Capitulo 4: ¿Una Kuchiki siente celos

Capitulo 4: ¿Una Kuchiki siente celos?

A la mañana siguiente, Ichigo y Rukia salieron a recuperar su tiempo compartido: Habían acordado salir antes de la batalla contra Ulquiorra, para que Rukia observara lo interesante que se había vuelto la ciudad, ya que ella no recordaba casi nada. Ichigo carraspeó y accedió llevarla con la condición de no llamar mucho la atención cuando viera a Chappy (¿Otra vez ese muñeco? Dios XD)…

Flashback

- ¡Oye, Ichigo…!

- ¿Qué?

- ¿No me llevarías a conocer la ciudad?... Es que hace tanto que me fui…

- ¿Eh? ¡Si nada mas estuviste fuera 2 años! ¿Cómo se te puede olvidar algo tan grande, enana?

- ¿Me llevaras o no?

- ¡Joder! ¡Qué remedio! Pero Rukia, tienes que prome… - fue cortado por un muñeco algo insolente.

-¡ONEEEE-SAN…!

- ¡Hola, Kon! ¿Nunca cambiarás? – le dijo mientras le daba una patada al peluche, tirándolo al suelo, boca abajo.

- ¡Esa forma de patearme tan tuya…! ¡Me siento feliz Onee-chan!

- Este tío te ha extrañado mucho y ahora que estas aquí… No creo que pare de saltar, ¡Joder!

- ¡Cállate Ichigo, que tu también la extrañabas!

- ¡C-CALLATE! - dijo apresuradamente con un sonrojo.

Rukia también se sorprendió por la reacción del chico y no pudo evitar sonrojarse por el comentario, ¡de verdad la había extrañado! Pero, ¿por qué le emocionaba? Si era sólo un comentario… ¡Uno muy bonito!

¿Qué me pasa?... ¡Idiota deja de pensar en el!, se reprochaba mentalmente la morena.

- Ichigo… ¿Qué era lo que ibas a decir antes que Kon interrumpiera?

- ¿Ah? Pues… que sí te llevo… Pero con una condición

- ¡Qué bueno! Y, ¿cuál es la condición?

- ¡Que no enloquezcas cuando veas en la ciudad al conejo ese!... Joder

- ¡Chappy no es solo un conejo, es muy lindo!

- Lo que sea...

Acto seguido, siguieron discutiendo "amablemente" hasta que los interrumpió la alarma…

Fin-Flashback

- Rukia, recuerda lo que acordamos ayer

- ¡Ya lo sé, idiota!

- ¿Eh? ¿Y por que me insultas enana?

- ¡Porque piensas que tengo 4 años!

- Aja… ¿Y quien vino vestida como una estudiante de Instituto? - dijo Ichigo en un tono y una expresión burlona… ¡A ver! ¿Quien fue?

Eso fue todo para la paciencia de la Shinigami, que le dio un sonoro puñetazo. A parte de unos chichones, moretones en la espalda y demás daños menores, Kurosaki Ichigo aprendió ese día a no provocar demasiado a la noble Kuchiki, si quería evitar daños mayores en un futuro.

- Enana, ¿Por qué me golpeaste?

- Te lo merecías… ¡Anda, vamos!

Y así llegaron a la ciudad. Era muy colorida y ruidosa, tenía muchas tiendas y sitios para comer… Esa típica salida a la ciudad, de pronto se convirtió en un paseo excitante para Rukia… ¡Tantas maravillas en el mundo humano que desconocía y ahora podía ver sin limitaciones!

Mientras, Ichigo sólo caminaba al lado de la morena… Realmente era preciosa, estaba con un vestido azul, unas zapatillas blancas y una cinta negra en su cuello… La miraba embelesado… "Realmente esta hermosa, su piel se ve bella con ese vestido y sus…"

- ¡Ah! ¡Joder!, ¡me estoy volviendo loco! - grito por lo alto Ichigo.

- ¿Se puede saber qué tienes, idiota?

- Enana, vamos a comer algo

Fueron a un Restaurante, "Monnet". Era uno muy hermoso, el piso estaba conformado de cedro con exquisitas mesas hechas de pino y roble, decorado en el siglo renacentista, de dos pisos. En uno de ellos había mesas al aire libre y en el centro, una orquesta tocando con violines y otros instrumentos música ambiental. ¡Un paraíso encantador!

- ¡Que hermoso Ichigo! - dijo con un verdadero asombro Rukia

- ¡Si, ven Rukia!

Ichigo se acerco al mesero y dijo su nombre, este se sorprendió e inmediatamente los ubicó en su mesa. Una en el segundo piso, que estaba al aire libre, desde el cual se veía un horizonte con edificios y la animada ciudad y, atrás de la mesa, un cuadro simulando un horizonte en un campo. El mesero tomó las órdenes de ambos y se fue.

Rukia estaba simplemente maravillada. Observo a Ichigo, que también la observaba con esos ojos castaños, tan profundos y penetrantes, que parecía escudriñarte hacia lo mas adentro de tu ser. Él sólo la veía a ella y a sus ojos violáceos, unos ojos llenos de inocencia y de radiante luz. Era un intercambio de miradas que cualquiera que pasara por allí llegaría a la misma conclusión, estaban llenos de amor o eran una pareja feliz.

- ¿Se-se puede saber que tanto me miras? - dijo Rukia con un rubor en sus mejillas.

- Nada, solo pensaba que…

- ¿Qué pensabas Ichigo?

- Que… yo…

Y sin saber cómo, se fueron acercando más y más hasta que, cara a cara, se observaban. Ninguno desviaba la mirada.

Rukia se sentía incomoda con la mirada del joven de cabellos anaranjados, pero...

Me incomoda que me mire, pero ¿Por qué no quiero que mire a nadie así? Es tan…

- ¡Mierda! ¿Qué estoy haciendo? Tengo que parar, se que la estoy molestando... ¡Rápido, muévete Ichigo!

Sin siquiera notarlo ya no había distancia entre ellos, solo se observaban y a escasos centímetros de la cara del otro, podían notar sus respiraciones y no querían moverse, Ichigo pensó rápido y atino a decir…

- ¡Joder, tengo hambre!

- ¿Ah si?... Ya veo - dijo Rukia mientras se alejaba con un deje de tristeza.

- ¡Joder! ¿Fue lo único que se me ocurrió? Pero... ¿por qué me siento así, como si no quiera decirlo? Joder, ¿qué me pasa?

- ¿Qué me acaba de pasar? ¡Es un idiota! ¿Por qué me sentí así, tan…?

El mesero llego con las órdenes y ambos empezaron a comer. Ninguno habló y solo se oía el sonido de las conversaciones de otros clientes y, sumándole la música ambienta, Ichigo y Rukia estaban bastante callados (Estos dos, como alguien no les de una mano, no se… ¡¡ME DESESPERAN!!...) Ninguno dirigió la palabra por un rato, hasta que Ichigo rompió el silencio.

- Rukia… Apenas terminemos de comer, te llevaré a un centro comercial

- ¿Centro comercial?

- Es un sitio lleno de tiendas donde puedes conseguir desde ropa hasta accesorios

- ¡Quiero ir! ¡Suena interesante!

- ¡Vale, vale! Apenas comamos, te llevaré

Ambos terminaron y salieron rumbo al centro comercial, Rukia estaba mas que emocionada; tanta gente y colores que adornaban las paredes, las tiendas y el ambiente tan animado del lugar, no cabía la felicidad en Rukia e Ichigo solo sonreía al verla, parecía una niña pequeña esperando navidad, todo iba bien hasta que...

- ¡Joder, Rukia! ¿No te acuerdas de que acordamos antes de salir?

- ¡Pero es tan lindo! ¿Puedes comprármelo Ichigo?

- ¡Mierda Rukia que no he dicho!

- Vale - dijo mientras se mostraba decepción en su rostro. Ichigo se paró, dando media vuelta y carraspeo por lo bajo. Echando maldiciones de toda clase en voz baja fue a comprar lo que esa enana quería: Un Chappy gigante de peluche (- ¡Joder, que muñeco tan horrible!, - ¡CHAPPY NO ES HORRIBLE!, — ¡Mierda, no… Detente Rukia! ¡Sigan con la historia!)

Rukia, al notar que venia Ichigo con su felicidad en las manos, sólo dijo mientras lo abrazó

- ¡Que lindo!

- ¡Ya, ya… Aquí tienes enana!

Ichigo se sentía extraño por eso, de alguna manera se sintió mal al ver a Rukia decaída y como no soportaba verla así, fue y le compro el peluche… Ahora que la había visto alegre y dándole un abrazo, le dijo mientras la abrazaba

- ¡Idiota, tu me importas mucho enana!

- Gracias, Ichigo - dijo Rukia mientras se quedaban abrazados entre la gente.

Después de haber paseado por el centro comercial, tras varios juegos y una que otra compra en las tiendas, Ichigo salía del centro comercial con Rukia mientras ella llevaba a Chappy en el brazo.

Las estrellas caían sobre ellos, habían pasado todo el día en la calle. Ichigo y Rukia no notaban que otra presencia les había seguido en todo el día, de camino a la casa/clínica se acercaron lo suficiente y un ligero roce de manos los puso bastante nerviosos, Rukia comenzó acercándose mas al joven quien también hacia lo mismo y se tomaron las manos, pero casi inmediatamente se separaron cuando se encontraron con un personaje singular… (¡DIOS! ¡ESO SI QUE ESTUVO CERCA! COÑO… ¿QUIEN SERA EL INCORDIO?)

Rukia se apresuró a distinguirlo, era una chica de cabellos negros con un vestido negro y tacones altos, tenia la piel nívea con unos labios rosados, al verla Ichigo se apresuro de un sobresalto dejando a la Kuchiki atrás…

- Ayame, ¿Qué haces vestida así?

- Pues, es que quería salir a la ciudad y Urahara-san me dio este vestido para salir, ¿quién es ella?

- ¿Eh? Ella es…

- ¡Kuchiki Rukia, encantada! Apresuró a decir Rukia lanzándole una mirada fría a Ichigo, que aun no entendía nada. Ayame sonrío y, dirigiéndose a Ichigo con mucha confianza, le dijo

- Ichigo, ¿Ella es tu amiga?

- ¿Me conoces?

- Si, Ichigo me ha hablado de ti

- ¿En serio? Pues, yo no te conozco - dijo mientras lanzaba una mirada de total furia a su compañero.

- Rukia… Ella es Ayame, alguien que conocí mientras venia del trabajo

- Encantada - dijo con una sonrisa

- Igualmente - dijo Rukia mientras seguía sosteniendo la mirada asesina a Ichigo (Estas muerto Ichigo… ¡Sálvate! XD)

- Bueno, Ayame ¿Qué tal te llevas con Urahara-san?

- Bien, aunque algo aburrida porque en la tienda casi no hay nada que hacer

- Ya veo, bueno nos vemos, Ayame

Una acción dejo a Ichigo y a Rukia sorprendidos, ¡Ayame había besado a Ichigo en la mejilla!

- ¡Buenas noches, Ichigo!

Y acto seguido se fue por un callejón hasta perderse entre las sombras.

- ¿Rukia? ¿Qué sucede? - dijo al mirar a su compañera, que tenía una expresión de molestia y tristeza.

- Nada, ¿Por qué no me la presentaste antes idiota?

- Joder, es que no me acordaba de ella, desde que viniste solo ha habido luchas y… ¿Rukia?

- ¿Vienes o te quedas como un idiota? - le dijo Rukia, que lo esperaba desde unos pasos más adelante, de espaldas y sin mirarlo.

- ¡Oye espérame! - dijo Ichigo al correr detrás de ella

- ¿Por que estoy tan molesta con eso?... Ichigo idiota…

Al llegar a la casa, Ichigo saludó a todos mientras que Rukia llegó y fue directamente al baño. Todos en la familia se extrañaron por su actitud y el viejo miró a Ichigo con una mirada interrogante y molesta.

- Ichigo… ¿Qué le hiciste a Rukia-Chan?

- ¡Joder, nada! ¡Salimos a pasear!

- ¡En una cita con Rukia-chan! ¿No es cierto Ichi-nii? - dijo Karin mientras llegaba por la puerta.

- ¡Karin! ¿Qué haces en la calle a estas horas?

- ¡Vine de practicar futbol del parque! ¿Así que la llevaste al "Monnet" eh?

- ¿¡Qué!? ¿COMO SABES ESO, KARIN?

- Bueno, les diré… - observaba a Yuzu y a su padre con caras llenas de preguntas.

- Mientras iba al campo de entrenamiento vi a Ichi-nii con Rukia-chan. Él estaba mirándola muy sospechosamente, casi embelesado. Luego fueron al "Monnet" y yo fui a la práctica, después de que terminé, los vi entrando al centro comercial. Entré al centro comercial para seguirlos, pero los perdí de vista… Seguí esperando hasta que salió con Rukia junto a un peluche de un conejo, los seguí y en un segundo se tomaron de la mano. Pero después vieron a otra chica y Rukia esperó. Ichigo se sorprendió cuando esa chica lo beso, Rukia se molesto y… ¡aquí estamos!

- ¡Mierda!, ¿Se puede saber para que demonios me seguías Karin?

- Ichigo ya es todo un hombre, ¡Masaki, nuestro hijo quiere mucho a nuestra tercera hija Rukia-chan!

- ¡Que te calles viejo! - dijo Ichigo mientras daba un puntapié a su viejo enviándolo a estrellarse a la pared, junto al póster de ¡Masaki Forever!

En el cuarto de baño de la planta alta, Rukia escuchaba la conversación. Estaba sonrojada porque alguien de la familia los había estado espiando, pero aun estaba enfadada por tantos recuerdos que en su cabeza se encontraban.

"Mirándola embelesado, embelesado, embelesado..."

"Se tomaron de la mano, la mano, la mano..."

"Buenas noches, ¡Ichigo, Ichigo, Ichigo!"

Este último recuerdo de la chica besando al joven Kurosaki lo despejo rápidamente, le resultaba desagradable ese momento. De todas maneras estaba molesta con Ichigo por dejar que una chica desconocida lo besara sin la menor cortesía, pero…

- ¿Qué me pasa? No puedo dejar de pensar en eso… Ichigo idiota - murmuró Rukia que estaba debajo de la ducha. Unas lágrimas traicioneras bajaban por su mejilla.

- Joder, ahora todos están viendo que hacemos o no hacemos… - gruñó por lo bajo Ichigo. Mientras refunfuñaba y decía maldiciones escuchó detrás de la puerta del baño algo que lo había dejado helado, Rukia estaba sollozando y su llanto era ahogado por el ruido de la ducha. Ichigo no lo podía creer, ¡Había hecho llorar a Rukia! (¡¡AGARREME SENPAI QUE LO MATO!!) y aun no entendía por que…

- ¿Por qué la enana llora? ¿Qué le habré hecho? ¿Qué esta pasando? - se preguntaba él mismo mientras reprochándose mientras se encerraba en su cuarto.

Rukia salió del baño y al ver a Ichigo maldiciendo en voz baja, se preocupo por él (¡¡AHORA SI, AGARRRENME!!)

-Ichigo - pensó Rukia mientras iba a su habitación a cambiarse.

Mientras tanto, Ichigo pensaba en qué había hecho para hacer llorar a la morena, pero por más que intentaba no lograba encontrar aquello que la molestara y al fin, rendido y sin pensamientos que lograran encontrar el problema, Ichigo se fue a dormir…

A la mañana siguiente, Ichigo se había levantado y estaba decidido a hacer funcionar su plan: Evitaría cruzarse con Rukia a toda costa hasta saber qué la hizo llorar el día de ayer. Se levanto y fue al trabajo. Aun no se topaba con Rukia…

- Bueno, creo que no la veré… Por ahora

Mientras que Ichigo se iba, Rukia salía del baño. Estaba decidida a hablar con Ichigo y aclarar las cosas, entre ellas, su actitud de ayer y el por qué estaba de mal humor en la noche. Había llegado a la conclusión de que no había motivo para estar molesta, Ichigo se había portado como todo un caballero y hasta había roto su acuerdo de no comprar nada de Chappy y al final cedió…

- Y todo por mi, de verdad ayer fui infantil… ¡Me disculpare con el ahora!

Después de cambiarse, Rukia entró a su habitación y no estaba, fue a el baño y tampoco lo había encontrado, a la sala y tampoco había rastros de el... - ¿Dónde podría estar? Hasta que…

- Rukia-chan, si buscas a Ichi-nii ya fue al trabajo - decía Yuzu con su alegría de siempre

- ¿Al trabajo?

- Ichi-nii es jefe de Cirugía y tuvo que irse hoy, pero Rukia-chan ¿te puedo preguntar algo?

- ¿El que?

- ¿Qué le pasa a Ichi-nii?

- ¿A que te refieres Yuzu?

- El ha estado muy decaído esta mañana, estaba muy irritable y estaba distraído… ¡No quiso tomar desayuno esta mañana! ¿Tú sabes que tiene Rukia-chan? - decía Yuzu con preocupación.

- No lo se Yuzu…

- Ichigo, ¿Qué te esta pasando? - se preocupo Rukia con algo de tristeza en su corazón

Mientras Rukia pensaba, Ichigo trabajaba junto con Ishida en operaciones: Un tumor en el corazón, cáncer de piel y una rodilla dislocada son las muchas tareas que el jefe de cirugía debía coordinar, Ishida entre papeles, memorándum y llamadas al Jefe tampoco la tenia fácil.

- ¡Joder!... Este día esta muy pesado!

- ¡Kurosaki! ¡Tienes que ir en 15 minutos a la sala de conferencias!

- ¡Mierda! Este día no puede ser mas movido ¿No?

Evidentemente si

A Ichigo le parecía que el día se le derrumbaba en plenas narices: Había conocido a nada mas y nada menos que a la nueva enfermera apenas saliendo de la sala de conferencias, una persona conocida, nada menos que...

- ¡Ayame! ¿Qué haces en mi hospital?

- ¡Hala! Ichigo, ¿Es tu hospital?

- Soy el jefe de cirugía pero… ¿Tu que haces aquí?

- Es que Urahara-san quería que hiciera algo para no mantenerme aburrida en su tienda, así que… ¡Soy la nueva enfermera!... ¿Qué tal Ichigo? ¿Ichigo?... ¡Ichigo!

Eso fue demasiado para el joven Kurosaki… Se desmayó apenas recibió la noticia Estaba en serios problemas, pues si sabían que una novata que no tenia ni el mínimo conocimiento de medicina es enfermera, ya se podía estar despidiendo de su carrera médica…

Apenas recobro el conocimiento, observo que se encontraba en una habitación del hospital. Intentó moverse pero algo le detuvo, volteo a ver que era y lo que vio lo dejo muy impactado: A su lado y abrazándolo se encontraba Ayame, recostada, con su uniforme de enfermera…

- ¡Joder! ¿Qué paso conmigo?

- Te desmayaste, tonto… - dijo Ayame, quien despertaba de su sueño

- ¿Y tú qué haces al lado mío?

- Pues cuidándote, te veías tan mono durmiéndote - dijo con una sonrisa y un leve rubor en sus mejillas

- ¡Joder! ¿Qué hora es? - pregunto Ichigo a Ayame, quien se sentaba en la cama

- Pues, son las 5:45 de la tarde Ichigo, ¿Por qué preguntas?

No lo podía creer, se había desmayado por más de ¡2 horas! Realmente era un día agotador y muy sorpresivo, Ayame de enfermera y desmayado por 2 horas…

- Ayame… ¿Sabes que es ser enfermera?

- ¡Claro que se, también se que hacer!

Ichigo se sorprendió, asumía que no conocía nada de medicina y mucho menos que supiera que era la palabra "Enfermera"

- ¿Cómo que sabes que tienes que hacer? ¡Hasta hace unos cuantos días sabias que era un Shinigami! Y… ¿Cómo es que ahora todos te pueden ver?

- ¿Lo olvidaste? Urahara-san me dio un "Giray" para que pueda ser visible en este mundo, además este "Giray" tiene un no-se-que de la memoria para que aprendas algo fácilmente

- ¡JODER TIA QUE ES GIGAI!... ¿Eh? ¿No-se-que-de la memoria?

- Creo que se llamaba amplificador de aprendizaje o algo así

- Ya veo… ¿Segura que sabes hacer tu trabajo, Ayame?

- ¡Pues claro! ¡Urahara-san es un genio!

- Y pensar que ese idiota fue un capitán de la Soul Society - Murmuraba Ichigo en sus adentros

- ¿Ichigo? ¿Me acompañarías a la tienda de Urahara-san?

- ¿Eh? Claro, como quieras…

Y dicho esto, ambos salieron del hospital, no sin antes Ichigo encargarle a Ishida que se encargara de todo mientras el acompañaba a Ayame a casa (Pobre Ishida, siempre trabajando XD)

Ayame se acercaba mas a Ichigo y en un rápido movimiento le agarraba de la mano, Ichigo no lo había notado pues aun pensaba en que había molestado a Rukia Ayer...

- Hemos llegado Ichigo - dijo emocionada Ayame en la puerta de enfrente

- Bueno, yo me voy a mi casa antes de que el viejo le cuente tonterías a Rukia… Ese viejo me saca de qui—

Una acción rápida acallo al joven Shinigami… ¡Ayame lo había besado en la mejilla de nuevo!

- ¡Hasta mañana Ichigo-tonto! - dijo Ayame con una sonrisa y entrando en la tienda

- S-si, Hasta mañana Ayame…

- De verdad que es rara - pensó Ichigo mientras llegaba a su casa

- ¡Ichi-nii, Bienvenido! - le dijo Karin mientras subía al piso de arriba

- Ichigo… ¡Que bueno que vuelves! - le dijo una voz mientras bajaba de las escaleras

- ¡Rukia!... ¿Cómo estuvo tu día con el viejo?

- Estuvo bien, ¿Y tu donde fuiste?

- Fui al hospital, tuve que atender una urgencia

- Ya… Ichigo ¿Podemos salir mañana?

- ¡C-Claro! ¿A dónde quieres ir?

- No lo sé… ¿Mañana podemos pasar por el parque? - pregunto Rukia con algo de nerviosismo en su mirada

- Seguro… ¡Ven! - dijo tomándola del brazo y llevándola escaleras arriba

- ¡Idiota! ¿A dónde me llevas?

- ¡Te contare que tal mi día!

Ichigo le contó a Rukia lo que había hecho en el día: Estaba muy feliz al ver que Rukia estaba de buen humor, estaba realmente confiado de que ella había tenido un muy buen día para que se le olvidara lo molesta y triste que estaba ayer

- Ya veo… ¿Qué es jefe de Cirugía? - pegunto Rukia con estrellas en los ojos

- Es aquel encargado de coordinar a todos para que cada uno opere en su especialidad

- Ya veo… ¡Si que eres importante Ichigo!

- ¿Ah sí? ¡No digas eso que me apeno! - dijo mientras se llevaba una mano atrás de la cabeza y reía, allí Rukia observo un detalle que la incomodo: Una marca de lápiz labial en la mejilla de Ichigo

- Ichigo… ¿Que tienes en tu mejilla? - pregunto Rukia con incomodidad (¡Ay! La prueba del delito)

- ¿Qué? ¡Ah esto!... Pues que me he encontrado a Ayame en el hospital

- Ayame… - Susurro Rukia. Ichigo escucho y apresuradamente atino a decir

- No te preocupes, es una enfermera del Hospital y ayer me tropecé con ella mientras salía de mi conferencia

- Ya veo… ¿Y por eso te beso? - dijo Rukia fríamente

- Rukia, ella me dio ese beso mientras andaba distraído… Fue cuando la lleve con

Urahara-san

- ¿La llevaste con Urahara?

- Ella está viviendo con Urahara-san y Yoruichi-san

- Ya entiendo…

- Enana, mañana al salir del trabajo saldremos al parque como te prometí

- ¿Vas a ir al trabajo nuevamente? - dijo Rukia con molestia en su voz

- Oye Rukia, que tengo trabajo importante y hoy me escape. Le encargue todo a Ishida y si no vuelvo mañana me odiara

- Entiendo… ¿Cuándo volverás?

- Antes de las 3:30 creo que saldré, ¡Esta lista cuando llegue enana!

- ¡Idiota! ¡Claro que estaré lista! - refunfuño como si de una niña pequeña se tratara

- ¡Vale, vale! - dijo mientras cerraba la puerta del cuarto e iba a darse un baño

Rukia quedo sola en la habitación, pensando en Ichigo y en su manera de ser… Pero lo que mas le incomodaba era el hecho de que esa tal Ayame lo haya besado nuevamente y él no había reaccionado ante ella. Estaba un poco triste por eso y un dolor en su pecho se asomo mientras unas lágrimas salían de sus ojos…

- ¿Por qué me siento tan dolida?... Sólo fue un beso en la mejilla, sólo eso… ¿Qué me pasa con ese idiota? - se reprochaba Rukia mientras limpiaba sus lágrimas.

Luego de un rato fue a su habitación a dormir una pequeña siesta, apenas eran las 6:42 P.m. y se quedo dormida.

Ichigo, por su parte, estaba cambiándose mientras revisaba su pager por si una emergencia se avecinaba. Había estado planeando su cita de mañana con Rukia y quería que todo estuviera perfecto... Espera... ¿¡Cita!? ¿Desde cuando consideraba la posibilidad de salir en una cita con la enana?

- ¿Desde cuándo es una cita? ¡Joder si ahora mi vida es más complicada! Pero… ¿Por qué me siento tan bien al verla? Será que yo la…

- ¡Onii-chan, la cena esa lista! - decía Yuzu en el piso bajo mientras Rukia salía de su cuarto, le costo conciliar el sueño

- ¡Ya voy!

Ichigo y Rukia estaban uno al lado del otro en la mesa, estaban muy callados y no se dirigían la mirada. Karin, Yuzu y el viejo se miraban entre si al ver a esos dos tan callados… Yuzu, para apagar el silencio excesivo en la sala, comenzó una charla

- Onii-chan, ¿Cómo estuvo tu día?

- Bien, había mucho que hacer en ese hospital… Mañana tendré que ir de nuevo para resolver un asunto

- Ichi-nii, ¿Qué harás con Rukia-chan?

- ¿D-de que hablas Karin? - le pregunto muy sonrojado y Rukia tenia un rubor en sus mejillas

- Ichi-nii… Vas a llevar a Rukia-chan al parque - dijo mientras los miraba con picardía

- Ichigo ya es todo un hombre Karin, ya están en esa edad…

- ¡CIERRA LA BOCA, VIEJO! - dijo Ichigo mientras lo callaba con un platillo volador

- ¿Estas emocionada por que sea mañana Rukia-chan?

- N-no lo sé… - dijo Rukia mientras su sonrojo se hacia mas evidente

- ¡Joder Karin! ¡Dejen ya de preguntar eso!

- Ya ya… Ichi-nii esta avergonzado Je je

- ¡CALLATE!

- Ichigo, ¿Quién es la chica con quien te vi en el Hospital?

- ¿De qué hablas viejo? - decía Ichigo mientras Rukia abría los ojos interesada en lo que oía

- Te vi con una joven tomada de la mano, caminaban hacia acá

- ¡Papa!, ¿Cómo sabes eso?

- Muchas gracias por la comida… Me retiro a mi cuarto, dijo Rukia mientras su ojos se ocultaban en ese flequillo que tenía en sus negros cabellos

- ¡Rukia, espera! - dijo el joven Kurosaki mientras saltaba a explicarle todo a Rukia, quien tenía una lagrima en su mejilla

Los presentes en la mesa quedaron con miradas interrogantes entre ellos

- ¡Rukia!

- ¡Mejor vete con esa Ayame mañana al parque! - le espeto Rukia furiosa, dándole la espalda

- ¡Rukia, esto no es lo que parece! ¡Ella me tomo de la mano porque…

- ¡No me digas nada!… ¡Buenas noches!

Y con esto de un portazo dejó a Ichigo afuera, maldijo por lo bajo y se fue a su habitación

- ¡No puedo creerlo! ¡Le tomo la mano a esa Ayame! ¿Qué me pasa? ¿Qué es este dolor en mi pecho? Será que yo…

- ¿Una Kuchiki sintiendo celos? ¡Esto esta muy interesante! - dijo una sombra que estaba en un techo vecino a la casa…

Ya bien entrada la noche, la noble Kuchiki se despertó, salió a la cocina para buscar algo de tomar. Cuando regresó y estaba apenas a escasos metros de la puerta de su habitación, una voz la sorprendió mientras la abrazaba por detrás…

- Rukia… Tenemos que hablar…

Esa voz sólo le pertenecía a alguien muy conocido para ella, alguien que atesoraba y odiaba, a él… Le pertenecía a…

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--Copa Shinigami--

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