Agradecimientos especiales a MissaO, Lani, Valsed, Natsu, Eri-kun, Sumiko Hoi-Hoi, anye-chan, Akatsuki Kou, Killuki-coni y a tatyscor.

Indicaciones:

Cursiva: recuerdos, flash back

Negrita cursiva: Punto de vista del personaje

-"pensamientos del personaje"-

Normal: Punto de vista del autor

Piano expresivo

¿Cómo podía definir aquel capitulo de su vida; el mejor violinista de la época?

Piano expresivo

Sonrió ampliamente ante la reacción del más alto.

-¿No lo escuchas?- miro alrededor.

El lugar le ofrecía una vista poco colorida, sólo se podía apreciar bien en medio de la oscuridad unas pocas flores que parecían un milagro, pues, se encontraban casi en su totalidad sepultados por la nieve.

-Me gustaría que aprendieras que los compases más simples pueden componer las más complejas melodías.-

Cerró los ojos disfrutando del contacto del frío viento con su rostro, y de repente…

-Fuji, ¿Qué haces?- preguntó cuando el chico de ojos azules empezaba a quitarse su abrigo sin importarle el frío que hacia, sin importarle solo quedar en una camisa blanca de una tela muy delgada que lo hacia muy vulnerable al clima al cual estaban sometidos en esos momentos.

Kunimitsu no pudo evitar quedarse idiotizado al ver la piel del pianista descubierta y su hermoso rostro rojo por la helada temperatura, en cambio él, a pesar de estar expuesto a las mismas condiciones metereologicas empezaba a calentarse y de una manera muy acelerada.

¿Cómo me puede pasar esto a mí? ¿Por qué? ¿A Caso es que eres tan estúpido para darte cuenta de lo que causas en mí?

¿A caso es que eres tan tonto para no darte cuenta de que en este preciso instante lo único que quiero es besarte, acariciarte y hacerte miles de cosas mas no aptas para menores de 18 años?

Demonios, estoy cada vez mas loco, y no sé cuanto tiempo podré resistir.

Syusuke lo miró detenidamente sin quitar su habitual sonrisa e inesperadamente se acostó en el suelo a ver las estrellas, cosa que alarmó a Tezuka que rápidamente recuperó "casi" todo el control de si, caminando hasta quedar parado a su lado.

-Levántate Fuji, te vas a congelar.-dijo con su tono de voz inexpresivo, una difícil tarea cuando en ese mismo momento se trataba de auto convencer de que el Syusuke real no tenia nada que ver con el de su sueño, aunque su mente a su vez tratara de convencerlo de lo contrario, mostrándole a un Fuji en el suelo, sonrojado y completamente desnudo.

Fuji lo miro aun mas sonriente ignorando por completo las palabras del otro y su semblante de lo mas extraño.

-Estoy escuchando Kunimitsu, haz silencio.-

-Fuji…-

-A veces me agradaría que volviéramos al pasado, me gustaría que fueras menos iceberg de lo que eres ahora. Es muy molesto.- dijo sinceramente sin importarle ni siquiera un poco lo que pensara el ojicafé de su opinión

A mi me gustaría hacerte el amor y no me quejo.

.- y no me iré de aquí hasta conseguirlo.- completó sin mirarlo.

Syusuke escuchó un golpe seco y miró a su lado.

Allí estaba Tezuka, a su lado, sentado en el suelo con las piernas cruzadas y con cara de pocos amigos.

-No has cambiado tanto como me lo imaginé.- dijo y se sentó para quedar en igualdad de condiciones con el más alto.

Lo demás pasó tan rápido que a Kunimitsu no le dio tiempo de asimilarlo.

-¿Q-que haces?-

-Estoy recordando viejos tiempo, y de paso, tengo frío. Estoy seguro que no dejarías a un amigo morirse de frío, ¿verdad?-

Tu no eres un amigo…eres el peor de los venenos…y me estas intoxicando, me estas matando…

Solo alguien como tu puede hacer esto, tutearme, insultarme, desafiarme y abrazarme, tal y como lo haces ahora.

No puedo evitar sentir el peligro, si me quedo un poco mas así, con tu cuerpo en mis brazos, tu rostro tocando mi cuello y tus cabellos tocando el mío, perderé la razón y no sabré mas de mi y no creo que quieras eso.

-Te extrañé.-

Fuji puso las manos alrededor del cuello de Tezuka.

Está mal, lo sé, pero no puedo controlarme…

De improvisto sus propias manos delinearon el cuerpo de Syusuke hasta quedar estáticas en su cintura, estrechando aun mas el abrazo, volviéndose loco (aun mas) con la respiración del ojiazul en su cuello, con su calor corporal, dejándolo tan cerca de su sueño y a la vez tan lejos.

La impotencia del momento lo invadió y volvió el rostro un poco para quedar mejilla a mejilla con el otro chico.

Que pasaría si…

Iba a voltear mas su rostro pero…

-¿Recuerdas a Eiji?, un chico del ballet nacional y ahora el más importante en mi vida.-

Allí murió todo y volvieron a funcionar todos mis sentidos.

Tezuka soltó el abrazo tratando no ser brusco.

-No soy bueno recordando gente.- afirmó y miró su reloj de mano.- es tarde ya.-

Tezuka meditó lo sucedido mientras veía a Syusuke marchar hacia su pupilo.

-Ryoma, estuviste fantástico- dijo y lo abrazo sin poder contenerse un segundo más y sin tener exactamente más palabras que decir.

Y es que no sabia que decir.

Tanto tiempo, tanta incertidumbre, y tantas ganas de verlo.

-Paganini era mucho más de lo que me imaginaba –musitó sin soltar el abrazo.

Fuji se levantó resignado. Tezuka tenía razón, ya era tarde, y quería llegar para ver el final del festival.

Caminó hasta quedar su lado y examinó detenidamente a Tezuka hasta posar su mirada en una de sus manos. El otro solo lo miraba con el ceño fruncido.

Ignorante de todo lo que este gesto hacia en el otro muchacho tomó la mano izquierda de Tezuka entre sus manos examinando las heridas que se encontraban en sus yemas y sonrió recordando viejos tiempos.

-Hay heridas que no sanan, y corazones que no aprenden- musito

Ciertamente, ahora soy testigo de ello.

-Sensei…yo… -dijo Ryoma se sonrojó a más no poder, mientras pensaba las palabras que diría a continuación -: Yo… lo hice para usted, Sensei.-

En ese momento tus ojos brillaron de una manera tan…distinta a ti, con una intensidad que jamás había visto; y no logro disimular ni un poco mi expresión en el rostro, ni el ardor en la garganta cuando irremediablemente siento celos, celos y envidia, porque a pesar que yo te dediqué toda mi historia a ti, tu nunca me dedicaste una mirada como esa, ni una sonrisa tan endemoniadamente perfecta como la que le diriges a él cada vez que lo miras.

-Ryoma, arigatou.- dijo al fin soltándolo.

Tezuka se acercó a ellos frunciendo el ceño claramente molesto.

-Tezuka-sensei -musitó el niño percatándose por primera vez de la presencia de su actual maestro.

Syusuke abrió los ojos soprendido por la frase del menor.

-Nunca me imagine que mi querido Ryoma fuera tu pupilo.- sonrió falsamente

-Yo tampoco que imaginaba que fueras tu su antiguo maestro, aunque debo aceptar que ha aprendido de ti algunas…cosas.-mañas fuera sido la verdad, ya que, solo su delicada técnica con el violín era igual a la de Syusuke, de resto, no existía ningún tipo de comparación. Miró al ojidorado- Es hora de irnos, espérame afuera.- dijo con voz firme.

El chico asintió y luego de despedirse de Fuji (muy a su pesar) se retiro del lugar esperando en el auto a Tezuka.

-Kunimitsu…- llamó antes de que el violinista se retirara del lugar.- Ryoma es… fue mi mejor pupilo, por favor, sé cuidadoso.-Advirtió

-Descuida, no le enseñaré nada que tu no le hayas enseñado antes.- dijo con voz amarga y se marchó.

Después de todo… Syusuke era Syusuke y Tezuka era Tezuka, había pasado el tiempo y no eran los mismos, pero aun así algo no había cambiado entre ellos, por lo tanto Syusuke sabia que Tezuka no empleaba un método común para sus alumnos, y Tezuka sabia que Syusuke con sus alumnos no era mas que una pedófilo sin escrúpulos.

Aun se conocían tan bien como hace unos años…

Fuji miro al piso pensativo y sonriendo amargamente.

-Aunque la música cierre muchas heridas deja cicatrices- respondió Tezuka a las palabras del ojiazul.- y eso es porque la música es cruel.-

Tan cruel que no me permitió olvidarte.

El castaño se dirigió al auto donde lo esperaba Ryoma, y sin decirle una sola palabra en todo el recorrido a la casa del niño, bueno, solo hasta que se despidieron.

-Hasta mañana Sensei.- dijo haciendo una reverencia.

Tezuka solo hizo un asentimiento con la cabeza dándole a entender que estaba enfadado y que en el próximo encuentro ajustarían cuentas.

OooOOooOoOoO

-Esto no te hace bien- La voz de Syuichiroh se escuchaba preocupada.-Tienes que hacer algo, esta vez te lo digo en serio, deja de comportarte como un niño.-

Syuichiroh estaba frente a la puerta de la habitación en donde Tezuka se había encerrado.

Tezuka no contestaba. Tenía la respiración agitada por lo que acababa de ocurrir, todavía estaba aturdido.

La puerta se abrió poco a poco dejando ver al chico de anteojos, lucia bastante mal.

-Gomen Syuichiroh, yo… no sabia…-

-Ya, de acuerdo, sé lo que te pasa, no soy estúpido, pero estar tan cerca de Fuji no te hace bien Tezuka, no puedes ir por la calle pensando que todos son él y…-

-Lo se perfectamente. No quiero hablar de eso.-

-Como quieras, solo… - Syuichiroh se dio la vuelta para irse.- volveré mas tarde, ¿de acuerdo? Voy a visitar a alguien.-

-Está bien.-

El ojiverde salió del apartamento pensando en su amigo, sabía que se encontraba muy mal, y estaba conciente de que Syusuke era un tipo de enfermedad para él y que había causado muchos estragos para él verlo después de tantos años, pero aquello tenia un limite, y su amigo había excedido el limite varias veces, ¡por dios! ¡Lo había besado y manoseado pensando que era el pianista! Gracias a Dios el se había "defendido" muy bien y había logrado salir ileso.

Caminó aun sumergido en sus propios pensamientos sin darse cuenta que hacia rato había llegado a su destino: un enorme edificio que servía como sede de la sinfónica.

En el lugar no se encontraba mucha gente reunida, Oishi se imaginó que debían estar en ensayos pues podía percibir un leve sonido distorsionado que parecía ser música.

-Hola, pensaba que no vendrías-

-Disculpa la demora Sadaharu, pero tuve un pequeño contratiempo.- Se disculpó ante un chico alto de anteojos y cabello azabache.

Inui Sadaharu era el profesor de lenguaje musical, historia de la música, historia del arte y armonía mas joven que hubiera conocido nunca, lo había conocido en el conservatorio, y recordaba que en ese tiempo el chico le daba a clases a otros de su misma edad, incluido él.

-No importa, lo que importa es que estas aquí. Hace tiempo que no te veía, tampoco he visto muy seguido a los demás chicos…- expresó el chico mas alto con un sincera sonrisa

-Si, supongo, además teniendo en cuenta que todos tocan en orquestas muy distantes… aunque, de ti nunca esperé que fueras a quedarte aquí, en la sinfónica de Japón, fueras tenido mucho futuro en el extranjero.-

La mirada de Inui vagó por un instante a un lugar indefinido del lugar.

-No me arrepiento de haberme quedado, tuve… motivos mayores para haber tomado esa decisión.- dijo casi en un susurro antes de mirarlo a los ojos.- Supe que estabas con Tezuka, debe ser un fastidio tener al solista de la orquesta nacional durmiendo en la habitación de al lado.-

Syuichiroh desvió la mirada sonriendo.

Tenía razón. Era un fastidio tener al castaño practicando hasta la madrugada todos los santos días.

-Digamos que ya estoy acostumbrado.-

-Hablando de viejos recuerdos... vi hace recientemente a Syusuke Fuji, esta prácticamente retirado.- explico negando con la cabeza de forma reprobatoria.- Aun ahora lo llaman de diferentes a orquestas como invitado pero el las rechaza todas, es una verdadera lastima, aunque el siempre fue un…-

-Profesor…- llamó un chico acercándose a ellos.- disculpe pero esta por empezar la clase.- informó para luego retirarse y dejarlos nuevamente solos.

-Disculpa Oishi, pero tengo que dejarte un rato, entonces…supongo que si estas aquí es porque vas a hacerme el favor que te pedí ¿no? Tú sabes que yo lo haría pero tengo suficientes alumnos para encargarme de uno más, y mas si se trata de uno tan…dejado.-

-No tengo problema.- respondió sin más.

Sadaharu suspiro aliviado.

-Genial, entonces me voy, pero me gustaría que fueras a ver el ensayo, también están los chicos del ballet, se están…coordinando un poco. -

-Si claro, tengo que ir a verlo entonces.-

Sadaharu le miró por última vez y le dedico una nostálgica sonrisa y entró en uno de los amplios salones.

El ojiverde por el contrario subió a la sala de conciertos y se adentró al lugar: se desanimó un poco al ver que casi todos los bailarines se había ido, y apenas quedaban unos tres pelagatos.

Caminó lentamente más cerca del escenario.

Dos de los tres pelagatos emprendieron su camino de salida, dejando a un chico pelirrojo en el escenario bailando magníficamente, pues a pesar de que bailaba una melodía imaginaria podía percibir la música alrededor de él.

Estuvo unos minutos contemplándolo maravillado, cada uno de sus movimientos eran perfectos.

Y entonces, un movimiento en falso, un gemido ahogado del chico, y lo siguiente fue el bailarín cayendo del escenario.

Oishi se apresuró lo mas que pudo y antes de que el chico tocara el suelo, pudo atraparlo en sus brazos, por supuesto, como las leyes de gravedad no tienen contemplación con nadie ambos cayeron en el suelo, el ojiazul encima de Syuichiroh.

-¿te hice daño?- preguntó preocupado mirando a los ojos a Oishi quien se sonrojó de gran manera. Había salvado al chico inconscientemente y ahora lo tenía encima de él.

-N-No, en realidad eres bastante liviano.- respondió algo nervioso.

El pelirrojo se quitó de encima y le tendió la mano para que se levantara.

-Soy Eiji Kikumaru, siento haberte caído encima pero tuve un mal giro.- dijo sonriendo.

Oishi tomó su mano y se levantó.

-Soy Oishi Syuichiroh.- se presentó.

-Mucho gusto ¿Eres músico?- preguntó intrigado

-Si.-

-Déjame adivinar…- se puso un dedo en los labios pensativo.- No puedes ser violinista, ya que todos tienen actitud de ser los dueños del mundo-Oishi rió negando con la cabeza.- un violista no me fuera rescatado de una muerte segura, de hecho no puedes tocar ningun instrumento de cuerda porque tienes manos de niña.-

Syuichiroh se sonrojó en extremo. ¿Cómo le podía decir eso un chico bailarín?

-Los percusionistas pueden ver el mundo acabándose y no se inmutarían….así, que tocas un instrumento de viento.- dedujo fácilmente.

Oishi estaba verdaderamente sorprendido.

-Deberías ser detective.

Rió con ganas.

-¿El clarinete?-

-La flauta-

-¡!Nya!! ¡Estuve tan cerca! –exclamó decepcionado.

-Y dime algo… ¿Qué bailabas hace un momento?- cuestionó Syuichiroh curioso.

-Ah eso, es algo de Tchaikosky… no lo recuerdo bien…- respondió frunciendo el ceño pensativo.- Pero me gusta Tchaikosvky, es como si en el mismo instante que empiezo a bailar estuviera recorriendo otro lugar…-

No sé que fue exactamente lo que pasó en esos segundos, pero sentí una necesidad de verlo bailar de nuevo, y que silenciosamente me volviera a enseñar todas aquellas mágicas sensaciones que me transmitía en su baile, simplemente un sentimiento de libertad al ver su rostro lleno de paz.

Ilógicamente pienso que tal vez no sea su baile, sino que únicamente quiero complacerlo.

-Puedo tocar algo si quieres-

Esas únicas palabras tuvieron que salir de mi boca para iluminar el rostro del pelirrojo que aceptó encantado la petición.

Entonces busque en mi mochila el estuche en donde estaba mi flauta, ya que siempre la tengo conmigo, supongo que ya casi mas por inercia que porque realmente la necesite.

Ya con mi flauta en mano y después de tardarme unos cuando segundos en el ajuste de su afinación el chico me veia con intriga.

-Marcha eslava-

Pasaron varios segundos en los cuales la mirada del él esta sobre mi, viendo mis movimientos como si estuviera impaciente y totalmente maravillado.

Para mi la música no se escuchaba tan bien sino hasta que él empezó a bailar la melodía a medida que salía de mi instrumento.

Un montón de mágicos movimientos expresaban y le daban aun mas sentido a la música, como si fuera posible, y le impregnaba toques totalmente nuevos a mi percepción de la pieza.

Me siento totalmente gobernado por sus movimientos, por su expresiones, si algo le faltaba mi música el la pudo complementar perfectamente.

Pasaron varios minutos, Syuichiroh tocando de pie al lado de Eiji que bailaba a unos pocos metros, ambos interpretando la pieza, ambos habían olvidado el tiempo, el espacio, solo existía la música, todo lo demás era un abismo.

Un par de giros de su parte y acabamos como al principio.

Eiji dio un mal paso nuevamente y para tratar de sujetarse tomó lo primero que encontró: a Syuichiroh, que olvidando la melodía lo tomó rápidamente por la cintura para evitar su caída haciendo que los dos quedaran demasiado cerca.

-No se me da bien el pirouette- dijo en un murmullo mientras sonreía avergonzado.

-Me parece… que bailas estupendamente.- musitó por lo bajo haciendo el sonrojo de Kikumaru mas notorio.

OooOOoOOOOooOooO

-Movimiento incorrecto, Echizen-

La voz dura de Tezuka sobresaltó al niño.

-Vuelve a hacer el mismo sistema, pero en tiempo de cuatro por cuatro.-

El chico así lo hizo, volvió a repetirlo pero de una manera mas lenta.

-Sensei, me parece que puedo hacerlo mejor a tempo.-

-Si no puedes hacerlo a cuatro por cuatro no lo vas a hacer a ese tiempo nunca.-

Ryoma bajo la mirada apenado y enojado.

-Paganini es mucho mas difícil.- argumento apretando los dientes.

-¡Eso que tocaste no fue Paganini, fue una estupidez!- soltó Tezuka dando un golpe al piano que estaba en el estudio.- Y no vas a volver a tocar otra pieza hasta que hagas todos esos ejercicios.- ordenó mas calmado.

Ryoma estaba enfadado.

Había tocado Paganini en el festival y mucha gente había aplaudido y lo habían invitado al conservatorio, y sin embargo Tezuka decía que todo estaba mal, y le mandaba a hacer mil ejercicios aburridos de arco a un tiempo tan lento que lo sacaba de sus casillas.

-Por eso Fuji no siguió enseñándote, porque como músico no sirves para nada.- soltó con todo el veneno que tenia en su repertorio.-Porque a tu música le falta demasiado.- dijo y se marchó.

Las lagrimas empezaron a llenar mi rostro y algo en mi interior se preguntaba si lo que había dicho él era verdad.

Quería creer que no, pero desde ese punto de vista todo tenía mas sentido.

Por eso se había portado tan frío.

Tal vez tenia razón, pero…

Así tuviera que estudiar mucho más…

Quería que Fuji-sensei volviera, aunque sea a darme otra vez esas fastidiosas clases de música, lo único que quería era su compañía.

oOooooOOOoOOoOooOOOoo

Eran pasadas las 12 de la noche en la mansión Echizen, estaba en el despacho que me había sido asignado cuando estuviera cansado de escuchar al mocoso, esperaba irme rápidamente. Estaba molesto.

¿Por qué diablos ese chiquillo no podía servir para nada?

Suspiré resignado.

Tan solo pensar que tenia que llegar a casa después de lo ocurrido con Syuichiroh me hacían querer desaparecer de la faz de la tierra.

Y es que nadie me puede culpar.

Por mi cabeza nada más pasaba la imagen de Fuji abrazado a mi, y no puedo negar que ese pensamiento no quedo allí, sino que mi imaginación pasaba de lo absurdo a lo indecoroso en cuestiones de segundo.

Golpee la pared con fuerza haciendo unas heridas en mis nudillos.

Como quisiera que fueras tu quien recibiera todo este daño.

-¿Puedo dormir aquí?- preguntó un Syusuke de mas o menos 15 años.-Es que después de…-

-Te puedes quedar Fuji, después de todo, somos amigos- le había costado un poco decir esas palabras, pero es que se había dado cuenta que la simple presencia del ojiazul lo llenaba.

Respiró agitadamente.

Habían pasado tantos años de eso.

Esa noche había sufrido como nunca, el tenerlo tan cerca y no poder ni siquiera tocarlo.

Esa había sido la última vez que fueron amigos, la última vez que las palabras de Tezuka fueron sinceras y que todas las sonrisas de Fuji no tenían ni un rastro de sadismo, o de burla, o de cinismo.

Después de eso todo fue diferente.

Caminó hacia la salida de aquella casona, pero una figura baja lo detuvo en seco.

Ryoma recargado en una pared del largo pasillo ya con su pijama puesto lo miraba con una mirada penetrante.

-Sensei… enséñeme lo que le hace falta a mi música-

Tezuka bajo la vista y notó que en una de sus manos el violín estaba sujeto fuertemente.

Ese no era el momento, ni la hora, pero lo que pasó esa noche el gran violinista Tezuka Kunimitsu lo recordará por siempre.

Toda esa noche fue irónica…

Irónicamente esta noche es Syusuke quien me conduce a su habitación, e irónicamente me hace una muestra de sus aptitudes con el violín.

Tiene una técnica preciosa, a pesar de que yo se la enseñé es totalmente diferente a la mía.

Es la segunda vez en la vida que toca Bach para mi, la misma pieza que curiosamente fuéramos tocado juntos en el conservatorio si esa vez él no fuera sido el director, sino que fuera conformado el doble de violines que interpretarían Bach.

Me hallaba sentado en su cama escuchándolo.

Resoplé indignado.

Aquello no era ni la sombra de lo que era cuando estaba en el conservatorio.

Me levanté de la cama y me acerque hasta el. Junté su rostro con el mío.

No recordaba que fuera tan bajo.

Y entre sus cuestionamientos acerca de mis acciones solo atiné a la acción que más tiempo me había costado pensar para llevar acabo: Besarlo.

El violín que se hallaba en sus brazos cayó al suelo alfombrado en un ruido silencioso.

Su rostro, su cuerpo, todo él y todo yo, éramos un maremoto de sensaciones.

-Este es el matiz- susurré con voz ronca.- piano expresivo.

No se movía, no decía nada, pero sus lágrimas estaban mojando mi rostro.

Tal vez estuvo mal, de hecho, estuvo mal, pero esa noche logré enseñarle muchos matices, muchos contrastes.

Aquella noche pude enseñarle mi sufrimiento y causarle uno igual.

-Tezuka-sensei-

Esa noche llevé a cabo uno de mis sueños y también me llevé una dura decepción al darme cuenta que no eras tu, no eras tu el que estuvo esa noche en esa habitación conmigo.

Que no eras tu el que me decías en susurro que tenia miedo.

Que me preguntaba que hacia, y decía entre llantos que parara.

Pero en el momento que perdí la razón ya era tarde para volver atrás.

Esa noche regresé muy tarde al apartamento, no practiqué, tampoco dormí.

Así fue como terminó mi clase de música ese día.

Fin del capitulo!

Bien, despues de un año actualizé!!

Ahora, les queria decir que cualquier duda con la terminologia me pregunten en un review en el msn o como sea, ya yo les habia hecho unas definiciones pero se me borró asi que ni modo.

Espero que les guste el capitulo y les aviso que el proximo es un especial de los personajes que no aparecieron en este.

Ahora, como siempre les pido...

R-E-V-I-E-W-S