Una Eternidad a tu lado
Cap. 2 : Despertando
Por: Kiara Fujimuya
Hola!! otra vez yo con la segunda entrega de mi nueva historia. Gracias por la aceptación que le han dado a esta mi nueva historia, espero que sigan leyendome y dejandome sus comentarios.
No creo que tenga que recordarles mi forma de escritura porque la conocen bastante bien. Solo les recuerdo que ninguno de los personajes de Ruronin Kenshin me pertenecen, es una historia de fans escrita por una fan. Que lo disfruten!! Dejenme Reviews si les gusta!!
Aclaración: En este capitulo se hace referencia a un ballet escrito en rusia, que posteriormente fue llevada a los dibujos animados como un cuento de hadas. En este capitulo se hace referencia a la obra original del Lago de los cisnes, llevado al teatro por el ballet Ruso.
- Vienes de la casa de esa humana , esto esta mal Aoshi, nos pondras en evidencia a todos , cuando vengan los cazadores no solo vendran por tí si no por todos nosotros y yo no dejare que eso pase, si es asi no dudare en decirlo en el clan que nos estas traicionando –
- No diras nada Sanosuke, todo esta bajo control aquí –
- Eso espero, Aoshi, porque todos tenemos debilidades y no quiero ni si quiera pensar que ella podria ser la tuya. –
- No te preocupes por eso Sanosuke –
- No soy yo quien debe preocuparse, Aoshi, pero sabes que si Saito se entera de esto...
- No pasará nada –
- El La va a matar si se entera, El no es como nosotros, es un cazador de humanos, y no tiene conciencia... esto es un riesgo, Aoshi –
- Es un riesgo que si me permites correré, yo no sé exactamente lo que esta pasando entre nosotros, pero te diré algo si hubiera una oportunidad de volverme humano solo para estar con ella, lo haría sin siquiera detenerme a pensarlo. –
- No te creo, Aoshi, somos los reyes de la noche, ¿ En serio renunciarias a vivir toda la eternidad? –
- La verdad es que sin mirarla a ella de nada me valdría la eternidad – dije y la expresión en su cara me pareció bastante graciosa, era una mezcla entre incredulidad y asombro.
- Ella no puede amarte, si teme a lo que tu puedas hacerle – me dijo y sus palabras se clavaron en mi mente una y otra vez..
- Ya yo me encargaré de demostrarle que no tiene nada que temer –
- Eres un depredador, Aoshi, tu eres leon y ella es el cordero, es bastante sencillo... son tentaciones que al final no se pueden evitar, mientras mas luches contra lo que eres mas catastofrico será el final –
- Entonces la convertire –
- Te volveras vulnerable, entiende algo tu no tienes sentimientos, no tienes alma, ¿Cómo podrá ella amar a un monstruo? –
- Tengo que irme – le dije para darme media vuelta y largarme de alli. Camine tan rápido como las curiosas miradas me lo permitian. Pasaba entre la muchedumbre intentando no pensar, pero su olor aun estaba en mi mente tan calido y embriagante como siempre, Sanosuke tenia razón yo no tenía sentimientos, ni muchos ni pocos. Pero si no los tenía porque sentia esa opresión en el pecho o por que me sentía felíz de solo verla. Subí rapidamente las escaleras para llegar a mi departamento y abrí tirando la puerta sin mucho cuidado. Tan pronto entre comenze a quitarme la ropa en la entrada, pero me detuve al ver una sombra en la oscuridad. Es que nadie respeta mi casa, todos entran como si fuera su casa!! Al instante reconocí la peculiar silueta de mi "visitante", y su olor. Mi enojo se duplico.
- ¿Qué quieres Tomoe? – sin pensarlo mi voz sono bastante ruda.
- ¿Dónde estuviste anoche, Aoshi? –
- Disculpa, no te debo explicaciones de ningún tipo, Tomoe – mi voz esta vez sono amanezante – ¿Por qué mejor no te vas?- le dije con impaciencia.
- Me preocupe, solo quería ver si te encontrabas bien, hace varias noches que no vas por el bar , solo quería estar segura que no te ocurría nada – su voz sonaba tan pacifica, que algo de mí pensó en creerle, pero la conocía muy bien para tragarme ese cuento.
- Gracias, pero he tenido trecientos años para aprenderme a cuidar, no crees? –
- Ultimamente te has vuelto de lo mas aburrido, Aoshi – me dijo mientras sensualmente se acercaba a mí, de haber sido cualquier tonto humano su cuerpo y sus moviemientos me habrían paralizado en el acto, era indudable su hermosura, su piel blanca en extremo contrastaba con sus muy rojos labios, carnosos como invitandote a besarlos, pero yo la conocía, sabía lo que su embrujo podría producir, era una mujer o mejor dicho una vampira ponzoñosa que no dudaban en no solo chupar tus emociones si no de llenarte de el mas cruel veneno, a pesar de formar parte de mi clan no confiaba demasiado en ella, era de las que se vendía al mejor postor, el honor y la fidelidad no figuraba entre sus palabras favoritas y mucho menos en sus reglas de vida. – Recuerdo cuando tu y yo la pasabamos muy bien – su mente se lleno de recuerdos que claramente su mente compartía conmigo, cerre los ojos eran buenos tiempos, pero no mejores que mis últimas noches junto a Misao. Sus labios poco a poco se acercaban a los mios en un claro y muy atrevido intento de inducirme. – te he extrañado tanto -
- Creo, que tendras que superarlo sin mi, querida – le dije en el tono mas inexpresivo que fuí capaz de encontrar. Sus ojos cambiaron de su dorado tono habitual por un color mas oscuro.
-Hay algo muy extraño que esta ocurriendo contigo, te has convertido en un vampiro débil, y un lider no puede ser débil. – me empujo con sus brazos en un acto de orgullo estupido, ella no era de las que aceptaran tan fácil un no como respuesta. – Lo menos que puede hacer un hombre de verdad es responder cuando una mujer lo busca – sus ceño se frunció en una expresion enojada. Yo sonreí ante su enojo por lo ironico de la situación.
- Ese es el problema, que yo no soy un hombre soy un mounstruo, un mounstruo que no muere y que ha tenido siglos para casarse de tí – le dije sin miedo a dañarla, la conocia tal vez tan bien como a mi mismo, y no era capaz de herirla porque no tenia sentimientos, incluso menos sentimientos que yo, era fría y totalmente muerta – Parece que ya no eres mi tipo, lo siento, ahora si me disculpas, me esperan – le dije tomandola del brazo para escoltarla "amigablemente" a la puerta.
- Voy a averiguar que es lo que esta ocurriendo contigo, ya no te conosco – me dijo y su expresion parecia realmente enojada.
- Te dire algo, Tomoe, es mejor que no metas tu nariz en esto y mucho menos que vayas con cuentos a nadie, me entiendes...nunca me he detenido ante nadie y no voy a empezar ahora y si tengo que callarte yo mismo lo hare, no me importa cuanto tiempo hayamos pasado juntos en el pasado, te quiero fuera de mi vista ya! – le dije tirando la puerta frente a ella no sin antes dedicarle una mirada llena de odio. Trataba de calmarme, caminaba de un lado a otro, mi lista de personas con ganas de asesinar cada momento se volvía mas y mas larga. Sabía que Misao me estaba esperando, pero no quería ir con ella estando enojado, no es que tuviera miedo a hacerle daño pero tampoco quería asustarla con un numerito de restrallar cosas, golpear paredes y dejar mis puños en las paredes, eran partes de mí que aun no tenía que conocer. Me duche y volví a salir de mi apartamento, tome las escaleras esta vez deteniendome de vez en cuando sumido en un mar de emociones, entre el enojo y la emoción. Decidí que era mejor irme en mi coche, si ya no tenía nada que esconder. Abrí la puerta del deportivo que me esperaba en el estacionamiento y me encamine a su casa, no tarde casi nada en llegar frente a su puerta y tal como me había dicho toque como la persona mas normal de planeta. Casi escuche con claridad como corria hacía la puerta como son mieda a que me fuera a desaparecer. Cuando la ví no pude evitar sonreir ante su atuendo, casi podía imaginarmela dando brincos de lado a lado. Llevaba pantalones deportivos y una camisa ajustada negra y como olvidar sus importantes zapatillas de punta.
- Lo siento pensé, que no regresarías y decidí practicar un poco – se rió nervisoamente y a mi me pareció bastante fascinante.
- Así, que pensaste que no regresaría – dije pasando por su lado para entrar al pequeño departamento, ella me miro con una expresión realmente rara como si simulara enojo.
- No que no podías entrar a menos que yo te invite – me dijo y su tono de incredulidad me hizo explotar en una sonora carcajada.
- Creo que es un poco tarde para entrar en formalidades – le dije sonriendo y trate de ponerme serio aunque me costaba bastante con sus expresion. – Pero bien. Si quieres que me vaya – camine tan rápido como pude y me escondí tras la pared de la cocina, pero ante sus ojos practicamente había desaparecido. Varios segundos mas tarde la escuche moverse por la sala, hasta que se atrevio a romper el silencio.
- Era una broma, Aoshi, Regresa!! – decía sonriendo, pero aun contra el gran deseo que tenía de mostrarme me quede alli, quieto como una roca. – Por favor regresa ya!! – dijo un poco mas alto. Entonces asomé la cabeza por el hueco de la pared.
- Vamos aqui estoy, niña, no tienes porque rogarme ya se que la idea de que no este te frustra demasido, pero tranquila aqui estoy – dije sonriendo con malicia. Ella fingió molestia y se media vuelta para no verme. Yo la tomé de los hombros para que no se alejara. – Tienes que reconocer que fue gracioso –
- Sí, fue muy gracioso, no sabes cuanto me dio gracia – me dijo ella con cara de seriedad, casi creí que se había enojado. La Atraje hacía mi para abrazarla, en un acto un poco atrevido de mi parte, quizas me estaba arriesgando demasiado, pero esa era mi forma de hacer era el todo o el nada. Por un momento pense que se alejaría pero se acerco mas a mí, buscando un contacto extremo conmigo – Estas Frio!! – me susurró y me pareció bastante dulce su tono.
- Estoy muerto, recuerdas? – le dije en tono siniestro.
- Bueno, pareces estar mas vivo, que muchas personas que conozco – me dijo en un tono realmente extraño para mí, como si detrás de sus palabras hubiera algo mas.
- Pues me parece que no conoces gente muy animada- le dije sonriendo con entusiasmo- Tal vez necesites buscarte amigos que tengan una vida –
- Hay si! Mira quien lo dice,el señor que se escondió detras de una ventana no se cuanto tiempo para espiarme – me dijo mientras sonreia de manera traviesa – Hablando de eso, ¿Cuanto tiempo estuviste haciendolo? –
- Es muy vergonzoso – contesté
- No lo creo, solo dilo – me dijo sonriendo.
- Tal vez un año y medio, quizas más tiempo –
- Bueno – tartamudeo un poco – Pues si es bastante vergonzoso, no podías simplemente acercarte. – me dijo y ante su reacción solo pude sonreir, preguntandome hasta que punto ella no amaba su vida, como para querer que un tipo que lleva observandola desde la oscuridad tanto tiempo entre en su vida, como si nada. – Espero que hayas aprendido algo en todo ese tiempo que estuviste mirando – me dijo medio en broma.
- Pues creo que fue un tiempo que aproveche, bastante bien – le dije sonriendo – Aprendí que te gusta la musica classica, mucho mas que la musica moderna, lo cual me parece realmente encantador, para una chica de tu edad. Prefieres leer antes de dormir en vez de ver televisión, no comes carnes rojas y definitivamente no te gustan las anchoas ni las zetas. En ocasiones te miras al espejo mientras bailas, tratando de encontrar porque estas aquí, hacia donde vas, porque escogiste este camino o si la situación hubiera sido diferente, tal vez hubiera cambiado tu presente. Practicas ballet mas que cualquier chica que haya visto, y en ocasiones lo haces tanto que te lastimas tus pies – le decía era consiente que tal vez se asutaria, de hecho si tuviera un pcoo de cordura saldría corriendo en ese preciso instante, pero al contrario me vió a los ojos totalmente sorprendida y conmovida, como si le hubiera dicho que pase los ultimos dos años alimentando hambrientos en africa, o de misionero en algun confin de la tierra y al contrario le estaba diciendo que había violado todos sus derechos de confidencialidas. – pero si me permites opinar, hubieras sido bailarina de ballet, aunque tu vida hubiera sido tot
almente diferente. – termine de decir. Ella suspiro.
- Pues pareces que si que invertiste bien tu tiempo, ¿Qué pensaste la primera vez que me viste? - pregunto con curiosidad. Era la peor pregunta que ella me podía hacerme, como decirle que mi primer pensamiento fue matarla, eso era algo que cualquier persona con el minimo de sentido comun asustaría al maximo y se alejaría de mí.
- Bueno creo que no es una buena pregunta –
- Al contrario creo que es una exclente pregunta –
- Bueno digamos que... queria matarte – dije esperando su reaccion de gritarme, lanzarme con cualquier objeto punzante o de plata que estuviera a su alcanze, pero sus ojos solo se abriero de manera increible. – No te asustes por favor, solo es que cuando te ví por primera vez, volvió el instinto de cazador que hace tiempo había muerto para mí. No queria literalmente asesinarte, solo senti unos impulsivos deseos de tomar tu sangre, sé que suena mal de todas las formas que lo diga, pero no quería hacerte daño – le dije de manera increiblemente rapido, ella se sonrio un poco tratando de restarle importancia a mi última confesion. – En gran parte le debes tu vida a tu amiga – le dije.
- ¿Omatsu?-
- Sí, esa niña insoportable que habla mucho y nunca jamás te dejaba sola, me dio el suficiente tiempo, para reconocer que me encantaba verte, y que nada se compara con verte sonreir o bailar –
- Bueno tendre que comprarle un regalo a Omatsu en agradecimiento por preservar mi vida – me dijo antes de estallar en una carcajada, en ese momento termine de entender que ella tenia un problema drastico con sus prioridades, cualquier persona que tuviera un poco de respeto por su vida habría defendido su vida a capa y espada, y a ella se le ocurria bromear con el asunto.
- Ahora solo puedo preguntarme ¿Has ido a un psiquiatra? ¿ Qué tipo de trastorno tienes? – pregunté en broma.
- Bueno si tengo que confesarme dire, que soy un poco psicopata, sadomasoquista y fetichista, de hecho toda mi vida he estado esperando por un vampiro, ¿Sabes que los vampiros tienen fama de sadomasoquistas por su afán por la sangre? – me dijo en un tono bastante sensual mientras se acercaba a mi peligrosamente, todo mi cuerpo gritaba que mis defensas básicas comenzaban a resistirse y que si no me alejaba podía cometer una gran imprudencia.
- Sí, eso he escuchado, de hecho estaba pensando en donde podia conseguir cerca algunas esposas – le dije en tono de broma mientras me alejaba un poco de ella haciendo una pequeña barrera. Ella sonrió y acepto esa barrera imaginaria que había pintado entre nosotros. Ella se dio vuelta y se encamino a la cocina buscando en la nevera alguna cosa, que luego reconocí como una bebida energetica, yo me sente en el sofá buscando comodidad. – ¿No te incomoda vivir sola? – le pregunte y ella sonrio con total naturalidad.
- La verdad es que llevo mucho tiempo, viviendo sola, supongo que termine acostumbrandome a esto – ,me dijo mientras se tiraba al lado mio en el sofá. – Mis padres murieron cuando yo era muy pequeña –
- ¿Accidente de auto?- pregunte
-Robo a mano armada – corrijio con un hilo de voz.
- Lo siento mucho –
- No te preocupes, ya lo he contado muchas veces como unica sobreviviente de ese suceso.
- ¿Estabas alli? Tuvo que haber sido tremendamente horrible. Ver morir a tus padres –
- Pues la verdad no tengo recuerdos muy claros estaba muy oscuro – me dijo – pero basta de mi, que hay de tí, como llegaste a ser esto –
- Es una historia muy larga que te contare en otro momento –
- Pero quiero saber!!, ¿Quien te convirtió en esto? – me pregunto
- Pues su nombre es Saito, si yo tengo unos trecientos años de convertido, el es mucho mas antiguo, tal vez mas de ochocientos años, pero el y yo tuvimos una diferencia de opiniones y optamos por separarnos - dije mientras notaba como otra vez abria sus ojos de forma que no creí que fuera humanamente posible.
- ¿Lo traes en una cajita? Ochocientos años es mucho, no debe ni pidoer pararse – me dijo como si solo estuvieramos hablando de ochenta años.
- Te sorprendería todas las cosas que ese hombre puede hacer, con ochocientos años, cualquies venteiñero a su lado parece un tonto. – le dije sonriendo, pero debí decir algo fuera de sus limites porque un fuetre rubor visito sus mejillas...me pareció tan...humana, todo en ella era fragilmente hermoso. – Puedes respirar – le dije en broma y ella estallo en una carcajada, hermosa y real.
- Lo siento, ¿Siempre eres tan abierto en tus expresiones? –
- Bueno he tenido trecientos años para practicarlo, no crees? –
- Y si hay alguien que no le gusta tu sinceridad, tal vez le pareces demasiado directo –
- Bueno tendría que matarlo – bromie, pero parece que ella no lo visualizo asi, sus ojos se abrieron de par a par y se paro inmediatamente de mi lado. – Espera! Espera! Era una broma - le dije intentando destruir su institnto de huida – Era una simple broma –
- Eres un Vampiro demasiado, gracioso, tonto – me dijo y sus puños visitaron mi pecho, aunque si no hubiera visto sus vagos intentos de dañarme ni lo hubiera notado.
- ¿Quieres que te alcanze un florero? Nunca lo he intentado pero eso debe dañarme –
- Mejor voy y busco un cuchillo de plata pura muy pura!! – me dijo con enojo, que yo lo traducia como un besame ya, me levante del comodo mueble, y me acerque a ella lentamente sin dejar de mirarla, rogando que cada parte de mi gran atractivo de NO- muerto me ayudara a mantenerla lo suficientemente presa como para no querer irse lejos de mi, hasta quedar parado frente a ella, pasando mis brazos con cariño al rededor de su fina cintura en este momento ya ella estaba a la expectativa, no estaba segura si queria besarla o si queria morder su yugular, no podía leer su mente, pero sus ojos eran como un vaso de cristal, no podían ocultar nada, me baje hasta sus labios probandolos por primera vez, directamente, si necesidad de juegos mentales ni trampa, solo ella o yo. Ya nada importaba ni especies, ni lugares, ni padres, solo queria besarla y quedarme junto a ella, pero ya no había nada ams que arriesgar si me rechazaba solo quedaba marcharme muy lejos a intentar morir, porque en los proximos trecientos años no volvería a encontrar a nadie como ella y no pensaba vivir los proximos años recordando lo que pudo haber sido. Muy al contrario de lo que pensé ella abrazo mi cuello y me acerco a ella.
- Me encantas niña tonta, no te haría el mas minimo daño, grabatelo, si? – le dije mientras depositaba el ultimo beso en su mejilla.
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Tomoe toco la fuerte puerta de Caoba esperando con impaciencia que la abrieran. Un hombre alto, fuerte y con muy mal genio la atendi, cuando abrió la puerta la miro de arriba abajo en seña de desprecio.
¿Qué demonios quieres? – le pregunto el hombre sin abrir la puerta por completo – No permitimos ratitas vegetarianas –
Quiero ver a Saito –
Saito esta ocupado con algo que tu jefe no te deja hacer – dijo mientras sonreía con indiferencia – dijo, pero ella en un rapido movimiento ella ya estaba asu lado, sosteniendo su camisa con sus finos dedos casi bajandolo a su estatura con violencia.
¿Quiero ver a Saito? – dijo en un un tono mas frio.
Al final de pasillo, en la puerta de la izquierda – dijo el hombre empujandola levemente, Tomoe se alejo mientras le escuhaba susurrar algo que casi no pudo entender como un "maldita perra" o algo así. Sonrió satisfecha y se encamino a la puerta que el había mencionado. Sin tocar la abrio y se encontro a Saito detras de su escritorio, fumando, con sus piernas sobre el escritorio.
Mi adorada, Tomoe, cada dia estas mas bonita, tal vez muy blanca...falta de sangre será – le dijo Saito con su usual sonrisa ironica en los labios. – toma de mi copa hermosa, siempre tendré suficiente para compartir – hiso una pequeña pausa para sonreirle con burla – No, claro que no puedes es sangre humana fresca, Aoshi se enojaría mucho contigo – dijo, Tomoe lo miro directo a los ojos y Saito pudo ver la sed en sus ojos, tomo la copa y se acerco a ella y la puso en sus labios – Una probadita no te haría daño –
Ella tomo la copa de su mano y comenzo a beber con energía el liquido rojo que estaba en la copa, dejandose llevar por el sabor que te envolvia en un placer inigualable, Saito sonreia con maldad.
Eso es niña, bebe – decia mientras acariciaba sus cabellos con cariño. – Es suficiente – dijo Saito arrebatandole la copa – Ahora dime lo que viniste a decirme –
Aoshi, ¿Qué sabes de él? Tus hombres lo vigilaban antes, hay algo nuevo –
El tipo es casi monja no valía de nada que lo vigilaramos –
Creo que esconde algo-
Mientras no me digas que es no puedo ayudarte – dijo Saito dandose la vuelta – No me importan sus tontas peleas de amantes. –
Vamos podría ser un favor a cambio de otro – dijo con una sonrisa maliciosa acercandose a el desplegando toda su sensualidad, por el camino hasta tocar la peil fría de Saito, el hombre sonrio con malicia y se aparto un poco.
No vendría mal, Tomoe, eres una mujer realmente hermosa – dijo con una sonrisa calculadora en su rostro – Pero no me vendo por tan poco, aunque no estaría de mas saber que esta ocurriendole a nuestro querido amigo Aoshi, cualquier cosa que este pasando por su mente, sera suficiente para hacerle daño –
No quiero que lo dañes –
Bueno no hay culpables sin sangre, querida, alguien tiene que morir para que esto comienze a ser divertido –
Escuchame bien, Saito quiero que descubras que le sucede Aoshi, y que lo elimines, pero no quiero que se te ocurra dañar ni un solo cabello de su cabeza, porque Aoshi y todo lo relacionado a él es totalmente mio –
¿Quién eres tu para exigirme? Y si no mato a Aoshi que recibiré yo a cambio de mis servicios, ni pienses que hare lo que me dices solo por amor al arte –
No lo haras por amor al arte, te dare las armas para destruir a Aoshi, pero no lo mataras, quiero que viva eternamente pensando en como me rechazo y me trato – dijo tomoe mientras poco a poco se volvia acerca a saito, quien esta vez no la rechazo al contrario la sostuvo de su cintura para acercarla mas a su frio cuerpo, dejo su cigarrillo a un lado y tomo el rostro de Tomoe entre sus manos, para levantarla a su altura y podir unir sus labios a los de ella, era un beso frio y apasionado. Habían simplemente cerrado un negocio, un trato. Se estaban confabulando en un acto arriesgado contra Aoshi. Ella abrazo el cuello para aferrarlo a su cuerpo, y el se entregaba cada segundo mas aquel beso dominante y depravado. Ella lo solto y se alejo rapidamente de el, ganando una mirada de odio de parte de Saito. Ella sonrio ante su falta de paciencia.
Asi que tenemos un trato, no? – dijo pasando su uña por el pecho de su nuevo futuro amante.
Claro que lo tenemos, es mejor que...te vayas ya – le dijo pasando por su lado sin siquiera mirarla, abrió la puerta y la mantuvo abierta – No me gustan los juegos, aprendelo si vamos a tener esta "relación" , no quiero que quedes en evidencia frente Aoshi, asi que manten tu boquita de arpía cerrada ... y largate ya... para que no dejes tu olor a ratita en mi oficina. – dijo Saito mientras tomaba del cenicero otra vez su cigarillo, Tomoe le sonrió ignorando su úlitmo comentario y paso por su lado no sin antes lanzarle una sugerente mirada.
Nos veremos luego – le dijo al pasar por su lado y posar sus labios en las mejillas frias de Saito. Camino a la puerta y la dejo caer sin el menor cuidado, la primera parte de su acuerdo estaba sellado, Aoshi no sabía lo que le esperaba, si creía por un segundo que ella se iba a quedar con los insultos de esa mañana...estaba harta de él, de su actitud santurrona, débil y mandona. Se había tragado su sed por seguir a su lado, había dejado el placer de tomar sangre por seguirlo y no soportaría esa actitud de su parte...claro que no.
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No te iras, cierto?
Pensé que estabas muy acostumbrada a vivir sola – le dije en un tono burlón.
Sí, que lo estoy, solo no quiero que te vayas – me dijo poniendo su mejor cara para causar lastima.
Bueno tengo que ir... – no pude terminar de hablar porque el sonido de su telefono me interumpio, pero ella ni se inmuto en levantarse para ir a ver quien llamaba y sus ojos se mantuvieron fijos en mí. – ¿No tienes que contestar? – le pregunté mas por curiosidad que por otra cosa, la verdad es que prefería que se quedara a mi lado en vez de ir a contestar el dichoso telefono.
Contestará la grabadora – me dijo sonriendo y casi al instante escuche la propia voz de misao en el aparato decir "Hola Soy Misao, No estoy deja tu mensaje" me pareció bastante gracioso su mensaje de contestadora, corto pero preciso y luego me mantuve callado para poder escuchar si dejaban un mensaje o no, pero casi al instante mi desilución apareció escuche la voz muy clara de un chico en la contestadora, "Misao, ¿dónde estas? Creí que teniamos un compromiso y llevo horas esperandote, pudiste haber llamado, de todos modos estare aqui un rato mas, me llamas!!" sin mas escuche como cortaba la comunicacón.
Oh Dios! Soujiro como pudé olvidarlo – dijo misao y sin mas salió corriendo hacia su cuarto y mi mundo se hizo pequeñito, una sentimiento de rabia y desilución me invadió... por un momento sentí todo lo que los humanos sienten, y entendí lo que antes para mi era un total misterio, la capacidad que tenian los humanos para tirar su vida por la borda solo por un tonto sentimiento...nunca pensé que ese sentimiento fuera tan fuerte y perturbador una palabra tan simple...celos envolvia tantas y tantas cosas. La seguí en silencio hasta la habitación. No había dicho nada, mientras con mucha prisa tiraba algunas cosas en un pequeño bulto de mano negro, entonces noto mi presencia me miro directo a los ojos, y mi enojo por un momento me calmé tal vez me habia alterado un poquito.
Tengo el protagonico del lago de los cisnes, es una obra realmente complicada, Soujiro es mi compañero de obra, se ofrecio ayudarme con las coreografías – me dijo sonriente y de repente todo me hizo mas sentido, alguien enamorado no olvidaba a su amor por alguien que se mete en tu vida de improvisto, era una mvoida realmente díficil como para en realidad hacerla.
Eso es bueno, debe ser un paso muy importante en tu carrera – le dije con total naturalidad.
Sí, la noche de estreno habran muchas auspiciadores y escuelas de ballet buscando talentos...es realmente importante...- me dijo ella volviendo a concentrar su mirada en mi. – Espero que puedas ir al estreno...realmente me agradaria – lo ultimo lo dijo en un susurro y yo no pude evitar sonreir.
Eso es realmente bueno, las otras chicas te deben de odiar...no sé como lo soportas bromas de mal gusto, insinuaciones, que te rompan las zapatillas no sé cosas asi – le dije con total sinceridad.
Bueno mi madre solía decir que el ballet es un deporte realmente cruel es todo lo malo disfrazado con sus mejores trajes para lucir hermoso... No basta con que seas buena tienes que cumplir con los estandares de ellos, aguantar la presión, dejar en parte de ser quien eres aunque yo nunca llegué a ese extremo... realmente he tenido suerte –
No, no la has tenido, entrenas como nadie en el mundo, te lo mereces – le dije – ¿Tu madre era bailarina?
Sí, la mejor del mundo – me dijo ella sonriendo – Cuando murió estaba en la cumbre de su carrera, todos los periodicos coincidieron que era una gran perdida para el ballet clasico. Algo en ese relato me era realmente familiar.
¿Cómo se llamaba tu madre? – pregunte con curiosidad tal vez había leido hacía años atrás de su muerte en los periodicos.
Makimachi Tokio – me dijo y al escuchar ese nombre de sus labios palidecí, era una locura todo eso, no podría ser cierto todo lo que yo pensaba...sería una gran gran coincidencia.
Estas bien Aoshi – me dijo acercandose a mi – Me parece que estas muy palido – comento yo solo sonreí restandole importancia al asunto.
Sí, claro... estaba pensando ¿te llevo a la academia? – le dije mientras me acercaba a ella para atraer su cuerpo a mi pecho y abrazarla. ¿Sería posible que yo hubiera conocido a la madre de Misao? no había notado las similitudes porque nunca había pensado en el tiempo que había pasado y realmente tampoco era muy importante, hasta ese día. Cuando eres un vamipero las semanas te pueden parecer años y los años podrían parecerte semanas. Pero si mis calculos no estaban mal debian de haber pasado once o doce años de aquel suceso.
Sí claro, ¿Como iremos?...No me digas te convertiras en murcielago y volaremos hasta alla – me dijo con una sonrisa y yo solte una carcajada.
Sabes a que distancia estoy de tu yugular, no deberías bromear con un vamipro – le dije mientras dejaba que mi aliento frio chocara con su cuello, senti un leve temblor y en ese momento me reí para que supiera que bromeaba – Iremos en carro como todas las personas normales – le dije mientras tomaba su bolso y me encaminaba a la salidad , ella me siguio como impresionada. Fue realmente rápido como llegamos hasta el estacionamiento de su edificio y me acerque al auto para abrirlo.
Supongo que tambien has tenido trecientos años para hacer una fortuna – me dijo mientras miraba con ojos desorbitado el auto.
Bueno digamos que siempre la tuve...cuando estaba vivo mis padres gozaba de una muy buena posicion economica – le informe mientras abría su puerta para que ella se subiera al auto, como todo un caballero del siglo pasado. Tardamos muy poco en ponernos en marcha, y Misao manipulaba el radio a su antojo con total comodidad, algo que me encanto, que pudiera reflejarse conmigo como realmente era sin miedo a lo que yo pudiera pensar. Encontro una gran estación de musica y lo subió hasta que estuvo satisfecha. Comenzando a tararear una alegre canción.
Esto si que es viajar con clase – me dijo – Para llegar a la academia solo tienes que... –
Sé como llegar Misao – la interrumpí
También me espiaste ahy... No puedo creerlo!! – me dijo con enojo
No, todo el mundo sabe donde queda la escuela de ballet, sobre el establecimiento hay unas letras muy grandes que dicen escuela de ballet en dorado, creo que hasta un ciego las veria es muy dificil ignorarlas – contesté, ella sonrió supongo que sintiendose mal por lo que dijo. Me estacioné frente a la academia y ella tomo su bolso para bajarse. Se acerco a mi mejilla y me dió un rapido beso en la mejilla. – ¿Quieres que pase a buscarte luego?-
No te preocupes, Soujiro siempre me acompaña hasta el departamento- me dijo sosteniendo fuertemente la puerta del automovil como teniendo miedo a que si la soltara se fuera a caer, o tal vez demasiado nerviosa como para irse. Al escuchar las palabras de ella, mi mente volvió a volar, "El siempre me acompaña"!! No necesitaba una sola razón mas para querer asesinarlo lentamente,de hecho tenía todas las razones que yo necesitaba y estaba en el tercer lugar de personas que quería asesinar, pero a cada segundo amenzaba con ocupar el primer lugar en mi lista, había demasiada confianza entre él y Misao cosa que para nada me agrdaba. El plan para asesinarlo era bastante sencillo, Solo necesitaba mantener ocupada a Misao el suficiente tiempo para quebrarle el cuello luego fingir mi peor cara de preocupación y decirle " Se resvaló haciendo una pirueta...fue una gran perdida para el ballet ruso" Mis pensamientos cada vez se hacían mas y mas violento cuando sentí que empujo mi hombro con su típica delicadeza.
¿Aoshi? Vamos Moscú no es tan peligroso de noche, solo un poco frío... no te preocupes - me dijo sonriendo.
Prefiero venir por tí si no te molesta, ¿tres horas te parece suficiente? – le dije regresando por fin a mi muy cruel realidad, vi sus mejillas enrojecidas pero no podía asegurar que fuera por mi comentario o por el frio que de pronto hacía.
Eres demasiado sobreprotector, Lo sabías –
Sí, no te lo voy a negar, te vere en un rato – le dije ella cerro la puerta y me dio la espalda para encaminarse a la escuela, no me fuí hasta que la vi pasar las doradas puertas de la escuela.Aó cuando estaba adentro se dio media vuelta para ver si todavía yo estaba allí, me sonrio y me hizo una señal de despedida con la mano. Me puse en marcha y tome mi telefono para llamar a Kaoru, no paso mucho hasta que hoy la voz aterciopelada de Kaoru.
¿Qué quieres Aoshi? –
Hola! Kaoru las personas normalmente saludan.
Ja! Tu nunca llamas para saludar, Aoshi –
Necesito un favor –
Eso pensé –
Recuerdas esa mujer con la que hace unos años Siato se obseciono, ¿Hace cuanto tiempo exactamente fue eso?-
Doce años, ¿A que viene eso ahora? –
Esto tiene que ser una broma – dije pasando mi mano por mi cara en señal de desagrado – Quiero que hagas algo por mí, puedes?
Creo que no me queda de otra eres el jefe – me dijo y casi puedo jurar que escuche como ella y Kenshin se reían al otro lado de la linea.
Quiero que vayas a mi departamento ahora, yo aun no estoy ahy, pero llegare en unos minutos – dije ignorando por completo sus risas.
Te veo allí – me dijo antes de cortar la comunicación. Mi mente no paraba de dar vueltas, rogando en mi mente que el no fuera el asesino de la madre de Misao. Acelere mi carro todo lo que pude, tratando de no pensar en nada y buscar la manera mas rapida de llegar a mi departamento. Mi mente solo podía viajar en dirección a Misao.
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Entre a la escuela y camine con total naturalidad por los pasillos luminosos de la escuela. La claridad era tanta que de vez en cuando golpeaba mis ojos con crueldad y tenia que entrecerrarlos para poder ver bien. Camine hasta el teatro principal donde Soujiro me esperaba sentado en la gran tarima. Fue cosa de segundos para que notara mi presencia. Me sonrió como si nada, yo lo dejaba plantado horas y el me recibía con una sonrisa, era mucho mas de lo que merecía. Camine por el teatro vacío acercandome más a él y cuando estaba suficientemente cerca para que me escuchara me atreví hablarle.
Siento llegar tarde, me quede dormida...sé que no es una buena excusa – me disculpe levemente.
Bueno le pasa hasta a los mejores – me dijo con naturalidad como tratandome de hacer sentir mejor, solo logrando que me sintiera mucho peor. – De todos modos no tenía nada mejor que hacer –
Deberías conseguirte una vida – le dije y no pude evitar soltar una carcajada recordando las palabras de Aoshi esa mañana. "Deberías conseguir amigos que de verdad tengan una vida" eso había dicho, era impresionante pasaba dos días con él y ya sonaba como él.
Ya tengo una vida – contesto con gracia.
El ballet no cuenta –
Bueno entonces no tengo una vida –
Sí, ya me había dado cuenta –
Que parte del ballet quieres que ensañemos, ¿Yo estaba pensando el primer encuentro de Sigfrido y Odette?
Bueno me parece bien, tengo dificultad con esa coreografía. – le dije sonriendo – Ayer intente en casa algunas partes del baile pero termine con los pies molidos. –
Bienvenida el ballet Ruso – me dijo ahora el soltando una carcajada – no descanzamos hasta dejarte totalmente destruida. Yo no pude evitar una risa estruendosa. Y comenze a calentar con total naturalidad, de vez en cuando el me sostenía para hacer movidas realmente determinadas y precisas. Nos ví en el espejo reflejados y lo noté era hermoso. Los saltos, las piruetas, Las caídas de punta amaba el ballet, y mi madre hubiera estado muy felíz al ver esa bailarina en la que me había convertido. La musica se hacía mas intensa, y nuestros movimientos mas melancolicos, cada uno con su estilo propio al danzar uniendolos para crear una imagén increible, el principe enamorado terriblemente de su chica – cisne y la cisne arriesgando todo por ir trás de el para de esa forma romper el horrible maleficio que la mantenia presa en el cuerpo de un cisne. De pronto lo entendí Aoshi era el principe, era totalmente prohibido, pero si me abrazaba me liberaria del sufrimiento de una vida totalmente solitaria, como el animal bello y con gracia, yo era el cisne...lo puro, intocable y gracioso. El era el hombre destinado a cazarme, ese cazador que a punta de pistola mataría a el cisne solo por deporte, sin embargo calló preso del encanto y el amor no consiguiendo el valor para a cazar la hermosa ave!! ... sin embargo ambos saltan al lago para romper el maleficio y solo en algunas versiones sobrevivían, en la versión original ambos mueren...sacrificandolo todo por su amor, estilo Romeo y Julieta. Lo entendí todo... ¿Cuanto tendría que sacrificar yo por mi propio amor? Esas historias de amor prohibidas nunca tienen un final felíz. ¿ Podría la mía tenerlo? Mi balance se perdió entre mi gran estudio de la obra clasica que presentabamos, de un momento a otro perdí todo mi balance y me enrede con los pies de Soujiro y lo proximo que recorde fue el gran choque con el piso.
¿Estas bien? Me preocupa tu tobillo – me dijo Soujiro mientras me tendía la mano para ayudarme. Yo moví mi tobillo de un lado a otro mostrandole que no tenía de que preocuparse.
Yo soy el cisne – susurre – Esto es una locura – dije tapando mis ojos con mis manos.
De hecho si lo eres – me dijo Soujiro sonriendo con burla – Tienes algun problema con ser el cisne... en mi opinión son muy hermosos, no creo que sea una locura, nadie puede ser mejor cisne que tu - me dijo con un toque de sarcasmo en su voz yo sonreí.
No seas tonto, vamos ensayar -
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Subí de dos en dos los escalones de mi viejo edificio, para llegar con mucha prisa a mi departamento, tire la puerta y busque con la mirada a Kaoru que me esperaba sentada en mi sofá.
Ponte comoda – le dije con tono ironica. – Estas en tu casa -
Bueno es lo menos que puedes hacer, si pensamos que me sacaste de mi cama con mi querido y me hiciste venir a tu departamento frio y sola!! – me dijo levantando la copa de vino que sostenia en sus manos – Asi que me la debes, querido. –
Quiero hablar contigo, tu tal vez sea la única persona en el clan que me entienda y me ayude con esto, y deverdad necesito hablar con alguien – le dije con la sinceridad que creí no tener. Sus ojos se abrieron por la impresión y luego intento mantener la compostura, supongo que para que yo no me sintiera mal por ese nuevo cambio.
¿Por qué piensas que te entendería yo? Soy la ultima que se convirtió recuerdas soy la que nadie acepta en el clan, no creo que te sirva de mucho – me dijo
Precisamente por eso, tu y Kenshin me la deben y esta vez me tienen que ayudar –
Bueno prometo intentar entender...asi que escucharé –
Estoy enamorado de una humana – dije sin mas, ella primero me miro sorprendida como intentando entenderme y luego frente a mis ojos y para mi sorpresa estallo en una carcajada.
Ese si es un buen chiste –
No es un chiste, kaoru – susurre y sus ojos volvieron abrirse esta vez por la verguenza.
Estas completamente fuera de tus cabales, de verdad –
Kaoru!
Sabes lo que hara la arpía de Tomoe cuando se entere –
La mataré, juro que la mato si la toca –
Es un riesgo, Aoshi – me dijo levantandose de la mesa y yo le quite la copa de vino para tomarla todo de un sorbo y tirarme en el Sofá.
De casualidad te reunes a mis espaldad con Sanosuke, eso mismo dijo el esta mañana –
Sanosuke lo sabe... Esto esta mal Aoshi, no hay manera en el mundo en que pueda ayudarte, ella quien sea que sea la chica, no puede saber que eres un vampiro y debes alejarte de ella –
Es muy tarde –
¿Qué?! Hay que matarla Aoshi –
No eso no, cualquier cosa menos matarla – le dije le mientras me levantaba para echar en la copa mas vino. – Escuchame algo y si luego de escuchar quieres juzgar, hazlo, pero primero escuchame con atención. Probablemente no recuerdas la noche en que te convertiste en Vampiro, pero yo si que la recuerdo, tal vez hayas escuchado esta historia mil veces de la boca de kenshin, pero esta vez te la contaré yo y quiero que escuches mi punto de vista, tal vez eso te haga cambiar de opinión – le dije y la ví dudar por un segundo, pero en menos tiempo de lo que pensé se sento a mi lado para escucharme. – Esa noche iba muy tarde a mi casa, para aquel entonces viviamos en París y Kenshin llevaba con nosostros un poco mas de dos años, aunque aún era un recien nacido para nosostros, se portaba mejor que muchos de los que llevaban decadas convertidos, nunca atacó a ningun ser humano y su conducta era realmente tranquila, pero su personalidad era realmente retaída nunca hablaba con nadie mas de la cuenta, solo conmigo, me había contado que tenía una esposa hermosa que seguía viva, y no podía soportar la idea de no poder acercarsele...esa eras tu kaoru; él nunca dejo de sufrir por vivir la eternidad sin poder compartirla contigo...pero no era lo suficiente egoista para quitarte el regalo de la humanidad – le dije y sus ojos se aguaron ante los recuerdos – todas las noches iba a tu ventana para verte, aunque le doliera el alma hasta los huesos, veía tu sufrimiento sabiendolo muerto y se lastimaba más al no poder revelarte la verdad, cada madrugada llegaba destrozado pero nunca dejaba de ir a verte y aquella noche cuando se asomo a tu ventana te encontro tumbada en el baño y a tu lado estaba la nota, la memorizo para nunca olvidar que habías tomado aquella desición por no poder estar junto a él, memorizo cada palabra " Intente vivir sin él pero no hay manera de respirar, que Dios se apiade de mi alma pecadora y a mi familia solo puedo pedirle perdón por el sufrimiento que les causo" nunca paro de repetir la nota en su mente toda la noche ... él no sabía que hacer. Heridas de por lo menos 3 cm cruzaban tus muñeca y la sangre corría por tus brazos, me sorprendió que siendo un recien nacido resistiera el fuerte olor de la sangre y la gran tentación de tomar tu sangre aun fresca y caliente, sin embargo luchando contra todo lo que él era me busco y te trajo a la casa, cubrio tus muñecas con bendas. Cuando llegue, me encontre con el fuerte olor a tu sangre y me molesto mi estomago y mi pecho, era un poco mas suave para mi llevaba demasiados años sin tomar sangre, pero sabía por el problema que seguramente él estaría pasando debatiendose entre matarte o salvarte. Esa noche me rogo que te salvara, en alguna otra ocasión me hubiera negado hacerlo, por temor a que los demás del clan pensaran que era un lider débil, pero ví la desesperación en sus ojos. Cada parte de él me rogaba que te salvara y no pude evitar conmoverme ante la escena, se había arriesgado hasta el final por tí. Sin pensarlo te lleve a mi cama y alli le pedí que te mordiera, él no quería hacerlo tenía mucho miedo de no poder parar a tiempo, pero le tranquilize y esa noche sin detenernos un segundo a pensar la locura que haciamos te convertimos. – le dije, cuando termine de hablar, levante la vista y ví como de sus ojos bajaban lágrimas.
Nunca lo había visto de esa forma, nunca había entendido todo lo que lucho para no asesinarme –
Asi me siento yo por ella, Kaoru – le dije – No dudaría arriesgar todo por ella... te necesito de mi lado –
Estoy de tu lado, Aoshi – me dijo limpiando sus lagrimas para recuperar la compostura ante mí.
Bien, entonces pongamonos a trabjar ya –
¿Qué quieres que haga? –
Por lo pronto necesito que me consigas todo lo que puedas acerca de esa chica con la que se obseciono Saito hace algunos años –
¿Eso que tiene que ver? – me miro con una expresión confusa.
Creo que era la madre de Misao – dije con total naturalidad.
Espera!... ¿Misao es tu chica humana? –
Si ella es – le dije
Espera...dejame ver si entiendo... Estas enamorado de Misao quien es humana, tu eres un vampiro, no no solo un vampiro...eres el jefe de un clan de vampiro de mas de 100 años de existencia... no solo conforme con enamorarte de ella, comienzas a verla y le revelas nuestro secreto!! Rompiendo todas las reglas posibles, osea que si de causalidad tenías algun enemigo... no se tal vez un enemigo peligroso...como...Saito! pues este sería el perfecto momento de destruirte, porque para nosotros no eres mas que un traidor...pero esta bien porque como si todo esto no fuera poco para volverte loco aún hay más – se tomo un segundo para respirar – Resulta que esta chica misteriosa que te robo el corazón es hija de la mujer con la cual Saito...tu creador y enemigo por excelencia, se obseciono y que posteriormente asesino a sangre fria...en precensia de su hija y su esposo... y cabe mencionar que ella fue la única que sobrevivio, ¿Asi es que estamos? ¿Omití algun suceso importante? – me dijo con un pequeño y casi inperceptible tono de sarcasmo y burla
Parece que sí asi estamos y no omitiste nada fue una muy buena recopilación de los datos, Kaoru -
Sí que la hiciste grande, Aoshi, no hay manera de haber escogido peor persona en el mundo, sabes que no necesitas una sola razán mas para matarla.. tienes suficientes para mantenerte alejado por el resto del milenio –
Gracias, eres muy amable – le dije mientras por tercera vez echaba vino en la copa.
Sin embargo, a Kenshin también le sobraban razones para matarme y no lo hizo, y a ti te sobraban razones para dejarme morir y al contrario me diste una segunda oportunidad para estar con Kenshin... Así que buscare en el periodico los archivos de hace algunos años a ver que tenemos ahy – me dijo sonriendo esta vez sin sarcasmo.
Bien eso es un buen inicio... luego quiero algo un poco mas personal – le dije mientras pasaba mi mano por mi cabello, sabía que lo que pediría a continuación era totalmente descabellado, pero ya nada me parecía demasiado loco – Quiero que me consigas todo lo que puedas acerca de un chico se llama Soujiro – le dije
¿Soujiro? Su apellido es ... – me miro como para que llenara el blanco en su frase y no me había detenido a pensar en ese pequeño detalle.
No lo sé, es bailarín de ballet busca en los archivos de la escuela de ballet, tiene que estar regustrado alli – le dije sonriendo con todo el cinismo que encontre.
No puedo hacer eso –
Claro que puedes, tienes contactos en todo Rusia, eres Reportera, Kaoru alguien tiene que tener acceso a ellos – le dije esta vez sonriendo un poco mas sombrio.
Soy reportera no espía, Aoshi – me dijo mientras se levantaba y comenzaba a caminar en circulos por la habitación – Además que hizo ese pobre chico para meterse en tu camino –
Es un compañero de Misao, tiene el antagonico de la obra en la que Misao aparecerá y no me simpatiza, no confio en él y no me agrada punto –
¿Estas celoso? Oh! Vamos Aoshi en que momento de tu vida has conocido algun bailarín de ballet que de verdad le gusten las chicas –
A muchos – conteste aunque era mentira sabía muy poco de ballet y muchisimo menos de sus representantes.
Menciona uno –
Ehhh... solo consiguelo, si? –
No le harás daño cierto... No es como que vayas a conseguir demasiado su corazón si matas a todos los que la rodean. –
No lo mataré solo quiero saber si puedo estar tranquilo, no quiero a ningun psicopata cerca de ella –
Claro es bastante obvio, si alguien la va a matar por lo menos que seas tu, no? – me dijo con un sarcasmo que creí jamás escuchar de ella –¿ Es peor estar con un Psicopata que en un vampiro? Ambos le atrae la sangre –
Kaoru la única que va a sangrar seras tu, si no vas hacer tu trabajo – le dije con tono de burla. Antes de que se fuera la llame otra vez con un silbido – Sé por que él te eligió... No hay nadie en el mundo para el como a tu. No te sientas mal por su sufrimiento pasado el aprendió de sus errores mortales, y nunca mas te dejo sola... Solo disfrutalo mientras podamos llamar este sitio seguro – dije y ella solo sonrio sin decir ni una sola palabra mas y yo calladamente se lo agradecí. Agradecí que hubiera aceptadp mi sinceridad de esa manera callada y atenta. Si que Kenshin había elegido bien la suya.
Ella desapareció de mi vista y yo sonreí amaba haber convertido a esa chica, era mi fiel compañera aunque en ocasiones podria ser un gran dolor de cabeza. Me lanze al sofá y me acoste entre los cómodos cojines. Sabía que tenia que trabajar pero solo queria tratar de recordar.
Flashback...
Me equivoque contigo, Aoshi, solo eres un probre diablo débil y melancolico – me dijo Saito esta vez viendome directo a los ojos como si intentará buscar lo peor de mí dentro de mi propia alma – Eres mi mejor creación, hubieras sido una leyenda para nuestra gente...si tan solo pudieras dejar morir tu moral y tus principios humanos junto con tu cuerpo humano – dijo mas para el mismo que para mí – Pero has tenido casi dos siglos para dejarlos morir... solo te has convertido en un llorón en una rata ocultandose pensando en lo que perdiste sin pensar en el preciado regalo que te dí – me dijo esta vez acercandose a mi tanto que senti su respiración muy cercana a mi, apretando mi cuerpo contra la fria pared de marmol a mi espalda.
¿Sí? ¿Cual el regalo de estar muerto? – no obtuve ninguna respuesta de él solo el fuerte dolor en mi estomago que me lo apretaba, no era ningun daño, era el fuerte olor a sangre fresca y pura que brotaba en algun lugar de aquella habitación, su fuerte olor entre hierro y sal me turbaban y hacían que mi estomago se hiciera pequeñito, acerco la copa a mi naríz.
Rico¿no? – me dijo acercandola a mi boca peligrosamente – Tomala!! – la acercaba demasiado casi obligandome abrir la boca, intentaba soltar mis manos, pero fuertes nudos la ataban a la pared, una fuerte cadena de plata, no tenia manera de liberarme de aquella horrible prisión. La sangre entro a mi boca pero no la tragué, no quería ser ese mounstruo que el tentaba a que saliera de mi. El dulce sabor de la sangre rodaba por mi boca. – Eso es, no luches mas – me dijo mientras alejaba la copa de mi boca. Momento perfecto que aproveche para escupir la sangre y que callera sobre la piel de su brazo. El la llevo a su boca y la tomo, el gesto no podía ser mas claro era un reto entre el y yo. Solto una de mis muñecas y con una daga de plata corto mi brazo, sentí como me quemaba un poco y ardía. Solto mi otra muñeca, para que callera arrodillado ante él y aunque el dolor en mi estomago y pecho y recientemente tambien en el brazo me hacía querer caer en el piso me quede de pie, viendolo directo a los ojos.
Sabes que soy yo quien puede matarte...tal vez sea el único que pueda –
Tal vez –
Largate de aquí y piensalo, tal vez encuentres que cometes un error, juntos lograríamos grandes cosas...esperare tu respuesta – me dijo para luego quitarse de mi camino. No sabía si los otros vampiros de su clan saltarían sobre mi y me atacarían pero todos parecía demasiado atemorizados por él, como para querer llevar su contraria.
Mejor matame ahora, por que si no quien te mate seré yo – le dije mientras de sus ropas en un rapido movimiento, sacaba una pequeña daga de plata muy pura, nadie lo conocía tan bien como yo, y el movimiento fue realmente momentaneo para él, pero no inesperado, el también me conocía mejor que nadie, sabía de lo que era capaz. Sentía a mi alrededor docenas de vampiros gruñiendome, no podía matarlo, porque ellos me matarían a mí.
Típico del hijo prodigo – me dijo esta vez cediendo ante mí y bajando su daga, la de el estaba cerca de mi abdomen, pero la mía estaba en su cuello lista para degollarlo en cualquier momento. – ¿Qué te hace pensar que me matarás a mi, tu maestro y padre, si ni siquiera eres capaz de matar por hambre a un simple humano sin que te mate el remordimiento? – escupió cada palabra buscando herirme esta vez con sus palabras.
No eres mi maestro... y mucho menos mi padre – le dije muy lentamente. Tomé la daga y la lleve a su brazo donde hice un corte similar muy similar al que él me había echo. – Ahora nuestra cuenta esta a mano – le dije tirando la daga lejos de nosotros. Sentía como reía como si hubiera echo un chiste realmente gracioso. Todos los vampiros a mi alrededor gruñian y brameaban locos por el olor de mi sangre.
He dicho que te vayas y lo pienses!! No me quieres de enemigo – sus palabras detuvieron a todos los que intentaba atraparme. Alejandose de mí para dejarme salir entre ellos.
Fin del Flashback...
Mire la cicatriz en mi brazo un siglo despues no entendía porque no me mato cuando tuvo la oportunidad. ¿Para que me necesita precisamente a mí vivo?
Continuara...
Uff!! Segunda entrega lista...espero que la hayan disfrutado a mi me encanto este capitulo...Ya saben que hacer!! Botón violeta que dice go!! Animense y digan que les parecio. Los veo pronto en la proxima entrega. Recuerden dejar comentarios... Gracias por sus comentarios anteriores. Bruja, Misao-91, gabyhatt, tamarita, Raul y claro a Luis también...Ciao!! los veo pronto!!
