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-¡James! ¡Debes poner las direccionales al dar la vuelta!

-¿Las qué?

-¡La palanca junto al volante!

-¿Esta?

-¡NO! ¡Esos son los parabrisas! ¡Cuidado con ese gato!

-¿Cuál gato?

-¡El que acabas de atropellar!

-Yo no vi ningún gato

-¡James! ¡Vuelve a ponerte los lentes!

-¿Qué? No puedo, ¿No ves que me veo mejor con gafas oscuras?

-¡James! ¡Tienes el alto!

-¿Cuál alto?

-¡Potter!

-¿Qué?

-¡¿No escuchas la sirena!? ¡Además de ciego, sordo! ¡Detente ahora!

-¿Sirenas? No hay ningún lago cerca

-¡James, detén el auto ahora!

-¿Por qué? Se nos hará tarde

-¡JAMES POTTER! ¡DETEN EL MALDITO AUTO AHORA MISMO!

-Uuuh… -Dijeron Harry e Issy al mismo tiempo, divertidos por la discusión de sus padres, siempre era lo mismo cuando salían a lo muggle. Su padre insistía en conducir, su madre se negaba, su padre ponía los ojitos de cachorro marca "Potter" y luego algún policía los detenía.

James detuvo el auto a regañadientes. Y segundos después un oficial de policía se bajaba de su patrulla, con la mano "discretamente" puesta sobre su arma, por si acaso…

-¿Algún problema, oficial? –Preguntó con una gran sonrisa. –Siempre había querido decir eso –Le murmuro a una muy exasperada Lily. Harry e Issy no ocultaban su diversión por la situación. Aun recordaban el día que su padre se zafó de una multa, y le dijo al policía "Hasta la vista, baby" Y tuvo que pasar un día en la comisaría porque pensaron que estaba 

bajo las influencias del alcohol, y claro, Lily lo dejo ahí hasta que los oficiales no aguantaron mas sus gritos de "¡soy inocente!"

-Veamos, -dijo el corpulento, y calvo, policía –Provocó una colisión al dar una vuelta prohibida sin direccionales, atropello a un gato y a la dueña casi le dio un infarto, ¡ah! Y se paso una luz roja, ¿Me olvido de algo?

Lily estaba que echaba humo, James con su misma sonrisa, y Harry e Issy intentando contener la risa.

-No es mi culpa que se haya atravesado el gato. –Replico James.

-Su licencia –No era una pregunta.

-¿Mi qué?

-Su licencia, señor.

-Eomm…

-Baje del auto, por favor.

-¿Por qué?

-Señor, por favor, baje del vehículo con las manos sobre la cabeza.

-Ya, ya –Dijo James, ya no tan divertido al ver que el oficial había sacado su pistola.

Bajo del auto con las manos sobre la cabeza y el policía lo hizo recargarse en la camioneta.

-Separe las piernas.

-¡¿Qué!? –Los ojos de James se abrieron desmesuradamente ¿Qué clase de pervertido era ese? ¡Había niños en el auto, por Merlín!

-James… -Le susurro Lily, aun enojada. – ¡Solo hazlo! – y James la obedeció.

El oficial comenzó a registrarlo, cosa que no le agrado mucho al pelinegro.

-¡Ea, ea! Cuidadito, si no compra no toque.

-¡James! ¡Pedazo de idiota…! –comenzó Lily.

-Señora, baje del auto, por favor.

-¡¿Disculpe!?

-Baje con las manos sobre la cabeza –Ordenó el oficial. –Y usted –Dirigiéndose a James. –Recuéstese en el suelo, manos sobre la cabeza, no intente nada.

-¡No! –Protestó. – ¿Ya vio el traje que llevo? ¡Es un Armani!

-A-Ba-Jo- dijo el policía, separando la palabra en silabas, en lo que pretendía fuera un tono 

peligroso.

A regañadientes, James se tiro al suelo con su caro traje y una pistola en la nuca.

-Baje del auto y venga aquí con las manos en la cabeza. –Le ordenó de nuevo a Lily. A Harry esto ya no le parecía gracioso, y estaba seguro que Issy estaba a punto de llorar.

Hizo que Lily se tirara al suelo junto a James, no sin antes haberla registrado a pesar de las quejas de James. El oficial confiscó las varitas, a pesar de no saber que eran.

-Maldita sea… -Murmuro James. –ahora sí que la arme…

-No te culpes ahora, piensa en cómo sacarnos de esta, yo te culpare más tarde –Le respondió Lily, preocupada por sus hijos.

-Tenemos un 33.12 solicito un 23.14 para proceder con un 15.20 en intento de 40.71 –Dijo el oficial en su radio.

Abrió la puerta trasera de la camioneta, donde estaban Harry e Issy, esta última comenzó a llorar, mientras Harry mantenía una expresión seria.

-Y un 15.14, manden al 7.20 para un 4.80 –Terminó de decir.

Sin apartar el arma de James y Lily, tomó la mano de la niña para sacarla del auto.

-¡Mamá! –Gritó la pequeña. Harry la tomó del otro brazo para evitar que la sacara de la camioneta.

-¡Suelta a mi hija, maldito pelón! –Gritó James desde el suelo.

-¡Silencio! –Gritó el oficial. Volvió a tomar el radio y dijo. –confirmado, tengo a los niños, los Potter están sometidos, espero instrucciones.

James pareció comprender, ese no era un policía… Se levantó rápidamente, le habían quitado la varita, pero aun tenia los puños si era necesario. Lily se levanto también.

-¡Suéltala! –Gritó James acercándose… gran error.

Se escucho un fuerte estruendo y James Potter cayó de espaldas en el pavimento.

-¡James! –Gritó Lily arrodillándose a su lado.

-¡Mierda! –Dijo James agarrándose el costado derecho, donde había impactado la bala.

El "Oficial" guardó el arma y sacó su propia varita. Para apuntar a Lily, al parecer, un James herido y dos niños no representaban ninguna amenaza para el.

-¡¿Quién eres y que quieres!? –Le gritó Lily, luchando contra las lágrimas. -¡Te daremos lo que quieras, pero deja a mis hijos!

¡Tómame a mí, mátame a mí, pero no le hagas daño a Harry!...



El agarre de Harry en torno al brazo de su hermana se hizo más fuerte.

-Hay cosas más importantes que el dinero, sangre sucia… -Le espetó el hombre, sin soltar la mano de la niña, pero sin quitarle los ojos de encima a James y Lily.

Al principio habían pensado que esto sería otra ridiculez policiaca protagonizada por James y su desenfrenada manera de conducir, habían dejado que fuera muy lejos pensando que era un simple oficial de policía muggle, ni siquiera les había preocupado tanto el hecho de que les quitara las varitas, unos cuantos billetes de la cartera de James los haría recuperarlas, y en todo caso, Harry aun tenia la suya, muy bien podía lanzar un sencillo confundus, después de todo, ya lo había usado una vez en James, y el e Issy comieron chocolates en vez de cenar…

Pero esto se les había salido de las manos… ¡Eran aurores, por Merlín! Seguro que después de esto, no volverían a burlarse de Moody y su "alerta permanente", claro, si salían de esto…

James intentó levantarse, pero aquel hombre desconocido le apunto con la varita y una perturbante sonrisa torcida.

-Avad… -Ni siquiera alcanzó a terminar la primera palabra del hechizo.

Harry le saltó en la espalda y cerro sus brazos fuertemente alrededor de su cuello.

-¡Argh! ¡Maldito niño! ¡Quítate de encima! –Comenzó a forcejear para quitarse a Harry de encima, al parecer, la fuerza de un niño de once años no era suficiente para asfixiar a alguien con diez centímetros de cuello de más.

Al fin logró soltar los brazos de Harry y lo arrojó al suelo, junto a Lily.

-¡Harry! –Gritó Issy

-¡Corre! –Le gritó su hermano.

La niña se bajó del auto, pero antes de que diera si quiera un paso, el hombre ya la tenía agarrada por el brazo de nuevo.

-¡Suéltala! –le ordenó Harry. Los vidrios de la camioneta comenzaron a vibrar y algunas pequeñas piedras del suelo se empezaron a elevar unos centímetros. Estaban en una simple avenida no muy transitada, para su mala o buena suerte, no había muggles cerca.

Aquel hombre soltó una risotada sobre el llanto de la niña y los gritos de impotencia de James, y dirigió su varita hacia Harry.

-¡NO! –Gritó Lily abalanzándose sobre su hijo, para protegerlo.

-Avada Keda… -Los recuerdos se revivieron mejor que nunca en la mente de Harry.

Flash Back

-¡Apártate niña tonta!



-¡NO! –Gritó Lily interponiéndose entre Harry y Voldemort

-¡Avada Kedavra!

Y frente a él caía el inerte cuerpo de su madre, pero en su inocencia no lo había entendido, pensaba que era un juego, que ella se levantaría y diría "¡Buu!" y luego le diría a aquel hombre horrible que se fuera.

Pero ni su madre se levantó, ni aquel hombre se fue…

Fin del Flash Back

Y ese recuerdo lo perseguiría el resto de su vida, el cómo su madre moría frente a él, por protegerlo, y el vivía…

Justo como estaba pasando ahora…

Y él no lo permitiría, no importaba que tuviera que hacer, pero la historia no se repetiría, no otra vez…

-¡Sectusempra!- Gritó Harry con la varita en la mano, viendo por encima del hombro de su madre. Irónico… el primer hechizo que hacía con su varita… "Supongo que acabo de corromper su inocencia" Pensó Harry amargamente.

-¡AAA! –Gritó su hermana, al ver caer a aquel hombre sangrando frente a ella.

-¡Harry! –Lily no acababa de entender que había pasado. Un segundo y ella intentaba proteger a su hijo de una inminente muerte, y al siguiente, su pequeño de once años lanzaba una maldición… mágia oscura…

Actúa, Harry… Se convincente… Debes ser un niño asustado ahora…

Las voces de las siete ninfas de Alaz resonaron en su cabeza, debía hacerles caso.

-¿Q… qué fue… eso? –Dijo el niño mientras soltaba su varita con una mano temblorosa. Tantos años de entrenamiento le habían ayudado a convertirse en un buen actor, así debía ser si quieras sobrevivir a una guerra, y ahora mientras protagonizaba la actuación de su vida, su mente maquinaba una buena escusa para que un niño de once años conociera un hechizo de magia negra tan complicado, y más aun, que lo hubiese realizado a la perfección en el primer intento.

Lily pareció reaccionar, y se levantó rápidamente para quitarle sus varitas al hombre que se convulsionaba en el suelo.

-¡Papi! –Issy se dejo caer junto a su padre, quien se desangraba en el suelo.

-¡Papá! –Harry quedó horrorizado al ver la cantidad de sangre que se esparcía por el pavimento, no que nunca hubiese visto tanta sangre en su vida, pero era la de su padre…-¡Papá! ¿Estás bien? Pero que pregunta… -Se golpeo la frente con la mano. No tenia que fingir mucho, por alguna razón, si se sentía como un niño asustado.



-Tranquilo, campeón, estoy bien, de peores he salido. –Aunque Harry lo dudaba, si, siendo Auror estabas en peligro constantemente, pero una bala es una bala…

-James, cariño, ¿Cómo te sientes? –Le preguntó Lily preocupada, arrodillándose junto a él.

-Mejor que nun... Argh –Intentó levantarse, pero desistió cuando el punzante dolor del costado aumento con el movimiento.

-Demonios… -Murmuró Lily -¿Cómo era ese hechizo curativo que Madame Pomfrey utilizó cuando caíste desde la torre de Griffindor?

-¡NO! Argh… -Harry miro a su padre extrañado por la reacción, su madre solo intentaba recordar un hechizo curativo. –No, Lily, quisiera tener posibilidades de sobrevivir, no te ofendas cariño, pero Argh… tus habilidades curativas…

-Lo sé, lo sé, demonios…- Volvió a murmurar –No puedo aparecerme contigo y los niños…

-¡Esperen! –dijo Harry, se metió a la camioneta a revolver entre su baúl. Al final, encontró la botellita con las lágrimas de fénix y se las entrego a su madre.

-¿Crees que funcionen? –Le preguntó preocupado a su madre.

-Es posible…

-No creo –Respondió James.

-¿Por qué? –Lily ya había destapado la botella.

-Argh –James se sentó con dificultad –La bala entro, pero…

-¡Oh dios mío! ¡James!

-¿Qué? ¡¿Qué!? –Harry se estaba dejando llevar por el pánico. Perdió a su padre una vez, no quería que volviera a pasar.

Harry miro la espalda de su padre, y se dio cuenta de ke no había ninguna herida. Eso solo podía significar, que la bala no había salido…