Capitulo 10

La Sra. Lovett miraba al techo desde la cama de Johanna. No hablaba, no comia, no andaba. Era un cuerpo inerte sobre sedosas sabanas blancas que solo ocupaba espacio. Su mente vagaba hacia el Sr. Todd, hacia el dolor, la incertidumbre, pero sobre todo el odio y el terror. Sus ojos no expresaban emoción alguna. Sus ojos color avellana habían perdido el resplandor, aquel brillo tan significativo del que hacían gala y que podían iluminar el mismísimo hoyo que es el mundo. Ahora solo reflejaban oscuridad infinita.

Johanna la cuidaba como podía y dormía en el suelo junto a ella. Estaba muy preocupada. Su amiga, su mejor amiga, la única persona que la había comprendido en el mundo, que la había querido (aparte de Anthony) y que había sido como su madre, llacia como cuerpo sin vida, como anima en pena, y ella no podía hacer nada para traerla de nuevo al mundo de los vivos. Lo único que le quedaba era esperar a que Anthony regresara con una carta.

El Sr. Todd dejo caer la carta. No… no…. Ese bastardo no podía haberle quitado lo que mas 'queria' –si se podía llamar asi, porque no era amor- en el mundo. Anthony se había ido hacia rato y había dejado al Sr. Todd releer y releer la carta, memorizando y grabando a fuego sus palabras de suplica, palabras que le pedían que la rescatase. Pero, como es de esperar, el odio llamo a su puerta, y no era hacia el Juez, ni hacia el Alguacil. Era una muerta.

Giro la cabeza, enfrente de el había una mendiga. Y de repente la reconoció. No, tampoco podía ser verdad. No podía ser su Lucy… ¿o si? Ya no sabia nada.

La mendiga entro en la tienda, no parecía loca ni ida de la cabeza. Era una mujer normal. Ya no caminaba encorvada, ni hablaba con pausas.

-Buenas tardes, amor.

-¿Lucy…? –pregunto confuso-.

-Si, amor, soy yo. Y vengo a contarte mi historia. Luego tu me contaras la tuya. Pero… ¿Por qué no bajamos abajo? Seguro que esa malnacida tiene algo que me pueda servir para vestir bien, y no con estos arapos. –recalco la palabra malnacida, lo decía con odio profundo-.

-C-c-claro -tartamudeo, delante de el estaba su mujer. Vale bien, esto era una novedad. ¿¡No estaba muerta!? ¡¡LA SRA. LOVETT LE HABIA MENTIDO!!



Bajaron a la sala. Lucy entro en la habitación y se paso un buen rato rebuscando entre las cosas de ella. Al final salió con un vestido amarillo muy bonito, con un generoso escote con dobladillo por encima y unas mangas cortas cortadas por arriba, (como el que describo en Un Ramo y una Navaja (¡¡viva la publicidad!! xD)) un moño hecho con las pinzas de Nellie y un collar de diamantes de Nellie también.

Se sento al lado del Sr. Todd, que seguía totalmente confuso y la miraba como si fuese una visión que a los segundos va a desaparecer, como cuando vas por el desierto y ve un oasis con agua fresca y relajante, como un adolescente enamorado, la miraba embelesado.

-Bien, mi amor, mi Ben, te voi a contar lo que paso en realidad….

¡Bueno! ¡Hasta aquí por hoy! Se que es poco, pero es que es todo lo que vendría en este capitulo, si no ya no queda la intriga de ¿Cuál será la verdadera historia? xD