Hola!!!uff hace tiempo que no actualizaba...bueno, tengo que decirles algunas palabras:
1. Disculpen la tardanza, es que escribir en un cyber es dificil.
2.Siento no poder contestar sus reviews pero la verdad no tengo tiempo para hacerlo, la hora cuesta 1500 bs y es justo lo que tengo, es decir no me alcanza el tiempo.
3.El fic aqui se pone algo complicado, espero les guste, voy a agregar a mas personajes, asi que provablemente eso haga los caps mas largos, si quieren que agregue otra pareja solo envien un comentario diciendome.
4.Eso es todo.

Disclaimer: Los personajes de POT son mios y Kaoru se acuesta conmigo todas las noches...bueno, esta bien, no me pertenecen solo en mis sueños mas retorcidos...XDD.

Capitulo 2: El dúo de chelos y Bach para el violin

Syusuke

Es lindo, es tan hermoso, parece mentira que hace poco él era tan solo un niño, un niño inocente que no sabia nada de la vida, pero el cual me habia empeñado en corromper.

Ahora me doy cuenta de la clase de ser que soy, aunque todos piensen que soy un angel mi verdadera figura es la de un demonio, un ser corrupto¿acaso tengo la culpa?

Por supuesto que no, no tengo la culpa, bueno tal vez solo un poco, pero no puedo hacer nada.

Ahora estando aqui, viendo su cara relajada y su expresion al dormir me acuerdo de ese chiquillo, tan niño, tan dulce...tan vivo.

Ryoma...creo que su simple recuerdo hace que mi mente proyecte su infantil voz una vez mas solo para mi, para complacer mi mente que hace mucho se desquisió...creo que él es una de las razones por la que ahora piensen que estoy demente...por él, por el pequeño Ryoma.

¿Que si me gustaba?

No, no me gustaba, pero todo su ser, sus pequeñas manos palidas moviendose agilmente por el violin, su cabellera agitandose al compás del viento, su caracter infantil, todo eso, me seducia, me seduce aun ahora cuando ha pasado tres meses, una semana y dos dias desde que lo dejé, o mejor dicho, desde que me alejaron de él.

-¿por qué tan pensativo?-

La voz de mi acompañante se escucha pero mas que de preocupacion su tono era de burla.

-No es nada.- le respondo mostrandole una de mis mejores sonrisas, esas las cuales el no conoce el significado y siempre corresponde pero sin saber si quiera lo que pienso.

Pasa una mano por mis cabellos, y bosteza aun somnoliento, es comun, siempre cuando dormimos juntos se despierta tarde...pero creo que siempre se despierta tarde, asi que eso no viene mucho al caso.

A veces pienso por qué hago esto, es complicado, simplemente no me llega la respuesta, a veces me detengo a ver sus ojos, pero no son los ojos que deberia ver, a menudo creo que se me olvida hasta el color de ojos de mis amantes, en este caso son violetas, lo que me hace sentir un poco culpable...¿que pensaria mi querido neko de ojos azules si se entera que hago esto a sus espaldas? no lo sé, y tampoco quiero imaginarlo

-¿A donde vas?-me pregunta Momoshiro viendo como salgo rapidamente de la cama y empiezo a ponerme la ropa.

-Te lo dije anoche...tengo que ver un ballet.-

-Lo vas a ver.-

-Si-le respondo sutilmente a su afirmacion, ya que estoy seguro que eso no fué una pregunta.

OoooOoOoOoOoOoOoOooO

Ryoma

Tezuka Kunimitsu, sin querer su simple nombre me aterroriza mas que el moustro que se esconde en mi armario, solo han pasado algunos meses y lo soporto tanto como el Grinch a la navidad.

Es un fastidio...gracias a dios despues de estos tres meses no se ha vuelto mas insoportable que antes...

Aunque aun recuerdo la primera clase...

Por mas que trato de controlarme, pero simplemente no puedo, es dificil, pues aunque estrujo mis manos una con la otra, ambas se mantiene frias y no dejan de temblar.

Al minuto ambos quedamos solos, el aun no me mira, y si lo hace es por menos de una fraccion de segundo y enseguida vuelve su vista a unos papeles que tiene en las manos, que sinceramente no tengo idea de de que se pueda tratar.

-Empieza.- me dice secamente y mis ojos se abren como platos.- Eh?- pregunto confundido.

-Que toques- me explica como si yo fuera el animal mas bruto del mundo.

En seguida avergonzado voy hacia donde descansa mi instrumento y me pongo en posicion, me extraña ver como el fruce el ceño como recordando algo pero de inmediato vuelve a la realidad.

Yo empiezo mi trabajo, y en seguida vuelve aquella sensacion, de molestia, de vacio, de ira, me enferma, de nuevo pierdo la nocion de todo, hasta del detalle que mi nuevo sensei está alli, viendome, y que su mirada escudriña hasta mis pensamientos.

Siento como un sentimiento extraño se apodera de mi, no me deja pensar, me está ahogando, simplemente no lo soporto, no quiero seguir haciendo esto, lo odio...pero no puedo hacer nada para remediarlo.

-Basta.- me dice sin yo ni siquiera haber terminado la pieza.

-Patetico, todo, desde el principio hasta el final.- me dice secamente observando en su escritorio la copia de la partitura que tenia en mi atril.

Yo me sorprendo, mucho...no, demasiado, siento mis mejillas arder, no entiendo, yo lo estaba haciendo bien, simplemente no lo comprendo.

-Pero Señor, lo hice bien.- trato de explicarme.- en la partitura, las notas, las alteraciones, los tiempos, todo es correcto.- le digo de manera cordial, pero cuando el me mira siento que cualquier explicacion no tiene sentido.

-No lo dudo.- me responde friamente. Si antes no entendia, ahora menos.- Tienes una tecnica buena, por no decir perfecta, pero la tecnica no te servirá para ganar la excelencia.-

Se levanta del asiento y toma su instrumento, lo observo detenidamente y me doy cuenta que con el en manos se ve mas imponente, de pronto empieza a tocar la misma pieza que yo, y me siento un estupido, hay algo en aquellas frases que suenan diferentes a las mias, es como cuando Syusuke tocaba para mi, pero ahora las notas se escuchan mas claras, no como si mi antiguo maestro tocara mal, si no que este era simplemente increible.

Siento mi corazon latir rapido a cada tonada, y mis pensamientos dispararse dentro de mi cabeza, como una lluvia de estrellas fugaces, sin embargo en un instante todo se calma...

Despues de la ultima nota salida del violin de Tezuka, noto que hay mas silencio que antes.

-...Handel...-dice al fin mirando a la nada, pero refiriendose al nombre escrito en la partitura.-Investiga todo de su vida, sus piezas, todo, para mañana, quiero que te memorices cada palabra que encuentres, eso es todo.-

No entiendo¿que tiene que ver la pieza con el tipo ese?...Handel, que aburrido...imagino que será una tortura mas que mi padre me impone, otro dia mas en el cual no voy a poder ser un niño normal.
OoOoOoOoOoOoOoOoOOOoOoOoOooOoOoO

Bueno...esa fue la primera y la mejor de las clases que he tenido con él...

-..¿y que piensas de él?- me preguntó despues de un largo silencio que se hizo entre nosotros.- de Handel¿que piensas de él?- completó al ver la cara de incomprensión que tenia yo.

-...-

No sabia que decir¿y como saberlo? si me habia dado flojera hasta escuchar lo que habia investigado yo mismo, habia leido todo, pero no me habia interesado entender ni siquiera la primera frase.

-¿y bien?-

-Bueno...- y de repente me fijo en que tiene el arco del violin en las manos aun.-Fue un... musico talentoso.- termino la frase con un poco de dificultad, hubiese pensado yo mismo que dije una estupidez pero ni siquiera me dio tiempo de pensarlo porque mi sensei ya me habia golpeado en la cara con la vaqueta que empuñaba su mano.

-Que tonteria.- me dijo secamente. Yo estaba aturdido, mis ojos estaban entrecerrados y mis labios abiertos ligeramente. Siento como unas gotas de sangre bajaban por mi mejilla.- No pienses que me engañas, el talento es una palabra sin fundamento que abarca a cualquier persona que no es capaz de demostrarse a si mismo que sirve para algo y trata de alimentar su ego de alguna manera, depende como se use, pero es basicamente lo mismo.- me dijo de una manera autosuficiente, pero al momento no la entendi, aun me dolia el golpe, pero yo, como siempre, no me quejé, ni lloré, estaba acostumbrado.

-Gomen, sensei.-

Ahora que me fijo bien, se puede decir que mi nuevo maestro es una de las personas mas frias que he conocido, o quiza el mas frio de todos, es incomodo tan solo mantener la mirada en su rostro sin que sienta la necesidad de dirigir la mirada hacia otro lado.

¿los golpes siguieron? claro que siguieron, pero soy fuerte, como Syusuke me enseñó a selo.

Han pasado ya tres meses desde entonces y yo sigo igual, con ganas de salir al mundo exterior, aun quiero ser alguien normal y no la marioneta de mi padre.

Syusuke

¿como describir lo que siento?

Mi corazon late rapidamente al ver sus movimientos, los cuales hace con tanta gracia, se ve tan ligero que pareciera que en cualquiera de sus salto podria volar.

-Eiji...- el pelirojo me miró espectante.

-Creo que te amo.- le dije despues de su presentacion de ballet.

Si, mi neko es integrante del ballet nacional, y uno de los mejores me permito agregar.

El chico sonrió ampliamente lanzandose a mis brazos.

-Te quiero Syu-chan.-

Lo abraze y abri mis ojos melancolicamente, nunca habia logrado sacarle unas palabras mas alla de "te quiero" que siempre me dedicaba.

No me importa en ese momento me conformo con verlo quitarse sus zapatillas y guardarlas en el bolso.

-Nya¿pasa algo?- me preguntó desconcertado.

-No.- respondí devolviendole una amplia sonrisa.- ¿vienes conmigo o te llevo a tu casa?-

-Me quedo contigo.- dijo imfantilmente tomando sus cosas del banquillo en donde habia estado sentado momentos antes.

Caminamos largo rato por la calle, él pensando no se que cosas que piensan los gatos y yo...yo no pensaba, solo lo veia a él.

En unos instantes me conmovió el ver como se pegaba a una vitrina de una tienda a ver un hermoso adorno tallado en madera con una perfecta forma de un violinista.

-Syu-chan...-musitó recordando.- no me gustan los violinistas.- confesó frunciendo el ceño.

Me acerqué a él tomando su mano entre las mias que estaban heladas a causa de la nieve y el frio de la noche.

-No lo sabia...-

-Tu te acuerdas de el?- preguntó el pelirojo con tal seriedad que parecia algo impropio de él.-¿de Tezuka?-

-Si, me acuerdo.-

-Yo creo...que es una mala persona...me asusta.-

Reí dovertido.

-A mi a veces tambien me asusta.-

Hace aporximadamente 3 años que salgo con mi neko acrobata, la misma cantidad de tiempo desde que Tezuka se marchó a Viena a estudiar musica, desde que nuestros caminos se separaron.
Recuerdo muchas cosas de Tezuka, recuerdo su energia, dedicacion y su pasión, su pasion casi enfermiza por la musica, su manera tan...inusual por decirlo asi, de expresar lo que pensaba.

Esa pasion capaz de asustarme hasta a mi mismo...lo recordarás Tezuka?

¿Recordarás las duras practicas que en la ninez hacias para crecer como musico?

¿Recordaras la vez en la cual las llemas de tus dedos sangraban el fruto de tu duro trabajo?

¿Recordaras las veces en que entraba a tu habitacion buscando un sitio para dormir y como siempre tu cama siempre estaba vacia porque la verdad era que no dormias?

No dormias por encontrar mas alla de lo que tus partituras mostraban...partituras que hace largo rato te salian perfectas, tan magistrales...¿lo recordaras Tezuka?

Yo si...siempre recordaré un caracter como el tuyo, el "iceber" como te decian los demas, sin embargo, yo sabia que era imposible que alguien que no sintiera tocara esas piezas con tal perfeccion...a lo mejor tal vez no eras humano...tal vez los demas no estaban tan errados y por eso eras tan diferente.

Pero, la verdad es que algo que no recuerdo era tu motivo para hacer eso...¿por que lo hacias?

Tezuka

Por ti...

Por ti me pasan estas cosas, por ti mi mundo es la peor la pesadilla en la que alguien podria sumirse, tu que eres mi perdicion.

-Vas a venir conmigo?-

-No lo se, no tendria nada que hacer alla, es un festival de cuerdas, no de viento, ademas estoy seguro que podria ver a Syuichiroh en otra oportunidad.- Respondió Syuichiroh mirandome serio.- Aunque si me encantaria ver a Ryoma tocar.-

-No hay nada que ver, es un mal musico y listo.-

-No digas eso, se que tu crees que tiene potencial y la prueba mas irrefutable es que tu eres ahora su maestro...no le enseñaras si fuera un mal musico.-

Me levanté de mi sitio en la mesa con el semblante serio.

-¿por que pones esa cara?-

-Es la misma cara de siempre, Syuichiroh, deberias estar acostumbrado a ella, es lo primero que vez cuando te despiertas en la mañana.-

-Basicamente cuando despierto en las mañanas lo que veo son tus lentes en la mesita de noche cuando te duchas, claro, cuando no te bañas con ellos, pero a ti, que te vas antes de las 5 am y no regresas si no muy tarde en la noche al departamento, casi no te veo.-

Syuichiroh es mas que un amigo para mi, no tenemos una relacion amorosa, solo somos amigos, solo que por una u tra razon, pero mas por casualidad de la vida, vivimos en el mismo departamento.

Vivo con él, no porque me de miedo estar solo, sino porque a veces no me gusta sentir soledad...

Soledad...

La he sentido muchas veces, es la que me acompaña en mis conciertos, es la que susurra mis notas, es la que esta a mi lado cada vez que pienso en Syusuke, el castaño intocable, el pianista intachable, el sensible, delicado, hermoso...

Desde que lo conoci, desde que eramos niños, es dueño de infinitos de mis pensamientos, es ironico, primero comenzó con creerlo un juego, que fuera mio como un si ple juguete y nada mas, pero luego, ese chico se convirtió en el unico milimetro de locura en mi cabeza.

Me enferma, lo odio y detesto saber que en muchas de las noches en que sueño tenerlo en mi cama, tocarlo y hacerle el amor mil veces, el esta revolcandose con otro que seguramente ni lo merece ni lo iguala, porque cualquier ser, comparado a la delicada figura de Fuji sudada, desnuda y ardiente de deseo, es vulgar.

Pero a pesar de todo lo que me desagrade, es la verdad, porque aunque yo sea Tezuka Kunimitsu, el gran violinista, inteligente, perfecto, lo cierto es que es a otra persona a la que deseay con quien tiene sexo desenfrenado todas las noches, esas en las que grita su nombre y mientras lo posee gime cual perro herido.

PERO NO LO ACEPTO!

No es justo que ese ser desprecialbe se meta en mi vida y me vuelva desgraciado, mientras el vive como nunca.

No es justo!

Puede ser que este loco por el, pero ¿acaso la vida tiene derecho a negarme algo?

No lo creo...

Aun asi, estoy seguro de esto: Nunca tendre esos labios ni tocare ese cuerpo, no podre hacerlo mio, peri mientras tanto, espero que el sea tan miserable como yo.

OoOOoOooOoOOoOO

-Alza el rostro ¿acaso no eras un prodigio? comportate como tal entonces.-

-Hai, sensei.-

Detras del escenario todo estaba tranquilo, aun no llegaban todos los musicos, por lo que habia un silencio en el sitio.

-Echizen, vete.-

-Que?-

-Que te vayas, que te vayas a practicar, algo asi, como el resto de los mediocres esos.-

Señalé a un grupo de chicos ensayando como unos condenados, y por supuesto, nerviosos.

El chico se fue algo confundido por mis palabras, pero ¡al diablo! no me interesa.

-Me encantaria volver a tocar en la orquesta señor.-

Esa voz...

Me volví y justo alli, hablando con un vejete estaba Syusuke, acompañado de dos chicos, uno de cabellos negros parados y el otro de bandana, a los cuales pude reconocer como sus pupilos.

Al minuto ambos desaparecieron del lugar dejando solo al ojiazul, al principio no se percató de mi presencia, cosa que me tiene sin cuidado, mientras yo lo pueda ver a él, todo esta bien.

En un momento alzó la vista y la fijo en mi, yo aunque lo estaba viendo fijamente y segun las normas de cortesia debo desviar la vista, no lo hago, simplemente observo su delicada imagen.

-Tezuka.- dijo mi nombre en un tono suave cuando ya estaba lo suficientemente cerca de mi.- Sabia que estarias aqui.-

-Siempre es interesante observar a la nueva generacion.-

Sonrió...

-Me contaron que tenias un pupilo.-

-Si.-

Rió nuevamante en forma ironica.

-Y como es?-

-Es un niño que tiene mucho que aprender.-

Caminamos hacia la gradas, ya habia mucha gente esperando el espectaculo, todo estaba concurrido, asi que busque un lugar apartado de los bullicios cerca de uno de los balcones del sitio.

Y asi fue como empezó todo, sin muchos contratiempo sin nada elaborado, nada interesante.

De pronto el sonido de dos chelos empezaron a escucharse fuertemente y los chico que ratos antes conversaban con Fuji estaban haciendo un verdadero espectaculo, era un sonido imponente.

Muchos de los novatos miraban impresionados la actuacion.

-¿no es tu pupilo?- pregunté señalando al chico de bandana a Syusuke quien miraba sonriente la escena.

-Se llama Kaoru Kaidoh, me parece que es la contraparte de Momoshiro, asi que de esa manera complementé el dúo.-

-Las suites de Bach...que interesante.-

-Interesante? por un momento pensé que dirias "sorprendente" pero como siempre, eres una persona dificil.-

-No creo que eso sea cierto, Fuji.-

Lentamente se puso a mi lado y sigilosamente tomó mi mano de una manera que fue casi imposible que alguien lo notara.

Haló suavemente de ella.

-Vamonos, quiero mostrarte algo.-

Mi mano se puso fria al instante, sin embargo deje que me llevara, me gusta sentirlo aunque sea por pocos minutos.

Me llevó a un lugar cercano, era como un parque, no habia nadie, solo nosotros estabamos en medio de la oscuridad.

-Fuji..a donde...- mi pregunta se quedó a medio formular en el instante en el que el se volvió encarandome.

-¿Fuji? y eso desde cuando es?- preguntó sonriendo.

Lo miré sorpredido.

-Prefiero que me llames por mi nombre, me gusta mas.- dijo de una manera extraña.- Cuando estuviste en Viena recorde muchas cosas...¿recuerdas el dia que me enseñaste a tocar el violin?-

Abrí mis ojos de par en par, aunque traté de dismular lo mas que pude mi sorpresa.

-Me dijiste que aun no encontrabas una canción que tuviera tantos contrastes que te hiciera vibrar...-

-No digas tonterias.- me volví rapidamente tratando de irme, no queria mostrar debilidad ante los juegos sin sentido de Syusuke.

-Yo...creo que encontre un compaz.-

Me fijé en su cara, se veia relajada, sus ojos abiertos estaban fijos en los mios y sus labios estaban rectos, no habia ninguna de esas sonrisas hipocritas que les mostraba a todo el mundo.

Ryoma

El arco se deslizò suavemente por las cuerdas, y aunque estaba tocando un muy timido "piano" resonò en toda la habitacion.

Pronto la pieza empezò a tener mas fuerza y mi mano bruscamente comenzó a ejercer mas presion para realizar el "staccato" caracteristico de la melodia.

Es una de las melodias que mas me gusta tocar, pero ¿asi deberia sonar?

Recuerdo al primera vez que la escuche, la escuche de Syusuke fue realmente increible su interpretacion, cuando le preguntè por qué la sonaba tan bien la pieza solo me respondió que le gustaba mucho a una persona que el conocia y significaba mucho para él.

-El lo hace con un instrumento que es importante para cada musico.- me dijo aquella vez en un tono algo alejado como si no hablara conmigo.- Con la poderosa fuerza de la pasion.-

No entendí que tenia que ver mi pregunta con su respuesta y hasta ahora no entiendo y sinceramente tampoco tengo muchas ganas de entenderlo.

De repente una risa estridente me sacò de mis pensamientos.

-¿a eso le dice musica?.- preguntó un chico alto de cabellos negros y ojos violetas que al parecer habia estado observando como yo practicaba.

Bajé mi violin y me acerque a una mesa cercana donde estaba el estuche y lentamente lo guardé, malhumorado por supuesto, me molestó mucho su interrupción.

Mis mejillas ardian de coraje ¿quien se creia para decirme eso?

Caminé a paso rapido hasta la salida mas cercana pero él que estaba la lado de ella me cerró el paso.

-Que quieres?- pregunte un poco alterado.

El chico amplió su sonrisa.

-Tranquilo no quiero pelear.- dijo.

Enderecé mi figura hasta adquirir un porte recto el cual sinceramente nada mas he visto que adopta Tezuka cuando va a humillar a alguien.

-Que bien, por que pensaba partirte el violin en la cabeza, y veras, es un Vuillaume 1864 que cuesta mas de todo lo que costarias tu multiplicado por 100 millones.-

-Eres muy malhumorado para ser tan pequeño.- se acercó a mi y me arrebató el instrumento de las manos para seguidamente abrir el estuche.- oye, en realidad es caro.-

-Damelo.- dije saltando hacia él, pero simplemente se giró poniendo el objeto fuera de mi alcance.

-Alcanzalo.- sonrió de una manera arrogante, aun mas que la mejor de las mias.

Salté hacia el nuevamente pero no sirvió de nada, "el idiota" (como lo habia bautizado minutos antes) era mas alto.

-Devuelvemelo.-

-" la tercera es la vencida"- de nuevo me lanzé a él, pero en vez de esquivarme me atrapó en sus brazos sin soltar mi violin.

Quedamos muy cerca y por alguna razon mis mejillas empezaron a arden y mis ojos no se apartaron de él y de sus ojos violetas.

-¿como te llamas?- susurró viendome a los ojos.

Estaba nervioso, podia sentir mi cuerpo temblando y el suyo mas calido, su respiracion, los latidos de su corazon y su aliento tocando mi rostro.

-Ryoma...Echizen.-

-Ryoma...-susurró pensativo acercandose mas a mi y como una reaccion involuntaria de mi cuerpo humedecí mis labios, no se por que. El al ver esta reccion sonrió mas que antes sin quitar su vista de mi boca.

-Ryoma...esto es musica.- sin decir nada mas bajo lentamente el rostro y me mordió levemente el cuello.

-Ahg!.- un gemido escapó de mis labios.

En ese momento sentí una descarga recorrer mi cuerpo y un cosquilleo en mi estomago, sin embargo, me pareció agradable, tanto asi que mis sentidos se relajaron.

Cuando volvi a la realidad el chico me miraba divertido.

-¿por que...hiciste eso?- musité con voz debil.

Su mirada era cada ve mas penetrante. Se acercó mas a mi rostro con una expresion desconocida para mi.

-La mas excelente musica, es la que viene de tus labios.-

Momoshiro

Es un niño, un niño pequeño, pero es tan lindo, que es imposible no querer hacerle unas cuantas cosas...

Sus ojos dorados me miraban aterrados, pero realmente eran cautivantes.

Me acerque un poco mas, queria besarlo, queria saber como era besar a ese chiquillo arrogante cuya mirada pareciera ser mas altiva que la del resto de mundo...

Era tan fragil, en el momento en que estuve sujetandolo por su pequeña cintura tenia miedo, no queria romper a aquel violinista de porcelana.

Tal vez fue mi imaginacion pero me fije en que la luz se hacia cada vez mas pobre y que una musica romantica empezaba a escucharse de fondo...

Nadie podia arruinar ese momento.

-MOMOSHIRO!-

Bueno, "casi" nadie.

Solo por es estupida serpiente que se la pasa apareciendose en los momentos menos apropiados.

Sin embargo, a pesar de la nueva llegada no solté a Ryoma, por el contrario lo apreté mas hacia mi cuerpo.

-Fue un placer haber tocado contigo hoy.- susurré soltandolo lentamente y devolviendole el instrumento.- Me encantaria volver a hacer musica contigo.- las palabras tuvieron un efecto inmediato en el ojidorado que se puso del color del cabello de Eiji.

-Mada mada dane.- dijo rojo aun de la verguenza.

Me marché, pero me hubiese encantado quedarme a componer muchas canciones con él.

Syusuke

-Es una lastima que apenas llegaramos a escuchar el final del festival ¿no?- le pregunté a Tezuka sonriendo, ya que sabia perfectamente que habia sido culpa mia el retraso.

El no dijo nada, pero creo que esta un poco molesto por lo sucedido hace unos minutos, esta realmente extraño.

-¡Echizen, Ryoma!- escuche proveniente del escenario y me volví rapidamente, alli estaba él, tan niño, tan fragil, tan elegante, definitivamente es él.

Realmente estoy de suerte.

Tengo que verlo.

Camine a un sitio cerca de escenario...estoy emocionado, realmente quiero verlo...

Fin del capitulo.

Ok, me inspiré en el capitulo asi que espero que no les haya decepcionado, esta un poquito diferente al primer capitulo por que hay muchos mas personajes y trate mucho a Syusuke, pero en el proximo capitulo va a haber mas de Tezuka y las raras situaciones en las cuales lo meten sus pensamientos.