Epílogo

-¡Quiero que hagamos una segunda luna de miel, amor!- dijo la pelirroja emocionada, abrazándolo por la espalda.

-¿Qué?, ¿Por qué?

-Porque me di cuenta de lo que casi pierdo y… Harry quiero darte las gracias por ser tan bueno conmigo y por amarme. Tú fuiste el único que siempre estuvo cuando lo necesite, y…

-Gin, ya hablamos de esto.

-Ya lo sé. Pero sigo sintiendo que te debo algo, mejor dicho, sigo sintiendo que te debo MUCHO- él se dio vuelta para mirarla de frente y dibujarla en su mente como siempre solía hacer.

-Tú no me debes nada, Gin. Yo tampoco hubiera soportado separarme de ti. Todos nos equivocamos y, en su momento, yo más que nadie por no atender tus necesidades, por nunca preguntarte si eras feliz, y solo darlo por sentado- ella sonrió y luego lo besó.

Flash back

Ginny volvía de lo que casi podía llamarse el peor error de su vida. Por suerte había caído en la cuenta de que Harry era el único que siempre se había preocupado por ella, y no se merecía eso que estuvo tan cerca de hacer. Volvía sermoneándose, llamándose a sí misma traidora y basura. Sabía que Harry sospechaba algo (si es que ya no lo sabía todo), y si lo perdía por esa estupidez suya, jamás se lo perdonaría.

Llegó a su casa para encontrar, en el living, a sus dos hijos jugando divertidos, y a Harry, parado a unos metros de ellos, mirándolos con la misma melancolía que ella los miró al entrar, al parecer se había decidido en acabar con las máscaras y blanquear toda la situación con su, no por mucho, esposa.

Harry miraba a sus hijos con una ternura especial, más que ternura, desazón, como si supiera que a partir de aquel día los vería tan solo algunos días de la semana. Pensaba como hacer para explicarles a sus pequeños hijos su decisión. Porque ya era un hecho, iba a divorciarse sin importarle nada. Sus hijos era lo único que lo frenaban un poco en la decisión, no sabía como lo tomarían, eran tan pequeños para entender. Suspiró.

Ella se acercó de tal manera que él no la vio. Se acercó por detrás, apoyó su cabeza en el hombro izquierdo del morocho y lo abrazó por la cintura. Él se volteó y la apartó.

Ginny lo miraba rogándole perdón y comprensión, pero la mirada del morocho demostraba ira, en parte decepción y abatimiento. Estaba cansado de ser siempre él el comprensivo. Tan solo con verlo se veía y notaba cuan adolorido lo tenía toda aquella situación. Él negó con la cabeza. No podía seguir así y ella lo supo.

-Harry yo…

-No pienso hablar contigo estando mis hijos en frente- dijo en voz baja. Subió las escaleras sin decirle nada más y se perdió tras la puerta de su cuarto.

Ginny se sintió tan inferior en aquel momento. ¿Como había podido sentirse, en algún momento de su vida, merecedora del amor dulce y sincero de su esposo?. Sintió como un nudo de emociones subía por su garganta y se atoraba en ella. A la par, crecía un inmenso dolor en el pecho, muy parecido a la angustia. Aunque le horrorizaba la idea de subir y terminar con todo, estaba completamente consiente de que si no solucionaba el problema que venía arrastrando hacía tiempo ya, lo perdería seguro, y para siempre.

Subió al cuarto y cerró la puerta tras de sí. Él, al parecer, la estaba esperando. Encantó la habitación para que se silenciara por completo del lado externo a donde ellos se encontraban, y así, evitar que los niños los oyeran discutir. Ni bien la pelirroja levantó la mirada, se chocó con aquellos ojos que destellaban cólera.

-¡¿Cómo pudiste hacerme esto?!

-Lo siento- solo dijo bajando nuevamente la mirada, le dolía tanto verlo así.

-Me canse de tus falsos arrepentimientos. Lo he pensado mucho y… ¡quiero el divorcio, Ginevra!- ella lo miró de golpe, llena de preocupación.

-¿Qué?

-¡…Y quiero la custodia de los niños!

-¡NO!, aguarda, por favor…

-Tuviste, mejor dicho, tuvimos muchas oportunidades para hablar y todas, TODAS, las dejaste ir.

-Por favor, deja que te explique Harry.

-¿Para que?, ¿Para que sigas mintiéndome?, me canse del papel de tonto, te creo todo lo que quieras decirme, pero no cambiaré de opinión.

-¡No!, esta vez diré la verdad, solo la verdad saldrá de mi boca, por favor.

-No se si quiera oírla.

-¡Por favor!- se arrodilló- te lo ruego. Sé que no merezco pero confío que igual me concedas la oportunidad. Soy consiente que no te hice ni la mitad de feliz de lo que te merecías, y por eso intento redimirme. ¡Por favor!- él no habló pero la levantó, no soportaba verla humillándose así- No me importa donde este, solo quiero que me escuches- Continuó sin hablar, lo que Ginny tomó como un "te escucho".

Se levantó y tomó sus manos sentándolo en la cama, y ella sentándose a su lado.

-Es una historia larga, ¿podrás darme el tiempo?- él pestañó de manera prolongada, lo que tomó como una afirmación- "¿Recuerdas tu séptimo año, cuando dije que estaba con otra persona, y que m gustaba pero no me daba ni pizca de cabida?- él afirmó- Bien, resulta que tomé tu consejo y perseveré. Terminó resultando, no sé como, y comencé a salir con él, lo quise mucho. Nos escribíamos y veíamos a escondidas, fue todo tan lindo, pero solo esos tres meses. Nuestras familias estaban total y completamente en contra sin saber de nuestra "pareja" imagínate si se enteraban. Por esto nos ocultamos tanto tiempo, cuando ustedes (tú y Ron) comenzaron a sospechar lo nuestro (aunque nunca supieron de quien se trataba), tuvimos que separarnos definitivamente. Sumado a esto, su padre le había planeado la boda y él era incapaz de interponerse en su decisión- el morocho escuchaba atentamente- fue entonces cuando Hermione, que era la única que lo sabía, al verme tan mal, me aconsejó olvidarlo. Dijo que intentara ser feliz sin él y… me preguntó por qué no lo intentaba contigo, ya que tú habías sido mi amor platónico por mucho tiempo y, algo de eso podría quedar…"

-¿Eso como explica lo actual, Ginny?, si quieres darme vueltas con el tema de cómo salimos y bla bla…

-No, aguarda. A eso quiero llegar… "el día que llevé a Lucy al expreso, me crucé con él… con Draco"- dejó un espacio de tiempo para su asombro.

-Tú… ¿Era Malfoy con quién salías?

-Así es…

-¿Por qué nunca me lo dijiste?

-No lo sé, creo que tenía miedo. Eso o es lo que importa ahora.

-Es parte de lo importante. ¡No me confías nada de tus emociones!

-Porque no quiero hablarte de otros amores pasados.

-Pues según tu relato, no es muy pasado.

-¡Déjame terminar!- él calló- "no voy a explicarte las razones ni como era él conmigo, porque no tiene importancia aquí ni ahora. Ese día, bueno, me invitó a tomar algo y nos demoramos, por eso tarde en llegar, y me fui tan rápido que él solo me pidió vernos y le di mi número. ¿Quién iba a pensar que volvería a sentir ciertas cosas que sentí de adolescente, y que no me correspondía sentir de adulta?, no creo que pueda culparme por ello, pero si por como lo manejé. Sinceramente no lo creí posible pues estaba claro que te amaba (y te amo) a ti, y a los niños. Además él estaba también casado- él la miró más que solo serio- luego cayó en mí trabajo invitándome a cenar y yo… estaba contenta de volver a verlo. Luego salimos un par de veces más, pero nada pasó. Nunca te dije nada porque, pensé que te lo tomarías muy personal, y para que me entendieras (o intentaras entender) debías conocer toda esta historia que te oculté tanto tiempo- respiró. Su cara era completamente inexpresiva- Hoy, sin embargo, me llevó a su casa y… la verdad es que me besó y yo… le correspondí… ¡Pero no pasó nada más!. Él parecía quererlo así, pero… pensé en los chicos, en ti… en todo lo hermoso que compartimos y en lo mucho que de verdad te amo. Comparado con el mero capricho que sentí a su lado, no pude. Era obvio que lo que sentía era curiosidad por probar que hubiera pasado si… pero no era cariño ni mucho menos amor. No puede, no pasó nada. Salí corriendo de allí reconociendo que lo más probable sería que iba a perderte, pero rezando porque no sucediera"- Hizo una pausa muy prolongada- sé que me equivoqué y lo lamento enormemente. Sé que te mentí y me arrepiento de igual manera- agachó la mirada- Soy consiente de todo lo que te herí estos años, todo lo que te descuidé, te desmerecí… pero nada fue intencional- le juró mirándolo ahora, a los ojos- Y hoy más que nunca me doy cuenta de todo lo que pierdo si te vas, si me dejas, y de lo mucho que te amo- se calló. Ella lo abrazó- lo siento, Harry, de verdad- dejó escapar dos lágrimas- No quiero perderte, pero sé que no merezco tenerte tampoco- se secó las lágrimas- Y si no lo piensas por mí, te ruego que lo medites por LiLy y Charly. Aunque ellos no se merezcan vivir con una pareja infeliz, tampoco merecen pagar mis errores y vivir separados de su madre. Solo piénsalo, y prométeme que si decides quedarte, no es solo porque no quieres alejar a mis hijos de mí, sino porque puedes intentar perdonarme- besó su mejilla y salió del cuarto.

Ella bajó a compartir los últimos minutos con sus hijos antes de que el morocho resolviera dejarla.

Cuando él bajó, media hora después, la vio jugando con sus dos hijos y notó que era esa la imagen que de pequeño siempre soñó para su futuro. Recordó haberse jurado hacer lo imposible para obtenerlo y conservarlo. Hoy, la decisión estaba en sus manos y no la dejaría escapar por algo que, al parecer, había acabado ese mismo día. Se acercó a ellos y se unió al juego dándole a entender a su esposa cuanto ansiaba que todo volviera a ser como antes.

Fin de flash back

y del fic :)