Capítulo 3 – The letter
Hitsugaya entró enfadado al despacho de su división. Matsumoto, que no se había movido desde que su capitán se fue, le miraba con una ceja levantada."¿Qué ocurre capitán?"-preguntó.
Él no contestó, se sentó en la silla del escritorio y escondió la cabeza entre sus manos.
"¿Capitán?"-dijo preocupada Matsumoto-"¿qué ocurre?". Se levantó del sofá y se acercó al escritorio. "Si quieres puedes contármelo"
Toshiro no era el tipo de persona que contara sus cosas a los demás, y mucho menos a su teniente, pero esta ocasión era diferente. Necesitaba el consejo de alguien experimentado en temas del "amor", y ella era la persona con quien más confianza tenía. Además, Matsumoto era toda una experta, siempre tenía a pretendientes detrás de ella que se le declaraban, podría contarle alguna para usarla él.
"Matsumoto…"-dijo Hitsugaya-"necesito tu opinión…"
Rangiku se sorprendió por su tono de voz, sonaba frágil y triste, algo muy raro en él. Decidió que por esta vez se lo tomaría en serio y no haría ninguna broma. En el fondo, siempre ha considerado a su capitán como un inocente hermano pequeño que necesita aprender mucho por muy genio que sea.
"¿De qué se trata?"-preguntó Matsumoto sentándose sobre el escritorio. Hitsugaya levantó la vista y miró a Matsumoto con una expresión similar a la de un niño cuando está a punto de llorar.
"Yo…no sé que hacer…"-confesó con dificultad. Nunca antes había tenido dudas sobre qué hacer, por eso siempre se le asignaba como líder, era un maestro en mantener la mente fría. Pero cuando Hinamori estaba implicada le era imposible pensar de forma clara, su presencia le ponía nervioso.
A Matsumoto le conmovió la mirada de corderito de su capitán, le entraron ganas de abrazarlo en ese mismo instante.
"¿Qué ha pasado?"-preguntó Rangiku.
"Es que…yo…"-Hitsugaya bajó la mirada-"siento algo por una persona y aun que quiero, soy incapaz de decírselo…"
Matsumoto sonrió y puso una mano sobre el pelo blanco del chico. "No tengas miedo, seguro que ella siente lo mismo"
Hitsugaya la miró confundido. "¿Quién?"
"Momo"
"¿Qué? ¿Cómo…?"-preguntó nervioso. Él nunca se lo había contado a nadie.
"Porque eres idiota, le cuentas excusas para verla que tienen que ver conmigo…"-dijo Matsumoto negando con la cabeza-"Hinamori venía todos los días a entregarme informes diciéndome que tú le habías dicho que los necesitaba. La verdad no se cómo ella no se ha dado cuenta…¿cómo voy a necesitar informes de su división si no presto atención a los de la mía?"
Hitsugaya bajó la mirada de nuevo. Era cierto que sus excusas eran penosas, pero era parte de efecto que Hinamori causaba en él: era incapaz de concentrarse, su mente sólo era capaz de prestar atención a sus ojos marrones, su pelo azabache, su dulce olor, su alegre sonrisa…
"Tranquilo"-dijo Matsumoto al ver su expresión-"yo siempre le seguía la corriente y le daba las gracias como si nada"
"…Gracias"
"Vaya, me alegro que por fin te hayas decidido a dar el paso"
"Si, pero resulta que ese es el problema…¡que soy incapaz! ¡No puedo ni mirarla y hablar a la vez!"
"Parece mentira que seas un genio…¿y por qué no se lo dices sin tener que mirarla?"
"¿Cómo me voy a declarar sin mirarla, creerá que no voy en serio"
"Escucha, ¿tienes claro lo que quieres decirle?"-preguntó Matsumoto.
"Si, pero cuando la tengo delante…"
"¿No me has escuchado? No vas a tenerla delante" Matsumoto extendió el brazo y cogió un folio del taco que había en una esquina del escritorio y lo puso delante de Hitsugaya. "Entonces escríbelo"
Él miró el folio boquiabierto. Tan simple y ni siquiera se le había ocurrido.
"Gracias Matsumoto"-dijo sonriendo a su teniente. Cogió el pincel, lo mojó en tinta y comenzó a escribir con la mirada de Matsumoto en el papel.
"Con 'gracias Matsumoto' quería decir 'ya puedes irte', creo que esto no debería leerlo otra persona que no fuera ella"-dijo levantando la vista del papel.
"Es por tu bien. No tienes ni idea del amor, y yo puedo decirte algunas frases bonitas que nos encantan a las chicas"
Tenía razón, él tenía claros sus sentimientos, pero tal vez su manera de expresarlos no sonara muy 'romántico' y a Hinamori esas cosas le encantaban. Aún recordaba los sueños que Momo le contaba cuando eran vecinos en los que llegaba un príncipe azul con un ramo de rosas y se casaban. Entonces él pensaba que era una tontería, pero ahora desearía ser ese príncipe y pasar el resto de su vida con ella.
"Esta bien, puedes quedarte…"-Matsumoto sonrió-"¡Pero ni se te ocurra reírte de lo que escribo!"
Hinamori seguía tumbada sobre su cama hecha un ovillo. Seguía pensando en el beso con una mano posada sobre su cuello.
Tras darle muchas vueltas, comprendió que quien actuó mal fue ella. El chico que la gustaba le había dado un beso y a ella no se le ocurre otra cosa que irse deprimida a su habitación. ¡Era de locos! ¡Cualquier chica hubiera estado feliz! Hinamori suspiro fuertemente y enterró su cara entre sus manos. "Idiota…"-se decía así misma-"¡tendría que haber aprovechado la oportunidad!"
"Ya está"-dijo Hitsugaya colocando el pincel en el bote de tinta.
"¿Ya está?"-preguntó Matsumoto incrédula-¿tantos años de sentimientos ocultos y sólo eres capaz de escribir dos líneas?"
"¿Y qué más quieres que ponga?"
Matsumoto cogió la hoja y leyó en alto:
"Me gustas mucho Hinamori. Siento tener que decírtelo por carta,
pero carezco de valor para hacerlo en persona"
Hitsugaya Toshiro
Matsumoto fulminó a su capitán con la mirada.
"¿Qué?"-dijo él encogiéndose de hombros.
"¿Qué mierda es esto? Parece un telegrama…además, ¿qué es esa formalidad? ¡no estás escribiendo un maldito informe!"
"El mensaje está claro: me gusta y no me atrevo a decírselo"
"Pues no lo parece…¡no hay sentimiento por ningún lado!"
"¡¿Cómo que no?!"-gritó Hitsugaya-"¡si es lo único que está escrito!"
Matsumoto arrugó el papel y lo tiró hacia atrás ante la cara de pánico del chico.
"¡¡¡¡¿Qué haces?!!!!"-dijo llevándose las manos a la cabeza-"¡con lo que me ha costado escribirlo!"
"Toma"-dijo Matsumoto extendiéndole una nueva hoja-"vuelve a escribirla"
Hitsugaya la cogió enfadado y volvió a coger el pincel. "Voy a escribir exactamente lo mismo…"
"Capitán…¿por qué Hinamori?"
"¡Eso me gustaría saber a mi!"-dijo mojando el pincel.
"¿Por qué vas todos los días a verla?"
Hitsugaya se puso colorado. "No lo sé…"
"Venga dilo, esto ayudará"-dijo Matsumoto.
"…Porque quiero verla…me gusta estar a su lado…me hace sentir bien…"-reconoció condificultad-"además, su piel es muy suave, al igual que su voz y…huele tan bien…"
"¿Te parece guapa?"
"…Si, lo es…sobretodo cuando me sonríe"-dijo sonriendo-"y no sólo a mi…estoy harto de esos estúpidos que no dejan de perseguirla por los pasillos…"
Matsumoto sonrió. "Pues escríbelo. A las chicas nos gusta sentirnos especial"
"¿Qué dices?"-dijo Hitsugaya-"¡de ninguna manera!"
"¿Por qué?"
"¡Porque...! Porque…me da vergüenza…"
Matsumoto puso una mano en su hombro. "Confía en mí, eso es lo que Hinamori necesita oír. Bueno, en el caso de un cobarde como tú sería leer…"
Hitsugaya miró a su teniente de reojo algo molesto. "Bueno…supongo que de estas cosas sabes más que yo…"
Hitsugaya movió en pincel dentro del bote de tinta y lo sacó para empezar a escribir de nuevo.
Hinamori se despertó temprano como cada mañana y caminó hasta su oficina pensando en cómo decirle a Hitsugaya lo que sentía por él. Había estado toda la noche dándole vueltas pero aún no encontraba las palabras ni el valor necesario. Todo el mundo sabía que Hitsugaya era un chico serio. Todo lo que le gustaba a Momo a él siempre le habían parecido cursiladas.
"Buenos días"-saludó un subordinado a Hinamori al verla entrar
"Buenos días Sasuke"-contestó ella-"siento haberme escaqueado ayer…"
Sasuke era el shinigami más fuerte del 5º escudrón después de Hinamori. Era un chico alegre y simpático que admiraba mucho a su teniente. Su cabello era de color oscuro y largo y sus ojos eran azules. Hinamori le llegaba a la altura de sus hombros y su complexión era atlética.
Hinamori se acercó a su escritorio y se sentó. "Hoy me encargo yo de todo, puedes tomarte el día libre hoy"
"No se preocupe, no me importa quedarme"-dijo su subordinado con una sonrisa-"usted es siempre tan amable conmigo que es lo menos que puedo hacer"
"Gracias"-contestó ella con una sonrisa.
"Ah, casi me olvido"-dijo Sasuke buscando entre sus ropas-"cuando he llegado esta mañana esto estaba en el suelo, cerca de la puerta"
Sasuke le entregó un sobre que tenía escrito 'Hinamori Momo"
Ella tomó el sobre y lo abrió. Desdobló nerviosa la carta y la leyó.
Me gustas Hinamori, me gustas mucho…
Perdóname por haberte besado sin tu consentimiento,
pero no pude contenerme…hueles tan bien…
Perdóname por haberte mentido día tras día sólo para verte, pero lo necesitaba…necesitaba ver esa sonrisa que me hace sentir tan bien…
Perdóname por haber sido borde contigo…si lo era fue porque siento celos cuando un chico se acerca a ti…normal, eres la shinigami más guapa de todas…
Y por último, perdóname por haber sido tan cobarde y no ser capaz de decírtelo en persona.
Hitsugaya Toshiro
