

Mientras la discusión se daba, Izuku recordó que se encontraban cerca del parque, donde había una zona boscosa en donde podría explicarles tranquilamente todo y salir de la vista.

Izuku: Chicos, necesito que me sigan rápido. – intentó decirles seriamente, a pesar de los nervios en su estómago.

Todos voltearon a verlos ligeramente sorprendidos por la repentina petición del peliverde. A la chica de rosa y a Jirou les intrigaba los murmullos que habían escuchado hace unos segundos.

Uraraka: ¿Qué ocurre Deku-kun? - preguntó algo preocupada Uraraka.

Izuku: Por favor, hay que salir de la vista. Vayamos hacia allá. – suplicaba el chico señalando hacia los árboles - Necesitamos analizar la situación y además… - Izuku fue interrumpido sin poder terminar.

Iida: Midoriya-kun tiene razón. No hay que olvidar que el villano podría habernos seguido – dijo el presidente de la clase volviendo a ponerse su casco.

Kaminari: Pero llevamos mucho tiempo aquí, ya habría intentado atacarnos. – dijo el chico eléctrico llevandose una mano detrás de la nuca.

Entonces se escuchó una voz adulta desde la lejanía

Oficial 1: OIGAN USTEDES, ALTO AHÍ, NO SE MUEVAN. – dijo un oficial de policía que se dirigía a ellos llamado por algunas personas que habían escapado cuando Bakugo utilizó sus explosiones.

Izuku: ¡CORRAN HACIA EL PARQUE, RÁPIDO! - gritó Izuku en un agudo asustado, jalando las muñecas de Uraraka e Iida, pero el chico peliazul opuso resistencia.

Iida: Midoriya-kun, es la policía, ¿por qué tenemos que correr? – Cuestionó seriamente el peliazul - Deberíamos ir con él para contactar a la escuela y que sepan que nos encontramos bien – decía mientras el peliverde insistía en jalarlo y volteaba a ver que los demás no se movían.

Yaoyorozu: Podría ser que lo hallan enviado por nosotros. Después de todo Iida-san llamó a emergencias y les dijo que nos habían secuestrado – intentó razonar la chica.

Iida: ¡SOMOS LOS ESTUDIANTES DE U.A., NOS ENCONTRAMOS BIEN! – gritó Iida al policía levantando en el aire el brazo que tenía libre.

Oficial 1: ¿U.A.? – preguntó molesto – Así que ustedes son los graciosos que llamaron de broma a emergencias – dijo para acercárseles llevando su mano en el arma del cinturón – También recibimos denuncias de un loco usando explosivos contra civiles - dijo quedando a pocos metros de los adolescentes.

Apenas terminó de decir eso, de la esquina contraria llegaba otro oficial de policía acompañado del tipo que Kaminari había electrocutado hace unos momentos.

Chico 4: ¡Ahí está! Ese es el tipo, me atacó con un taser cuando quise ayudar a la chica de rojo – dijo señalando a Kaminari.

Jirou: ¡Eso es mentira! – gritó Jirou molesta hacia el oficial.

Oficial 2: No te muevas chico. – dijo mientras se llevaba las manos detrás para sacar sus esposas.

Iida: Espere oficial… - dijo intentando detener el arresto de su amigo.

Yaoyorozu: Oficial, espere. Mi compañero solo me defendió a mí y a mi amiga del acoso que ese hombre nos estaba haciendo – Momo lanzó una mirada desafiante hacia el oficial, mientras que Jirou y Uraraka se acercaban a su amiga.

El oficial solo se limitó a tomar a al rubio eléctrico de las muñecas y abrir las esposas para ponérselas, mientras Kaminari rogaba por su vida.

Por otro lado, el primer oficial intentó acercarse a Bakugo para arrestarlo al decirle que soltara los explosivos, siendo la actitud de Bakugo un poco reacia para después empezar a quitarse las herramientas. Pero entonces Iida intentó razonar con el oficial entreteniéndolo junto a Todoroki y Kirishima.

Kaminari: Oficial, soy estudiante de U.A… All Might es mi maestro, el me conoce, solo llámelo y verá qué es verdad. – decía nervioso al ver que sería arrestado por uso indebido de don intentando apelar a la admiración del público por su maestro.

Oficial 2: ¿Quién? – dijo el oficial mientras tomaba a Kaminari poniendo sus manos detrás de la espalda para proceder a esposarlo.

Esto hizo un clic en las mentes de todos los adolescentes excepto en Midoriya, quien estaba paralizado ante la situación que se daba frente a él. El oficial de policía no parecía conocer al hasta hace una semana héroe número 1 de Japón.

Todoroki: ¿Qué pasa aquí? – dijo en shock.

Entonces todos escucharon a alguien saltando para después sentir un gran estruendo, seguido de una ráfaga de aire qué envió a los estudiantes al suelo y alejó a los demás. Los estudiantes fueron los primeros en incorporarse para ver que Izuku Midoriya había chocado su bota derecha contra el suelo usando su particularidad, ya que tenía los característicos rayos de luz que había desarrollado en las pasantías. Lo siguiente que los aspirantes a héroe oyeron de él fue un grito de pánico.

Izuku: ¡TODOS CORRAN! – dijo con el respirador abajo, pero manteniendo la máscara puesta.

Kaminari: Sigamos a Midoriya… – dijo rápidamente el chico algo asustado, tomando sin pensar a Jirou de la muñeca y corriendo hacia donde señaló Midoriya.

Los 9 estudiantes cruzaron el paso peatonal para adentrarse en el bosque del parque Shiokaze. A lo lejos oían a los oficiales ordenarles detenerse. Se disponían a perseguirlos cuando una camioneta blindada se atravesó a lo largo y ancho del crucero impidiéndoles el paso. De esta salió rápidamente un hombre de traje de unos 30 años y cabello azul verdoso.

Agente: ¡Oigan, no corran! – gritó el hombre dirigiéndose hacia los adolescentes, quienes voltearon a mirarlos sin dejar de correr.

Oficial 1: Solicito apoyo, 9 fugitivos escapan al parque Shiokaze, tienen explosivos y otras armas peligrosas - dijo el oficial por radio siendo escuchado a lo lejos por Jirou.

Agente: Oiga espere… - tuvo que dirigir su atención al oficial que solicitaba refuerzos intentando quitarle la radio.

Izuku: ¡SIGAMOS! – gritó el peliverde liderando el camino.

Bakugo: ¡NO ME DICES QUE HACER NERD! – gritó molesto al peliverde, pero obedeciéndolo.

Iida: ¡MIDORIYA-KUN! ¿QUE ACABAS DE HACER? – gritó el presidente de la clase por el miedo a las consecuencias que tendría el actuar de su amigo.

Básicamente había entorpecido con violencia un arresto atacando a la policía.

Izuku: ¡LO SIENTO, TENIAMOS QUE SALIR DE AHÍ, ACTUE SIN PENSAR! – dijo Izuku con un tono agudo que le demostraba a los demás el nerviosismo extremo que tenía.

Uraraka: ¡¿Esos policías no conocían U.A.?!- preguntó mientras corría alterada por la situación.

Jirou: Ni siquiera reconocieron el nombre de All Might. – expuso la chica soltándose del agarre de Kaminari sin detener la marcha.

Kaminari: ¡¿Qué diablos está pasando aquí?! – decía mientras corría.

Kirishima: Kaminari, ¿por qué tenías que golpear ese tipo? – reclamó el pelirrojo.

Yaoyorozu: ¿Podemos discutir eso en otro momento? – dijo la chica mientras volteaba hacia atrás para ver que ninguno de sus perseguidores estaba detrás de ellos.

Todoroki: También ese hombre de traje. Llegó para buscarnos a nosotros ¿por qué? – preguntó mientras seguía a sus compañeros.

Kaminari: Oigan, parece que no nos están siguiendo… – dijo mientras comenzaba a disminuir la velocidad.

Llegando a los árboles se detuvieron a comprobar que lo que Kaminari dijo era verdad. Pero entonces los adolescentes notaron que en la zona despejada del parque pasaba la camioneta blindada del agente del gobierno como si los estuviera buscando, en medio de la zona había un parque de atracciones temporal con muchas familias pasando una mañana de domingo normal.

Izuku: Aún nos persigue. – dijo agachándose y siendo imitado por todos, menos por Bakugo que estaba en la zona cubierta por los árboles.

Cuando vieron que la camioneta se alejaba, todos suspiraron de alivio.

Kaminari: Fiiiu, parece que ahora si lo perdimos… – dijo tranquilo el chico.

Pero antes de que alguien más pudiera hablar, Bakugo tomó a Izuku del cuello del traje y lo levantó contra el tronco de otro árbol, poniendo sus rostros frente a frente y bajando su máscara en el proceso.

Iida/Uraraka: BAKUGO – gritaron ambos al ver el repentino asalto de su compañero.

Kirishima: Bakubro – habló el pelirrojo asustado de la repentina acción.

Bakugo: Muy bien Deku, ¿qué estás ocultando? – interrogó el chico al peliverde sin prestar atención a los reclamos.

Iida: ¡Bakugo! Suelta a Midoriya en este instante. – ordenó el peliazul.

Bakugo: Este estúpido nerd sabe qué está ocurriendo aquí. - dijo amenazando con la mirada al peliverde.

Uraraka: ¿QUÉ, PERO DE QUÉ HABLAS? – preguntó impactada la chica de rosa.

Entonces recordó lo que había estado murmurando Izuku hace un momento.

Yaoyorozu: Bakugo, un villano fue el que nos envió aquí – intentaba razonar la chica con el rubio.

Todoroki: ¿En qué te basas para decir eso? - preguntó el chico antes de ser interrumpido por una declaración del peliverde.

Izuku: Es algo… complicado. – intentaba decir Izuku mientras el agarre de Bakugo comenzaba a asfixiarlo.

Todos (Excepto Bakugo): ¡¿QUÉ?!- gritaron con un elevado volumen.

Bakugo: Lleva actuando extraño desde que Cola de Caballo dijo donde estábamos… y además está el hecho de que ese estúpido radio está funcionando de nuevo y estás bien con eso.

Bakugo le quitó a Izuku el digivice de su cinturón y se lo mostró al resto. Un sonido extraño emanaba de este mientras que la pantalla mostraba el punto activo del rastreador. Se lo entregó a Kirishima quien era abordado por Iida para inspeccionarlo, y se percató del punto de localización.

Iida: Está mostrando un punto rojo en la pantalla, ¿Qué significa? – preguntó Iida.

Todoroki: Estaba apagado cuando lo vimos en el laboratorio… hasta que desprendió esa extraña luz.

Yaoyorozu: Y entonces ese portal apareció... – decía con la impresión de que todo encajaba.

Todoroki: Bakugo, suelta a Midoriya – le ordenó el bicolor al rubio.

Jirou: Pero no entiendo, ¿eso cómo se relaciona con que los policías no conocieran a All Might, nuestra escuela o lo de la casa de Iida? - cuestionó la chica.

Kirishima: También está el hecho de que nuestros teléfonos no funcionan en plena ciudad…- agregó el chico.

Kaminari: Pff, solo falta que Midoriya diga que estamos en una tierra alterna… – dijo mientras soltaba una risa cerrando los ojos y alzando los brazos en señal de rendición.

Izuku: Eso es… - se limitó a responder en medio de la asfixia.

El silencio repentino obligó a Kaminari a abrir los ojos y contemplar que sus compañeros miraban con una consternación total al peliverde, quien había desviado la mirada para no ver a los ojos a nadie. Incluso Bakugo lo soltó por la impactado que estaba, limitándose todos a seguirlo con la mirada al caer al suelo e inhalar fuertes bocanadas de aire.

Iida: Midoriya-kun… eso es imposible. Incluso en un mundo de dones eso jamás… - intentaba argumentar el peliazul.

Izuku: ¡Lo sé, pero es la verdad! - gritó lentamente luchando contra el miedo que comenzaba a acumularse en él, temeroso de las reacciones que pudieran venir – yo… ya había venido este lugar, Iida-kun – terminó diciendo Izuku lo más calmado que pudo.

Uraraka: Deku-kun, por favor explícate – dijo la chica intentando permanecer lo más tranquila que podía al igual que Izuku.

Izuku miró a todos, y vio que esperaban lo mismo que Uraraka. Finalmente, el día había llegado. Sus dos mundos volvían a chocar. Entonces tragó algo de saliva y suspiró.

Izuku: Bien… primero que nada. Quiero que tengan la mente abierta. ¿Sí? - dijo juntando sus manos, mientras que sus compañeros solo asintieron.

Izuku: Voy a omitir muchos detalles por ahora, pero en resumen… Kaminari tiene razón. Estamos en una versión de nuestro planeta… donde no existen las peculiaridades ni los héroes. – dijo el chico soltando la primera cosa que necesitaba explicarles.

Todos: ¿EHH?¡¿QUÉ"?! - gritaron de sorpresa el resto de alumnos de U.A.

Kirishima: Eso explicaría que estuviéramos en Tokio y nuestros teléfonos no tengan señal- puntualizó.

Yaoyorozu: Y que nadie conozca U.A. ni a All Might – dijo conmocionada.

Iida: Entonces en este lugar no existe la profesión de héroe – dijo aceptando lo que acaba de oír.

Bakugo volvió a agarrar a Izuku del cuello esta vez sin empujarlo al árbol, a lo que el chico temeroso no se opuso.

Bakugo: Tu juguete fue el que nos trajo aquí. No es un radio, ¿verdad? ¿Qué es? – exigió respuesta el chico.

Kirishima: Bakubro… intentó el pelirrojo disuadir a Bakugo, todavía procesando lo que Midoriya les había dicho.

Bakugo: ¡Callate! – le gritó a Kirishima.

Izuku solo se limitó a tomar el digivice con su mano y levantarlo para que todos lo vieran, siendo soltado por Bakugo.

Izuku: Como dijo Kacchan, he tenido esto desde que tenía 8 años. Fue entonces cuando vine por primera vez… – dijo seriamente como si estuviera exponiendo un tema de clase - en ese verano estaba en el parque cerca de mi casa cuando una extraña nube se formó del cielo, y cayó un meteorito que parecía perseguirme. Entonces cuando cayó frente a mí, un aparato como este flotó para que lo tomara… y cuando lo hice, una luz que cubrió todo me envolvió y lo siguiente que supe era que estaba cayendo en medio de un campamento de verano, y luego de un tiempo volví a aparecer en el mismo parque de donde vine – terminó el chico de explicar la primera parte.

Kaminari: Viejo, eso suena como una historia de abducción de ovnis – dijo el chico intentando romper la tensión, pero todos veían escépticos la historia de Izuku sin darle importancia al comentario de Kaminari.

Izuku: Al principio creí que seguía en nuestro mundo, pero entonces conocí a unos chicos mayores que yo y a otro de mi edad. Cada vez que mencionaba a All Might ellos creían que estaba mezclando los sueños con la realidad…, porque los héroes aquí existen solo en comics como en la era antes de los dones.

Kirishima: Midoriya, esa historia no tiene sentido, ¿por qué serías traído a otro mundo como en los mangas? – preguntó el pelirrojo.

Bakugo: Deja de mentir Deku. No hay manera de que esa mierda sea... – decía enojado el chico preparando sus explosiones cuando fue interrumpido.

Jirou: Dice la verdad – dijo asombrada.

Iida: ¡¿En serio?! – dijo sorprendido el único que pudo hablar luego de la confirmación de la chica.

Kaminari: ¿Cómo estás tan segura? – le pregunta el rubio a la chica.

Jirou: Puedo escuchar su pulso. Varía si dice una mentira… y ahora no lo hace. – informó a sus compañeros.

Todoroki: Pero Bakugo dijo que el aparato era diferente cuando estaban en la primaria, entonces ¿qué pasó? – preguntaba genuinamente interesado el hijo de Endeavour.

Izuku: Cuando estaba en quinto grado volví a venir y cambió su forma a esta. – decía viendo el aparato.

Yaororozu: Entiendo que estemos en un mundo alterno parecido al nuestro, pero ¿por qué fuiste invocado y por quién? – comenzaba a cuestionar la mejor estudiante de la clase 1-A.

Uraraka: ¿Y por qué nosotros estamos aquí también? – agregó la chica de rosa.

Todoroki: ¿Y qué tiene que ver todo eso con tu aparato…? – dijo deteniéndose al notar un cambio en la pantalla - Apareció un punto verde – dijo señalando el digivice.

Todos (excepto Bakugo): ¡¿QUÉ?! – exclamaron al percatarse de ese cambio.

El peliverde giró la pantalla y ahora podía ver el punto rojo casi encima del punto verde. Ahora sabía muy bien a quien pertenecían ambas posiciones.

Izuku: Es Takeru-kun. El otro debe ser Yamato-san – dijo en voz alta alegremente sin darse cuenta.

Iida/Uraraka: ¿Takeru -kun? / ¿Yamato-san? – preguntaron dudosos.

Kirishima: ¿Dé quienes estás hablando Midoriya? – la pregunta de Red Riot trajo de vuelta a la realidad al peliverde.

Izuku: Ellos son de los chicos que conocí en el campamento. Ahora nuestro plan de acción debe ser llegar con ellos. Tengo una terminal de correo con la que me comunicaba con ellos, pero hace 3 años que la comunicación cesó, desconozco el por qué. – dijo el chico con la mirada hacia la bahía de Odaiba, pero luego regresando a ver a sus compañeros.

Izuku los vio y entendió que no lograría que lo siguieran hacia Takeru y Yamato solo así. Entonces se preparó para contarles el resto. Sacó su libreta N° 13 de apuntes del maletín y de esta sacó una foto del tranvía con solo los primeros 8 elegidos originales, pasándola a Bakugo quien se la arrebató.

Izuku: Ahí están los demás chicos que conocí en el campamento cuando vine la segunda vez. Ellos son Yagami Taichi, Ishida Yamato, Takenouchi Sora, Izumi Koushiro, Tachikawa Mimi, Kido Jo, Takaishi Takeru y Yagami Hikari – dijo señalando a cada uno de los mencionados en la imagen. – Todos ellos los conocí a los 8 años. Necesitamos llegar con Takeru-kun y Yamato-san que están cerca de aquí. Pero no podemos ser vistos de nuevo con nuestros trajes ya que la policía y ese agente nos persiguen, así que habrá que cambiarnos con nuestros uniformes, luego podemos… - dijo el chico antes de ser bruscamente interrumpido por Bakugo.

Bakugo: ¡Aun no respondes por qué te invocaron a este mundo, maldito nerd! – dijo enojado el rubio, mientras la libreta terminaba en manos de Iida.

Izuku: La verdad es que… - dijo preparado para decir el primer gran secreto, incluso por encima del One For All.

Pero antes de que Izuku pudiera seguir, Uraraka gritó al ver que algo venía del parque de diversiones.

Uraraka: ¡¿QUE ES ESO?! – gritó señalando hacia un escarabajo gigante con grandes tenazas y brazos que se acercaba a ellos.

La criatura provocó que la gente en el parque comenzara a correr asustada y desperdigarse intentando escapar. La imagen dejo congelado a Izuku, quien solo pudo hilar un nombre que dijo en voz alta.

Izuku: ¡Kuwagamon… Corran!... – entonces todos los adolescentes se separaron manteniendo el grupo por la basta área libre de árboles y comenzando a correr de nuevo.

Kirishima: ¿De dónde salió ese escarabajo? - dijo mirando hacia al enorme insecto que se acercaba cada vez más.

Yaoyorozu: ¿No había dicho Midoriya que aquí no había nadie con dones? - mirando asustada al insecto.

Jiro: No me parece que sea una persona - dijo la chica cuando vio directamente al escarabajo abrir sus fauces - ¡Ahora entiendo el miedo de Koda a los insectos! -grito asustada.

Entonces comenzaron a separarse, siendo Izuku el más alejado del resto. Entonces el escarabajo se desvió hacia su dirección.

Izuku: ¿Me persigue a mí? – pensó en su interior el peliverde.

Cuando cierta chica vestida de rosa volteó a buscar al peliverde, se encontró con que el escarabajo casi le daba alcance.

Uraraka: ¡DEKU-KUN! ¡Esa cosa está persiguiendo a Deku-kun! – dijo a los demás que detuvieron la carrera y se reagruparon.

De pronto, un pensamiento inundó la mente del peliverde.

Izuku: ¿Me pregunto si…? – preguntó mientras observaba su mano.

Entonces el Kuwagamon acorraló a Izuku contra el obelisco cercano al mar.

Izuku: ¡One For All… Full Cowling! – dijo mentalmente al activar su don y saltando sobre el Kuwagamon, dándole un golpe que lo tomó desprevenido y solo lo envió rodando en el suelo de vuelta al interior del parque, cerca de la zona de los juegos.

Todos se quedaron boquiabiertos al ver que Midoriya había usado su don en el escarabajo. Pero detrás del chico vieron aparecer un portal como el que los atrapó en el salón de soporte, y saliendo de este a otro escarabajo igual al que yacía en el suelo.

Uraraka: ¡Tenemos que ayudarlo, no podrá con eso! – dijo la chica a través de su casco a Iida.

Iida: No, ni siquiera lo piensen. Dijimos que no volveríamos a hacer actividades de vigilante. – dijo tajante Iida.

Yaoyorozu: Pero Midoriya-san dijo que no había héroes en este mundo… entonces...- volteó a donde sus compañeros y recibió una mirada de complicidad de todos menos de Iida.

Kaminari: Chicos…eh.. Bakugo ya se adelantó – dijo señalando al rubio que saltaba por los aires con sus explosiones.

Bakugo: Maldito Deku. Yo voy a ser quien aplaste a ese insecto. - gritó mientras se impulsaba con sus explosiones.

Iida: ¡Midoriya-kun, detrás de tí! – gritó Iida con su casco cerrado.

Izuku le hizo caso al peliazul, pero entonces el Kuwagamon que golpeó le devolvió el golpe con sus pinzas, enviándolo a estrellarse contra la zona recreativa del parque, donde había familias refugiadas dentro de los juegos.

Izuku: ¡Chicos, hay que detenerlo para proteger a las personas y que huyan! - les gritó mientras comenzaba a correr con su don.

Pero entonces todos vieron cómo se abrían otros 2 portales en la zona de juegos, emergiendo de cada uno otros Kuwagamon. Esto dejó helados a todos, pero por la adrenalina que ya recorría sus cuerpos, se enfocaron en lo que había dicho Izuku.

Todoroki hizo una pared de hielo entre los 2 primeros que aparecieron, la cual simplemente sobrepasó uno, pero entonces Izuku saltó para golpear de nueva cuenta al primero, mientras el otro era alcanzado por una ráfaga de fuego del brazo izquierdo del bicolor.

Bakugo se encargó de atacar a uno de los que habían llegado recién, que se disponía a volar sobre la rueda de la fortuna, donde había personas atrapadas. Kirishima se encargó de golpear al digimon mientras caía, siendo auxiliado por Kaminari. Mientras tanto Uraraka usaba su don para volar hasta los compartimientos de la rueda de la fortuna y dejar caer a las personas en un trampolín hecho por Yaoyorozu, siendo Iida el encargado de evacuarlos y Jirou utilizaba el suyo para detectar dónde más había gente atrapada.

Entonces Bakugo se acercó a un Kuwagamon que estaba por aplastar a una niña en el suelo.

Bakugo: ¡MUERE! – dijo mientras lanzaba una explosión que alejó al insecto – ¡Rápido, vete de aquí! – le dijo sin siquiera voltear a verla.

La niña no perdió tiempo y obedeció. En un descuido de Izuku, todos sus compañeros vieron como el escarabajo le atestaba un golpe directo en la sien con sus tenazas, dejándolo inconsciente.

Todos: (menos Bakugo): ¡MIDORIYA/DEKU-KUN! - gritaron con temor por el fuerte golpe.

Antes de que pudieran recuperarse del shock y ayudarlo, el escarabajo lo tomó con una de sus garras y emprendió el vuelo. Todoroki intentó golpearlo con un pilar de hielo, pero se alejó antes de poder alcanzarlo.

Todoroki: Diablos – dijo maldiciéndose.

Bakugo intentó lanzar su nueva técnica especial, pero Iida lo detuvo bajándole el brazo.

Iida: ¡No, Bakugo! ¡Le vas a dar a Midoriya-kun! – dijo el peliazul, a lo que el rubio hizo sonido de siseo molesto.

Yaoyorozu pensó rápido y creo una pistola de francotirador con rastreadores, disparándoselos a Izuku en el torso, y cayendo algunos en el escarabajo.

Kirishima: ¡Demonios! – dijo golpeando un árbol cercano.

Kaminari: Oigan, esos insectos desaparecieron – dijo volteando a todas partes sin ver rastros de los otros 3 escarabajos.

Yaoyorozu: Chicos – dijo creando el receptor del transmisor- le puse un rastreador a Midoriya-san, podemos seguirlo con esto… - se detuvo al ver los resultados de en la pantalla – ¡NO! – gritó al ver que todos arrojaban datos erróneos, como si sus circuitos estuvieran estropeados.

Iida: ¿Qué ocurre, Yaoyorozu-san? – preguntó alarmado el presidente-

Yaoyorozu: El rastreador se estropeó, debería de funcionar bien, pero los datos son corruptos, no sé por qué - dijo empezando a perder la calma y entrar en pánico.

Uraraka y Bakugo solo escucharon de la azabache que el rastreador había fallado y habían perdido el rastro de Izuku. Antes de que pudieran hacer otro movimiento, fueron sorprendidos por un grito de un hombre llamando su atención. Era el agente de gobierno que los había perseguido hace un momento.

Agente: OIGAN… – dijo acercándose desde su camioneta hacia ellos.

Kaminari: Es ese hombre otra vez. - frunció el ceño el chico.

Yaoyorozu: Tenemos que huir… – dijo la chica.

Agente: Midoriya Izuku … - dijo el hombre de manera segura, atrayendo la atención de todos, incluso la de Bakugo y Uraraka.

Uraraka: Dijo el nombre de Deku-kun – dijo lo suficientemente fuerte para que Iida la escuchara.

Kaminari: Chicos, recuerdan que Midoriya dijo que ya había visitado esta dimensión ¿Y si ese hombre lo conoce? – comenzó a teorizar Kaminari, mientras Iida se ponía frente a sus compañeros y el agente se paraba delante de ellos.

Kirishima: Viejo, tú viste a los conocidos de Midoriya en la foto, el no parece ninguno de ellos. – dijo refutando la teoría del rubio.

Agente: Podemos seguirlo para rescatarlo, pero suban rápido…- les dijo señalando a la camioneta.

Bakugo fue el primero en moverse hacia la camioneta.

Iida: ¡Bakugo, espera! Todavía no sabemos nada sobre él y sobre ese escarabajo que se lo llevó – intentaba razonar el peliazul

Agente: Kuwagamon – dijo el agente serio.

Todos: ¿Qué? – preguntaron extrañados.

Agente: Esos digimons eran unos Kuwagamons – dijo el agente explicando.

Uraraka entonces recordó lo que alcanzó a decir Izuku antes de que comenzaran a escapar del insecto.

Uraraka: Así lo llamó Deku-kun – dijo la chica a sus compañeros.

Yaoyorozu: ¿Midoriya sabía el nombre de esa cosa? – dijo en voz alta recordando el otro termino que había utilizado el agente – dijo que era ¿Digimon? – preguntó confundida la chica.

El agente se limitó a asentir con la cabeza. Acto seguido Bakugo se zafó del brazo de Iida y se dirigió a la camioneta.

Bakugo: Vamos por ese nerd – dijo molesto sin voltear a ver a los demás.

Deku tenía muchas explicaciones pendientes todavía, no importa si tenía que sacárselas con explosiones luego de freír a esos "Digimons".

Parque Daibacho, Odaiba, Tokio, Japón, 19 de junio de 2005, 13:35 hrs.

En el campo de futbol Taichi se encontraba realizando ejercicios de calentamiento para el partido antes de que comenzara.

Jugador 1: Te dije que trajeras a tu hermana – le dije su compañero reclamándole

Tai: No podía hacer más. Estaba ocupada. – contestó en un tono molesto.

Jugador 2: Oigan…¿Qué es eso? - dijo otro jugador llamando la atención de todos.

Entonces Tai volteó hacia la portería contraría para ver un ser que conocía bastante bien: un Kuwagamon voaba bajo sobre todos en el campo. Por un instante pudo observar que llevaba a alguien con un disfraz de conejo verde entre sus garras.

Jugador 1: ¡Oye Taichi! – dijo su compañero mientras el elegido del valor salió corriendo hacia su bicicleta, emprendiendo la persecución del misterioso ser.

En la plaza cercana a la televisora Fuji, un hombre alzaba la voz en su teléfono ya que su llamada se había cortado de repente. Una chica de secundaria le comentaba a su amiga que su celular no conectaba y un niño le mostraba a su mamá que su videojuego estaba descompuesto.

La pantalla gigante que debería transmitir las noticias de la 1 tenía una imagen de completa estática. Los semáforos provocaban el caos en la calle. En medio de todo eso, un estudiante cruzaba un puente en su bicicleta a todo lo que sus piernas le permitían mientras buscaba algo en el cielo. Al detenerse un segundo para recuperar el aliento, encontró lo que buscaba: un escarabajo rojo gigante sobrevolando el área en dirección lejos de la televisora Fuji.

Tai: ¿Qué hace Kugawamon aquí? ¿Llevaba a alguien en sus tenazas? - preguntó al aire intentando responderse lógicamente a sí mismo para, luego de tomar un respiro, continuar pedaleando en persecución del gigantesco digimon.

Mientras tanto en otro lugar, dos rubios se encontraban en el camerino del mayor quien sostenía una guitarra roja, mientras que el menor con un sombrero de pescador observaba a su hermano practicar. De fondo se oía el noticiero de la tarde.

Presentadora: Estará abierto hasta finales de mes. Noticia de última hora. - esta última declaración hizo que ambos chicos voltearan a la pantalla - Una criatura no identificada fue vista sobrevolando la bahía de Odaiba. También hay reportes de interferencias eléctricas en la zona. – la imagen en la pantalla estaba pixelada, pero se podía distinguir la forma de una criatura que ambos hermanos conocían - Los problemas con los semáforos y trenes causan grandez retrasos y confusión… - la pantalla mostraba imágenes de un embotellamiento sin control en la zona.

Yamato: ¿No será…? – comenzó a preguntar, pero fue interrumpido por su hermano menor quien miraba la pantalla con una determinación firme en su cara.

Takeru: Eso creo. – dijo para acto seguido sacar su celular y marcar un número - ¿Hola? Oye, sobre el concierto de hoy… tal vez se cancele. Lo siento mucho. Si, luego te veo. – dijo rápido para colgar y encontrar a su hermano viéndolo con una cara de diversión.

Yamato: ¿Tu novia? – insinuó el mayor.

Takeru: No te preocupe… aun sigo queriéndote más a ti - contestó en forma sarcástica.

Yamato: ¿Qué dices...? Tonto- dijo con una sonrisa.

Entonces Yamato sacó su celular para imitar a su hermano y avisar a los demás elegidos de la situación en curso. El primero sería Taichi, pero al marcar el tono de llamada siguió sin que nadie respondiera.

Yamato: Taichi no responde. – le informó extrañado a Takeru.

Takeru: Ya habrá empezado el juego. - le dijo sin más el menor mientras le avisaba a otra de sus "novias" que el concierto se cancelaría. Todo siguió igual hasta que la presentadora dio más detalles sobre el incidente.

Presentadora: Según informes de testigos aún sin confirmar, al parecer la extraña criatura lleva a una persona con un disfraz de color verde esmeralda inconsciente entre uno de sus extremidades. - esta declaración hizo que Yamato dejara caer su guitarra al suelo de golpe y Takeru dejara de contestarle a la chica a quien le estaba informando de la cancelación del concierto.

Yamato: Takeru… llama a Hikari, tenemos que contactar a Taichi. Yo llamaré a Koushiro – dijo sin despegar la mirada de la pantalla.

Takeru: Si…- dijo mientras frenéticamente colgaba la llamada anterior y marcaba a la hermana de Taichi.

La presentadora tenía un acercamiento de la persona secuestrada por el extraño ser, aunque difuminada ambos lo reconocieron casi de inmediato: Izuku Midoriya estaba desmayado mientras era secuestrado por un Kuwagamon.