Capitulo 14

-¡¡NO!! –grito Nellie.

-Me parece, querida, que no estas en posición de oponerte –dijo la cerebro del plan-.

-Por favor, Sweeney, no… -le suplico, pero solo se topo con una mirada fría.

-Te dije que ese niño era una molestia –miro a Lucy-. Voy a buscarlo.

-Asi se habla –le dio una sonrisa-.

El desapareció por la puerta mientras pensaba en una forma de solucionar todo sin tener que matar al niño.

No se dirigió a la casa de Moon. Fue a la casa del Juez, se le había ocurrido una forma de matar dos pajaros de un tiro –nunca mejor dicho- en una misma tarde.

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La Sra. Lovett se quedo a solas con Lucy. Aquello le daba aun mas miedo. Su cerebro trabajaba a 100 por hora. ¿Por qué Sweeney había aceptado matar al niño? ¿A su hijo? Aunque no era legitimo, lo quería como tal. ¿Por qué? ¿Acaso no la quería? ¿Acaso no la había besado con pasión horas antes? Aquel momento en el que se habían besado parecía una eternidad ahora. Echaba de menos besar esos labios que tanto había anhelado. Y sin embargo, había ido a por el niño.

No pudo reprimir una lagrima.

-¿Qué pasa, Nellie? ¿Acaso temes que ya no te quiera? Jajaja –se rió sarcásticamente-. Oh, no temas, voy a decirle que haga que el niño sufra. Seguro que te gustara. Y recuerda –se agacho a su altura y la señalo con un dedo –todo esto es por tu culpa.

Ella intento morderle el dedo, pero ella lo aparto rápidamente y se carcajeo aun mas fuerte que antes.

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Toc, toc, toc.

Salio el ama de llaves. Le reconoció, fue la misma petición, ver al Juez. Le dio paso y fue a buscar al susodicho.

Pronto bajo y le llevo a una sala de estar apartada. El Juez se temia que fuese a demandarlo a contarlo. Pero en vez de eso, el tema fue muy distinto.

-Juez Turpin, necesito un favor.

-Si… diga –dijo algo nervioso-.

-Vera, yo sé tres secretos muy grandes respecto a usted –el juez trago saliva-. Y si no quiere que los cuente, deberá ayudarme.

-¿Qué… tres secretos? –pregunto mucho mas nervioso-.

-¿De verdad quiere que se los cuente? Usted verá –dijo-. Umm… ¿Le suenan los nombres Benjamin Barker, Nellie Lovett y Lucy Barker? –el juez abrió los ojos-. Veo que si. Y eso sin mencionar a Johanna Barker –expreso un rictus satisfecho-.

-¿Qué quiere?



-Vera… le va a sonar muy raro… Pero… Ahora mismo, Lucy Barker tiene atada a la mujer que amo en el sotano de mi casa, y si no quiero que me delate, he de matar al niño de Nellie delante suyo.

El juez se atraganto. Aquello era un sueño.

-¿¡Esto es una broma!? –pregunto mientras se dirigía a cerrar la puerta-.

-Ninguna, señor.

-Bien… ¿Y que quiere que haga? –pregunto al borde del infarto-.

-Habia pensado en llevarle a usted a mi casa, que viese usted mismo el sotano y juzgase. Solo tendría que apresar a Lucy Barker. Yo me encargaría de matarla.

-¿¡Que!?

-Venga, Turpin. No me diga que no seria practico. Con Lucy fuera de su camino no habría pruebas de su crimen y yo podría quedarme con Nellie. Ella no contaria nada, es más, estaría agradecida hacia usted de haber salvado a su hijo. Todos ganamos.

-Es… un interesante plan…

-Lo sé. Ahora, coja un carruaje y llévelo a Mrs. Lovett' Meat Pies. Yo ire a por el niño. Espereme dentro de la casa.

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¡¡PLASH!! Otro tortazo golpeo contra las ya moradas mejillas de Nellie. Ya había recibido patadas, tortazos, tirones, golpes y puñetazos. Seguia esperando a que Sweeney entrase con el niño. Esperaba la inminente llegada de el hombre al que amaba y a la muerte y dolor que traería consigo.