Capitulo 13
Lucy entro y les pillo besandose.
-Osea, que era eso –dijo, amenazadoramente mientras la pareja se separaba-. Dadas las circunstancias, -dijo a la vez que paseaba por la habitación- me veo forzada a tomar el control de la situación.
-Ya le hemos dicho que se valla, Sra. Barker –replico Todd-.
-Pero no lo voy a hacer. Si no quieres que avise al Juez de quien eres en realidad, ni de vuestro negocio a la gente, haréis lo que yo diga.
-Pero… Lucy, no lo vas a hacer –dijo Nellie-.
-O, si que lo hare. Primero, tu, Nellie –la señalo, no se había cambiado de ropa ni nada-. Bajaras al sotano. Te ataremos allí con cadenas que Ben comprara.
-No me llames asi –le grito-.
-Te llamare como me de la gana. Y tu, Ben, te casaras conmigo. De nuevo. Tu y yo viviremos aquí y dormiremos en la habitación de ella. Ahora, Nellie, vete al sotano.
-No… -nego con la cabeza-.
-¡Azlo!
-¡No!
-¿Prefieres que tu amado Sweeney valla a Australia el resto de su vida o sea ahorcado en la plaza principal? Tu irias con el, y después Toby me lo quedaría yo. Y haría con el lo que me diese la gana.
-No … -sollozo- eso no….
-Entonces baja.
-Si…. Señora –le hecho un vistazo a Todd, y el le negó con la cabeza, pero ella se aparto y se dirigió a su nueva cárcel.
-¡No puedes hacer eso, Lucy! –bramo
-Oh, si que puedo, amor. Claro que puedo. Vete a comprar las cadenas.
Y a regañadientes, se fue a comprarlas
Volvio 1 hora mas tarde y bajo al sotano. Se encontró con que la Sra. Lovett estaba en un rincón, llena de golpes y magulladuras nuevas.
-¡Sra. Lovett! –grito, avalanzandose sobre ella para abrazarla pero una voz le retuvo.
-No, Sweeney. No te acerques. Simplemente, atala a las anillas de la pared.
-Sweeney… azlo… -dijo Lovett con voz queda-.
-Pero Nellie… yo… -dijo el-. No puedo.
-¡Azlo!
Y el procedió, los ojos de Nellie espresaban miedo, pero no a Lucy a o a el, si no a perderle para siempre. Y el podía sentirlo también. Termino de atarla. Ella quedo sentada en la esquina, con las manos atadas por las cadenas a una argolla de la pared, con suficiente longitud para moverse un poco.
Lucy sonreía triunfante, sabia que estaba ganando.
-Ahora, Sweeney. Iras a por Toby, y lo mataras delante de sus ojos.
